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UN REINO ÚNICO

Cuando Jesús dijo que el Reino de los cielos se había acercado, dio a entender que Él mismo era la manifestación plena de ese Reino, de manera palpable. Por esa razón, todas las acciones de poder y autoridad que Él realizó, mostraron cómo se vive en el Reino. Aquellos que percibieron la grandeza del Reino reflejada en Jesús, pudieron decidir sujetarse voluntariamente al gobierno de Dios.
Las señales y los milagros, aunque tienen relación con el Reino, podrían ser realizados por personas que no pertenecen a él (vea Mateo 7:21-23). Esto significa que el fundamento para manifestar el Reino no es la realización de obras milagrosas. Jesús mostró el Reino no solamente por sus obras, sino también por vivir sujeto al Padre, a su gobierno y a su voluntad. El efecto transformador que Jesús produjo en las personas se debió a que expresó el Reino en su manera de vivir, y no solamente a través de prodigios.
El Reino de los cielos expresa el cumplimiento pleno de la voluntad, el propósito, el designio y la determinación de Dios. Ahora bien, que el Reino de los cielos venga a la Tierra no se debe confundir con el establecimiento de ese Reino de manera global y absoluta en el presente, ni con la erradicación del pecado en el mundo. El Reino llega a la Tierra cuando se hace real en la vida de las personas que deciden entregarse a Cristo y vivir bajo su gobierno.
Quienes nacen de nuevo y son salvos, entran al Reino. Pero eso no garantiza que los creyentes experimenten la perfecta voluntad de Dios en todo. El creyente tiene su propia voluntad de Dios en todo. El creyente tiene su propia voluntad y, a su vez, debe hacer la voluntad de Dios. En tal caso, ¿qué ocurre cuando hay dos voluntades en juego? Una de ellas debe ceder. Si en el Reino se hace exclusivamente la voluntad de Dios, entonces es indispensable que el creyente renuncie a su propia voluntad.  Siendo así, la manifestación del Reino de Dios en la Tierra no depende de la cantidad de personas salvadas, sino de que la voluntad de Dios sea la única voluntad en la vida de quienes pertenecen al Reino.   
Cuando todo quede bajo el dominio de Cristo, el Hijo se someterá a Dios Padre, de quien recibió la autoridad. Hay que recordar que Dios es uno solo, y se expresa en tres manifestaciones, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Cada una de esas manifestaciones de Dios tiene asignada una función. Así que el sometimiento está relacionado con la función y no con jerarquías en la divinidad, porque si las hubiera, entonces Dios no sería uno. En definitiva, el Hijo se someterá al Padre para que se cumpla un objetivo supremo: que Dios sea todo en todos.  

NUESTRA AUTORIDAD EN EL REINO

Nunca vemos a Jesús luchando o batallando con los poderes demoníacos. Él siempre actúa desde una posición de autoridad, manifestando el Reino del Padre. Le dijo a la multitud: “Pero si expulso a los demonios con el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el reino de Dios” (Lucas 11:20). Simplemente les ordena a los demonios que salgan, usando la autoridad que tiene del Padre, a la que los demonios tienen que obedecer. “Todos se asustaron y se decían unos a otros: «¿Qué clase de palabra es ésta? ¡Con autoridad y poder les da órdenes a los espíritus malignos, y salen!»” (Lucas 4:36).
Como creyentes que estamos firmes en victoria con Cristo, también tenemos esta autoridad. Jesús nos ha comisionado para que vayamos al mundo con sus buenas nuevas, diciéndonos que los milagros, las señales y las maravillas nos acompañarán (Marcos 16:15-18). Él dice específicamente: “En mi nombre expulsarán demonios” (v. 17).
En la Iglesia debemos ser lo suficientemente valientes como para reconocer nuestra necesidad de vivir en la realidad de la cercanía del Reino de Dios, porque está entre nosotros tanto como cuando Jesús lo trajo por primera vez hace dos mil años. Creo que el propósito principal del poder de Dios dado a los creyentes es ser una revelación continua de su amor y una parte integral de la presentación del evangelio; lo cual incluye liberación. ¿Cómo puede alguien abrazar las buenas nuevas del evangelio si están atados por los poderes de las tinieblas?
Dios envió a su Hijo para liberar a los cautivos, y Jesús sigue liberando prisioneros hoy.
¡Jesús es nuestro Rey conquistador! Note que no dije “fue” nuestro Rey conquistador. Jesús está vivo y activo en el mundo hoy a través de su Iglesia para traer las palabras del Padrenuestro: “Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”, a su plenitud.
La fascinación de moda con el diablo y el mal que resurgió en la cultura estadounidense en la década de 1970, y que se conjuntó con un anhelo de ampliar nuestra conciencia, dio pie a una plétora de prácticas ocultas de la Nueva Era que se han arraigado en nuestra cultura. Combinando eso con las verdades a medias de la industria del entretenimiento, terminamos con una cultura confundida espiritualmente. Los evangélicos intelectuales tienden a reprimir la noción del mal y, por lo tanto, la necesidad de liberación; mientras que otros segmentos de la Iglesia corren tras la liberación a tal gran magnitud que ven demonios detrás de todo los que los aqueja. Añada a la mezcla personas cuya práctica de la liberación raya en lo cuestionable y en la manipulación, y ¿no es maravilla que la Iglesia tienda a desesperarse en confusión con respecto a la liberación?
No hay necesidad de que la Iglesia permanezca ignorante o confundida con respecto a la liberación. Si examinamos el ministerio de Jesús en su contexto cultural, podemos evaluar con mayor precisión nuestras propias suposiciones culturales acerca de la sanidad. Con su limitado conocimiento de la medicina y la ciencia, los escritores de los Evangelios, especialmente Lucas, el médico, podían distinguir entre una enfermedad con una raíz demoníaca y una enfermedad con una raíz física.
Si los discípulos de Jesús pudieron combinar el conocimiento médico y la revelación espiritual y aplicarlos al ministerio de sanidad de Jesús, entonces posiblemente nosotros en la Iglesia de hoy podríamos estar dispuestos a hacer lo mismo con el fin de traer un paradigma holístico de sanidad al Cuerpo de Cristo al siglo veintiuno. Después de todo, la medicina alopática no ha probado ser la esencia final de la sanidad. ¿Cómo sería para la Iglesia de hoy la restauración de la realidad del Nuevo Testamento de la sanidad, incluyendo la liberación? ¡Sería un avivamiento!

LA BIBLIA Y LA HISTORIA: AUTORIDAD VS PODER

Diciembre de 1944, Batalla de las Ardenas: Patton y su III Ejércitoestán estancados en territorio belga. A las poderosas fuerzas enemigas se suma una meteorología terrible: nieve, lluvia, niebla, inundaciones, barro… Con aquellas condiciones el avance de las tropas era una misión casi imposible y además el mal tiempo imposibilitaba el necesario apoyo aéreo de la aviación aliada, cuya superioridad frente a la mermada Luftwaffe era total a esas alturas de la guerra. Desesperado por la situación, Pattonllamó a uno de sus oficiales y le dijo que quería una oración para pedir que el tiempo mejorara al menos durante 24 horas. El oficial, imagino que asumiendo una orden de un superior sin rechistar, fuera esta cuál fuera, salió a buscar al capellán del III Ejército, el coronel James O’Neill. Elgeneral "Sangre y Agallas" le explicó que estaba cansado de luchar en mitad de la lluvia y la nieve y a través de campos y carreteras embarradas y le pidió que redactara una plegaria en la que pidiera a Dios que mejorara el tiempo para facilitar las operaciones militares. 


El capellán le contestó algo parecido a que eso no funcionaba así y que no le parecía adecuado ni ético rezar para que la climatología mejorara para así poder matar a más seres humanos. Patton le contestó: "Capellán, ¿me va a dar clases de teología o es el Capellán del 3er Ejército? Quiero esa oración". Así pues, O'Neill escribió esa plegaria para que mejorara el tiempo y permitiera a las fuerzas aliadas combatir, y se la envió a Patton. El texto exacto que escribió el capellán fue este: “Almighty and most merciful Father, we humbly beseech Thee, of Thy great goodness to restrain these immoderate rains with which we had to content. Grant us fair weather for Battle. Graciously hearken to us as soldiers who call upon Thee that armed with. Thy power, we may advance from victory to victory and crush the oppression and wickedness of our enemies and establish Thy justice among men and nations. Amen." 

Traducido a la lengua de Cervantes vendría a ser más o menos así: “Dios todopoderoso y Padre misericordioso, humildemente te suplicamos, tu gran bondad, para frenar estas copiosas lluvias con las que hemos tenido que lidiar. Danos buen tiempo para la batalla. Escúchanos con gracia como los soldados que te invocan; que, armados con tu poder, podamos avanzar de victoria en victoria, y aplastar la opresión y la maldad de nuestros enemigos, y establecer la justicia entre los hombres y las naciones. Amén”.

Patton se mostró conforme con el texto escrito por O'Neill y dijo que quería que todos y cada uno de los soldados de su ejército rezaran la susodicha oración, por lo que ordenó imprimir 250.000 copias de la plegaria, que distribuyó entre todas sus unidades. El 22 de diciembre los soldados recibieron la oración escrita y, mira tú por dónde, sonó la flauta y el tiempo mejoró milagrosamente al día siguiente. Fue entonces cuandoPatton, el día de Nochebuena anotó en su diario aquello de "una navidad fría y despejada, un tiempo espléndido para matar alemanes". La cuestión es que hubo 6 días de climatología favorable durante los cuales la aviación aliada pudo ofrecer el necesario apoyo táctico aéreo al III Ejército, que pudo avanzar y luchar sin preocuparse por la meteorología, logrando así socorrer a los paracaidistas de la 101ª División Aerotransportada sitiados en Bastogne. Después de aquello el general "Sangre y Agallas" citó al capellán O’Neill y le dijo que era el hombre más popular de todo el cuartel general y le condecoró, nada más y  nada menos que con una Estrella de Bronce. 

