UNA VIDA PERFECTA: LA HISTORIA COMPLETA DEL SEÑOR JESÚS


En este  podrá leer las mejores  que ha recibido el  sobre la  más importante de toda la  —Jesucristo—.  

En Una  perfecta, el . John MacArthur comparte la  completa del Cristo eterno desde el Génesis hasta el Apocalipsis.  

Con  como texto , el . MacArthur conjuga los evangelios y otras  bíblicas sobre Jesús en una sola  que le ayudará a entender mejor las Escrituras y a crecer firme en la fe.  Ningún otro de evangelios incluye tantas notas de   ayudarle a develar el significado de cada versículo.


-Explicaciones versículo a versículo de  de los más importantes  y  de nuestro . 
-Cada versículo está ligado a Cristo desde el Génesis hasta el Apocalipsis.
-Unión de los evangelios, testigo de la indefectibilidad de las Escrituras.
-Versión  Valera 1960

COMENTARIO SWINDOLL DEL NUEVO TESTAMENTO ROMANOS

Aprovechando su inmensa experiencia como comunicador de la Palabra de Dios, Chuck Swindoll presenta su legado a todo aquel que lee y ama la Biblia: Las perspectivas Neo Testamentarias de Swindoll. El primer volumen de esta nueva y distinguida serie ofrece un caudal de reflexiones llenas de color, detalle y fácil comprensión sobre la carta de Pablo a los Romanos. 

Viaja a través del tiempo a la antigua Corinto, donde, en la casa de un creyente llamado Gayo, el apóstol Pablo dicta una carta a los creyentes en Roma que para siempre moldearía el curso de la iglesia. En profundidad y detalle, Chuck Swindoll te adentra en la carta de Pablo a los Romanos. Descubre ahora por ti mismo su dinamismo narrativo, su mensaje global, y consecuencias gozosas para nuestras vidas. 

Las Reflexiones Sobre Romanos es una exploración inspiradora del principal manifiesto de fe, justicia, gracia, identificación con Cristo, y esperanza viva para el futuro que encontramos en el Nuevo Testamento. De la serie Reflexiones Sobre el Nuevo Testamento: “Hasta el fin de mis días, mi meta principal en la vida es comunicar la Palabra con veracidad, reflexión, claridad, y pragmatismo.” 

Charles Swindoll. Combinando una erudición rica y firme con las imágenes y pasión de un cuentista, Chuck Swindoll posee un don de arrastrar a la gente a la inmediación de las Escrituras. Esta distinguida serie es el legado de un catedrático y comunicador a la iglesia de Jesucristo. Ganarás nuevas perspectivas sobre la Biblia y mucho más. La Palabra de Dios cobrará vida en tus manos, llena de drama, poder, y verdad, en tu caminar con Chuck capítulo a capítulo por el Nuevo Testamento.

MEMORIAS DE DOS HIJOS

En Memorias de dos hijos, uno de los maestros de la Biblia más queridos de Estados Unidos le hace profundizar en Lucas 15 como nunca nadie lo ha hecho, revelando apreciaciones perspicaces de la cultura de la época de Jesús con un desenlace inolvidable.

La parábola del hijo pródigo (Lucas 15.11-32) se ha predicado desde casi todos los púlpitos del mundo y es conocida por muchos que leen y aprecian la Biblia. 

La historia es muy poderosa porque representa, en términos claros e inspiradores, nuestra lucha con el pecado, la necesidad de arrepentimiento humilde y la inagotable misericordia y amor del Padre. 

Lamentablemente, muchos cristianos dirían que no tienen nada nuevo que aprender de esta joya de las Escrituras. Ha perdido su brillo. Pero en Memorias de dos hijos, John MacArthur restaura el resplandor de este pasaje, ofreciendo un fascinante trasfondo histórico y revelando un sorprendente final que los lectores nunca han oído antes.

