SIGUE LA JUSTICIA

1 Timoteo 6:11 

Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, la caridad, la tolerancia, la mansedumbre. 

Nos encontramos en esa época del año que por la ilusión de un nuevo comienzo queremos hacer cosas nuevas y lograr cosas que no hemos hecho en tiempos pasados y tratamos de que la nueva era por así decirlo "nos alcance", pero desafortunadamente es algo que fallamos desde su planeación, ya que una buena intención no es suficiente para poder cumplir nuestros propósitos y cambiar nuestra manera de vivir. 

En ocasiones soñamos con cambiar hacia hábitos y costumbres que nos hagan "mejores personas" ante los ojos de los demás y de los propios, pero aunque así parezca, no siempre aquello que parezca o incluso sea bueno tiene que serlo para todos o serlo para nosotros en particular, por eso es bueno que consultemos siempre a Dios acerca de lo que queremos hacer, para que sea Él quien nos habrá camino hacia ese anhelo por medio de la visión que nos puede dar y el ver cómo es que llegaremos a ese propósito o simplemente nos haga entender porqué no es ese el camino que habremos de seguir. Adicional a eso, hay planes divinos que si nos aplican a todos, pues están relacionados con nuestra naturaleza, es decir tienen que ver con el cómo es que fuimos creados y apelan a nuestra identidad en todo momento y de eso es de lo que quiero hablarle el día de hoy en lo particular. 

 Todos hemos escuchado en alguna ocasión e incluso lo hemos dicho que Dios es el "Rey de Reyes", y hacemos referencia a la identidad de gobierno de Dios, pero se ha puesto a pensar quienes son esos Reyes sobre los que está Dios en su cualidad de Rey? Esos Reyes se supone que somos nosotros, pero en pocas ocasiones nos entendemos a nosotros mismos como tales y en menos ocasiones actuamos como Reyes en nuestra vida, pues no entendemos y no vemos ese Reino del cual tanto habla la Biblia. Por tanto podemos entender que es nuestra naturaleza el gobernar como Reyes sobre la tierra tanto en lo físico como en lo espiritual, y es por ahí donde debemos empezar. La Biblia nos enseña que una manera de comenzar a gobernar es el orar constantemente, y muchos entienden equivocadamente por orar el pedir cosas constantemente a Dios que no sabemos si las responderá o concederá, pero el orar va mucho más allá de pedir algo incierto, el orar tiene que ver con el hecho de gobernar sobre las circunstancias, el entender nuestra autoridad sobre lo visible y lo invisible y que esa autoridad va ligada directamente con la voz de Dios y lo atentos que estemos a ella. 

La cita de hoy, nos habla de esa identidad de Reyes que debemos de tener, ahí se define cual es el patrón de comportamiento que habremos de seguir de modo que empecemos a gobernar y regresar a ese estado original de acuerdo a como fuimos creados a "imagen y semejanza de Dios", y siendo Él un Rey, tenemos que aspirar justo a ese estado de gobierno que nos corresponde como herederos del Reino de Dios. 

 Por tal, su mejor propósito para este 2014 es el de recuperar su identidad de Rey y gobernar juntamente con ese Dios quien le dio la identidad y para ello estaremos explorando detalladamente la cita de hoy para entender lo que habremos de hacer para lograrlo, en lo que llegamos a ese punto, medite y de ser posible investigue acerca lo que es un Rey y de cómo puede usted ha actuado contrariamente a esa identidad y por ello no ha recibido los beneficios ni ha cumplido con las responsabilidades de tal función.

