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DIOS NO TIENE FAVORITOS, TIENE ÍNTIMOS

Este libro tiene como objetivo despertar en el lector un hambre por la presencia de Dios, y conocimiento de nuestros derechos como hijos del Padre Celestial a estar con El, a buscarlo a El muchos mas que a sus dádivas.

 Así como en la antigüedad, habían diferentes personas cerca de Jesús, así es hasta el día de hoy, están quienes buscan Sus milagros, quienes buscan conocerlo mas pero para juzgar y criticar, otros buscan ser usados y usar Su nombre, pero están aquellos que buscan a Jesús por Su persona, por pasión y amor a El y a Su Reino. 

El objetivo de este libro, es enfocar a todos aquellos que buscan a Jesús a buscarlo a El primeramente.

GOLIAT DEBE CAER

¿Cómo podemos superar las batallas en nuestras vidas que siempre estamos luchando? Deja de lado lo que piensas acerca de la historia clásica de David y Goliat. En este libro, Giglio nos muestra cómo habitar en la magnitud de nuestro Dios, y no en la altura de nuestros gigantes.
No es el plan de Dios que vivamos siempre con un gigante en medio de nuestras vidas desmoralizándonos día tras día, menospreciando la gloria de Dios y robándonos la gloria que Dios tiene para nosotros. Nunca ha sido más importante que comprendamos que nuestra libertad y la gloria de Dios se encuentra eternamente entrelazadas en una sola historia.
Dios quiere que vivamos libres. Quiere que reconozcamos que ya te mataron a ese gigante. Todos tenemos en nuestra vida gigantes que se inmiscuyen para adueñarse de ella. Gigantes llamados: rechazo, ansiedad, temor, ira y adicción. Estos adversarios establecidos en su posición y antes de que nos demos cuenta, estamos tolerando cosas que menoscaban la gloria de Dios en nuestras vidas y nos impiden llegar a la libertad que Jesús planeó para nosotros. Entonces, ¿cómo destruimos esos patrones de una vez por todas? Deja de lado lo que piensas acerca de la historia clásica de David y Goliat.
En este libro, Giglio nos muestra cómo habitar en la magnitud de nuestro Dios, y no en la altura de nuestros gigantes. Una vez que comprendamos la fuente de lo que surgen nuestros gigantes, podremos estar seguros de que, cualquiera que sea nuestra aflicción, puede, debe y caerá por el poder de Jesús.
¿Cómo superamos esas batallas en nuestras vidas con las que siempre parece que peleamos?
No es el plan de Dios para usted vivir con un gran gigante que se encuentra en el medio de su vida desmoralizándolo día tras día y disminuyendo la gloria de Dios, robando la gloria de Dios en su vida. Nunca ha sido más importante que comprendamos que nuestra libertad y la gloria de Dios se entrelazan para siempre en una sola historia. Dios quiere que vivamos gratis. Él quiere que reconozcamos que ya ha matado al gigante.
Todos tenemos gigantes en nuestras vidas que se arrastran y toman el control. A los gigantes les gusta el rechazo, la ansiedad, el miedo, la ira y la adicción. Estos adversarios establecen un punto de apoyo, y antes de que lo sepamos estamos tolerando algo que está disminuyendo la gloria de Dios en nuestras vidas y nos está reteniendo de la libertad que Jesús tiene para nosotros. Entonces, ¿cómo salimos de estos patrones de una vez por todas?
 Deje de lado lo que pueda pensar sobre la clásica historia de David vs. Goliat. En  Goliath Must Fall , Giglio nos muestra cómo detenernos en el tamaño de nuestro Dios, no en la altura de nuestros gigantes. Una vez que comprendamos la fuente de nuestros gigantes, podemos asegurarnos de que sea cual sea nuestra aflicción, puede, quiere y debe caer con el poder de Jesús.

VÍDEO: ¡Preparados para la reconstrucción del Tercer Templo… ahora mismo!

