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LÍMITES CON LOS ADOLESCENTES

Límites con los Adolescentes PDF Libro. Los desafíos que enfrentan los padres de adolescentes Los padres y madres enfrentan distintos problemas y temas en su esfuerzo por criar de manera efectiva a sus adolescentes, como lo muestra esta lista de típicas conductas adolescentes:

Muestra falta de respeto hacia los padres, familia y demás personas. Desafía pedidos o reglas. Está ensimismado y no es capaz de ver las cosas desde el punto de vista ajeno. Es haragán y no se ocupa de sus responsabilidades.

Tiene una actitud negativa hacia la vida, la escuela o la gente. Se muestra emocionalmente retraído y distante. Suele elegir amigos que uno desaprueba. Irrumpe en ataques de ira que parecen surgir de la nada. Le falta motivación para la escuela y no mantiene buen nivel de calificaciones. Abandona responsabilidades, es negligente con sus tareas.

Tiene cambios de ánimo que no parecen tener razón ni ritmo. Es malo con sus hermanos o amigos. No se interesa por temas espirituales. Se despega de los eventos familiares para estar con amigos solamente. Miente y engaña respecto de sus actividades. Es físicamente agresivo y violento.

Falta a la escuela haciéndose la rabona, o se escapa. Abusa de sustancias: alcohol, drogas, pornografía, etc. Inicia la vida sexual. La lista podría seguir y seguir, claro está.

No es de extrañar que cuando existe uno o varios de estos problemas los padres se sientan abrumados, desanimados o confundidos respecto a qué hacer. No tiene por qué formar parte de este grupo de padres. Si está leyendo este libro porque su adolescente manifiesta alguna de estas conductas, no pierda el ánimo.

Estos problemas tienen solución. No hay por qué resignarse a aguantar y simplemente sobrevivir para llegar a los próximos años. La vida con su adolescente puede ser mucho mejor que eso. Puede actuar y lograr diferencias importantes en las conductas y actitudes problemáticas de su adolescente.

EDAD DE OPORTUNIDAD

¿Esas discusiones son molestias que incomodan y fastidian a los padres, u oportunidades principales para relacionarse con, escuchar y educar a nuestros jóvenes?

 El autor, Paul Tripp, descubre las cuestiones del corazón que afectan a los jóvenes y sus padres durante los años de su adolescencia. 

Con astucia, humildad, y compasión él enseña a los padres como utilizar las numerosas oportunidades para aumentar la comunicación, aprendiendo y creciendo con sus adolescentes.

TRIBUS URBANAS

Un libro dirigido a líderes juveniles, educadores, consejeros espirituales, padres y jóvenes en general.

EN ESTE LIBRO PODRÁS:
•   Conocer quiénes son, cómo piensan y cómo viven los integrantes de las tribus urbanas de la actualidad.
•   Saber por qué se establecen, cuáles son los agentes internos y externos que ayudan a su formación. 
•   Desarrollar una teología urbana que los abarque y contenga. 
•   Aprender de las experiencias de líderes y profesionales que ya están trabajando con ellos.
•   Elaborar estrategias para alcanzarlos con el amor de Jesús.

