ELISEO Y LA SUNAMITA

El niño estaba muerto.

No estaba enfermo…estaba muerto.

No había señales ni esperanza humana.


Pero cuando el profeta Eliseo entró en la habitación,

cuando la presencia de Dios llegó al lugar donde todo parecía terminado , el niño volvió a respirar. 


📖 La historia de “Eliseo y la sunamita” la puedes leer dn tu Biblia en 👉🏼2 Reyes 4:8-37 


Y ésta historia nos lleva a pensar: 

Hoy hay matrimonios que parecen muertos, silencios constantes que enfrian cada vez mas la relación,

la rutina parece haber enfriado donde antes reinaba el amor. 


Hay vidas espirituales que parecen ya no tener pulso.

Antes oraban.

Antes servían.

Antes ardían por la presencia de Dios.


Hay ministros cansados.

Hay economías quebradas.

Hay sueños guardados en una habitación cerrada, como ese niño sobre la cama.


Pero la historia no termina en muerte.

Termina cuando la Presencia de Dios entra al cuarto.


Porque cuando vamos a la Fuente de Vida,

cuando dejamos de correr a todo el mundo y empezamos a correr a Dios,cuando cerramos la puerta y buscamos su rostro. 


🙌🏼Algo empieza a moverse otra vez.

Tal vez no es inmediato, pero vuelve el aliento, vuelve la esperanza y lo que parecía acabado vuelve a respirar. 


La sunamita no se quedó abrazando el cuerpo sin vida.

Fue a buscar al hombre de Dios.

Fue a buscar Presencia. 🔥 


Y hoy la Palabra de Dios nos anima:

No te quedes llorando lo que parece perdido.

No declares final lo que Dios puede restaurar.

No entierres lo que aún puede respirar.


Ve a la Fuente, porque nuestro Señor Jesús no solo da vida, Él es la vida.❤️


Y cuando Él entra 

en tu corazón,

en tu matrimonio,

en tu casa,

en tu economía 

🙏El milagro vuelve a respirar.


❤️Si algo en tu vida parece sin vida,hoy no lo des por perdido,corre a la presencia de Dios.

Ahí comienza el verdadero respiro.🙌🏼🕊️❤️✨

0 comentarios: