EL RECHAZO

 EL RECHAZO

Parte I


Esta es la primera parte de una serie sobre el rechazo, compártelo con tus amigos... que lo disfrutes!


¿QUE ES EL RECHAZO?


Salmos 27.10

Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.


Lucas 4.18-19

18 El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor. 

 

Jesús inicia su poderoso ministerio en la tierra con su tarjeta de presentación: ¡Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos! Entendemos que una persona esta quebrantada de corazón cuando ha sido herido o particionado a causa de los abusos recibidos en el caminar de la vida. ¿Cómo visualizamos un cautiverio? Cuando una persona está sometida tanto a emociones como hábitos que le producen infelicidad, trastornos, decadencia, derrota, aislamientos y fracasos continuos.


Es emocionante conocer que Dios es un Padre amoroso y tierno que está pendiente de los que le buscan. El salmista dice: El sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas (Salmos 147.3). Esto debe ser para nosotros una hermosa esperanza, no nos quedaremos con las heridas en el corazón, nuestro padre las sanará y las vendará para darnos una vida de gozo y felicidad.


En Isaías 53.4 dice que Jesús llevó nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores. Dolores y enfermedades son dos vocablos diferentes con distintos significados que pueden presentarse simultáneamente o en situaciones independientes. Estamos hablando de las enfermedades físicas y los dolores emocionales; además, la Escritura nos enseña en el versículo siguiente que también llevó nuestros pecados. 


Enfermedad, dolor y pecados son nominativos diferentes que afectan diferentes partes de nuestro ser. Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo (1Tesalonisenses 5.23). Dios desea nuestra sanidad por completo, en todo sentido y en todas nuestras áreas. 


Una de las heridas más comunes que vemos en las personas es el rechazo. Esto proviene de: 

1) La falta de amor; 

2) Aceptación; y 

3) Aprobación. 


Todo ser humano necesita de estos tres elementos básicos para satisfacer sus necesidades internas. Los padres son los primeros responsables de inyectar estos tres satisfactores en sus hijos, incluso, desde el momento de la concepción. 


Los primeros 5-6 años de vida son relevantes para forjar un carácter y desarrollar su personalidad. Durante este tiempo, estos tres satisfactores son vitales, pues nutrirá sus emociones y el concepto que tenga de sí mismo como el de los demás. Cuando falta, o es de mala calidad, se provoca un serio problema: El rechazo, y sus resultados son devastadores. 


Este problema incapacita al ser humano para recibir amor, seguridad, identidad, aceptación, autoestima y una imagen sana. Esta incapacidad, lo destruye emocionalmente para amar y ser amado. Su comportamiento será influenciado por esta carencia. Los hijos son afectados cuando los padres no saben comunicar el amor, aceptación y aprobación necesarios para darles una seguridad interna. Con el tiempo y durante su crecimiento, se va sembrando una raíz de amargura que resulta incontrolable y totalmente dañina.


El rechazo es una terrible puerta a la amargura. El siguiente paso es el asilamiento y la anarquía (auto-dependencia). La rebeldía es un grito interno y silencioso, pidiendo a sus padres calidad de vida. Este es un proceso emocional infeccioso: 1) Se abre una herida emocional; 2) Viene el resentimiento, el odio; 3) Aparece la amargura; 4) Se termina con rebeldía, aislamiento.


Podemos considerar el rechazo como un abuso emocional, debido a los tres satisfactores principales del ser humano. Amor, aceptación y aprobación. El maltrato viene desde los tres ángulos: 1) La falta de amor y de sus múltiples manifestaciones. 2) La falta de aceptación como persona, y 3) la no aprobación de sus roles.


El rechazo es la ausencia o la sensación de ausencia de amor y/o aceptación. Esto da como resultado el sentirse que no tiene valor para los demás y una baja autoestima e inferioridad. Regularmente una persona rechazada practica el rechazo con otras personas.


