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EL CICLO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO

LAS MUJERES SOMOS EL ARMA DE DIOS

Sin duda esta afirmación lo puede dejar perplejo a usted, pero fue así mismo como Satanás quedo, cuando oyó que Dios se basaba en la acusación de ella para ser él juzgado.

Uno de los más grandes miedos que tiene Satanás, tiene que ver con la mujer.

Dios en Génesis 3:15 pronuncia sobre el diablo tres juicios y una amenaza, es esta amenaza y su cumplimiento que el teme mas que cualquier cosa, ya que la ejecución de esta, esta en la mano de la mujer, y esto es algo que constantemente atormenta al diablo cuando lo recuerda.

Si hay algo que Satanás mas teme aparte de Dios, es a la mujer.

Satanás no quiere saber nada de ella, aun es muy interesante notar que en la profecía que describe las acciones del Anticristo (el hijo del diablo) cuando se manifieste, se nos menciona en Daniel 11:37 que el no hará caso del amor de las mujeres.

¿Que es lo que teme Satanás de la Mujer?

La Amenaza y la Profecía Esta amenaza, fue escrita en los primeros capitulo de la Biblia. En Génesis 3:13-15 encontramos:

“Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañal”.

Ahora quiero que entendamos algo interesante que hay aquí, el juicio sobre Satanás no se basa por el mal general que ha ocasionado, ¡No!. Dios toma solo como referencia para castigar al diablo el engaño que él hizo a la mujer y en base a ello…..Dios castiga al diablo.

Este castigo comprende tres juicios y una amenaza: Los tres juicios Dios maldice a la serpiente entre todos los seres. Dios va más allá de ello, y le corta sus pies, de esta forma degrada la movilidad de Satanás y lo obliga a caminar arrastrándose.

Y finalmente estropea su dieta, proclamando: comerás polvo todos los días de tu vida. Pero Dios todavía no ha terminado con Satanás, ahora va a decretar la parte mas dura del castigo divino.

La Amenaza

Dios anuncia una batalla entre ambos. Entre ambas simientes, y Dios da los resultados de antemano: La semilla de la mujer derrotará a Satanás que tendrá su cabeza machucada por ella, mientras el infligiendo un daño menor al herirle el talón de ella. Obviamente, Dios está hablando sobre el advenimiento del Mesías y de su muerte en la cruz.

Bueno esto es todo lo que se nos ha enseñado acerca de este texto, pero aquí hay una gran verdad, que a sido oculta por mucho tiempo, alguien ha estado trabajando para desvirtuar la profundidad del significado de esta amenaza de Dios hecha al diablo…..de su real significado, del grado de su alcance etc.

El hecho que el juicio de Satanás sea en base al engaño que el hizo a la mujer, debe significar que las mujeres tienen un papel significante en la batalla contra el diablo.

¿Por otra parte, por qué Dios la usaría para idear la primera profecía mesiánica? Yo someto a ustedes que hay mucho más aquí que lo que el malo quiere que nosotros sepamos.

Ahora escúcheme Dios esta decretando en este texto que el enojo de la mujer se enfocara para siempre sobre el diablo. Dios le dice: Y pondré enemistad entre ti y la mujer Satanás es un perdedor orgulloso, el no reconoce su derrota, y esto a el lo hace siempre un oponente terco.

La Biblia también nos dice que es el padre de toda mentira, cuantas cosas el procura que nosotros no sepamos. Acaso la Biblia no nos advierte que el pueblo perece por falta de conocimiento, porque alguien lo esta ocultando. Esa es la razón por que uno de los ministerios del Espíritu Santo es justamente guiarnos a toda verdad.

La labor del diablo hasta ahora ha sido muy extraordinaria para torcer este versículo de la Biblia. Esto a causado sobre todo en la mujer la impresión falsa que Satanás la ridiculizo históricamente, que ella fue la que origino la mas grande desgracia espiritual, al sucumbir ante el engaño del diablo, pero nada de esto puede estar más lejano de la verdad.

Es el diablo el que tiene que tener cuidado de la mujer y no ella de el
El es descrito con una cabeza machucada, mientras las Mujeres caminan derecho. O Satanás siempre debe arrastrarse, y de esta forma su cabeza es vulnerable y la mujer puede herirle la cabeza. El fue históricamente ridiculizado, porque Dios no le otorgo el privilegio a un Arcángel, ni a un Querubín, ni a un Serafín nadie del orden celestial, ni al varón.

Para contender con el ¡No! La Autoridad sobre el diablo le fue dada a la mujer, ella tiene la capacidad de pisar la cabeza del diablo. Por su sangre corre la simiente que se levanta contra el reino del mal y si quiere lo pude acabar, destruir. Esta es la mayor desgracia del diablo, la peor pesadilla del diablo.

