LA JUSTIFICACIÓN DE LA PERMISIVIDAD SOCIAL

Todos aquellos que se acercan a la Biblia no buscando sus principios y verdades cardinales sino solamente teniendo en cuenta detalles particulares se engañan a sí mismos.

Entre los argumentos esgrimidos por quienes buscan darle a la homosexualidad carta de legitimidad, no sólo con razones psicológicas y antropológicas sino también bíblicas, está el de que Jesús nunca hizo ningún pronunciamiento en su contra. Visto de esta manera el argumento parece contundente, porque efectivamente en vano se buscará en los evangelios una palabra suya que vaya en esa dirección. En realidad no se encontrará ninguna palabra en contra ni tampoco a favor, pero como el que calla otorga eso ya parece de suficiente peso para considerar que ningún seguidor de Jesús debe condenar lo que él nunca condenó. 

Recuerdo que cuando en España se debatió la cuestión del aborto, a los pocos años de comenzar la democracia, se publicó un artículo firmado por dos periodistas en un diario de gran difusión nacional en el que afirmaban que la Biblia no tenía nada que decir sobre el aborto. Era una conclusión falsa pero válida para todos aquellos que nunca se habían molestado en leer la Biblia, la inmensa mayoría del pueblo español, y mucho menos en razonar las implicaciones de sus enseñanzas. Pero la engañosa conclusión servía bien a la causa pro-abortista, especialmente cuando lo que importaba no era comprobar si efectivamente la Biblia decía o no decía algo sobre el aborto, sino impulsar la ideología que lo sustentaba. No era una búsqueda de honestidad intelectual sino de prejuicio parcial lo que había detrás del artículo. 

Pero como lo que interesaba era impulsar por todos los medios el aborto, cualquier método que ayudara era bienvenido. Ahora ocurre algo parecido cuando se echa mano del peregrino razonamiento sobre el silencio de Jesús hacia la homosexualidad. Lo que pasa es que si llevamos esa lógica más allá habría que concluir también que el incesto es perfectamente legítimo, dado que Jesús nunca dijo nada en su contra. 

Igualmente llegaríamos a aprobar las relaciones sexuales de un ser humano con un animal, o zoofilia, ante el silencio suyo sobre esa práctica. Y, ¿por qué no?, la pedofilia entraría de lleno en las posibilidades que se nos abren, por el otorgamiento que el silencio de Jesús nos concede. Pero para no detenernos solamente en el campo de la sexualidad podríamos del mismo modo legitimar la práctica de la adivinación y la brujería, porque nunca vemos en los evangelios ninguna enseñanza suya prohibiéndolas ni ningún caso en el que Jesús reprenda a nadie que se dedique a esos menesteres. 

Y como de la esclavitud, en su aspecto social, no dijo nada explícitamente, podemos concluir que esclavizar a otros no es nada malo. El peligro, pues, de escudarse en el silencio es extremo, porque nos llevará a todas las aberraciones imaginables e inimaginables. Todos aquellos que se acercan a la Biblia no buscando sus principios y verdades cardinales sino solamente teniendo en cuenta detalles particulares, se engañan a sí mismos. Y eso es lo que les pasa a los defensores del silencio de Jesús sobre la homosexualidad. 

Porque el principio directriz que define su enseñanza sobre la sexualidad humana y los cauces legítimos de la misma lo dejó bien perfilado, cuando algunos vinieron a preguntarle sobre una cuestión bien ardua en su propio tiempo. Acerca de la cuestión del divorcio había en días de Jesús dos escuelas rabínicas de pensamiento, siendo una liberal y la otra conservadora. La liberal estaba encabezada por Hillel, quien interpretaba el mandato de Deuteronomio 24:1 en sentido amplio y permisivo, considerando que el término ‘cosa indecente’ podía entenderse de cualquier insignificancia desagradable que la esposa hiciera a ojos del marido; la escuela conservadora estaba encabezada por Shammai, quien enseñaba que ‘cosa indecente’ sólo se puede referir a infidelidad sexual. Ante esta confrontación de posturas Jesús apeló a lo que Dios estableció en el origeni. 

Y lo que estableció fue que el matrimonio está constituido por un hombre y una mujer, cuya unión matrimonial no es un convencionalismo social sino la voluntad de Dios para los dos sexos. Al no enredarse en si los liberales o los conservadores tenían razón sino en ir al origen, estableció un principio determinante no sólo para la cuestión del divorcio sino para toda otra cuestión que pueda plantearse tocante a la naturaleza del matrimonio y de la sexualidad. 

Allí, en el capítulo 2 de Génesis, se constituye el arquetipo que resuelve toda discusión. Si la quiebra de la unión del matrimonio entre hombre y mujer es resultado, según Jesús, de la dureza del corazón humano, ¿qué será no la quiebra de la unión sino de la naturaleza del matrimonio, que los del silencio de Jesús sobre la homosexualidad defienden? No hace falta, entonces, que Jesús diga algo directamente sobre la cuestión de la homosexualidad, porque ha dejado zanjado de forma bien sonora, para todo el que quiera oír, cuál es el principio rector de Dios sobre la sexualidad.

Dios ama al pecador, pero aborrece el pecado, y nos dá a cada uno la oportunidad de redimir nuestra vida, la decisión es personal, las consecuencias eternas....

ENTRE LA LIBERTAD Y LO POLÍTICAMENTE CORRECTO

Es imposible que no te hayas enterado de la polémica del #BusDeLaLibertad o como me gusta a mi #ElBusQueNoMiente... Ignacio Arsuaga ha tomado protagonismo en este movimiento a través de HazteOír, y... cuando lo vi me vinieron muchas ideas sobre ello. ¿Fue el mensaje correcto? ¿Cuál ha sido su intención? ¿Tuvo éxito? ¿Qué opinión tengo? Cada vez que ocurren cosas así, no debería pasar desapercibido, son pequeños movimientos de piezas de ajedrez, entonces ¿Cuál es la jugada?.  ¿Fue el mensaje correcto? "Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguIrás siéndolo. Que no te engañen".    

Creo que la elección del eslogan fue muy inteligente, si no lo sabías es una contrapartida a la campaña LGTB "Hay niños con vulva y niñas con pene, así de sencillo". Me parece un eslogan justo, sin "ideología", ha sido básicamente una verdad general, biológicamente eres niño o niña dependiendo de tus genitales. No hay mayor misterio. Creo que la mayor revuelta es con "que no te engañen", pero si me dan ambas campañas sólo una me parecerá cargada de propagandismo ideológico, sin argumento, vacío. Decir que el sexo está vinculado a los genitales no es una ideología, no es una filosofía, es una conclusión de biología básica. Decir que puedes inventar tu sexo, me suena más literario e idealista que realista.  

¿Cuál ha sido su intención? Creo que muchos se tomaron la campaña como abiertamente anti-LGTB. ¿Es eso correcto? No me lo parece. Obviamente que a favor de los LGTB no están pero su campaña no es anti-LGTB. Su campaña es en contra del adoctrinamiento de la ideología de género a los niños en instituciones públicas y en contra del supuesto lobby gay que tiene comprado a mas de uno. 

Creo que hacer una campaña antihomosexual no tiene sentido, al final cada ciudadano tiene el derecho de escoger su orientación sexual, pero sí estoy de acuerdo en apuntar a las intenciones políticas y sociales que este "lobby gay" tiene. Ahora, para que tuviese mas peso la campaña... deberíamos saber quienes son "el lobby gay", ¿no? La intención es lo que ha dado éxito a su campaña, es una forma de decir: si hay libertad de expresión debe haberla por igual. Su éxito radica en que ha sido el único movimiento en plantar cara de forma elegante a las corrientes liberales que al parecer han omitido la existencia de otros paradigmas de pensamiento. Por eso estoy de acuerdo con Hazte Oír.  

La intolerancia radica en que quienes comenzaron como un movimiento pacificador e inclusivo se ha convertido en un monstruo, ahora son unos dictadores, donde si opinas diferente te acusan de retrógrado y te fusilan moralmente por todos los medios.  No hay nada mas que ver los ataques físicos que HazteOír ha recibido, insultos, agresiones, etc... ¿Por sólo decir una opinión? El Bus que No miente nos ha dicho la enfermedad de nuestro país, la enfermedad de este liberalismo, la enfermedad del postmodernismo... no aguantan ni un round con un argumento fuerte y verídico. Sólo con decir la verdad con contundencia ha echo que todo un sistema perdiese los nervios y se han dado a ver muchas morales dobles de los partidos políticos.   

"EN UNA ÉPOCA DE ENGAÑO UNIVERSAL, DECIR LA VERDAD ES UN ACTO REVOLUCIONARIO". Es políticamente correcto defender tus ideales y mantenerte firme en ellos, que no te engañen. 

