12 SEÑALES DE MEDIOCRIDAD EN LA IGLESIA

Sospecho que esta nota puede que ofenda a algunos, mas esa no es mi meta. Deseo que las iglesias se esfuercen por alcanzar la excelencia simplemente porque nuestro llamado es hacer lo que hacemos para la gloria de Dios.
Aunque temo que muchas congregaciones se conforman con la mediocridad. Como consultor de iglesias he aprendido que estas señales son muchas veces un indicativo de que la iglesia en general no se esfuerza por alcanzar la excelencia.
A continuación 12 señales de mediocridad en la iglesia:
  1. Sin planes para hacer evaluaciones. Cuando le pregunto a los líderes de la iglesia sobre la estrategia para evaluar la adoración, el sermón, los programas, etc., a menudo no hacen ni tienen planes de realizar evaluaciones. Pocas veces la iglesia se aparta de la mediocridad cuando no se realizan evaluaciones.
  2. Tolerancia de errores. Por supuesto, ninguna iglesia es perfecta. Por otro lado, las iglesias que una y otra vez tienen errores en sus boletines, palabras mal deletreadas en sus presentaciones de PowerPoint, así como confusión en los servicios de adoración, están dando una mala señal.
  3. Pobre mantenimiento de los alrededores. Es posible que los asistentes regulares sin querer no se den cuenta de arbustos sin cortar, plantas muertas y asfalto roto, pero puede que los visitantes sí noten esos detalles. Lo que ven al entrar al solar dice algo sobre el compromiso de la iglesia con la excelencia.
  4. Pobre mantenimiento del edificio. Dar mantenimiento es algo que nunca termina, pero tareas como recoger, pintar paredes y reemplazar bombillas no es difícil. Dejar de hacer eso es conformarse con menos.
  5. No evidencia de asistencia, crecimiento, etc.  Entiendo que haya iglesias que no se concentran en los números de manera tal que pierdan el enfoque en Dios, pero mi preocupación es que no le presten atención para nada. Pocas veces he visto que esas iglesias mejoren en muchas áreas.
  6. Sin estrategia para el discipulado. Pocas iglesias tienen una estrategia definida para guiar a los nuevos convertidos hacia el crecimiento  y la madurez espiritual. Una iglesia sin planes termina estática, con creyentes que no crecen (incluso hasta entre el liderazgo) y eso es mediocridad.
  7. Tolerancia al pecado. La congregación que permite que descaradamente se dé el pecado sin tomar medidas hacia la disciplina redentora fomenta una iglesia que se asemeja al mundo. Ignorar el pecado es conformarse con menos de lo mejor de Dios.
  8. Sin clase para los nuevos miembros. Los posibles nuevos miembros deben entender lo que significa ser miembro antes de comprometerse con la congregación. Las iglesias sin una clase de membresía esencialmente están invitando a los miembros a formar parte, pero sin ninguna expectativa. El poco entusiasmo hacia la iglesia—eso es mediocridad—es frecuentemente el resultado.
  9. Falta de visión. Las declaraciones de la visión de la iglesia son comunes, pero de igual manera son comunes los líderes y laicos que desconocen la visión de su iglesia. Las iglesias que no son motivadas por una reiterada y convincente visión están frecuentemente atrapadas en la mediocridad del ayer.
  10. Poca atención a las naciones. Admito mi predispuesto interés por alcanzar al mundo, pero solo estoy reportando lo que he visto: las iglesias que no tienen una pasión global tienden a enfocarse en su interior y a ser autoprotectoras; pocas veces van más allá de la comodidad de su norma.
  11. No hay nuevos empleados. Cuando todos los empleados son los mismos que han trabajado por años (aunque sean excelentes), algo anda mal. Puede que la iglesia no haya visto crecimiento, o puede que no tenga planes de introducir nuev
    os miembros al ministerio. Una carencia de nuevos empleados eventualmente lleva a empleados agotados que no pueden dar lo mejor de sí en cada área de servicio.  
  12. Falta de “caos saludable”. Las iglesias saludables que conozco están constantemente evaluándose y dando pasos para mejorar, mientras se sujetan de la Palabra de Dios  y la verdad del Evangelio. Un poco de caos es la norma. Por otro lado, el estancamiento es vivir en mediocridad.