Patton tenía la fuerza, y la autoridad en la Tierra, pero el capellán O'Neill tenía autoridad delegada por el dueño de los cielos y la tierra..... Así que sé sabio, no busques alianzas en la Tierra, por que la ÚNICA VERDADERA FUENTE DE PODER Y AUTORIDAD ES NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

La Tierra pasa y sus deseos....

LA AUTORIDAD DE LA PALABRA EN LA IGLESIA

En las diferentes tradiciones protestantes o evangélicas, la máxima autoridad para sus doctrinas y su práctica está en la Biblia. 

Pero ¿cómo funciona esa autoridad? ¿Cómo es que una colección de textos de hace miles de años pueda, en efecto, ejercer autoridad hoy? La Biblia solamente se entiende, bien o mal, según la van interpretando sus lectores. 

El autor propone que si bien la Biblia hace de fundamento y control para el pensamiento cristiano, ella misma está sometida, a su vez, al fundamento y control que ejerce la persona de Jesús. Su vida y obras, muerte y resurrección. Y su enseñanza: las palabras que pronunció y que se le recuerdan.

MUJERES DE LA BIBLIA CON AUTORIDAD ESPIRITUAL

La Autoridad Espiritual es un concepto difícil de definir de manera comprensiva (1), sin embargo esta muy vinculada  con oír departe de Dios y ser comisionado(a) por Dios para ministerio y servicio. Loa Complementarios Jerárquicos (Hierarchical Complementarians) son Cristianos que creen que solo los hombres, y no las mujeres, quienes tiene la autoridad spiritual dada por Dios en la iglesia y en la familia (2).

Los Complementarios creen que como autoridades espirituales, son los hombres los que deben de buscar la voluntad de Dios y su guía en nombre de la comunidad de la Iglesia. 

Ellos creen que solo los pastores hombres que tiene la autoridad espiritual para poder oír de Dios para poder ministrar de “La Palabra” en una reunión pública de la iglesia. Los Complementarios creen que en la familia, es el esposo quien tiene autoridad directa de Dios, y es el esposo quien tiene la última palabra en cualquier decisión. Ellos ven al hombre como el mediador de la voluntad de Dios hacia la esposa, la cual no tiene autoridad directa.

En contraste con lo que los Complementarios creen, la Biblia contiene varias historias donde Dios paso pro alto a los esposos y guardianes hombres y habló directamente con mujeres, con mensajes de vital importancia. Cuando Dios no hablaba directamente con ellas, Él envió ángeles. Este artículo examinara algunas de tales mujeres a las cuales Dios les confió autoridad espiritual-mujeres Bíblicas que actuaron sin el permiso ni la protección de hombres.

Mujeres del Antiguo Testamento:

La Madre de Sansón (Jueces, capítulo 13)

En Jueces, capitulo 13, hay una narrativa en donde un Ángel de Dios (3), revela el plan de Dios para la liberación de Israel, y se le revela a una mujer sin nombre. Esta mujer sin nombre estaba casada con un hombre llamado Manoa y a pesar de esto, el Ángel le confío los planes de Dios y las instrucciones a la mujer. El Ángel le dice a la mujer que dará a luz a un niño especial, y que su hijo liberaría a Israel de los Filisteos. El Ángel le dio a la mujer instrucciones acerca de su dieta y le indico que nunca le cortara el cabello a su hijo.

La mujer le dijo a su esposo acerca de su encuentro. Manoa, el esposo, quería saber cuáles eran las instrucciones, así que le pidió a Dios que enviara a un ángel de nuevo, para enseñarle como criar al niño (13:8). Dios respondió su plegaria, pero el Ángel apreció de nuevo, inicialmente a la mujer. La mujer corrió por su marido. Cuando Manoa conoció al Ángel, el Ángel repitió lo que ya le había dicho anteriormente a la mujer:

“13 El ángel del Señor respondió: Que tu mujer haga todo lo que le he dicho: 14 que no tome vino ni ningún otro producto de la uva, ni ninguna otra bebida fuerte, ni coma nada impuro. Simplemente, que haga lo que le he ordenado.” (13:13-14, énfasis agregado pro mí)

¡Claramente Dios confiaba totalmente en que la mujer iba a obedecer y seguir estas instrucciones sin el permiso de su esposo o su ayuda!

Todavía mas, la mujer reconoció desde el principio que el mensajero se “parecía el ángel mismo del Señor” (13:6), pero Manoa no se dio cuenta de que el mensajero era un ángel hasta que le ofreció un sacrificio y el Ángel del Señor ascendió en llamas y desapareció (13:17). Atemorizado, él le dijo a su esposa “Con toda seguridad vamos a morir, porque hemos visto a Dios.23 Pero ella le contestó:—Si el Señor nos hubiera querido matar, no habría aceptado nuestro holocausto ni nuestra ofrenda, ni nos habría dejado ver estas cosas. Tampoco nos habría anunciado todo esto.”

A lo largo de este relato que la mujer se muestra ser discerniente y sensible.

Débora (Jueces capítulos 4-5):


Ninguna lista de mujeres con autoridad spiritual estaría completa sin Deborah, la cual fue la Líder de Israel en un punto de su Historia. Jueces, capítulo 4 y 5 relata acerca del liderazgo de Deborah y no menciona que hubiese nada peculiar del hecho de que fuese tanto líder como mujer. ¡De hecho su género parece no haber sido ningún tipo de inconveniente! Deborah estaba casada, pero la Biblia no menciona del todo a su esposo, aparte de su nombre Lapido (4:4).

En Jueces, Capítulo 5, leemos que antes del liderazgo de Deborah, la vida en Israel había cesado “Cesaron los campesinos, cesaron en Israel” (5:7), las calles estaban abandonadas “En los días de Samgar, hijo de Anat,
en los días de Jael, quedaron desiertos los caminos,
y los viajeros andaban por sendas tortuosas. “(5:6), y Israel había escogido a dioses falsos “Escogieron nuevos dioses”(5:8). La implicación clara es que la sociedad Israelita se hizo más civilizada, segura y más temerosa de Dios a causa del liderazgo de Deborah.

Deborah era una líder excelente y versátil. Ella era una profetisa (4:4:14) una jueza (4:5) y una líder militar (4:6-10). La Visión profética de Deborah era exacta y que mostró un liderazgo decisivo en los asuntos militares.

Los Complementarios han especulado de manera injusta, que Deborah se convirtió en líder porque no habían hombres capaces de tal tarea. Sin embargo las Escrituras son muy claras de que a Israel no le hacían falta líderes hombres en aquel tiempo. Jueces, Capitulo 5 menciona lideres (5:2-3), nobles (5:13), príncipes (5:2,9,15) y guerreros. Por otra parte, es evidente que Deborah animó a otros líderes en Israel, y que estos líderes tenían una gran confianza en su liderazgo. [Más sobre Deborah y el argumento de "no hay hombres disponibles" aquí.]

En comparación con los otros jueces mencionados en el libro de jueves, los cuales eran todos hombres y la mayoría defectuosos, no hay ni una palabra negativa dicha acerca de Deborah; y aun así, los Complementarios aseguran que el liderazgo y autoridad espiritual es solamente para varones.  En vez de ver a Deborah como un precedente de las Escrituras para las mujeres en liderazgo en ministerio, la descartan como una anomalía. Esta postura de parte de los Complementarios es miope e injusta, porque Deborah era claramente una mujer líder destacada, respetada y bendecida por Dios.

Otras Mujeres del Antiguo Testamento:

La mujer sabia de Abel Beth Maacah: Esta mujer claramente era una persona de influencia, posiblemente hasta líder de la ciudad blindada de Abel Beth Maacha en Israel. Como una líder civil en Israel, estas mujeres, como Deborah, también deberían de haber tenido un grado de autoridad espiritual. Por medio de su uso sabio de autoridad y persuasión pasiva, ella rescató a su pueblo de ser destruido por Joab (4) el comandante del ejército del Rey David. (Ver. Samuel 20:14, especialmente verso 22).

(Joab y David no tenían ningún problema en oír el buen consejo de mujeres. Joab sabía que David escuchaba a mujeres (5), así que cuando no pudo persuadir a David a acerca de una decisión, el le pregunto a la Mujer Sabia de Tekoa para que lo ayudase (2. Samuel 14ff.) La Mujer Sabia de Tekoa es una persona diferente a la Mujer Sabia de Abel Beth Maacah. El término “Mujer Sabia” puede haber sido en realidad un titulo de liderazgo y no solo un término descriptivo).

La Madre del Rey Lemuel: Proverbios 31:1-9, contienen las palabras de un oráculo (profecía) de la madre del Rey Lemuel. Esta mujer le enseño a su hijo-un hombre adulto y además rey- este oráculo. Sus palabras inspiradas han sido grabadas en las Escrituras para que otros reyes aprendieran de estas.

Hulda: Cuando Josia, Rey de Judá, quería aprender más sobre como alabar a Dios, el envió a una delegación de mujeres a la profetisa Hulda. (2 Cronicas 34:19-33).

Linda L. Belleville (2004:113) escribe:

El tamaño y el prestigio de la embajada que buscaba su consejo indica algo acerca de no sólo la gravedad de la situación, pero también la estatura profesional de Hulda: el Sumo Sacerdote (Hilcías), el padre del futuro gobernador (Ahicam), la secretaria de Estado (Safán ) y el oficial del rey (Asaías). El consejo de Hulda fue inmediatamente puesto en práctica, y amplias se dio como resultado reformas religiosas (2 Reyes 22:8-20; 23:1-25).

Las plañideras: Durante los oscuros días de la apostasía de Judá, cuando el engaño era común (Jeremías 9:4-6), las únicas personas que escucharon a Dios y el profeta Jeremías fueron un grupo de mujeres. Dios le dio a las mujeres plañideras  un mensaje y les autorizó a proclamar este mensaje en su nombre. (Vea Jeremías 9:17).