SIMBOLO DE BENDICION

En Zacarías 8:9-12, vemos la promesa de la restauración de Jerusalén, luego de una temporada de esclavitud.  Dios le dice al pueblo que, antes de las murallas, el templo y la adoración a Dios, no había paga por sus trabajos, ni paz. Mas, ahora que se mostraron en actitud de fidelidad y adoración, habría bendición.  O sea, restauraron el templo, se activaron los levitas, el pueblo comenzó a traer ofrendas y a buscar su presencia y, entonces, para ellos ahora habría paga y bendición. 
En el verso 13, Dios continúa diciendo: Y así como fuisteis maldición entre las naciones, casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición. ¡No temáis! ¡Cobrad ánimo!  Donde ha habido maldición, Dios cambiará todas las cosas, cuando hayas traído restauración y orden a la casa de Dios.  Has sido símbolo de maldición, pero ahora, cuando la gente te vea, querrá estar contigo, porque serás símbolo de bendición de Dios. 
Quizás estás en situaciones difíciles y la gente te ha dejado, pero Dios te dice que tornará todas las cosas y serás símbolo de bendición.  Cuando la gente te mire, tendrá que decir: Ahí va alguien bendecido.  Alguien que, aunque a veces las cosas no le salen bien, de repente se le ordenan las cosas.  Ahí va uno al que a veces hemos visto tropezar, pero tiene la capacidad de levantarse y las cosas comienzan a salir bien.  Y es que no se trata de una vida libre de problemas, sino de tener la capacidad de sobrepasar cada situación difícil.  Somos cabeza y no cola; estaremos arriba y no abajo.  Dios te va a hacer símbolo de prosperidad y bendición.
El símbolo de prosperidad de un verdadero creyente no está amarrado a lo que posee.  El símbolo más grande que puedes cargar en tu vida es cuánta gente se desata en su máximo potencial a través de lo que Dios ha hecho contigo.  Cuando la gente te ve, ¿puede ver el poder de Dios en tu vida?  ¿Sus vidas han sido desatadas a través de lo que Dios ha hecho contigo?  Cada vez que Dios te da un trabajo y te bendice no lo hace para él, sino que para que otros sean impactados y sus vidas sean transformadas y sean prosperados. Dios te quiere hacer señal de bendición; señal de que, lo que hizo contigo, lo puede hacer con ellos. 
En Génesis 12, vemos el llamamiento de Abraham, donde Dios le dice: Te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendición.  El propósito de bendecir a Abraham es para ser de bendición.  ¿A cuántos has invitado a tu hogar para hablarle de Cristo?  ¿A cuántos tú le has sido de plataforma para recibir bendición?  Tener dinero por tenerlo, no es razón.  Dios te da dinero para que seas símbolo de esperanza. 
El verdadero símbolo de prosperidad es cuando los que te rodean prosperan y son bendecidos a causa de tu vida. Sé de bendición a otros; no seas egoísta.  Cuando Dios hace algo por ti, es porque quiere que seas un vehículo de bendición a otros. 

UNA BUENA MANERA DE EMPEZAR EL AÑO...

Proverbios 29:18a La Biblia de las Américas (LBLA) 

 Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena

Nos encontramos en una de las épocas más significativas del año, ya que todas las personas tienen grandes expectativas para el año que viene y de alguna manera dicen estar agradecidas con Dios por las cosas que hizo el año pasado y en realidad no están seguras de donde y como intervino Dios específicamente y que es lo que sigue después de todo este año lleno de "gracia" y "favores" no identificados recibidos. Seamos realistas, la mayoría no sabemos como es que llegamos aquí y mucho menos sabemos qué es lo que nos depara el famoso 2014 del cual se habla tanto en facebook y los medios sociales. Me llama mucho la atención que las personas llegan a escribir frases como "2013 muchas gracias, 2014 estoy listo", pero siendo honestos, sabemos de qué es lo que estamos agradecidos?, o acaso sabemos qué es lo que nos trae el 2014 como para saber si estamos listos?, un buen amigo dijo: "en 2014 muchos incasables se casarán", a lo que no le niego, me asuste, ya que hay una parte en mi que anhela casarse, pero que reconoce que no ha hecho mucho por llegar a hacerlo algún día, entonces, será que no tengo nada que agradecerle al 2013 y no estoy listo para el 2014? 