BUSCA LA SABIDURÍA

“Adquiere sabiduría… no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca; no la dejes, y ella te guardará. Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela, y ella te engrandecerá; ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado. Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, Y si corrieres, no tropezarás. Retén el consejo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida” (Proverbios 4:5–8, 12–13).
La sabiduría es lo primero. La sabiduría le permite vivir en conformidad con Él. En Proverbios 4, Salomón le habla a su hijo acerca de la sabiduría sobrenatural que le fue impartida por Dios. Salomón expresa cómo el Señor quisiera que los padres actúen. Los padres deben impartirles sabiduría a sus hijos e hijas. En estos tiempos, nos enfrentamos con la crisis de una generación sin padres. Muchos hombres han abandonado su roles de padres. Ellos han dejado huérfanos a una generación para valerse por sí mismos y descifrar cómo ser exitosos.
Muchos de estos hombres tampoco tuvieron padres que les impartieran sabiduría. Usted no les puede impartir a otros lo que no tiene. Pero Dios dijo que Él es el Padre de huérfanos. Él también coloca a otras figuras paternales para llenar ese espacio. Tan solo tenemos que pedirle a Dios por su sabiduría y Él nos mostrará por medio de la vida, experiencias y las palabras de líderes consagrados, y a veces por medio de la influencia directa de Dios en nuestras vidas.
Él dijo que si le pedimos sabiduría, Él nos la daría en abundancia, sin reproche o limitaciones. Santiago 1:5 dice: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”. Se da cuenta, Dios quiere que usted tenga cada regalo, recurso, y herramienta para ser exitoso.           
Sin sabiduría, usted caminará ciego por la vida sin saber qué dirección tomar o cuál decisión tomar para llegar al lugar donde necesita estar. Una vida sin sabiduría es una llena de problemas. Usted no puede echarle la culpa al diablo por todos sus problemas. A veces es simplemente la falta de sabiduría. A veces los problemas en la vida son el resultado de decisiones imprudentes.
Sin la habilidad de tomar decisiones sabias, usted no podrá prosperar en la vida. Hay personas ungidas que saben cómo profetizar, echar fuera demonios y dar gritos en la iglesia; pero cuando se trata de sus vidas personales, toman decisiones imprudentes. Sabrán cómo danzar, predicar, gritar, hablar en lenguas y profetizar, pero no pagan sus rentas. Luego, cuando el propietario les pregunta por el pago, ellos piensan que él es el diablo. No hay necesidad de echarle aceite; simplemente pague su renta a tiempo. Usted no puede culpar al diablo por eso.
La sabiduría no solamente lo llevará a tomar la decisión correcta en el momento correcto, pero también lo llevará a reconocer sus debilidades y corregirlas con valor y humildad. No se puede vivir una vida de excelencia sin disciplina y dominio propio.       
Proverbios 25:28 dice: “Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda”. Las ciudades sin muro estaban expuestas a ser invadidas y atacadas por fuerzas externas. Una persona sin dominio propio se expone a que los ladrones demoniacos entren y roben su paz y saboteen sus oportunidades de alcanzar éxito.           
Estas son las áreas que necesitan dominio propio para así alcanzar éxito:
Pensamiento— “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad" (Filipenses 4:8).          
Apetito— "Y pon cuchillo a tu garganta, si tienes gran apetito" (Proverbios 23:2).
Forma de hablar— “Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda” (Proverbios 25:28).
Carácter sexual— “Sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado (1 Corintios 9:27).
Emociones—“El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor del corazón el espíritu se abate” (Proverbios 15:13).           
Humor—“No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios (Eclesiastés 7:9).
Podrá alcanzar cierto nivel de éxito por sí mismo, pero la disciplina y la sabiduría lo mantendrán en ese lugar de éxito y lo prepararán para cosas mayores. Proverbios 4:6 y 8 dice que la sabiduría “te conservará… y te guardará… y te engrandecerá”.

