VENCIENDO AL ESPIRITU DE LEVIATAN


El orgullo, la arrogancia y la soberbia, se definen en un sólo, espíritu, cuyo nombre es Leviatán.

Este espíritu es la raíz de tos los pecados, debido a que fue el pecado que llevó a Satanás a rebelarse en contra de Dios. Una persona que camina con orgullo, puede caer en cualquier pecado. Cada vez que una persona se enorgullece, le recuerda a Dios la rebelión que ocurrió en el cielo. Hoy día, hay un sin número de personas que han caído en pecado y no se han vuelto a levantar por causa del orgullo que anida en su corazón.
Orgulloso: Uno que depende de sus habilidades, de lo que sabe y de lo que ha aprendido. Por esta razón, vive independientemente de Dios y de los demás.
Soberbio: Es aquel que tiene una excesiva estima de sí mismo y menosprecia a los demás. Es uno que se jacta de sus logros pasados y presentes, creyendo que todo lo que ha logrado es gracias a su propia fuerza; por lo tanto, no le da la gloria a Dios. A esto la Biblia le llama “vanagloria de la vida”.
Arrogancia: Es la actitud por la cual alguien que se siente superior, menosprecia a los demás; ya sea, por su nivel intelectual, por el color de su piel, por el país de origen o cualquier otra razón que lo haga sentir superior.Dios la resiste, la rechaza cara a cara, porque Él aborrece el pecado de arrogancia.
El orgullo y la soberbia son la misma esencia de la naturaleza diabólica, porque la persona con estas actitudes está negándose a obedecer la autoridad legítima de Dios. Esto, exactamente, es lo que Lucifer hizo cuando habitaba en el cielo. Estudiemos cómo Dios aborrece el orgullo.Proverbios 6.16, 17.

Es impresionante damos cuenta de que, muchas veces, hemos actuado con orgullo, soberbia y arrogancia, sin darnos cuenta que, con estas actitudes, estamos ultrajando a Dios. En cada persona, existe un nivel de orgullo, y de alguna manera, ha ultrajado a Dios, hiriendo su corazón. Números: 15.30
Dios abomina toda persona altiva de corazón:
Abominable es para Jehová todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune”.Proverbios 16.5

Autosuficiente
La persona autosuficiente pone su confianza en sus habilidades naturales. No le gusta trabajar en equipo, tiene un espíritu individualista. El autosuficiente considera que no necesita de los demás y siempre pone una excusa para no trabajar en grupo. Es un individuo que vive independientemente de Dios.

Perfeccionista El perfeccionismo es uno de los resultados de la soberbia, y refleja lo que hay en el corazón. Por ejemplo, la persona perfeccionista, nunca está conforme consigo misma ni con lo que hace, y tampoco se pone de acuerdo con los demás. El perfeccionista se pone metas o normas de exigencia por encima de lo normal; si las consigue, se siente superior; si por el contrario, no las consigue, se frustra, se critica y se menosprecia a sí mismo y a los demás.

Egoísta
Es una persona que trata de satisfacerse a sí misma, sin importarle los demás. Esto es un gran problema en el matrimonio y es la razón de muchos divorcios. El hombre orgulloso y soberbio llega a pensar que nada le va a satisfacer en esta vida. Trata de llenar su ego con dinero, fama, sexo y cualquier cosa que crea que puede saciarlo. Busca la auto-gratificación a toda costa y siempre está pidiendo más; nunca logra estar satisfecho.
Competitiva 
Una persona a la que le gusta la competencia es soberbia, pues lucha por sobresalir y ser reconocida. Al competitivo, le gusta llamar la atención y conseguir los aplausos. Nuestra única competencia es contra nuestro viejo hombre, contra nuestra carne. 

Rencorosa La persona rencorosa tiene grandes dificultades para perdonar, no puede aceptar las ofensas porque hieren su ego. Es muy vengativa y siempre está preocupada por su reputación. Este tipo de persona prefiere razonar y complacer su orgullo antes que perdonar. Sin embargo, a una persona humilde la hieren y no le importa si la herida es grande o pequeña perdona fácilmente
Voluntariosa y ambiciosa
Esta gente siempre quiere hacer su voluntad. Dice frases como: “eso debería hacerse así” o “yo lo haría diferente y mejor”. Es ambiciosa y siempre quiere tener una posición de alto rango en el trabajo, en la iglesia y en todo lugar. Cada vez que se le manda a hacer algo, lo hace a su manera. Le cuesta creer en la palabra de Dios.

