20 RAZONES PARA RECHAZAR LOS LIBROS APOCRIFOS DEL CANON DEL ANTIGUO TESTAMENTO


20 razones para rechazar los libros apócrifos del canon del Antiguo Testamento:


1.  El consenso histórico y académico sobre la posición de la comunidad judía antigua y las autoridades religiosas que definieron el canon hebreo están de acuerdo en que nunca fueron incluidos en el canon hebreo.


2. Nunca fueron citados por nombre en el Nuevo Testamento por Cristo ni por sus apóstoles, aunque ya existían.


3. Josefo, el historiador judío (100 d.C.), los omite, enumerando solamente los libros que los judíos consideraban ser inspirados por Dios.


4. Filón, el judío, el gran filósofo de Alejandría (20 a.C. hasta 50 d.C.), escribió prolíficamente y citaba muy a menudo del Antiguo Testamento, pero nunca mencionó los libros apócrifos.


5. No se hallan en los catálogos de libros canónicos hechos durante los primeros cuatro siglos d.C.


6. Jerónimo (440 d.C.) declara que el canon hebreo consiste en los mismos 39. Había muchos tárgumes (traducciones del hebreo original), libros que nosotros tenemos en el Antiguo Testamento, y rechaza los libros apócrifos terminantemente.


7. Los mismos nunca reclaman la inspiración ni la autoridad divina.


8. No tienen el elemento profético verdadero, ni hablan como un mensaje de Jehová.


9. Contienen muchos errores históricos, geográficos y cronológicos; se contradicen a sí mismos, a la Biblia y a la historia profana.


10. Enseñan doctrinas y prueban prácticas en contra de las enseñanzas de la Biblia. Por ejemplo, toleran la práctica de mentir, justifican el suicidio y el asesinato, y enseñan la justificación por obras o por limosnas, los encantamientos mágicos, los muertos que oran por los muertos, etc.


11. Se nota en su estilo una rigidez, falta de originalidad y la calidad artificial que nunca se ve en los libros canónicos.


12. Mucha de su literatura es legendaria, de cuentos absurdos.


13. Los milagros que relatan y las descripciones de seres sobrenaturales contienen mucho que es fabuloso, grotesco y necio.


14. Aun lo que podemos llamar su nivel espiritual y moral está muy por debajo del de los libros del Antiguo Testamento.


15. Los libros apócrifos fueron escritos después del Antiguo Testamento, cuando su canon estaba cerrado y, sin embargo, algunos de ellos profesan imitar, si no tomar su lugar.


16. La iglesia primitiva declaraba que algunos de ellos contenían instrucción provechosa, pero nunca los hizo canónicos ni autorizados en cuestiones de doctrina hasta que la iglesia católica romana, en su concilio de Trento (1546 d.C.), por una mayoría pequeña, los incluyó en su canon de la fe y pronunció maldiciones sobre todo aquél que no los aceptase como divinos.


17. La iglesia cristiana, sucesora de la judía, recibió los 39 libros de los judíos y nunca los ha cambiado.


18. De las palabras mismas de Jesucristo y de sus apóstoles, vemos que ellos reconocían el canon ya fijo del Antiguo Testamento y pusieron su sello sobre él. Mateo 23:35 cubre todo el Antiguo Testamento desde Génesis hasta Crónicas (el último libro del Antiguo Testamento en hebreo).


19. Había muchos tárgumes (traducciones del hebreo original en arameo) que los judíos imprimían en los libros del Antiguo Testamento cuando el idioma de Palestina había cambiado

tanto que era necesario interpretar los libros a los lectores y oyentes (véase Nehemías 8:8.). Pero ningún tárgum existe de los libros apócrifos.


20. El estudiante de la historia nunca puede ponerlos al mismo nivel que los libros canónicos, porque siente una diferencia radical y espiritual entre ellos, y los libros apócrifos se condenan a sí mismos.