NÚMEROS EN LA BIBLIA


EL ESPÍRITU DE GRECIA



SU TRASFONDO BÍBLICO HISTÓRICO 




1. Grecia se describe como el territorio de Javán (Dn. 10:20), quien fuera el cuarto hijo de Jafet, y éste a su vez el tercer y último hijo de Noé (Gén 1:1-2; 1Cró. 1:4,5,7).

2. Javán del hebreo “Yonéc” (Strong 3126) que significa: chupador, rama (de un árbol caído y brotando):-- renuevo. La palabra tiene su raíz en el verbo “yanák” (Strong 3243), que significa: chupar; mamar; causa: dar leche o amamantar, beber, dar de mamar, dar el pecho; nodriza.

3. También hay otro nombre similar Yaván (Javán) nombre de un hijo de Joctán, y de la raza (jónicos, i.e. griegos) que descendió con él, con su territorio de un lugar en Arabia:-- Grecia.

4. El nombre proviene de Java (Yawen 853a) significando cieno, que es barro húmedo o blando (Salmo 40:3, 69:3). Su raíz no utilizada es idéntica a otra raíz sin usar (ywn 854), de la cual se extrae la derivación (854a Yonah), significando paloma (Levítico 1:14, Isaías38:14). Fuente: Abarim publications.

5. La palabra proviene del término griego jelás o el-lás, de allí el gentilicio jelenístico (español: helenístico).

6. Grecia como imperio y nación surge de la unión de varias ciudades estados, como producto de largas guerras internas y externas. Las principales ciudades estados fueron Atenas y Esparta.

GRECIA Y SU SIMBOLISMO EN LA PROFECÍA BÍBLICA

En el Antiguo Testamento:

Daniel 2:31-45, relata la interpretación de la visión del rey babilonio Nabucodonosor sobre una estatua, en ella el reino de Grecia es representada por el vientre y los muslos de bronce (2:32,39).
Significado: culto o amor al cuerpo (hedonismo, narcisismo), amor a la comida (glotonería, bulimia, anorexia); al amor sensual o erótico; rapidez en la comunicación, mayor alcance.

Daniel 7:1-28, relata la interpretación de la visión del profeta Daniel sobre los reinos o imperios mundiales, en ella el reino de Grecia es descrito como una bestia semejante a “un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas, con cuatro cabezas y le fue dado dominio”.
Significado: leopardo es el animal más veloz, indicando la rapidez del alcance de este espíritu, rapidez en la comunicación, comercio y alcance de su dominio cultural y militar.
Las cuatro alas y cabezas representan los cuatro reinos en los que se dividió el imperio después de la muerte del emperador Alejandro el Grande. Las alas de ave también representan el culto a Zeus, dios solar del Olimpo, cuyo principal símbolo es un águila real.

Daniel 8:1-27, reseña la visión que tuvo el profeta sobre dos reinos: un carnero (Persia) y un macho cabrío. Se describe al rey de Grecia como un macho cabrío (8:21)
Lugar de la visión, Susa de la provincia babilónica de Elam., junto al río Ulai.
En Daniel 8:5, el “macho cabrío” venía volando (a gran velocidad) del occidente (8:5). En un principio tenía un solo gran cuerno (rey) y luego fue quebrado y de él surgieron cuatro cuernos hacia los cuatro vientos del cielo (8:8).
Significado: se enfatiza su rapidez y la fuerza con la que alcanza su dominio.
Los cuatro cuernos representan los cuatro reinos en los que se dividió el imperio después de la muerte del emperador Alejandro el Grande.

Daniel 10:20, reseña la visión del profeta con el Hijo de hombre. Se habla de un príncipe de Grecia (de Javán, territorio que ocupó uno de los hijos de Jafet, Gén. 10:2) , que aparece en la batalla posterior al príncipe de Persia. Es clara la referencia de una lucha espiritual en la que aparecen estos dos “príncipes” (10:20).