En sicología se define el rechazo como la serie de trastornos emocionales y/o mentales que se van manifestando a lo largo de la vida como consecuencia de no haber tenido o experimentado el amor necesario, desencadenando una conducta neurótica. Ya que el rechazo desencadena diferentes trastornos emocionales, se abren puertas para que la amargura tome un lugar de preeminencia en la vida de las personas.


Una lucha interminable por obtener aceptación es un claro síntoma de rechazo. Algunas personas hacen una infinidad de intentos por sentirse aceptados, se unen a grupos étnicos (pandillas, bandas, sectas), toman hábitos de otras personas, se enfrascan en una lucha por parecer lo que no son a fin de caer bien a otros y sentirse aceptados.


¿DE DONDE PROCEDE EL RECHAZO? 


Puede venir desde el mismo momento de la concepción. Muchos nacimientos provienen de niños no deseados, producto de una locura sexual. Este ser creado en el vientre de la madre sentirá y escuchará las frases de rechazo de sus padres.


La educación es una fuente constante de rechazo. Las malas palabras, frases hirientes, maltratos, maldiciones y más, marcan el corazón con heridas de rechazo. Estas palabras, aparte de lastimar el alma del niño, dejan en el una sensación de que no es importante ni aceptado dentro de su misma familia.


Las actitudes. Son una puerta enorme para que las personas se sientan rechazadas. Estar mucho tiempo aislado, egoísmo, abuso físico, sexual, emocional, así como las divisiones, críticas, abre la puerta para que entre un espíritu de rechazo. 


Durante la niñez. Es el momento más crítico y vulnerable para sentirse rechazado. El abandono, intento de aborto, el ser regalado a otras personas o sentirse adoptado bajo circunstancias no sanas, son heridas tan profundas que marcan el corazón con ataduras de rechazo. 


Durante el desarrollo de la vida. Hay diferentes formas en que se abren puertas al rechazo, por ejemplo en las relaciones dentro del matrimonio, la baja autoestima, la inferioridad, la derrota; en el plano laboral, los fracasos en los estudios, las relaciones difíciles y abusos verbales. 


¡Jesús es nuestra sanidad! Si alguien nos puede ayudar a vencer el rechazo es Jesús, porque él mismo experimentó este sentimiento: A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron (Juan 1.11). “Los suyos” se refiere a que su propio pueblo, los judíos, no creyeron en él como el Mesías salvador del mundo. Ya que Jesús sufrió el rechazo directo de su propia gente puede entender perfectamente lo que una persona rechazada siente.


Una segunda referencia la tenemos con su propia familia. Ni siquiera sus hermanos, los hijos de José y María, que habían vivido con él durante muchos años creyeron en él. De hecho, en su propio pueblo, donde él se había criado no fueron sensibles a su destino divino: 57Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa. 58Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos (Mateo 13.57-58).



TEOVNILOGIA

 El origen del mal en el mundo.


El tamaño de este pequeño libro no está en proporción con la importancia del tema que trata. La religión es el fenómeno social más importante de la raza humana, y los ovnis son la gran asignatura pendiente de la ciencia. A primera vista, los ovnis y la religión (los extraterrestres y Dios) no parecen tener nada en común. 

El autor de este libro, imbuido de profundas ideas religiosas, lo pensó así durante años, hasta que los testimonios de personas fidedignas y las experiencias personales lo convencieron de que, en realidad, y por extraño que pareciera, el fenómeno ovni y el fenómeno religioso (todas las religiones) tienen mucho en común. 


Y no solo eso, sino que los tripulantes de los ovnis están detrás del comienzo de las religiones, y su influencia puede trascender incluso más allá de los límites de la fe. ¿Puede ser la inteligencia que hay detrás del fenómeno ovni la responsable de la complicada situación política y económica actual del planeta? Y si es así, ¿qué oscuros intereses se ocultan en su manera de actuar? ¿Son estos seres los instigadores del mal en el mundo? 

En este libro, tras varios años alejado de los medios, dedicado al estudio en profundidad del fenómeno ovni, Salvador Freixedo nos muestra unas conclusiones desgarradoramente sinceras. `Teovnilogía` es un libro que, tanto a creyentes como a escépticos, les resultará difícil de asumir.