PREPARARLOS CON PRINCIPIOS

El Señor sabía lo que hacía cuando decidió que todo lo que necesitamos para esa “lámpara para nuestros pies” puede encontrarse dentro de las páginas de la Escritura, incluso para problemas modernos como el entretenimiento actual. No encontraremos un versículo que diga: “No usarás la página de Facebook para murmurar o verter comentarios sobre tu prójimo”, pero encontraremos lo suficiente sobre amar a nuestro prójimo para saber que murmurar sobre él o ella es claramente una violación de los mandamientos y la bondad de Dios. Ya sea que la murmuración se extienda cara a cara o computadora a computadora, las instrucciones del Señor siguen siendo las mismas.
Eso es cierto también sobre elegir las películas que vemos. No, no encontraremos: “No verás ninguna película calificada para mayores", pero encontraremos muchos principios que se aplican a lo que permitimos que entre en nuestra cabeza y nuestra mente.
A continuación hay ocho que puede compartir con sus hijos, y aplicarlos juntos a las decisiones en cuanto a medios de comunicación.
Principio 1: Evitar la corrupción
Santiago, el medio hermano de Jesús mismo, explica cómo se ve la verdadera religión: “La religión pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre es ésta: atender a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y conservarse limpio de la corrupción del mundo. . .  ” (Santiago 1:27, NVI). Santiago está diciendo que la religión verdadera implica mantenerse alejado de ciertas cosas para así poder lograr la meta de no ser contaminados por la maldad.
La aplicación al entretenimiento es obvia, pero no siempre fácil. La separación puede llevarse a extremos poco sanos; no debemos ser del mundo, pero aun así debemos vivir en él (véase Juan 17:14-16). La parte de “no de él” nos llama a ser diferentes, negarnos a disfrutar de la oscuridad que a otros puede resultarles divertida.
Principio 2: Escoger los amigos con cuidado
El Salmo 1:1-4 (NVI) dice: “Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos, sino que en la ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella. Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera! En cambio, los malvados son como paja arrastrada por el viento”.
Ser cuidadoso con quién influye en nosotros requiere tiempo y reflexión. ¿Sabe su hijo cómo evaluar a posibles amigos? ¿Qué de los músicos, actores, personajes y quienes surfean la red y con quienes él o ella puede pasar horas? Ayude a su hijo a entender por qué el escritor de Proverbios nos aconseja que escojamos nuestra compañía con cuidado. Él lo expresa de este modo: “No te hagas amigo de gente violenta, ni te juntes con los iracundos” (Proverbios 22:24, NVI).
Principio 3: Escapar de la cautividad
Otro potente principio que puede preparar a sus hijos para aprender discernimiento sobre los medios se encuentra en Colosenses 2:8 (NVI) : “Cuídense de que nadie los cautive con la vana y engañosa filosofía que sigue tradiciones humanas, la que va de acuerdo con los principios de este mundo y no conforme a Cristo”.
Toda película y guión de televisión, toda historia de un juego de video y toda canción están basados en la filosofía de alguien. No todo el entretenimiento es “vano y engañoso”, desde luego; pero gran parte sí lo es, y muchos jóvenes de buena gana se permiten a sí mismos ser cautivados. El proceso se produce lentamente: una insensibilización gradual. Para esos jóvenes, disfrutar de algo que pueden ver y oír ahora parece mucho más real que las cosas invisibles de Dios. Venden su primogenitura, por así decirlo, por la sopa actual de los medios; porque lo segundo parece tener más gusto que el sabor de hacer las cosas a la manera de Él.
Principio 4: Descubrir las alegrías de la abnegación
Al Señor sí le importa nuestra felicidad y bienestar. Sin embargo, en definitiva llegamos hasta ahí no al divertirnos a nosotros mismos sino al tomar nuestra cruz, negarnos a nosotros mismos y seguirle a Él. Nuestros hijos necesitan entender esto y ver que somos ejemplo de abnegación.
Principio 5: Poner guarda al corazón 
Proverbios 4:23 (NVI) nos recuerda: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. Se necesita acción para guardar nuestro corazón; no sucede porque sí. Por espiritual que pueda sonar, no podemos solamente orar para llegar a tener un corazón guardado: “Dios, estoy a punto de ir a ver esta película calificada para mayores, así que por favor protege mi mente”. No funciona de esa manera.
Guardar algo significa escoger con cuidado las cosas que permitimos entrar. Eso es extra difícil con el entretenimiento, ya que a menudo nos bombardea a nivel emocional, un nivel en el que somos más vulnerables.
 Mucho antes de la invención de la televisión, los teléfonos celulares con pantalla táctil o los proyectores de cine, el rey David observó sabiamente: “No pondré delante de mis ojos cosa injusta” (Salmos 101:3, RVR60). ¿Puede imaginar cómo cambiaría el mundo si los creyentes en todo el planeta aplicaran este pasaje a los entretenimientos que escogen?
Principio 6: Hacer de la sabiduría su meta
Una noche en un sueño, el Señor se apareció a Salomón y le dio la fantástica oportunidad de pedir cualquier cosa que quisiera (1 Reyes 3:4-10). En lugar de pedir fama, fortuna o la derrota de sus enemigos, Salomón pidió un corazón entendido y la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo. El Señor se agradó tanto con la petición de Salomón que le dio no solo discernimiento sino también las otras cosas.
El primer paso para llegar hasta ahí es pedir, como hizo Salomón. ¿Podría usted sugerir esta petición de oración a sus hijos? Quizá ellos no tengan porque no han pedido.
Principio 7: Pensar de modo distinto
Quitarnos nuestra vieja naturaleza y tener una nueva mente se hace más difícil cuando prestamos poca atención a nuestras decisiones sobre entretenimiento. O dicho de otra manera, es mucho más fácil lograr esas metas cuando nuestra mente está saturada de las ideas de Dios y no de las ideas de Hollywood.
La idea de tener una nueva actitud era tan importante para Pablo que la sacó a la luz cuando le escribió a los romanos: “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta” (Romanos 12:2, NVI).
Principio 8: Esperar una batalla
No creo que lleguemos nunca al dominio total de los inquietantes pensamientos, inspirados por los medios o no, que invaden nuestra mente. Según el mismo Pablo admitía, también estaba confundido, y sin duda frustrado a veces, con las cosas que se encontraba haciendo y no haciendo (lea Romanos 7:14-15, 18). Nuestros hijos necesitan saber eso. También necesitan saber que la historia de Pablo no termina ahí. Él también encontró esperanza y libertad. Pelear esa batalla interior no evitaba que Pablo mantuviera y fomentara normas.
¿Batalla usted con las decisiones sobre el entretenimiento? No permita que sus imperfecciones eviten que aborde este tema con sus hijos. Sea el mejor ejemplo que pueda, pero no tire la toalla cuando resbale. Sea sincero acerca de sus errores, y siga señalando a sus hijos (y a usted mismo) hacia las normas de la Biblia