Daniel 11:1-45, reseña la palabra sobre el desarrollo de los reinos de Persia y Grecia, en relación con el reino de Judá, tanto históricamente como en lo profético (eventos posteriores).
El capítulo pudiera dividirse en dos períodos:
11:1-35 el reinado de Darío el medo (539 A.C.) y el reinado de Antíoco Epífanes (del 175 al 163 A.C.)
11:36-45 Historia de Israel (Judá) en los últimos tiempos.
El reino del sur, se refiere al reino griego que residía en Egipto, bajo el liderazgo de un rey Ptolomeo; y el reino del norte, se refiere al reino griego que residía en Siria, bajo el liderazgo de un rey Seleuco.
Así pues, Daniel 11:3-45, describe la profecía sobre los reyes griegos del sur y del norte. De uno de los descendientes del reino del norte se levantó uno que es figura o símbolo del anticristo, pues se opuso al pacto santo, profanó el templo y destruyó “la tierra gloriosa” (11:28-36).

Zacarías 9:9-17, profecía sobre la restauración de Sión y la lucha entre los hijos de Sión y los hijos de Grecia (9:13). Judá será un arco y Efraín su flecha; y a Sión (Jerusalén) pondrá como espada de valiente. Los hijos de Grecia: literalmente son los hijos de Javán.

Isaías 66:19, el Señor promete enviar de los escapados de Su pueblo a las naciones, a Tarsis, a Fut (hijo de Cam, Gén. 10:6, ubicados en África) y Lud (hijo de Sem, Gén. 10:22, ubicados en Asia menor), a Tubal y a Javán, y a las costas lejanas. Tarsis es uno de los hijos de Javán; y Tubal y Javán son hijos de Jafet, último hijo de Noé (Gén. 10:2).

Ezequiel 27:13, en el contexto de las profecías contra Tiro y su rey, se mencionan a los Persas, a los de Lud y Fut como parte de sus ejércitos (v. 10). Tarsis era parte de su red de comercio marítimo con toda clase de metales. Javán, Tubal y Mesec (todos hijos de Jafet) también comerciaban con hombres y con utensilios de bronce. Más adelante (27:19), se amplía que Dan (una de las tribus israelitas) y “el errante” Javán iban a las ferias de Tiro para negociar con hierro labrado, mirra destilada y caña aromática.

En el Nuevo Testamento:

Hechos 17:16-34, ministerio de Pablo en Atenas (durante su 2do. Viaje misionero). La ciudad estaba entregada a la idolatría (17:16). Los filósofos epicúreos y estoicos lo llevaron al Aerópago (lugar público de debates de ideas).

Hechos 18:1-21, de Atenas Pablo viajó a Corinto, donde conoció a Aquiles y a Priscila que huyeron de la persecución a los judíos en Roma (19:2). Allí estuvo por un año y medio.

Hechos 20:1-6 despedida de Pablo en las iglesias de Macedonia y Grecia, para luego proseguir hacia Asia menor.

Apocalipsis 13:1-2, describe a “la bestia que sale del mar”, que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. Esta bestia es semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y su poder, autoridad y trono provienen del dragón.
Significado: la influencia del espíritu de Grecia en el gran imperio mundial de los últimos tiempos, se observa en la referencia a su semejanza a un leopardo (Dan. 7:1-28). Esta influencia ha sido evidente en la filosofía, religión, educación, política y comercio de la cultura occidental

INFLUENCIA DEL ESPÍRITU DE GRECIA EN EL MUNDO

En lo político: creación y promoción del sistema de gobierno democrático.

En la educación: creación de la academia, el liceo y de la gramática griega que influyó en muchos idiomas de la región mediterránea, incluyendo las lenguas latinas (latin, italiano, español, portugués, francés, etc.)

En las ciencias: el desarrollo de la filosofía y sus aportes estimularon el pensamiento científico en Europa; la medicina (farmacia); la historia y la matemática.

En la economía: el desarrollo y expansión del comercio marítimo, aunque se sirvieron mucho de los logros de los fenicios y persas en esa área.

En las artes: el desarrollo y perfeccionamiento de la arquitectura, la escultura y la literatura, especialmente la literatura filosófica e histórica, tanto la real como la mitológica.

En el entretenimiento: creación de los juegos del Olimpo, más tardes llamados mundialmente los "juegos olímpicos"; las peleas, el teatro y el placer.

