EL AYUNO



El ayuno necesita que al tiempo de hacerlo, lo acompañemos con la oración y que nos dejemos guiar por el Espíritu Santo. Ayunar para que la gente que nos rodea tenga la impresión de que somos "santos" o para que tengan una impresión diferente a la que tiene, invalidaría inmediatamente lo que intentamos hacer al hacer el ayuno. De hecho, hacerlo por las motivaciones erróneas, no sólo invalida el ayuno, sino que podríamos incurrir en pecado - orgullo.

Cuando ayunamos no podemos pretender que por hacerlo podemos torcer la mano a Dios y forzarlo a hacer lo que queremos. A veces el plan de Dios no es el que plan por el que ayunamos y es por esta razón que es vital que tengamos nuestro espíritu con la aptitud correcta para escuchar del Espíritu de Dios y que estemos dispuestos a humillarnos y recibir la dirección de Dios, sea cual sea.


El ayuno necesita que al tiempo de hacerlo, lo acompañemos con la oración y que nos dejemos guiar por el Espíritu Santo. Ayunar para que la gente que nos rodea tenga la impresión de que somos "santos" o para que tengan una impresión diferente a la que tiene, invalidaría inmediatamente lo que intentamos hacer al hacer el ayuno. De hecho, hacerlo por las motivaciones erróneas, no sólo invalida el ayuno, sino que podríamos incurrir en pecado - orgullo.

Como dijimos en la introducción, ayunar por motivaciones inapropiadas podría hacer que causemos un mal en vez de un bien. La Biblia nos dice que en qué consiste el ayuno falso. Veamos:

Los israelitas hicieron del ayuno un ritual y muchas veces llegaban al extremo de anunciar públicamente que estaban ayunando o que se disponían a hacerlo. ¡Este tipo de ayuno público no impresiona a Dios!

En una ocasión Dios usó a su profeta Isaías y les anunció que Él no notaba sus ayunos porque ellos lo hacían para vanagloriarse a sí mismos y no por las motivaciones correctas.

El verdadero ayuno


"«¡Clama a voz en cuello, no te detengas,
alza tu voz como una trompeta!
¡Anuncia a mi pueblo su rebelión
y a la casa de Jacob su pecado!
Ellos me buscan cada día
y quieren saber mis caminos,
como gente que hubiera hecho justicia
y que no hubiera dejado el derecho de su Dios.
Me piden justos juicios
y quieren acercarse a Dios. Dicen:
"¿Por qué ayunamos y no hiciste caso,
humillamos nuestras almas y no te diste por entendido?"
He aquí que en el día de vuestro ayuno
buscáis vuestro propio interés y oprimís a todos vuestros trabajadores.
He aquí que para contiendas y debates ayunáis,
y para herir con el puño inicuamente;
no ayunéis como lo hacéis hoy,
para que vuestra voz sea oída en lo alto.
¿Es este el ayuno que yo escogí:
que de día aflija el hombre su alma,
que incline su cabeza como un junco
y haga cama de telas ásperas y de ceniza?
¿Llamaréis a esto ayuno y día agradable a Jehová?
El ayuno que yo escogí,
¿no es más bien desatar las ligaduras de impiedad,
soltar las cargas de opresión,
dejar ir libres a los quebrantados
y romper todo yugo?" Isaías 58:1-6
En el texto bíblico podemos ver que los israelíes ayunaban pero continuaban sus injusticias y Dios les pregunta para qué sirve ayunar si se continúa viviendo una vida de peleas, trifulcas y abuso. ¡Este tipo de ayuno nunca agradaría a Dios!

El tipo de ayuno que agrada a Dios

Dios nos dice en lo que consiste el ayuno verdadero, el que agrada a Dios: ayunar y compartir con los pobres y con los hambrientos. No oprimir al desvalido y comenzar a tratar al pobre con equidad, dándoles lo que se ganan. Compartir nuestras bendiciones con los demás. Dejar de pelearnos entre sí, etc.