Una mujer sunamita le ocurrió la idea de construir una pequeña sala para acomodar el profeta Eliseo. Su percepción, la iniciativa y la generosidad trajeron gran bendición para ella, su esposo y su hijo. Al leer su historia en 2 Reyes 4:8-37, podemos ver que esta mujer tenía una visión espiritual y de fortaleza. La mujer sunamita, y no  su marido (4:23 a), muestra y usa la autoridad espiritual para el beneficio de su familia.

Hannah es claramente el protagonista del relato de 1 Samuel capítulo 1, donde ella reza para un niño, se compromete a dar a ese niño de regreso a Dios para ser empleado en el Tabernáculo de servicio, y luego cumple su promesa. Marido de Hannah, Elcana, es retratado como una persona cariñosa y comprensiva. Elcana confía y está de acuerdo en las decisiones y acciones de su esposa. Aparte de 1 Samuel 1:19 b, parece que Elcana no medio o intervino en esta situación en absoluto. Por otra parte, la oración de Ana en 1 Samuel 2:1-10 es parte de la Sagrada Escritura, y tiene la autoridad espiritual de la Escritura.

Mujeres del Nuevo Testamento:

María, Madre de Jesús (Lucas 1:26-38)
La mayoría de los eruditos bíblicos creen que María era una adolescente cuando fue visitada por el ángel Gabriel. A pesar de su edad y  sexo, Dios envió al ángel a María directamente con el mensaje de que había sido elegida para el maravilloso papel de ser la madre del Mesías. María habría estado bajo la protección de un tutor, que muy probablemente era un hombre, y ella estaba desposada con un hombre llamado José, sin embargo, el ángel Gabriel tomó la palabra de Dios directamente a esta chica adolescente. [6]
Si el concepto Complementario de la autoridad masculina es válida, es de suponer que Gabriel habría visitado el patriarca de la familia de María con la noticia, sobre todo teniendo en cuenta las ramificaciones de la situación extraordinaria y potencialmente escandalosa que pronto se encontraría María .
El cumplimiento humilde de María con vocación extraordinaria hacia Dios en su vida es ejemplar. [7] Por otra parte Lucas registró una canción llena de alabanza de parte de Maria, a menudo llamado El Magnificat, en su evangelio (Lucas 1:46-55). Estas palabras de María tienen la autoridad de las Sagradas Escrituras.

María Magdalena (Mateo 28:9-10, Marcos 16:9-11; Juan 20:17-18)

Es difícil sobreestimar la importancia del hecho de que la primera persona que vio a Jesús vivo después de su crucifixión fuese una mujer. ¿Fue acaso que María simplemente estaba en el lugar correcto en el momento correcto para esta reunión monumentalmente trascendental con el recién resucitado Jesús? ¿O fue un encuentro por decreto divino?

Creo que no es casual que la primera persona que vio a Jesús después de su resurrección – en el amanecer de la Nueva Alianza – era una mujer. El acto de redención de Jesús y de su toma de posesión de la nueva alianza trajo la igualdad para todas las personas independientemente de su sexo, y con igualdad había la posibilidad real de afinidad y armonía entre los sexos – la inversión de la división a causa del pecado.

En su reunión, Jesús autoriza y le encomienda a María ciertos mensajes para sus discípulos, que todavía seguía creyendo que su Señor y amigo, junto con sus esperanzas, estaba muerto.
María Magdalena fue a los discípulos con la noticia: “He visto al Señor!” Y ella les dijo que él le había dicho estas cosas para ella “(Juan 20:18).

Jesús no tenía ningún problema en autorizar y encomendar su mensaje maravilloso, de que Él estaba vivo, a una mujer. Esta comisión extraordinaria ha llevado a la Iglesia Ortodoxa Oriental en llamar a María Magdalena “la apóstol de los apóstoles”.

Marta (Juan capítulo 11):

Marta ha sido injustamente criticada y juzgada por algunos debido a un solo incidente (Juan 10:38-42), pero Marta hizo algunas declaraciones muy astutas de fe sobre Jesús y la vida eterna registrada en Juan capítulo 11.
Marta respondió: “Yo sé que él [su difunto hermano Lázaro] resucitará en la resurrección en el día postrero.” Juan 11:24
“Sí, Señor”, le dijo, “Yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que había de venir al mundo.” Juan 11:27

Esta segunda afirmación es muy similar a la de Pedro registrada en Mateo 16:15-17:
“Pero, ¿qué hay de ti?” Él [Jesús] le preguntó. “¿Quién decís que soy yo?”
Simón Pedro contestó: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”
Jesús le respondió: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en los cielos.”

Jesús afirma que Pedro no podía saber que él era el Cristo, el Hijo de Dios, a menos que Dios el Padre le había revelado a él. Del mismo modo, las declaraciones de Marta fe sólo podía haber llegado por inspiración divina.

Marta, a su hermana María de Betania fueron discípulas dedicadas de Jesús. Jesús le permitió a María de Betania para ungirlo y prepararlo para el entierro (Juan 11:2). No hemos oído nada acerca de la fe de su hermano Lázaro en las Escrituras aun cuando, en Juan 11:5 que dice, Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Aquí aparece el nombre Marta significativamente en primer lugar. Marta era una mujer de gran fe y agudeza espiritual.


Otras Mujeres del Nuevo Testamento:


Desde el día de Pentecostal, Dios se ha comunicado personalmente con su gente con mayor libertad, principalmente a través de la agencia del Espíritu Santo. Cuando Pedro citó la profecía de Joel en el día de Pentecostal en Hechos 2, dejó en claro que las capacidades espirituales, en la profecía particular, eran ahora disponible gratuitamente para los hombres y las mujeres, a los jóvenes y a los ancianos (Hechos 2:17-18 ).

El Espíritu Santo nos da sus dones y habilidades sin aparente consideración de género (1 Corintios 12:4-11), incluyendo los dones de liderazgo y enseñanza (Romanos 12:6-8). Incluso la mujer Complementaria Mary Kassian (1990:168) observa: “No hay ninguna evidencia en la Biblia que los regalos son asignados por género. Si bien es cierto que [varónes] ancianos pueden poseer dones de la enseñanza, la administración y de pastor, no es menos cierto que las mujeres poseen estos dones idénticos”.

De hecho, varias mujeres son mencionados por su nombre en el Nuevo Testamento  las cuales funcionaban como líderes de la iglesia y ministros: Priscilla (con Aquila), Chloe, Ninfa, Phoebe, Junia (con Andrónico), Evodia y Síntique, etc [Para más información sobre estas las mujeres ver  los siguientes enlaces.]


Conclusión:

Mary Kassian, y otros Complementarios, han reconocido que las mujeres tienden a escuchar a Dios más que los hombres, y sin embargo, sostienen que son los hombres los que tienen la autoridad espiritual en la iglesia y el hogar. [9] Cuando leo los argumentos de los Complementarios, tengo la sensación de que no tienen confianza en las capacidades de las mujeres. Parecen preocupados de que la sociedad se derrumbará si las mujeres toman más la iniciativa o si estan fuera de ciertos roles restrictivos que erróneamente afirman haber sido instituido por Dios. Parece que los Complementarios han pasado por alto los ejemplos bíblicos donde Dios usó y bendijo a las mujeres valientes para sus propósitos, a menudo en situaciones de vital importancia que tuvo amplias ramificaciones.

A partir de las Escrituras, podemos ver claramente que Dios no habla solamente a los hombres y maridos, incluso en asuntos que afectan directamente a ellos ya sus familias. Dios puede y quiere confiar su palabra – con la autoridad que conlleva – directamente a las mujeres y esposas. Dios puede y quiere hablar con las mujeres sin usar a ni los maridos ni los líderes de la iglesia masculinos como mediadores. Todos los creyentes tienen acceso directo a Dios por medio de Jesús y de su Espíritu Santo, y viceversa


1 Timoteo 2:5″Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y la humanidad: Cristo Jesús. (Traducción Literal).


Notas:

1] La Complementaria Mary Kassian (1990:32-33) trata de definir la “autoridad” puramente en términos de estructuras jerárquicas.
[2]Los Complementarios interpretan las dos instancias (Efesios 5:23; 1 Corintios 11:3), donde Pablo dice que “el marido es la” cabeza “(griego-kephale) de la mujer” en el sentido de que el marido tiene autoridad, incluyendo autoridad espiritual, sobre la mujer. Esta interpretación supone que en el inglés el significado (metafórico) de “cabeza” es el mismo que el significado griego (metafórico) de “cabeza”. En Inglés, “cabeza” puede significar “jefe” o “líder”, etc, sin embargo, en griego helenístico, de los cuales el griego del Nuevo Testamento es un subconjunto, “cabeza” rara vez significa “jefe” o “autoridad”, sino que por lo general significa “fuente “u” origen “. Además los Complementarios detallan enseñanzas sobre la supuesta autoridad espiritual del marido sobre la mujer en formas que no son de ninguna manera apoyadas con las Escrituras. [Mi artículo sobre kephale y "supremacía masculina" en las Cartas de Pablo aquí.]

La autoridad que da el Espíritu Santo es una autoridad funcional para participar eficazmente en algunos ministerios. No es una autoridad sobre una persona o grupo de personas.
[3] Muchos teólogos creen que el ángel del Señor, pudo haber sido una Teofanía o Cristofanía: una aparición pre-encarnada de Jesucristo.
[4] Joab y sus hermanos Abisai y Asael, que eran todos grandes guerreros del ejército de David, se mencionan con frecuencia como los hijos de su madre Sarvia. El nombre de su padre, nunca se menciona. Uno no puede evitar preguntarse qué clase Sarvia era mujer, y qué tipo de influencia que había tenido en sus hijos. (1 Samuel 26:28; 2 Samuel 2:13,18; 3:39; 8:16; 14: 1; 16:9-10; 17:25, 18: 2; 19:21-23; 21:17 ; 23:18,37; 1 Reyes 1:7; 2:5, 22; 1 Crónicas 2:16; 11:6, 39, 18, ​​12,15, 26, 28, 27: 24.) Al parecer Sarvia era una de las hermanas de David (1 Crónicas 2:13-16).