Podemos creer con toda seguridad que en el Antiguo y Nuevo Testamento tenemos ahora la plena revelación de Dios, que fue escrita y redactada bajo la inspiración directa del Espíritu de Dios, y que constituye la única Palabra de Dios, distinta de todos los demás libros del mundo.

ORACION PARA ROMPER MALDICIONES GENERACIONLES

Rompo todas las maldiciones de la brujería, la

hechicería y la adivinación, en el nombre de Jesús. Rompo y me libero de toda maldición de orgullo y rebelión, en el nombre de Jesús.

Rompo y me libero de toda maldición de muerte y destrucción, en el nombre de Jesús.

Rompo y reprendo toda maldición de enfermedad y malestar, en el nombre de Jesús.

Rompo y me libero de toda maldición de pobreza, carencia y deuda, en el nombre de Jesús. Rompo y me libero de toda maldición de rechazo, en el nombre de Jesús. Rompo y me libero de toda maldición de mente dividida y esquizofrenia, en el nombre de Jesús.

Rompo y me libero de toda maldición de Jezabel y Acab, en el nombre de Jesús.

Rompo y me libero de toda maldición de divorcio y separación, en el nombre de Jesús.

Rompo y me libero de toda maldición de lujuria y perversión, en el nombre de Jesús.

Rompo y me libero de toda maldición de confusión y enfermedad mental, en el nombre de Jesús. Rompo y me libero de toda maldición de idolatria, en el nombre de Jesús.

Rompo y me libero de toda enfermedad que pueda causar accidentes o una muerte prematura, en el nombre de Jesús.

Rompo y me libero de toda maldición de distracción y vagabundeo, en el nombre de Jesús......












ESTRUCTURAS DEL ENEMIGO


Efesios 6:12 Revela una Estructura de Poder Invisible que Gobierna sobre Naciones Enteras. 


Efesios 6:12 es Específico y Aterrador: "Porque NO tenemos Lucha contra Sangre y Carne, sino contra Principados, contra Potestades, contra los Gobernadores de las Tinieblas de este Siglo, contra Huestes Espirituales de Maldad en las Regiones Celestes". Pablo lista CUATRO Niveles Jerárquicos diferentes. No son Nombres Poéticos. Son Rangos Militares Funcionales en el Reino de las Tinieblas. 


Aquí entra la Revelación Organizacional: "Principados" (Archai en griego) significa GOBERNANTES de primer Rango que Controlan Naciones o Regiones Geográficas enteras. "Potestades" (Exousiai) son Autoridades que Ejecutan las Órdenes de los Principados. "Gobernadores de las Tinieblas" (Kosmokratores) literalmente significa DOMINADORES del MUNDO controlando Sistemas Completos (político, económico, religioso). "Huestes Espirituales de Maldad" son los Soldados Rasos, Demonios individuales que Atormentan Personas. Es una Estructura Militar Completa. 


Pero hay algo más Profundo que Confirma esto. Daniel 10:12-13 muestra estos Principados en Acción: "El Príncipe del Reino de Persia se me Opuso Durante Veintiún Días; pero Miguel, uno de los Principales Príncipes, vino para Ayudarme". Un Ángel de Dios fue DETENIDO durante 21 Días por un "Príncipe de Persia" - un Principado Demoníaco Territorial que Gobernaba sobre el Imperio Persa. Requirió que MIGUEL ARCÁNGEL viniera a Pelear para que el Mensaje llegara a Daniel. Esto NO es Metáfora. Es Guerra Espiritual Territorial Real. 


La Revelación Geográfica es Devastadora: Daniel 10:20 continúa: "Y luego Volveré para Pelear contra el Príncipe de Persia; y al Terminar con Él, el Príncipe de Grecia Vendrá". Había un Principado sobre PERSIA, y otro sobre GRECIA. Diferentes Demonios de Alto Rango Gobernando diferentes Imperios. Esto explica por qué ciertas Naciones tienen Patrones de Maldad Específicos que perduran Siglos. No son Solo Culturas. Son Influencias Demoníacas Territoriales Sistemáticas. 


