QUE HERENCIA QUIERES?

1 Pedro 2:9 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

En ocasiones me asombra como los medios y las personas nos han acostumbrado, nos han orientado y nos han enseñado a ver siempre lo malo y siempre lo peor, hemos aprendido que el engaño se paga con divorcio y que el perdón hace mucho que dejó de ser una opción, ya que nos están transformando en una generación de víctimas.
Si lo pensamos detenidamente todo el tiempo hay alguien quien nos quiere hacer daño, ya sea los roba chicos, el gobierno, las empresas multinacionales y no se que tantos más, pero siempre hay alguien dispuesto a afectarnos y siempre estamos dispuestos a ser la víctima de alguien, como si eso nos diera identidad.
Hoy en día hay asociaciones y fundaciones que se dedican a agrupar a todo tipo de víctimas, desde los adictos a alguna droga o a algún hábito, hay asociaciones para los parientes y personas cercanas a estos adictos, las personas que sufren se juntan y lo hacen en grupos y muchas personas dedican largo tiempo a ver siempre lo malo, con la esperanza de salir adelante por medio del sufrir en grupo.
Y por favor no me mal entienda, para nada estoy en contra de este tipo de grupos, pero si me preocupa el hecho de quienes pasan mas tiempo encontrando a otros que sufren igual que ellos que la solución a sus problemas.
Por alguna extraña razón todo lo externo es un factor de riesgo hoy en día y para nuestra salud ni se diga, cuando no es un alimento el que nos ocasiona cáncer, o alguna otra enfermedad, lo más probable es que sea hereditario.
Y es justo cuando pienso en las herencias que tengo que hacer un alto en el camino y hablar de aquello que pocos hablan, ya que por tanto hablar de aquello que es malo y aquello que nos afecta aún la palabra herencia ha perdido su significado y su trascendencia.
Ayer veía una serie de televisión en la que una persona estaba predispuesta a enfermarse de lo que fuera, ya que había antecedentes de todo tipo de enfermedades en su familia y pareciera que no estaba dispuesta a salir del hospital donde se desenvolvía la trama con menos que un diagnóstico fatal, ya que su herencia genética así se lo indicaba.
Y sabe, esto que le cuento no es poco común y no es tampoco algo aislado ni tampoco algo falso, es un hecho que tanto las enfermedades, como los malos hábitos e incluso las maldiciones se pueden heredar y en la mayoría de los casos no tenemos que hacer nada en lo absoluto para hacernos acreedores a ellas, solo esperar a que se manifiesten, pero si caminamos por la vida con esa expectativa fatalista, nuestro motivo de vivir se reduciría a nada, y es por eso que debemos de conocer la palabra de Dios, para saber que creer y que esperar y sobre todo cual es nuestra verdadera herencia, la cual nos dará identidad.
En el capítulo 20 del libro de Éxodo, Dios nos dice que todo pecado que cometamos y del cual no nos pongamos a cuenta con Dios, será heredado hasta la 3ra y la 4ta generación, eso nos hace pensar mas detenidamente lo que haremos ya no tanto por nosotros, sino por el bienestar de nuestros hijos y nietos, también nos hará entender de donde vienen todas esas cosas que nos acosan y que no tenemos nada que ver con ellas, pero sabe, el mismo mandamiento expresado en el capítulo 20 del libro de Éxodo, nos dice que nuestra fidelidad y las bendiciones que generemos y recibamos a causa de ella, será heredado por mil generaciones, es decir, nuestras buenas acciones y nuestra obediencia tendrá una trascendencia aún mayor que nuestro pecado, y que también hay cosas buenas que nos vienen por herencia y no porque estemos "bien" con Dios.
Y sabe, el único club o asociación que agrupa a las personas que se identifican a raíz de sus herencias positivas es la iglesia, es ahí donde predicamos todo el tiempo las buenas nuevas, es ahí en donde le recordamos a las personas de sus generaciones previas y su identidad, es ahí donde reclamamos aquello que aún hombres como Salomón, Oseas, Moisés o muchos otros nos heredaron y que podemos hacer porque ellos lo hicieron.
La cita de hoy nos dice que somos pueblo de Dios, quienes?, sencillo, todos somos hijos de la casa de Adán, pero los que se hacen hijos por adopción, es decir por el decidir nacer de nuevo y quienes por medio de ello, nos hacemos acreedores al ADN espiritual de grandes hombres que tuvieron una vida extraordinaria digna de ser documentada por el mismo Dios quien les dio identidad en el libro llamado "La Biblia", por tanto podemos entender que si Dios les dio la capacidad a los hombres de escuchar su voz y por medio de ello aprender de las cosas que pasarían en su futuro, usted y yo lo podemos también por medio de entendernos como parte del mismo linaje y si Elías pudo hacer milagros e incluso hacer que dejara de llover, por qué no lo habríamos de hacer nosotros?, partir el mar en dos debería de ser pan comido, todo es cuestión de entendernos como parte de ese linaje y entender el propósito en cada una de las cosas que haremos.
Es justo en ese momento, cuando recuperemos nuestra identidad y reclamemos nuestra herencia, que cosas como las enfermedades serán curadas por la imposición de manos  y las maldiciones y los demonios serán echados fuera de nosotros como Jesús nos exhorta a hacer (Marcos 16:15-18) y que no importará lo que los medios nos digan o lo que el internet y el facebook nos pronostiquen, viviremos una vida como herederos de Dios y no como herederos del mundo, todo es cuestión de decidir que herencia queremos recibir, y si queremos ser víctimas o victoriosos, así de sencillo.