5] David escuchó Abigail (1 Samuel 25:23-35) y Betsabé (1 Reyes 1:11-31), etc.
[6] Sólo más tarde el ángel le dice a José acerca del plan de Dios para María.
[7] La respuesta humilde y obediente de María al mensaje angélico es un contraste con la incredulidad de Zacarías, el sacerdote (Lucas 1:19-20).
[7] Las canciones inspiradas, oraciones, alabanzas y enseñanzas de Miriam (Ex 15:20-21), Débora (Jueces 5:01 ss), Ana (1 Sam 2:1 ss), la madre del rey Lemuel (Proverbios 31:1-9 ), María (Lucas 1:46 ss) y Elizabeth (Lucas 1:41 ss) se consideran proféticas y se incluyen en las Escrituras. Irónicamente, de acuerdo con la postura de muchas iglesias, estas mujeres no se les permitirían enseñar a los hombres, o predicar de manera expositora, acerca de sus propias palabras. A pesar de que sus palabras tienen la autoridad de las Escrituras.

8] Mary Kassian (1990:111) ha escrito: “. . . tanto la psicología como la historia  prestan apoyo creíble para el reconocimiento bíblico de diferencias innatas entre hombres y mujeres, con una gran diferencia de una percepción espiritual mayor en las mujeres.” Lamentablemente, Kassian ve esta percepción espiritual que incluye una propensión general al engaño espiritual entre las mujeres. (La Biblia nunca dice que las mujeres son más fácilmente engañadas que los hombres.) A pesar de la creencia de que las mujeres son propensas al engaño, Mary Kassian es una profesora de universidad y tiene un ministerio público como oradora y escritora cristiana.

ROMPA LA MALDICIÓN


¡SEA LIBRE Y SIGA LIBRE!


¿Bendiciones o maldiciones? Usted tiene un papel que desempeñar y una decisión que tomar. En este libro, Bob Larson muestra cómo romper toda maldición sobre su vida y transmitir la herencia de bendición para las generaciones futuras.



· ¿Son reales las maldiciones ?

· ¿Pueden los cristianos heredar maldiciones generacionales?

· ¿Existe una relación entre el pecado y la esclavitud?
¡Jesucristo vino a romper el poder del pecado en su vida, ¡esto incluye el poder de las maldiciones!
Rompa la maldición lo capacita para:

· Identificar y romper maldiciones en su vida, su familia, y sobre sus hijos.

· Caminar en constante victoria sobre las estrategias del enemigo.

· Utilizar las armas de las Escrituras y la oración para superar maldiciones que afectan sus emociones, finanzas, salud y relación con Dios.

A través de dinámicas historias personales, enseñanza bíblica sin concesiones, y oraciones poderosas, usted aprenderá la clave para romper maldiciones y caminar en la libertad espiritual.

TOMA LA VARA DE AUTORIDAD

Moisés, se encuentra  en conflicto por el lugar donde se encuentra y para donde Dios lo quiere llevar.   Regresar a Egipto significaba regresar a su pasado, pero para Dios significaba llevarlo al lugar donde siempre debió estar.
La primera excusa que dice Moisés a Dios es, no me van a creer.   Esto sucede a muchos cristianos que Dios les llama, y se preocupan por lo que van a pensar de ellos.   La prueba más grande de que Dios te ha llamado, es tu propia vida, tu propia experiencia.  Moisés, un hombre libertado de Egipto, guardado de la muerte y bendecido, era la mayor prueba de su llamado a hacer algo grande.   Hay quienes creen que Dios no ha estado en las experiencias de sus vidas, y toman estas experiencias como la descualificación del llamado, de lo nuevo que Dios tiene para ellos.
No hay tal cosa como un pastor perfecto, humanamente hablando, como tampoco ninguno de los hombres o mujeres en la biblia.  Lo grande de esto es que Dios se encargó de que tú y yo supiéramos de sus vidas.  Conocemos, problemas familiares, sus pecados, fracasos, frustraciones, sabemos de los que nunca se pudieron levantar, pero hoy celebramos aquellos que se levantaron y vencieron.
Es importante entender que tu vida es la prueba más grande al llamado que Dios te ha dado.  El pecado que cometiste y te has levantado; el fracaso familiar o en los negocios, el problema que te llevó a la cárcel; las dificultades y los errores que todos conocen y tú mismo conoces, hoy tienes que verlos como la evidencia divina de que Dios tiene algo más grande para ti.
No te descalifiques por el pasado.  El llamado sigue vigente; mi Dios no se cansa.  El está esperando a que despiertes y creas que todo lo que ha hecho es porque quiere que vivas una vida sin límites.  No hace falta que la gente crea en ti, lo importante es entender que Dios cree en ti a pesar de tu pasado.
Dios le dice a Moisés, la vara que tienes en la mano, tírala al suelo.  La vara se convierte en culebra y Moisés comienza a huirle.  Dios le dice, cógela por la cola y cuando lo hizo, se convirtió en vara de nuevo.  Hay dos detalles de las varas en la biblia.  Las varas son símbolo de aliento y apoyo.  En la vara se escribía la historia de la persona; sus fracasos y sus éxitos, pero la costumbre es que comenzaban escribiendo primero Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob y luego escribían su historia.
Moisés caminó con su vara por 40 años pensando lo que fue y lo que podía ser.  Dios le dice suelta la vara y cógela por la cola.  Cuando Moisés coge la vara nuevamente, es diferente porque no es lo mismo ver tu historia desde tu presente a tu pasado, porque te lleva a pensar lo que fuiste y pudiste haber sido.  Si miras la vara, tu historia desde el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob te darás cuenta que tú siempre has estado dentro del plan de Dios.  Esto es muy diferente porque no piensas en lo que fuiste o pudiste haber sido, sino en lo que Dios te llamó hacer.
Atrévete a tomar tu vida, no lo que fuiste sino en lo que Dios te llamó hacer.  Toma  la vara de autoridad y párate frente al mar de tus  imposibles y dile a ese mar que se abra y que nada ni nadie te va hacer volver al lugar de donde Dios te quiso sacar.

AUTORIDAD

En Lucas 24:36, Jesús se le aparece a los discípulos, y estos se atemorizan, pues piensan que es un espíritu. Jesús les dice que no temieran y que palparan las heridas de sus manos y pies. Cuando estudiamos la biblia, podemos ver que se hace muchas referencias sobre los pies de Cristo. Por ejemplo, en Mateo 15, nos narra que traían a los enfermos y los ponían a los pies de Jesús; el Gadaleno, se tiró a los pies de Cristo; la mujer adultera estaba a los pies del Maestro; María, la hermana de Lázaro, siempre estaba a sus pies escuchándole; cuando Cristo fue a la casa de Simón, le dijo: No me diste nada para lavarme lo pies; Cristo dice que, el que esté limpio de corazón, lo único que hace falta es que alguien le lave los pies.
Hay algo de mucho valor en la actitud de ir a los pies de Cristo.
En el Antiguo Testamento, también podemos ver referencias bíblicas acerca de los pies. En Génesis 3:15, donde menciona la enemistad entre la mujer y la serpiente, entre varias cosas, Dios le dice a la mujer que heriría en la cabeza a la serpiente, y la serpiente la heriría en el calcañar. El calcañar es el talón, donde en realidad se pone la fuerza cuando vas a caminar. También, cuando Dios le habla al pueblo de Israel, le dice que, dondequiera que ellos pusieran la planta de sus pies, todo lo que pisaran sería de ellos. En otra ocasión, cuando van a cruzar el Río Jordán, Dios les dice que, tan pronto los sacerdotes pusieran los pies en el agua, se abriría el Jordán y cruzarían en seco al otro lado.
Los pies representan nuestra autoridad sobre el enemigo y la oportunidad que Dios nos da de salir de todo lugar en que hemos estado esclavizados. Representan el tener autoridad y poseer lo que Dios nos ha prometido. No podemos cumplir el propósito de Dios y poseer, si no tomamos autoridad. Las instrucciones que Dios nos ha dado son: Ir a las naciones, y predicar el evangelio. Y la única forma de cumplir es que te pongas en pie, tomes autoridad, y se abrirán puertas. Por esto, les dijo a los discípulos: Todo el que te recibe, la paz quedará en ese lugar. Pero, el que no te recibe, sacúdete el polvo de los pies y sigue caminando, porque llegarás al lugar donde se te abrirán puertas.
Tienes que sacudirte el polvo de los pies, porque llegó el momento en que vas a entrar a una nueva dimensión en tu vida y, cuando llegues a ciertos lugares, puertas se abrirán delante de ti. Esto es la gracia y el favor de Dios sobre tu vida. No te molestes cuando no te reciban en algunos lugares. Dios te dice: Sacúdete el polvo de los pies y sigue adelante. Por causa de lo que hizo Jesús en la cruz del Calvario, tendrás dominio y autoridad y, dondequiera que vayas, dondequiere que pisen tus pies, será tuyo.
Se acabó el momento de dar vueltas y vueltas en el desierto. Llegó la hora en que entrarás a tu tierra prometida. Gente abrirá puertas delante de ti. Hay dos maneras de dar vueltas en el desierto. La primera, sin saber para dónde vas. Pero la otra manera es dar vueltas alrededor de Jericó, porque se caerán las murallas y entrarás para poseer, porque sabes que Dios te lo ha entregado.
Una cosa es caminar sin saber la autoridad que tienes y sin saber para dónde vas; otra, caminar sabiendo que Dios te ha dado autoridad.
El favor y la gracia de Dios vienen sobre tu vida. Tomarás autoridad y te atreverás a caminar a lugares donde nunca habías ido. Dios comenzará a abrir puertas con gente nueva y, el que no te reciba, te sacudes el polvo de los pies y sigues hacia adelante. No permitirás que ningún rechazo te paralice y te detenga, sigue caminando porque, cada paso que das, Él va contigo. Esta es la única manera de cumplir el propósito de Dios en tu vida; tomando la autoridad y caminando con seguridad.

