EL ETERNO FEMENINO

A veces algunas chicas nos reunimos a estudiar la Biblia. También hablamos de nuestras cosas y tomamos café, y es un lujo compartir galletas de chocolate sin sentirte culpable. Eso no se puede hacer con cualquiera hoy en día. Quien más y quien menos, todas nosotras estamos pasando por una época difícil, en sentidos diferentes, pero con situaciones que nos preocupan y de las que hemos de ocuparnos. Familia, amigos, trabajo, nada que no sea humano. Oramos unas por otras, y hemos aprendido lo importante y beneficioso que es eso. No somos perfectas. Muchas veces llega el día y apenas nos ha dado tiempo de leernos el capítulo de la semana. Otras veces tenemos asuntos prioritarios que requieren hablar y ser escuchadas. Esta vez nos tocaba estudiar la resurrección de Lázaro, y con todo lo trascendental que es el libro de Juan, yo me di cuenta de que ese día en especial salimos todas un poco tocadas. 

Dice cosas que no son solo importantes, sino centrales en el mensaje del evangelio y en quién es Jesús mismo; pero sobre todo, en ese pasaje es imprescindible la relación personal que tenían dos mujeres con Jesús, al que llamaban su Maestro. La resurrección de Lázaro (y después la resurrección del propio Jesús) no podría entenderse así de bien sin la perspectiva femenina que es la que guía y dirige la narración tal cual nos ha llegado. En este mes de marzo tan femenino, sobre todo los días que preceden al Día de la Mujer, todo queda empañado de un esfuerzo intelectual de incluir cualquier perspectiva de la mujer en las ecuaciones sociales y culturales. Es un esfuerzo loable, y lo lleva siendo ciento cincuenta años. Pero hoy en día a veces esas celebraciones se quedan en poco más que un escaparate de feminismos trasnochados. 

Junto a los reportajes digitales sobre mujeres luchadoras se seguían viendo anuncios de muchachas en bikini, y así, cuando se cuela el dinero y los beneficios, ningún esfuerzo por hacernos creer que se honra a las mujeres puede resultar creíble. Las plataformas LGBT y su visión de una identidad de género basado en el sexo contrastan con las plataformas de (¿cómo llamarlos?) conservadores, o puritanos religiosos, la mayoría de ellos católicos y de muy derechas, que definen a las mujeres igualmente por su sexo, aunque en el otro extremo del espectro. En medio de eso, ya nadie duda de que una mujer de hoy puede trabajar de lo que quiera, ser profesional de lo que quiera y organizarse su vida con libertad. 

Pero de ahí a la realidad, nadie puede decir que las mujeres de hoy en día sean libres para tomar cualquier decisión o que no sufran estigmas y dudas en cuanto a su identidad. Hay mujeres que quieren ser amas de casa y se sienten culpables. Hay mujeres que quieren dar de mamar a sus hijos hasta que tienen dos y tres años y se sienten cohibidas por madres y abuelas de la cultura del biberón, que no dejan de recordarles lo esclavo que es eso (aunque muchas opinemos que no tiene que ser necesariamente verdad). Hay mujeres que sienten que esa libertad sexual que deberían defender no es más que una promiscuidad que solo beneficia a cierta clase de hombres, pero no se sienten con libertad para decirlo. Si te tiñes, o no te tiñes, si te maquillas o no lo haces, si eres vieja con treinta y cinco pero demasiado joven con treinta, si eres madre o no, si tienes novio, marido, o lo estás buscando, cuántos kilos te sobran y qué estás haciendo para solucionarlo, si aceptas o no hacer horas extra en el trabajo a pesar de que querías ir a recoger a tu hijo a la guardería, y el dinero hace falta, si te gusta cocinar o no: todo suma o resta a los ojos de los que no dejan de observar. 