 Nada de eso, el problema radica en lo siguiente, durante años nos hemos dejado manipular por las mentiras que otros nos cuentan, no se ha dado cuenta que su 2013 estuvo lleno de frases como "eres igualito a tu Padre", "Como buen Mexicano" (o del país que usted sea), "típico en mi familia", "hijo de tigre, pintito", y todas estas frases hicieron alusión a algún defecto, alguna mala actitud o a algún rasgo de carácter que desagrada a otros, por tanto escuchamos mas cosas negativas que positivas y con ese bagaje emocional pretendemos estar preparados para el 2014?, ufff!, no lo creo! Muchos no saben que es lo que les sucedió en el 2013, porque lo vivieron reactivamente, es decir, todo lo que hicieron fue provocado por un factor externo y no por un plan previamente provisto o pensado, y sabe, no es malo, simplemente es ajeno a nuestra naturaleza (a como fuimos creados) y de acuerdo al mundo en el que vivimos. El último el pasaje de Génesis 1:26 me ha perseguido continuamente, he ha hecho meditar mucho acerca de la vida que llevo, la vida que me rodea y como es que funcionamos diariamente, éste pasaje dice "y dijo Dios hagamos al hombre a nuestra imagen y que refleje nuestra naturaleza", y cada vez que lo leo, lo pienso o lo medito se me estremece el cuerpo de pensar cuantas cosas de acuerdo a la naturaleza estamos dejando de hacer diariamente. 

 Piense en esto, antes de crear al hombre, Dios ya había pensado en la cruz y aún sabiendo que habríamos de fallar, tuvo un plan para rescatarnos y asegurar nuestro lugar a su lado por la eternidad, pero a su vez nos hizo semejantes a Él, nos dio su misma capacidad de hacer cosas semejantes a las que Él hace y funcionar como Él funciona y de todas maneras decidimos hacer las cosas como e mundo las hace, amamos si lo sentimos en vez de simplemente decidir hacerlo, reaccionamos en vez de planear y sufrimos por lo que no tenemos "sabiendo" que somos herederos y tenemos acceso al universo entero si nos comportamos como herederos y no como niños malcriados. 

La cita de hoy nos previene de ello, nos dice que el pueblo que no tiene visión se desenfrena, la visión viene de Dios, es decir, aquel que se dice hijo de Dios y dice que ama a Dios lo primero que obtiene por señal es el escuchar la voz de Dios y con su voz la dirección y el plan para el tiempo que viene, por tal tiene fe, ya que esta según Hebreos 11:1 dice que es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve, en otras palabras la certeza concreta de las cosas que Dios nos ha hablado y la convicción de las cosas que aún no vemos pero que sabemos que vendrán, cuando nos encontremos en esta condición podremos decirle al 2014 que estamos listos para su llegada. 

 Y no se espante, no le estoy imponiendo un yugo súper difícil, ni le estoy pidiendo que se convierta en alguien mega espiritual como no lo es usted ahora mismo (según su propia medida, no la mía), le estoy recordando que la Biblia dice acerca de usted que lo natural es que usted escuche la voz de Dios, por tanto no es un nivel a donde tenga usted que llegar, sino un lugar a donde ya estuvo y tiene que regresar, una vez ahí, recibirá instrucciones específicas y se dará cuenta de que la voz ha estado siempre ahí y que solo la ignoraba, pero que es fácil de entender y que toda ella lleva a una visión que no es otra cosa que un plan que le llevará a vivir el año mas glorioso de su vida hasta ahora y con el a una relación más íntima con Dios que nunca. 

 Por tanto, si está pensando en lo que viene para usted el 2014, todo lo que tiene que hacer es sentarse a escuchar la voz de Dios para recibir el plan (visión) que le lleve a u estado natural (a imagen y semejanza de Dios), para vivir un año guiado por Él y sin contratiempos ni altibajos.