La incredulidad es el producto de la soberbia en un grado avanzado. La persona soberbia se caracteriza por ser y trabajar independientemente de Dios; y también, por creer que en sus propias fuerzas, puede lograrlo todo y poseer las bendiciones de Dios por sí misma.Hay ocasiones en que nuestra fe no crece porque hay soberbia en nuestros corazones; porque dependemos mucho de lo que sabemos, y nos cuesta descansar en Dios.
Dios no nos va a usar por lo buenos que seamos o porque conozcamos mucho la Biblia. Dios nos va a usar por su misericordia y por su gracia.La soberbia es la raíz de todo pecado, la raíz de toda debilidad, la raíz de toda independencia de Dios; por lo tanto, probemos nuestro corazón, para identificar si tenemos orgullo en algún área de nuestra vida.Es contenciosa “Ciertamente la soberbia produce discordia, pero con los prudentes está la sabiduría”. Proverbios 13.10. Porque para satisfacer las demandas de su orgullo, está siempre tratando de probar que está en lo correcto. Siempre se está justificando y discutiendo para demostrar que es mejor y superior que cualquier otra persona, a la que pueda estar viendo como una amenaza.
El espíritu de orgullo viene desde que Satanás pecó y su corazón se enalteció en contra de Dios. Fue el orgullo lo que lo llevo a la destrucción. Se encontró en él pecado de iniquidad y orgullo, y por esa razón, Dios lo derribó de los cielos.
Leviatán: Significa Rey sobre los hijos de orgullo.
Cuando una persona es controlada o influenciada por el espíritu de orgullo o Leviatán, presenta tres características principales:

Terquedad.
Dureza de Cerviz.
Dureza de corazón.

Isaías 27.1El orgullo ciega a la persona, impidiendo que reciba y camine en el pacto que tiene a través de la sangre de Jesús. Algunas personas no tienen revelación de lo que es liberación, sanidad, prosperidad, fe y otras verdades que están en la Biblia. Se requiere humildad para recibir la revelación del pacto, y muchas veces, las personas no están dispuestas a humillarse. Por eso, hay muchas verdades hoy día que las personas no entienden, debido a que están cerradas a lo que Dios está haciendo. Es impresionante, ver a muchos creyentes rechazar el bautismo con el Espíritu Santo, a otros rechazar la liberación y a otros, partes del Nuevo Testamento. Ellos dicen: “mi denominación tiene la verdad”; estas expresiones hacen parte del orgullo religioso. El orgullo le dará batalla en todo lo que usted haga. Un consejo importante: Nunca se meta en contienda con una persona orgullosa, porque siempre habrá discusión debido a que la contienda es parte de su vida, es algo que lleva por dentro, y su satisfacción es ver humillada a la persona que se atreva a oponérsele. Toda persona contenciosa es orgullosa. La palabra de Dios nos enseña que Dios resiste a los soberbios.