La libertad se esgrime y se defiende en cualquier esquina, pero sin una dirección clara. Las mujeres de hoy se siguen preguntando qué se supone que deben ser y hacer para contentar no solo a los hombres, sino al resto de mujeres y a la misma opinión pública. No va a haber manera, ni la ha habido nunca, de especificar de forma clara y directa qué es una mujer, porque esa indefinición de la identidad femenina es consecuencia del castigo del Edén, y la sentencia sigue vigente. Forma parte de nuestra naturaleza pecadora. Hay ciertos movimientos feministas que no permiten que nadie diga que las mujeres también son pecadoras, porque opinan que el instinto femenino por el que deberíamos guiarnos está por encima de eso. Pero qué diferente nos veía Jesús. Es asombroso que en una sociedad como la de la época las mujeres aparezcan tantas veces y de formas tan relevantes a lo largo de su ministerio y su vida, empezando por la importancia de su madre. Él hablaba con mujeres que no debía, como la samaritana, o como la mujer adúltera; dejaba que se le acercasen tanto como para tocar su manto sin ser advertidas. Me imagino a un Jesús que no dudaba en aceptar las invitaciones a cenar de prostitutas, y el revuelo que se causaría, del mismo modo que no despreciaba a las mujeres de la alta aristocracia política que le seguían y le apoyaban económicamente. De todo esto se ha escrito y hablado mucho, y se agradece. 

Pero en Juan 11 lo realmente importante es lo que se entrevé de la relación con Marta y María. Lo dice abiertamente: eran sus amigas. Esa es una cuestión muy difícil de entender en nuestra sociedad hipersexualizada, donde se acaba desarrollando la teoría de que detrás de esa relación tenía que haber algo más que la iglesia ha querido ocultar por motivos perversos (ya saben, El código DaVinci y todo eso) . 

En vez de intentar transformar nuestro punto de vista para entender lo que nos queda lejos, la realidad debe amoldarse a nuestras creencias. Y así nos va. Pero el hecho, simple y directo, de que Jesús fuera amigo íntimo de estas dos hermanas aporta una luz enorme a nuestras vidas. Los pasajes en los que se habla de ellas muestran tímidamente lo diferentes que eran, y a Jesús no le importaba. Cada una a su manera era importante. Tenía tanta confianza con ellas que es en su presencia cuando se nos dice que él se conmovió y lloró frente a la tumba de Lázaro, y ya sabemos lo difícil que es llorar en presencia de extraños. En Juan 11 Jesús mantiene una conversación con las dos mujeres que solo puede entenderse a la luz de las horas y horas de charlas que debieron ocurrir incluso años antes de que comenzara su ministerio. Ellas reconocen a Jesús como Maestro, como hijo de Dios, antes de haberse manifestado plenamente como tal. Se conocían bien, tanto que Jesús se toma la libertad, en el velatorio de su hermano, de recordarles lo que ya habían hablado. Jesús no teme ni rehúye sus dudas ni su dolor. La fe, aprendemos de Marta y María, no tiene nada que ver con los sentimientos, y esa es la auténtica liberación femenina, la que fue entonces y la que sigue siendo válida hoy en día. 

Solamente frente a Jesús se puede ser con libertad lo que una sea, sobre todo, reconocer que no somos perfectas ni lo hacemos todo bien, pero se nos perdona igual que a los hombres. En ese momento da igual que no puedas ponerte la talla 8, porque la vida eterna también es para nosotras. El viernes pasado hablamos en el estudio de que es fantástico poder acceder ahora a esa misma amistad. Cuando Jesús dice en otro lugar de los evangelios que ya no somos siervos, sino amigos, el mayor ejemplo de esa amistad se muestra por medio de dos mujeres, y ese es un detalle importante. 

Ahora sabemos que no estudiamos la Biblia por obligación, ni porque nadie piense que debemos hacerlo, ni por revancha de que alguien pensase (a estas alturas) que las mujeres no deben estudiar. Lo hacemos por capricho. Sí, porque queremos, nos gusta y nos edifica. Esa es la única verdadera libertad que nos concede creer en el evangelio.

"PROSPERIDAD" QUE NO ES DE DIOS VS EL ESPIRITU MISONERO DE LA IGLESIA


En primer lugar, hablemos de la eclesiología. En los círculos de la prosperidad la Iglesia deja de ser la congregación del pueblo peregrino de Dios para convertirse en un exitoso negocio centrado en la autoestima, la influencia mundana y la comercialización de productos religiosos. El cielo ya no es la esperanza de la gloria venidera del Reino de Dios, sino una realidad para ser vivida y disfrutada aquí y ahora. La perspectiva escatológica del cristianismo se pierde y la iglesia se convierte en un asunto puramente terrenal (al igual que se hizo en la cristiandad medieval). "¡Olvida el futuro!", dicen, "¡El presente es lo único que importa!"

