CUANDO ELISEO REGRESO DEL JORDAN

La parte más profunda no es el manto.

No es el río que se abre.

No es el doble de espíritu.


Es el regreso.


Porque cruzar el Jordán con Elías fue fácil.

Iba acompañado.

Iba bajo cobertura.

Iba detrás de alguien que ya sabía qué hacer.


El río se abrió…

pero no por él.


Eliseo nunca había hecho un milagro.

Nunca había levantado un muerto.

Nunca había multiplicado nada.

Nunca había dividido aguas.


Él era el que servía.

El que vertía agua sobre las manos de Elías.

El asistente.

El aprendiz.


Y ahora el maestro ya no está.


El cielo se lo llevó.

El carro de fuego desapareció.

El silencio quedó.


Y entonces viene el momento que casi nadie predica:


Eliseo está solo frente al Jordán.


Y el río sigue allí.


Porque es una cosa cruzar con alguien que tiene autoridad.

Y otra muy distinta regresar cuando ya no está.


Muchos queremos la unción.

Pocos queremos el momento de soledad que la confirma.


Eliseo toma el manto.


Pero no corre.

No celebra.

No presume.


Golpea las aguas…

y hace la pregunta correcta:


“¿Dónde está el Dios de Elías?”


No dijo: “¿Dónde está Elías?”

No dijo: “Ahora me toca a mí.”

No dijo: “Miren quién soy.”


Preguntó por Dios.


Y ahí está lo profundo:


El Jordán no se abrió porque el manto era mágico.

Se abrió porque la dependencia era real.


Eliseo no estaba probando poder.

Estaba probando relación.


Muchos quieren el manto sin haber cultivado la presencia.

Quieren resultados sin proceso.

Autoridad sin intimidad.


Pero el río no se abre por imitación.

Se abre por convicción.


Y aquí viene lo que cambia todo:


Eliseo no vio el Jordán abrirse cuando salió Elías.

Lo vio cerrarse.


Y ahora tiene que enfrentarlo cerrado.


Así funciona la vida.


Hay momentos donde ves milagros hechos por otros.

Y piensas: “Yo también quiero eso.”


Pero el día que te toca pararte solo,

sin el mentor,

sin el respaldo visible,

sin la voz que te diga qué hacer…


ahí descubres si lo que aprendiste fue teoría

o fue fe.


El Jordán representa esa etapa donde ya no puedes depender de la fe de alguien más.


Tu pastor no puede cruzarlo por ti.

Tus padres no pueden cruzarlo por ti.

Tu líder no puede cruzarlo por ti.


Hay ríos que solo se abren cuando tú golpeas el agua.


Y cuando el río se abrió…


Los hijos de los profetas dijeron:

“El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo.”


Pero el cielo ya lo sabía.


El milagro no fue para que Dios confirmara a Eliseo.

Fue para que Eliseo confirmara que Dios seguía siendo Dios sin Elías.


Eso es madurez espiritual.


Entender que la fuente nunca fue el hombre.

Nunca fue el mentor.

Nunca fue la cobertura.


Siempre fue Dios.


Y aquí es donde la historia deja de ser antigua

y se vuelve personal.


Tal vez estás en ese momento.

Elías ya no está.

La etapa anterior terminó.

La voz que te guiaba cambió.

El apoyo que te sostenía se fue.


Y ahora estás frente al río.


Y la pregunta no es:

“¿Quién me va a ayudar?”


La pregunta es:

“¿Confío en que el mismo Dios que estuvo conmigo en la etapa pasada… sigue aquí ahora?”


Porque el Dios que te acompañó cuando eras aprendiz

es el mismo que te sostiene cuando te toca liderar.


El Jordán no se abrió para probar que Eliseo era grande.

Se abrió para mostrar que Dios no cambia cuando cambian las personas.


Y cuando entiendes eso…


dejas de depender de la sombra de otros

y empiezas a caminar bajo tu propia fe.


El río puede estar cerrado.

El silencio puede ser real.

La soledad puede pesar.


Pero si Dios fue suficiente ayer,

lo seguirá siendo hoy.


Y tal vez el verdadero milagro

no es que el Jordán se abra.


Tal vez el verdadero milagro

es que te atrevas a golpear el agua

cuando ya no hay nadie más contigo.

MEFI-BOSET


La historia de Mefi-boset aparece en el Segundo Libro de Samuel 9.


Era hijo de Jonatán y nieto del rey Saúl.

Pero cuando tenía cinco años, sufrió una caída y quedó lisiado de ambos pies.


Su historia comienza con pérdida, miedo y limitación.


🏚 Vivía en Lodebar


Mefi-boset terminó viviendo en un lugar llamado Lodebar.


Lodebar significa:

“Sin pasto, sin fruto, sin palabra.”


Era un lugar seco.

Un lugar de olvido.

Un lugar donde sobrevives… pero no prosperas.


Muchos hoy viven en su propio “Lodebar”:

– Marcados por el pasado.

– Definidos por errores familiares.

– Limitados por heridas.


👑 Pero el rey lo mandó a llamar


Un día, el rey David preguntó:


“¿Ha quedado alguien de la casa de Saúl, a quien yo haga misericordia por amor a Jonatán?”


No lo buscó para castigarlo.

Lo buscó para honrar un pacto.


Cuando Mefi-boset llegó, dijo:

“¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?”


Su identidad estaba rota.

Se veía indigno.


Pero David le devolvió:


Las tierras de su abuelo.


Su herencia.


Y lo sentó a la mesa del rey como uno de sus hijos.


🔥 La enseñanza poderosa


✨ 1. La gracia no depende de tu condición, sino del pacto.

Mefi-boset no fue bendecido por lo que hizo, sino por el pacto entre David y Jonatán.


✨ 2. Tus limitaciones no cancelan tu lugar en la mesa.

Aunque era lisiado, sentado a la mesa… nadie veía su debilidad.


✨ 3. Dios te llama por tu nombre, incluso cuando estás escondido en Lodebar.


💡 Reflexión final


Tal vez te sientes marcado por caídas del pasado.

Tal vez vives en un “Lodebar” emocional.


Pero el Rey todavía pregunta:


“¿Hay alguien a quien pueda mostrar misericordia?”


Y cuando Él te sienta a Su mesa,

tu pasado ya no define tu posición.


Porque la gracia te levanta del polvo…

y te da identidad de hijo.

LA DEBILIDAD DEL SER HUMANO

Cuando Pedro negó a Jesús de Nazaret (Lucas 22:54–62)


La parte más fuerte no es la negación.

Es la seguridad previa.


Horas antes, Pedro había dicho con firmeza:

“Aunque todos te abandonen, yo no.”

“Estoy dispuesto a ir contigo hasta la muerte.”


No estaba mintiendo.

Estaba convencido.


Pero convicción no es lo mismo que fortaleza probada.


Jesús le responde algo incómodo:

“Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.”