Tu Batalla NO es contra Personas. Cuando Peleas con tu Jefe, tu Ex, tu Vecino - ellos NO son el Enemigo Real. Efesios 6:12 dice "NO contra Sangre y Carne". Detrás de Sistemas de Opresión, Gobiernos Corruptos, Ideologías Destructivas, Culturas de Muerte - hay PRINCIPADOS. Detrás de Adicciones Generacionales, Maldiciones Familiares, Patrones de Pecado que no Puedes Romper - hay POTESTADES. Tu Guerra es VERTICAL (contra Espíritus), no Horizontal (contra Humanos). 


Aquí está la Parte de Autoridad: Colosenses 2:15 dice que Cristo en la Cruz "Despojó a los Principados y Potestades, Exhibiéndolos Públicamente, Triunfando sobre Ellos en la Cruz". Jesús NO Eliminó la Jerarquía Demoníaca, pero DESTRUYÓ su Autoridad Legal sobre Creyentes. Ellos todavía Existen, pero NO tienen Poder sobre quienes están en Cristo. Santiago 4:7 dice: "Resistid al Diablo, y Huirá de Vosotros". Los Principados TIENEN que Huir cuando un Creyente con Autoridad de Cristo los Confronta. 


La Aplicación Personal es Liberadora: Si entiendes que tu Batalla es contra Jerarquías Demoníacas Organizadas, Peleará Correctamente. No con Argumentos Humanos (inútiles contra Demonios). No con Fuerza Propia (insuficiente contra Potestades). Sino con la Armadura de Dios (Efesios 6:13-18): Verdad, Justicia, Evangelio, Fe, Salvación, Palabra, Oración. Estas son Armas ESPIRITUALES contra Enemigos ESPIRITUALES. 

Cuando el Adversario envía un Principado contra tu Nación, TÚ Respondes con Oración e Intercesión. Cuando envía Potestades contra tu Familia, TÚ Respondes con Autoridad en Cristo. Cuando envía Demonios contra tu Mente, TÚ Respondes con la Palabra. Conoce a tu Enemigo. Conoce su Estructura. Conoce tu Autoridad. Y Pelea Correctamente. ESA es la Victoria en Guerra Espiritual.

NO TENEMOS EXCUSA


TEXTO BASE: Romanos 1:18–25

PROPÓSITO DEL TEXTO: Demostrar la culpabilidad universal del ser humano delante de Dios 

Una de las convicciones más arraigadas en la cultura contemporánea es la idea de que el ser humano es esencialmente bueno y moralmente autónomo. Se afirma que el problema no es espiritual, sino educativo, social o estructural. Sin embargo, el apóstol Pablo confronta esta narrativa con una declaración frontal y teológicamente devastadora: la ira de Dios se revela contra toda impiedad e injusticia de los hombres.


Romanos 1 no inicia con una discusión filosófica abstracta, sino con un veredicto judicial. Pablo actúa como fiscal divino y presenta evidencia suficiente para demostrar que la humanidad, lejos de ser ignorante, es responsable, consciente y por tanto culpable. El veredicto es claro: no tenemos excusa.


IDEA CENTRAL:

Dios ha revelado suficientemente su verdad en la creación, pero la humanidad la ha suprimido voluntariamente, cambiando la gloria de Dios por ídolos, quedando así sin excusa delante de Él.


PROPOSICIÓN:

El ser humano es responsable ante Dios porque ha rechazado deliberadamente la revelación divina, sustituyendo la verdad por la mentira.


PALABRA CLAVE: Rechazo


TRANSICIÓN

El texto nos muestra, paso a paso, por qué Dios declara culpable a la humanidad y por qué nadie puede alegar ignorancia.


I. LA REVELACIÓN DE LA IRA DE DIOS ES REAL (v.18)

“La ira de Dios se revela desde el cielo…”


La ira de Dios no es un arrebato emocional, sino una respuesta santa, justa y constante frente al pecado. Pablo afirma que esta ira ya se revela, no solo en el juicio futuro, sino en las consecuencias morales y espirituales del pecado presente.