AUTORIDAD Y RESPONSABILIDAD

Dios quiere que tú seas un agente de transformación.
Tenemos que aprender a tener orgullo por lo que hacemos, orgullo por nuestro trabajo. Dios puede utilizar nuestro trabajo para su gloria y honra. Dios puede usar a cualquier persona para cualquier propósito, él puede hacer algo grande con cualquier persona.
Dios sí quiere usarte, y quiere hacer algo grande contigo.
Desde nuestra posición, desde donde estemos, Dios nos puede prosperar sobrenaturalmente.
A nivel mundial, vemos lo que está sucediendo en la economía; pero los que hemos creído en el Señor, tenemos una fe diferente. Estamos cimentados, no en la economía del mundo, sino en la palabra de Dios, y en los principios espirituales que no dejan de funcionar cuando se trata de nuestras finanzas.
No menosprecies lo que haces, ni el lugar donde estás, porque es con eso que Dios puede hacer su diferencia.
Es necesario que erradiquemos la deuda y la pobreza de nuestras vidas. Los pensamientos de pobreza, por lo general, son inculcados en nosotros en nuestra niñez, en nuestro crecimiento.
Tenemos que aprender a tener autoridad, que va de la mano con la responsabilidad. Si no quieres tener la responsabilidad de tener autoridad, desde ahora debes saber que estás descalificado para ser un agente de transformación. Es necesario que tengamos autoridad; autoridad de la palabra, autoridad sobre nuestras decisiones, sobre nuestros pensamientos, sobre lo que hacemos y sobre lo que no hacemos.
Cuando nos conducimos con la autoridad que Dios ha puesto en nuestra vida, esto hace la diferencia en nuestra vida.
Es necesario que hables la palabra de Dios con autoridad. Que, cuando veas una noticia negativa, puedas pararte con autoridad y decir: La palabra de Dios dice… Que cuando alguien te diga algo negativo de tu familia, tú puedas decir: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa. Que, cuando el médico te dé un mal diagnóstico, puedas decir con autoridad: Poned las manos sobre los enfermos y sanarán; y poner tus manos sobre ti mismo y declarar sanidad en oración.

BAJO AUTORIDAD

Lucas 7:8 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 

Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.


Es interesante ver como cada persona hace sus propios mitos acerca de lo que es Dios y sin darse cuenta se pierden de la mejor parte de Dios, ya que prefieren vivir apegados a su propia fantasía que a la verdad. Hay personas que tienen miedo a conocer a Dios porque pareciera ser un "cambio de religión", siendo que no entienden de lo que trata, religión, viene del vocablo latín "religare", que significa reconciliarse con Dios, por tanto si su religión no le funciona y no está usted constantemente recibiendo los beneficios del Reino de los Cielos y escuchando la voz de Dios todo el tiempo, le urge un cambio de religión, es decir, tiene que encontrar otra manera de reconciliarse con Dios, pues la que tiene, no le funciona, pero el cambiar de religión, no tiene que ver con el ir a otra iglesia, la iglesia y la religión no tienen nada que ver la una con la otra. 

Existe otro grupo de personas que tienen miedo a aprender cosas nuevas acerca de Dios por miedo a traicionar a su familia y aquello que les "inculcaron", como si la tradición familiar pudiera salvarles y darles vida eterna o pudiera perdonar los pecados que solo Jesús a su único y particular modo puede hacer, que dista mucho de lo que a esas personas les "inculcaron". Esto me lleva a pensar a esa famosa frase de "te prefiero en la cárcel o en las drogas a que seas cristiano", y no termino de entender que es eso tan malo que tiene el acercarse a Dios que las familias tradicionales tanto repelen. Y por favor no piense que estoy hablando de hacerse cristiano, ni defendiendo a los cristianos, lo que le quiero compartir va mucho, pero mucho mas allá de eso, recuerde que estamos hablando acerca de gobernar para Dios en esta serie, sea paciente y vamos a llegar al punto en un momento. La cita de hoy habla de un Centurión Romano, traducido a términos actuales, algo así como un General del Ejercito, el cual estaba muy angustiado por su siervo judío que estaba muy enfermo y decidió acudir a Jesús para que le sanara, pero había un pequeño detalle, no llevó al siervo consigo, por tanto Jesús asumió que el Centurión pretendía que Jesús fuera con el para sanarle, pero la respuesta del Centurión es aquello de lo que le quiero hablar. Piense en esto, los Romanos no creían en Dios, ellos tenían entre otros dioses a Nimrod (dios del sol y originalmente nieto de Noe), y el Centurión no tuvo mas que escuchar a su siervo y ver las obras de ese Dios vivo (Yahvé) en el para poder creer no solo que era un Dios vivo, sino para empezar a hacer aquello que estaba escrito en su palabra y por tanto también creyó en Jesús quien habitaba la tierra en ese tiempo. El detalle no es creer en Dios, sino creerle a Dios, aún los budistas, los musulmanes y muchos otros creen en Dios, mas eso no los pone en bajo sus efectos, el beneficio se recibe cuando se le cree al Dios que todo lo puede. 

El Centurión no tuvo que cambiar de religión (probablemente le hubiera costado la vida si lo hacía), pero tuvo el interés de buscar a Dios por medio de su palabra y creerle a la palabra de Dios para que esta tuviera efecto en el, de modo que aprendió que Dios no nos hace independientes y él mas que nadie supo que NADIE puede tener una relación con Dios "a su manera", ya que Dios nos dio un modo y un orden para tener una relación con Él, para que los beneficios de ese modo y ese orden se manifestaran en su vida. Y fue cuando eso le quedó claro, que se dio cuenta que Jesús no necesitaba ir físicamente a sanar al siervo, sino solo tenía que hablar sanidad y esta iba a suceder, ya que tanto el Centurión como el siervo se entendían bajo la autoridad de Dios y esta tendría su efecto en ellos por ende. Hay muchas personas que oran, rezan o piden cosas que por lo general no saben si las recibirán, y sabe por qué es esto?, sencillo, porque oran, rezan y piden sin saberse bajo la autoridad de Dios, ya que piden cosas que les interesan a ellos, pero que por lo general no glorifican a Dios, no se dan cuenta que lo que piden por lo general ya está contenido en alguna promesa de la Biblia, la cual tiene una condición y que Dios estará más que gustoso en cumplir en cuanto nos entendamos bajo su autoridad. Por tanto el secreto no está en cambiar de religión como muchos lo entienden, sino en cambiar de religión como lo entiende Dios, en reconciliarnos con Él, ya que nuestro pecado nos enemista con Él y solo su palabra nos asegurará el no caer de nuevo constantemente como hacemos hoy. 

La Biblia nos promete poder, el cual estará contenido en nuestras bocas, seremos capaces de declarar y decretar cosas todo el tiempo, milagros, sanidades, finanzas, y qué se yo, pero siempre y cuando tengamos a Dios quien nos respalde agradándose de nosotros por vivir como Él lo dicta, tal como hizo el Centurión, quien entendió que la autoridad que salía de el, no tenía poder si no estaba el bajo la autoridad de Dios de quien sale el verdadero poder de la eternidad.

