LAS DIEZ VIRGENES

En la parábola de las cinco mujeres prudentes y las cinco insensatas (Mateo 25:1–13), Jesús no habla de pecado visible, sino de algo más sutil y peligroso: la falta de preparación espiritual.


Todas tenían lámparas.

Todas esperaban al esposo.

Todas se durmieron.

Desde afuera, no había diferencia.


La diferencia estaba en algo que no se veía: el aceite.


La enseñanza central


No toda espera es fe; la fe se demuestra en preparación.


El aceite no se improvisa en el último momento.


La relación con Dios no se puede heredar ni prestar.


Las insensatas no eran malas; eran descuidas.

Pensaron que lo externo sería suficiente.

Pero cuando llegó el momento decisivo, la falta interna se hizo evidente.


El significado del aceite


En la enseñanza bíblica, el aceite representa:


Vida espiritual


Intimidad con Dios


Presencia y obra del Espíritu


Las prudentes entendieron que la espera sería larga y que la fe verdadera se cultiva en el tiempo, no en la urgencia.


Reflexión para hoy


¿Tu fe se sostiene cuando la espera se alarga?


¿Vives de apariencias espirituales o de comunión real?


¿Tu lámpara tiene luz… o solo forma?


Cuando el esposo llegó, la puerta se cerró.

No por falta de misericordia, sino porque el tiempo de preparación había terminado.


Esta parábola nos recuerda que:

Dios no busca emoción momentánea, busca corazones preparados.


Porque en el Reino de Dios, la fe que persevera en lo secreto es la que alumbra cuando llega el momento decisivo.