EL LADO OSCURO DE LO SOBRENATURAL

¿QUÉ ES VERDAD? Usted ha visto películas y programas televisivos o ha leído libros que contienen ideas sobrenaturales. Muchas veces nos entretienen. Muchachos que son brujos con poderes mágicos, mujeres que ven el futuro, alguien que ve y habla con personas muertas. 

En cuanto a ideas, estas tienen gran potencial para contar historias. Pero, ¿acaso son reales? Y de ser así, ¿qué significa eso para mí? El lado oscuro de lo sobrenatural le mostrará la verdad subyacente tras lo sobrenatural. 

Es un manual que separa la verdad de la ficción, a la vez que examina cada tema a la luz de la Biblia. Bill Myers ha dedicado años a la investigación de fenómenos sobrenaturales e incluso ha hecho películas sobre el tema. En este libro comunicará su investigación junto con entrevistas y experiencias de la vida real de síquicos, satanistas, personas que han sido poseídas e incluso raptadas por extraterrestres. Las historias que cuenta pueden dar la impresión de ser películas de Hollywood, pero se basan en acontecimientos reales. 


Sus encuentros con una variedad de temas sobrenaturales le abrirán los ojos a lo que es verdadero y lo que es fantasía.

DETRÁS DE?

 Teodora


Teodora, Emperatriz de Bizancio (502-548) estuvo casada con Justiniano, quién gobernó de 527 a 565; pero fue su esposa, una ex actriz, quien vio la importancia de que cierta legislación fuera aprobada y demostró iniciativa para salvar el gobierno de su marido resistiéndose a una revuelta en 532. Justiniano estaba listo para huir cuando Teodora lo persuadió de defender la capital. Al fin él ganó poder por treinta años más, tiempo durante el cual el nombre de Teodora apareció en casi todas las leyes importantes, incluyendo las prohibiciones contra la esclavitud blanca y la alteración de las leyes del divorcio para hacerlas más humanas para las mujeres.

Cuando vino a la religión, ella apoyó fuertemente expresiones de la fe cristiana que sostenían la divinidad de Cristo. Después de su muerte en 548, su esposo prácticamente no aprobó ninguna legislación importante.


Ellos dicen que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Me asombra:

¿Cuántos hombres han obtenido el crédito por los logros de las grandes mujeres que están de pie detrás de ellos? ¿Cuántos grandes inventores y creadores fueron mujeres obligadas a poner sus patentes e ideas bajo los nombres de sus maridos?

La historia no ha sido justa con las mujeres. Si lo hubiera sido, veríamos en nuestra historia páginas llenas con informes sobre grandes mujeres que han hecho cosas notables.


Harriet Beecher Stowe


Harriet Beecher Stowe (1811-1896) escribió lo que probablemente es la novela

americana best seller del siglo diecinueve, un trabajo verdaderamente cristiano

bajo el título de La cabaña del tío Tom. Hija del famoso predicador Lyman

Beecher, ella se interesó tempranamente por la teología y trabajos para la mejora social. El gran clan de los Beecher se mudó a Cincinnati donde Lyman se hizo cargo del Seminario Teológico Lane. Allí, Harriet Beecher entró en contacto con esclavos fugitivos y aprendió de los amigos y de visitas personales cómo era la vida de un negro en el Sur. Cuando su esposo Calvin Stowe fue nombrado profesor en la Universidad de Bowdoin en Maine, una cuñada la animó a que escribiera un libro sobre los males de la esclavitud. El clásico resultante vendió más de 300,000 copias en un año, un número de ventas completamente inusual en ese momento. El libro se convirtió después en una obra de teatro por G. L. Aiken e hizo un largo camino a través del país, tanto antes como después de la guerra.