LO ETERNO DE DIOS

Dice en 2 Corintios 4:17 que nuestra tribulación es leve y momentánea y que produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.
O vives en tribulación o vives fortaleciéndote en tu interior. No es que no vayas a ver tribulación, sino que sabrás que esa tribulación no tan solo es leve, sino que producirá en ti un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.
¿En qué te vas a enfocar? Enfócate en lo que quieres ver. ¿Quieres ver el problema? ¿Las dificultades? ¿Las situaciones difíciles? Si te enfocas en eso, si te enfocas en lo natural, en lo que es temporero, lo que vas a ver es corrupción y vas a ser como cualquier soldado que quedó herido en el campo de batalla, cargando un muerto a cuestas.
La única manera de tener victoria es enfocarte. Los resucitados cambiamos nuestra mirada, viendo lo que otros no ven; ponemos nuestra mirada en el Dios Todopoderoso.
Tu hombre interior se fortalece, de acuerdo a cómo tú veas la tribulación que estás pasando. Si la ves momentánea, si ves que va a producir en ti un peso de gloria, si puedes ver que lo que Dios va a hacer es más grande, tu hombre exterior se va a desgastar, naturalmente, pero tu hombre interior se va a fortalecer, y vas a ver la mano poderosa de Dios. Pero, si te enfocas en cómo el mundo ve las cosas, entonces estarás cargando con cosas muertas en tu vida, verás todo lo malo, todo lo que no sirve, lo que no se puede.
Independientemente de las leyes que quieran aprobar, leyes que van en contra de la palabra de Dios, nunca el enemigo va a ganar, porque donde abunda el pecado sobreabunda la gracia de Dios.
No hay ley que haga que el enemigo tenga victoria sobre la gracia de Dios.
No hay nada que el mundo pueda hacer que detenga lo que Dios va a hacer contigo. Cuando peor se ponen las cosas es cuando Dios se levanta y nos da la victoria. Esto también pasará; es tan solo por un momento.
Lo que te mantiene herido y atado a la corrupción en el campo de batalla es lo que tú estás viendo. ¿En qué te estás enfocando? ¿En lo temporal? ¿O en lo eterno? Lo temporal es lo que se ve, mientras que lo eterno es lo que no se ve, pero se sabe.
Tu enfoque tiene que cambiar, tienes que mirar las cosas de otra manera. Esto parece simple, pero ¡qué difícil se nos hace enfocar nuestra vida en lo eterno! Estamos demasiado enfocados en lo temporero.
Eso que estás viviendo y que está consumiendo tu mente, también pasará. Ese momento amargo, duro, también va a pasar. Pero, mientras sigas mirando tan solo eso, estarás perpetuando ese muerto en tu vida.
¿Con cuántos muertos tú estás cargando?
Mira las cosas temporeras como lo que son, pasajeras. Enfócate en lo que Dios va a sacar de lo que estás viviendo, en dónde él te va a posicionar. Enfócate en lo eterno de Dios.