No era una maldición.

Era un diagnóstico.


Pedro tenía pasión.

Tenía lealtad.

Tenía amor.


Pero no tenía claridad sobre su propia fragilidad.


Y ahí está lo profundo:


El problema de Pedro no fue falta de amor por Jesús.

Fue exceso de confianza en sí mismo.


Hay una diferencia entre decir

“Señor, si tú me sostienes, permaneceré”

y decir

“Yo jamás caeré.”


La primera nace de dependencia.

La segunda, de seguridad personal.


Esa noche, Pedro sigue a Jesús…

pero de lejos.


No se fue del todo.

Pero tampoco estaba cerca.


Y en el patio, alrededor de una fogata,

empiezan las preguntas pequeñas:


“¿No eres tú uno de ellos?”

“Tu manera de hablar te delata.”


No fue un tribunal.

No fue tortura.

No fue amenaza directa.


Fueron conversaciones incómodas.


Y ahí cayó.


Muchas veces no negamos a Jesús en escenarios extremos.

Lo hacemos en momentos sociales.


Cuando callamos por encajar.

Cuando suavizamos nuestras convicciones para no incomodar.

Cuando preferimos aprobación antes que coherencia.


Pedro negó tres veces.

Y entonces canta el gallo.


Y la Biblia dice algo que rompe el corazón:


“Y el Señor, volviéndose, miró a Pedro.”


No fue una mirada de desprecio.

Fue una mirada de verdad.


Y Pedro recordó.


Salió…

y lloró amargamente.


Ese llanto no era solo culpa.

Era conciencia.


Aquí viene lo que casi nadie enfatiza:


Jesús ya sabía que Pedro fallaría.

Y aun así lo llamó roca.


No porque nunca fuera a caer.

Sino porque su caída no sería el final.


Después de la resurrección, Jesús no reemplaza a Pedro.

Lo restaura.


Tres negaciones.

Tres preguntas:


“¿Me amas?”


No lo humilla.

No lo expone públicamente.

No lo descarta.


Lo reafirma.


Y aquí está la lección que confronta:


Tu peor noche

no cancela tu llamado.


Tu momento de debilidad

no redefine tu identidad.


Pero sí revela algo importante:


Necesitas más dependencia

de la que creías.


En la vida cotidiana pasa así:


Prometemos paciencia… y explotamos.

Prometemos firmeza… y cedemos.

Prometemos constancia… y nos enfriamos.


Y el enemigo susurra:

“Ya ves, no eres quien pensabas.”


Pero Jesús no se sorprende por tu humanidad.

Lo que le importa es tu regreso.


Pedro cayó por confiar demasiado en sí mismo.

Se levantó cuando volvió a confiar en Jesús.


Y cuando entiendes eso…


dejas de hacer promesas basadas en orgullo

y empiezas a hacer oraciones basadas en humildad.


Porque la verdadera fortaleza

no es decir “yo nunca fallaré”.


Es decir:

“Señor, sin ti… soy capaz de negarte.

Pero contigo, puedo permanecer.”


Y esa conciencia

no te debilita.


Te vuelve dependiente.

BOAZ Y RUTH


ESTE GRÁFICO MUESTRA EL ÁRBOL GENEALÓGICO DE BOAZ Y RUT. Las “cualidades divinas” de Boaz y Rut (más que la discriminación habitual contra los moabitas en ese tiempo) son lo que finalmente dio lugar al nacimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.


La genealogía revela que "Dios convirtió la maldición [sobre los moabitas] en una bendición" (Nehemías 13:2). Por gracia divina, un extranjero moabita-gentil fue injertado en la tribu escogida de Judá y en la línea del Mesías. Rut y Boaz fueron antepasados del Mesías, y su ciudad natal, Belén, fue el lugar de nacimiento de Jesús.


Esta es una visión extraordinaria que es muy fácil pasar por alto si se omiten las genealogías de la Biblia.


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LUJURIA


¿SABÍAS QUE LA LUJURIA BLOQUEA EL PROPÓSITO QUE DIOS TIENE PARA TU VIDA? 


Cuando hablamos de lujuria, solemos reducirla a lo sexual. Pero en la Biblia hebrea, la lujuria es mucho más profunda: es un deseo desordenado que secuestra el corazón y desenfoca el llamado.


No es solo lo que hacés. 

Es hacia dónde se inclina tu interior.


La Escritura lo deja claro:


“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él” (Mishlé / Proverbios 23:7)


Cuando el corazón se desordena,

el propósito se posterga.


¿EXISTE LA PALABRA “LUJURIA” EN LA BIBLIA HEBREA?


No, aparece como concepto griego o medieval. Pero el principio espiritual atraviesa toda la Escritura.


Una palabra clave es:


תַּאֲוָה  TAAVÁ deseo intenso, apetito, anhelo…

pero también deseo que no reconoce límites.


La taavá no es pecado en sí. El problema aparece cuando el deseo gobierna al hombre, en lugar de que el hombre gobierne su deseo


El texto no habla solo de actos externos,

habla de dirección interna. Cuando el deseo no es sometido, el llamado queda en pausa.


JEZABEL NO GOBERNABA SOLO CON PODER… GOBERNABA CON SEDUCCIÓN


Jezabel no es solo una mujer histórica.

Es un sistema espiritual.


Un sistema que:


seduce en lugar de confrontar


debilita el dominio propio


mezcla placer con rebelión


y anestesia la conciencia espiritual


Por eso su figura reaparece siglos después:


“Toleras a esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, y enseña y seduce a mis siervos…” (Apocalipsis 2:20)


La seducción siempre fue una estrategia. No para destruir de golpe, sino para desconectar lentamente del propósito.


LOS QUE ENFRENTARON LA LUJURIA… Y SUS CONSECUENCIAS


La Biblia no oculta la verdad:


Sansón: fuerza sobrenatural sin dominio propio → terminó ciego y esclavo

(Jueces 16)


David: un corazón conforme a Dios, pero una noche de deseo → años de dolor y fractura

(2 Samuel 11–12)


Israel en el desierto: apetito sin freno → muerte, plagas y atraso espiritual

(Bamidbar / Números 11:4–34)


La lujuria no elimina el llamado,

pero lo retrasa, lo debilita, lo desvía.


YESHÚA Y LA BATALLA INTERIOR


Yeshúa fue tentado en todo,

pero nunca gobernado por el deseo.


Por eso llevó la discusión más profundo:


“Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:28)


No habló solo de conducta externa.

Habló del lugar donde nacen las decisiones.


Porque el Reino no se pierde por una caída,

sino por una mente cautiva y desenfocada.


LA LUJURIA HOY: MÁS ACCESIBLE, MÁS SILENCIOSA, MÁS ADICTIVA


Hoy no hace falta un palacio como el de Jezabel.

Basta con un teléfono.


Pornografía.

Hipersexualización.