NO DIGAS QUE NO SE PUEDE

La manera como un adolescente lucha contra un mal de proporciones mundiales.

Zach Hunter se describe a sí mismo como un “adolescente totalmente normal”, y tiene una habitación desordenada para demostrarlo. Aunque eso puede ser cierto, este joven de 16 años tiene un currículo impresionante. Autor de dos libros, este estudiante de la escuela secundaria es el portavoz nacional de Amazing Grace [Gracia admirable], película acerca de la exitosa cruzada de William Wilberforce para acabar con el comercio de esclavos de Gran Bretaña.

Zach oyó hablar por primera vez de la esclavitud en la clase de historia. Él recuerda: “Me dio mucha rabia pensar que las personas pudieran ser dueñas de otras personas, y hubiera gustado haber nacido antes”. Cuando su madre, Penny Hunter, estuvo trabajando para International Justice Mission [Misión para la justicia internacional], Zach descubrió que esa explotación todavía existe. Recuerda que pensó: ¡Ah! No nací demasiado tarde. Todavía puedo hacer algo. Y lo hizo. Creó “Loose Change to Loosen Chains” [Suelta el cambio para soltar las cadenas], una campaña que ha creado conciencia acerca del comercio de seres humanos, y que ha recolectado miles de dólares para combatirlo. Impulsada por su publicidad en la Internet, ha tenido eco y crecido rápidamente al enterarse estudiantes de todo el mundo de los esfuerzos hechos por el adolescente.

Un par de años después, la señora Hunter sirvió como directora de “Amazing Change” [Cambio admirable], la campaña de justicia social inspirada por la películaGracia admirable. Un ejecutivo de Walden Media había escuchado hablar de “un chico llamado Zach, que se llama a sí mismo abolicionista”, y sin darse cuenta de la conexión le pidió a Penny Hunter que localizara a Zach. Éste dice con ironía: “El asunto salió a la perfección”.