ORANDO POR NUESTROS HIJOS


ENFRENTA EL TEMOR CON LA PALABRA

Resultado de imagen para TEMOREl temor no es algo que podemos hacer desaparecer como un acto de magia. El temor debe ser enfrentado y tratado con y de acuerdo a la Palabra de Dios.
Hay ocasiones en que la gente es liberada maravillosamente del temor a través de la oración. No hay duda sobre eso, porque ser­vi­mos a un Dios de milagros. He orado por per­sonas que desean ser liberadas del temor, y luego regresan para decirme: “Después que usted oró por mí, no he tenido más problemas con el miedo”. Pero la mayoría del tiempo, el temor se enfrenta y conquista cuando medi­ta­mos y confesamos la Palabra de Dios, y resis­timos el temor con el poder del Espíritu.
La Palabra es muy clara al señalar que el temor y la cobardía son un espíritu, y que éste no procede de Dios, por lo que debemos pedirle a Dios que este espíritu entre en nuestra vida, como nos dice en 1 Timoteo 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
La Biblia no nos dice que “no temblemos” o que “no sudemos” o que “no nos agitemos”. La Biblia nos dice que “no temamos”. Hay una diferencia entre esas cosas.
En este contexto, temer se refiere a huir o correr de algo. En inglés, la palabra temor es fear y se dice que las letras de la palabra F-E-A-R son siglas para “Falsa Evidencia que Aparenta ser Real”.
Jesús dijo que el diablo es un mentiroso y padre de toda mentira. La verdad no está en él. El diablo usa la falsedad para engañar con temor al pueblo de Dios para que no seamos lo suficientemente audaces para ser obe­dientes a Dios y cosechar las bendiciones que Él tiene para nosotros.
La mayoría de las veces, el temor a algo es peor que eso que tememos. Usualmente, si mostramos suficiente coraje y determinación para hacer aquello que tememos, vamos a des­cu­brir que no es tan malo como pensamos.
A través de la Palabra encontramos a Dios diciéndole a su pueblo una y otra vez: “No teman”. Creo que la razón que Dios los ani­maba frecuentemente era para que no permi­tieran que Satanás les robara la bendición.
De la misma forma, Él entiende que somos temerosos, y por eso el Señor continúa exhortándonos y animándonos a que sigamos hacia adelante y que hagamos lo que Él nos exhortó a hacer. ¿Por qué? Porque Él conoce las grandes bendiciones que nos esperan en el otro lado. Podemos ver un ejemplo de esto en la vida de Abram.
En Génesis 12:1, Dios le dio a Abram una orden. Le dijo algo parecido a esto: “Prepara tu equi­paje, dile adiós a todas las personas que cono­ces y a todo lo que te hace sentir cómodo, y ve al lugar que te mostraré”.
Si Abram hubiera doblado sus rodillas al temor, el resto de la historia nunca se hubiera convertido en pasado. Él nunca hubiera expe­ri­mentado a Dios como su escudo y gran galardón. Abram nunca hubiera recibido su gran recompensa.
De la misma manera, si Josué no hubiera ven­cido su temor y sido obediente a la orden de Dios de dirigir al pueblo a la tierra pro­me­tida, ni él ni ellos hubieran disfrutado todo lo que Dios había preparado para ellos.
Hay poder en la Palabra de Dios que nos equipa para no rendirnos ante los deseos del diablo. Nosotros podemos hacer lo que Dios quiere que hagamos, aun cuando lo tengamos que hacer con temor.
El miedo está en nosotros a causa de nuestra naturaleza caída, pero debemos buscar que Dios y sus dones sean formados y potencializados en nosotros, todo es una decisión, Dios opera en nuestra vida a medida que se lo permitimos.

SÁCALE JUGO A LA PRUEBA

En Proverbios 3:5 dice: “Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia”. Esto quiere decir que ante los desafíos que se presentan, debemos tomar la decisión de acallar las voces del razonamiento y la lógica para descansar en los brazos amorosos del Padre celestial. Los resultados no tienen que ver con lo que dicen nuestros sentidos, sino que tienen que ver con la FE. Esto es la convicción de que lo que no estoy viendo ahora, pero que lo voy a ver (lee Hebreos 11:1).
Tomar la decisión de caminar en esperanza es  una actitud de ganancia. Entonces, ¿qué te parece si le sacamos el jugo a la prueba?
Las aflicciones en este mundo son inevitables, pero podemos determinar con valentía que tienen desenlaces buenos, agradables y perfectos. Ante un diagnóstico de cáncer que estoy viviendo, le recuerdo a mi alma que la fruta se exprime para que de ella salga ¡lo mejor! Así que dale, ¡vamos a sacarle el jugo!
Le sacamos el jugo a la prueba cuando:
  1. Crees que lo que estás pasando fue diseñado con un propósito para ti: Dios sabía que había actividad molecular cancerosa y determinó en Su soberanía que no se detuviera. Dios me ama y lo ha permitido para enseñarme algo. El punto es que al final del proceso se exclama como Job: “De oídas había oído de Dios, pero ahora mis ojos lo están viendo” (lee Job 42:5). No es castigo, es tránsito de gloria excelente y eterna.
  2. No buscamos nuestras probabilidades, sino las de Dios: Las nuestras son finitas, las de Dios son infinitas. Las nuestras son pasajeras, las de Dios son eternas. Las nuestras son limitadas, las de Él no tienen fin. Un ejercicio que he hecho es mirar retrospectivamente las vivencias que he tenido en el pasado con el poder de Dios. ¡Wow! He sido testigo de milagros y portentos. En Su amor no hay variación. ¡Qué bueno, lo veré actuando sobrenaturalmente otra vez!
  3. En vez de estar tristes, ¡estamos con gozo! El solo hecho de que estamos en un proceso de dar testimonio de Cristo, nos hace más que felices.  No sólo por el resultado (sea, cuál sea, es bueno), sino porque podemos afirmar que en este mundo habrá dolor, pero en medio del dolor Él está con nosotros.
En lo personal donde he escuchado de forma ensordecedora a Dios ha sido en los desiertos. Estoy contenta, porque todos los días frente a las noticias médicas, el Señor me está diciendo: YO ESTOY AQUÍ. ¿Puedes escuchar cómo te lo está diciendo hoy a ti? Vamos, ¡sácale el jugo a esa prueba!

LA SOLUCIÓN PARA LA CRISIS EXISTENCIAL


La solución para la crisis existencial. Las crisis son cada vez más frecuentes en nuestros días. 

Crisis financieras y políticas, crisis de credibilidad y de moral. 

Todas son perturbadoras e incómodas. Pero la mayor de todas es la crisis existencial, la búsqueda de sentido para la vida, la inseguridad ante tantos caminos que se abren delante del ser humano.

EL DIARIO DE SILAS

"—Si no comienzas teniendo una absoluta libertad de la ley, si hay una sola jota de la ley donde no estás libre, vives toda tu vida cristiana en temor de ese único precepto. Sí, temeroso. Temeroso de que Dios no te va a aceptar si fallas en ese solo punto. No puede haber excepción. Si estás libre de la ley, entonces estás libre para ser del Señor. Sólo entonces estás completamente libre para ser del Señor. De toda la ley, Silas. De todos los preceptos, Silas. De toda rectitud, Silas. De todo."

¿Cómo se vivía realmente en la época neotestamentaria?

Esta narración novelesca corre parejas con el libro de Los Hechos de los Apóstoles, proporcionando un relato de pri-mera mano del primer viaje misionero de Pablo. Lo vemos a través de los ojos de Silas, un amigo y compañero de viaje del apóstol.

Usted se verá a sí mismo padeciendo naufragio en las frías aguas del mar Mediterráneo, luchando por su vida junto con Pablo y Juan Marcos, conforme ellos buscan algo de que agarrarse en las heladas ráfagas de una tempestad etesia. Usted descubrirá qué es vadear un río en medio de una tormenta de granizo, tan sólo para ser arrastrado a la ribera opuesta, con la ropa empapada en agua fría, lejos de cualquier refugio o de amigos.

El Diario de Silas es una invitación a que usted se una a Silas, Pablo y sus compañeros, en un viaje preñado de peligros y de aventura —un viaje que cambió la historia del mundo. Aprenda con los cristianos del primer siglo qué significa realmente la libertad en El Ungido.

CAUTIVANTE


Cada jovencita sueña con ser rescatada por un heroe, sueña con ser transportada a una gran aventura, sueña con ser la bella princesa. Tristemente, cuando las mujeres crecen, se les enseña a ser fuertes, eficientes e independientes.Lo que Salvaje de corazón hizo en los hombres, Cautivante lo puede hacer en las mujeres. Este impactante libro le muestra a las lectoras el diseño glorioso de las mujeres antes de la Caida, describe como se puede sanar el corazón femenino y arroja luz sobre el poder y la belleza que una mujer deberia tener. 


Al revelar los tres deseos principales que cada mujer lleva consigo: Un romance que compartir, una vida por la cual ser responsable y una belleza por resurgir -John y Stasi Eldredge invitan a las mujeres a recobrar esos corazones femeninos, creados a la imagen de un Dios apasionado. Debemos agregar que este libro animará a los hombres a descubrir el alma de la mujer y a deleitarse en la belleza y la fuerza que las mujeres por naturaleza pueden ofrecer.