El tipo de ayuno que sí agrada a Dios Cuando ayunemos debemos hacerlo ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE parar buscar la presencia de Dios. Si lo hacemos para que la gente nos vea, ese ayuno será inaceptable ante Dios. Debemos ayunar para alimentar, durante el período de ayuno, más a nuestro espíritu que a nuestra carne. Como la tendencia natural que la carne empuje más que el espíritu, debemos alimentar al espíritu para que siempre termine haciendo lo que el Espíritu de Dios desea en nuestras vidas y así no sucederá como alguna vez sucedió con Pablo:


"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne, porque el deseo de la carne es contra el Espíritu y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais". Gálatas 5:16-17

Tipos de ayunos



El ayuno absoluto. Este ayuno consiste en la abstención total de alimento alguno, incluyendo líquidos, como el agua. Este tipo de ayuno es peligroso si se hace por demasiados días y si no se hace guiado por el Espíritu.

El ayuno normal. Este es el que hacemos cuando nos inhibimos de ingerir alimentos por un período de tiempo limitado, entre 1 día de 24 horas hasta 7 días. En este ayuno se ingiere líquidos.

Ayuno parcial. Este tipo de ayuno consiste en una dieta limitada. A veces nuestra carne es débil con la Coca-Cola, con el Chocolate, con los vegetales, etc. Pues en este ayuno nos inhibimos de ingerir estos alimentos por un tiempo. ¡No crean que es tan fácil como parece! ¿No comer chocolate? ¡Para algunos es casi mortal! Otra forma de hacer este ayuno parcial es no comiendo una de nuestras comidas por un período definido. Por ejemplo, no comiendo el desayuno, o el almuerzo, por 15 días.

Finalmente tenemos el ayuno que consiste en no ingerir alimento alguno por una o dos noches, mientras oramos toda la noche, sin cesar. Esta oración podría ser en intercesión, u otro tipo de oración.


Cuando ayunamos podemos continuar con nuestras tareas diarias regulares sin mostrar que estamos afligidos por la falta de alimento. Durante estos días de ayuno y de continuar con nuestras tareas regulares, debemos interrumpirlas para orar, aunque sea por breves lapsos. La idea es no hacer que nuestro sacrificio sea notado, sino que sea algo privado entre nosotros y Dios.

Debemos ayunar en secreto, y el deseo debería ser buscar de Dios, buscar su dirección en nuestras vidas, ayudar a nuestro espíritu a dominar sobre nuestra carne y a estar en la presencia del Santo de Israel lo más santificados posible.


»Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público." Mateo 6:16

¿Por qué ayunar?

Buscar la presencia de Dios y su voluntad en nuestras vidas. Ya hemos hablado repetidas veces sobre este motivo. Cuando tenemos una decisión importante que debemos tomar en nuestras vidas, el ayuno resulta esencial, ya que el Espíritu de Dios se comunica con nuestro espíritu salvo. Mientras más fuerte es nuestro espíritu sobre nuestra carne, más clara y efectiva será esta comunicación.
Los líderes de las iglesias deberíamos ayunar cuando debemos tomar una acción disciplinaria contra un hermano o hermana en el Cuerpo de Cristo. Un ejemplo lo vemos cuando Josué tuvo que identificar a la persona que fue el culpable de que los israelitas sufrieran una derrota en Ai, aún cuando Dios les aseguró la victoria. Ver el pecado de Acán en Josué 7:1.
Podemos ayunar como intercesión por nuestra nación, nuestras ciudades, nuestras iglesias, o nuestros amados. Ester y Daniel, por ejemplo, lo hicieron y los resultados fueron magníficos.
Podemos ayunar por los hermanos y hermanas que están siendo perseguidos en todo el mundo por su creencia en Cristo. El ayuno, la predicación del evangelio y la ayuda monetaria y en forma de otros recursos son vitales para que se predique la Palabra en toda nación.
Ayunamos cuando existe una guerra espiritual que debemos lucha, ya sea contra una tendencia pecaminosa o contra un espíritu inmundo o satánico. Un ejemplo lo vemos cuando el chico poseído no fue librado y Jesús informó a sus discípulos sobre la necesidad de orar y ayunar para poder contender con estas fuerzas espirituales.
Existen otras razones más específicas y detalladas por las que podríamos justificar un período de ayuno, pero lo importarte es que, sea por el motivo que sea, siempre lo hagamos para que la voluntad de Dios sea la que se imponga en cualquier situación, no la nuestra. Con denuedo insto a nuestros lectores a orar y a ayunar, en la privacidad de sus hogares, en medio de nuestras ocupadas vidas, en lo secreto de nuestras habitaciones, etc. Insto a nuestros amados lectores a buscar la voluntad de Dios en sus vidas, porque si así lo hacemos, viviremos la vida de victoria que Dios tiene planificada para nosotros.



