DESPIERTA

A veces, sin darnos cuenta, en un momento dado, recibimos una palabra de parte del Señor y aspiramos y deseamos cosas grandes. En un momento de nuestra vida, le pedimos a Dios que provocara en nosotros milagros y que pudiéramos crecer, desarrollarnos y movernos a un nuevo nivel. Por alguna razón u otra, llega a nuestra mente y corazón un estado de complacencia. Nos dormimos, a veces, por la circunstancias, las frustraciones, lo que otros nos dicen. Vivimos la vida cristiana, vamos a la casa de Dios, adoramos a Dios, pero estamos dormidos.
Una persona dormida es una persona que no está alerta, que no percibe las cosas que Dios está haciendo. En la Biblia, Pablo utilizó este término en varias ocasiones. Cuando hablaba de la cena del Señor, decía que muchos en la iglesia, cuando toman la cena del Señor, no reciben lo que deberían recibir, porque están dormidos. Muchos, dentro de la iglesia, duermen.
En Romanos 13:11, Pablo le dice al pueblo: Conoce el tiempo y despierta del sueño.  Conociendo el tiempo en que vivimos, es hora de que ya despiertes del sueño, conociendo el momento que está viviendo el mundo, es tiempo que te levantes. Conociendo el tiempo que estás viviendo con tu familia, el tiempo que estás viviendo en tu empresa, es momento de levantarnos del sueño, porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Qué triste sería estar dormido en el momento que llega tu salvación. Tu salvación está más cerca que en el día que tú creíste. Lo que estás esperando que Dios haga en tu vida, lo que estás esperando que Dios haga contigo, está más cerca, y es el momento de levantarte, de salir de esa condición, de ese estado emocional y espiritual que te encuentras.
Despierta, y mantente despierto, para que no pierdas de vista todo lo que Dios quiere hacer contigo.

SEGUN EL PODER QUE ACTUA EN TI

En Juan 3:34, dice que “Dios no da el espíritu por medida”. Si parafraseamos, podemos decir que Dios te ha dado un espíritu sin medida, un espíritu sin límites. Tu espíritu no conoce imposibilidades. Podrás vivir en cierto lugar, bajo ciertos parámetros, pero el espíritu que está en ti va más allá de eso.
En Efesios 3:14-20, Pablo establece un pensamiento muy poderoso: Dios puede hacer más allá de lo que pensamos y de lo que entendemos, según el poder que actúa en tu vida, según lo que tú puedes procesar. Dios es ilimitado y tu espíritu es ilimitado, pero lo que Dios puede hacer, que va más allá de lo que tú puedes hacer o imaginar, depende de tu capacidad de permitir que Él pueda hacerlo a través de tu vida. Así que tu capacidad de procesar el poder de Dios, es lo que puede llevarte al otro nivel.
Lamentablemente, tendemos a echarle la culpa a la circunstancias, a la iglesia, a los que están a nuestro alrededor, sin darnos cuenta que somos nosotros quienes limitamos a Dios.
Para vivir una vida sin límites, para vivir una vida más allá de lo que has podido pensar e imaginar, una de las cosas más importantes que tienes que desatar en tu vida es tu corazón. A través del corazón, de tu parte interna, Dios puede actuar y procesar su poder.
La iglesia le sirve a Dios con su mente. Hacemos las cosas que tenemos que hacer como cristianos, pero nuestros corazones, por la razón que sea, están tan heridos, lastimados, viven en el pasado, en el ayer, en las frustraciones, con resentimientos que limitan todo lo que Dios puede hacer con nosotros.
No hay nada en la biblia, que Dios pueda hacer más allá de la condición de tu corazón. En ella hay varios versos que nos hablan de la importancia del corazón. Proverbios dice: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida. En Hebreos 10, dice la palabra del Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes escribiré, y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.
A veces, tratamos de meter la ley de Dios, las cosas que hay que hacer, en la mente de la gente. Esos son los religiosos que hieren, marcan y que quieren enseñar, obligando a la gente.
La gente no cambia, si no quiere cambiar. El verdadero cambio viene cuando Dios toma el corazón de una persona y escribe la ley en su corazón. Solo tenemos que ser el canal a través del cual la gente pueda llegar a Dios y poder tener el espacio correcto donde la gente pueda sentirse lo suficientemente libre para poner su corazón en las manos de Dios.
La verdad es que hemos puesto nuestros corazones en las manos de tanta gente que nos ha lastimado, y decirle a alguien: Pon tu corazón en las manos de Dios; es un riesgo que mucha gente no quiere tomar.
La iglesia no se da cuenta de cuál es el trabajo que tiene que hacer. Queremos poner a la gente a hacer ciertas cosas, obligándolos, sin saber que lo único que hay que hacer es exponerlos al amor de Dios y dejarle saber que está bien que Dios trate y escriba sus leyes en su corazón, porque solo así su vida cambiará.