PADRE NUESTRO (PARÁFRASIS LIBRE)

Padre nuestro que estás en el cielo

y en mi país convulsionado, y en mi ciudad querida. En mi pequeño barrio de caras conocidas y bajo el viejo árbol de mi patio tranquilo.

Santificado sea tu nombre,
tantas veces mal usado, abusado y malgastado. Tu nombre que no sabe de manipulaciones ni de engaños.
Tu nombre bendito al que los necios desprecian; tu nombre sagrado, al que los hombres justos aman.

Venga a nosotros tu reino…
para instalarse en nuestro corazón, para transformar nuestros infiernos en paraíso. Para tener la fuerza de cambiar lo que sabemos que hace daño, para mirar con tus ojos- los del Reino- a nuestro prójimo y a nosotros mismos.

Que se haga tu voluntad así en la tierra como en el cielo,
y no la nuestra tan egoísta y egocéntrica. Ni de los que tienen el poder de decidir sobre la gente, el poder de declarar una guerra. Ni la voluntad de los que asumen el poder de anunciar quiénes sí o quiénes no tienen derechos.

Danos hoy nuestro pan de cada día,
sencillo pan que alegra la mesa en la familia, generoso pan que podamos compartirlo con el pobre; pan como recompensa segura y justa al que trabaja con honra.

Perdona nuestras ofensas
que ya se han hecho tan comunes y cotidianas. Que faltan el respeto a los que amamos; ofensas con forma de injusticias, olvido e indiferencia.

Así como nosotros perdonamos a nuestros deudores…
¿Así como nosotros perdonamos a nuestros deudores?

Y no nos dejes caer en la tentación
de creernos mejores, ni de que tenemos la razón; de creer que a nadie necesitamos, ni de que ya nada tenemos que cambiar.
De creer que ya no es necesario contar contigo, o que ya no es preciso orar…

mas líbranos del mal,
y de la desesperanza. Mas líbranos de olvidarte y echarte de menos.
Líbranos del desamor y del desánimo. Líbranos de la incredulidad y de la falta de paz en el alma...

POR QUE TUYO ES EL REINO, EL PODER Y LA GLORIA, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS,

AMÉN

GENEALOGÍA FEMENINA DE JESÚS

La nación de Israel era meticulosa y concienzuda al momento de levar sus registros, porque en función del linaje se establecía la distribución de la propiedad de la tierra en cada tribu, y el derecho que se tenía sobre dicha propiedad. El linaje, con sus privilegios venía dado en función de la claridad que se tuviera, tanto en la ascendencia como en la descendencia. El primer libro de las Crónicas: 5: 1, nos dice: "Los hijos de Rubén primogénito de Israel (porque él era el primogénito, mas como violó el lecho de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados a los hijos de José, hijo de Israel, y no fue contado por primogénito." Y era que entre los beneficios que conllevaba la primogenitura, estaba el de recibir doble porción de la herencia paterna, y si era primogénito del sumo sacerdote, recibía el puesto de su padre. Esto es lo que establece la Ley de Moisés, en el Deuteronomio 21: 15-17: "Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primogénito fuere de la aborrecida; en el día que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito; mas al hijo de la aborrecida reconocerá como primogénito, para darle el doble de lo que correspondiere a cada uno de los demás; porque él es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura."
Entre lo que se puede leer en el primer libro de las Crónicas 1: 1 y el capítulo 3: 17: "Adán, Set, Enós…"  "Y los hijos de Jeconías: Asir, Salatiel." Han transcurrido unos tres mil quinientos años.

Eran tan estrictos los hebreos en cuanto a tener limpios y claros sus registros, que después de haber regresado del exilio de Babilonia, a donde había estado desterrado por unos 70 años, que el libro de Nehemías nos dice en el capítulo 7: 61-65: "Y estos son los que subieron de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Adón e Imer, los cuales no pudieron mostrar la casa de sus padres, ni su genealogía, si eran de Israel: los hijos de Delaía, los hijos de Tobías y los hijos de Necoda, seiscientos cuarenta y dos. Y de los sacerdotes: los hijos de Habaía, los hijos de Cos y los hijos de Barzilai, el cual tomó mujer de las hijas de Barzilai galaadita, y se llamó del nombre de ellas. Estos buscaron su registro de genealogías, y no se halló; y fueron excluidos del sacerdocio, y les dijo el gobernador que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese sacerdote con Urim y Tumim."

Esa es una razón más, para que estudiemos las genealogías de la Biblia. Veamos el capítulo 5 del Génesis: "Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados. Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imágen, y llamó su nombre Set. Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años; y murió. Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós. Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y murió. Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán. Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años; y murió. Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel. Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años; y murió. Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared. Y vivió Mahalaleel, después que engendró a Jared, ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años; y murió. Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc.  Y vivió Jared, después que engendró a Enoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años; y murió. Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec. Y vivió Matusalén, después que engendró a Lamec, setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas. Fueron, pues, todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años; y murió. Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo; y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo. Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y siete años; y murió." 

Después de antes dicho, se impone la necesidad de que veamos las dos genealogías que los Evangelios presentan de Jesús, la de Mateo, capítulo 1: 1-16, la de Lucas, capítulo 3: 23-38.

En el Comentario Bíblico Mundo Hispano, en el tomo 14, correspondiente al Evangelio de Mateo, leemos estas palabras en el primer capítulo, en torno a las diferencias entre las dos genealogías:

"Al comparar las genealogías de Jesús, presentadas por Mateo y Lucas, uno descubre algunas diferencias sobresalientes entre ambas. Algunos comentaristas explican estas diferencias con la teoría que sostiene que Mateo presenta la genealogía legal, por medio de José, mientras que Lucas presenta la genealogía real, por el lado de María. La mayoría de los Padres antiguos y buena parte de los comentaristas actuales, sin embargo, sostienen la teoría de que tanto Mateo como Lucas trazan la descendencia de Jesús por José, el padre legal, y no por María. Mateo traza su genealogía desde Abraham hacia adelante hasta Jesús, por medio de David y Salomón, mientras que Lucas traza la suya desde Jesús hacia atrás hasta Adán, por medio de David y Natán. Mateo desea destacar la descendencia real por medio de la cual se cumplen las esperanzas de Israel. Lucas, por su lado con interés en presentar el evangelio a toda la humanidad, comienza con el padre de todas las naciones, Adán."

Como desde la aparición de los Evangelios, ha habido críticos que creen ver una contradicción entre ambas genealogías, queremos traer la voz autorizada de Eusebio de Cesarea, quien en el libro primero de su Historia de la Iglesia Cristiana ofrece ésta explicación:

"José, cónyuge de María, evidentemente no podía ser el hijo literal de Elí y de Jacob, según Mat. 1: 16. Se han propuesto dos explicaciones razonables y ambas armonizan plenamente con lo que se conoce de las costumbres judías. Según una explicación, ambas listas dan los antepasados de José, una por ascendencia sanguínea, y la otra por adopción o matrimonio según el levirato. Según la otra explicación, Mateo da los antepasados de José, y Lucas los de María, por el linaje del padre de ésta.

"Quienes consideran que ambas listas se refieren al linaje de José, explican que una lista presenta sus verdaderos antepasados consanguíneos, mientras que la otra da sus antepasados por adopción en un linaje familiar emparentado. Si José fue literalmente hijo de Jacob, como lo dice Mateo, tuvo que llegar a ser hijo de Elí de algún otro modo, no en un sentido literal. Si Elí no tuvo herederos, pudo haber adoptado a José, por medio de quien, según la costumbre, judía, ambos linajes podían haberse preservado. Según la segunda explicación, María era hija única de Elí, y cuando José se casó con ella se convirtió en hijo y heredero legal de Elí en armonía con las estipulaciones de las  leyes del matrimonio en caso de levirato, dadas en tiempos de Moisés (ver com. Deut. 25: 5-9; Mat. 22: 24)."

En la Biblia anotada de Scofield, dice como comentario al Lucas 3: 23: "En el Evangelio de Mateo, donde incuestionablemente se presenta la genealogía de José, se dice (1:16) que él era hijo de Jacob. ¿En qué sentido entonces, podría Lucas llamarle "el hijo de Elí"? Según el orden de generación natural, él no podía ser a la vez el hijo de Jacob y Elí. Pero en el Evangelio de Lucas no se dice que Elí engendró a José; de manera que la explicación natural es que José era el yerno de Elí, quien al igual que José era descendiente de David. El hecho de que José pudiera en tal caso llamarse "hijo de Elí" (la palabra "hijo" no se encuentra e el griego, pero los traductores han hecho lo correcto al suplirla) estaría de acuerdo con el uso judaico (com. 1 S. 24:16). Por lo tanto, la conclusión es inevitable que en el Evangelio de Lucas tenemos la genealogía de María, y que José era "hijo de Elí" porque se había desposado con la hija de Elí. Lucas presenta la genealogía de María, cuyo padre Elí era descendiente de David".