Dada esta perspectiva enteramente mundana, de un plumazo los pobres y necesitados son expulsados de la alta sociedad de la prosperidad cristiana y sustituidos por los ricos, los adinerados, los prósperos y por aquellos considerados lo suficientemente buenos como para formar parte de su ‘club de la felicidad’. El mensaje desde el púlpito ya no es ‘Cristo y éste crucificado’, sino ‘Tú y lo tuyo glorificados’. La fe, por consiguiente, se convierte en un asunto puramente egocéntrico donde el discípulo sólo procura su propio beneficio. Ya no existimos para la gloria de Dios. ¡Él existe para nosotros!

Aunque el  Evangelio de la prosperidad  se ha infiltrado en una amplia gama de denominaciones cristianas, hay un denominador común en cuanto a su gobierno, esto es, un líder autoritario y carismático en la parte superior de la estructura piramidal de poder que disfruta de una ‘conexión directa’ con el Todopoderoso. Estos líderes se especializan en exageraciones, eufemismos y repeticiones en el púlpito para manipular emocionalmente a las masas y asegurarse de que cualquier persona en la iglesia que se atreva a cuestionar lo que dice el predicador es del diablo. En este sistema- fabricado por el hombre- las visiones, los sueños y la profecía personal reemplazan la autoridad de la Biblia; y al ideal de la Reforma del sacerdocio universal de todos los creyentes se le asesta un golpe de gracia final.

Dado que las  Iglesias de la prosperidad  rechazan la enfermedad, la pobreza y la escasez y la tachan de ‘falta de fe’, una culpabilidad impregna a los hermanos que sufren, ya que consideran que están cayendo en el pecado de la incredulidad. ¿Tienes una fractura de cadera? ¿Un dolor de cabeza? ¿Una nariz que sangra? ¿Llevas gafas? ¡Sólo confiesa tu pecado y serás sanado! O siempre puedes ir a la tienda de recuerdos de la iglesia para comprar un pañuelo ungido y personalmente bendecido por el pastor (el cual está demasiado ocupado para hablar contigo) o una botella de aceite de oliva firmada por tu evangelista favorito o alguna oferta limitada de agua bendita recientemente importada del río Jordán. Suena ridículo, ¿no es así? Pero esa es la cruda realidad de lo que está pasando hoy en día en estos clubes de negocios religiosos. ¿Nos reímos o lloramos? Esta- lamento tener que decirlo- no es la Iglesia del Nuevo Testamento. La casa de nuestro Padre se ha convertido, una vez más, en una cueva de ladrones que se alimenta de la desgracia de los demás (Mateo 21:13).

Al analizar estas perturbadoras realidades en el mundo de la Iglesia contemporánea, he llegado a la siguiente conclusión: el  Evangelio de la prosperidad  nos lleva de regreso a Roma. ¿Qué quiero decir con eso? Quiero decir que la creciente estructura jerárquica y autoritaria de la política y la actividad de la  Iglesia de la prosperidad , su doctrina herética y errónea respecto de Dios y de Cristo (y el consecuente déficit de profundidad teológica), la falta total de una saludable autocrítica constructiva, la desaparición del sacerdocio universal de todos los creyentes, el abuso de los mecanismos de la culpa, y la comercialización de artefactos religiosos, nos están llevando de regreso a los días de la pre-Reforma. Estamos volviéndonos a la religión de las indulgencias católicas de Juan Tetzel, y escupiendo en el rostro de Lutero.

LA DOCTRINA DE MISIONES

En segundo lugar, nos enfocaremos en la misiología. En pocas palabras, las misiones del Nuevo Testamento y las misiones de la  Teología de la prosperidad  se parecen tanto la una a la otra como la tiza al queso. En los círculos de la prosperidad, el primitivo  kerygma  (proclamación) de arrepentimiento y fe en Dios para salvación eterna es rechazado por un mensaje de 'siéntete bien' que masajea el ego y hace del hombre un dios. El infame Kenneth Copeland dijo, "No tienes un dios en ti, tú eres uno." Este tipo de pensamiento es la manifestación de una religión totalmente basada en caprichos humanos y antojos carnales. Así que, ¡olvídate de convertirte en una nueva criatura! ¡Simplemente sé un dios! ¡Esa sí es la misión real! ¿No fue ésta la mismísima misión que la serpiente entregó a Eva en el Edén? “¡Sé una diosa!” (Génesis 3:5).