LA BRUJULA PARA EL MINISTRO EVANGELICO

La brújula es un instrumento que sirve para orientar al hombre cuando viaja por tierra, por mar o por aire. Hemos intitulado esta obra “La Brújula para el Ministro Evangélico”, porque esperamos que en sus páginas se halle la orientación necesaria para desempeñar con más éxito la misión de comunicar el sagrado Evangelio. Cada uno de los escritores de estos capítulos ha ejercido el ministerio evangélico durante muchos años, y escribe con conocimiento de causa. Pero aunque los une a todos un acervo lingüístico y una fe comunes, es posible que por razones geográficas y de otra índole perciban la realidad en forma distinta. Es por ello que este libro solamente aspira a dar orientación. Cada ministro, cada obrero, deberá aplicar los principios enunciados en estos capítulos, a su situación particular.

Mas de 500 años de experiencia se reflejan en este libro, conclusión a que llegamos después de sumar el número de años que cada uno de los autores ha pasado en el ministerio evangélico. Estos siervos de Dios representan muchos países diferentes. Lo que escriben lo han vivido en carne propia en su mundo latino. Conocen a su gente y hablan con el corazón en la mano.

EL SECRETO DE LA ORACION EFICAZ

EN EZEQUIEL 22 30 LAS ESCRITURAS nos dicen sobre la oración: «Y busqué entre ellos hombre [cualquier persona] que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, [del pueblo] para que yo no la destruyese: y no lo hallé [no había intercesores]» (añadido del autor). En el hebreo, la palabra brecha usada aquí es perets. que quiere decir apertura, fisura, grieta, especialmente en una muralla Perets viene del verbo parats que quiere decir romper, abrir, penetrar. Perets aparece unas veinticinco veces en las Escrituras Dos versículos en particular. Isaías 58.12 y Amós 9.11. muestran que las brechas o las grietas deben repararse. En Isaías la referencia es a las ruinas físicas y espirituales de Sion en tanto que la de Amós se refiere a la restauración del tabernáculo de David. 

Aquí en Ezequiel se refiere a la acción ce pararse en la brecha, que es una metáfora que alude a una acción intercesora de parte de una persona en beneficio de otra. En el mundo espiritual hay una muralla, una resistencia satánica Que solamente un intercesor, una persona ce oración podré pararse en autoridad y restaurar las grietas espirituales. Para romper este muro y hacer una brecha entre Dios y nosotros es necesario un entendimiento claro de lo que es necesario para orar con efectividad. La oración es una llave, un arma y una gran herramienta espiritual que abre y nos da entrada en la dimensión del Espíritu para poder penetrar con eficacia en las regiones celestiales y destrozar el poder del diablo Efesios 6.12: «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, [contra ninguna persona] sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas [autoridades demoníacas] ce este siglo, contra huestes espirituales de maldad (ejércitos satánicos] en las regiones celestes [el segundo cielo donde se encuentra la dimensión y esfera espiritual del diablo]» (añadido del autor). 

El secreto de ¡os grandes hombres y mujeres de Dios de ayer, de hoy y de siempre, y de todos los cristianos victoriosos de todas las épocas fue que descubrieron el secreto de la oración eficaz Toco lo que tenemos que hacer es leer sus biografías y ver cómo Dios los usó grandemente porque ellos vivieron sus vidas en la oración e intimidad con Dios Así como ellos tuvieron grandes experiencias con Dios y obtuvieron importantes resultados, nosotros lo podemos hacer de la misma manera La oración nos hará conocer los secretos profundos de Dios, cómo obtenerlos y cómo aplicarlos en nuestras vidas espirituales. Así como en el ayer la oración trajo grandes bendiciones y resultados extraordinarios, también hoy en El secreto de la oración eficaz.Dios le llevaré a vivir plenamente al recibir el gozo, la victoria y la felicidad en todas las áreas de su vida.