LLEGA AL OTRO LADO

Si es triste caminar con alguien que no llega a alcanzar su máximo potencial, más triste es caminar con alguien que, después de tanto tiempo de estar contigo, no te conoce, o te conoce por lo que otros dicen y no por la experiencia que ha tenido contigo.
Puedes estar cerca de tu milagro, pero, por alguna razón, no verlo.
Cristo se va manifestando poco a poco a sus discípulos, en varias ocasiones, y, después que sucedieron ciertas cosas, fue que creyeron en Él. Después que cambió el agua en vino, creyeron en Él; después que el resucitó y se les apareció, entonces creyeron en sus palabras. Por tres años y medio, no habían creído en su palabra. Jesús tuvo que morir y levantarse, para que entonces le creyeran.
Los discípulos tuvieron que ver todas esas pruebas, porque Jesús les estaba dando una lección, poco a poco, en medio de todo lo que les sucedía.
En Mateo 14, dice que los discípulos se turbaron y tuvieron miedo, cuando vieron a Jesús caminando sobre las aguas, en medio de la tempestad. Una de las razones por la cual ellos reaccionaron de esta forma, en medio del problema, se debió a la fatiga porque el viento les era contrario.
Tenemos que entender que Dios no nos va a enviar a alcanzar nuevos lugares, sin tener vientos contrarios. En algún momento, los tendrás. Lo que no puedes permitir es que la fatiga se meta en tu corazón.  Debes entender que vivir con los vientos contrarios es parte del oficio, es parte de la vida de todo creyente.
La fe lleva la contraria a lo que el mundo dice y, a veces, eso es lo que causa fatiga en la mente y el cuerpo de los hombres, al tratar de luchar con los pensamientos. Pero, los que son capaces de seguir remando en medio de los vientos contrarios, son los únicos capaces de llegar al otro lado; no son los que huyen, ni los que salen corriendo, los que se quitan, ni los que dicen: Me voy a otro lugar a buscar las cosas más fáciles.  Aquellos que dicen: Si Dios dijo que voy a cruzar, voy a cruzar, aunque el tiempo sea difícil; si Él dice que voy a llegar, eso es lo que me basta para saber que voy a llegar al otro lado. Esos son los que verdaderamente llegan al otro lado.

NO LIMITES A DIOS

En Hebreos 3:7-9, dice la palabra del Señor: Por eso, como dice el Espíritu Santo: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres; me pusieron a prueba y vieron mis obras cuarenta años. La palabraprovocación, en el original, significa limitaron.  Salmo 78:41, hace referencia a este momento, donde dice: Y volvían, y tentaban a Dios, y provocaban al Santo de Israel.
En Hebreos, Dios dice que el pueblo estuvo cuarenta años en el desierto, porque lo limitaron y lo tentaron.  El pueblo de Israel cuestionó todo el tiempo a Dios.  La gente siempre está diciendo que Dios tienta y prueba, sin darnos cuenta que la mayoría de los desiertos que pasamos es porque estamos probando a Dios.
Claramente la biblia dice que por limitar a Dios estuvieron en el desierto cuarenta años viendo sus obras.   Estuvieron en el desierto, por no tener corazón correcto.
Muchas personas ven cuarenta años de obras, pero siguen en el desierto.  Muchos están cuarenta años viendo milagros, pero son milagros del desierto, por no haberse movido y haber limitado a Dios a un nuevo mover.  Las transiciones de Dios no son de mucho tiempo, son cortas.  Job pierde, pero en nueve meses lo recupera todo.  Jesús al tercer día resucita.
Muchos se conforman con los milagros del desierto, porque hace presión el creerle a Dios y tirarnos a lo desconocido.  No te conformes con los milagros del desierto.  Muchos prefieren el maná porque es seguro mañana, sin darse cuenta que de esa manera no alcanzan lo ilimitado de Dios.  Dios le dio al pueblo maná y agua hasta que murieron, y no entraron a la tierra prometida.  Hasta que llegó la generación que dijo: Nací en el desierto, pero no nací para quedarme aquí en el desierto.
Dios busca una generación que quiera levantarse al próximo nivel.  Una generación que le dé gracias por el maná, pero desee mucho más.  No te conformes con los milagros del desierto.  Dios te ha prometido una tierra que no te enviará maná del cielo, pero es tierra que fluye leche y miel. En el desierto, el maná no te servía al otro día.  En la tierra prometida, tú decides cuánto sembrar, cosechar y conquistar.
Muchos viven preguntando: ¿Cuándo saldré de mi desierto?  Saldrás del desierto, cuando arregles tu corazón y dejes de limitar a Dios.  Cuando decidas hacer su voluntad y él pueda hacer lo que te ha prometido.
En el desierto, Dios te ha dado maná y agua.  Sé agradecido de que te haya cuidado y protegido, y no limites más a Dios, porque una vida sin límite comienza cuando dejas de limitar a Dios.
Sueña en grande, y no endurezcas tu corazón con los rencores, las frustraciones y los problemas del pasado. Créele a Dios.  El que te sacó de Egipto, es fiel y te llevará a la tierra prometida.