VÍDEO: ¡Preparados para la reconstrucción del Tercer Templo… ahora mismo!: El Instituto del Templo es una organización que trabaja para crear la infraestructura que se utilizará en el tercero y último Templo Sagrado. Echa un vistazo a los hechos fascinante que están sucediendo hoy en día.

7 COSAS QUE DEBEMOS SABER PARA ENTENDER LA PROFECÍA DE LOS ÚLTIMOS DÍAS

Existen siete piezas de información que son esenciales para poder entender la profecía de los últimos días. Estas son las piezas que forman el cimiento fuerte que necesitamos. Estas son:

1). La Secuencia de los Eventos Principales del Fin de los Tiempos,
2). El Destino de los Tres Componentes de la Humanidad,
3). El Propósito y Duración de la Gran Tribulación,
4). El Propósito del Rapto,
5). Las Condiciones que Rodean la Segunda Venida,
6). El Propósito y Duración del Milenio, y
7). La Eternidad.

Una vez que las hemos aprendido, estas siete cosas nos ayudarán a evitar errores que han desviado a otras personas fuera de la escena. Las podemos llamar perspectivas o visión de conjunto, o como queramos, pero esta combinación de hechos nos dará la habilidad de colocar todos los versículos proféticos de la Biblia dentro de su propio contexto.
Además, este libro incluye comentarios completos sobre siete profecías importantes concernientes a los Tiempos del Fin los cuales proveen unos antecedentes adicionales con los cuales usted puede aumentar su entendimiento todavía más. (Se enumeran en el orden en que aparecen en el texto de 7 Cosas)
1) Las Setenta Semanas de Daniel, La Profecía Más Importante de la Biblia.
2) La Batalla de Ezequiel 38-39, Cómo es Que Israel Vuelve a Dios.
3) Salmo 83, La Derrota de los Vecinos de Israel.
 4) Isaías 17, Un Oráculo Contra Damasco.5) El Discurso del Monte de los Olivos, El Señor Explica las Señales de Su Segunda Venida.
6) Defendiendo el Rapto Antes de la Tribulación, Por qué la Iglesia Escapará de los Juicios de los Tiempos Finales.
7) El Futuro Templo, En Dónde se Ubicará y Por Qué.

Es una guía completa a la profecía de los tiempos finales en una forma conveniente.

EL ESTUDIO DE LOS SIETES

Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. [Oseas 4.6]
Erráis, ignorando las Escrituras. [Mateo 22.29]

Hoy día estamos viviendo en medio de idolatría y apostasía.
La Iglesia Católica Romana ha llenado nuestra sociedad con un falso evangelio de obras para salvación.

Encontramos un creciente movimiento de materialismo humanista, que como premisa inalterable desecha el concepto de Dios.

En otro flanco tenemos un movimiento evangélico plagado de falsas enseñanzas, que ha decidido confiar más en las experiencias místicas que en la Palabra de Dios.

Fuera de esto lo que hay es una mescolanza de religiones, modas y sectas extrañas que llenan cada rincón con creencias torcidas, comportamientos oscuros y sin sentido, violencia, rencillas, ignorancia, rebeldía contra una autoridad final, confusión y decepción. Acá vemos a la gente consumirse bajo la sombra de líderes negativos, falsos cristos y vendedores de engaños.

¿Cómo trata Dios con este problema? La Biblia es la luz que Dios ha dejado en este mundo oscuro para enseñarnos, advertirnos y corregirnos.

A través del estudio de los sietes, el lector podrá ampliar considerablemente su perspectiva con respecto a una gran cantidad de elementos de doctrina que se clarifican a la vez que se presentan en una relación perfecta unos con otros.

Un estudio amplio y profundo de la doctrina bíblica.