En el diccionario de la Santa Biblia, de W. W. Rand, en el artículo dedicado a María, la madre del Salvador se nos dice: "En Lucas 3 se conserva la genealogía materna del Salvador, del linaje de David y de Abraham, para probar que él nación "en cuanto a la carne," según las antiguas profecías, Luc. 1: 27; Rom. 1: 3."

Pero cuando el mismo Rand, en el artículo que trata sobre la genealogía de Jesús nos dice: "Otra explicación puede hacerse de la diferencia entre las dos series: que ambos Evangelistas nos dan la genealogía de José: pero que Mateo, que escribió primeramente para los Hebreos, da la serie de sucesión real, que establece el derecho de Cristo al trono de David; Lucas, que escribió para los gentiles, traza la ascendencia natural de José y de su hijo adoptivo, remontándola hasta Adam"

Estas son las razones por las cuales se hace pertinente el estudio de la genealogía, ya que su propósito es señalar, de una manara diáfana y meridiana, que lo que se dice de Jesús es cierto; aunque muchas veces caemos en la impertinencia, cuando tratamos de demostrar un axioma. Aun así, hemos recurrido a la genealogía pura, esto es, relacional el parentesco femenino de Jesús. Una vez hecho el estudio genealógico puro de las ascendientes de Jesús, podemos decir que hemos trabajo para una genealogía aplicada, ya que estos datos son transferido a la Teología, para confirmar la veracidad histórica de sus fuentes. Este ha sido el corolario que nos hemos propuesto.

A continuación presentamos cuatro tablas genealógicas de Jesús.

Monografias.com
Monografias.com


Las mujeres en la Biblia

Así como las Sagradas Escrituras sirvieron una vez para argumentar, sostener y fomentar la trata de negros, el comercio de esclavo, la misma Biblia ha sido esgrimida para mantener la sujeción de la mujer, la diferencia entre los sexos. Cuando abrimos las tapas de la Biblia, encontramos que ella presenta a la mujer como una compañera, un ser creado para ser amada por el hombre, como un ser igual a él, como una ayuda, no como una esclava. Por eso, cuando en Génesis 2: 23 leemos: "Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada."

Y es que la palabra hebrea con que se designa a la mujer, es ishah, una mujer, palabra que proviene de isha, un hombre. Por eso Adán, al ver que ha salido de él, le llama Varona: porque del varón fue formada. En base a esto, nos dice Elena White, en el segundo capítulo de su libro Patriarcas y Profetas: "Dios mismo dio a Adán una compañera. Le proveyó de una "ayuda idónea para él," alguien que realmente le correspondía, una persona digna y apropiada para ser su compañera y que podría ser una sola cosa con él en amor y simpatía. Eva fue creada de una costilla tomada del costado de Adán; este hecho significa que ella no debía dominarle como cabeza, ni tampoco debía ser humillada y hollada bajo sus plantas como un ser inferior, sino que más bien debía estar a su lado como su igual, para ser amada y protegida por él. Siendo parte del hombre, hueso de sus huesos y carne de su carne, era ella su segundo yo; y quedaba en evidencia la unión íntima y afectuosa que debía existir en esta relación. "Porque ninguno aborreció jamás a su propia carne, antes la sustenta y regala." "Por tanto, dejará el hombrea su padre y a su madre, y allegarse ha a su mujer, y serán una sola carne." (Efe 5: 29; Gén. 2: 24)"

Alfred Edersheim, cuando nos resume las razones alegadas por los rabinos para decir porque Adán fue creado del blando barro de la tierra, y Eva de un duro hueso, nos dice en el capítulo 1X de su libro: Usos y Costumbre de los Judíos en los tiempos de Cristo: "De manera similar, se observaba, Dios no había formado a la mujer de la cabeza, para que no fuera a enorgullecerse; ni del ojo, para que no fuera concupiscente; ni del oído, para que no fuera curiosa; ni de la boca, para que no fuera charlatana; ni del corazón, para que no fuera celosa; ni de la mano, para que no fuera codiciosa; ni del pie, para que no fuera entrometida, sino de la costilla, que estaba siempre cubierta."

A pesar de que la mujer fue creada como un complemento para el hombre, como una extensión de su ser, después del pecado, del que ella fue la introductora, por mandato divino, debía estar sujeta a su marido. En Génesis 3: 16 escuchamos que Dios: "A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti."  El pecado fue el causante de que se rompiera la armonía que debía existir entre los dos sexos. Pero a pesar de esto, las mujeres hebreas gozaban de un estatus superior al que gozaban las mujeres de los países vecinos. Ella no estaba relegada a un segundo plano, ni sometida a la separación a que aun hoy sufre la mujer en el Oriente. Ella gozaba de libertad de movimiento, tanto dentro como fuera del hogar.

La mujer hebrea era tenida en tal estima, que para la fiesta del novilunio, la cual se celebraba el primer día del mes, el mes hebreo era lunar, en el cual se debía cesar del trabajo, pero que durante el exilio babilónico no se guardaba éste descanso, a las mujeres le estaba permitido el reposo, mientras los hombres trabajaban. Salim Japas, en su libro: Cristo en el Santuario dice a este respecto, en el capítulo 8, que durante el novilunio: "…y solo las mujeres dejaban de trabajar. Se supone que se les concedió este privilegio porque fueron las mujeres las menos dispuestas a adorar el becerro de oro cuando ocurrió la apostasía de Israel al pie del Sinaí".

Edersheim, en una cita al pie de su obra ya citada, dice: "Hay una tradición judía de que las mujeres habían contribuido con sus riquezas para el Tabernáculo, pero que rehusaron hacerlo para hacer el becerro de oro, cosa que se deduce del relato en Éx. 32: 2 comparado con el versículo 2."

Mientras que las mujeres de las otras culturas y sociedades en torno a las cuales vivían las hebreas, tenía que vivir en un permanente encierro, hasta el extremo de que no podían ser vista por ningún varón que visitara el hogar, aunque ese hombre fuese su hermano. Aun hoy, en el siglo XX1, las mujeres orientales no se pueden presentar en público con el rostro descubierto, así como tienen el deber y la obligación de tomar sus alimentos en lugares separados. Las hebreas podían, aun en la edad de bronce, compartir la mesa con las personas del otro sexo.

Las mujeres griegas, a pesar de haber nacido en la sociedad creadora de la democracia, no gozaban del privilegio que tenían las mujeres hebreas. La Enciclopedia Electrónica Wikipedia nos dice al respecto de las mujeres griega lo siguiente: "Las mujeres de buena familia tenían como principal papel mantener el oikos. Eran confinadas en el gineceo, literalmente la «habitación de las mujeres», rodeadas de sus sirvientes. No se arriesgaban fuera del dominio familiar más que para cumplir funciones religiosas. En cambio, las mujeres del pueblo aportaban a la economía familiar un complemento de recursos vendiendo su superproducción agrícola o artesanal: aceitunas, frutos y hortalizas, hierbas (así Aristófanes, hace de la madre de Eurípides una vendedora de perifollo), tejidos, etc."

En el libro de Ruth 2: 14. Encontramos que Booz le dice a la protagonista del libro: "Y Booz le dijo a la hora de comer: Ven aquí, y come del pan, y moja tu bocado en el vinagre. Y ella se sentó junto a los segadores, y él le dio del potaje, y comió hasta que se sació, y le sobró." Tan ilustrativo que ese cuadro, es el que se nos pinta en el primer libro de Samuel 1: 7-9: "Así hacía cada año; cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía. Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos? Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová…" 

Si el que la mujer comparta la mesa con su marido era un hecho revolucionario, más lo era aun, el que ella tuviera voz deliberativa en los asuntos de su país. María, la hermana de Moisés y de Aarón, fue una líder que se puso al frente de las mujeres, para entonar un cántico de alabanza a Dios. En Éxodo 15: 20 y 21, podemos escuchar su voz, cuando el registro sagrado dice: ".Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. Y María les respondía: 

Cantad a Jehová, porque en extremo se ha engrandecido; Ha echado en el mar al caballo y al jinete.

Un hecho similar se narra en el primer libro de Samuel 18: 6 y 7, cuando un grupo de mujeres, salen al frente del ejercito vencedor: "Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música. Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían: 

Saúl hirió a sus miles, Y David a sus diez miles."

Puesto de responsabilidad y autoridad ocuparon mujeres como María, la ya citada hermana de Moisés, Hulda, 2 Reyes 22: 14, y Noadías, Nehemías 6: 14, las cuales eran profetisa, esto es, con la responsabilidad de presentar el mensaje de Dios delante de su pueblo. Profetisa también lo fue Débora, la cual agregó a su dignidad, el titulo de jueza en Israel. En el libro de los Jueces 4: 4 y 5: "Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot; y acostumbraba sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella a juicio." 

Como los rabinos entendían, esto es, después del exilio, que las mujeres eran de mentes ligeras, y que no les aprovechaba la educación de las leyes, creían que las mujeres no debían tener la misma educación que los hombres. Para ellos, las mentes femeninas no estaban preparadas para la investigación; claro está, los intereses de las mujeres eran otros, por lo cual, debían dirigirse sus estudios en otra dirección. Nunca se iba a esperar ver a una mujer hebrea enseñando en una sinagoga, a pesar del gran valor y la mucha estima que gozaban los estudios rabinícos, estos estudios se entendían que no eran para ocupar la mente de una mujer.