ENTIENDE LO QUE DIOS HA HECHO

En Mateo 14, la palabra nos habla de la alimentación de los cinco mil. Después de este milagro, Jesús hizo que sus discípulos entrasen en la barca, para que fuesen a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud y se apartaba para orar. En medio del mar, estando ya la barca azotada por las olas debido al viento contrario, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Sus discípulos se turbaron, creyendo que era un fantasma. Entonces, Jesús les dijo que no temieran, y Pedro dijo: Si eres tú, manda que vaya a ti. Jesús dijo: Ven; y Pedro salió de la barca, sobre las aguas, pero al ver el viento, comenzó a hundirse. Clamó a Jesús, quien vino a su rescate, y le dijo: Hombre de poca fe. Jesús reprendió a los vientos y se hizo grande bonanza. Entonces sus discípulos le adoraron.
En Marcos 6, vemos esta misma historia, con algunas otras frases que nos dejan ver otros detalles. Comienza diciendo, en el verso 45: “Enseguida…” Enseguida, ¿después de qué? Enseguida después del milagro de la multiplicación de los panes y los peces.
En esta escritura, dice que Jesús les vio remar con gran fatiga. Hay gente que no se da cuenta que lo que está pasando en su vida, es por causa de la fatiga. A veces, espiritualizamos ciertas cosas, cuando realmente el mero cansancio nos provoca a nosotros ver cosas que no tenemos que ver. En vez de ver el milagro, vemos problemas, vemos fantasmas.
Cuando Jesús calmó la tormenta, los discípulos se maravillaron y, dice esta escritura que, fue porque aún no habían entendido lo de los panes y los peces, por cuanto estaban endurecidos sus corazones. ¿Qué tiene que ver lo de los panes y los peces con que Cristo caminara sobre las aguas y ellos pensaran que fuera un fantasma?
La naturaleza estaba esperando el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, de nuestro Redentor. Por esto, es interesante que, cuando estuvo en la tierra, solo unos cuantos lo pudieran reconocer. De la misma manera, muchas veces llega a nuestra vida aquello que hemos estado esperando por tanto tiempo, y no lo podemos reconocer.
Delante de tus ojos está tu milagro, tu solución, pero, por causa de la fatiga, por causa de no entender lo que Dios ya ha hecho contigo, por causa de limitarte y tratar de encerrarte en lo que tú crees que Dios va a hacer, has perdido de vista el milagro. Cuando no puedes reconocer que lo que está delante de ti es tu milagro, en lugar de tener fe, tienes miedo.
No pongas atención a los vientos contrarios. Escucha la voz del que te llama fuera de tu barca. No es un fantasma. Es el Hijo del Dios todo poderoso que ha venido para que, en su palabra, cruces al otro lado.