JEREMÍAS

El ministerio de Jeremías anunció juicios sobre Judá y otras naciones de la tierra; pero a su vez, profetizó esperanza por medio de un Nuevo Pacto que Dios obraría con el remanente de los que aceptaran ir a Babilonia (leer Jeremías 1:9-10). A partir de ahí podemos ver que el libro se divide en cuatro partes:
  1. Capítulos 2-24: las acusaciones de Dios contra Judá, por llevar el pecado cincelado en sus corazones y les anuncia que serán castigados en el exilio.
  2. Capítulos 25-45: aquí vemos que a) Dios destruiría a Babilonia por hacerle daño a Judá, y a las otras naciones enemigas por burlarse del exilio de Judá; b) la necedad de Judá en seguir desobedeciendo a Dios, pretendiendo huir de Babilonia a través de Egipto o ideas propias.; y, c) la promesa de salvación de Dios por medio de un Nuevo Pacto al remanente cautivo en Babilonia.
  3. Capítulos 46-51: vemos el juicio contra las naciones y contra Babilonia.
  4. Y el capítulo 52: vemos un resumen de la caída de Jerusalén, exilio de Judá y cómo el rey de Babilonia favoreció a Joaquín, del linaje de David.

IDEA CENTRAL DEL LIBRO

Dios es fiel en cumplir sus promesas, tanto de juicio, como de salvación. La esperanza del pueblo de Dios en el exilio fue que Él arrancaría y destruiría a los pecadores por medio de juicios; pero plantaría y edificaría por medio del Nuevo Pacto a sus escogidos.

CUATRO VERDADES QUE EL LIBRO DE JEREMÍAS ENSEÑA

  1. La implacable ira de Dios

En el libro de Jeremías vemos que los juicios son la manifestación de la ira e indignación de Dios por medio de actos disciplinarios hacia los pecadores. Pero, a su vez, Dios hace distinción entre la disciplina para sus elegidos y de los que no lo son.
  • En Jeremías 24:3-6 vemos que Dios anuncia que la disciplina sobre sus elegidos que iban al exilio, no era para destruirlos, sino para plantarlos y edificarlos, para que se arrepintieran y gozaran en el futuro la bondad del pacto con Dios.
  • En Jeremías 24:8-9 vemos a los higos malos, los que no formarían parte del remanente. El juicio de Dios para ellos fue para destruirlos y desarraigarlos de la tierra para siempre. Lo mismo haría con las naciones (Jeremías 50-51).
  • Santiago nos dice que las pruebas de los cristianos son pruebas de fe. No son para destruir, sino para edificar; no son para derribar, sino para perfeccionarnos en la fe en Jesús; por eso, si usted está pasando pruebas, tenga paciencia, espere en Dios. Pero si usted no cree en Jesús, si no se ha arrepentido de sus pecados, entonces ¡tema con pavor!, porque la ira de Dios está sobre usted y esta ira lo consumirá (Romanos 1:18).
  1. La perversión irremediable del hombre

Jeremías 17:1 y 9«El pecado de Judá está escrito con cincel de hierro, con punta de diamante está grabado sobre la tabla de su corazón y en los cuernos de sus altares… 9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?»
  • Esta es la acusación de Dios contra la humanidad: que desde su nacimiento, el hombre nace con un corazón inmundo, pecaminoso, perverso (que significa sin remedio, incurable, más allá de toda cura). Por eso dice Jeremías 2:22«Aunque te laves con soda y uses mucho jabón, la mancha de tu iniquidad está aún delante de mí—declara el Señor DIOS».
  • Dios advierte que nadie tiene el poder de remediar su corazón pecaminoso, de cambiarlo, de lavarlo, de redimirlo, de justificarlo. La raíz de todos tus problemas y pecados es «la irremediable perversión de tu corazón». Si nuestro corazón es irremediable ¿qué esperanza hay para el pecador?
  1. La esperanza está en la gracia de Dios

A los higos buenos, los elegidos (Jeremías 24:6-7), Dios profetizó que, aunque ellos no podían remediar su corazón, Él les daría un corazón nuevo para que ahora el pueblo de Dios pueda alabarlo y adorarlo con obediencia eterna. Pero la pregunta es ¿cuándo sería esto? y ¿cómo Dios daría un corazón nuevo?
  1. El Nuevo Pacto