EL ABUSO DE AUTORIDAD


En este escrito deseamos enfocar, a la luz de la Palabra de Dios, que es autoridad, hasta donde tiene derecho de imponer orden y cuando se cae en vicios o errores de conducta en el ejercicio de la misma. Espero que lo aquí expuesto nos ayude a buscar un equilibrio entre la autoridad incorrecta y la correcta para que podamos establecer una vivencia familiar, social y eclesial saludable
Los  problemas de la autoridad
            Existe un principio básico y lógico en cuanto al surgimiento de la autoridad, porque todo en la vida tiene un origen, partiendo primeramente del Ser Eterno que es Dios, el cual no tiene ni principio ni fin y del cual depende y subsisten todas las cosas (Col 1:17. Si partimos de este punto de vista: “Dios es el principio de todas las cosas”, entonces determinamos que todo fue creado para un fin y bajo un propósito. Estos dos conceptos; “fin”  y “propósito”, determinan  las leyes que rigen lo creado. Cuando estudiamos estos elementos encontramos las normas que rigen el cosmos, la creación, y todo lo que en ella existe.
            Al observar las leyes determinamos los principios. Es entonces cuando descubrimos las normas que rigen tal o cual acción, así como las consecuencias que acontecen cuando esas norman son alteradas. Por ejemplo, en la física sabemos que todo cuerpo pesado siempre cae hacia abajo, esto es debido a lo que denominados ley de gravedad. Tenemos leyes físicas, que regulan el funcionamiento cósmico de la creación, leyes biológicas, que regulan el funcionamiento de la vida y leyes morales, que regulan la conducta moral.  ¿Pero que significa ley? Según el diccionario son “normas constante e invariables de las cosas”, las cuales determinan que para que existan leyes debe de haber un legislador y una autoridad suprema que rija dichas leyes, existiendo por lo tanto consecuencia a su violación. Así que la autoridad nace como producto de las leyes, ya que no puede existir ley sin gobierno, ni gobierno sin ley.            Como el tema que nos ocupa esta relacionado con la autoridad dentro del orden humano, debemos reflexionar en las leyes que rigen la vida física de las personas. Al respecto clasificaremos tres tipos de leyes o normas de conducta:
A:   La leyes física que rigen la vida.
B: La ley moral y civil que rige la vivencia humana.
C: La ley espiritual que rige los valores individuales de las personas.
LA LEY FÍSICA: Regula la vida biológica y de subsistencia del ser humano. Por ejemplo, sabemos que los elementos físicos son los que determinan la existencia de la vida. El oxigeno, el agua, el sol, las estaciones, la rotación y traslación de la tierra, etc. marcan toda nuestra conducta humana e incluso determinan nuestra condición física. Cuando rompemos las leyes físicas; no dormimos, no comemos bien o descuidamos la obediencia a las reglas de higienes existentes, o rompemos el ecosistema biológico y ecológico,  sufrimos consecuencias desastrosas en nuestro cuerpo y entorno, ocasionándose la muerte.
            Las leyes físicas con imperativas. El no obedecerla trae consecuencias inmediatas. Es por ello que Dios establece en los libros del pentateuco, principalmente en Deuteronomio y Levítico, reglas de cuidado físico para que la salud sea patente en su pueblo. Toda desobediencia a estas norma acarrean consecuencias y por lo tanto toda imprudencia se paga carísimamente.
LEY MORAL O SOCIAL: Sin embargo existen otras normas de conductas que su aceptación o desobediencia depende de la actitud personal de cada ser humano, y aunque sus consecuencias a la violación no traen efectos inmediatos, pues no son imperativas, a la larga producen males sociales y personales que pueden ser muy serios. La ley moral regula la conducta personal en la vida familiar o social y esta marcada por los valores establecidos, tanto por Dios, como por la misma comunidad.
            A la hora de analizar la ley moral y social la pudriríamos clasificar en:
Valores humanos: que tiene que ver con la conducta individual en relación a la vida espiritual o familiar y social, como por ejemplo los conceptos de respeto, justicia, honestidad, verdad, igualdad, santidad, integridad, sinceridad, responsabilidad etc. Los valores humanos determinan las virtudes y los principios morales sobre los cuales edificara su familia y su relación con Dios y su prójimo Ver Éxodo 20.
Valores sociales: Son las que regulan su trabajo en relación a la sociedad y comunidad. Es de índole legal, y determina  retribución, justicia social, equidad, indemnización, restitución, impuestos, comercio, salarios etc. Por ejemplo establece principios colectivos para legislar sobre acciones globales que puedan afectar a la comunidad, como por ejemplo, el alterar las medidas, balanzas o precios (Levítico 19:35-36).
Valores Espirituales: Va más allá de la ley moral y social. Envuelve no solo observar leyes humanas o sociales de conducta, sino de cuidar de forma constante la relación del ser humano con  Dios por medio de la observancia de ciertos preceptos que van más allá de la ley común. Es la actitud de pasar los límites de la lógica y las directrices humanas, para ir a de demandado por Dios. Jesús lo resumió de esta forma: “Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente”. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra:”(Mateo 5:38). “Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestades. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor” (Mateo 20:25-26). En otra palabra, la ley espiritual, que da vida, demanda algo más que una obediencia a la ley moral o social, la cual todos, aun los nos creyentes observan, espera un sometimiento voluntario y absoluto al Señorío de Cristo.
 Los valores espirituales potencian las virtudes de Cristo en nosotros, llevándonos al amor fraternal, al desprendimiento aun de nuestras propias vidas por lo demás, a la renunciación a todo tipo de egoísmo y presunción, para comprometerme con la negación del “yo” y vivir así para él. Quien posea los valores espirituales ha sobrepasado todos los anteriores y automáticamente vive más allá de la demanda física, moral y civil. En él se encierra el amor como ley fundamental.   Cuando seguimos de forma normal este proceso, la autoridad tendrá su razón de ser y los efectos de la misma serán positivos, pero si esta autoridad rompe los esquemas naturales y lógicos, para abrazar principios o conceptos contrarios a las pautas trazadas, entonces aparecerá los males terrible del depotismo, avasallamiento, dictadura, hegemonía, arbitrariedad y destrucción, convirtiéndose estos en el fundamento global de la existencia. Esto males terribles desencadenaran tormentas destructivas para la civilización, pues se destruirán la familia, la sociedades y la humanidad en pleno.
LA AUTORIDAD FAMILIAR DEFORMADA
Con la unidad de dos personas en matrimonio aparece la primera comunidad humana. Esta unión de “dos” forja el principio básico de la vivencia humana, pero “¿andarán dos junto, si no estuvieren de acuerdo?”(Amos 3:3). Cuando Dios constituyo la primera pareja en el huerto del Edén, determino las bases de esta unión, que contenía dos principios básicos según Génesis 2:24:
1ro= Que ambos dejarían sus hogares y sus padres   para forjar una nueva familia, sin intervención extraña y poniendo un fundamento nuevo en donde ambos serian los elementos indispensables.
2do= Que cada uno perdería los derechos sobre sí mismo, viviendo el otro para el otro (1 Cor 7:4), siendo entonces “dos es una sola carne”, por lo que la unidad de criterios reinaría en este gobierno familiar. Estas ordenanzas determinan que por cuestión de lógica, el hombre seria cabeza de la mujer, mientras Cristo era la cabeza del hombre (1 Cor 11:3). Este es el orden establecido por Dios, y no puede haber gobiernos sin un orden y una leyes. Si es-tos principios están claro en la Palabra de Dios, ¿De donde viene la hegemonía del hombre en el hogar y el abuso que a través de la Biblia ha ejercido éste sobre la mujer y los hijos?           Al respecto hay muchas teorías. Unos afirman que por causa de la caída el hombre cobro más señorío sobre la mujer, otros que al ser creada del hombre, la mujer es inferior, algunos que los derechos de autoridad fueron dados al hombre, y que la mujer carece de capacidad para gobernar, por ser muy vulnerable emocionalmente. Considero que el problema no está en ninguno de los puntos de vistas señalados, sino que simplemente él hombre al apartarse del plan de Dios se volvió egoísta y se tomo una autoridad fuera de la Palabra y a través de la historia se impuso, ya que cuando no hay ley, si deseo de sujetarse a ella, la fuerza siempre se sobrepone a los más débiles, produciendo la sojuzgación, y la mujer, por ser madre, es vulnerable emocionalmente.
En la historia bíblica vemos dos hechos singulares. Dios estableció un orden, el hombre es cabeza o responsable del hogar, pero jamás negó, relego o estableció el derecho del abuso físico o moral del hombre sobre la mujer, porque para Dios “no hay excepción de persona”. La igualdad humana no altera el orden divino. En la época de los patriarca los hombres durmieron con sus criadas para tener descendencia, apareciendo la poligamia, pero esta fue bajo el consentimiento de la esposa, que era la primera o aquella que tomaba como compañera.  Tenemos el ejemplo de Sarai, que al no poder darle hijos a Abram, le pidió a este que durmiera con la criada Agar (Génesis 16:2). En este caso la circunstancias impusieron el hecho de la poligamia, algo que en el decálogo judío fue prohibido (Deut cap 24) y que Jesús condeno radicalmente, aclarando que esto ocurrió por la dureza del corazón, (por hacer de la poligamia un estilo de vida) ya que al principio no fue así (Mateo 19:4-12).
El fenómeno machista es de origen oriental. Fue el producto de la evolución del hombre en su relación sobre la mujer, la cual es más frágil y vulnerable en su naturaleza física y emocional. Los Arabes introdujeron el machismo dentro de la cultura Ibérica cuando conquistaron España. De ahí nace el conocido “machismo ibérico” que es la actitud de prepotencia del hombre sobre la mujer, mediante la cual tiene derecho a practicar el adulterio (conocido entre los Arabes como poligamia) y de abusar incluso  de la mujer, maltratándola físicamente, y demandando de este que sea virgen antes del matrimonio, aunque él no lo es. El  maltrato femenino por el hombre es un fenómeno muy latinoamericano, aunque aparece en todas las culturas, y desde el punto de vista bíblico no se puede justificar y mucho menos aprobar. La Biblia enseña que la mujer debe ser tratada por su marido como el mismo le gustaría que le trataran, aplicando aquí la ley de oro “No hagas a otro lo que no quiera que otros te hagan a ti”, ya que “con la misma vara que midas, serás medido”( Marco 4:24), además la Palabra demanda que debemos tratar a nuestras mujeres “con sabiduría” dándole “honor” y como “vaso frágil”, esto es delicadeza, no siendo ásperos o groseros con ellas y como “coheredera de la gracia”, lo cual  envuelve ser copartícipe de la herencia del gobierno familiar (Ver 1 Pedro 3:7, Colosenses 3:19, Efesios 5:28). ¿Qué hacer cuando la autoridad no cumple estos lineamientos? Una vez una mujer me escribió a un programa radial que tengo, y me dijo que su marido, que era líder en la iglesia, le pegaba y cuando hablo con él pastor este le dijo; “sopórtalo, para eso es tu cabeza” y me preguntaba; ¿qué podía hacer? Mi respuesta fue sencilla, le respondí; “dígale a su pastor que se case con su marido a ver si después le da el mismo consejo”. Nadie tiene porque aguantar malos tratos. El abuso de autoridad no se puede tolerar ni siquiera en el matrimonio. Tenemos el derecho a proteger nuestras vidas y ninguna autoridad puede ir contra la palabra de Dios, porque en tal caso, mi obediencia a Dios es superior a mi compromiso  cualquier autoridad humana. Cuando un esposo se sale del lineamiento de la autoridad bíblica, deja de ser cabeza y se convierte en cabezón, por lo tanto, yo tengo el derecho de en tal caso de romper mi vinculo a esa autoridad y dejarla, rechazándola.