Pablo, que tenía una educación rabínica, cuando le escribe a Timoteo le dice: "La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio." 1 Tim. 2: 11 y 12. Ya en la primera carta a los Corintios 14: 34, había escrito: "vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice." Los rabinos tenía un dicho que dice: "Todo aquel que permita que su mujer le gobierne, cuando llame, le responderá."

Claro está, que lo escrito a los corintios, tiene una lectura histórica, que la religión fue más perjudicial, en el sentido moral, a la sociedad corintia, que los daños que hace el comercio, con el relajamiento de la cultura y los valores éticos. Corintirizar, era una palabra que tenía unas implicaciones muy fuertes en la sociedad de su época. El culto a la diosa Venus, había fomentado la prostitución sagrada, por lo cual, las mujeres que se destacaran, podía ser tenidas, como sacerdotisa de ese culto.

La mujer hebrea también gozo de una moralidad muy por encima a la moral de sus contemporáneas. Aunque la poligamia era tolerada y admitida, esta fue la excepción, a tal extremo, que en los días de Jesús, ésta había desaparecido prácticamente. Tal era la moralidad hebrea, que desde el momento del compromiso, esto es el desposorio, la mujer era considerada como si estuviera legalmente casada. Tal es así, que ese compromiso, solo se podía romper por medio de un divorcio formal.

Era tal la libertad de la que gozaba la mujer hebrea, que Edersheim nos dice en el capítulo 1X de su obra ya citada, que la relación entre los sexos casi no existían, al extremo de que los jóvenes elegían sus propias novias. Al momento del desposorio o del matrimonio, la joven debía de ser libre, al momento de dar su consentimiento, sin el cual, no había validez en la unión. La joven estaba lista para contraer compromiso, al momento de cumplir los doce años y un día. La mujer desposada o casada, podía pedir el divorcio, si se comprobaba que el esposo había dejado de practicar la religión hebrea, si estaba enfermo de lepra o de pólipos, así también, como se ejercía un trabajo desagradable, como era el de ser curtidor de pieles o calderero.

Si a pesar de la mujer gozar de tantas libertades, ésta le levantaba la voz al marido, al extremo de que los vecinos la escucharan, o le faltaba a el respeto al padre de éste, en su presencia, así como hablar en la calle con hombres, tomándose muchas libertades, como andar alborotando, el marido podía pedir el divorcio. Claro está en caso de adulterio y otras impropiedades, estaba permitido el divorcio. El que la mujer fuera callejera o que anduviera con el pelo suelto, eran algunas de esas impropiedades.


GENEALOGÍA FEMENINA DE JESUCRISTO
1. Eva. Es la mujer de Adam y madre de Set, como lo podemos leer en Génesis 4: 24: "Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín." Para Strong, en su Concordancia, Eva, en hebreo Java, significa: dadora de vida. En Diccionario Bíblico de W. W. Rand, traduce Eva como viviente. Moisés Chávez, en su Hebreo Bíblico hace la etimología de este sustantivo de la manera siguiente: "Eva es la castellanización de Jávah, que proviene de la raíz javah, que significa "vivir". Jávah es una variante, que proviene de la palabra yajah, que es el participio presente y que se traduce: "viviente".

Es Eva la madre del género humano; fue a ella a quien se le hizo la promesa, de que su simiente aplastaría la cabeza de la serpiente que la había inducido a pecar. El nombre de Eva aparece después del pecado, ya que Adán le da el nombre de varona: "Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada." 

Su nombre no nueve a aparecer en el registro sagrado, después de Génesis 4: 1, hasta que es citado dos veces por Pablo, cuando dice en segunda de Corintios 11: 3: "Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo." Y luego en la primera carta a Timoteo 2: 13 y 14: "Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión."

2. Sara: Su nombre significa: princesa. Es la mujer de Abraham y madre de Isaac. Los eruditos bíblicos discuten si en realidad Sara y Abraham eran hermano. En Génesis 12: 13, entendemos que Abraham hace una insinuación a su mujer, para por medio de un ardí salvar la vida, cuando dice: "Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti." Esto pasa cuando la pareja desciende a Egipto; pero en Génesis 20: 12, el patriarca dice queso esposa era hija de su padre, Taré, y por lo tanto su hermana. Estas son las palabras de Abraham, al rey Abimelec: "Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y la tomé por mujer."

En su libro Antigüedades Judías, en el tomo primero, el capítulo V11, en el primer párrafo, Flavio Josefo dice: "Como Abram no tenía hijos adoptó a Lot, hijo de su hermano Aram y hermano de su esposa Sara, y abandonó la tierra de Caldea". Para el historiador judío, Sara era sobrina de su esposo.

3. Milca: Su nombre significa: consejo. Milca es la esposa de Nacor, el hijo de Taré, y hermano de Abraham y de Harán; como Milca es hija de Harán, esto hace que sea sobrina de su esposo Nacor. Es hermana de Lot y de Isca.

En Génesis: 11: 27-29 leemos: "Taré vivió setenta años, y engendró a Abram, a Nacor y a Harán.  Estas son las generaciones de Taré: Taré engendró a Abram, a Nacor y a Harán; y Harán engendró a Lot. Y murió Harán antes que su padre Taré en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos. Y tomaron Abram y Nacor para sí mujeres; el nombre de la mujer de Abram era Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca." 

Milca y Nacor tuvieron una larga descendencia, entre los que se encontraba Betuel, quien fue el padre de Rebeca y Labán. Génesis: "Aconteció después de estas cosas, que fue dada noticia a Abraham, diciendo: He aquí que también Milca ha dado a luz hijos a Nacor tu hermano: Uz su primogénito, Buz su hermano, Kemuel padre de Aram, Quesed, Hazo, Pildas, Jidlaf y Betuel. Y Betuel fue el padre de Rebeca. Estos son los ocho hijos que dio a luz Milca, de Nacor hermano de Abraham." Y en Génesis 24: 29 leemos: "Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió afuera hacia el hombre, a la fuente." 
Esto convierte a Milca en abuela de Rebeca y bisabuela de Raquel y de Lea.

4. Rebeca: su nombre significa: la corredizo. Es hija de Betuel, hijo de Milca, y la esposa de Isaac y madre de los mellizos Jacob y Esaú. Es nieta de Milca. Génesis 24: 15"Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su hombro." Y en Génesis 25: 21- 26 dice: "Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer. Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo?

Y fue a consultar a Jehová; y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor. 

Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre. Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz."

5. Lea: su nombre significa: cansada, aunque para Strong es: vaca cansada. Es hija de Labán, esposa de Jacob y madre de Judá. En Génesis 29: 16, y en los versículos que van del 31 hasta el 35, se lee: "Y Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lea, y el nombre de la menor, Raquel… Y se llegó también a Raquel, y la amó también más que a Lea; y sirvió a Labán aún otros siete años. Y vio Jehová que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estéril. Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ha mirado Jehová mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido.  Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto oyó Jehová que yo era menospreciada, me ha dado también éste. Y llamó su nombre Simeón. Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos; por tanto, llamó su nombre Leví. Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Jehová; por esto llamó su nombre Judá; y dejó de dar a luz."

6. Tamar: su nombre significa: palmera. La historia de Tamar se encuentra registrada en Génesis 38: 6 al 30, la cual podemos resumir así: "Después Judá tomó mujer para su primogénito Er, la cual se llamaba Tamar. Y Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de Jehová, y le quitó Jehová la vida. Entonces Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y levanta descendencia a tu hermano. Y sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y a él también le quitó la vida. Y Judá dijo a Tamar su nuera: Quédate viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: No sea que muera él también como sus hermanos. Y se fue Tamar, y estuvo en casa de su padre. Pasaron muchos días, y murió la hija de Súa, mujer de Judá. Después Judá se consoló, y subía a los trasquiladores de sus ovejas a Timnat, él y su amigo Hira el adulamita. Y fue dado aviso a Tamar, diciendo: He aquí tu suegro sube a Timnat a trasquilar sus ovejas. Entonces se quitó ella los vestidos de su viudez, y se cubrió con un velo, y se arrebozó, y se puso a la entrada de Enaim junto al camino de Timnat; porque veía que había crecido Sela, y ella no era dada a él por mujer. Y la vio Judá, y la tuvo por ramera, porque ella había cubierto su rostro. Y se apartó del camino hacia ella, y le dijo: Déjame ahora llegarme a ti: pues no sabía que era su nuera; y ella dijo: ¿Qué me darás por llegarte a mí? El respondió: Yo te enviaré del ganado un cabrito de las cabras. Y ella dijo: Dame una prenda hasta que lo envíes. Entonces Judá dijo: ¿Qué prenda te daré? Ella respondió: Tu sello, tu cordón, y tu báculo que tienes en tu mano. Y él se los dio, y se llegó a ella, y ella concibió de él. Luego se levantó y se fue, y se quitó el velo de sobre sí, y se vistió las ropas de su viudez…Sucedió que al cabo de unos tres meses fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y ciertamente está encinta a causa de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacadla, y sea quemada. Pero ella, cuando la sacaban, envió a decir a su suegro: Del varón cuyas son estas cosas, estoy encinta. También dijo: Mira ahora de quién son estas cosas, el sello, el cordón y el báculo. Entonces Judá los reconoció, y dijo: Más justa es ella que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoció. Y aconteció que al tiempo de dar a luz, he aquí había gemelos en su seno. Sucedió cuando daba a luz, que sacó la mano el uno, y la partera tomó y ató a su mano un hilo de grana, diciendo: Este salió primero. Pero volviendo él a meter la mano, he aquí salió su hermano; y ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Y llamó su nombre Fares. Después salió su hermano, el que tenía en su mano el hilo de grana, y llamó su nombre Zara."