Jeremías 31:31«He aquí, vienen días —declara el SEÑOR— en que haré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto».
Jeremías describe este Nuevo Pacto como «edificar y plantar». Como la promesa de Dios de poner su ley en las mentes y corazones de su remanente; para que así se cumpla la promesa de que Él sería el Dios de ellos y ellos su pueblo eternamente (leer Jeremías 32:39-40). Pero ¿cómo Dios lo haría posible? Jeremías 33:8«Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con que contra mí se rebelaron». ¿Y esto por medio de quién? Jeremías anuncia que el Nuevo Pacto se mediaría por medio del mesías Salvador, a quien le llama «el renuevo justo», el «rey eterno» del linaje de David, y quien a su vez sería un sacerdote para siempre (Jeremías 33:15-18).

EL EVANGELIO

Hay un solo hombre que cumple estas características en toda la historia de la humanidad: Jesús el Cristo.
  • Mateo 26:26-29 «Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre».
  • Jesús es el rey, el justo, el sacerdote y rey resucitado. Él es el Señor.

IMPLICACIONES PARA NOSOTROS HOY

  1. No hay edad mínima ni máxima para consagrarse a Dios
Jeremías fue llamado al oficio profético a los 13 años. Durante su ministerio fue atacado, vituperado, acusado, golpeado, atentaron contra su vida. Se mantuvo fiel predicando la Palabra (leer Jeremías 20:7-91ª Corintios 9:16-17).
  1. No culpes a Dios por las consecuencias de tus pecados
Jeremías 2:5«Así dice el SEÑOR: ¿Qué injusticia hallaron en mí vuestros padres, para que se alejaran de mí y anduvieran tras lo vano y se hicieran vanos?».
  • No hay excusa, no podemos acusar a Dios, somos pecadores. En Jeremías aprendemos que la disciplina a Judá vino por ser oidores y no hacedores de la Palabra; y el castigo a Babilonia por dañar al pueblo de Dios.
  1. Nuestra esperanza de seguridad debe estar en la gracia soberana de Dios
En los capítulos 34 al 45 vemos que Dios envía Palabra de victoria contra los enemigos, pero ellos no creen, sino que deciden confiar en sus enemigos.
  • No ponga su esperanza y seguridad en resultados políticos, ni en los gobiernos, ni en ninguna otra cosa, solo en la gracia soberana de Dios.
  1. Perdone y deje la venganza a Dios
En los capítulos 25 al 28 vemos que Dios toma la venganza por Judá. Si lo han ofendido, si lo han traicionado, si lo están dañando, perdone, actué con gracia y deje a Dios la venganza.
  1. Dios no se ha olvidado de ti
El libro de Jeremías termina con gracia sobre Joaquín. El Nuevo Testamento en Mateo 1:12 dice: «Después de que se los llevaron a Babilonia: Jeconías fue el papá de Salatiel. Salatiel fue el papá de Zorobabel». Dios no se olvidó de su simiente, Él no olvidó a su pueblo.
Dios no se ha olvidado a ti. Esto debe ser un gran consuelo si estás pasando pruebas; tú no ves el final, pero Dios sí. En Cristo, ese final está lleno de gracia, misericordia, paz y esperanza. Espera en Dios, confía en el renuevo de justicia, en el salvador del Nuevo Pacto, y verás la luz y la vida en Él.
¿Acaso Dios se ha olvidado de hacer justicia? ¿Acaso Dios se ha olvidado de sus hijos? El libro de Jeremías nos respondió estas preguntas: No, Dios no ha olvidado a sus hijos, no se ha olvidado de hacerles justicia. Dios es fiel a sus promesas. Al final de los tiempos Él arrancará y destruirá, por medio de juicios, a los que no se arrepienten, pero a sus hijos nos planta y edifica en Cristo, el mediador del Nuevo Pacto.

CÓMO VENCER EL MAL