La abstinencia de comida por motivos religiosos era requisito de la Ley únicamente en el día de Expiación (Lev 16.29, 31; 23.27–32). Cada persona tenía la libertad de optar por esta práctica (2 S 12.16, 21–23). Al regreso del exilio se establecieron cuatro ayunos para recordar los días de la cautividad (Zac 7.1–7; 8.19). Más tarde, el ayuno se incluyó en la fiesta de Purim (Est 4.1–3, 15–17). Jesús aprobó el ayuno, pero hizo serias advertencias sobre su mala práctica (Mt 6.16–18; 9.14–17).

· El ayuno es para el hombre aflicción del alma
· El ayuno ante Dios es para Santificación.

El ayuno Tenia dos Propósitos ? · El primer propósito del ayuno en el antiguo testamento era para humillarse ante Dios Pidiéndole ayuda y perdón cuando cometían pecado y falta delante de el y así evitar
el juicio y la ira de Dios cuando su paciencia llegaba al limite y cuando el pecado era para muerte. No importaba el pecado cual grande fuera, Dios lo perdonaba cuando se humillaban y se arrepentían de corazón, el ayuno lo acompañaban rasgando sus vestidos enseñando su cuerpo, rapándose la cabeza, postrados en tierra y echándose cenizas y polvo sobre su cuerpo. (Aclaración importante; cuando Dios perdonaba, simplemente les perdonaba la vida pero las consecuencias del pecado ellos mismos las pagaban los ejemplos los vemos en toda la Biblia)

· El segundo propósito era el que el hombre hacia cuando enterraban a un familiar, pariente, o amigo, que ellos amaran, como una muestra de dolor, tristeza, y respeto por aquel ser que se iba. (Lo contrario a lo de hoy que en vez de ayunar sirven alimento)

Ejemplos de la Biblia:
(1 Samuel 31:11) 11Cuando los de Jabes de Galaad se enteraron de lo que habían hecho los filisteos con Saúl, 12todos los hombres valientes se levantaron y, caminando toda aquella noche, quitaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos del muro de Bet-sán, y llevándolos a Jabes los quemaron allí. 13Tomaron sus huesos, los sepultaron debajo de un árbol en Jabes y ayunaron siete días.

(2 Samuel 1:11) 11Entonces David, tirando de sus vestidos, los rasgó, y lo mismo hicieron los hombres que estaban con él. 12Lloraron, se lamentaron y ayunaron hasta la noche, por Saúl y por su hijo Jonatán,

(2 Samuel 12;15) Jehová hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David, y enfermó gravemente. 16Entonces David rogó a Dios por el niño; ayunó David, se retiró y se pasó la noche acostado en tierra. 17Los ancianos de su casa fueron a rogarle que se levantara del suelo, pero él no quiso, ni comió nada con ellos.

(2 Cronicas 20:3) 3Josafat tuvo miedo y humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. 4Se congregaron los de Judá para pedir socorro a Jehová;

(Esther 4:1) 1Luego que supo Mardoqueo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, se vistió de ropa áspera, se cubrió de ceniza, y se fue por la ciudad lanzando grandes gemidos, 2hasta llegar ante la puerta real, pues no era lícito atravesar la puerta real con vestido de ropa áspera. 3En toda provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, había entre los judíos gran luto, ayuno, lloro y lamentación. Saco y ceniza era la cama de muchos.

