EL PRIMER THERIAN DE LA HISTORIA?


Hoy en redes sociales se habla mucho de “therians”: personas que dicen identificarse con animales y adoptan su comportamiento.

Pero hace más de 2,500 años, la Biblia registró el caso de un rey que terminó viviendo como bestia.

No por identidad. No por moda. Sino por juicio.


En el libro de Daniel 4 se habla de Nabucodonosor II, rey de Babilonia. Un hombre con poder absoluto que declaró: “¿No es esta la gran Babilonia que yo edifiqué… para gloria de mi majestad?” (Dan. 4:30) Mientras aún hablaba, vino voz del cielo:

“Con las bestias del campo será tu morada.” (Dan. 4:32) Y la Escritura dice:


“Fue echado de entre los hombres, y comía hierba como los bueyes… hasta que su pelo creció como plumas de águila.” (Dan. 4:33)

El hombre que quiso exaltarse terminó perdiendo la razón. La Biblia lo advierte claramente:

“Antes del quebrantamiento es la soberbia.” (Prov. 16:18)


Pero la historia no termina en degradación.

Después de siete tiempos, Nabucodonosor levantó sus ojos al cielo: “Alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta.” (Dan. 4:34) Y terminó diciendo:

“Él puede humillar a los que andan con soberbia.” (Dan. 4:37)


La Escritura enseña que fuimos creados a imagen de Dios (Gén. 1:26). Nuestra identidad no nace del orgullo ni de tendencias culturales. Nuestra identidad se restaura cuando reconocemos al Rey del cielo. Porque: “En él vivimos, y nos movemos, y somos.” (Hech. 17:28)


Hoy la cultura enseña que cada persona puede decidir lo que es. Pero la Biblia dice: “Hagamos al hombre a nuestra imagen…” (Gn. 1:26) No fuimos creados para redefinir nuestra naturaleza según lo que sentimos. Cuando el hombre intenta redefinir lo que es fuera del diseño del Creador, no está evolucionando, está desordenando el diseño original.