Fares es el padre de Esrom, el séptimo desde Abraham, en la genealogía de Jesús.

7. Rahab: su nombre significa: orgullo, insolencia. La historia de Rahab se encuentra en Josué, en el capítulo 2 y en el 6: 22-25. No se nos dice que fuera la esposa de Salmón, hasta la genealogía de Mateo. Ella es la madre de Boaz, abuela de Obed, bisabuela de Isaí y tatarabuela de David y la bisabuela de David.

El autor del libro A los Hebreos, nos dice en el capítulo once, cuando presenta su galería de la fe, en el versículo 31: "Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz."

8. Ruth: su nombre significa: compañera. La historia de Ruth se encuentra en el libro que lleva su nombre, era una mujer moabita. Los moabitas tenían un impedimento de entrar a la congregación del Eterno, hasta la décima generación. La causa de este impedimento se encuentra explicada en el libro de Deuteronomio 23: 3-6, donde leemos: "No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre, por cuanto no os salieron a recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte. Mas no quiso Jehová tu Dios oír a Balaam; y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba. No procurarás la paz de ellos ni su bien en todos los días para siempre."

La genealogía que se encuentra en Ruth 4: 18-22, es la que sigue Mateo: "Estas son las generaciones de Fares: Fares engendró a Hezrón, Hezrón engendró a Ram, y Ram engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, y Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró a Booz, y Booz engendró a Obed, Obed engendró a Isaí, e Isaí engendró a David."

9. Nahas: su nombre significa: Serpiente. En la Peshitta se le llama Najas. Las razones que tenemos para decir que Nahas el la madre de David, es por que leemos en 2 de Samuel 17: 25: "Y Absalón nombró a Amasa jefe del ejército en lugar de Joab. Amasa era hijo de un varón de Israel llamado Itra, el cual se había llegado a Abigail hija de Nahas, hermana de Sarvia madre de Joab."

Por la genealogía del primer libro de las Crónicas, 2: 13-16, leemos: "e Isaí engendró a Eliab su primogénito, el segundo Abinadab, Simea el tercero, el cuarto Natanael, el quinto Radai, el sexto Ozem, el séptimo David, de los cuales Sarvia y Abigail fueron hermanas. Los hijos de Sarvia fueron tres: Abisai, Joab y Asael." 

Como Nahas es la madre e Abigail y de Sarvia, mujer de Isaí, colegimos que es la madre de David. También es posible Isaí haya engendrado a David en su ancianidad.

10. Batsabé: También es llamada Bersabe y Betsabee, su nombre significa en hebreo: hija del juramento. Betsabé es la madre de Salomón y de Natán, es la esposa de David; su historia se encuentra relatada en el segundo libro e Samuel, los capítulos 11 y 12. Tuvo otros tres hijos de David, por lo que leemos en el primer libro de las Crónicas 3: 5: "Estos cuatro le nacieron en Jerusalén: Simea, Sobab, Natán, y Salomón hijo de Bet-súa hija de Amiel." Aquí se le llama Bet-súa, y se dice que su padre es Amiel; pero en el segundo libro de Samuel 11: 3 se dice que su padre se llamaba Eliam: "Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo." 

Jesús desciende de ella por dos ramas, por Salomón, en la genealogía de Mateo y por Natán en la genealogía de Lucas. Sabemos que fue la esposa del general Urías, un heteo que se había unido al pueblo de Dios, y que dio prueba de su fidelidad. Con ella David cometió adulterio, y al saber de su embarazo, hizo asesinar al esposo, pecados de lo que se arrepintió después de reconocer su falta y declarar el pago de la culpa, al oír una parábola narrada por el profeta Natán.

Su nombre aparece en el titulo del salmo 51, donde se puede leer: "Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró a Bath-sebah, vino a él Natán el profeta."

Como Achitofer, el consejero de David era el padre de Eliam, ella era nieta de este hombre influyente, donde hablando de los valientes de David dice: "Elifelet hijo de Ahasbai, hijo de Maaca, Eliam hijo de Ahitofel, gilonita." 

11. Naama: Esta es la esposa de Salomón y madre de Roboam. Era de nacionalidad amonita. Como podemos leer en el segundo de las Crónicas 12:13, se hace esa afirmación: "Fortalecido, pues, Roboam, reinó en Jerusalén: y era Roboam de cuarenta y un años cuando comenzó a reinar, y diecisiete años reinó en Jerusalén, ciudad que escogió Jehová de todas las tribus de Israel, para poner en ella su nombre. Y el nombre de la madre de Roboam fue Naama amonita." 

12. Maaca: Su nombre significa: opresión. Maaca es la esposa de Roboam, el hijo de Salomón, y a su vez esta es la madre de Abiam o Abías. En el primer libro de los Reyes 15: 1 y 2, leemos: "En el año dieciocho del rey Jeroboam hijo de Nabat, Abiam comenzó a reinar sobre Judá, y reinó tres años en Jerusalén. El nombre de su madre fue Maaca, hija de Abisalom." Este Abisalom también es traducido como Absalom, el hijo de David que organizó la rebelión contra su padre. En segundo de Crónicas 13: 2 dice: "Y reinó tres años (Abías) en Jerusalén. El nombre de su madre fue Micaías hija de Uriel de Gabaa. Y hubo guerra entre Abías y Jeroboam." Aquí leemos que su madre se llamaba "Micaías hija de Uriel."

En el segundo libro de Samuel 14: 27 dice: "Y le nacieron a Absalón tres hijos, y una hija que se llamó Tamar, la cual era mujer de hermoso semblante." Cuando leemos en el mismo libro, capítulo 18: 18 esta expresión: "Y en vida, Absalón había tomado y erigido una columna, la cual está en el valle del rey; porque había dicho: Yo no tengo hijo que conserve la memoria de mi nombre. Y llamó aquella columna por su nombre, y así se ha llamado Columna de Absalón, hasta hoy." El hecho de que Absalón haya hecho erigir una columna con su nombre, puede ser debido a que sus hijos varones hubiesen muerto. Esto viene al caso de que Maaca pudo ser su nieta, que en el lenguaje bíblico se puede expresar como hija, y que madre fuera hija de Tamar y de Uriel.

Esta Maaca, madre del rey, fue privada por su hijo Abiam o Abías de sus derechos reales, por su idolatría, como dice el primer libro de los Reyes 15: 13: "También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera. Además deshizo Asa el ídolo de su madre, y lo quemó junto al torrente de Cedrón."

13. Maaca: Esta Maaca, es la madre de Absalón, hija de Tamair, rey de Gesur, donde hablando de los hijos de David, en el primer libro de las Crónicas 3: 2 dice "…el tercero, Absalón hijo de Maaca, hija de Talmai rey de Gesur;…" Así es que esta es la madre de Absalón y a su vez es la abuela o bisabuela de Maaca, la madre de Abías y la esposa de Roboam.

14. Tamar: Tamar es la hija de Absalón; debe su nombre a su tía, la cual fue deshonrada por Ammón, su hermano, hijo de David. Esta Tamar es la madre de Maaca o posiblemente su abuela, la madre del rey Abías. Es probable que su esposo se llamara Uriel, por la cita que ya se hizo del segundo libro de Samuel 14: 27.

15. Azuba: su nombre significa: abandonada. Esta es la esposa de Asa y madre de Josafat. En el segundo libro de las Crónicas 20: 31 dice: "Así reinó Josafat sobre Judá; de treinta y cinco años era cuando comenzó a reinar, y reinó veinticinco años en Jerusalén. El nombre de su madre fue Azuba, hija de Silhi." Lo mismo se puede leer en el primer libro de los Reyes 22: 42

16. Atalía: su nombre significa: Jehová es exaltado. Atalía, su nombre significa; "Jah ha constreñido", o "afligida por el señor". Es la esposa de Joram y madre del rey Ocozía, era hija de Acab, el rey de Israel, y su madre era Jezabel. En el segundo libro de los Reyes 8: 18 podemos leer de ella y Joram: "Y anduvo en el camino de los reyes de Israel, como hizo la casa de Acab, porque una hija de Acab fue su mujer; e hizo lo malo ante los ojos de Jehová." 