La humanidad no peca por falta de información, sino por supresión activa de la verdad. El verbo griego katechō implica detener, sofocar, reprimir. El problema no es ignorancia, es resistencia.


Aplicación: Rechazar la verdad no elimina la responsabilidad; la incrementa.


II. LA REVELACIÓN DE DIOS ES SUFICIENTE (vv.19–20)

“Lo que de Dios se conoce les es manifiesto…”


Pablo establece el principio de la revelación general. Dios se ha dado a conocer por medio de la creación de forma clara, constante y universal. Su poder eterno y deidad son “claramente visibles”.


Esto elimina cualquier defensa basada en la ignorancia espiritual. No se trata de conocer todos los atributos de Dios, sino de conocer lo suficiente para responder con reverencia y adoración.


Dato estadístico relevante:

Estudios sociológicos globales indican que más del 80% de la población mundial cree en algún tipo de realidad trascendente o poder superior, lo cual confirma que la conciencia humana reconoce intuitivamente lo divino. El problema no es ausencia de fe, sino objeto equivocado de la fe.


Conclusión parcial: La evidencia existe; la negación es voluntaria.


III. EL CORAZÓN HUMANO SE OSCURECE CUANDO RECHAZA A DIOS (vv.21–23)

“Habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios…”


El deterioro espiritual sigue una progresión descendente:

1. Conocieron a Dios

2. No lo glorificaron

3. No fueron agradecidos

4. Se envanecieron

5. Su corazón fue entenebrecido


El rechazo a Dios nunca es neutral; siempre produce corrupción intelectual y moral. El ser humano intercambia la gloria del Dios incorruptible por imágenes corruptibles.


Estadística contemporánea:

En las últimas décadas, se ha registrado un aumento sostenido del relativismo moral. Encuestas éticas indican que más del 60% de las personas consideran que no existen verdades morales absolutas, lo cual confirma el diagnóstico paulino: cuando se rechaza a Dios, se pierde el fundamento de la verdad.


IV. EL INTERCAMBIO FATAL: VERDAD POR MENTIRA (vv.24–25)

“Cambiaron la verdad de Dios por la mentira…”


Aquí Pablo presenta el núcleo del pecado humano: el intercambio. No es ausencia de adoración, sino adoración mal dirigida. El ser humano siempre adora; la pregunta es a quién.


Dios entrega al hombre a las consecuencias de su elección. La idolatría no es solo una práctica religiosa antigua; hoy se manifiesta en el culto al yo, al placer, al poder y al consumo.


Principio teológico:

Lo que el hombre adora determina en qué se convierte.


ILUSTRACIÓN

Un conocido experimento psicológico demostró que cuando a un grupo de personas se les priva deliberadamente de una fuente de luz confiable, comienzan a orientarse por luces artificiales, aun cuando estas los conducen al error. No porque la luz verdadera haya desaparecido, sino porque fue ignorada.


Así ocurre con la humanidad: la luz de Dios sigue brillando, pero el hombre prefiere la penumbra de sus propias invenciones. El problema no es falta de luz, es rechazo de la luz.


APLICACIONES PRÁCTICAS

1. Nadie puede presentarse ante Dios alegando ignorancia espiritual.

2. Rechazar a Dios oscurece la mente y endurece el corazón.

3. La idolatría moderna es tan real como la antigua, solo más sofisticada.

4. La gratitud y la adoración correcta preservan la claridad espiritual.


CONCLUSIÓN

Romanos 1:18–25 no es un ataque cultural, es un diagnóstico espiritual. Pablo deja claro que la humanidad está moralmente desnuda delante de Dios. La evidencia ha sido dada, la verdad ha sido revelada y la respuesta ha sido el rechazo.


Por tanto, el veredicto divino permanece firme: 

"NO TENEMOS EXCUSA."



LA ESPOSA DE JOB


Casi todos llaman villana a la esposa de Job.

Casi nadie se detiene a escuchar su llanto.


La conocemos por una sola frase.