Acceso ilimitado.

Placer sin pacto.

Consumo sin vínculo.


Todo está diseñado para:


drenar tu energía espiritual


apagar tu sensibilidad


erosionar tu dominio propio


y mantenerte distraído


La Escritura ya lo advertía:


“Todas las cosas me son lícitas, pero no todas convienen… no me dejaré dominar por ninguna”

(1 Corintios 6:12)


Un creyente dominado por impulsos no puede caminar en propósito.


Un creyente distraído es un creyente inofensivo.


¿POR QUÉ LA LUJURIA BLOQUEA EL PROPÓSITO?


Porque:


rompe el dominio propio


fragmenta la identidad


acostumbra al placer inmediato


vuelve intolerable el proceso


Y la Biblia es clara:


“Mejor es el lento para la ira que el fuerte, y el que se domina a sí mismo que el que conquista una ciudad”

(Mishlé / Proverbios 16:32)


No hay propósito sin proceso.

Y no hay proceso sin dominio propio.


DOMINIO PROPIO: MESIRUT NEFESH, LA ENTREGA DEL ALMA


Cuando Pablo habla del fruto del Espíritu, incluye algo que solemos minimizar:


“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz… dominio propio” (Gálatas 5:22–23)


Pablo no pensaba como un griego moderno.

Pensaba como judío.


En hebreo existe un concepto fundamental:


מְסִירוּת נֶפֶשׁ MESIRUT NEFESH entrega del alma, devoción total, rendición interna


No es represión.

No es fuerza humana.

No es “aguantarse”.


Es entregar el deseo al propósito.

Es decirle al alma: “no mandás vos, manda Dios”.


“Amarás al Señor tu Dios con toda tu alma (nefesh)”

(Devarim / Deuteronomio 6:5)


La lujuria dice: “yo quiero ahora”.

El Reino dice: “yo vivo para algo mayor”.


Sin mesirut nefesh, el llamado se diluye.

Con mesirut nefesh, el Espíritu gobierna.


UN LLAMADO DE ÁNIMO


Si llegaste hasta acá y sentís que esta lucha es real en tu vida, esto no es condena. Es amor que advierte.


La lujuria no define quién sos.

No cancela tu llamado.

No anula tu destino.


Pero sí puede retrasarlo si no es confrontada.


Hoy es tiempo de volver al enfoque.

De ordenar el deseo.

De entregar el alma nuevamente a Dios.


“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8)


Hay gracia para levantarte.

Hay Espíritu para fortalecerte.

Hay propósito esperando que vuelvas a alinearte.


No negocies tu llamado por placer pasajero.

No cambies destino por distracción.


Hay demasiado de Dios en tu vida como para desperdiciarlo en deseos que no llenan. Todavía estás a tiempo!!!

AGAR

📖 Base bíblica: Génesis 16; 21:14–19


🌸¿Quién fue Agar?

Agar fue una mujer egipcia, sierva de Sara, esposa de Abraham. No pertenecía al pueblo de la promesa. No tenía posición ni autoridad. Su historia comienza en medio de una decisión humana apresurada: Sara, al no poder tener hijos, decidió entregarla a Abraham para concebir descendencia.


Agar no diseñó el plan. No lo propuso. No tuvo poder para negarse. Fue utilizada como instrumento dentro de una estrategia que no nació de ella.


Quedó embarazada y dio a luz a Ismael. A partir de ese momento comenzaron tensiones profundas en la casa. Hubo desprecio, rivalidad y maltrato. La situación se volvió tan pesada que Agar huyó al desierto.


Allí, por primera vez, Dios salió a su encuentro. El Ángel del Señor la encontró y le habló directamente. Le prometió descendencia para su hijo y la llamó por su nombre. Fue en ese momento cuando Agar declaró: “Tú eres el Dios que me ve”. Se convirtió en la primera persona en la Escritura en reconocer a Dios de esa manera.


🌸¿Qué hizo Dios a través de ella? 

Agar no solo fue sierva; fue madre. Ismael nació en medio de conflicto, pero no fue un error para Dios. Aunque la decisión que lo trajo al mundo fue producto de impaciencia humana, el Señor no lo rechazó.


Cuando Isaac, el hijo de la promesa, nació, la tensión creció. Finalmente, Agar e Ismael fueron expulsados. Abraham los envió al desierto con pan y un odre de agua. Nada más.


El agua se terminó. La provisión se agotó. La incertidumbre era total. Agar dejó a su hijo bajo un arbusto porque no soportaba verlo morir. Se alejó y lloró. Era el llanto de una madre que sentía que no podía hacer más.


Entonces el texto dice algo profundamente revelador: Dios escuchó la voz del muchacho. No ignoró su clamor. No lo descartó por no ser el hijo del pacto principal. Lo oyó.


Dios llamó a Agar por su nombre, le dijo que no temiera y le recordó que de su hijo haría una gran nación. Luego abrió sus ojos, y vio un pozo que ya estaba allí. La provisión no descendió del cielo en ese momento; siempre había estado cerca, pero necesitaba ser vista.


Más adelante la Escritura afirma que Dios estuvo con el muchacho mientras crecía en el desierto. Ismael sobrevivió, se fortaleció y formó descendencia. La promesa se cumplió.


A través de Agar, Dios mostró que su misericordia no está limitada por jerarquías humanas. Ella no era la esposa legítima ni la heredera del pacto mesiánico, pero fue vista, escuchada y sostenida.


A través de Ismael, Dios reveló que incluso aquello que nació de decisiones imperfectas puede estar bajo su cuidado. No todo lo que comenzó de forma desordenada queda fuera del alcance de la gracia.


Dios no justificó el error humano, pero tampoco abandonó a quienes quedaron en medio de él. Escuchó al hijo de la sierva. Cumplió su palabra. Acompañó su crecimiento.

El desierto no fue señal de abandono. Fue escenario de revelación.


🌸Lo que su historia nos enseña

La vida de Agar nos confronta con una verdad incómoda: podemos ser heridas por decisiones que no iniciamos. Podemos cargar consecuencias que no planeamos. Podemos sentirnos desplazadas o secundarias.


Sin embargo, el hecho de que otros nos utilicen no significa que Dios nos descarte.


El rechazo humano no cancela el propósito divino.

Agar conoció a Dios no en comodidad, sino en crisis. Descubrió que la mirada de Dios alcanza incluso a quienes la sociedad considera reemplazables. En medio del desierto aprendió que el Señor no solo ve, sino que oye y provee.


🌸Oración: Señor,

Tú que ves lo que otros ignoran, mírame en mis procesos.

Si alguna vez he sido usada o herida, sana mi corazón.

Si he cargado situaciones que no comenzaron conmigo, dame descanso interior.


Enséñame a confiar en que mi historia no está fuera de tu control.

Recuérdame que escuchas cuando todo parece perdido.

Abre mis ojos para ver tu provisión aun en el desierto.