De ella dice la Wikipedia: "Cuando murió su esposo y también su hijo Ocozías, se alzó con el trono. Pero por escaso tiempo, hasta que la revuelta de Jehú acabó con todos los descendientes de Jezabel tanto en Israel (su hermano Joram) como en Judá. Durante su reinado, toleró el culto al dios Baal, por lo que se ganó el odio de los sacerdotes de Yavé. Hizo todo lo posible por exterminar a los descendientes de la casa de David, ejecutando a cuantos príncipes pudo encontrar. Sin embargo, Jehosheba hermana del rey Ocozías, protegió a uno de ellos, llamado Joás, que luego sería rey, entregándolo en secreto al cuidado del sumo sacerdote Joyada, quien lo presentó en público por sorpresa. Después de este golpe de efecto, Atalía fue capturada y ejecutada."

No hay una razón aparente, para que una hija de Acab y Jezabel fuera elegida como esposa del hijo del piadoso rey Josafat, pero el registro sagrado da cuenta de lo perjudicial que fue su influencia en la vida de su esposo, así como en la de su descendiente. Ella es una de las mujeres de las cuales desciende Jesús el Cristo, según la carne.

17. Jezabel: Su nombre significa: casta, intacta. Jezabel era la esposa de Acab el rey de Israel, y la madre de Atalía, la esposa de Joram el rey de Judá y padre de Ocozía. Su padre Etbaal era rey de Sidón, como se puede leer en el primer libro de los Reyes 16: 31: "Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvió a Baal, y lo adoró." 

Esta mujer Jezabel, trae al reino del norte el culto a Baal y con él la inmoralidad que acarreaba ese culto idolátrico. Ella fue la que dio el consejo para quitar la vida a Nabot, y la que hizo perseguir y matar a los fieles de Jehová. Contra ella se enfrentó Elías. Su historia se puede leer en los dos libros de los Reyes. Su nombre pasó a ser un símbolo de la perversidad. Ella y su esposo fueron la pareja más funesta que tuvo Israel.

18: Sibia: su nombre significa: gacela. Esta es la esposa de Ocozías y la madre de Joás. En el segundo libro de los Reyes 12: 1 se lee: "En el séptimo año de Jehú comenzó a reinar Joás, y reinó cuarenta años en Jerusalén. El nombre de su madre fue Sibia, de Beerseba." Lo mismo se lee en el segundo libro de las Crónicas 24: 1.

19. Joadán. Su nombre significa: Jehová se deleita. Es la esposa de Joás y la madre de Amasías. En el segundo libro de los Reyes 24: 2, se puede leer: "Cuando comenzó a reinar (Amasías) era de veinticinco años, y veintinueve años reinó en Jerusalén; el nombre de su madre fue Joadán, de Jerusalén."  La misma lectura se puede hacer en el segundo libro de las Crónicas 25: 1.

20. Jecolías: su nombre significa: Jehová es capaz. Esta es la esposa de Amasías y la madre de Uzías. Veamos el segundo libro de los Reyes 15: 2: "Cuando comenzó a reinar era de dieciséis años, y cincuenta y dos años reinó en Jerusalén; el nombre de su madre fue Jecolías, de Jerusalén." En el segundo libro de las Crónicos 26: 3 dice lo mismo
Esta Jecolías es llamada en la Pesita Icanías en Reyes, y en Crónicas Elasa.

21. Jerusa: su nombre significa: poseída o casada. Jerusa es la esposa del rey Uzías y la madre de Jotam. En el segundo libro de los Reyes 15: 33 leemos: "Cuando comenzó a reinar era de veinticinco años, y reinó dieciséis años en Jerusalén. El nombre de su madre fue Jerusa hija de Sadoc." En el segundo libro de las Crónicas 27: 2, se hace la misma lectura.

22. Abi o Abias: Jehová es padre. Es la esposa de Acaz y la madre de Ezequías. En el segundo libro de los Reyes 18: 2 se dice: "Cuando comenzó a reinar (Ezequías) era de veinticinco años, y reinó en Jerusalén veintinueve años. El nombre de su madre fue Abi hija de Zacarías."  En Crónicas 29: 1 se dice: "Comenzó a reinar Ezequías siendo de veinticinco años, y reinó veintinueve años en Jerusalén. El nombre de su madre fue Abías, hija de Zacarías." La traducción caldea de la Pesita la llama indistintamente Aji y Ani.

23. Hepsiba: su nombre significa: mi deleite está en ella. Esta es la esposa de Ezequías y la madre de Manasés. El segundo libro de los Reyes 21: 1 dice: "De doce años era Manasés cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén cincuenta y cinco años; el nombre de su madre fue Hepsiba". 

24. Mesulemet: Es la esposa de Manasés y la madre de Amón. En el segundo libro de los Reyes 22: 1, leemos: "De veintidós años era Amón cuando comenzó a reinar, y reinó dos años en Jerusalén. El nombre de su madre fue Mesulemet hija de Haruz, de Jotba." 

25. Jedida: su nombre significa: amado. Jedida es la esposa de Amón y la madre del rey Josías. El segundo libro de los Reyes 22: 1 dice: "Cuando Josías comenzó a reinar era de ocho años, y reinó en Jerusalén treinta y un años. El nombre de su madre fue Jedida hija de Adaía, de Boscat." 

26. Zebuda: su nombre significa: dado. Zebuda es la esposa de Josías y la madre de Joacim. En el segundo libro de los Reyes 23: 36 se dice: "De veinticinco años era Joacim cuando comenzó a reinar, y once años reinó en Jerusalén. El nombre de su madre fue Zebuda hija de Pedaías, de Ruma." 

27. Nehusta: su nombre significa: de bronce. Es la esposa de Joacim y la madre de Joaquín. En el segundo libro de los Reyes 24: 8, leemos: "De dieciocho años era Joaquín cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén tres meses. El nombre de su madre fue Nehusta hija de Elnatán, de Jerusalén". 

28. María: En hebreo su nombre es Miriam, y significa: rebeldemente. Es la madre del Salvador del mundo. Su historia sen encuentra registrada en los dos primeros capítulos de Mateo, como así también en los dos primeros de Lucas. Estaba comprometida en matrimonio con José, el carpintero de Nazaret de Galilea, aunque es probable que fuera de Belén de Judá. Algunos estudiosos de las Escrituras, ven en la genealogía de Lucas, la rama de la familia de David, de la cual descendía, por medio de Natán.

Sobre su vida se han tejido muchas leyendas. Tal es así, que a pesar de ser tenida como esposa de José y madre de Jesús y de sus hermanos, se le atribuye el haber permanecido virgen; llegándose a afirmar, que nació sin pecado. No solo se le rinde culto de dulía y de hiperdulía, sino que se le considera como la "madre de Dios", "reina del cielo", y como intercesora delante del padre y del hijo. A ella se le elevan oraciones. A esto y mucho más ha llegado la iglesia de Roma, la cual ha llegado a resucitarla y a colocarla en un trono en el cielo, junto al Hijo y cerca del Padre.

En los Evangelios solo aparece María cuatro veces, después del regreso de Egipto; Primero: Lucas 2: 49, cuando Jesús a cumplido los doce años, y sube al templo, donde el niño le dice: "Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?" El mismo Evangelista dice que los que escucharon estas palabras no la entendieron, pero su madre sí, y regresando a su pueblo, es estuvo sujeto a sus padres. 

Segundo: La segunda aparición de María, es antes de que Jesús obre su primer milagro, en las bodas de Caná, en Galilea. Juan, el Evangelista, y a quien más tarde Jesús le iba a encomendar a su madre, nos dice en el capitulo 2: "Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere."

Tercera: En Mateo 12: 46-50, y los pasajes paralelos de Marcos 3: 31-35 y Lucas 8: 19-21. El hecho de que María y los hermanos de Jesús se hubiesen apersonado para hablarle, para hacerle entrar en razón, para llevárselo, nos lo da Marcos 3: 21, donde nos dice que la madre y los hermanos decían que Jesús estaba fuera de sí, loco, que había perdido la razón. En esta ocasión, Jesús les dice a los que le había llevado la noticia, de que su madre y sus hermanos le buscan: "Entonces su madre y sus hermanos vinieron a él; pero no podían llegar hasta él por causa de la multitud. Y se le avisó, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte. El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen." Hemos tomado la versión de Lucas, porque creemos que en su investigación, escuchó a la misma María contar el incidente.

Cuarta: La cuarta mención de María, es cuando el Hijo pende de la cruz. Juan nos dice en su Evangelio, 19: 25 y 26: "Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena. Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo." 

Luego en el libro de Los Hechos de los Apóstoles, Lucas nos dice en el versículo 14 del primer capítulo: "Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos." María era una de los casi ciento vente que se encontraban reunidos en el aposento alto, según el registro sagrado.

Indiscutiblemente, María era una mujer fiel al Señor y humilde, por eso, cuando recibió la noticia de parte del ángel Gabriel, no titubeo en decir: he aquí la esclava del Señor, que se haga su voluntad. Y el hecho de que fuera escogida como la receptora del Hijo de Dios, habla muy bien de consagración.