Algunas personas no pueden recibir liberación del espíritu de Leviatán porque su reino está protegido con escudos.
Por ejemplo, algunas personas influenciadas por este espíritu, se protegen con espíritus de rechazo, lujuria, inseguridad, vergüenza, temor, espíritus religiosos y otros.
Todos estos espíritus se encuentran en una persona que tiene espíritu de orgullo. Algunas veces, las personas dan “razones” por las cuales son orgullosas. Todo el tiempo están levantando paredes para no dar amor ni darle el corazón a nadie.Lo más terrible de todo esto, es que la persona que tiene el espíritu de Leviatán, está tan cegada que no se da cuenta de que es orgullosa.Estas razones provienen de los espíritus (escudo del Leviatán), que están ejerciendo su tarea de protegerlo.Dios mismo tiene que romper ese corazón a través del padecimiento y del dolor para poder penetrar esa coraza. Hágase esta pregunta: Hay algún área de mi vida que es impenetrable, que la estoy cubriendo de alguna manera? El poder de Leviatán es roto, solamente cuando echamos fuera aquellos espíritus que lo protegen.
El orgullo es un espíritu que bloquea a una persona para que no pueda fluir en lo espiritual.A menudo, las personas a las que les cuesta mucho fluir en los dones del Espíritu Santo y la unción, son las que están batallando con el espíritu de Leviatán. Leviatán gobierna sobre algunos grupos que rechazan el bautismo con el Espíritu Santo y sus dones.El enemigo habla a la mente y al corazón de la persona orgullosa, dándoles razonamientos y excusas, tales como: “tú lo tienes todo, no necesitas nada más, no necesitas cambiar, tu denominación es la correcta y todo el mundo está mal, tú tienes la sana doctrina”.
Dios quiere cambiar eso por medio de su Espíritu Santo; pero nosotros, por nuestro orgullo, no lo dejamos.
El espíritu de orgullo en una persona, bloquea todo aquello que la pudiera llevar a cambiar para mejorar y ser diferente; bloquea su corazón para que, al momento de ser corregida, rechace la corrección y no pueda crecer espiritualmente, que es lo que sucede cuando una persona recibe la disciplina.Los demonios suman fuerza cuando se juntan (crean una cadena de ataduras en la persona, ayudándose mutuamente para mantener protegido al hombre fuerte. Si estas personas no buscan liberación, pueden permanecer atadas durante muchos años; pero, en el momento en que deciden humillarse y arrepentirse, el Señor puede y quiere obrar en ellas.Este espíritu es un dragón que se manifiesta a través de la lengua.
“Así también la lengua es un miembro pequeño pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!”

Santiago 3.5
Ésta es una referencia obvia al orgullo. Leviatán manifiesta lo que es a través de la lengua. Jactándose recordemos que el soberbio es uno que se jacta de sus logros, que exagera facultades y virtudes que no tiene, y siente en su corazón y dice con su boca que haría cualquier cosa, mejor que los otros. Mintiendo exageradamente.
Maldiciendo continuamente. La persona orgullosa siempre está hablando mal de otros y exaltándose a sí misma.
Hay dos fuentes que manifiestan el Espíritu de Leviatán, y éstas son:
La testarudez y La dureza de corazón
Porque se rehúsan a cambiar. Tienen una luna de miel con el pastor y la iglesia mientras no se les dice nada que los contraríe. Cuando se les dice la verdad, se van. Cuando las hieren, se van, porque no soportan la presión de ser líderes ni la presión de servir.Hay muchos líderes que se rehúsan a cambiar cuando hay un nuevo mover del Espíritu que está siendo desatado en el cuerpo de Jesús; líderes que aman más las denominaciones, las tradiciones, los patrones, la seguridad de su trabajo como pastor que la voluntad de Dios.

Éstos se rehúsan a cambiar, siguen con sus tradiciones y dogmas, invalidando la Palabra de Dios. Muestran una gran resistencia al cambio, y todo esto, no es otra cosa que una manifestación del espíritu de Leviatán.Una señal de que usted está creciendo espiritualmente en un lugar, en el ámbito personal y familiar, es que hay cambios en su vida.
Los cambios son señales de que Dios está trabajando en su corazón y que usted no lo está resistiendo; si está cambiando, regocíjese.Una persona influenciada con el espíritu de Leviatán, tiene su corazón endurecido, y por eso, no puede ser sensible a la voz de Dios.El endurecimiento del corazón es causa de las heridas emocionales del pasado y de la práctica del pecado continuo. Esto lleva a la persona orgullosa a endurecer su corazónCuáles son los espíritus relacionados con Leviatán?
Ira
Brujería
Arrogancia
Perfeccionismo
Contención
Rebeldía
Desobediencia
Vanidad
Independencia
Adivinación
Mentira
Rechazo
El orgullo es la raíz de todos los pecados.
El orgullo es creerse mejor que los demás. La persona orgullosa ultraja a Dios, es abominable, repugnante y ofensiva delante de sus ojos. El espíritu de Leviatán es el rey de los orgullosos. Las tres características principales del espíritu de orgullo son: la terquedad, la dureza de cerviz y la dureza de corazón. El orgullo es el mayor obstáculo para recibir la revelación de la Palabra.Hay un sin número de espíritus que se relacionan con el espíritu de Leviatán, tales como: ira, rebelión, mentira, independencia.
Si una persona orgullosa no se arrepiente del orgullo, pasará por situaciones difíciles en su vida.

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