LA DERROTA DE SATANAS


Gálatas capítulo tres dice: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu (Gálatas 3:13-14).

Dios siempre ha estado de nuestro lado. Dios está por nosotros. Cuando Jesús vino, Su nombre sería "Emmanuel" que significa "Dios con nosotros."

Dios está por nosotros. ¡El estaba con nosotros, y ahora El está EN nosotros! Jesús dijo: Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre (Juan 14:16). Cuando ellos recibieron el Espíritu Santo, la Biblia declara que: Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís (Hechos 2:33). ¡Ese era el Espíritu Santo!
Después que Jesús ascendió al Padre y roció Su sangre, se nos concedió el derecho de que nuestros cuerpos se convirtieran en templos de ese mismo, poderoso, Espíritu Santo. Podíamos participar de la dinámica, sobrenatural, y abundante energía que Jesús tuvo durante Su vida terrenal.

Jesús conocía el poder del Espíritu Santo. El sabía que era algo tan bueno y maravilloso que El vino a la tierra como un hombre a demostrarlo para luego morir para que nosotros lo pudiésemos tener.

Jesús quiere que nosotros tengamos la experiencia de imponer las manos a un ciego y verle saltar de gozo; saber lo que significa decir por el Espíritu Santo, "Satanás, vete" ¡y verlo huir! El quiere que sepamos y veamos lo maravilloso que es que Dios obre a través nuestro. Jesús sabía que esto nos traería gozo. El quiere que libremos al cautivo, ganemos al perdido, y seamos su canal de bendición.

Jesús dijo: Yo por el Espíritu de Dios hecho fuera los demonios (Mateo 12:28). ¡Jesús demostró la derrota de Satanás por el Espíritu Santo!
Lea Mateo, Marcos, Lucas y Juan y verá a un Jesús quien se enfrentó al diablo con el Espíritu Santo y la Palabra de Dios. El dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad (Lucas 13:12). El le ordenó a los demonios con una palabra y ellos le obedecieron. Legiones salieron de un hombre (Marcos 5:9).

¡Jesús lo hizo todo por el mismo Espíritu Santo que está en usted y en mí! El dijo que podríamos hacer todo lo que El hizo y aún más. En Juan 14:12 la Biblia dice: De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

Durante los primeros días de la iglesia, a través del libro de los Hechos, los creyentes sabían de su poder sobre el enemigo. ¡Ellos hablaban con autoridad! No contendían continuamente con el hostigamiento satánico.
¡Hablaban con el poder del Espíritu Santo y los demonios obedecían al instante! ¡Ellos demostraron al mundo la derrota de Satanás.

Nosotros tenemos al bendito Espíritu Santo dentro de nosotros. Pablo escribió: ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? (I Corintios 3:16). ¡Tenemos al Dios Todopoderoso dentro de nosotros! ¡Tenemos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo morando dentro de nuestro ser! Colosenses 2:10 dice: Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

Quiero compartir con usted una historia que tiene relación con este mismo principio: en los comienzos de nuestro matrimonio, mi suegro decidió que nos compraría un auto. ¡Qué buena noticia era esa! Estábamos tan felices de tener esa ayuda de nuestros buenos familiares.¡Sólo pensar en tener un auto totalmente pagado en esos días era algo muy emocionante! Pueden estar seguros que nos dio "fiebre de auto" muy pronto. Pensábamos en autos, hablamos sobre autos, soñábamos con autos, y buscamos autos por varias semanas. Ya que iba a ser pagado completamente, queríamos estar seguros de conseguir uno bueno.