¿Podemos decir que un marido tiene tanta autoridad que puede  maltratar o hacer de su mujer una ramera? ¿La autoridad de los padre sobre los hijos les da derecho a que estos abusen de ellos sexualmente, mandarlo a delinquir o maltratarlo brutalmente?  !NO¡ Cuando una autoridad se sale de las normas establecida, y violenta los principios para los cuales fue creada, tal autoridad es ilegal, arbitraría e incorrecta y en tal caso la desobediencia es una virtud y la obediencia sería un error. Es bueno definir que dentro del hogar el orden de autoridad no rompe el equilibrio del gobierno divido. Hombres sujetos a Cristo y sus palabras, mujeres sujetas a sus maridos como al Señor Jesús e hijos sujetos a sus padres en aquello que sea bueno, recto y correcto. Si estos patrones funcionan bien, haremos de la vivencia familiar un modelo perfecto de gobierno, y todo lo que de él se desprenda seguirán los mismos patrones.
NIÑOSMALTRATADOS
            Hemos hablado del papel del hombre en el gobierno familiar, y como se debe regir un hogar de acuerdo a la autoridad familiar. Sin embargo, del ejercicio correcto de una autoridad delegada y de la forma en que asume una autoridad paternal (o filial) dependerá la salud  moral y emocional de los hijos.      Tener autoridad no significa ser déspota, abusivo o violento. Debemos saber diferenciar entre “corregir” y  “reprimir”. La Biblia le da autoridad a los padres para disciplinar a los hijos, e incluso recomienda muchas veces el uso del castigo físico (Proverbios 10:13, 26:3, 22:15, 2915,) pero advierte que no se debe de hacer con una actitud de ira, violencia o exasperándolos (Efesios 6:4,  Colosenses 3:21,) sino con dominio propio, amonestación en el Señor y con cuidado.
En esta era que vivimos el afán económico y la falta de tiempos, junto al fenómenos del estrés, más la neurosis que padecen muchos padres influenciados por el medio, en donde se hace una continua apología a la violencia, ha originado dos actitudes opuestas diametralmente: Por un lado una permisividad tremenda, en donde no existe disciplina, y en otros casos, unos padres tan violentos que han causado daños físicos a sus hijos, creándose un fenómenos catalogado por la medicina y psicología como “el síndrome del niño maltratado”. Esta violencia en el castigo físico ha hecho que se establezcan leyes que protejan a los menores de los abusos de sus padres, los cuales, abusando de la autoridad, aplican una disciplina que a veces es una tortura pues envuelve una violencia fuera de lo normal y lógico. Este fenómenos ha llevado a los legisladores a aprobar leyes que buscan evitar el abuso de los padres  de forma tal que se les ha quitado a todos los padres su capacidad de castigar a los hijos, ya que para remediar los abusos, se les ha quitado a todos el derecho al castigo físico, anulándose la autoridad disciplinaria de los padres a través de leyes que proclaman los “derechos del niño” a no ser castigados ni azotado por sus padres cuando cometen una acción incorrecta.
El humanismo ha fijado el principio del dialogo y la negociación como única alternativa. Pero no en todos este mecanismo funciona, y por lo tanto, no hay forma de infundir temor, porque muchos padres tienen sus manos atadas frente a tales disposiciones, que queriendo evitar un mal (el abuso físico a los niños) han creado otro peor (la incapacidad de los padres para corregir a estos) dándose las condiciones para la violencia infantil, las pandillas, la rebeldía extrema de jóvenes, que incluso abusan de sus padres, y la perdida del respeto a todo tipo de autoridad. La autoridad se forja mediante leyes que impone castigo a los violadores de las mismas, pero cuando no hay castigo, y desaparece el temor ¿Cómo podemos ejercer una autoridad que infunda respeto o temor? 
Se ha socavado tanto la autoridad familiar frente a un énfasis desmedido a derechos no funda-mentales, que vivimos en un anarquismo social dentro de nuestra juventud y como dice Fernand Keuleneer “El derecho se convierte de este modo en una coartada para el individualismo, bajo el derecho de autodeterminación se reclama el derecho a poner fin a la propia vida cuando se desee y además con la asistencia de la sociedad” y a su vez priva a los padres de la autoridad para corregir los males de sus hijos, porque queriendo evitar un mal se produce otro peor. No podemos olvidar que los derechos jamás nos deme eximir de la responsabilidad y de el pagar las consecuencias de nuestros errores. Si los padres se exceden hay que castigarlos, pero si los hijos fallan hay que corregirlos con autoridad, dominio propio y de acuerdo al método bíblico enseñado en la palabra.
LA TIRANÍA DE LOS SANTOS
            Otras de las áreas en donde vemos abuso de autoridad y que actualmente se ha convertido en un serio problema es en la vida de algunas iglesias cristiana. No es nada nuevo este fenómeno al que denominaremos “la tiranía de los santos” ya que comenzó a partir de que la iglesia predio su sencillez, su pluralismo ministerial en igualdad y nació de forma paulatina, pero aniquiladora, cuando los líderes o ancianos que gobernaban la congregación se convirtieron en la clase “clerical”. EN la medida que la iglesia pierde el Espíritu y la Palabra, la hegemonía del ministro sobre los hermanos se convierte en una fiera acción en donde la excomunión se vuelve método dominante a cualquier discrepancia y la inquisición en la metodología de castigo a los que no aceptaran los dogmas de las “autoridades” que llegaron a usurpar el papel del Espíritu Santo y las Sagradas Escrituras, dando origen a los dogmas de fe que convirtieron al cristianismo en una religión corrompida dentro del catolicismo romano de la Edad Media.
            ¿Como nació el clericalismo y el autoritarismo eclesiástico? Mediante la asimilación del esquema del gobierno romano una vez que la Iglesia paso a ser parte del Estado Romano con el edicto de Constantino (312 d.C.). Es importante notar que “Esta situación comenzó cuando el Imperio aceptó la fe cristiana. Puesto que Roma era, al menos nominalmente, la capital del Imperio, la Iglesia y el obispo de ese ciudad pronto lograron gran relieve” y absorbieron el poder y la estructura romana naciendo el papado, considerándose que uno de los primeros papas fue León el Grande.
            Fueron los concilios los que abrieron la puerta al autoritarismo papal. Al principio los concilio trataban de afrontar las herejías de las doctrinas gnósticas como el de Nicea (325) que enfrento  la controversia Arriana. Después aparecieron otros concilio como el de  Constantinopla que además de abordar temas doctrinales y heréticos, consolidaron mediante acuerdo el reconocimiento de autoridades eclesiásticas como el canon tercero que confirmo el siguiente acuerdo “El obispo de Constantinopla debe tener prerrogativa de honor después del obispo de Roma, porque su ciudad es la Nueva Roma”. De esta forma el poder de la iglesia fue cayendo en manos de hombres carnales que convirtieron la autoridad en un arma de manipulación y no de formación.        Con la reforma de Lutero (1517) y a través de la evolución del protestantismo el clericalismo fue menguando en su autoritarismo, hasta que se llego a sistemas de gobiernos pluralistas y congregacionalistas. Sin embargo, esto no ha librado a que algunas denominaciones e iglesias vivan en un verdadero autoritarismo espiritual abusivo.
            ¿Cómo es que se abusa de la autoridad en la vida de la Iglesia? Sencillo, tan solo afirmamos cosas que no tienen fundamento bíblicos y demandamos de los demás un rendimiento condicional a las proclamas, dogmas o mandatos de los hombres que como “ungidos, papas, iluminados o representante de Dios” se toman derechos que la Biblia no les otorga, y manipulando las escrituras tratan de hacer que la gente se les someta como que ellos fueran Espíritu Santo o Cristo mismo. Estos personajes autoritarios crean principios de vanagloria que acentúan su poder mediante milagros, enseñanzas o revelaciones para hacer que la gente, sin usar la razón, acepten sus mandatos. Son como aquellos que el apóstol Pablo describe: “queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman” y por medio de palabrerías “desvían a algunos” (1 Timoteo 1:6-7).
            No podemos negar que hay líderes espirituales que “devoran a las ovejas” hasta destruirlas, como comenta un escritor cristiano: “Nosotros, los líderes cristianos queremos distanciar-nos de las ideas de creer que hay líderes que devoran a las personas, no queremos creerlo que así  lo hacemos. Las consecuencias dañinas suelen venir en paquetes sumamente sutiles” y sin embargo así ocurre. En mis doce años en España pude describir en muchas iglesias el reflejo de ese autoritarismo familiar y social impregnado en la vida de algunas Iglesias Evangélicas. Conocí el caso de un siervo del Señor que se proclamo “Apóstol” y mediante una serie de enseñanzas estableció criterio de que solo el apóstol podía recibir la dirección e iluminación de Dios y por lo tanto se tomo el derecho de determinar quien tenia llamamiento y quien no, y enviaba a las personas como que él fuera “dios” y lo triste es que muchos obedecieron yendo estos al fracaso. Si alguien se le enfrentaba, y no acataba sus ordenes, caía en “anatema”,  porque estaba yendo contra la voz de Dios. ¿Han visto forma más vil de manipulación? Toman un texto para afianzar la autoridad del “Siervo de Jehová” diciendo  “Hay de aquel que se levante contra el ungido de Jehová” y que ocurre: !Pobrecito aquel que no acate sus ordenes¡. El hecho de que los líderes religiosos no pueden ser cuestionados por sus miembros ofrece un serio peligro para la salud de la Iglesia. El ser cabeza significa el presidir y hacer cumplir el orden establecido, pero el poder este en aquel que esta sobre toda cabeza. Si hablamos del hogar, afirmamos que la cabeza de los hombres es Cristo. Si hablamos de un gobierno afirmaría que la cabeza del presidente es el poder legislativo y sobre este, esta la constitución. Respecto a la Iglesia el poder sobre los líderes esta en la Palabra y en las normas dejadas por el Espíritu Santo a través del modelo de Jesús.
Para defendernos contra el abuso de la autoridad, la tiranía de los santos debemos entender que:
A: La obediencia al líder no debe ponerme fuera o en oposición a la obediencia al Señor (Efe5:21,22).
