NO CREAIS A TODO ESPIRITU

¿Cómo distinguir entre lo bueno y lo malo?
¿Cómo afectan estos nuevos movimientos religiosos a la iglesia? 

Uno de los retos más grandes que confronta la iglesia en el siglo veintiuno es aprender a discernir entre las muchas supuestas versiones del evangelio que circulan en nuestro medio. Este reto no es nuevo, ya Juan lo dijo: “No creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus, si son de Dios” (1 Juan 4:1.) 

Justo L. González, con su claridad, erudición y sencillez acostumbradas, nos presenta una serie de principios bíblicos y teológicos para distinguir entre el error y la sana doctrina. 

Estos principios ya fueron usados por la iglesia en diferentes momentos, especialmente cuando se enfrentó a la presencia de “nuevos evangelios”. 

La invitación es a aprender a probar si el espíritu es de Dios o no lo es. Aprendamos de cómo lo hizo la iglesia en el pasado.

ACERCANDONOS CONFIADAMENTE AL TRONO DE LA GRACIA

Este es un llamado de intercesión donde su autora nos muestra cómo efectivamente la intercesión involucra intimidad con Cristo a través de su Espíritu, uniéndose a él en lo que él está haciendo.  

En este libro ella emplea una descripciòn tipològica para darnos una descripción de lo que significa entrar en la presencia del Señor a través de la intercesión íntima. 

Si anhelas una relación más profunda con tu padre celestial, para escuchar claramente su voz de amor, este libro iluminará tus pasos para conducirte a la presencia de Señor.

ES HORA DE VENCER AL ENEMIGO

¡Sus batallas espirituales son ahora! Los tiempos están cambiando. Está ocurriendo una transición histórica en la iglesia de hoy día. Es posible que el Pueblo de Dios se pueda confundir y perder el camino. Debemos recordar que el Cuerpo está llamado a ser cabeza y no cola. 

Con numerosas revelaciones proféticas sobre la nueva temporada que Dios está comenzando para las generaciones presentes y futuras, este libro le ayudará a: 

Ser liberado de los traumas, las pérdidas y el dolor vivido. 

Ir a un nuevo nivel de libertad y victoria. 

Entrar en la nueva temporada y los tiempos que Dios tiene para usted. 

Entender y conocer las artimañas de su enemigo.
Comprender qué es la irritación y cómo romper sus garras. 

Dios reconcilia nuestro pasado de manera que el presente le abra paso a nuestro futuro. 

Sus derrotas del pasado se convertirán en las victorias y los triunfos para la siguiente temporada.

ALZA TUS OJOS


La orientación sencilla y práctica de los devocionales aquí incluidos animarán los corazones y estimulan al lector a seguir buscando la excelencia en el ministerio que se le ha confiado. 

Más de 25 años de experiencia ministerial permiten al autor compartir principios de liderazgo sobre temas muy variados: desde los desafíos de la evangelización, la restauración de los caídos, la resolución de conflictos y el trabajo en equipo, hasta la selección de buenas ilustraciones para una enseñanza.

CUANDO LOS CERDOS SE MUDAN A CASA

¿Serán los demonios la fuente de sus luchas? Los demonios han venido a matar, robar y destruir. 

Toman posesión de vidas, oprimen a creyentes y causan estragos para que los planes de Dios con su pueblo no se lleven a cabo. Cada día, les damos demasiado poder a los demonios cuando, de hecho, Jesús nos ha dado autoridad para atarlos y ordenarlos que se vayan. 

Jesús no dijo que aconsejemos o mediquemos demonios, más bien dijo: “¡Echenlos fuera! El autor es un ministro ordenado de la Iglesia Bautista del Sur.

MANTENGA LOS CERDOS FUERA DE CASA

Este libro le muestra a los creyentes lo que deben saber para mantenerse libre de la opresión demoníaca. 

Los que leyeron el primer libro de Dickerman, Cuando los cerdos se mudan a casa, sobre cómo deshacerse de la opresión demoníaca desearán darle seguimiento al tema con este práctico libro que resume cómo mantenerse libre de las artimañas de Satanás. 

El autor combina principios bíblicos prácticos con poderosas historias de personas que han sido liberadas de la opresión demoníaca, y que han aprendido a librar con éxito la guerra espiritual contra Satanás y sus fuerzas demoníacas. Este libro trata sobre conocer nuestras limitaciones. 

No tiene la intención de ofender o criticar a aquellos que promueven esta forma de pensar, sino de ayudar a los creyentes a mantenerse libres y no abrirle las puertas a los poderes del demonio.

AGUA EN EL DESIERTO


En 2 Reyes 3, Moab sale en contra del pueblo de Israel y el ejército le sale al encuentro. Tres reyes salieron junto al ejército por camino de siete días, por lo que les faltó agua para el ejército y para los animales que llevaban consigo.
En ese momento, el rey de Israel pensó que Dios los entregaría en manos de los moabitas, pero Josafat preguntó si había algún profeta para que pudieran consultar a Dios, y entre los israelitas se encontraba Eliseo.
Eliseo les instruyó a que hicieran pozos, en medio del desierto, y al otro día, a la hora de ofrecer el sacrificio, la tierra se llenó de aguas. Hubo agua en el desierto, por causa de la palabra del profeta.
Pero, antes de dar instrucción alguna, Eliseo hizo una aclaración. Le dijo al rey de Israel que, si no fuera por el respeto que le tenía a Josafat, rey de Judá, a él ni lo miraría.
Por veinticinco años, Israel estuvo dividido. Joram era el rey de Israel, un hombre impío, un hombre que no vivía de la manera correcta. Josafat era el rey de Judá, y había hecho lo correcto delante de los ojos de Dios, había ordenado su vida con Dios.
Tres reyes salieron a la guerra, pero la única razón por la que Dios le dio la victoria a los tres, fue porque había uno que Dios respetaba. De haber sido por Joram, lo más probable es que Dios no lo hubiera hecho, pero lo hizo por Josafat.
Josafat podría haber hecho lo malo ante los ojos de Dios, pudo haber hecho todo lo contrario a lo que Dios le instruyera en su reinado, pero no; Josafat hizo lo bueno ante los ojos de Dios y se ganó su respeto.
El respeto de Dios tú no lo necesitas cuando las cosas están bien, pero, cuando las cosas están mal, más vale que tengas a alguien al lado tuyo que tenga el respeto de Dios, o que seas tú quien lo tenga, porque, cuando tú necesitas agua en el desierto para no morir, más vale que lluvia caiga del cielo, más vale que el agua llegue de una manera u otra, pero, para eso, hay que estar en un nivel de respeto con Dios.
Tus familiares no saben que tienen la protección de Dios, no por cómo ellos sean, sino porque Dios te respeta a ti; porque, aún en tus errores, tú le sirves a Dios. Si fuera por ellos, las consecuencias de sus decisiones fueran peores, pero, por causa de que tú le sirves a Dios, ellos también gozan de los beneficios.
Si tú te ganas el respeto de Dios, Dios va a hacer por ti las mismas cosas que hizo por Josafat.
En primer lugar, Dios te va a dar siempre una palabra, cuando tú la necesitas. Dios no va a guardar silencio. En segundo lugar, siempre podrás ver a Dios cara a cara. Dios no va a esconder su rostro de ti. Cuando lo busques, lo vas a encontrar. En tercer lugar, puedes estar seguro que, por peor que sea el desierto, siempre habrá agua para ti y para los que andan contigo.