En un momento de la historia de nuestro país en que la política y el cambio cultural eran todavía sobre todo un mundo de hombres, Harriet hizo su propio marca como uno de los escritores más conocidos de los siglos diecinueve y veinte. Ella hizo frente a las equivocadas y malinformadas nociones culturales y raciales del día y trabajó duro para asegurar que las personas pudieran experimentar libertad en todas partes, sin tener en cuenta el color de su piel. A ella también se le deben acreditar cosas aún más grandes. El Presidente Abraham Lincoln, al encontrársela en 1862 durante la Guerra civil, le dijo, según se reporta: “¡Así que usted es la pequeña mujer que escribió el libro que empezó esta gran guerra!


Libro: Mujer segura de sí misma

Autor: Joyce Meyer

LA HISTORIA NO HA SIDO JUSTA

 

Posiblemente nadie querría desestimar la influencia de las mujeres en guardar la casa y criar a los hijos. Donde la historia no ha sido “justa” es no registrando los excelentes logros de las mujeres en áreas que generalmente se piensa son dominadas por los hombres: el gobierno, la política, los negocios, la religión y la ciencia. 

Los hombres ha recibido crédito en estos campos pero no han informado sobre las mujeres que tuvieron éxito en ellos. Parecen horrorizados de que una mujer pueda lograr algo fuera de la casa. Todo esto es parte de un historial que debe ser rectificado. A lo largo de la historia, las mujeres han logrado grandes cosas.

Echemos una mirada a diez mujeres que demostraron este error. Algunas de ellas son muy conocidas y algunas no lo son, pero todas hicieron contribuciones increíbles al mundo que las rodeaba.


Isabel I


Género erróneo, gran gobernante: eso sintetiza la vida de la reina Isabel I den Iglaterra. Su notorio padre, el rey Enrique Octavo, uno de los grandes sinvergüenzas de la historia, casado ocho veces para engendrar un varón, y accidentalmente engendró a una grande que nunca fue parte de sus planes. Isabel vino al poder cuando su hermana la reina María, conocida como “María Sangrienta” (“Bloody Mary”) por su persecución de los protestantes, murió en 1558. Isabel gobernó lo que llegó a ser conocido como la “Edad de Oro” de la historia hasta 1603.

Isabel mantuvo su gobierno aparentando estar interesada en pretendientes católicos para que el rey de España no invadiera Inglaterra. En 1588, el rey Felipe II finalmente comprendió que estaba tratando con una protestante y envió a la gran Armada Española a conquistar Inglaterra de una vez por todas. Justo antes de esta gran liberación para Inglaterra y cuando la Armada se estaba acercando, Isabel dijo a sus tropas en Tillbury: “Sé que tengo el cuerpo de una mujer frágil y débil, pero tengo el corazón y el estómago de un rey, y de un rey de Inglaterra además; y pienso que es un gran desprecio que Parma o España, o cualquier príncipe de Europa se atreva a invadir las fronteras de mi reino”. Al final de su reinado, ella dijo a su pueblo: “Aunque Dios me ha levantado alto, esto sigo contando como la gloria de mi corona: que he reinado con el amor de ustedes”.

Yo amo el hecho de que la reina Isabel no mirara su cuerpo que ella dijo que era frágil y débil, sino que mirara su corazón. Ella siguió su corazón e ignoró sus déficits. Dios siempre fortalecerá a quienes están deseosos de mirar sus debilidades a la cara y decirles: “Ustedes no pueden detenerme”.


Eleanor Roosevelt


Nacida en una familia activa en política pero no siempre progresista cuando vinieron las mujeres, Eleanor Roosevelt (1884-1962) recibió una educación exclusiva en un internado antes de casarse con su distante primo Franklin

Roosevelt en 1905. Durante los siguientes años, con pocos antecedentes más que

su familia, llegó a ser la dirigente política de su época. Tenía un innegable

talento ejecutivo. Con Franklin, tuvieron cinco hijos e inmediatamente se volvió

activa en política cuando Roosevelt fue elegido por la Asamblea de Nueva York.

Trabajó por la Liga de Mujeres Votantes del Estado de Nueva York y la Liga de

Sindicatos de Mujeres para que se aprobaran las leyes del salario mínimo.

