La historia de Mefi-boset aparece en el Segundo Libro de Samuel 9.
Era hijo de Jonatán y nieto del rey Saúl.
Pero cuando tenía cinco años, sufrió una caída y quedó lisiado de ambos pies.
Su historia comienza con pérdida, miedo y limitación.
🏚 Vivía en Lodebar
Mefi-boset terminó viviendo en un lugar llamado Lodebar.
Lodebar significa:
“Sin pasto, sin fruto, sin palabra.”
Era un lugar seco.
Un lugar de olvido.
Un lugar donde sobrevives… pero no prosperas.
Muchos hoy viven en su propio “Lodebar”:
– Marcados por el pasado.
– Definidos por errores familiares.
– Limitados por heridas.
👑 Pero el rey lo mandó a llamar
Un día, el rey David preguntó:
“¿Ha quedado alguien de la casa de Saúl, a quien yo haga misericordia por amor a Jonatán?”
No lo buscó para castigarlo.
Lo buscó para honrar un pacto.
Cuando Mefi-boset llegó, dijo:
“¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?”
Su identidad estaba rota.
Se veía indigno.
Pero David le devolvió:
Las tierras de su abuelo.
Su herencia.
Y lo sentó a la mesa del rey como uno de sus hijos.
🔥 La enseñanza poderosa
✨ 1. La gracia no depende de tu condición, sino del pacto.
Mefi-boset no fue bendecido por lo que hizo, sino por el pacto entre David y Jonatán.
✨ 2. Tus limitaciones no cancelan tu lugar en la mesa.
Aunque era lisiado, sentado a la mesa… nadie veía su debilidad.
✨ 3. Dios te llama por tu nombre, incluso cuando estás escondido en Lodebar.
💡 Reflexión final
Tal vez te sientes marcado por caídas del pasado.
Tal vez vives en un “Lodebar” emocional.
Pero el Rey todavía pregunta:
“¿Hay alguien a quien pueda mostrar misericordia?”
Y cuando Él te sienta a Su mesa,
tu pasado ya no define tu posición.
Porque la gracia te levanta del polvo…
y te da identidad de hijo.