Que el rechazo no defina quién soy.

Que el dolor no determine mi futuro.

Y que, como Agar, pueda reconocer con convicción que Tú eres el Dios que me ve.


Amén. 🌸

ENVIDIA

✨ “Si yo, Caín, pudiera hablarte…”


Entiendo que no soy alguien de quien escucharias un consejo, pues conozco lo que todos hablan de mi y nunca olvidaran lo que le hice a mi hermano Abel. Si yo; quien fui cegado por un sentimiento en silencio que me llevo a cometer la tragedia mas grande de mi vida y antes que me señales te escribo porque sin saberlo muchos estan apunto de ser victimas de ese mismo sentimiento. 

Hay quien al leer esto ya estas sintiendo lo mismo que yo senti, el asesino ya inyecto veneno en tu corazon y el pecado esta a tu puerta 🚪 detente y medita antes que sea tarde.

Si yo, Caín, pudiera volver atrás… te suplicaría que tengas cuidado con lo que permites crecer en tu corazón.

Porque la envidia no comenzó gritándome… comenzó susurrándome.

Y yo, tonto, confundí ese susurro con una verdad.


Yo pensé que Abel era mi enemigo.

Pensé que su victoria era mi derrota.

Pensé que su favor era mi pérdida.

Pero te lo confieso hoy: Abel nunca quiso lo mío. Nunca me robó nada. Nunca compitió conmigo.

La batalla nunca fue contra él… siempre fue dentro de mí.


La envidia te hace ver enemigos donde solo hay hermanos.

Te hace odiar manos que Dios puso para ayudarte.

Te hace atacar a quienes Dios envió para inspirarte.


Así fue conmigo.

No soporté verlo prosperar.

No soporté verlo sonreír.

No soporté verlo adorado por Dios… cuando yo sabía que podía hacerlo mejor… pero no quería hacerlo bien.


(Génesis 4:6–7)


“¿Por qué te has enfurecido? ¿Por qué ha decaído tu semblante? Si haces lo bueno, ¿no serás enaltecido?”

Dios me habló… pero yo ya tenía el oído lleno de celos.


Si te hablo hoy…

Es para advertirte: la envidia es un asesino silencioso.

No mata de golpe—

Primero te envenena el corazón.

Luego mata tu paz.

Después mata tus relaciones.

Y al final… mata tu propósito.


Abel no era mi obstáculo.

Mi verdadero enemigo era mi falta de dominio propio.

Mi verdadero gigante era mi orgullo herido.

Mi verdadera caída comenzó el día en que miré la bendición ajena como una amenaza… y no como una invitación de Dios a crecer.


Hoy te digo desde mi ruina:

Celebra a tu hermano.

Levanta a tu hermana.

Honra lo que Dios está haciendo en otros.


Porque lo que Dios le dio a Abel… nunca te lo iba a quitar a ti.

Y lo que Dios tenía para mí… nunca dependió de destruirlo a él.

Dependía de rendirme yo.


(Proverbios 14:30)


“El corazón apacible da vida a la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos.”


Si yo, Caín, pudiera vivir otra vez…

Sería el primero en abrazar a mi hermano.

El primero en alegrarme por él.

El primero en imitar su obediencia.

El primero en aprender de su humildad.


Pero ya es tarde para mí.


No permitas que también lo sea para ti.




UN TOQUE DE FE


Creyó... Y fue transformada

En medio de la multitud caminaba una mujer marcada por doce años de enfermedad, debilidad y rechazo. Su condición no sólo consumía su cuerpo, también la había apartado de la gente, obligándola a vivir en silencio, sintiéndose impura y escondida, como alguien que ya no tenía lugar entre los demás. Aquel día estaba allí, entre la multitud, no para ser vista, sino porque dentro de su corazón había nacido una última esperanza.


〽️Mientras todos seguían al Maestro, ella se abrió paso con dificultad, luchando contra el cansancio y el temor. En su interior estaba convencida de que no necesitaba llamar la atención, ni ser reconocida; bastaba con acercarse lo suficiente para tocar su manto. Ese pensamiento se convirtió en fe, y esa fe la impulsó a dar el paso que cambiaría su historia. En aquel instante, el poder de Dios obró en su vida y aquello que por años parecía imposible fue transformado.


〽️Esta historia nos recuerda, que para Dios no hay nada imposible y que la fé sincera mueve su mano a favor de sus hijos. Muchas veces también nosotros caminamos heridos, cansados o esperando una respuesta del cielo, pero así como aquella mujer decidió acercarse, hoy somos llamados a hacer lo mismo: tocar el manto del Maestro con fé, creer aún cuando las fuerzas faltan, y confiar en que la gloria de Dios puede derramarse sobre nuestra vida en el momento menos pensado.

👉Cita referencial: Marcos 5:25-34📖



CELEBRA TUS LOGROS


💃🥁Después del cruce del Mar Rojo, con el ejército egipcio derrotado y el oro de Egipto en sus bolsillos, alguien tenía que organizar la atmósfera de victoria. Miriam no esperó a que los hombres le dieran permiso. Tomó su pandero (un instrumento que cargó desde la esclavitud pensando en la libertad) y lideró a todas las mujeres.


Hay gente que sabe hacer dinero, pero no sabe disfrutarlo. La prosperidad completa requiere la capacidad de celebrar. Miriam nos enseña que el liderazgo también es marcar el ritmo de la gratitud.


Tener éxito y mantener una cara larga es una contradicción. La belleza de la vida está en saber detenerse para celebrar el logro. Cuando agradeces con alegría pública, estás declarando que estás listo para la siguiente victoria. No guardes tu pandero; úsalo. La alegría atrae más abundancia que la queja.


Acción Personal

Señor, pon en mí un espíritu de celebración. No quiero solo acumular bienes, quiero disfrutar la vida y contagiar alegría a los que me rodean. Celebro hoy cada victoria que me has dado. Amén. 🎶✨

OSEAS Y GOMER

Dios le dio al profeta Oseas una orden impactante: "Cásate con una mujer promiscua". Esto sería una ilustración viviente de cómo Israel había sido infiel a Dios.Oseas obedeció y se casó con Gomer. 

Tuvieron tres hijos con nombres proféticos que llevaban mensajes de juicio: Jezreel ("Dios dispersa"), Lo-ruhama ("No amada"), y Lo-ammi ("No mi pueblo"). Imagina llamar a tus hijos con nombres de condenación cada día.Entonces vino la traición definitiva.Gomer abandonó a Oseas y a sus hijos.Regresó a su vida anterior de infidelidad.

Persiguió a otros amantes, desechando el amor fiel de su esposo.Oseas fue humillado públicamente como "el profeta con la esposa infiel".Devastado como esposo traicionado.Con el corazón roto como padre cuyos hijos perdieron a su madre. 