El discipulado también es muy distinto en el  Evangelio de la prosperidad . En lugar de obedecer al Señor con un amor libre por su gracia soberana, se anima a los santos de Dios a obedecer por lo que pueden obtener del Señor. Su razonamiento es algo así: "Si me mantengo en santidad, un día voy a estar en una plataforma sanando a miles de personas, o si me mantengo alejado del pecado, Dios se verá obligado a derramar una indescriptible bendición sobre mi vida". Esta mentalidad es lo que el Nuevo Testamento describe como el Evangelio de 'panes y peces'. Se trata de un Evangelio que se centra en el  ego  (yo) humano. Multitudes seguían a Jesús y estaban dispuestos a hacerlo siempre y cuando vieran milagros, señales y prodigios, y tuvieran pescado y pan para comer antes de irse a casa. Pero en el momento en que Jesús comenzó a hablarle a la multitud sobre la importancia del auto-sacrificio y el martirio para la causa de Cristo, todos desaparecieron (Juan 6:66). ¿Cuántas personas seguirían de manera voluntaria a Cristo si no obtienen nada a cambio excepto el rechazo, la angustia, el odio y la muerte? Pocos, contestarás. Pero esos pocos son los verdaderos discípulos. Abrazan la misión de Jesús cueste lo que cueste.

Otro importante desafío al concepto tradicional de las misiones tiene que ver con el Reino de Dios. La  Teología de la prosperidad  tiende a inclinarse hacia un entendimiento de la escatología centrada en disfrutar de ‘tu mejor vida ahora’, en lugar de predicar con entusiasmo sobre la inminente Segunda Venida del Señor Jesucristo. Históricamente hablando, es interesante observar cómo la Iglesia perseguida siempre ha puesto mucho énfasis en la gloria que viene (como la Iglesia anterior a Constantino o las iglesias subterráneas de hoy en Rusia, China y Corea del Norte, etc.), mientras que las iglesias con estabilidad financiera, las cuales están políticamente establecidas en el mundo, se centran en temas no escatológicos, tales como la psicología, el sentimentalismo y el éxito social. La ansiosa expectativa futura por la anunciación del Reino eterno de Dios se echa a un lado en nombre del presente. En otras palabras, Abraham fue un necio por haber esperado una mejor ciudad cuyo arquitecto y constructor era Dios (Hebreos 11:10), lo que debería haber hecho es quedarse en Ur y hacer una institución de sí mismo.

Y, como última observación, la  forma  de las misiones es notablemente diferente de la del Nuevo Testamento. Las misiones primitivas fueron llevadas a cabo por hombres (y mujeres) pobres y arruinados que no poseían nada más que fe en Cristo; no por intrigantes empresarios y estrellas religiosas de televisión vestidos con llamativos trajes de diseño y joyas caras. Aquellos primeros creyentes eran verdaderos testigos de la verdad. Su forma de predicar- y creo que estarás de acuerdo conmigo- está a un millón de años luz de distancia del mensaje de la Prosperidad, el cual es un anuncio de éxito, triunfalismo y conlleva una fuerte negación de la teología del sufrimiento/dolor.

CONCLUSIÓN

Con todo, nuestro estudio sirve para demostrar la perversión del cristianismo auténtico llevada a cabo por una escuela de pensamiento (y de práctica) que poco tiene de la aprobación del Espíritu Santo.

El  Evangelio de la Prosperidad , para ser fiel a sus moribundas y agonizantes raíces evangélicas, debe volver al verdadero mensaje de las misiones, es decir, el arrepentimiento y la fe; promover los valores del verdadero discipulado; enfatizar la pronta venida de Cristo; y recuperar algo del espíritu de los primeros discípulos.

Tal y como está en este momento, la  Teología de la Prosperidad  está tan lejos del verdadero Evangelio como cualquier otra ideología mundana. Volver al Evangelio verdadero debería ser la preocupación principal para los predicadores de prosperidad contemporáneos.

El  Evangelio de la prosperidad , pues,ofrece una eclesiología y una misiología totalmente distintas al legado que hemos recibido de nuestros queridos antepasados protestantes, los cuales se negaron a moverse ni un milímetro de lo que decía la Escritura. Pero, a pesar de este preocupante estado de las cosas, confiemos hermanos, porque el Rey Jesús sigue declarando: "Edificaré mi iglesia y las puertas del Hades (y las puertas del  Evangelio de la Prosperidad ) no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18).