SALDRAS BIEN DE LA OPRESION

En Éxodo 3, vemos cuando Dios le habla a Moisés de que va a liberar al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto.  Moisés pregunta: ¿En nombre de quien iré? Y Dios le responde: Irás en nombre de “Yo Soy el que Soy”; y comienza a darle las promesas para con el pueblo.  En los versículos 21 y 22, Dios dice: Yo haré que este pueblo halle gracia a los ojos de los egipcios, para que, cuando salgáis, no vayáis con las manos vacías, sino que cada mujer pedirá a su vecina, y a la que se hospeda en su casa, alhajas de plata, alhajas de oro y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas. Así despojaréis a los egipcios.
Dios no te quiere con las manos vacías.  La manera de salir de un problema, de un tiempo de opresión, no es con las manos vacías, sino con manos llenas.  Despojamos al enemigo de dos maneras: Haciendo guerra, o con el favor y la gracia de Dios sobre tu vida.
En la biblia, vemos cómo el pueblo tuvo que pelear, en otras ocasiones, para recibir ciertas bendiciones.  Pero, en esta ocasión, Dios no está sacando a un pueblo como ejército.  Por 400 años, habían vivido en esclavitud.  Por esto, no los envía a pelear.  Emocional y físicamente, estaban débiles de tantos años de opresión.  Es por esto que les dice: Yo Soy el que Soy, los voy a liberar y, cuando salgan, el que los oprimió tendrá que pagar por su salida.  Y la biblia dice que Dios los sacó con plata, con oro, y ninguno estaba enfermo. 
El poder libertador del favor y la gracia de Dios sobre tu vida va a provocar que el enemigo haga cosas por ti, en lugar de tú tener que pelear por ellas. 
Quizás has batallado y luchado por mucho tiempo, pero llega el momento donde el favor y la gracia de Dios vienen sobre tu vida, y tus enemigos comenzarán a prosperarte, cuando salgas hacia la tierra que Dios te ha prometido.  
Hay cosas que no tendrás que pelear sino que tus enemigos las pondrán en tus manos. 
Como al pueblo de Israel, aquellos que por mucho tiempo te han hecho daño y no han creído, serán los que abran el camino para que alcances lo que Dios te ha prometido que vas alcanzar. 

SE SIEMPRE IGUAL

Apocalipsis 3:8 dice ‘Yo conozco tus obras. Por eso, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar, pues aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre. 
Cuando la biblia habla de guardar la palabra de Dios y de no negar su nombre, habla específicamente de tu fidelidad.  Una persona fiel es aquella que, en medio de cualquier lugar, dice: Yo le sirvo a Dios; y, en cualquier circunstancia, sigue diciendo: Hasta aquí me ha ayudado Dios, aquí me guarda Jehová.  Y las puertas que Dios abre se mantienen abiertas para ti, cuando guardas su palabra y no niegas su nombre. 
En la iglesia, todo el mundo es amable, todo el mundo es cristiano, todo el mundo alaba y adora a Dios.  Pero, cuando la biblia habla de guardar su palabra, va más allá que esto.  Es estudiar, escudriñar, aprender y aplicar la palabra de Dios.  Es al no negar su nombre que tú afirmas y guardas la palabra, y donde único puedes hacer esto es afuera de la iglesia.  Aquellos para quienes las puertas están abiertas son aquellos capaces de impregnar la presencia de Dios dondequiera que van.  En la escuela, en la universidad, en el trabajo, en la farmacia, en el supermercado, dondequiera son la misma persona y lo que hacen es llevar la gloria de Dios dondequiera que van.
Procura que, dondequiera que vayas, la gente reconozca que hay algo especial en ti y deseen estar en el lugar porque el ambiente se torna diferente y eres de bendición.  Si quieres tener la puerta abierta de bendición y de oportunidades en tu vida, refleja la gloria de Dios, no tan solo en la iglesia, sino dondequiera que vayas.
Hay personas que, al compartir con no cristianos, se les pegan las malas costumbres, en lugar de hacer la diferencia.  Pero tú no niegues su nombre, porque hay una puerta abierta para los que son fieles.  Manifiesta la presencia de Dios en tu vida.  Contagia al mundo de la palabra y del gozo de Dios.  Que deseen estar donde tú estás, y quieran de la bendición que hay en ti, que es Cristo.
Lo grande es que, aunque hayas fallado, aun así, este mensaje es para ti.  La biblia dice que Pedro negó a Jesús y, con sus actitudes, no mostro lo que había recibido por tantos años; pero esto no detuvo que la gloria de Dios se manifestara en su vida.  Pedro lloró amargamente y se arrepintió; y dice la palabra del Señor que, tan solo con la sombra de Pedro, los enfermos sanaban.  Su error, no detuvo a Pedro de seguir manifestando la gloria de Dios y predicarle a multitudes.
Si eres un hijo de Dios que ha tropezado y caído, lo único que puedes hacer es levantarte firme y seguir hacia adelante. Dios te da una nueva oportunidad.  Vive con la palabra guardada en tu espíritu.  Cambia la manera de pensar y de conducirte. Mantente fiel a su palabra, no niegues su nombre.  Manifiesta la gloria de Dios.  Una puerta grande y eficaz se abre a tu favor.  Es la puerta de oportunidades, puerta que Dios abre y que nadie podrá cerrar. 