Las decisiones de Gomer la llevaron cada vez más bajo hasta que fue esclavizada y puesta a la venta en el mercado de esclavos.Entonces Dios habló otra vez con un mandato imposible:

"Ve, ama a tu esposa nuevamente, aunque ama a otro y es adúltera.Ámala como el Señor ama a Israel".Oseas fue al mercado de esclavos. Encontró a Gomer quebrantada y desolada.Pagó el precio de redención: quince siclos de plata y un homer y medio de cebada (equivalente a 30 siclos, el precio bíblico de una novia).Oseas compró de vuelta lo que ya era suyo. Redimió a su esposa infiel no porque ella lo mereciera, sino porque el amor lo impulsó.

Esta es la historia del evangelio en carne y hueso. Somos como Gomer: propensos a alejarnos del Dios que nos ama. Pero Él pagó el precio para redimirnos.


JOSABA


❤️Hoy te quiero hablar como mujer, como mamá,como alguien que a veces también siente miedo por lo que está pasando alrededor.


En 2 Reyes capítulo 11. Había un momento muy oscuro, Atalía mandó matar a todos los descendientes del rey para quedarse con el trono, era un ambiente de violencia, ambición por el poder y muerte.


Y en medio de todo eso, la Biblia dice:


“Pero Josaba hija del rey Joram, hermana de Ocozías, tomó a Joás hijo de Ocozías, y lo sacó furtivamente de entre los hijos del rey a quienes estaban matando, y lo ocultó de Atalía, a él y a su ama, en la cámara de dormir, y de esta forma no lo mataron.

Y estuvo con ella escondido en la casa de Jehová seis años; y Atalía fue reina sobre el país.”

(2 Reyes 11:2-3)


Una mujer, Josaba, tomó al bebé Joas y lo escondió,

Mientras afuera gobernaba la maldad, dentro del templo se estaba preservando la promesa de Dios, porque de ésa descendencia vendria el cumplimiento del pacto que Dios habia hecho con David .

De ése linaje vendria nuestro Salvador Jesucristo .


Josaba no lo sabía pero tenía algo claro en su corazón: ese niño no podía morir.


Y lo llevó al lugar más seguro que conocía… la casa de Dios.


Y a mí esto me toca mucho, porque  hoy no tenemos un decreto oficial de muerte, pero sí hay muchas cosas que amenazan a nuestros hijos, nuestra casa, nuestra fe, hay influencias del mal, hay confusión hay mucha maldad . 


Y a veces queremos resolver todo, preocupándonos más.


Pero Josaba hizo algo mucho mas profundo,

escondió al niño en el templo.


Y yo siento que eso es lo que muchas necesitamos escuchar hoy.


No todo se pelea afuera.

Hay cosas que se protegen adentro.

En oración.

En intimidad con Dios.

En la Presencia.


Tal vez no puedes controlar todo lo que pasa fuera de tu casa, pero sí puedes decidir dónde escondes a los tuyos espiritualmente.


Puedes cubrirlos con tus oraciones.

Puedes enseñarles la Palabra de Dios,

Puedes enseñarles a amar la presencia de Dios.


Joás estuvo seis años escondido, seis años que parecían silencio, pero en realidad eran protección. Dios estaba preservando una promesa.🙏


Y eso nos llena de paz, porque cuando algo está cubierto en la presencia de nuestro Señor Jesucristo no está perdido, está protegido.


A veces no necesitas preocuparte de más.

Necesitas hacer más altar.

Escóndelos en la presencia de Dios. 

Y confía en que Dios sabe cómo cuidar lo que tú le entregas en oración 🙏 



RUT: LA LEALTAD EN LO PEQUEÑO


Rut no fue famosa por “brillar”, sino por permanecer fiel cuando nadie la obligaba. Era extranjera, viuda y sin protección real, y aun así eligió la lealtad. Pudo volver a lo seguro, rehacer su vida lejos del dolor, pero se quedó al lado de Noemí por amor y por fe. 

Esa decisión la llevó a trabajar duro, en silencio, recogiendo espigas como una mujer común… y ahí, en lo pequeño, Dios estaba escribiendo algo grande.


Rut enseña la fortaleza cotidiana: cumplir la palabra cuando ya no conviene, sostener a los tuyos cuando tú también estás rota, y seguir adelante sin resentimiento. 

Su historia termina mostrando que la fidelidad humilde puede abrir puertas que el orgullo jamás abre: de Rut nace una línea que llega hasta David

SE PUEDE REDIMIR EL DIA DE MUERTOS


Respuesta directa: No. 


¿Por qué? 


1. Porque la Biblia dice que los muertos no regresan a la Tierra a convivir con los vivos (Lucas 16:19-31). 


2. Porque, por consiguiente, los muertos no pueden ni escuchar la música del mariachi, ni oler el copal, ni comer los tamales, ni admirar las flores, ni participan en nada que los vivos hagan (Eclesiastés 9:5-6) 


3. Porque creer que se puede tener contacto con los muertos es una práctica de brujería que abre puertas a la actividad demoníaca, destructora de vidas (Deuteronomio 18:10-12, Gálatas 5:19-21) 


4. Porque gran parte de sus elementos provienen de prácticas prehispánicas de corte pagano que, al igual que el punto 3, se alzan contra el conocimiento de la verdad de Dios. 


5. Porque la acepción moderna del Día de Muertos, con su enfoque en el concepto de la muerte y del rescate de las tradiciones prehispánicas, fue un intento del gobierno socialista de Lázaro Cárdenas, a casi mediados del siglo XX, para exaltar el nacionalismo mexicano, en detrimento de las narrativas religiosas católicas. Se buscó despojar la celebración del Día de Muertos de su trasfondo católico (Día de Todos los Santos) y dejar solo el cascarón de fiestas en torno a la exaltación a la idea de muerte y a la convivencia con los muertos como símbolos del orgullo nacional. Personajes como Diego Rivera, Frida Kahlo, o José Clemente Orozco fueron partícipes de esta conspiración. 


6. Porque aunque se argumente que lo único que se pretende es recordar a los difuntos, en realidad también se está reverenciando el concepto de muerte como realidad y contrapartida de la vida. Celebrar, reverenciar, o admirar la muerte en tanto contrapeso de la vida es como celebrar, reverenciar o admirar la enfermedad en tanto es contrapeso de la salud, o es como celebrar, reverenciar o admirar la suciedad en tanto es contrapeso de la limpieza. En un país como México, donde la muerte es un mal aumentado por tanta violencia y deshumanización, y donde hasta existe un culto a la muerte que de santa no tiene nada, y que a su vez retroalimenta cíclicamente la espiral de violencia en el país, enfatizar la muerte es por demás no solo inútil, sino social, psicológica, y espiritualmente dañino. 