Finalmente después de semanas de buscarlo, nos decidimos por cierto modelo y orgullosamente lo llevamos a casa y lo estacionamos en el garaje.
Pocos días después de haber conseguido el auto, tuve esta experiencia: estando en la casa, puse atención a la radio que estaba encendida y el locutor anunciaba algo. Escuché con cuidado para descubrir que él estaba describiendo un automóvil nuevo para la venta. Habiendo estado tan interesado en autos en esos días, escuché atentamente lo que decía. Lo empecé a escuchar después de que había empezado a anunciar y no supe de que auto hablaba. Cuando lo escuché nombrar todas las maravillosas características del auto, sentí algo en mi corazón. Sabía que había cometido un error al comprar el auto que estaba en el garaje. Pensé, Oh, si sólo hubiera esperado hasta oír este anuncio sobre este auto maravilloso con todas sus cualidades, no habría cometido el error que he cometido.
Yo estaba tan decepcionado al pensar en mi auto en el garaje. Como deseaba haber esperado para conseguir éste que habían descrito. Parecía que era mucho mejor.

Luego, para mi gran sorpresa, cuando el hombre terminó con su anuncio y dio la marca y el modelo del auto que tan maravillosamente había descrito, ¡yo tenía ese mismo auto en mi garaje! ¡Yo ya tenía exactamente el mismo auto! Como ve, yo tenía algo maravilloso en mi garaje, ¡pero no sabía como apreciarlo totalmente hasta que alguien que conocía más sobre él de lo que yo sabía, lo describiera!

¡Necesitamos saber lo que tenemos en nuestros garajes! Con eso, quiero decir que necesitamos saber que es lo que tenemos en nuestras vidas cuando tenemos al Espíritu Santo. Nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo, pero muchas veces no apreciamos ese Gran poder hasta que alguien que lo entiende nos muestra el poder maravilloso y la habilidad de esta Persona que vive en nosotros. Dios tiene conocimiento sobre el Espíritu Santo. Cuando Dios empieza a decirnos lo que tenemos dentro de nosotros como santos, nos ayudará a entender quienes somos en este mundo.

Una ama de casa llena del Espíritu Santo tiene tanto poder y autoridad para demostrar la derrota de Satanás como cualquier apóstol, profeta o pastor en el mundo! No busque a algún individuo especial que pueda traer liberación a aquellos que usted encuentra.

Cuando nos enfrentamos a las obras de Satanás respecto a posesión, obsesión y opresión, la Biblia dice que debemos demostrar el poder de Dios.
La Biblia nos enseña que Satanás es un enemigo derrotado, pero usted debe actuar, sobre la Palabra de Dios. ¡Conozca lo que tiene en su garaje y úselo!

Usted tiene el poderoso Espíritu de Dios en su vida para ayudarle a levantarse y ser victorioso en cada situación. Usted tiene la Palabra de Dios, que le instruye, y le muestra como moverse en el poder de Dios.

La Segunda de Timoteo 3:16 dice: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.
Por ejemplo, si usted tiene una aspiradora y no sabe para que sea o cómo usarla, no le es de ningún provecho aunque la tenga. No le es de ninguna utilidad si no tiene un manual de instrucciones. Quizá la lleve afuera y trate de cortar el césped con ella. ¡Puede conectarla y empujarla todo el día y no le cortará ni una sola hoja de pasto! ¡Mucha gente ha tratado de conseguir que el Espíritu Santo haga algo fuera del propósito que Dios tiene al poner al Espíritu Santo en nosotros! ¡¡ ¡Lea su manual de instrucciones!!! ¡¡El manual es la Biblia!! Usted puede demostrar la derrota de Satanás.

El Espíritu Santo está en nosotros para demostrar que Satanás es un enemigo vencido. Jesús dijo: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor (Lucas 4:18-19).

Jesús dijo que a través del Espíritu Santo, ¡NOSOTROS TRAERÍAMOS AL MUNDO UNA DEMOSTRACIÓN DE QUE SATANÁS ES UN ENEMIGO DERROTADO! (Juan 16:8,11) No nos toca a nosotros derrotar a Satanás— ¡Jesús ya lo ha hecho! ¡Nosotros tenemos que demostrar que la obra YA HA sido hecha y que todo creyente puede vivir una vida victoriosa! ¡Satanás es un enemigo derrotado!.

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