DESCUBRIMIENTO RESPALDA LA CREACION DEL UNIVERSO SEGUN GENESIS

El universo nació hace casi 14 millones de años, con una explosión llamada el "Big Bang", de acuerdo con las teorías científicas. Ahora, los investigadores afirman haber detectado pruebas de que apenas una fracción de segundo más tarde, la expansión del cosmos tuvo un arranque poderoso.
Los expertos creen que el descubrimiento será un gran avance en las investigaciones del universo primitivo, si otros lo confirman.
Aunque muchos científicos ya tenían la hipótesis de que ocurrió un crecimiento inicial extremadamente rápido, buscar esta evidencia ha sido un objetivo clave en el estudio del universo. Los investigadores reportaron el lunes que lo hicieron atisbando la luz débil que todavía queda del Big Bang.
Para Leslie Wickman, directora del Centro para la Investigación de la Ciencia en Azusa Pacific University, "el nuevo descubrimiento también tiene implicaciones significativas para la cosmovisión de los judeo-cristianos, y ofrece un fuerte respaldo para las creencias bíblicas". Esto de acuerdo con una publicación en CNN en Español, de este 21 de marzo.
"Eso me suena mucho a Génesis 1:1: “En el principio Dios creó los cielos y la Tierra", escribió Wickman.
"Entonces, este último descubrimiento es una buena noticia para nosotros los creyentes, ya que agrega un apoyo científico a la idea de que el universo fue causado -o creado- por algo o alguien fuera de él y que no dependía del mismo", añadió.
Y es que el nuevo descubrimiento "nos da una ventana sobre lo que era el universo muy al principio", cuando tenía mucho menos de una billonésima de segundo de edad, dijo el físico teórico Lawrence Krauss de la Universidad Estatal de Arizona, quien no estuvo involucrado en el trabajo.
"Es increíble", agregó. "Se puede ver al principio de los tiempos", dijo.
Los nuevos resultados fueron anunciados por un equipo de colaboración que incluyó a investigadores del Centro Harvard-Smithsonian para la Astrofísica, la Universidad de Minnesota, la Universidad de Stanford, el Instituto de Tecnología de California y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.
El equipo tiene previsto presentar sus resultados a una revista científica esta semana, dijo su líder, John Kovac, de la universidad de Harvard.
Para su investigación, los astrónomos escanearon el 2% del cielo durante tres años con un telescopio en el Polo Sur, una zona elegida por su aire muy seco, que ayuda en las observaciones.
Los especialistas buscaron un patrón específico en las ondas de luz dentro del tenue resplandor de microondas que dejó el Big Bang. Se cree que ese patrón demuestra que hubo una etapa de crecimiento rápido, conocido como inflación. Kovac dijo que el patrón "es la firma del arma humeante de la inflación".
Los científicos dicen que el patrón de onda de luz fue causado por ondas gravitacionales, que son ondulaciones en el entretejido del espacio y el tiempo que se extiende por el universo. Si se confirma, la nueva investigación sería la primera detección de este tipo de ondas del universo recién nacido, que han sido calificadas como los primeros temblores del Big Bang.
Leslie Wickman dijo que "como científica y creyente moderna, cuando veo el cielo estrellado en una noche despejada, recuerdo que “los cielos cuentan la gloria de Dios" (Salmo 19:1). Me siento maravillada ante la complejidad del mundo físico, y cómo todas las piezas encajan a la perfección y se encuentran en armonía".
La científica explica dentro de la nota publicada por CNN que:
"También debemos recordar que Dios se revela a sí mismo tanto a través de la escritura, como de la creación. El reto está en ver cómo se acoplan estos dos aspectos. Una mejor comprensión de cada uno puede informar nuestra comprensión del otro.
No solo se trata de abrir la Biblia y leer cualquier cosa que encontremos allí desde la perspectiva estadounidense del siglo XXI. Tenemos que estudiar el contexto, la cultura, el género, al autor y a la audiencia original para entender la intención.
El mensaje de la creación en Génesis nos dice que Dios creó un lugar especial para que los humanos vivieran, prosperaran y estuvieran en comunión con Él, que Dios quiere tener una relación con nosotros, y prepara todo para que estemos en comunión con Él, incluso después de que nos alejamos".

EN DIOS SOY...