En la religión: promoción de la religiosidad, a través de cultos altamente idolátricos; la creación de la filosofía religiosa, que más tarde se convirtió en teología; y el uso del idioma griego para la traducción y publicación de obras religiosas, tales como el Antiguo Testamento (la Septuaginta) y obras de otras civilizaciones mediterráneas como orientales. El idioma griego fue vital para la comunicación, tanto oral como por escrito, del Evangelio de Jesucristo y el establecimiento de la Iglesia en Asia, Europa, Norte de África y el mundo conocido bajo la influencia greco-romana.



El espíritu de Grecia opera en la Iglesia y el mundo como la contraparte o archienemigo de la profecía bíblica.




La profecía bíblica se recibe y transmite por revelación de Dios; es impulsada por inspiración divina que opera en la mente y el corazón del profeta o vidente de Dios.

Por su parte, la profecía griega se recibe más por deducción lógica o razonamiento; y su inspiración es más de factura humana-demoníaca.

Este claro contraste y oposición entre el Espíritu de Dios y el espíritu de Grecia ("el espíritu del mundo") lo describe muy bien el apóstol Pablo en su Primera carta a la iglesia griega en Corinto, en el capítulo 2 versos del 6 al 16:
"Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. 

Antes bien, como está escrito:


Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,

Ni han subido en corazón de hombre,
Son las que Dios ha preparado para los que le aman.
Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.


En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo." 


Dicho lo anterior, podemos observar en la Biblia, que dentro de la Iglesia del Señor el espíritu de Grecia principalmente se opone a lo sobrenatural de Dios, a lo profético, y en su lugar promueve:

1. Religiosidad, una predicación y ministerio carente de vida y poder que provenga del Espíritu de Dios.

2. Racionalismo, un mensaje que sustituye la revelación dada por el Espíritu Santo, a través de la Palabra, por un discurso que resulta de la deducción y reflexión meramente humana.

3. Humanismo, una vida centrada solamente en la capacidad mental y en las fuerzas del hombre.

4. Individualismo, una vida y conducta centrada en el hombre, de manera especial en el individuo como el centro del universo, como su propio dios y señor.

5. Placer, una vida y conducta orientada a la autosatisfacción, al egoísmo, al placer en todas las áreas del ser humano, desechando el amor ágape de Dios y cualquier vestigio de sufrimiento.

Y también podemos observar por el registro histórico que el espíritu de Grecia influyó profundamente la mente de la Iglesia, especialmente en mucho de su liderazgo a través de:
1. La teología (el estudio de Dios y su accionar en la creación), la cual poco a poco se alejó de la revelación dada por los apóstoles y profetas y se inclinó más a los postulados filosóficos de los pensadores griegos.

2. La hermenéutica, palabra cuya raíz proviene del dios griego Hermes, quien era el mensajero de los dioses del Olimpo. Esta metodología poco a poco fue despojando en la mente de algunos teólogos y líderes de la Iglesia, los atributos divinos y poder de la Palabra de Dios, haciendo de ella un libro más de estudio para su análisis científico y la deducción humana.

3. La arquitectura, ésta es el resultado de la influecia mental y espiritual que opera en la mente de muchos pastores y maestros, convirtiéndo a la Iglesia más en un hermoso y bien decorado edificio, en vez del Cuerpo orgánico, viviente y poderoso que el Señor está edificando. Los estilos, adornos y elementos propios de la arquitectura griega son evidentes aún actualmente en muchas iglesias que se describen así mismas como fundamentadas en la Palabra de Dios.

4. El gobierno de muchas iglesias igualmente poco a poco fue sustituido por un gobierno eminentemente humano, en vez de uno basado y guiado por el Espíritu de Dios, a través de los dones espirituales dados por el Señor. El orden apóstolico y profético de la iglesia fue sustituido por la elección "democrática" de una junta directiva, que en muchos de los casos oprime y controla las decisiones que un pastor quiera hacer, según lo que él percibe es lo mejor para el crecimiento de la iglesia local; pero por otra parte, este modelo de gobierno, también degenera en el gobierno de unos pocos, si acaso no en el gobierno de uno solo que lo controla y domina todo.