LA UNIDAD CRISTIANA: LA CONDENA Y EL PERDON

“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;  no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”
No es novedad ni excepción los conflictos de relaciones, las diferencias y los enfrentamientos entre hermanos. y lamentablemente, desde el mismo lugar en que pronunciamos el mensaje de amor, hemos juzgado, condenado  y castigado a otros.
Nuestro dedo índice se levanta sin tapujos para indicar la falla del hermano sin darnos cuenta de nuestra propia falta al señalarlo. “Por qué miras la paja que está n el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿o cómo dirás a tu hermano: déjame sacar la paja de tu ojo, cuando tienes una viga en el tuyo? ¡ Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano” (Mateo 7:3-5).
En el momento del error, del traspié o la caída nadie necesita un golpe sino una mano tendida, una restauración: “tened entre vosotros ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados” (1 Pedro 4:8)
Las palabras a los filipenses hablan de consuelo de amor, comunión del Espíritu, afecto entrañable, un mismo sentir. humildad y estima. Y  son estas cosas las que debemos buscar entre nosotros. No como un mero ejercicio sino como el resultado del entendimiento de la Voluntad de Dios y de la experiencia de amor en nuestra vida.
¿No hemos acaso experimentado ese amor y esa gracia en nuestra vida? ¿cómo podemos negarla a quién es como nosotros mismos? Pareciera que  el error del otro lo coloca por debajo de nosotros y olvidamos que debemos considerarlo como superior.
La unidad y el perdón sólo existirán entre nosotros en la medida en que nos amemos en Cristo, de manera que sea el resultado genuino de vivir el evangelio, una consecuencia directa de la presencia de Dios en nuestras vidas.  La misericordia y el perdón siempre deben ser mayores que el juicio y la condena, porque eso nos mostró la gracia del Padre con nosotros mismos al entregar a su  Hijo y perdonar nuestros pecados.   
Recordemos cómo nos amó.
Pero, si mientras lees estas líneas has podido identificar a quién podrían venirle bien estas palabras… es que aún hay una viga en tu ojo.

LA HISTORIA DE RUTH: UNA LECCION DE ETICA JUDIA

La historia de Rut nos enseña grandes valores judíos de cómo debemos vivir nuestras vidas como judíos.
En Shavuot, los judíos tradicionalmente leen la historia de Rut en el Tanaj. Según varios sabios judíos, esto se hace porque a) gran parte de la historia de Rut tuvo lugar durante la cosecha de la cebada y ofreció un buen ejemplo de cómo el granjero judío debe tratar a los pobres, mientras que la festividad de Shavuot cae en la temporada de cosecha, b) porque el rey David era uno de los descendientes de Ruth y el cumpleaños del rey David y la fecha de su muerte ambos caen en Shavuot, y c) porque Ruth fue una excelente modelo para todos los justos conversos al judaísmo, y en el evento del Monte Sinaí, el pueblo judío vivió una experiencia similar al vivir su propio renacimiento.
La historia de Rut tiene un montón de enseñanzas importantes escondidas en su interior. Para empezar, la historia de Rut demuestra cómo todos los judíos deben tratar a los extranjeros entre nosotros. En efecto, Ruth, a pesar de que era de origen extranjero, formó parte de la nación moabita, que no tuvo una historia tan agradable con la nación de Israel. El trato que Ruth dio a los habitantes del campo de Boaz, nos enseña que siempre debemos mirar hacia el desafortunado, forme parte o no de nuestra nación.
Israel puts conflict aside to save Palestinian lives
Excelentes ejemplos contemporáneos que ocurren cada día en Israel pueden servirnos para ver cómo Israel sigue la ética de nuestros ancestros: un hospital israelí al cuidado de un bebé palestino, residente en Gaza, discapacitado que ha sido abandonado por sus padres, o el de Israel proporcionando tratamiento médico para los niños iraquíes con problemas del corazón, o los soldados israelíes ayudando a un niño palestino que resultó herido por un palestino que lanzaba cohetes. Israel también ofrece ayuda médica a una mujer sudanesa, y trata a los heridos sirios, mientras que Assad intenta cometer un genocidio contra su propio pueblo. Como vemos, Israel continúa proporcionando a los palestinos, iraquíes, sudaneses, y a otros miembros de las naciones “enemigas” la posibilidad de recibir tratamiento médico en Israel debido a nuestra comprensión por la ética y los valores judíos.
Boaz, dejó a Ruth espigar en sus campos, para asegurar que Naomi estaba al cuidado de alguien, a pesar de que tanto ella como su marido abandonaron Israel en tiempos de hambruna, mientras que Boaz se quedó para ayudar a los demás. El tratamiento de Boaz nos enseña que siempre debemos cuidar de nuestra familia cuando están en necesidad, especialmente si son viudas, sin importar lo que la relación haya podido cambiar. Ayudar a los necesitados es un principio básico que todos los judíos deben seguir.
Ruth with Naomi
Otra lección importante que la historia de Rut ofrece es una guía de cómo todos los no-judíos pueden llegar a ser judíos. El judaísmo enseña que todos los conversos son “rechazados” tres veces, antes de que se les permitan abrazar la fe judía. Luego, al entrar en la nación judía, se convierten en judíos fuertemente comprometidos, ya que superaron todos los obstáculos para lograr su objetivo.
Sin duda, todos estos ejemplos muestran que de todas las fiestas judías, podemos encontrar mucha filosofía de vida, que de guiarnos por estos principios, aportaríamos mucha luz al mundo, tal como hace hoy día el Estado de Israel.¡Jag Sameaj a todos!