La Mujer

La Mujer es el arma secreta de Dios, para este tiempo del fin. Mientras el diablo toma mayor dominio sobre el mundo, Dios va a comenzar a levantar a su mayor arma, que ha sido reservada para la última batalla.

Dios va a convocar lo que más teme el diablo, lo que hará que el reino de las tinieblas retroceda…a una generación de Mujeres llenas del Espíritu, dispuestas a tomar la Autoridad que les pertenece.

Una Autoridad que le fue entregada a ella por Dios mismo.Las Mujeres que se levanten las mujeres necesitan descubrir esta verdad.

El diablo sabe que Dios no miente, que cuando Dios habla algo, se cumple. Esta es la razón por qué Satanás ha gastado esfuerzos al paso de los siglos, para someter a la mujer a un nivel de depresión, de inseguridad emocional, de incapacidad ministerial, aun que carezca de valores tales como aprecio a si misma, etc.

Satanás ha ido tejiendo un manto de mentiras acerca de la mujer, mentiras como esas que hemos oído: que ella no pude asumir retos o liderazgos fuertes, porque esas posiciones le pertenecen solo y exclusivamente al varón.

Satanás ha trabajado en las cultura de las naciones y ha creado paradigmas que aun dentro de las Iglesias son fuertes de romper, se nos enseño en el mundo que la mujer debe de tener un espíritu de sometimiento ciego al hombre, que el varón no es varón sino responder con machismo hacia la mujer.

El diablo le quito la personalidad a la mujer dejándola como un objeto y no como una persona, por esta razón casi siempre la mujer ocupa el ultimo escalafón de todo y en todo.

Esto Ha Hecho El Diablo

Satanás no puede darse el lujo de dejar a las mujeres sueltas, el sabe que ella representa su mayor amenaza, que su reino de maldad puede sucumbir ante ella, por tales razones el ha tenido al paso de los siglos controlada a la mujer.

Pero Satanás no puede hacer esto para siempre. Las Escrituras nos dicen que el día está rápidamente próximo cuando Dios los va alzar a las mujeres, en el libro de los salmos se encuentra una profecía al respecto, en el Salmos 68:11-13 nos dice: El Señor daba palabra; Había grande multitud de las que llevaban buenas nuevas.

Huyeron, huyeron reyes de ejércitos, Y las que se quedaban en casa repartían los despojos. Bien que fuisteis echados entre los tiestos, Seréis como alas de paloma cubiertas de plata, Y sus plumas con amarilles de oro.

Estos textos declaran que en momento estratégico Dios dará una orden y una compañía de mujeres se levantaran por todo el mundo, proclamando las Buenas Noticias y derrotarán a su enemigo.

Ellos huirán, y ellas repartirán los despojos de la batalla. Dios les dirá a estas mujeres humilladas entre los tiestos, que suban porque llego el momento designado y que luchen.

La Última Batalla este mensaje tiene la finalidad de traer una verdad a la Iglesia, que el diablo tiene miedo de las mujeres y Dios las a reservado para tener un papel firme en la ultima batalla del tiempo del fin.

Que la cabeza de Satanás primero fue machucada en el Calvario, que lo hirió mortalmente, descendiendo al Averno.

Luego Cristo comisionó a sus discípulos para ir a los extremos de la Tierra para desmantelar el reino de Satanás.

Pero la culminación de esta batalla que empezó en el Calvario está viniendo, cuando el diablo tendrá su cabeza aplastada y las mujeres, jugando un papel importante.

En Romanos 16:20 dice: Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

A quien cree que va dirigido esto…..A la mujer cristiana. Satanás conoce esto porque él oyó que Dios lo anuncio en el Jardín, Él ha trabajado para controlar a las mujeres, el las oprime y las humilla. Él ha torcido nuestra comprensión de las Escrituras para que no se soltaran a las mujeres en el ministerio. Pero Dios está convocando a las mujeres cristianas para traer un gran mover de su espíritu sobre la tierra.

Firmemente creo que por esta razón Dios esta trayendo un despertar en las mujeres de nuestras Iglesias, se van a multiplicar los eventos, los encuentros, las actividades de mujeres dentro de las iglesias, concilios, ministerios de mujeres se van a levantar, porque Dios esta a punto de confrontar al diablo con su arma secreta.

Lo que el diablo más teme de las mujeres es que entren en el poder del Espíritu Santo y que los varones trabajen a la par con ellas en el ministerio.