5. El ministerio de la iglesia, igualmente fue despojado del poder de Dios, de lo sobrenatural; y en su lugar, se han aceptado cualquier cantidad de doctrinas y prácticas formuladas por la lógica, el razonamiento y la deducción humana, que riñen con las claras enseñanzas del Señor Jesucristo, sus apóstoles y profetas, expresadas en la Biblia. Algunos pastores y maestros se atrevieron a declarar que lo sobrenatural (milagros, señales y prodigios) quedó relegado solamente a la iglesia del primer siglo y que no debía esperarse su manifestación en nuestros días; otros redujeron la vigencia de los dones espirituales a unos pocos, pero eliminando aquellos que evidenciaban lo sobrenatural de Dios, tales como apóstoles, profetas, sanidades, lenguas, interpretación de lenguas, etc.

Así pues, en el ministerio de la Iglesia, el espíritu de Grecia:
1. Se opone a lo apostólico, don y liderazgo que provee orden, visión y revelación a la congregación. Y cuando hablo de revelación no es en el sentido de traer "nuevo contenido a la revelación ya dada en las Sagradas Escrituras", sino más bien revelación que trae nuevo, mayor y más profundo entendimiento y comprensión al contenido ya revelado en las Sagradas Escrituras.

2. Se opone a lo profético, don y liderazgo que provee dirección, diseño y estrategia al ministerio y a las decisiones que una iglesia debe tomar en su proceso de proclamar el Evangelio del reino. Es por eso que en algunas iglesias y denominaciones se enseña que los cristianos hoy no pueden escuchar la voz de Dios, cuestionan los sueños y visiones que el Espíritu Santo pueda dar y expulsan de sus congregaciones a aquellas personas que puedan cuestionar o amonestar las prácticas o conductas que son contrarias a la Palabra de Dios.

3. Se opone a lo sobrenatural, por lo tanto el ministerio se ejecuta según el razonamiento y en las fuerzas del liderazgo de la iglesia local. No se observan milagros, sanidades, prodigios ni la manifestación poderosa del Espíritu Santo del Señor en medio ni a través de la iglesia.

4. Enfatiza más bien la razón, la capacidad del hombre en entender y comprender la revelación de Dios a parte de Su Santo Espíritu. Los mensajes o sermones son bien elaborados y elocuentemente expuestos con la más fina retórica humana, para impactar e impresionar las mentes de los creyentes, sin transformar sus corazones.

5. Enfatiza la búsqueda de la sabiduría, pero la sabiduría humana, en contraste con la sabiduría que proviene por la revelación dada por Dios, a través de Su Espíritu y Su Palabra.

6. Y enfatiza el placer, como norma o medida de lo que puede ser aceptado o no dentro del ministerio de una congregación; no tanto si es bíblico o está de acuerdo a la voluntad de Dios, sino si es agradable, si es placentero y es aceptado por el gusto cultural de la congregación o del liderazgo de la misma. Es por esta razón, que en nuestros días aún vemos a cristianos saltar de iglesia en iglesia buscando una que le satisfaga, que le sea cómoda, o que le sea agradable, aunque no crezca en su relación con Dios, ni su corazón sea transformado, ni tenga ninguna participación en el ministerio de la iglesia. El slogan es: "si es cómoda y agradable está bien conmigo". Esto a su vez, ha generado una suerte de carrera por la comodidad y el placer entre las iglesias locales, para lograr quién tiene el mejor sonido, las mejores butacas, la mejor decoración, la mejor música, el mejor sistema de aire acondicionado, y la lista se hace larga...

¿CÓMO PODEMOS VENCER ESTE ESPÍRITU?

Tenemos que restaurar el Diseño de Dios, re-encontrar cuál fue el plan, la intención del Señor, de lo que debe ser y hacer Su Iglesia, dejando que sean las Sagradas Escrituras, y no el razonamiento humano, las que nos hablen.

