MUJERES SOLTERAS



A medida que el porcentaje de mujeres solteras aumenta en el mundo, también aumenta el número de ellas que dicen: “Señor, tú dijiste que concederías los deseos de mi corazón. ¿Por qué sigo soltera?”.

En nuestra sociedad actual la soltería es como una nube invisible que denota un fracaso. Es como una especie de plaga. Pareciera que un manto de negatividad cubriera a aquellos que no mantienen una relación. Incluso en la Iglesia se recalca tanto el fortalecimiento de los matrimonios y las familias lo cual sin duda es muy necesario, que muchos solteros quedan con la percepción de que hasta que no se casen y tengan su propio hogar no estarán completos. Están como en un limbo, caminando con signos de interrogación sobre sus cabezas.

Como mujer soltera escribo esto con la propiedad de la experiencia. Le digo al Señor: Aunque esté casada o soltera, “te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien” (Salmos 139:14). Sin embargo, entiendo perfectamente cómo se sienten muchas mujeres solteras cuando la gente les pregunta: “¿Y estás casada?”, o “¿Y cuándo te casas?”. En su defensa, me gustaría mencionar algunas razones del aumento actual del número de solteros.

Primero, muchas personas tienen expectativas poco realistas sobre las relaciones. En nuestra rápida sociedad actual, las mujeres son bombardeadas constantemente con imágenes de perfección en la televisión, las películas y las revistas; e incluso por Facebook, Twitter e Instagram. Debido a esto, para poder atraer a un “hombre adecuado”, y que esté disponible, las mujeres son presionadas a ser las más hermosas y activas. Algunas recurren a cirugías plásticas para obtener la figura perfecta, como si estuvieran en alguna clase de competencia para alcanzar el cuerpo perfecto.

Pero un cuerpo perfecto no les conseguirá un hombre perfecto, ni hará que tengan un matrimonio feliz. Dios nos ha dado a todos lo que necesitamos para cumplir su voluntad para nuestras vidas. Eso significa que la persona que Él tiene para usted la encontrará atractiva sin necesidad de recurrir a artificios adicionales. Además, no hay matrimonio que no pase por momentos difíciles. Por eso es que la Biblia nos pide que nos deleitemos en el Señor, y no en nuestro cónyuge. Él es el único que puede satisfacer realmente los deseos de nuestro corazón.

Segundo, ha habido un férreo ataque espiritual sobre los hombres y la hombría. No podemos ignorar la dolorosa realidad de que muchos hombres en edad de casarse no están disponibles por algún motivo. Una cantidad desproporcionada de hombres afroamericanos e hispanos están siendo encarcelados, y un creciente número de hombres están escogiendo estilos de vida alternativos. Algunos hombres son abiertamente homosexuales, mientras que otros son bisexuales y mantienen sus relaciones con el mismo sexo y su confusión sobre su identidad sexual en secreto. Al hacerlo, exponen a sus esposas al descalabro emocional y a enfermedades de transmisión sexual.

Pero no me malinterprete: Yo tengo el mayor respeto, amor y consideración por los hombres. Los hombres han sido hechos a la imagen de Dios. Hay hombres de Dios seguros, bien parecidos y fuertes que desean casarse. Yo simplemente estoy siendo honesta sobre las dificultades que enfrentan muchas mujeres solteras al tener que elegir en un redil cada vez más carente de candidatos que sean temerosos de Dios.

Esto nos lleva a otro grupo que llamaremos los “conquistadores”. Estos hombres están en una categoría especial. Ellos están al tanto del déficit de hombres elegibles, y por lo tanto, se consideran una clase de producto. Estos hombres suelen cortejar a diferentes mujeres simultáneamente, sin la mayor preocupación del dolor que puedan causar. Utilizan libremente a las mujeres para su ganancia personal, dejando que estas les compren de todo, desde teléfonos celulares hasta automóviles de lujo.

Han perfeccionado sistemáticamente el arte de la seducción, diciendo exactamente las palabras que las chicas quieren oír. Los conquistadores saben cómo mantener a las mujeres jóvenes esperanzándolas con aquello que ellas más desean: un compromiso. A menudo los conquistadores hacen esperar a las mujeres durante años, usando la esperanza como anzuelo. Les dan la suficiente esperanza como para mantenerlas bajo su control. El problema es que esperanzan a múltiples mujeres simultáneamente, a menudo en diferentes lugares e incluso ciudades.

Para un conquistador el compromiso representa la posible pérdida de varias fuentes de ingreso provenientes de otras mujeres. No desea comprometerse con una mujer porque eso requiere finalizar con otras relaciones lo que por ende le quitaría sus beneficios.

Estos conquistadores operan bajo lo que yo llamo un espíritu de casanova. El objetivo de este espíritu es seducir a mujeres solteras cautivándolas con palabras que ellas anhelan escuchar. El idealismo y el romanticismo pueden nublar el buen juicio de las mujeres solteras. La imagen del vestido de bodas blanco y del que será su nuevo hogar es una constante en la mente de muchas mujeres. El deseo de tener una familia e hijos y la presión del reloj biológico hace que muchas terminen con el hombre equivocado y tolerando comportamientos inaceptables. Es verdaderamente triste ver mujeres soportando maltratos y malgastando un tiempo valioso esperando una propuesta que jamás llegará.