Estamos en el tiempo en que las mujeres ya comprenden que ellas son el arma secreta de Dios para esta última batalla.

Es de igual manera importante que los hombres comprenden que “no es bueno (para los hombres) estar solo” No debe de estar solo en esta batalla final.

Mujer de Dios, levántate, entra en tu destino espiritual, este es tu tiempo, y no te olvides. Que tú eres la amenaza del diablo.

Que Dios te bendiga

DIOS BUSCA FE

"Y (Abram) creyó a Jehová, y le fue contado por justicia" Génesis 15:6

Vivimos en una era donde el conocimiento tiene un valor muy alto, como dice la frase "el conocimiento vale". Se nos enseña en colegios y universidades que debemos comprobar cualquier suceso para afirmar si es cierto o no. Se nos enseña que debemos ver para creer.

La expresión "Dios no existe" es repetida por millones de personas alrededor del mundo. Negar la existencia de Dios muchas veces tiene fundamento en argumentos "lógicos", como por ejemplo ¿Si Dios existe por qué hay tanta maldad en el mundo? Aunque también hay argumentos más "sofisticados" como el que alguna vez propuso un matemático: Si Dios es todopoderoso puede crear una piedra tan grande que no la puede levantar, por lo tanto no es todopoderoso y por lo tanto no existe...

Cuando leo el capítulo 15 del Génesis me doy cuenta de que lo que hizo único a Abraham fue su capacidad para creerle a Dios, a pesar de las dudas. Y es que no es suficiente con creer que Dios existe, debemos creerle cuando nos hable. Creer, por ejemplo, que nos ama y quiere tener una relación personal con cada uno de nosotros.
 
"...Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios" Santiago 2:23

Dios prometió a Abraham que su descendencia sería tan grande como las estrellas de los cielos (Génesis 14:5) ¡Pero en ese momento Abraham no tenía ni un solo hijo! Sin embargo Abraham creyó y fue conocido como el padre de la fe. ¿Abraham nunca dudó? Pues sí que lo hizo. Incluso le pidió a Dios pruebas
 
"Señor Jehová ¿en qué conoceré que la he de heredar" Génesis 15:8

En otras palabras ¿cómo sabré que lo que me dices es cierto?

A Dios le agrada la fe, pero también la agrada que seamos sinceros con él. Con Abraham aprendo lo importante que es la fe pero también aprendo que si tengo dudas, puedo presentarlas a Dios. Después de todo somos humanos y muchas veces nos dejamos llevar por la "lógica". Pero al final, a pesar de sus dudas, Abraham creyó a Dios. Y fue obediente a su llamado.

Finalizo estos pensamientos con unas frases acerca de la fe y una pequeña oración que surgió en mi corazón al meditar en este pasaje

“Da el primer paso en la fe. No necesitas ver toda la escalera, sólo dar el primer paso" Martin Luther King

"La fe es como una brújula en la tormenta y en la niebla" Cardenal J. Döpfner

"No se puede honrar de mejor manera a Dios, nuestro Padre, que a través de una confianza sin límites" San Alfonso María de Ligorio

"Quien pierde su fe no puede perder más" Quintiliano

"Pero sin fe es imposible agradar a Dios…" Hebreos 11:6

Dios, te pido que me llenes de fe para creer en tu Palabra aun cuando las circunstancias me digan lo contrario. Te pido que me llenes de fe aun en medio de una sociedad que cada día cree menos en ti. Te pido que me llenes de fe aun si siento que tus promesas no se están cumpliendo. Te pido que me llenes de fe porque sé que buscas personas que crean en ti y que te crean a ti. Amén!

EL HIJO MENOR


¿En qué situación sientes que no das la talla? ¿Qué hay que no te animas aResultado de imagen para AUTOESTIMA hacer porque piensas que eres demasiado joven/demasiado vieja porque crees que no estás preparada o porque, a tu parecer, no eres la persona indicada? ¿Qué te está frenando? Dios no ve tu parecer o tus circunstancias. Dios ve tu corazón y quiere usarte a ti. Dios quiere disposición y obediencia, no perfección.

1 Samuel 17:12

Y David era hijo de aquel hombre efrateo de Belén de Judá, cuyo nombre era Isaí, el cual tenía ocho hijos; y en el tiempo de Saúl este hombre era viejo y de gran edad entre los hombres.


1 Samuel 16:1-12

Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey. Y dijo Samuel: ¿Cómo iré? Si Saúl lo supiera, me mataría. Jehová respondió: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A ofrecer sacrificio a Jehová he venido. Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y me ungirás al que yo te dijere.

Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová; y luego que él llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida? El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio.
Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová. Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová.