7. Porque este énfasis en celebrar la muerte distorsiona el mensaje del Evangelio. La Biblia dice que el diablo vino para robar, matar y destruir, pero Jesucristo llegó para dar vida en abundancia. La muerte no es un amigo sabio que nos ofrece sabiduría para vivir intensamente la vida, es un enemigo espiritual que fue vencido por el Cordero de Dios, primero en la cruz, y después en la tumba vacía. El enfoque no debe ser la muerte, pues es tan solo un demonio derrotado y pisoteado por las sandalias del Nazareno, sino el Nazareno mismo, a Él debemos de contemplar, a Él debemos de acudir, deslumbrarnos por su poder, admirarnos de su luz, amarlo como Él nos amó primero. 


CONCLUSIÓN: A lo mucho, lo que debería de hacerse respecto al Día de Muertos es rescatar las prácticas iniciales que realizaban los primeros cristianos: honrar la memoria de los cristianos que ya se gozan en la presencia eterna del Señor, allá en el Paraíso. Sin embargo, es en la práctica imposible adoptar las creencias actuales del Día de Muertos y sintetizarlas con estas prácticas cristianas primitivas sin hacer violencia a los parámetros bíblicos. No celebremos la muerte, celebremos la vida, en específico la vida eterna que Jesucristo, el vencedor de la muerte, nos da a través de su sacrificio expiatorio.

REFORMA


La Reforma no celebró a un hombre, sino la autoridad suprema de la Escritura.


Si la Iglesia se aparta de la Palabra, pierde su luz; si vuelve a ella, Cristo reina en medio suyo.


📖 “A la ley y al testimonio; si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.” (Isaías 8:20)


📖 “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar… a fin de que el hombre de Dios sea perfecto.” (2 Timoteo 3:16–17)


 


Yo:      Hola Dios.

Dios:  Hola ...

Yo:      Me estoy desmoronando.  ¿Me puedes volver a armar?

Dios:  Preferiría no hacerlo.

Yo:      ¿Por qué?

Dios:  Porque no eres un rompecabezas.

Yo:      ¿Qué pasa con todas las piezas de mi vida que se caen al suelo?

Dios:   Déjalos allí por un tiempo.  Se cayeron por una razón.  Déjalas estar allí un rato y luego decide si necesitas recuperar alguna de esas piezas.

Yo:      ¡No lo entiendes!  ¡Me estoy rompiendo!

Dios:   No, tú no entiendes.  Estás trascendiendo, creciendo.  Lo que sientes son dolores de crecimiento.  Estás desprendiéndote de las cosas y las personas en tu vida que te están reteniendo.  No se están cayendo las piezas.  Las piezas se están poniendo en su lugar.    Relájate.  Respira profundamente y deja que esas cosas que ya no necesitas se caigan.  Deja de aferrarte a las piezas que ya no son para ti.  Deja que se caigan.  Déjalas ir.

Yo:      Una vez que empiece a hacer eso, ¿qué me quedará?

Dios:   Solo tus mejores piezas.

Yo:      Tengo miedo de cambiar.

Dios:   Te sigo diciendo: ¡NO ESTÁS CAMBIANDO!  ¡ESTÁS CONVIRTIÉNDOTE!

Yo:      ¿Convirtiéndome, en quién?

Dios:   ¡Convirtiéndote en quien yo creé para que fueras!  

Una persona de luz, amor, caridad, esperanza,  alegría, misericordia, gracia y compasión.  

Te hice para mucho más que esas piezas superficiales con las que has decidido adornarte y a las que te aferras con tanta codicia y miedo. 

Deja que esas cosas se te caigan.  ¡Te amo!  ¡No cambies!  ¡Conviértete! ¡No cambies!  ¡Conviértete!  Conviértete en quien quiero que seas, en quien creé.  

Voy a seguir diciéndote esto hasta que lo recuerdes.

Yo:       Ahí va otra pieza.

Dios:   Sí.  Deja que sea así.

Yo:       Entonces ... ¿no estoy roto?

Dios:    No, pero estás rompiendo la oscuridad,

  ¡¡Conviértete!!  ¡¡Conviértete en quien realmente eres!!” ♥️

PUEDEN LAS MUJERES SER PASTORAS?



por Armando H. Toledo


1. Mi respuesta a bote pronto es: ¡claro que sí pueden ser pastoras!, no solo debe haber pastoras, sino que debe haber muchas, porque la mies también es mucha, y el pastorado hace toda la diferencia en las discípulas cristianas en desarrollo (y también en los niños y niñas). El problema es, como veremos enseguida, ¿qué vamos a entender por "pastora" en esta discusión...


2. La controversia histórica "Pastoras: ¿sí o no?" se basa en un lamentable malentendido creado por el diablo (¿por quién más?), que hace que, cuando el individuo promedio piensa en "pastores" (o en este caso, pastoras) a su mente viene la versión moderna de aquellos sacerdotes medievales católicos que estaban al frente de sus capillas para oficiar misa de manera exclusiva. A estos "pastores" protestantes, evangélicos, etc., que están al frente de sus respectivos templos y que ofician, como buenos profesionales de la religión, las modernas "misas" (o cultos denominacionales dominicales) yo los llamo "los modernos sacerdotes", pues solo son la versión reformada (la adaptación del catolicismo a los tiempos modernos) de aquellos sacerdotes del catolicismo clásico medieval.


3. En ese sentido, las plazas "sacerdotales" del catolicismo reformado (el pastorado denominacional) han sido codiciadas por esas pocas mujeres cristianas posmodernas, fuertemente influenciadas por el movimiento mundano feminista, que les ha dicho que ellas también pueden tener autoridad espiritual sobre la congregación para efectuar ese trabajo sacerdotal que antes estaba bajo el ejercicio exclusivo de los discípulos varones, debidamente ordenados.


4. Pero la visión "armandística" dice que ni la figura de los pastores/sacerdotes, ni mucho menos la figura de las pastoras/sacerdotisas, están basadas en el evangelio de Jesucristo ni en las enseñanzas e indicaciones de nuestro apóstol Pablo; pues en la iglesia verdadera gobernada por el Espíritu, no hay nadie, aparte de Jesucristo, que esté autorizado a portar el título de "el pastor de la iglesia" (sea la iglesia universal o una iglesia local). Quienes así lo hace son discípulos culturales que solo evidencian que han tenido una pésima educación basada en ese catolicismo medieval que todos aquí en América Latina llevamos en los genes, y que es increíblemente difícil (pero no imposible) extirpar.


5. Ha sido la carne y el orgullo del espíritu los que han hecho que unos hermanos quieran tener el poder espiritual sobre otros; y es la falta de libertad espiritual la que hace que unos hermanos acepten el sometimiento al dominio de aquellos. Pero cuando el Espíritu dice: "Yo Soy el Señor, Yo Soy el Pastor de sus almas", nadie debe decir nada más, aparte de "así sea..." Ese era el espíritu de la Iglesia primitiva, aquella que era pastoreada por aquel Espíritu, antes de que renunciara a ese pastorado a fin de religionizarse según el formato judío para crear la primera religión cristianista: el catolicismo sacerdotal.