“De tin marín de do pingüé” es el nuevo dilema que se ha presentado debido a la gran cantidad de mujeres atractivas y disponibles. Casanova se siente como un niño en una dulcería, ando vueltas buscando pero incapaz de escoger y de comprometerse. Este espíritu no es solo indeciso, sino retorcido, ya que ata a varias mujeres a la vez, inocentes todas de que él está viendo a otras mujeres simultáneamente.

A mí me sorprende ver la manera en que este espíritu de casanova obra. Se alimenta de la creencia de que una mujer está incompleta si no está casada. Las Escrituras nos dicen que en Él somos completos, estemos casados o no (Colosenses 2:10). Muchas mujeres solteras son hoy profesionales e independientes económicamente. Son talentosas e inteligentes, y aun así sienten que les falta algo. Doy gracias a Dios porque hay cristianas talentosas e inteligentes que tienen respeto propio y altos valores morales. Como lo dice Proverbios 31:25: “Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir” (NVI). Esos son precisamente los atributos que el enemigo quiere robarles a las mujeres solteras. El plan del enemigo es dar la impresión de que el hecho de ser una mujer cristiana salva, pero soltera, es una terrible desventaja. No crea en esa mentira. Personalmente puedo decir que es un gozo extraordinario servir a Dios y alcanzar a la humanidad como soltera. La Biblia dice que ser solteros tiene sus beneficios. Como lo afirma el apóstol Pablo, la mujer soltera se puede ocupar de las cosas del Señor (ver 1 Corintios 7:34). Es verdad que hay un grupo de solteras que encuentran genuina satisfacción en el trabajo del ministerio, pero independientemente de que estemos casadas o solteras, debemos sentirnos conformes (Filipenses 4:11). Las que desean casarse y se preguntan cuándo Dios les dará un esposo, deben saber lo siguiente: Dios las ama, y Él tiene a un hombre de Dios para ustedes que no jugará con sus emociones, y que las honrará, amará y respetará. Estén tranquilas.

Isaías era un verdadero profeta de Dios, y parecía como si hubiera vivido en nuestros días. Profetizó: “Echarán mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo, diciendo: Nosotras comeremos de nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas; solamente permítenos llevar tu nombre, quita nuestro oprobio” (Isaías 4:1). Debido al desequilibrio entre la cantidad de solteras cristianas para la cantidad de solteros cristianos, pareciera haber un creciente espíritu de desilusión que produce desesperación, especialmente entre las mujeres que sienten que cuentan con un tiempo limitado para comenzar una familia.

La Biblia dice: “Así son los que van de casa en casa cautivando a mujeres débiles cargadas de pecados, que se dejan llevar de toda clase de pasiones” (2 Timoteo 3:6, nvi). Tal vez usted se pregunta: “¿Qué es una mujer débil?”. En el original griego se usa la expresión “mujercillas”, que denota mujeres que tienen poco respeto de sí mismas. También se define como “mujeres de voluntad vulnerable”. Y una mujer de voluntad vulnerable, según la Biblia, es una mujer ingenua. Ingenua significa simplemente que puede ser engañada o seducida fácilmente. Las mujeres ingenuas tienen la tendencia a creer todo lo que los hombres les dicen sin cuestionarlo. A las mujeres ingenuas se les dificulta resistirse a las palabras cautivadoras de los hombres lujuriosos. Muchas caen presas del espíritu de lujuria por su incapacidad de resistirse.

La tarea del enemigo es tomar a las mujeres solteras de Dios y hacer que sucumban a la presión de involucrarse emocional (y físicamente) con alguien que no es del agrado de Dios para ellas. Fíjense en el proceso: El enemigo produce desánimo por el estado de soltería de la mujer. Producto de la lástima por su condición, esta comienza a salir con alguien que no ama a Dios o que no está comprometido en seguir su Palabra. Ella piensa que Dios no complacerá los deseos de su corazón, así que le entrega su corazón a alguien que no es el que Dios quiere para ella. Incluso puede caer en pecado sexual, el cual no solo es un pecado contra Dios, sino contra su propio cuerpo.

El enemigo es astuto, y usará cualquier argucia para sacarnos del carril. No se desanime. Si usted ha caído en la trampa de las malas relaciones en el pasado, tal vez con un casanova, no deje que la rabia se apodere de su corazón. Recuerde que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman y que son llamados de acuerdo con su propósito (Romanos 8:28). Todas las experiencias que vivimos tienen un propósito. No se trata de usted. Dios permite que usted pase por ciertas pruebas a fin de que pueda ayudar a otros que están pasando por la misma situación. Asimile las lecciones que aprendió durante los períodos difíciles de su vida. Si usted cayó en la trampa del enemigo y se involucró con el hombre equivocado, arrepiéntase, perdone a quien le haya hecho daño, y perdónese usted misma. Luego siga adelante. La Biblia dice que Dios tiene buenos planes para nosotros (Jeremías 29:11). Estas palabras son para usted, aunque haya cometido errores.

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