La película puso a Zach en conocimiento de la labor de Wilberforce, cuyo éxito en favor de los derechos humanos avivó más el celo y la confianza del adolescente. También lo lanzó a su carrera como orador, lo que después lo llevó a la publicación de un libro. En el 2007 se publicó Be the Change—Your Guide to Freeing Slaves and Changing the World [Conviértase en el agente del cambio: guía para liberar a los esclavos y cambiar al mundo]. El libro, basado en historias de opresión en la Biblia y en el mundo, plantea preguntas para inspirar una mentalidad de valentía, influencia y liderazgo. Cada capítulo termina con sugerencias prácticas, como mostrar compasión, identificar los puntos fuertes personales y visitar sitios Web para tener más información en cuanto a cómo ponerle fin a la explotación. Su segundo libro, Generation Change [Generación de cambio] fue lanzado en abril de este año. Zach está escribiendo ahora un tercer libro, sobre el tema de la pasión.

Una realidad mundial

El joven abolicionista está bien informado acerca de la esclavitud moderna —de sus causas, su historia, de la presencia de los actuales “puntos conflictivos” y de las redes que están luchando por su desaparición. Zach calcula que actualmente hay 27 millones de personas esclavizadas, ya sean secuestradas para el comercio sexual, “reclutadas” por fuerzas rebeldes o vendidas para pagar gastos médicos. Y, mientras que muchas piensan que el problema está limitado a lugares remotos, Atlanta, la ciudad de Zach es, en verdad, un centro de tráfico de seres humanos.

Independientemente de los detalles, todo caso de esclavitud es terrible. Para enfatizar el punto, Zach muestra correas para atar criminales, muy parecidas a las utilizadas en Estados Unidos hace 200 años. Zach señala: “No son una reliquia histórica. Alguien se gana la vida hoy fabricándolas. Es difícil de creer. Usted piensa que estamos en el mundo libre, pero puede ir y decirle: ‘Necesito unos grilletes para mis esclavos’… en el 2008″.

Hoy en día, niños de tan sólo cinco años de edad, en otros países llevan puestas estas correas mientras envuelven cigarrillos para sus dueños. Aunque, son demasiado grandes para ser físicamente efectivas, psicológicamente ejercen control. Pese a que no tienen una llave, tiranizan porque recuerdan que hay alguien que es más poderoso. Según Zach, las rebeliones de esclavos ponían de manifiesto que “cuando las víctimas descubren que la libertad es una posibilidad, ésa es la mayor arma contra la opresión”.

A pesar de lo gigantesco del desafío, este joven cree que el abuso a los derechos humanos se puede erradicar en un plazo razonable. Pero matiza su convicción: “No creo que yo pueda hacerlo, pero nosotros sí. Sería absurdo pensar que una sola persona o incluso unas pocas personas pueden hacerlo. Pero si cada uno dejamos de lado nuestras diferencias, podríamos ponerle fin a la esclavitud muy fácilmente en el tiempo que nos queda de vida”. Cuando se le pidió que explicara su plan, expresó: “Utilizar mi influencia para lograr que otras personas usen la suya —y sus recursos”.

Y, de hecho, su campaña ha logrado apoyar a cuatro organizaciones internacionales. “En otras palabras”, explica Zach, “nada del dinero se queda conmigo. Todo se usa para la libertad de los esclavos”. En tres meses, una de las organizaciones informó que había recibido 90 mil dólares atribuibles a “Soltar las cadenas”.

Una influencia para su generacion

Zach es muy solicitado como orador internacional, y no es extraño que su generación sea inspirada por uno de los suyos que ha demostrado que el idealismo puede ser compatible con la realidad.

Además de haber dado conferencias en Australia y Alemania, Zach ha ido de un extremo a otro de Estados Unidos para hablar en escuelas y a grupos de jóvenes de varias religiones. Al instar a sus contemporáneos a no dejar que nadie apague su celo por causa de su edad (1 Ti. 4:12), el joven activista es una prueba de que la fecha de nacimiento de una persona no importa cuando se hace algo que agrada a Dios.