EL SONIDO DE LA VOZ DE DIOS

En Juan 10:7-18, Jesús explica a los judíos que él es el buen pastor, que sus ovejas oyen su voz y le conocen y le siguen.
Las ovejas no siguen al pastor porque lo ven, lo siguen porque lo oyen y conocen su voz.
A Dios se le sigue por el sonido de su voz.  Todo el que quiere servir a Dios por lo que ve, nunca se mantiene firme.  Esto no es tan solo un principio en el mundo espiritual, sino también en nuestro diario vivir, en nuestras relaciones, matrimonio, trabajo, etc.  Es importante que la voz de los padres sea más relevante a sus hijos que la de sus amigos, por ejemplo.
Todos, de alguna manera u otra, hemos sido atados por alguna palabra que alguien dijo.  Unas palabras que por la razón que sea lastimaron tu corazón y te ataron.
Cuando los hermanos de José le dicen a su padre que había muerto, Jacob, que siempre soñó y hasta luchó con el ángel para ser bendecido, en ese día de la mala noticia, dejó de soñar.  Por 13 años vivió frustrado con angustia en su corazón, y todo por una mentira.
Las palabras que más te hieren son de aquellos que están más cerca de ti.  Los hijos de Jacob, los mismos que le mintieron, regresaron con la noticia de que José estaba vivo, pero esta vez Jacob no les creyó.  Muchas veces vivimos tanto tiempo atados, creyendo una mentira que, cuando te dicen la verdad, no la puedes creer.  La biblia continúa relatando, que, cuando ellos dijeron las palabras que José había dicho, el espíritu de Jacob revivió.
La razón por la cual Jacob no creyó cuando le dan la noticia que su hijo José estaba vivo, es porque el sonido de los hijos era el mismo sonido que cuando le dijeron la mentira.  Esto nos ensena que puedes cambiar las palabras, pero el sonido se queda igual.  Todos sabemos cuando alguien nos habla hipócritamente.  Te puede decir los “buenos días”, pero por el sonido de su voz tú sabes que no es lo que desean.
Pero, cuando Jacob escucha las palabras que su hijo José le había mandado a decir, su espíritu cobra ánimo y cree, porque de un soñador a otro sonador, se entienden.  El sonido de las palabras de José era muy diferente al de sus hermanos.
En una ocasión, los hermanos de David se encontraban en la guerra y David les fue a llevar comida.  Por 40 días el gigante Goliat, tenía amedrentado al ejército.  David, quien ya había sido ungido para ser rey, llega ante sus hermanos y escucha a Goliat vociferando, y escucha la recompensa que daba el rey Saúl a aquel que derrotara a Goliat.  Entonces, salió a pelear contra Goliat, y esto porque escucho lo que el rey decía y despertó el rey que había en su interior.  De un rey a un rey se entienden.  El sonido es familiar, es el mismo.
A Jesús le sucedió varias veces que hablaba y no le entendían.  Aún sus discípulos no le entendían.  Si no entendían a Jesús, ¿por qué le seguían?  Porque el sonido de su voz despertaba en ellos algo diferente.
Para Dios dirigirte no necesita despertar tu mente, sino despertar tu corazón.  Que puedas oír un sonido diferente, un sonido especial en tu vida que, aunque tu mente no lo reciba, ni lo entienda, tu corazón lo reciba y despierte en ti el deseo de seguirle.
Acepta lo que oyes dentro de ti, que resuena en tu corazón y te dice, despierta y levántate.
Muchos te preguntarán: ¿Por qué asistes a la iglesia que vas, si en otra que te queda más cerca hablan lo mismo?  Pero es que el sonido de la voz, de cómo se habla en tu iglesia, es la que hace que al escuchar el mismo versículo, haga resonancia en tu interior y despierte tu espíritu.

DECLARA BENDICION


Las oraciones son respondidas cuando están acorde a la voluntad de Dios (1 Juan 5:14), cuando son sinceras (Sal. 145:18) y cuando se hacen de forma constante (Col. 4:2).

Una de las partes de la oración es declarar, decir, confesar, hablar lo que está en nuestro corazón y declarar proféticamente lo que va a suceder. En la oración tienes que pedir, interceder, confesar, adorar, dar gracias, pedir perdón y declarar lo que va a suceder.



¿Dónde dice la biblia que hay que declarar?

Lo dice en Marcos 11:23

“Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”. (RV1960)

Otra versión dice: Les aseguro que si alguno le dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá. Marcos 11:23 (NVI)

Nuestra autoridad al pedir o declarar proféticamente se pierde cuando no hay un corazón sincero, cuando hay un pecado reiterado que lo bloquea o cuando se hacen oraciones religiosas solo para impresionar a los demás, esto anula las recompensas de Dios (Mateo 6:16). También pasa lo mismo cuando tratamos de impresionar a Dios (Lucas 18:9-14).