Tenemos que restaurar el Diseño de Dios:
- En nuestro espíritu
- En nuestra mente
- En nuestra alma
- En nuestro cuerpo

Tenemos que restaurar el Diseño de Dios en nuestro ministerio:
- En la educación cristiana en nuestras iglesias, en el discipulado que impartimos y en la educación bíblica-teológica que impartimos en nuestros centros de entrenamiento ministerial.
- En el gobierno de cada iglesia local; que podamos practicar un sistema de gobierno carismático donde todos los dones del Espíritu sean vigentes y activos; un sistema de gobierno apostólico-profético, donde los cinco ministerios de liderazgo sean ejecutados en un gobierno más orientado hacia lo espiritual y ministerial, en vez de uno orientado a lo eminentemente material y adiministrativo.
- En la estructura, que rescatemos la vida orgánica de la iglesia donde las relaciones, el crecimiento personal y colectivo, así como la transformación integral en cada discípulo de Jescristo sea nuestra meta, de manera que la excesiva orientación al edificio y a los programas mengue sustancialmente; que podamos restaurar el modelo que nos dejó el Señor y los apóstoles, donde la comunidad de discípulos sea más importante que el lugar donde estos se reunen.

Tenemos que restaurar el carácter apostólico de la Iglesia de Jesucristo, que no significa necesariamente que haya apóstoles en nuestras iglesias; ya que, en los últimos años hemos visto una suerte de abuso y degradación de este ministerio por medio de hombres y mujeres sedientos de poder, beneficios y privilegios, en vez de manifestar el carácter de servicio, entrega y sacrificio que debe caracterizar a los verdaderos apóstoles de Jesucristo. Lo apostólico tiene que ver más bien con la capacitación, equipamiento y movilización de toda la iglesia al cumplimiento del Gran mandamiento y de la Gran comisión, tanto en su lugar de residencia, como en otros lugares y naciones, donde se requiera el establecimiento de iglesias locales. Lo apostólico tiene que ver con el establecimiento del orden de Dios para Su pueblo, la restauración de las verdades eternas de la Palabra de Dios y las reformas necesarias para que el Iglesia de Jesucristo sea todo lo que el Señor desea para ella y haga todo lo que Él ya preparó de antemano para ella.

Tenemos que restaurar el carácter profético de la Iglesia de Jesucristo, porque los profetas son los ojos, oídos y boca de Dios. Un sólido, bien entrenado y organizado ministerio profético ayudará a las iglesias locales a no caer presas del engaño del enemigo, a no dejarse seducir por las modas, tendencias y placeres que este mundo ofrece a las iglesias y a su liderazgo. Hoy más que nunca, en estos últimos tiempos, es necesario un ministerio profético que traiga luz y dirección a la Iglesia del Señor en medio de tanto engaño y confusión; pues eso es lo que quiere el espíritu de este mundo, el espíritu de Grecia que opera e influye en las naciones, que la Iglesia no adquiera revelación, sabiduría, inteligencia, ciencia, consejo y poder de Dios para poder desvelar, denunciar y destruir sus obras que opera en las tinieblas.

Y por último, tenemos que restaurar, re-descubrir y vivir en lo sobrenatural de Dios, pues el reino de Dios no consiste en palabras ni en sabiduría humana, sino en poder de Dios. El Evangelio de Jesucristo es poder de Dios y sabiduría de Dios, no discursos humanos que buscan convenser de manera elocuente y artificiosa las mentes de sus oyentes. El poder de Dios debe nutrir, llenar y saturar la vida y el ministerio de la Iglesia del Señor. El Espíritu Santo de Dios está en la Iglesia para que podamos dar un testimonio poderoso del Evangelio de Jesucristo, para que podamos comunicar las maravillas de Dios, tanto en palabras como en obras y para que podamos sanar, liberar y restaurar a todos aquellos que son oprimidos por el diablo y sus obras. ¡Tenemos un Dios sobrantural que nos invita a sumergirnos y vivir en lo sobrenatural de Su Reino!

Tenemos que liberarnos y vencer la influencia del espíritu de este mundo, del espíritu de Grecia, según las instrucciones apostólicas que Pablo nos da en su carta a los Romanos, en el capítulo 12 versos 1 al 2:

"Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta." 