B: La Autoridad espiritual no se impone despóticamente, por presión miedo o amenaza. Debe conquistar la voluntad y la libre disposición a la obediencia (1 Jn 4:18, Mat 20:25-28, Mr 10:42-45, Luc 22:25-27).
C: Toda autoridad espiritual se somete a las escrituras (II Tim 3:16).
D: El que ejerce una autoridad, debe a su vez estar sujeto a otra autoridad o autoridades para su propia disciplina y acoyuntamiento (Hch 15:28)”
            Estas definiciones y otros conceptos que definiremos a continuación nos darán las bases para confrontar y resistir cualquier abuso de autoridad en cualquier área de nuestra vida
¿POR Qué SE ABUSA DE LA AUTORIDAD?
Sí todo efecto tiene una causa, y las malas acciones reflejan un mal de fondo ¿Cuál será la causa de que muchos líderes abusen de la autoridad y se comporten despóticamente, con soberbia y prepotencia máxime estando en los caminos del Señor? Es natural que los que ignoran a Dios y viven como “animales” busque el poder, la soberbia y la grandeza, razón por la cual desarrollan la prepotencia que los lleva al depotismo, pero ¿Es posible esto en la iglesia del Señor? Jesús enfoco esta dualidad de conducta, entre los que tienen poder y autoridad en el mundo y los que serian los líderes de su naciente Iglesia, veamos su enseñanza:“Entonces Jesús, llamándoles, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ella potestades. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo” (Mat 20: 25-27). Esta enseñanza determina claramente que en todas las iglesias  somos hermanos, aunque alguna ejerza una función de magisterio o liderato. El ser autoridad no me coloca sobre los demás en “potestad” sino en “servicio”.
            El abuso de autoridad tiene su razón de ser en algunas causas, la principal  radica en el “egoísmo humano” fruto del pecado original. El hecho de “querer ser más” y la ambición de poder nos lleva muchas veces a buscar protagonismo, titulo, control. Cuando el egoísmo se enquista y produce el orgullo la soberbia nos lleva a actitudes despóticas y altaneras.            Otra causa que origina el abuso de autoridad son los complejos y temores. Líderes cristianos desencadenan sus frustraciones pasadas con actitudes negativas. Por ejemplo el caso de un pastor que vino de un hogar en donde el padre autoritario dejo huellas de resentimiento en el hijo que no poder exteriorizar su malestar pues le tenía miedo al padre. Una vez adulto desencadeno su frustración, ejerciendo una autoridad radical y dominante. Cuando las personas traen un temperamento fuerte y además arrastran modelos machistas o despóticos del hogar, lo más probable es que desencadenen este tipo de actitud. Los temperamentos flemáticos mezclado con coléricos y procedente de marcos rígidos tienden a reproducir el deportismo en su forma de comportarse. Los deseos de grandeza y algunos problemas mentales, tales como algunas psicopatías, o los que padecen de megalomanía se convierten en líderes autoritarios y dominantes. Es fácil, si somos simple observadores identificar estas características de trastornos mentales, como por ejemplo el imponer siempre sus ordenes, el mantener una obstinación a veces irracional, el buscar y promover reconocimientos, el  controlar a todos los que le rodean y mantener un perfeccionismo propio llevado a los demás, el ser muy dogmático, el aislarse del grupo y formar en torno suyo una argolla de personas proclive a su punto de vista etc. Este tipo de persona no acepta contradicción. Cuando alguien puede opacarle  o confrontarle, lo elimina con astucia. En realidad los grandes dictadores de la historia eran hombre con desequilibrios emocionales y con una gran inteligencia.
Como enfrentar el abusos de autoridad
            Cuando nos enfrentamos a personas que abusan de las autoridades, también nos enfrentamos a conceptos, términos o enfoque bíblicos con los cuales  tratan de justificar ese tipo de autoridad arbitraria. Uno de los ejemplos que podremos dar es la afirmación de que debemos “obedecer si queremos tener bendición” o que “las autoridades son puestas por Dios y debemos respetarla en todo como dice Romano 13”. En algunas congregaciones se enseña que no sujetarse al líder puesto por Dios es rebelarse contra Dios, pero ¿qué hay de cierto en todas estas expresiones? Ninguna autoridad es infalible. Reconocemos que para muchos “sistemas sociales la obediencia es una suprema virtud, la desobediencia el supremo pecado[16] pero esto no es así, ya que en muchas ocasiones la obediencia a una autoridad arbitraria nos puede llevar al pecado. ¿Acaso las autoridades no intimidaron a los apóstoles para que no predicaran, pero estos saliendo del recinto iban a predicar la Palabra? Fue Pedro que enfrentando la oposición religiosa y judicial de sus sistema exclamo“que hay que obedecer primero a Dios que a los hombres”. El mismo Daniel, servidor y consejero del rey de Babilonia rechazo su edicto que prohibía pedirle a otro dios u hombre, fuera del rey, por lo que el que desobedeciere tal edicto seria echado en el foso de los leones. ¿Qué hizo Daniel? Rechazo las orden y la confronto orando con las ventanas abiertas tres veces al día para ser visto (Daniel 6:7,9, 10). ¿No fue esta una clara desobediencia y rebelión a la autoridad dominante? Sobre toda autoridad esta:
Primero= La Palabra de Dios. 
Segundo= Mi conciencia.
Tercero= Mi derecho a la libre determinación.
Nadie puede invadir mi intimidad y mi criterio. No hay autoridad suprema, infalible y absoluta, excepto la de Dios, y a pesar de ello Él respeta mí libre albedrío. Dice Fromm que:“El individuo no está forzado a obedecer, se hace la ilusión de que actúa voluntariamente, de que sólo sigue a la autoridad “racional” ¿Quién puede desobedecer lo “razonable”?[17]Nadie, absolutamente nadie, tiene derecho a manipular, anular o castrar nuestra conciencia.
Nuestra razón rige nuestro comportamiento, aunque sabemos que si la misma esta corrupta, nos llevará a cometer actos incorrectos, pero así y todo, nadie puede forzar lo que no deseamos hacer.  El papel del esposo, padre y pastor es formar la conciencia con valores claros, para que de acuerdo a nuestras propia experiencia y el trato personal de Dios con nuestras vidas podamos establecer nuestros propios criterios; “Porque el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y el mal” (Heb 5:14), ya que el culto cristiano es “racional” y con “entendimiento” (Rom 12:1,  1 Cor 14:15) y la autoridad debe formar criterios, pero no manipular las conciencias.
Cuando un superior o pariente trate de violar tu conciencia y tus esquemas de valores, debes con mansedumbre rechazarlo, expresando tu punto de vista (Mt 18:15). No podemos aceptar la manipulación, máxime cuando esta toma signos autoritarios. Debemos no“Favorecer el personalismo más extremo que ahoga toda libertad de pensamiento y todo atisbo de reflexión crítica, bajo la terrible y siempre amenazadora expulsión por <>, de ser <> por incurrir en falta, no ya contra la sacrosanta doctrina sana, o todo el consejo de Dios, sino contra algo más etéreo e indefinible como es el  principio de separación, cuya aplicación depende del capricho del grupo o del líder mismo”[18]. Por lo tanto, debemos saber definir ¿cómo, cuando y hasta donde? podemos sujetarnos a una autoridad humana. Si no aprendemos las regulaciones legales, morales y bíblicas que rigen toda autoridad “el resultado puede ser muy lamentable[19].             ¿Sabemos definir los tipos de líderes que tenemos en nuestras congregaciones y los modelos correctos de conducta que estos deben ejecutar? El Pastor José Gómez Panete[20] los clasifica de la siguiente forma:
Estilo de liderazgo:
a.- Liderazgo participativo: Todos participan en una decisión.
b.- Liderazgo representativo: Algunos señalados toman las decisiones.
c.- Liderazgo autocrático: Una persona toma las decisiones por todos.
d.- Liderazgo legalista: Los reglamentos determinan las decisiones.
e.- Liderazgo variado: El líder varía el estilo según la situación.
f.- Liderazgo permisivo: El líder que provee un mínimo de dirección y un máximo de libertad para mover al grupo.
g.- Liderazgo teocrático. El líder ungido por Dios y en obediencia a la Palabra opera bajo potestad para promover fe y acción.
Dentro de estos modelos de liderazgos el pastor José Gómez Panete establece como el más correcto el modelo de “liderazgo variado”, pues en si, hay momento en que al ejercer una autoridad debo hacerlo basado en las circunstancias. A veces se necesita usar la ley, otra la misericordia y en muchas ocasiones el consejo y la delegación. Sea cual sea el estilo de liderazgo, debemos ceñirnos a patrones de conducta rectos y correctos, evitando que un líder tenga un control supremo, pues en tal caso aparece un poder absoluto que refleja algo muy enfermizo en el hombre[21].             Nuestro mundo esta amenazado por dos gran-des peligros respecto al problema de la autoridad. Por un lado tenemos la influencia humanista[22] que trata de anular la autoridad, proclamando derechos y slogans permisivos, que promueven más que un principio de autoridad recta, un anarquismo y una permisividad excesiva, en donde no hay deberes, solos derechos. En la iglesia se manifiesta por una relación impersonal entre líderes y miembros, en donde el concepto burocrático esta sobre la estructura de cuerpo[23]. En otro aspecto hay una tendencia a producir autoridades caciquista, absorbente y piramidal, con poderes extremos, donde la confianza ciega a un líder carismático lleva a sus seguidores a una esclavitud avasalladora.
Principios bíblicos que rigen toda autoridad
Después de haber razonado y enfocado las realidades que originan y desencadenan los abusos de autoridad, deseo definir, a través de las Sagradas Escrituras, las normas que deben regir el sometimiento a una autoridad, sea paternal, social o eclesial y  la forma en que debemos rechazar todo esquema alusivo, venga de quien sea. Lo primero que debemos tener e mente son las características de los que se proclamen líderes. Un  elemento básico en todo el Nuevo Testamento es que Jesús jamás envío a un discípulo solo, siempre los mandaba de dos en dos. Este esquema lo definiré como “el principio de la autoridad compartida” (Ecl  4:9,  Mr 6:7, Mt 18:19) Si andamos dos, estamos protegidos contra calumnias, arbitrariedades y errores, porque “por boca de dos o tres testigo se debe tratar todo asunto” (Mt 18:16, 2 Cor 13:1, Heb 10:28). Otro elemento del líder, además de trabajar en equipo y diluirse en el grupo esta su carácter ministerial, esto es su conducta moral y social en ña vida practica. En la Biblia se le describe según 1 Timoteo 1:5-6 como que:          1- Tiene un “amor nacido de un corazón limpio”, donde no hay interés en ganancias, ni deseo de beneficio propio, sino que se da desinteresadamente (1 Pd 5:2) como una nodriza que cuida con ternura a sus hijos (1 Ts 2:7) .2- Tiene “una buena conciencia”, por lo que su acciones son transparentes, andando siempre en luz (1 Jn 1:7) y presentándose como modelo al cual los demás deben imitar. Nunca exige algo que el mismo no esté dispuesto a dar. 3- Tiene una “fe no fingida”, por lo que sus enseñanzas son sinceras, basadas en la Palabra y encarnada en su vida. Sus órdenes emanan más de su conducta y vida que de sus palabras y mandato. Es como una carta escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo” (2 Cor 3:3)