Cuando su marido enfermó de polio en 1921, ella organizó a las mujeres

demócratas para ayudar a Franklin a ser elegido gobernador en 1928 y luego

presidente seis años después. Tras la muerte de su esposo en 1945, el Presidente

Truman la designó como una delegada ante las Naciones Unidas donde en buena

parte dio forma a la Declaración Universal de Derechos Humanos. Eleanor

Roosevelt dijo: “Usted gana fuerza, valor y confianza con cada experiencia en la

que realmente se detiene a mirar al miedo a la cara. Usted puede decirse a sí

misma: ‘Si viví a través de este horror, yo puedo tomar la próxima cosa que

venga…’ ‘Usted debe hacer las cosas que piensa que no puede hacer’.” Ella

aprendió eso de que “Nadie puede hacerla sentirse inferior sin su consentimiento”.


Eleanor Roosevelt definitivamente supo que tenía que actuar aunque sintiera miedo. Necesitamos “conocer el miedo”, no buscar el “no miedo”. Así muchas

veces queremos despedir el miedo y mantenerlo lejos, pero el miedo no puede

detener a la fe y la determinación. Cuando el miedo venga a golpear a su puerta,

deje que le responda la fe y quizás algún día usted esté en los libros de historia.


Libro: Mujer segura de sí misma.

Autor: Joyce Meyer

COMO VÉ DIOS A LAS MUJERES

Dios creó a las mujeres, y dijo que todo lo que había creado era muy bueno.

Aprenda a creer respecto a sí misma lo que Dios dice sobre usted, no lo que otras personas han dicho. Dios la creó, y mirándola proclamó: “¡Es muy buena!”.

Usted es una de las obra de arte de Dios, y el Salmo 139 declara que todas sus obras son maravillosas. ¡Por consiguiente, usted debe ser maravillosa!

Porque Eva desobedeció a Dios inicialmente y tentó a Adán, las mujeres han recibido una mala crítica desde entonces. Yo creo que Adán debería haber tomado la autoridad y rehusarse hacer lo que Eva lo estaba tentando a hacer, en vez de hacerlo y culparla desde entonces del enredo en que se metieron. Después de

todo, Dios creó a Adán primero, y era a Adán a quien le dio la orden de no comer de la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Yo estoy segura de que Adán le habló a Eva sobre la orden de Dios, pero ciertamente no fue falta de ella que él no usara la disciplina cuando vino la tentación. Realmente, la Biblia establece que el pecado entró en el mundo a través de un hombre, Adán (Romanos 5:12; 1 Corintios 15:21-22). 

No estoy excusando a Eva. Ella hizo una mala elección y debió hacerse responsable por su parte, pero no fue la única causa de un gran pecado. Fue un esfuerzo en equipo. Usted conoce la historia: Satanás tentó a Eva inicialmente y luego la usó para tentar a Adán. Cada uno de ellos es responsable. Desgraciadamente, hombres y mujeres nos hemos culpado unos a otros de crear problemas desde el Huerto del Edén. Es tiempo de hacer un cambio.

¿Se ha preguntado alguna vez por qué Satanás se acercó a Eva con sus mentiras, en lugar de Adán? Puede haber sido porque pensó que podría jugar con sus emociones más fácilmente que con las de Adán. Aunque no siempre es el caso, normalmente las mujeres se manejan más emocionalmente, mientras que los hombres son más lógicos.

En todo caso, Satanás tuvo éxito en lograr que Eva hiciera lo que ella no había imaginado hacer. Él la atrajo al pecado con engaños, y hoy le sigue haciendo lo mismo a cualquiera que lo escucha.

Cuando Dios trató con lo que Adán y Eva habían hecho, no sólo trató con ellos sino también con Satanás. Dios dijo a Satanás: “Pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; su simiente te aplastará la cabeza, pero tú le morderás el talón” (Génesis 3:15, NVI). 

Loren Cunningham y David Joel Hamilton hacen una interesante observación en su libro Why Not Women? (¿Por qué no mujeres?: “Desde que en el Huerto del Edén Dios le dijo a Satanás que la Semilla de la mujer pisotearía su cabeza, el diablo ha estado atacando ferozmente a las mujeres en todo el mundo”.