NO HA MUERTO, SOLO DUERME

En Hechos 2:27, dice: Porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción.  El Hades, el Seol, es el lugar donde las cosas se consumían, se terminaban.  En el tiempo de los romanos, el Hades era el lugar donde se botaba la basura y se quemaba.  Lo que esto significa no es que no vas a pasar por momentos difíciles y duros en la vida, sino que tu alma no va a quedar abandonada en ese momento difícil, y tu cuerpo no será desgastado.
Jesús pide que remuevan la piedra de la tumba de Lázaro porque, no importando en la condición que se encontrara el cuerpo, sabía que se levantaría.  Marta, la hermana de Lázaro, trata de convencerlo que no removieran la piedra porque llevaba 4 días muerto y el cuerpo ya tenía mal olor.  Pero, aun en descomposición, Jesús le dio vida.  Hay cosas que suceden alrededor de nuestras vidas, que podemos percibir que ya han llegado al punto de corrupción, ya tienen mal olor.
En 2 Corintios 4:16-17, nos dice: No desmayamos; antes, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día, pues esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.  Es natural que el cuerpo humano día a día se vaya desgastando, pero mientras tú le sirves a Dios y te desarrollas como cristiano, nada ni nadie puede corromper tu hombre interior.  Tu hombre interior debe tener ese peso de gloria de conocer a quien le servimos.
La historia nos muestra cuán crueles eran los romanos, pues era la manera que entendían que influenciaban al mundo para tener el poder.  Una de las cosas que hacían era que, cuando vencían a un ejército, iban caminando en el campo de batalla para ver cual quedaba vivo.  Este hombre herido lo amarraban a un cuerpo ya muerto.  La idea era hacer sufrir a la persona para que la descomposición de ese cuerpo muerto, acabara con la persona.
¿Con cuántas cosas muertas tú estás cargando?  ¿Cuántas ideas, negocios y hasta relaciones estás cargando porque el mundo te ha amarrado a ellos, pero ya están muertos?  Muchos cristianos aceptan cargar con cosas ya muertas, porque piensan que esto es cargar la cruz.  La cruz es entender lo que tienes que dejar y abandonar para que seas libre.  La biblia dice, en Hechos 9, que Jesús nos vino a librar de todas las obras de corrupción, de muerte.  Ser libres de los ritos y las tradiciones que te dicen que solamente de esa manera tienes acceso al Padre, cuando lo único que te da acceso al Padre es la sangre de Cristo.
Tú no fuiste llamado a morir en el campo de batalla amarrado a algo muerto.  Un resucitado vive por encima de las circunstancias que le rodean.  Jesús vino a libertarte y llevarte a un nuevo nivel de victoria y de vida.  No puedes acostumbrarte en tu mente a vivir el estilo de vida del mundo, que es en corrupción y muerte.
¿Cómo vivir no amarrado a lo muerto de la vida y que el hombre interior no vea corrupción?  La biblia dice, en 2 Corintios 4:18: No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.  No mires como mira el mundo.  La manera como miras las cosas, de esa manera tú interior va creciendo.  Jesús, cuando se paró ante la tumba de Lázaro, no vio un cuerpo corrupto, vio a un cuerpo dormido.
Aquello en tu vida para lo que has creído que ya no hay esperanza, solo duerme, y está esperando que, como resucitado, lo llames por su nombre para venir a ti.

EN DONDE PONES TU VIDA?

La satisfacción se consigue depositando tu vida en algo. Cuando lo haces, te das cuenta que la vida tiene un sentido más haya que obtener resultados temporeros.
Para no vivir una vida mediocre, y todos los días derramar nuestra vida hasta la muerte, es necesario entender la diferencia entre estas 3: Vivir tu vida haciendo lo que puedes hacer; vivir por lo que has decidido hacer; vivir haciendo lo que es necesario.
El éxito no se encuentra en todo lo que puedes hacer, ni lo que quieres hacer, sino en lo que tienes que hacer.
La frustración de mucha gente es saber lo que tienen que hacer y no estar dispuesto a hacerlo porque están pensando en lo que pueden y quieren hacer, en vez de dirigir la fuerza que usan en lo que pueden y quieren hacer, hacia lo que tienen que hacer.
Mientras más temprano en la vida sepas lo que es necesario hacer, más rápido invertirás tu vida en todo lo que Dios quiere que hagas. Lo que tienes que hacer, no es siempre lo que quieres hacer.
La satisfacción en la vida de un hombre, los éxitos y grandes resultados, la largura de días, la voluntad de Jehová que prospera tu mano, están cuando eres capaz de identificar, no lo que puedes o quieres hacer, sino lo que tienes que hacer, y estás dispuesto a dar tu vida por ello.
Cristo le dijo al Padre: Si es posible, pasa de mí esta copa; pero, si no, hágase tu voluntad. Cristo dijo: Nadie me quita la vida, si yo no lo decido. Él podía bajarse de la cruz, pero sabía que el estar allí era necesario y, mientras más rápido pasara por lo necesario, más rápido se movía en el plan de Dios para su vida.
Hay un momento en tu vida que debes entender que hay cosas que es necesario hacer. Esas cosas, muchas veces, traen confusión a los que están a tu alrededor, porque te les pierdes a ellos. Cristo se le perdió a sus padres porque ellos no sabían lo que era necesario para Él, pero Él sí sabía lo que era necesario.
Vas a darte cuenta que la gente intentará sacarte de aquello que necesitas hacer en tu vida para alcanzar lo que Dios te ha dicho. Siempre te darán opciones, te dirán que lo puedes hacer después, que no es necesario que vayas tanto a la iglesia; pero solo tú sabes lo que es necesario para ti; ellos no saben lo que es necesario para ti. Tú sabes lo que Dios quiere en tu vida y lo que ha declarado para ti.
Tienes que entender que Dios te llamó porque tienes que poner tu vida por algo. Si no tienes algo que te apasione, por lo que pongas tu vida, nunca tendrás satisfacción. Poner tu vida por algo no te exime de la aflicción, pero la diferencia es que la aflicción de poner tu vida por algo traerá satisfacción y largura de días.