E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos. Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.


Resultado de imagen para BAJA AUTOESTIMASamuel tenía el encargo dado por Dios de ungir al nuevo rey de Israel. Saúl había sido desechado por Dios a causa de su rebeldía y desobediencia y, en el tiempo debido, un nuevo rey se erigiría sobre Israel.

Samuel tenía instrucciones claras de dónde debía buscar al nuevo rey: tenía que ir a Belén y escoger a uno de los hijos de Isaí

Saúl había sido escogido como rey debido a la demanda popular y para que librara a Israel de los filisteos. Era un hombre con apariencia de rey: la Escritura lo describe como de hermoso parecer y más alto que la media. Tenía, como se dice coloquialmente, planta de rey (1 Samuel 9:2).

Cuando Samuel vio a Saúl, no tuvo problema en reconocerle por su apariencia. De modo que, cuando Dios le dice que debe ungir a un nuevo rey, es lógico pensar que viera a los hijos de Isaí y analizara cuál de todos tenía más pinta de rey, cuál era, en apariencia, el que cumplía los requisitos de cómo debía verse un monarca.

Cuando vio a Eliab, el hijo mayor de Isaí, probablemente era de buen parecer y estatura porque lo primero que pensó Samuel fue. “de cierto delante de Jehová está su ungido”.


Pero no. Dios tenía otros planes.


No había escogido a Eliab, ni a Abinadan, ni a Samá, ni a ninguno de los siete hijos de Isaí que ese día pasaron por delante de Samuel. Probablemente todos tenían “apariencia” de rey, pero mira lo que Dios le dijo al profeta para quitarle esa idea:


1 Samuel 16:7

No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”


No mires con los ojos. No veas su apariencia. 


No es eso lo que mira Dios. 


Ya habían tenido la mala experiencia con Saúl: tenía apariencia externa de rey, pero carecía de lo que necesitaba para ser un hombre conforme al corazón de Dios.


Imagino a Samuel perplejo cuando preguntó: “¿Son estos todos tus hijos?” ¡No podía ser! Dios no había elegido a ninguno de ellos, pero de entre los hijos de Isaí debía salir el nuevo rey. 


Isaí respondió: “Queda aún el menor, que apacienta las ovejas.” (1 Samuel 16:11)


El hijo menor. El muchacho. El que cuidaba las ovejas. El que nadie se había molestado de invitar a pasar delante de Samuel porque no tenía apariencia de rey. 


Pero tenía corazón. 


Y Dios lo sabía. 


Dios sabía que David, el hijo menor, aun sin tener todavía apariencia de rey por ser muy joven, tenía un corazón conforme al Suyo. Un corazón que le amaba y que se iba a dejar moldear por el Creador. 


1 Samuel 16:11

Levántate y úngelo, porque éste es.”




O, aplicado a otros, ¿hay alguien a quien estés menospreciando porque no pienses que sea el adecuado para una tarea? ¿Estás viendo solo la apariencia? Recuerda que Dios lo que ve y lo que le importa es el corazón. 

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Aquello que Dios te dé para hacer, hazlo. Si sabes qué es lo que Dios te está pidiendo que hagas, hazlo. No pierdas tiempo en analizar si eres la persona indicada o no. Si Él te ha llamado, es porque Él sabe que puedes. 


El hijo menor, el que nadie esperaba, el que nadie invitó, fue elegido rey. 


¡Deleitémonos en un Dios al que le encanta hacer maravillas con personas normales y corrientes!

MIEDO AL GIGANTE

1 Samuel 17:1-11

Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y se congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim. También Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos. Y los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al otro lado, y el valle entre ellos. 

Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo. Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce. Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él. 

Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí. Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis. Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. 

Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.



Resultado de imagen para david y goliatLas colinas que rodean el valle de Ela fueron testigo de una de las batallas más conocidas de la Biblia. Comenzó cuando los filisteos, enemigos constantes de Israel durante esta época, colocaron su ejército en una montaña. En otra montaña se colocó el ejército de Israel.

En ese escenario es que conocemos a Goliat. La Escritura lo define como un paladín de seis codos y un palmo de altura, es decir, de 2,9 metros. Su cota de malla de cobre pesaba 5.000 siclos (57 kg), y la hoja de hierro de su lanza 600 siclos (6,8 kg). Sin duda, extraordinario, un gigante en toda regla con una fuerza descomunal.

Goliat, sabiéndose superior en tamaño al resto de humanos, salió desafiante, vociferando y pidiendo guerra: “denme a uno de los suyos para que pueda pelear con él”, gritaba al ejército de Israel.