(Salmo 35:13) 13Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí con ropas ásperas; afligí con ayuno mi alma y mi oración se volvía a mi seno.

(Salmo 69:10) 10Lloré, afligiendo con ayuno mi alma, y esto me ha sido por afrenta.11Me vestí, además, con ropas ásperas y vine a serles por proverbio.

(Joel 1:14) 14Proclamad ayuno, convocad asamblea, congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová, vuestro Dios, y clamad a Jehová.

(Joel 2:12) 12»Ahora, pues, dice Jehová, convertíos ahora a mí con todo vuestro corazón, con ayuno, llanto y lamento.

(Joel 2:15) 15¡Tocad trompeta en Sión, proclamad ayuno, convocad asamblea.

(Jonas 3:15) 5Los hombres de Nínive creyeron a Dios, proclamaron ayuno y, desde el mayor hasta el más pequeño, se vistieron con ropas ásperas. 6Cuando la noticia llegó al rey de Nínive, este se levantó de su silla, se despojó de su vestido, se cubrió con ropas ásperas y se sentó sobre ceniza.

El Propósito del ayuno en el nuevo Testamento

· El ayuno en el nuevo testamento Cristo lo instituyo como una necesidad para la preparación y fortaleza espiritual del Cristiano, (Marcos 2:19)
· Pero para los escribas y fariseos de ese tiempo era simplemente un acto de aparente santidad ante los hombre y no ante Dios. (Mateo 6:16)
· Antes de que Jesús lo instituyera a los Discípulos los seguidores de Juan el Bautista ya lo Practicaban. (Marcos 2:18)

(Marcos 2:18) 18Los discípulos de Juan y los de los fariseos estaban ayunando. Entonces fueron y le preguntaron:

—¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan,

(Mateo 6:16)16»Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público.

(Marcos 2:19) Acaso pueden ayunar los que están de bodas mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. 20Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces, en aquellos días, ayunarán.

(Hechos 14:22) 22confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que permanecieran en la fe y diciéndoles: «Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios». 23Constituyeron ancianos en cada iglesia y, después de orar y de ayunar, los encomendaron al Señor en quien habían creído.

el propósito del ayuno es el de afligir el alma ante Dios humillándonos y dándole lugar para que nos prepare nos santifique nos use con su poder. Pero debe de ir acompañando de oración y de lectura de su palabra. Ya que es el proceso de comunión con Dios.
El ejemplo claro lo dio Jesús al irse al desierto para ayunar por 40 días y 40 noches.

(Lucas 4:1) 1Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto 2por cuarenta días, y era tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días, pasados los cuales tuvo hambre.

(Mateo 4:1) 1Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. 2Después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, sintió hambre. 3Se le acercó el tentador y le dijo:

—Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.

(Marcos 1:12) 12Luego el Espíritu lo impulsó al desierto. 13Y estuvo allí en el desierto cuarenta días. Era tentado por Satanás, y estaba con las fieras, y los ángeles lo servían.

· El ayuno debe ser reverente, con una vida piadosa delante de Dios. Con esto no se quiere decir que el hombre tiene que ser perfecto, pero antes de ofrecer ayuno a Dios debemos estar conscientes de que primero estemos a cuentas con nuestro hermano o nuestro prójimo y estemos libres de rencillas, pleitos, amargura, ira, enojo, que anide en nuestro corazón. Con esto me refiero a que no guardemos enojo, celos, rencor, venganza, en el corazón.
(Por que los pleitos, los enojos y los desacuerdos, el enemigo siempre los pone por delante de nosotros para caída y aflicción de espíritu pero no les debemos dar cabida para que aniden.) (Efesios 4:26) 26Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27ni deis lugar al diablo.

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