AGARRA LO QUE DIOS TIENE PARA TI

Es importante entender cómo un resucitado debe vivir su vida. Dice la biblia: Si has muerto con Cristo, también juntamente con él has resucitado.  Hoy día podemos ver personas que viven y caminan como si estuvieran muertos, como si fueran “zombies”. Viven sin fe y sin esperanzas.  Si tú has aceptado al Señor como tu Salvador personal, no debes caminar en esta tierra como un muerto.   No fuiste llamado para vivir de la misma manera que vive el mundo.  Fuimos creados para algo más grande, porque dentro de nosotros está el aliento de vida del Espíritu Santo.
A veces pensamos que somos nosotros los que tenemos que alcanzar a Dios; que llegamos al conocimiento de la verdad porque nosotros fuimos a buscarlo, cuando en realidad ha sido Él quien siempre nos ha buscado, ha tomado, agarrado nuestro corazón.
Pablo dice, en Filipenses 3:12: No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asiraquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.  En general, la palabra asir significa tomar, coger, prender o agarrar algo.  Pablo decía: Trato de agarrar aquello que me agarró primero.
No podemos movernos a un nuevo nivel de relación con Dios, tratando que nuestra mente agarre aquello que en nuestro interior ya hemos agarrado.
Si analizas, en las diferentes etapas de tu vida, tus momentos más gloriosos han sido cuando hiciste, no necesariamente lo que entendías, pero sí lo que en tu interior sabías que debías hacer.  Las cosas no parecían lógicas, pero te moviste en fe y se abrió la puerta.
El problema es cuando tratamos de repetir esas experiencias con el entendimiento, cuando la única manera de poderlas vivir es sabiéndolo en nuestro interior.  Pablo dice: Yo lo que hago es tratar de agarrar aquello que no comprendo, pero sé que me agarró a mí primero.  En otras palabras, dice: Hay un Cristo que yo no entiendo ni comprendo, pero tuve una experiencia con él.  Pablo fue enseñado que a los cristianos había que meterlos presos y matarlos, pero de repente su vida tomó un nuevo giro, un nuevo destino.  Lo agarró el Espíritu de Dios y desde ahí en adelante perseguía, no lo que entendía, pero sí lo que lo había agarrado en su interior.
Haz a un lado el razonamiento, haz a un lado aquello que te ha limitado porque, si no, nunca podrás agarrar lo que Dios tiene para ti.  Cuando vas a la iglesia y recibes la palabra de salvación, de prosperidad, de inspiración a seguir hacia adelante, y luego sales, comienzas a ver las malas noticias de que todo está perdido, entonces tratas de comprender lo que agarró tu espíritu, con lo que está en tu mente y se hace difícil de comprender.
No puedes vivir tratando de comprender lo que agarró tu espíritu con lo que está en tu mente.  La información que recibe tu espíritu proviene del soplo del Espíritu Santo.  Tienes que vivir por encima de lo que tu mente trata de comprender, porque tu mente se tarda un poco en poder recibir y procesar lo que es del espíritu.
Aun los mismos discípulos, luego que nuestro Señor Jesús resucita, entonces creyeron en todo lo que nuestro Señor Jesús había declarado.  Aunque sus corazones ya habían sido capturados y sus espíritus habían sido despertados a que había un propósito mayor, sus mentes no habían podido entenderlo.
Pídele a Dios que eso que agarró tu espíritu, tome tu corazón de tal manera que, aunque no lo puedas explicar, sí puedas saber que estás en el camino que Dios tiene para ti.