6. Claro que debe haber pastoras, y muchas: mujeres llenas del Espíritu de su Pastor que se hagan cargo de pastorear/discipular de cerca a las mujeres y a los niños. Y es obvio que debe haber pastores varones, y también muchos; pues de lo contrario, ¿quién va a pastorear/discipular de cerca a los varones? Un varón nunca debe pastorear a una mujer que no sea su mujer o su hija; y una hermana nunca debe pastorear a un varón que no sea su hijo.


7. No seamos tontos: pastorear no es predicar orgullosamente y exclusivamente en el atril de enfrente, ubicado en el "lugar santísimo" de nuestros templos, diseñados según el formato judío. Es más, ni siquiera debería haber templos, pues Dios decidió ya no vivir más en otros templos que no seamos nosotros mismos y nuestros hogares. Esos que pasan al frente de nuestros templos cristianistas a disque "pastorearnos" con sus predicaciones (muy rara vez buenas e interesantes), en realidad no nos están pastoreando, solo nos están enseñando: porque son maestros, aunque rara vez buenos e interesantes, pero no nos están pastoreando.


8. Quien de verdad tiene el don de pastoreo (hombre o mujer), aunque no tenga la licenciatura en teología ni esté ordenado u ordenada religiosamente, es alguien que te busca, te visita, ora contigo y por ti, ríe y llora contigo, te da, te quita, te reprende, te consuela, pero también de vez en cuando te da tus palizas; se compromete y está al pendiente de ti; come contigo, ayuna contigo; no te predica, solo lee y estudia la Biblia contigo para aprender juntos o juntas. Y es que él o ella saben (porque el Espíritu así se lo ha dicho), que el verdadero discipulado pastoral es lo que va a hacer que sobrevivas a esta desgracia de mundo, que se ha colado hasta los mismos atriles de la religión cristianista.


"Por una inteligencia

cristiana alternativa..."

FALSOS DIOSES


 

LOS EGREGOR NO CRISTIANOS

 
He estado reteniendo mucho líquido esta semana, lo cual significa que no estoy durmiendo bien, y me encuentro cayendo en algunos agujero de conejo (temas que te absorben profundamente) interesantes a altas horas de la noche. Últimamente he estado investigando un concepto llamado “egregores”, y es fascinante cómo conecta textos antiguos, psicología y Sagrada Escritura.

La palabra proviene del griego egrégoroi, que significa “vigilantes”. Se encuentra en el Libro de Enoc, donde los “Vigilantes” eran los ángeles que abandonaron su lugar designado en el cielo, descendieron a la Tierra e influenciaron a la humanidad de maneras totalmente erróneas. Enseñaron conocimiento prohibido, corrompieron a las personas y finalmente fueron juzgados por Dios.

Con el tiempo, el término egregor llegó a describir la presencia o energía espiritual que se forma cuando las personas se unen en torno a un mismo enfoque o propósito. Es como una forma de pensamiento colectivo, una “mente grupal” que empieza a cobrar una especie de vida propia. Puede verse en la cultura, la política e incluso en los fanatismos —básicamente en cualquier lugar donde grandes grupos de personas vierten emoción, atención y creencia en algo.


Aquí es donde se conecta con la Biblia. En Efesios 6:12, Pablo dice que “no luchamos contra carne ni sangre, sino contra principados y potestades”. Estas son entidades espirituales que influyen en sistemas, naciones e ideologías. Cuando las personas se reúnen en torno a algo que no proviene de Dios —ya sea el miedo, el orgullo, el engaño o el control—, es casi como si estuvieran alimentando una versión moderna de lo que los antiguos llamaban un egregor. Se convierte en una fuerza espiritual que comienza a moldear a esas personas, en lugar de que ellas moldeen al egregor.


Pero el revés también es real. Cuando las personas se unen en torno a Cristo, eso no es un egregor; es el Cuerpo de Cristo. Es el mismo principio de unidad, pero impulsado por el Espíritu Santo en lugar de la emoción humana. Uno drena y engaña; el otro da vida y verdad. A qué le entregamos nuestra energía y nuestro acuerdo importa profundamente, porque no solo cambia la cultura, sino que también moldea la atmósfera invisible que nos rodea.



MUJERES QUE CAMBIAN LA LEY




 

SAMUEL


 

EL LIBRO DE GENESIS


 

OTRA PERSPECTIVA EN LAS RELACIONES HOMBRE-MUJER

"Cuando te embaraces, se multiplicarán tus incomodidades físicas, y parirás a tus hijos con mucho dolor.

Tú y tus hijas se convertirán en el OBJETO DEL DESEO SEXUAL de los hombres, y los hombres siempre buscarán dominarlas".

(Paráfrasis libre e independiente de Armando H. Toledo de Génesis 3:16)

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1.  La palabra hebrea teshuqáh (תְּשׁוּקָה) se traduce habitualmente como “deseo”. Esta palabra aparece solo tres veces en todo el Tanaj: Génesis 3:16; Génesis 4:7; Cantares 7:10.


2.  Lo que tradicionalmente se había venido entendiendo como el deseo de la mujer hacia el hombre, debe leerse al revés: el deseo del hombre por la mujer, colocándola a ella como objeto de ese deseo.


3.  La frase “tu deseo será hacia tu marido” se debe leer correctamente, en términos semíticos, en una forma pasiva de decir: “Serás deseada por tu marido”.


4.  A diferencia del teshuqáh de Cantares 7:10 (“yo soy de mi amado, y conmigo él satisface su deseo”, PLIAHT), que se presenta en un contexto romántico y de mutua correspondencia, en Génesis 3:16 la teshuqáh surge en un entorno quebrado, donde ese "deseo" no es símbolo de amor mutuo, sino de una relación de poder asimétrico: en el mundo post-edénico, como resultado de su rebeldía e independización, las mujer van a ser convertidas en el objeto del insano deseo masculino, y eso será fuente de dominación violenta y deseo abusivo sobre ellas.


5.  Ejemplos de “hombres que desearon de forma irrefrenable” a una mujer, aparecen con fuerza dramática en ciertas historias bíblicas. Por ejemplo, Siquem ve a Dina, la desea intensamente, y la viola (Génesis 34:2). Amnón, hijo de David, siente un deseo enfermizo por su media hermana Tamar, tanto que cae enfermo de angustia, y finalmente la viola (2 Samuel 13:14). En ambos casos, el deseo masculino —no controlado ni contenido— conduce a la violencia, al abuso, y termina siendo castigado: los perpetradores, Siquem y Amnón, serán asesinados. El deseo del varón por la mujer, entonces, puede convertirse en pulsión destructiva cuando se vive desde la posesión, y no desde la reciprocidad.