Todo lo que hablamos tiene o tendrá un efecto, las palabras son el arma espiritual más poderosa que pueda existir. Lo que decimos continuamente es lo que creemos, en nuestros diálogos cotidianos esta la verdad de nuestro corazón.

La descripción más detallada de esta revelación está en Santiago 3, es un texto largo que debemos conocer bien, solo voy a tomar algunos puntos. Por ejemplo:

“¿Quién, entonces, es una persona perfecta (madura)? Sólo quien es capaz de dominar su lengua y de dominarse a sí mismo”. Santiago 3:2

“(la lengua) Es una de las partes más pequeñas de nuestro cuerpo, pero es capaz de hacer grandes cosas. ¡Es una llama pequeña que puede incendiar todo un bosque!” Santiago 3:5



Muchas de las cosas que te agobian se producen por tus propias palabras, cuando no hablas conforme a lo que dice la biblia sobre ti, entonces te encuentras hablando en contra de ti mismo.

“Con la lengua bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a las personas, creadas a imagen de Dios. De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así”. Santiago 3:9

Mira lo que dice la traducción en lenguaje actual en proverbios 18:21

“La lengua tiene poder para dar vida y para quitarla; los que no paran de hablar sufren las consecuencias”.


Dar vida y muerte a nuestros sueños, dar vida y muerte tanto a todo lo bueno como a todo lo malo, nuestras palabras pueden anular la maldición y desatar la bendición, y viceversa. Dios se valió de la palabra escrita y hablada para dar la salvación a la humanidad, para impartir los misterios más profundos y las verdades más sencillas del evangelio. El poder esta en lo que decimos y creemos.


Bendice con tus palabras todo lo que hagas, di palabras de fe, sanidad y prosperidad. Dios tiene un plan para restaurar todo lo que perdiste, todo lo que te quiso destruir, no dejes de tener un vocabulario optimista, lleno de vida, lleno de la palabra de Dios. Porque tus palabras llenas del Espíritu Santo crearán un futuro maravilloso, sanarán tu pasado y cambiarán tu presente.

En conclusión, las palabras no son inocentes. Abre tu boca para desatar el destino profético que Dios tiene para tu vida.


EN CONTIENDA CON DIOS

En Génesis 6:5, dice que Dios vio que el designio de los pensamientos del corazón del hombre era de continuo solamente el mal. Y, dice el siguiente verso, le dolió en su corazón.
Todos corremos el riesgo de llegar al punto en que, en nuestro corazón, no queramos nada con Dios, mas que contender con él. Los problemas, las decepciones, las dificultades, pueden llevarnos a esto.
Dios no creó al hombre para que viviera en esa miseria toda la vida.
Entonces, Dios decide raer al hombre de la faz de la tierra, y levantó a Noé para que construyese el arca. Todo esto, porque los designios del corazón del hombre, eran todos inclinados hacia el mal.
Dios puede trabajar con el pecado en tu carne. Es el pecado en tu corazón el que es más difícil.
Hay quienes, por las experiencias de la vida, han permitido que su corazón se dañe. No puedes permitir que tu corazón se degenere a tal grado en que el designio de tu corazón sea totalmente contrario al designio de Dios.
Quizás antes querías todo lo de Dios, y ahora todo lo que quieres, lo que anhelas, lo que deseas, es contrario al designio del corazón de Dios para tu vida. Y entonces, en vez de ser dirigido por Dios, peleas con Dios, luchas con él, batallas constantemente con él.
En Génesis 8:20, Noé, al salir del arca, presenta ofrenda ante Dios. Entonces, Dios percibe olor grato, olor fragante, y dice que no maldecirá más al hombre, a pesar de que el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud.
Mientras haya alguien que se presente con olor grato delante de Dios, entonces Dios podrá ver algo que antes no veía.
Dios no espera que tú seas perfecto. Él quiere ver algo que no veía antes, cuando estabas en el mundo. Él quiere ver que, a diferencia de antes, ahora, luego de cada etapa de tu vida, vas al altar y no hacia el mal.
Dios no pide que vivas una vida perfecta, sino que vivas una vida en que tu corazón pueda ser corregido, donde seas capaz de ir y volver al altar. Una vida en que, aunque dentro de ti todavía haya conflicto, tu corazón esté en el altar.
Con quien va al altar, Dios no tiene que pelear. El que va al altar, le da la oportunidad a Dios de ordenar su vida. Dios sabe lo malo que hay dentro de ti, sabe que no todo está bien, pero tu vida está segura, si cada vez eres capaz de ir al altar.
¿Estarás tú contendiendo con Dios?

