FICCION VS REALIDAD


En la vida, todo es hierba. El idioma hebreo sencillamente minimiza nuestra preocupación egoísta con la significancia. Es el auge del momento. Una vez que alcanzamos el éxito (veamos, ¿Cómo medimos esto ahora?), nos dicen que debemos movernos hacia lo significativo. Usualmente eso significa una salida grandiosa, no un gemido debilucho. Pero la vida no es ficción, y muchas, muchas veces lo que pensamos que era justo resultó malo.

La perspectiva bíblica es un poco más confrontantiva. Realmente no conoces el significado de tu vida hasta que mueres. ¿Por qué? Porque solo Dios sabe cómo encaja todo. Desde este lado de la tumba, todo es hierba. Va y viene, y en mil años, nadie sabrá que exististe. ¡Qué grande es la significancia!

¡Pero espera! Aun hay más (como dice el anuncio). Quizás no vemos más que la hierba floreciente y desvanecedora, pero Dios si lo ve. Él ve exactamente como cada uno de Sus hijos encaja en Su plan majestuoso. Él ve el significado eterno de cada decisión que tomamos.

Que nuestros ojos no sean capaces de ver más allá del nivel del suelo no significa que Él sea incapaz de ver el horizonte celestial. Sí tenemos significado. Pero usualmente no tenemos idea de cuál es. He aquí por qué. Al final de todo, debemos confiar en que Dios sabe cómo encaja todo. Debemos aprender a simplemente ser obedientes y dejar de insistir en que todo sea lógico. A fin de cuentas, no somos personajes en una novela.

La hierba (khatsir en hebreo) tiene dos características importantes en el mundo bíblico. La primera es comida para animales. ¿Por qué es tan importante? Porque Dios es quién provee el heno, la hierba y lo que sustenta a los animales – y que al final nos sustenta a nosotros. Él es el creador de la semilla.

El Señor manda la lluvia. Él provee la tierra. La hierba es Su bondad en despliegue de alfombra verde. La próxima vez que cortes la hierba, puedes pensar en tu encuentro cercano con la gracia común.

La segunda característica importante es la fragilidad de la hierba. Aquí hoy – mañana no. Como metáfora de la vida, es un recordatorio constante de nuestra contingencia existencialista. Solo mira la hierba y déjala hablar. “Ustedes no son dioses. Solo caminas en la alfombra de Dios. Ten cuidado como caminas.”

La vida no es ficción. Está bien si no siempre comprendemos. Pero eso no significa que no sé lo que haré. La obediencia viene antes de la comprensión. ¿Cierto?

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