Génesis 3 deja en claro que Satanás y la mujer están en desacuerdo el uno con el otro. ¿Por qué? Satanás ha odiado a las mujeres casi desde el principio, porque sería una mujer quien finalmente daría a luz a Jesucristo, el que derrotaría a Satanás y todas sus malas obras. Como dijo Dios, su descendencia pisoteó su cabeza (su autoridad).


Libro: Mujer segura de sí misma 

Autor: Joyce Meyer

CASTELLIO VS CALVINO

 ¿Qué puede llevar a toda una ciudad como Ginebra, con una larga tradición democrática, con unos ciudadanos acostumbrados a regirse por sus propias leyes, elegidas por orgulloso referéndum a mano alzada, a doblegarse ante la voluntad de un solo hombre, extranjero para más inri? No hablo de una sumisión forzada por la derrota militar sino de una docilidad voluntaria, propiciada primero por la inseguridad y luego apuntalada por el miedo. Hablo del férreo gobierno que instauró Calvino y que llevó a la ciudad suiza a un puritanismo modélico, a un extremo rigorismo que cumpliese con las severísimas exigencias del maestro, y a la persecución implecable del disidente, lo que condujo a la primera quema de un hereje de la fe reformada, Miguel Servet, y al acoso de uno de los mayores humanistas de la época: Sebastian Castellio.

Son admirables la inteligencia y determinación de Calvino a la hora de hacerse con el poder en Ginebra. Genial manipulador y estratega, sabe cómo contaminar la autoridad civil con la religiosa para hacerse dueño de ambas. Su raíz puritana pronto se deja sentir en todos los aspectos de la vida cotidiana: se prohíben las conversaciones ligeras, los libros que no sean obras piadosas (y, dentro de estas, solo las autorizadas por Calvino), los peinados demasiado largos, las ropas vistosas, los bailes, las fiestas, los juegos… Todo signo de alegría y de vida es suprimido. El control de los ciudadanos —¿mejor decir fieles?— alcanza niveles de virtuosismo gracias a una amplia red de delatores y espías que informan puntualmente de cualquier desviación de la doctrina. La diplomacia ginebrina da fiel noticia al maestro Calvino de las convulsiones en el extranjero.

A este espíritu fanático e intransigente se opuso, obligado por las circunstancias y por la firmeza de sus creencias, otro espíritu simétricamente opuesto. Sebastian Castellio era un erudito al que apasionó la polémica que levantó Lutero en toda Europa acerca de la libre interpretación de la Escritura. La inteligencia abierta y tolerante de Castellio enseguida fue ganada para la causa protestante, dedicandose nada menos que a una nueva traducción de la Biblia al francés y al latín. Buscando un lugar donde imprimir la primera parte de su trabajo, se alejó del ambiente francés, hostil a los protestantes, y fue a dar en ese bastión del reformismo llamado Ginebra. Por si fuera poco, Castellio y Calvino habían coincidido brevemente de estudiantes, cuando este último era un ferviente partidario de la libertad de conciencia, por lo que el humanista confiaba en disponer con presteza del imprimátur. Cuál no sería su sorpresa cuando Calvino contestó a sus requerimientos pretendiendo introducir cambios en su traducción de la Biblia. Y es que la traducción de Castellio reconocía su ignorancia en algunos puntos oscuros del texto sagrado, puntos que Calvino ya había zanjado conforme a su propia doctrina. Se inició así un cruce de escritos polémicos entre ambos (mejor dicho: entre Castellio y los subordinados de Calvino, pues este prefería delegar estas escaramuzas) que concluyeron en la pérdida del trabajo de Castellio y en su expulsión de Ginebra.