HAS SIDO LIBERADO

Dice la palabra del Señor, que la sangre de Cristo habla más fuerte que la de Abel. No era suficiente con que Cristo muriera para que se cumpliera el propósito de su muerte. La muerte no era lo único que iba a redimir nuestros pecados y sacarnos de la maldición. La muerte tenía el propósito de darnos vida y la posibilidad de la resurrección, pero era necesario y vital el derramamiento de sangre.
Cada momento que Cristo vivió en aquella vía dolorosa, era señal de que una parte de nosotros estaba siendo redimida.
En Génesis 3:17-18 dice: Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. La tierra fue maldita por causa del pecado del hombre. Desde que el hombre pecó, ha tenido que buscar las flores en medio de las espinas; lo bello, en medio de lo feo. Cuando vemos a Jesucristo recibiendo la corona de espinas, lo primero que está redimiendo es la maldición que hay sobre la tierra, donde la tierra no responde a lo que el hombre siembra.
Muchos viven en frustración porque no están recibiendo los resultados por los cuales han estado trabajando, sino todo lo contrario a lo que han estado esperando, y lo que está a su alrededor no responde de la manera en que fue intencionado.
Cuando Cristo recibe la corona de espinas, cuando va a vencer esta maldición, no recibe esta herida en ningún otro lugar sino en la cabeza, que representa la mente, el pensamiento que te dice: Tanto trabajar, tanto luchar, ¿para que? Tanto esfuerzo, y mira lo que recibo.
Y es que, muchas veces, el enemigo más grande que tienes es tu mente.
Gloria a Dios que hace 2000 años atrás hubo uno que cogió esas espinas que han estado perturbando tu mente y las llevó con orgullo y autoridad. Cada gota de Su sangre, te dice que puedes ser libre de toda espina que esté atormentando tu mente.
Hoy puedes ver la victoria, el gozo, y vivir en una paz que sobrepasa todo entendimiento. La gente no puede entender cómo vives tan tranquilo en un mundo que se está volviendo loco. La razón es que tu mente fue liberada.
No permitas que tu mente te perturbe nunca más. Tú no tienes que sentir el dolor que esas espinas producen en tu vida y en tu mente, el dolor de tu historia. Hoy es un día de oír, no la voz de la tierra que produce espinas, sino la voz de Cristo que te dice: Hace 2000 años atrás, yo te hice libre.

ESPERAR EN SILENCIO

Siempre me ha gustado el Salmo 37… ¡completito! Lo encuentro alentador, pacífico, esperanzador.
“Encomienda a Jehová tu camino y confía en Él, y Él hará” menciona en uno de sus versículos. Y creo que es una palabra que todos los hijos de Dios mencionamos, recomendamos a otros pero que principalmente, creemos.
Días pasados, atravesando una situación personal delicada, me dije una y mil veces a mi misma este pasaje, -“Él hará, Él hará!”- Me lo repetía, dándome aliento y fuerzas para atravesar este valle de sombra.
Pero una mañana, meditando en lo que continuaba del texto leí lo siguiente:
“Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.” Salmo 37: 7 (b, énfasis añadido)
Me detuve frente a un espejo espiritual y observé mi propio panorama: un valle de sombra, una mujer dispuesta a encomendar su camino a Dios, una mujer capaz de confiar, pero al mismo tiempo, incapaz de cumplir algo tan simple, como este consejo del salmista: hacer silencio ante Jehová.
Comprendí que llevaba días y días de monólogos redundantes ante la presencia del Señor presentando una y otra vez lo mismo.
Así que me decidí por el silencio, y esto no fue dejar de orar, o de estar en su presencia, fue silenciar aquella oración repetida de lo que necesitaba y ocupar mis palabras y mi voz en alabanza, le canté, le adoré, disfruté de ratos con Él en silencio de la situación pero en voz activa de su alabanza. Fue acostarme en su regazo, y disfrutar de su abrazo y su cuidado…
Y cuando el tiempo pasó, y el valle de sombra se acabó, comprendí que mientras silenciaba mi problema y esperaba en Él disfrutando de su compañía, tal y como lo prometió en un principio; ¡ya había hecho!
Entonces dejé atrás aquella situación dolorosa con la bendición no sólo del testimonio de Dios y su obrar maravilloso, sino también con el privilegio de haber pasado días plenos en su presencia, disfrutando de su perfume y de su amoroso abrazo.