6.  El verso no dice: “Desea a tu marido y sométete”. No hay ningún imperativo aquí. Lo que encontramos son verbos en tiempo futuro (תשוקתך... ימשל), que expresan consecuencias, no mandatos. La fórmula no es prescriptiva sino descriptiva. De ahí que Génesis 3:16 no deba interpretarse como un elogio al deseo ni como un ideal romántico, sino como una advertencia trágica: las mujeres sufrirán el deseo apasionado de los hombres.


7.  Yavéh no está ordenando a la mujer que dependa del varón ni le está concediendo al varón el derecho de dominarla. Está describiendo el futuro de un mundo roto, de un orden alterado por la desobediencia, donde el equilibrio entre los géneros —representado antes por la pareja igualitaria, amorosa, desnuda y sin vergüenza (Génesis 2:25)— ha sido sustituido por una relación que estará marcada por el deseo abusivo y el poder dominante.


8.  El relato bíblico de Génesis 3 no pretende legitimar la dominación, sino que la visibiliza como un daño, como una anomalía. El relato no glorifica la jerarquía: la narra como parte de la caída. De hecho, si se lee a la luz de todo el conjunto narrativo, es evidente que la Biblia no presenta esta situación como el estado ideal. El ideal fue el jardín, el compañerismo, el “hueso de mis huesos”. La estructura patriarcal/machista/violenta aparecerá después de la caída, no antes. Y por tanto, no era parte del plan eterno.


9.  Con la ayuda del conocimiento del hebreo, con la asistencia de la filología, y con el coraje de quien interpreta sin temor, lo que se descubre no es un mandato de sumisión, sino una advertencia sobre las consecuencias del desorden relacional. El dominio machista del varón no es un derecho otorgado por Dios sobre "las mujeres pecadoras todas ellas". Es, más bien, la descripción de una herida abierta; una que seguimos cargando. Sin embargo, se abre una puerta: si el dominio masculino no fue designado por el Creador, sino que fue resultado de un quiebre, entonces no es irreversible. Puede y debe ser sanado. La concepción y el trato de Cristo a las mujeres es la respuesta.


Por una inteligencia cristiana alternativa, Armando H. Toledo.

ABRAHAM EXPULSA AL ESPIRITU DE HAMAS DE SU PROPIO HOGAR


1.  "HAMAS" es un acrónimo palestino para el Harakat Al-Muqawama Al-Islamiya, o "Movimiento de Resistencia Islámica", aunque también suena a una palabra árabe que significa "celo" (de celoso), y a una palabra hebrea bíblica...


2. La palabra "hamás" aparece en Génesis 6:11, y dice que en los días de Noé "Dios vio que la tierra estaba corrompida y llena de hamás [violencia]." Así es, "hamás" es la palabra hebrea para dar la idea de "maldad violenta", o simplemente "violencia", y a veces se la traduce en Jeremías como "poseído": "El mundo entero fue poseído por un espíritu de hamás", refiriéndose a una posesión demoníaca global de violencia...


3. La posesión demoníaca es justo lo opuesto a estar lleno del Espíritu de Dios. Hamás es un espíritu: el espíritu demoníaco de violencia del Anticristo, y está intencionalmente motivado a destruir el llamado "Pacto abrahámico" mediante la orden de "toma posesión de la tierra y su linaje y corrige en su mente quién es el verdadero Dios". Les aseguro que Hamás es un espíritu demoníaco que ha estado activo desde los tiempos de Noé...


4. ¿Y qué hizo Dios con todos aquellos que tenían el espíritu de Hamás en los tiempos de Noé? Inundó la tierra y los destruyó. El espíritu de Hamás que poseía a toda la gente les causó que fueran destruidos, y los únicos que sobrevivieron y pudieron seguir con su vida, al menos no estaban llenos del espíritu de Hamás...


5. "Hamás" es una palabra que es usada para hacer referencia a los caldeos y los babilonios en Jeremías 31, los siquenitas de Jeremías 9, y a los egipcios de Joel 3. La gente no sólo estaba llena del espíritu de Hamás en los días de Noé, también lo estuvieron durante los imperios caldeo, babilónico, siquenita y egipcio.


6. El punto es este: la gente nacía y moría, pero el espíritu de Hamás siempre se quedaba. El espíritu de Hamás siempre actúa en-y-a-través-de las naciones, sus gobernantes y la gente, para lograr la posesión de la tierra, la aniquilación del linaje y la destrucción de los planes de Dios.


7. Hamás parece ser un espíritu demoníaco guerrero poderoso, y cuando lo vemos celebrado a nivel global, debemos reconocer que eso es un acto de adoración y de beligerancia espiritual...


8. Si nos regresamos en la historia bíblica, resulta que Abraham, Sara, Agar, Isaac e Ismael están viviendo un conflicto doméstico muy fuerte. Abraham es el padre de los dos hijos, pero solo un pacto se puede establecer. ¿Cuál hijo deberá heredar la promesa del pacto? Hay conflicto ente las dos mujeres madres, y entre los hijos varones. Sara decide deshacerse de Agar echándola de la casa. El argumento de Sara es este: "Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta [ha-más] sea sobre ti; yo te di mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre tú y yo" (Génesis 16:5).


9. No olvidemos que aunque fue Sara quien invitó a Agar la egipcia a entrar a la casa y ser la concubina y madre del hijo que sería putativo a Sara, ahora le dice a su marido "necesitamos echarla". Piensenlo bien, ¿qué hacemos con un demonio? Lo echamos fuera. Sara fue con su marido y le dijo "¡saquemos a esa mujer, que sólo ha traído el espíritu de hamás a nuestro hogar!" El espíritu de Hamás entró con Agar, pues es un espíritu demoníaco...


10. El espíritu de Hamás que estuvo en los días de Noé entró en la casa de Abraham cuando Agar fue invitada por la misma esposa a ENTRAR AL HOGAR como mujer concubina de Abraham. Así, el conflicto en realidad se dio entre el Espíritu Santo y el espíritu demoníaco de Hamás, de modo que Abraham tuvo que hacer una elección: ¿quién se quedaría en su casa?, ¿el espíritu de Hamás o el Espíritu de Dios? Eligió al Espíritu de su Dios y a su esposa Sara y a su hijo Isaac, y echó fuera, como a un demonio, al espíritu de Hamás, a su concubina Agar y a su hijo Ismael...


11. Esta es una revelación muy profunda. Y la Biblia no solo nos dice lo qué sucedió entonces, sino lo que sucede ahora. Por eso se dice que no sólo vemos la Biblia, sino que vemos a través de ella para dar sentido a lo que estamos viviendo actualmente en este mundo. La batalla que se libró en aquel entonces en la casa de Abraham, es la misma batalla que se está librando el día de hoy en la tierra de Abraham: el espíritu de Hamás contra el Espíritu Santo de YHWH. Y ambos no pueden coexistir.


"Por una fe inteligente..."

Armando H. Toledo, para La Ucli