ELEGIR ESPERANZA Y SANIDAD

La esperanza y la sanidad son elecciones que todos debemos tomar. Como es probable que usted sepa demasiado bien, experimentar la esperanza frustrada no es una elección que tomamos, el dolor y la desilusión son hechos de la vida. La sanidad, sin embargo, sí lo es. Tomar la sencilla, pero poderosa decisión de tener esperanza otra vez es el primer paso hacia la sanidad.

Wilma Rudolph, la triple medallista de oro en los Juegos Olímpicos de 1960 y quien fue conocida en el campo del atletismo como la mujer más rápida del mundo, dijo: “Los médicos me dijeron que nunca caminaría otra vez. Mi madre me dijo que sí lo haría. Yo le creí a mi madre”.

Wilma nació prematuramente en una familia muy pobre y la número veinte de veintidós hijos, y no le permitieron ser atendida en el hospital local de blancos. Durante los años que siguieron su madre la cuidó durante su enfermedad. Cuando Wilma contrajo polio, su madre la llevó una vez por semana durante dos años al centro médico más cercano donde aceptaban recibirla, un viaje de ciento cuarenta y cinco kilómetros ida y vuelta. La vida de Wilma Rudolph es una asombrosa historia de logros contra todos los pronósticos; pero la historia comenzó con las elecciones correctas.

Así como la campeona olímpica y su madre, usted debe escoger el poder de la esperanza. Me puedo dar cuenta de que esto pone sobre usted algo de la responsabilidad por  su sanidad, pero también es una verdad increíblemente liberadora. La sanidad, la liberación de la esperanza frustrada,es una elección que puede hacerse. La Biblia está llena de promesas con respecto a que usted tiene el poder de elegir la vida sobre la muerte. De hecho, el Señor le dijo a los israelitas que “escogieran la vida” (Deuteronomio 30:19). Usted no puede darse el lujo de escoger nunca enfrentar desafíos, pero sí tiene el poder para elegir cómo responder ante ellos. La siguiente historia lo describe muy bien:

William Carey, el “padre de las misiones modernas”, quería traducir la Biblia en tantos dialectos hindúes como fuera posible. A inicios del año 1832, su asociado encontró la imprenta en llamas. Aunque los trabajadores trataron de apagar el fuego, todo se destruyó.

Al siguiente día, otro misionero viajó al lugar donde estaba Carey. “No me es fácil darle esta noticia”, dijo. “La imprenta se quemó por completo anoche”.

Carey se quedó estupefacto. Toda su biblioteca había desaparecido, incluyendo diccionarios, libros de gramática y Biblias, así como impresiones de catorce idiomas. “El trabajo de años se ha esfumado en un momento”,  susurró.

Carey dedicó un poco de tiempo para digerir su dolor. “La pérdida es severa”, escribió, “pero no estamos desanimados. De hecho ya hemos comenzado otra vez el trabajo en todos los idiomas. Estamos derribados, pero no destruidos”.

La noticia del incendio catapultó a Carey instantáneamente a la fama en Inglaterra. Se levantaron fondos y muchos voluntarios se ofrecieron para ayudar. Para finales de ese año, se había impreso pasajes de las Escrituras y hasta Biblias completas en cuarenta y cuatro idiomas y dialectos.

El secreto del éxito de Carey fue su perseverancia. “Estamos enfrentando grandes dificultades por todas partes”, escribió en cierta ocasión, “y muchas más vienen en camino. Pero tenemos que continuar”.

William Carey eligió lo correcto. Enfrentó la adversidad y las penurias abiertamente y declaró: “De noche su cántico estará conmigo”. Usted puede hacer lo mismo. No espere otro momento. ¡Hágalo ahora! No tiene que estar bien para tener esperanza, pero sí debe tener esperanza para estar bien.