De los cuatro Evangelios, esto es, los relatos del Nuevo Testamento que contienen la Buena Nueva del adveminiento del Salvador, solo dos contienen una genealogía de nuestro Señor Jesucristo, el Mesías de Dios, el Ungido. La razón por la cual solo Mateo y Lucas contienen árboles genealógicos, es porque Mateo se empeña en mostrar que Jesús es el Mesías, el enviado de Dios que procedía de David, como leemos en Mateo 1:1:"Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham." Esta es la razón por la cual presenta su genealogía, Jesús es el sucesor al trono del Gran Rey. Lucas por su parte hace la exégesis, para mostrar y demostrar, que Jesús es "el hijo del hombre", el hijo de Adán, un ser que vivió en la carne como un hombre. El centro de su Evangelio se encuentran en estas palabras pronunciadas por Jesús en Lucas 19: 10: "Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido."

Con estas palabras, ambos Evangelistas nos dicen que los reyes tienen una genealogía con la cual muestran de donde procede su realeza, y que la ceden o la toman en virtud de la nobleza otorgada y concedida, este es el caso de Mateo. Lucas por su parte dice que los hombres también tienen su genealogía, cada hombre ha de tener una línea sucesor, que tiene un origen en la carne. El hombre tiene un padre de donde procede, y otorga su linaje, nombre y apellido a los hijos que engendre. Esta es la razón de ambas genealogías en estos dos Evangelios.

Si nosotros no encontramos genealogías en los Evangelios de Marcos y de Juan, es por una sencilla razón; para Juan, Jesús es la Palabra, es el Verbo de Dios, es Dios mismo, el origen de todas las cosas. Él lo expresa así, en los primeros tres versículos, al principio de su Evangelio: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios.  Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres." Para Juan, Jesús es Dios, que existía desde ante del principio, ya que Él es el creador de los astros que marcaron el inicio del tiempo con sus movimientos. Dios no tiene origen, por eso Juan no nos presenta una genealogía de Jesús.

En cuanto a Marcos, el cual tampoco nos presenta una genealogía, es porque el presenta a Jesús en su calidad de siervo. Jesús mismo lo dice en el capítulo 10: 45, con estas palabras: "Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos." Como Jesús es un siervo en su Evangelio, Marcos no tiene que probar nada, ni apellido, ni nobleza, los siervos no tienen genealogía, solo tienen que servir.

Por otra parte, en la genealogía de Lucas, no se hace mención de ninguna mujer, en cambio que en la Mateo se mencionan por sus nombres a cuatro mujeres y a una quinta se insinúa, se le hace una mención que se puede determinar que es Batsabé, la esposa de Urías el heteo, y madre de Salomón. Tamar, la madre de Fares, Rahab, con sobrenombre de "la ramera", y madre de Booz, así como Ruth, la esposa de Booz y madre de Obed, y por ultimo a María, la desposada con José, el carpintero de Nazaret, y madre de Jesús. De estas cinco mujeres, de Tamar sabemos que Judá, quien la embarazó, propuso que se le levantara cargo, para que fuese quemada por adulterio, cuando él había faltado a su palabra; Rahab era una prostituta confesa; Batsabé y María pudieron haber sido procesadas por adulterio, fruto de los cuales concibieron hijos. Solo Ruth, la moabita, era la única que tenía una conducta intachable e inmaculada, pero Ley de Moisés no le permitía entrar en la congregación de Jehová, hasta la décima generación.

Entre esas cinco mujeres, debemos decir que Tamar era una extranjera, cananea por añadidura, y que Rahab era de Jericó. María era de pura raza israelita, porque no, descendiente de David, emparentada con la familia levita de Aarón. No falta quien diga que Batsabé era de sangre extranjera, pero sea como sea, esas mujeres aportaron su sangre, ya que Dios ha llamado en todo tiempo y en todo lugar, a todo el mundo a su reino, para que a través de ellas, dar origen al Salvador del mundo.

Pero esas no son las únicas mujeres extranjeras en la genealogía del Redentor, ya que Naama, la esposa de Salomón, era ammonita, y Atalía, la esposa de Joram y madre de Ocozías, era hija de Jezabel, la princesa sidonia, esposa del malvado Acab, el rey de Israel. Esa Atalía fue tan despiadada, que no solo quiso establecer el culto a los baales en medio del pueblo de Dios, sino que también se propuso exterminar el linaje de David, de donde debía venir el Mesías. Fue extranjera Maaca, la hija de Talmai, el rey de Gesur, y que fue mujer de David, con la cual procreo a Absalón, y quien fuera la abuela o bisabuela de aquella Maaca, la madre de Abías y esposa de Roboam.

Aunque no fuera extranjera, Maaca, la hija o nieta de Absalón, esta fue tan impía, que su nieta Asa le quitó su investidura real. En el primer libro de los Reyes 15: 13 se nos dice: "También privó a su madre (abuela) Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera. Además deshizo Asa el ídolo de su madre, y lo quemó junto al torrente de Cedrón."

Es por medio de la genealogía femenina de Jesús, que sabemos que Él tenia derecho al de David por medio de Absalón, que por la línea paterna le correspondía por Salomón y por Natán. Es por Absalón y por Maaca que tiene derecho a la sucesión del reino de Gesur, ya que el padre de Maaca, Talmai, es el rey de esa localidad. Es Jesús descendiste del rey de Sidón, Etbaal, por medio de Atalía, la esposa de Joram.

Era muy raro hablar de las mujeres en la genealogía judía, y cuando mencionaba a las mujeres, era sólo con el propósito de mejorar la pureza y la nobleza de un linaje. Por ejemplo, podríamos esperar que se mencionen algunas de las grandes damas del Antiguo Testamento, como Sara, Rebeca y Raquel , esposas de Abraham, Isaac y Jacob. Después de todo, sus maridos se mencionan aquí, y daría un cierto prestigio al linaje de Jesús.
Sin embargo, en lugar de mencionar a esas tres grandes mujeres, menciona a Tamar , Rahab , Rut y Betsabé , dos de los cuales ni eran judías. Rahab era una prostituta gentil, y Ruth era una mujer moabita. Mateo menciona mujeres que de ninguna manera mejoran o dan credibilidad a la judeidad sin mancha de Jesús. Por el contrario, menciona mujeres que muestran cuán contaminada estaba la línea de sangre de Jesús.
Dios quiere que sepamos que su amor es más grande que la raza judía, que Jesús es el Salvador de todos los seres humanos , que Jesús es la luz de los gentiles, y que él es el cumplimiento de la promesa hecha a Abraham : «Por medio de ti serán benditas todas las naciones de la tierra». Dios no es machista . Dios no es racista . Dios quiere que sepamos que la sangre de dos madres gentiles corría por la sangre del Salvador del mundo.
Tres de estas mujeres eran pecadoras notorias. No nos gustaría tener en nuestros grupos juveniles mujeres como Tamar , Rahab y Betsabé como modelos para nuestros jóvenes. Tamar se disfrazó de prostituta para engañar a Judá a tener un hijo con ella, y el hijo de esa relación incestuosa se ​​convirtió en tatarabuelo del Mesías. Rahab la ramera tenía su negocio en los muros de la ciudad de Jericó.
¿ Por qué se resalta a estas mujeres pecadoras en la genealogía de Jesús? Porque él quiere que sepamos que no sólo es el amor de Dios más grande que la raza judía, el amor de Dios es más grande que tu pecado y mi pecado. El amor de Dios nos abraza incluso dentro de nuestro pecado. Dios usa personas manchadas y sucias, pero arrepentidas, para traer al Mesías . Incluso los «engendró» de la Biblia están bautizados con la gracia, el amor y el perdón de Jesucristo. Nos parece que es un amigo de los pecadores.
Suponga que usted pudiera escoger su árbol genealógico. ¿Pondría un montón de personajes sospechosos y de madres solteras? Jesús escogió su propio linaje, y mira lo que eligió: una familia humana ordinaria con canallas y santos mezclados. Tenía hombres piadosos como Abraham, reyes malvados como Acab, mujeres dulces como Ruth y mujeres señaladas como Rahab. Jesús no cayó del cielo como un meteoro. Nació en la forma habitual en el mundo real de una familia humana .
Muchas veces pensamos que Dios no puede amarnos lo suficiente como para perdonar nuestros pecados o que Dios no puede usarnos pues no hemos podido saborear a plenitud ese maravilloso regalo de la gracia de Dios y seguimos acarreando con nuestros pecados de hace años, o simplemente que no somos merecedores del amor de Dios. Hermanos, esta genealogía de Jesús trae esperanza a mi vida. El amor de Dios por nosotros es tan y tan grande que nada lo limita o impide que Dios trabaje en nosotros y a través de nosotros. Su gracia es suficiente. Dios usó a todo tipo de personas para traer a Jesús al mundo por lo tanto Él te puede usarte a ti también. No lo dudes.