Una frase dicha en el peor día de su vida.

Una frase pronunciada desde un corazón destrozado.


“¿Todavía confías en Dios? Maldice a Dios y muere.”


Y con eso la juzgamos.

La señalamos.

La convertimos en ejemplo de lo que no se debe ser.


Pero nadie pregunta desde dónde habló esa mujer.


Ella no estaba sentada en un lugar cómodo, opinando sobre el sufrimiento ajeno.

Ella estaba parada sobre las mismas cenizas que Job.


Ella también lo había perdido todo.


Antes de ser esposa, fue madre.

Y en un solo día, la vida le arrancó diez hijos.

Diez voces.

Diez risas.

Diez futuros.


Diez ataúdes alineados.

Diez despedidas sin explicación.

Diez espacios vacíos en la casa.


¿Puedes imaginar el silencio después de eso?

¿El ruido de una casa que ya no tiene pasos?

¿Abrir un cofre y encontrar ropa que ya nadie va a usar?

¿Sostener un zapato y recordar una risa?


Ese tipo de dolor no se predica.

Ese dolor se grita… o se calla hasta romperse.


Y cuando aún no había terminado de enterrar a sus hijos, tuvo que ver cómo su esposo, lo único que le quedaba en este mundo, se consumía delante de sus ojos.


No enfermo.

No débil.

Sino destruido.


Cubierto de llagas.

Con dolor constante.

Rascándose la piel con pedazos de cerámica, no para curarse, sino solo para sobrevivir un minuto más.


Dime tú…

¿Eso no quebraría a cualquiera?


Y aquí viene algo que casi nadie considera.


Cuando ella habla, en el idioma original, la palabra que se traduce como “maldice” no es la palabra común para blasfemar.

Es una palabra que también se usa cuando alguien llega a su límite, cuando algo ya no puede sostenerse más.


No suena como un ataque.

Suena como un colapso.


Es el lenguaje de alguien que está viendo morir lo último que ama y ya no encuentra sentido para seguir resistiendo.


Lo que ella dijo no fue frialdad.

Fue agotamiento del alma.


No estaba intentando destruir la fe de Job.

Estaba expresando la pregunta que ella misma ya no podía responder.


“¿Hasta cuándo se puede soportar?”

“¿Cuánto dolor es demasiado?”


Eso no es rebeldía.

Eso es quiebre.


Mientras los amigos de Job analizaban causas, teorías y razones espirituales, ella estaba viviendo la agonía real.

Ellos hablaban.

Ella se estaba desmoronando.


Y hay algo todavía más profundo.


Dios nunca la reprende.


Dios confronta a los amigos.

Dios les dice que hablaron mal.

Pero a ella… no.


Porque Dios distingue entre quien discute desde la mente y quien grita desde el dolor.

Él sabe cuándo una frase nace del desprecio y cuándo nace del cansancio de existir.


Dios vio a una madre rota, no a una mujer perversa.


Y cuando llegó la restauración, no fue solo para Job.

También fue para ella.


Ella volvió a cargar vida en su vientre.

Ella volvió a creer lo suficiente como para amar otra vez.

Ella volvió a construir un hogar desde los escombros.


Tal vez el verdadero mensaje no es que ella habló mal… sino que **se quedó**.


No se fue.

No abandonó.

Se quedó en las cenizas.


Tal vez hoy estás juzgando a alguien porque no está sufriendo “como debería”.

Porque está enojado.

Porque dice cosas incómodas.

Porque su fe ya no suena bonita.


Pero el dolor no siempre habla con palabras correctas.

A veces solo habla con lo que queda.


Y Dios no se escandaliza por eso.


Él no huye del corazón herido.

Él se queda donde la fe ya no tiene fuerzas para explicarse.


La pregunta no es si vamos a señalar al que cae.

La pregunta es si vamos a sentarnos con él en las cenizas, hasta que vuelva a encontrar razones para vivir.


Porque algún día, podríamos ser nosotros

los que solo tengamos una frase…

y un corazón hecho pedazos.