LA RAZÓN DE DIOS

Creer en una época de escepticismo
Como pastor en una zona céntrica de la ciudad de Nueva York, Timothy Keller ha reunido en este libro varios de los “interrogantes” que le suelen plantear los miembros más escépticos de su iglesia, así como también las razones más importantes de la fe. 

En La razón de Dios, Keller se centra en cada una de esas dudas, explicando sus razones.
Keller se sirve de la literatura, la filosofía, conversaciones de la vida real y lúcidos razonamientos, para explicar por qué la fe en el Dios cristiano es una creencia racional y razonada, sostenida por personas de probada integridad intelectual y con una genuina compasión por todos cuantos realmente quieren conocer la verdad.

DIOSES QUE FALLAN

Muchos de nosotros poníamos nuestra esperanza en el dinero, el verdadero amor y la vida que siempre habíamos querido, creyendo que eran la clave para la felicidad, pero albergando la sospecha insidiosa de que nos iban a defraudar. 
No es de extrañar que nos sintamos perdidos, solos, desencantados y resentidos. Únicamente hay un Dios que puede satisfacer plenamente nuestros anhelos y ahora es el momento perfecto para volver a él o para conocerle.
En Dioses que fallan, Timothy Keller nos muestra cómo una comprensión acertada de la Biblia revela la cruda verdad sobre los ideales de nuestra sociedad y de nuestros propios corazones. 
Este mensaje poderoso confirma la reputación de Keller como pensador crítico y pastor, y llega en un momento crucial, tanto para los creyentes como para los escépticos.

PAZ Y DESCANSO

Dios promete al hombre varias cosas.  Entre estas: Tierra, multiplicación, prosperidad.  Adicional a esto, el descanso, reposar también es una de las promesas más grandes que Dios le da al hombre.
Dios quiere ubicarte en un lugar para que puedas tener descanso.  Hoy día, se supone que un lugar de descanso para el hombre sea su hogar, pero lamentablemente, a veces el ambiente no es propicio para alcanzar el reposo y hallar paz y sosiego para el otro día salir otra vez a esforzarnos y luchar y alcanzar la victoria. 
Descanso no significa meramente dormir, pues el ser humano puede dormir y no hallar el verdadero descanso para recuperar sus fuerzas.  Es importante alcanzar esa ubicación de descanso. 
En Génesis 23, vemos que Sarah, la esposa de Abraham, muere y este ofrece a pagar por el lugar donde la va a enterrar.  Efron, el heteo, se aprovecha de la situación y le pone un alto precio al lugar, 400 ciclos de plata.  Abraham aceptó y pagó el alto precio por el descanso.  La tradición judía dice que este fue un costo demasiado alto por aquel pedazo de tierra. 
Los heteos representan el alto costo que el mundo quiere ponerle a tu descanso.  Históricamente, los heteos no permitían que el pueblo de Israel alcanzara el descanso divino.  La Biblia nos habla que Esaú en rebeldía a sus padres y a lo que Dios había dicho, se casó con dos mujeres que eran hijas de heteos.  Y, en Génesis 26:34, vemos que estas dos esposas de Esaú fueron amargura de espíritu para Isaac y Rebeca. 
Isaac se casó con Rebeca, dirigido por Dios, y era un hombre de paz.  En Génesis 26, podemos ver que peleaban contra él por un pozo y él lo entregaba sin pelear y se iba a buscar otro pozo.  Hasta que Dios lo bendijo con un lugar de paz y descanso.  Rebeca fue una mujer de servicio y vivía también en paz.  La actitud de paz y de servicio es la que debemos tener en todo lo que hacemos, pues esto trae descanso. 
Esaú, quien vivía amargado por sentirse traicionado por su hermano Jacob, entonces se casa con dos mujeres que no eran del pueblo de Dios y esto trajo discordia.  Cuando estás cerca de la tierra prometida, no puedes unirte a personas que no tengan la actitud de paz y de servicio, pues en la tierra prometida se vive en paz para hallar descanso.  Esto no es que no vas a trabajar y luchar, pero aunque haya batalla, sabes que estás en el lugar correcto y esto trae paz y descanso.