Pero, así como Zach es una inspiración para los de su generación, él también es inspirado por ellos. “Hay muchos adolescentes que están involucrados con otras causas —no sólo la mía. De eso se trata el libro Generation Change”. Por medio de la historia, de las estadísticas y de un estilo cómodo y fácil de leer, el autor escribe sobre lo que él considera los mayores temas de la actualidad: la pobreza, la justicia, la bondad, la gratitud y la paciencia. El libro también ofrece sugerencias prácticas, basadas en lo que los jóvenes ya están haciendo para impactar significativamente al mundo. De hecho, aunque su grupo etario es llamado con frecuencia la “generación X”, él prefiere llamarlo “la generación de la paz, el amor y la justicia”. “Pero”, dice, “en vez de lograrlo sin Dios, como trataron de hacerlo los jóvenes de la década de 1960, esta vez lo estamos haciendo con Dios”.

Imitar a cristo

Zach señala que, aunque las personas de todas las religiones tienen la obligación de ayudar a los oprimidos, “son especialmente los seguidores de Jesús quienes deben llevar a cabo la misión de Jesús de ayudar a los pobres”. Como cristiano desde la edad de cuatro años, Zach reconoce la autoridad de las Escrituras. “Dios escribió este libro llamado la Biblia, una manera excelente para oír Su voz. Ella habla de todo lo que uno necesita saber”.

Sin embargo, no todos los creyentes ven a la Palabra de Dios como un mandato para unirse a la causa; algunos creen que versículos como Colosenses 3:22 justifican la esclavitud. Pero Zach no está de acuerdo. “La Biblia habla mucho de libertar a los esclavo. Es la Palabra de Dios, y Él nunca se contradice a Sí mismo. Si uno mira el contexto [de ese versículo], éste dice que, porque en ese tiempo existía la esclavitud, si un creyente en Cristo era un esclavo, debía ser el mejor esclavo. Es decir, si uno es albañil, contador o lo que sea, tiene que ser lo mejor que pueda”.

Los creyentes con frecuencia le critican a Zach que se concentre más en la emancipación que en la evangelización. Como respuesta, el joven abolicionista pone a Cristo como su ejemplo. “La Biblia”, explica, “dice que los cristianos estamos para servir a los oprimidos, a las pobres, a los que sufren y a los que tienen hambre. Imaginemos esto: si una señora pasara por un comedor de beneficencia y le pidiera comida, ¿le daría usted una Biblia? ¿O satisfaría primero su necesidad física? Se puede evangelizar cuando una se gana el derecho a ser escuchado, y de mostrar cómo era en realidad Jesús”.

Otro principio bíblico que Zach modela es Efesios 5:6: “Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. Trabajar para la causa deja pocas horas para el ocio, por tanto tenemos que ser selectivos. “Para mí, no hay tiempo para la mala literatura, la mala música, el mal cine. Si uno va a hacer algo, debe hacerlo bien”.

Pero Zach es resuelto de otras maneras también. Por ejemplo, lleva un silbato alrededor del cuello. Cuando se le pregunta por qué, puede hablar de Falling Whistles [Silbatos caídos], una organización que crea conciencia y apoyo para los niños secuestrados al servicio del ejército congoleño. Los más pequeños, por lo general los menores de siete años que son demasiado débiles para llevar una ametralladora, son puestos en la línea del frente y se les dan silbatos para asustar al enemigo y recibir las primeras balas. Dice Zach: “Su única alternativa es fingirse muertos o morir”.

Un mensaje para los mayores

El público más importante de Zach es su propia generación. Sin embargo, cuando se le pregunta si también tiene un mensaje para la generación mayor, responde: “Hay ciertamente algunas cosas que me gustaría decirles, con mucho respeto. La gente piensa que los adolescentes son egoístas y materialistas, y lo somos en verdad, pero
podemos hacer una diferencia. Y muchas cosas buenas están sucediendo.

Hay quienes son cínicos en cuanto al nuevo movimiento de justicia, diciendo que se apagará. Si de verdad quieren animar a mi generación a hacer algo, no nos digan que vamos a fracasar. No sé si eso es una especie de ‘psicología a la inversa’, pero no funciona. Eso no nos motiva.

Fíjennos altas expectativas. Si un adolescente se le acerca entusiasmado con una idea, no actúe como si lo que está haciendo es imposible, aunque así le suene. Me gustaría animar a la generación de más edad a creer realmente en nosotros”.