“Pero la salvación de los justos es de Jehová,
Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
40 Jehová los ayudará y los librará;
Los libertará de los impíos, y los salvará,
Por cuanto en él esperaron.”
Salmo 37: 39 y 40

ENCUENTRA AYUDA EN EL DESIERTO

Algunas veces el problema que afrontamos es fabricado por nosotras mismas. Es en esos tiempos difíciles cuando nos preguntamos si Dios aún nos ayudará, nos fortalecerá y estará con nosotras. Si está afrontando este tipo de situación hoy, quiero animarle diciéndole que Dios no se ha rendido con usted. Él está con usted y le dará la fuerza para superar cualquier obstáculo, incluso si ese obstáculo es uno fabricado por usted misma. Si lo duda, repase la historia de una joven mujer llamada Agar en el Antiguo Testamento. Agar era una esclava en la casa de Abraham. Ella fue también la mujer nominada como “madre de alquiler” cuando Sara decidió que Abraham tuviera un bebé acostándose con alguien más joven y más fértil que ella. Como esclava, Agar probablemente no tuvo elección en el asunto. Así se hacían las cosas en aquella época. Pero una vez que se quedó embarazada del hijo de Abraham, ella pudo elegir cómo iba a reaccionar ante la situación, y no decidió muy bien. 

Hizo de una situación ya complicada algo peor, comportándose con altivez hacia Sara y tratándola con desprecio. Para decirlo con suavidad, Sara no respondió bien. De hecho, se enojó categóricamente. Decidida a poner a Agar en su sitio bajándole unos cuantos escalones, Sara la hostigó y la humilló en cada oportunidad. Así que Agar huyó . . . al único lugar al que se puede huir cuando se vive en un campamento en el Medio Oriente. El desierto. Para una joven embarazada, sola y sin provisiones, el desierto es un lugar duro para vivir. También es peligroso. Agar podía haber muerto allí perfectamente. Pero no murió porque Dios en su gran misericordia tuvo un encuentro allí con ella y le dijo lo que debía hacer. Regresa a tu señora y sométete a su autoridad . . . yo te daré más descendientes de los que puedas contar . . . Ahora estás embarazada y darás a luz un hijo. Lo llamarás Ismael (que significa «Dios oye»), porque el Señor ha oído tu clamor de angustia . . . A partir de entonces, Agar utilizó otro nombre para referirse al Señor, quien le había hablado, «Tú eres el Dios que me ve» . . . Génesis 16:9-13, NTV El Dios que me ve. ¡Ese es un nombre hermoso para el Señor! Y fue dicho por vez primera por una madre en una situación de las que encogen el corazón. Una madre que había caído presa de malas actitudes y el comportamiento impío, exactamente como hacemos todas nosotras de vez en cuando. El problema de Agar era, en parte, culpa de Abraham y Sara y en parte culpa de ella misma. Dios mismo no merecía nada de la culpa. 

Pero Él intervino de todos modos, derramó su bondad sobre ella y les prometió a ella y a su hijo un futuro fructífero. Si Dios hizo eso por Agar en el Antiguo Testamento, ¿no podremos nosotras, madres de la época del Nuevo Testamento, estar incluso más seguras de que Dios nos verá y nos cuidará cuando nos encontremos en el desierto? ¿No podremos acaso acercarnos a Él con confianza para recibir misericordia y gracia para ayudarnos en nuestro momento de necesidad, incluso si la necesidad es resultado de nuestro mal juicio o comportamiento? ¡Sí! ¡Por supuesto que podemos! Pero cuando lo hagamos, deberíamos recordar que Dios no nos liberará inmediatamente de toda situación problemática. No siempre hará que nuestras dificultades hagan ¡PUF! y desaparezcan. 

Así como envió a Agar de vuelta para aguantar a Sara durante un tiempo, Dios a menudo requerirá de nosotros trabajar con nuestros problemas durante un tiempo con su ayuda. Y cuando le digamos que no podemos hacerlo, Él nos dirá lo que le dijo a Pablo en 2 de Corintios 12:9: Mi gracia . . . es suficiente para ti. “Señor, ¡la personalidad terca de mi hijo es demasiado para mí! ¡Me está volviendo loca!”. Mi gracia es suficiente para ti. “Señor, ¡sé que necesitamos el dinero, pero no soporto este empleo ni un sólo día más!”. Mi gracia es suficiente para ti. “Señor, es difícil ser madre soltera. ¡Estoy demasiado agotada para continuar!”. Mi gracia es suficiente para ti.