Castellio pasó muchas penalidades a partir de entonces. Tuvo que aceptar infinidad de trabajos para mantener a su familia, además de robarle horas al sueño para continuar su traducción de la Biblia y redactar una gran variedad de escritos. Desde su enfrentamiento con Calvino se mantuvo en un prudente segundo plano, trabajando sin llamar la atención. Obtuvo un puesto en la Universidad de Basilea, comunidad donde era querido y considerado. Y así podría haber seguido sine die apaciblemente si un hecho tremendo no lo hubiese obligado a empuñar la pluma de nuevo: la quema en la hoguera de Miguel Servet. Servet, un aragonés inquieto y provocador, cometió el mismo error que Castellio: recurrió a Calvino esperando encontrar un interlocutor para sus ideas teológicas y se topó con un furibundo déspota que no toleraba ni la más mínima discrepancia.

Los capítulos que Zweig consagra a Servet destacan con un relumbre especial debido a, por un lado, la extraña personalidad del aragonés y, por otro, a su espantoso final. Servet es presentado como un personaje de Dostoyevski: brillante y contradictorio, astuto y temerario. El encontronazo con la pétrea autoridad de Calvino lo lleva al suplicio primero y luego a la quema pública, en unas páginas vívidas y conmovedoras que dejan huella en la memoria. Este horror en medio del oasis de libertad que había pretendido ser la Reforma empujó a Castellio a empuñar la pluma en defensa de la libertad de culto, argumentando que las cuestiones de fe corresponde a Dios dirimirlas, no a los hombres. La oposición del humanista enfureció a Calvino, quien puso en marcha toda su máquina propagandística para desacreditar a su enemigo y desautorizarle ante sus paisanos. Las calumnias constantes y la aparición de un libelo infamante hacen que Castellio se lance de nuevo, de mala gana, a la polémica, redactando un elocuente Contra libellum Calvini (el panfleto acusador venía firmado por uno de los secuaces del maestro pero Castellio sabía muy bien quién era el verdadero autor), un monumento de honestidad, rigor y tolerancia, una implacable demolición de las acusaciones y, a la vez, una llamada a la tolerancia. Llamada que Calvino respondió de la única manera que sabía: redoblando sus ataques. Indagó la vida entera de Castellio, sus amigos, su pasado y le saltó delante, como una liebre, un indicio que podía llevar al humanista a ser acusado de herejía: cundió la sospecha de que un discreto y generoso noble muerto hacía un tiempo podía haber sido en realidad David de Joris, un anabaptista fugado de Holanda hacía años. Dicho noble había sido amigo y contertulio de Castellio. Pero cuando la acusación parecía tomar cuerpo, Castellio murió a causa de su debilitado físico a los 48 años.

Sobre el trasfondo siempre apasionante de las controversias religiosas suscitadas por la Reforma, varias aspectos sobresalen en este duelo entre Castellio y Calvino. En primer lugar, llama la atención la pusilanimidad de los ciudadanos suizos, quienes ceden sin demasiada resistencia a las presiones de un carácter autoritario: acatando, los ginebrinos, los puritanos requerimientos de Calvino y, los ciudadanos de Basilea, cediendo a las calumnias contra un profesor de su Universidad cuyo comportamiento no había sido sino ejemplar. Parece que siglos de tradición democrática no proveen en absoluto de coraje y preocupación por el prójimo. Destaca también, como he dicho, la figura de Servet, siempre al borde la perdición, guiado por algún demonio interior que le hacía mirar fijamente a la nada. Repelente y fascinante, con algo más de esto último, se me antoja el retrato de Calvino. A pesar de su fanatismo y de su indiferencia ante el dolor ajeno, uno no puede dejar de admirar su inteligencia fría y precisa, su ambición desmesurada que sale a la luz tal vez por una casualidad (Zweig insiste en las dudas de Calvino antes de ir a Ginebra, solo resueltas por la insistencia de Farel), su logro de esculpir una ciudad entera a su imagen y semejanza. En cuanto al apacible y tenaz Castellio, el biógrafo le dedica las líneas más cálidas del libro para resaltar su inteligencia, su sabiduría y, sobre todo, su respeto a los demás que le llevó a practicar y defender hasta el final la tolerancia hacia las creencias de los demás.