Había escuchado esta historia, presta atención nunca te lo habían contado así.
El texto menciona que su cabello pesaba 200 siclos reales (aprox. 2 kg). Los sabios sugieren que este peso no era solo físico, sino que simbolizaba la carga que él mismo cultivó, distrayéndolo de su verdadera esencia espiritual.
Pero dentro guardaba un silencio destructivo. Su hermana Tamar fue abusada y su padre, el rey David, no hizo justicia. Absalón alimentó el odio en la oscuridad durante dos años guardó silencio, su corazón se llenó de resentimiento. Ese dolor no sanado se transformó en algo peligroso: ambición. Y la ambición, alimentada por el orgullo, lo llevó a creer que él merecía el trono.
Los comentaristas hebreos (como Rashi y el Radak) son honestos respecto a la falla de David. Aunque David se indignó, no castigó a Amnón porque era su primogénito. La falta de rigor de David con su hijo Amnón "despertó" un juicio severo a través de su otro hijo, Absalón.
Absalón se convenció a sí mismo de que, como su padre "falló" en el caso de Tamar, David ya no era digno de ser el ungido. Él creyó que su "justicia propia" era superior a la justicia de Dios. Absalón se convirtió en su propio dios y juez.
Este pasaje una advertencia sobre el veneno del resentimiento. La herida de Tamar fue real y el abuso fue una atrocidad, pero la respuesta de Absalón demuestra que un dolor legítimo, si no se somete a la voluntad del Eterno, se convierte en una fuerza que destruye tanto al herido como a su entorno.
Dices bien que Absalón "robaba el corazón del pueblo". En hebreo Gneivat Da'at (robo del entendimiento o engaño). Él no usó la espada para ganar seguidores, Se presentaba como el "juez justo" Absalón personifica la belleza exterior que no tiene contenido sagrado. Su belleza era un "regalo" que él usó para manipular, no para elevar al pueblo.
Poco a poco comenzó a robarse el corazón del pueblo. Se colocaba a la entrada de la ciudad, escuchaba a la gente y les decía lo que querían oír. Mientras David gobernaba con autoridad, Absalón gobernaba con astucia y encanto. Un día, traicionó a su propio padre y se proclamó rey.
David huyó, pero dio una orden que partía el alma:
“Traten con misericordia al joven Absalón.”
Absalón intentó "extender su mano" contra el ungido de Dios (su padre David). Él buscaba la sombra del bosque para escapar de la batalla, pero un árbol se convirtió en su desgracia.
En la batalla, Absalón cabalgaba bajo los árboles cuando su abundante cabello se enredó en una rama. Quedó colgado, suspendido entre el cielo y la tierra, indefenso. El mismo cabello que había sido su orgullo se convirtió en su trampa. Allí fue alcanzado y murió.
Quedo suspendido en el aire colgado, un juicio callendo sobre su cabeza la conexión es clarísima siendo esté el asientos de su voluntad y el intelecto que debía dedicar ADONAI.
El hecho de que quedara atrapado entre las ramas de una encina y suspendido en el aire tiene un significado más: Al no estar en la tierra ni en el cielo, los sabios explican que Absalón perdió su lugar en ambos mundos en ese momento. Había traicionado a su padre terrenal (David) y a su Padre Celestial.
David, al oír la noticia, no celebró. Lloró y gritó:
“¡Hijo mío Absalón! ¡Quién me diera haber muerto yo en lugar de ti!”
Absalón no cayó por su enemigo… cayó por su orgullo. Aquello que más exhibía fue lo que lo detuvo. Es una advertencia eterna: cuando el ego y orgullo gobierna el corazón,
"Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido" (Mateo 23:12).
Mientras que el Mesías, siendo Rey de todos los reinos en el universo, se humilló hasta la muerte, Absalón, siendo un príncipe, se exaltó hasta su propia ruina.