NO MENOSPRECIES LA BENDICION DE DIOS

La conciencia de ser bendecido es vital para que tu vida sea transformada y todo lo que hagas, lo hagas desde la posición espiritual correcta.  

Génesis 14:17 nos relata cuando Abraham se encuentra con el rey Melquisedec, que representa a la persona de Cristo, y le entrega los diezmos.   En este capítulo es que vemos por primera vez la palabra diezmos en la biblia.  Abraham no entrega los diezmos para manipular a Dios y ser bendecido.  Abraham entrega los diezmos por la bendición recibida.  No diezma para ser bendecido, ya era bendecido. 

Dios no necesita tu dinero, pero tú necesitas a Dios en tu dinero.  Dios no necesita de tu negocio, pero tú necesitas a Dios en tu negocio.  Tú necesitas a Dios en tu empresa, en tu negocio, en tu trabajo para ver resultados que otros no están teniendo.  Necesitas a Dios para que te dé sabiduría, favor y gracia en todo lo que emprendas.  Necesitas que envíe a sus ángeles para protegerte y cuidarte de no firmar contratos que no convienen. 

Este acto de generosidad, el diezmar, no lo hacemos porque Dios lo necesite. Esto debe ser una reacción a la bendición de Dios en nuestra vida. 

Con su dádiva, Abraham estaba reconociendo quién era su Señor.  Cuando, por ejemplo, separamos tiempo para ir a la casa de Dios, estamos reconociendo cuál es la prioridad en nuestra vida y estamos reconociendo quién es nuestro Dios, nuestro Señor y Salvador. 

Con tus actos de fe, reconoces a quién tú le sirves. 

Abraham sabía que Dios lo había ayudado.  Hay personas hoy en día que no diezman porque entienden que lo que tienen no proviene de Dios, sino que es producto de su trabajo y esfuerzo, no reconociendo que, en este tiempo en que se está viviendo, el tener trabajo es una bendición que proviene de Dios. 

Mucha gente no diezma, porque este acto es una reacción voluntaria que proviene de un corazón que reconoce que lo que obtiene proviene de Dios.  Hay quienes tratan de obligar a diezmar, haciendo sentir culpables a la gente.  Entonces, vemos personas que diezman para no sentirse culpables, pero no acceden el poder de la bendición como aquellos que diezman correctamente. 

En Génesis 27, la palabra nos relata cuando Jacob recibe la bendición de Isaac, quien engañó a su padre para recibir esta bendición.  Esaú, quien era el que debía recibir la bendición, pero la intercambia con Jacob por un plato de lentejas, se da cuenta, va al padre y le pregunta si había guardado bendición para él también, y llora amargamente.  La palabra de bendición sobre una persona es importante porque ofrece identidad, afirmación y desata el destino. 

Hoy día hay generaciones completas pidiendo, preguntando si hay bendición para ellos también. 

Vemos cómo Isaac le dice a Esaú las consecuencias de haber menospreciado la bendición: Tendría que vivir a espada; cargaría un yugo por lo que había hecho, y el día que se fortaleciera, se sanaría en su interior y se libraría de las consecuencias de haber menospreciado la bendición de Jehová.  Ese es el peligro de no tener la bendición de Dios, se vive con espada y se carga un yugo que solamente se puede quitar cuando te fortaleces.

Por causa de haber menospreciado la bendición, Esaú tuvo un gran peso en su vida.  Cuando un hombre no recibe ni acepta la bendición de Dios, queda atado con una marca en su corazón y en su espíritu que solo Dios puede librarlo.
¿Cómo reaccionas tú ante la bendición de Dios?  ¿Con un acto de fe, como el de Abraham? ¿O con menosprecio, como Esaú?

No menosprecies las bendiciones de Dios para tu vida.  Levántate, cobra fuerzas, y posiciónate en el lugar correcto para recibir de parte de Dios.

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