Era normal en la época que hubiera ocasiones en las que no se enfrentara todo el ejército, sino que saliera un paladín, un representante de cada uno de los bandos, para dilucidar quién ganaba la batalla de ese día.

Cuando Saúl y los israelitas escucharon a Goliat, la Escritura dice que se turbaron y tuvieron gran miedo (v. 11).

Eso era precisamente lo que Goliat quería. Su intención al lanzar el reto armado hasta los dientes y con su escudero era la de ganar la batalla antes de pelearla, infundir tanto miedo a su oponente que declinara luchar.

Y Saúl tenía miedo especialmente. Él era el rey y, más aún, había llegado a ser rey por sacar más de una cabeza a los demás israelitas (1 Samuel 9:2). Con lo cual, era el candidato lógico para enfrentarse con Goliat.

Una razón aún más importante para que Saúl tuviera miedo de Goliat: el Espíritu de Jehová se había apartado de él (1 Samuel 16:14). En el momento en el que el Espíritu de Jehová se fue de Saúl, su valor se fue con él. Es el Espíritu de Dios el que nos da valor:

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

2 Timoteo 1:7


¿Cuál es la lección en el campo de batalla que sacamos de esta porción?

En cualquier contienda, siempre es útil desmoralizar al oponente y llenar de temor su corazón. En primer lugar, porque puede provocar que la batalla se evite. Y, en segundo lugar, porque, en caso de darse la batalla, se sale con ventaja.


Esta es la estrategia que el diablo utiliza contra nosotras. No luchamos contra un enemigo de carne y sangre como Goliat, pero tenemos nuestros “gigantes espirituales” contra los que luchar. El diablo tiene gran interés en hacerte desmayar, turbarte y poner miedo en tu corazón incluso antes de que la batalla comience.


Satanás es un enemigo imponente, como Goliat, tiene gran poder, es astuto y sabe cuál es nuestro punto débil. Sabe también cómo infundir miedo en nuestra vida, cómo paralizarnos antes de decidirnos si quiera a pelear.


Pero no podemos olvidar que, si bien, no tenemos lucha contra carne ni sangre (Efesios 6:12), tenemos cómo pelear y salir victoriosas de la batalla:


1 – Tenemos la armadura de Dios –

Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

Efesios 6:13-18

La verdad – es estándar de Dios, lo que no cambia, las verdades bíblicas que deben gobernar nuestra vida.

La justicia – el vivir de manera correcta, aplicando la verdad de Dios a nuestra vida.

La paz – la estabilidad interior del creyente y que viene de nuestra relación con Jesús, no de las circunstancias.

La fe – la aplicación de lo que uno cree, el proceso de practicar lo que creemos.

La salvación – la seguridad eterna que tenemos en Cristo y que nada ni nadie nos puede quitar.

La Palabra de Dios – la espada, el arma de ataque contra el enemigo.

La oración – lo que une toda la armadura, lo que activa el poder de Dios en nosotras.

Toda la armadura está disponible para que la uses. La batalla es dura y cruenta, pero tus armas son poderosas.



2 – Tenemos la presencia de Dios

Dios está contigo – Sofonías 3:17

Jesús está contigo y estará hasta el fin - Mateo 28:20

- El Espíritu Santo mora en ti – después de Pentecostés, tenemos la seguridad de que el Espíritu Santo mora en el creyente (2 Timoteo 1:14; Juan 14:17) y lo sella (Efesios 1:13-14), al contrario de lo que pasaba con Saúl en el Antiguo Testamento.

Dios nunca te dejará ni te desamparará. En cada batalla que emprendas Él estará justo ahí, peleando a tu lado.



3 – Tenemos las promesas de Dios

La victoria, a pesar de lo que el gigante te diga, ya es tuya. Recuerda estas promesas de Dios que nos recuerdan lo que ha pasado con tu enemigo:

- Ha sido desarmado y avergonzado (Colosenses 2:15)
- Ha sido sometido (Efesios 1:20-22)
- Ha sido destruido (Hebreos 2:14)
- Su obra ha sido deshecha (1 Juan 3:8)

Sea lo que sea lo que enfrentes, busca en la Palabra de Dios las promesas que Él te ha dejado sobre la situación que estás viviendo. No hay nada más poderoso que pelear con la Palabra de Dios.



No dejes que el tamaño o los gritos del oponente te derroten antes de comenzar la pelea. Si bien tenemos un enemigo feroz que quiere derribarnos y que utiliza armas poderosas para derrotarnos, estamos luchando del lado de la victoria. Dios te ha dado espíritu de valor y te ha equipado para salir victoriosa. ¡No lo olvides!

ORACIÓN