ANTE EL ESTRES, TOMA MEDIDAS CONCRETAS

La vida está llena de estrés

¡Mucho estrés! Enojadas, apuradas, angustiadas. Las mujeres encaminadas en la todología, trabajamos, somos amas de casa, madres, esposas, hijas y amigas…Mientras el mundo sigue girando con 24 horas, nosotras tratamos de extenderlas, buscar un hueco en la agenda que nos permita hacer todo. Y con tanto estrésencima, el cuerpo, alma y nuestras emociones se resienten.Es que vivimos con nuestro sistema de estrés alterado,

en constante alerta, para un lado para el otro; agotadas. Pero cabe la pregunta: ¿Vale la pena?

Si buscamos fuera de nosotras, infinidades de factores se presentan como estresores, el tráfico, el exceso de trabajo, la contaminación auditiva del teléfono que suena y suena, el tiempo que parece cada vez más escaso, las escuelas de los niños, los problemas de la casa… ¡Auxilio!

Sin embargo, ¿para qué nos estresamos?

Físicamente nos estresamos para protegernos; nuestro maravilloso cuerpo/organismo sale a la defensa de sí mismo accionando nuestro sistema del estrés. Este sistema inscripto en nosotros en la época prehistórica libera un cóctel de hormonas en el torrente sanguíneo para prepararse para dos respuestas posibles: Huir o Pelear.

Esas respuestas eran obvias en la época en que salíamos a cazar “mamut” pero activábamos el sistema de vez en tanto, permitiendo a nuestro cuerpo liberarse de toxinas.

Hoy en día, lo activamos a cada rato, una mirada del jefe, una respuesta del esposo, una fila en la caja del supermercado, y la intoxicación es bienvenida. ¿Qué nos sucede entonces? ¿Hay más estresores o situaciones estresantes en el 2011 o son nuestros ojos que así lo interpretan?

Toda vez que nos estresamos, sistemas importantes se inhiben para preparar al organismo a la adaptación deseada; el sistema circulatorio, el digestivo y el sexual se apagan, lo que nos da sobraba experiencia que en situaciones estresantes perdemos el “apetito en todos los sentidos incluyendo el sexual”; los vasos sanguíneos se contraen, al igual que los poros capilares con la finalidad de evitar la hemorragia de una eventual herida; ¿Tanto trabajo por el tráfico? ¿No es demasiada logística por un mal entendido?

Por sentirnos tan expuestas,temerosas del qué dirán, o del rechazo, de la aprobación pública, vivimos como si a cada paso un gigante mamut estaría por atacarnos. Pero no es lo que ocurre fuera lo que genera nuestro estrés, sino lo que ocurre dentro de cada uno de nosotros. Son las interpretaciones que hacemos acerca de las situaciones que vivimos las que nos hacen sentir en desventaja.

No se trata de que hagas sonidos con los dedos y cambies de programación, pero si te invito a que reflexiones.

¿Vale la pena que tu organismo se intoxique? Y frente a cada nuevo episodio, seas tú quién elija, que te detengas y pienses ¿Vale la pena que por esto castigue a mi cuerpo?

Técnicas para quitar el estrés:

  • Antes de responder en forma impulsiva, respira.
  • Busca soluciones creativas a tus problemas.
  • Ríe a las carcajadas.
  • Haz ejercicio.
  • Mantén una dieta equilibrada.
  • Rodéate de gente que tenga buena energía.
  • No consumas noticieros o películas de drama antes de irte a dormir.
  • Busca que las imágenes de tu día sean situaciones positivas(no pretendo que evadas de la realidad, sólo que no te enfoques en una sola parte de la realidad, y generalmente lo que consumista es lo violento, oscuro y tenebroso).
  • Práctica pequeños ejercicios de estiramiento.
  • Genera relaciones nutritivas y sanas.

Recuerda que todo es del color del cristal con que se mira, si lo que habitualmente es gris o mustio, ¡es hora de cambiar de cristales!


RECUERDA QUE LA PALABRA DICE: BUSCA PRIMERAMENTE EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA, Y TODO LO DEMAS VENDRA POR AÑADIDURA----

CENICIENTA


"Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna". (Juan 3:16)

Un día, leyendo noticias por Internet, me encontré este titular en un diario inglés: "Desde Cenicienta, no se le pone tanta atención a un pie". La noticia a continuación informaba sobre la lesión de un jugador de fútbol de aquel país.

La ingeniosa frase me hizo recordar por un momento el cuento de la Cenicienta, que la mayoría de nosotros recordamos: una pobre, disminuida y humillada muchacha, que a raíz de una serie de hechos particulares terminó deslumbrando al príncipe, al punto de lograr que este fuera por todo su reino a buscarla pie por pie –literalmente-, para terminar viviendo felices por siempre.

Quizá te preguntes qué tiene que ver eso contigo. ¿Te das cuenta de que la historia de la Cenicienta puede tener mucha semejanza con nuestra historia personal con Dios? Estando perdidos y sin esperanza, se hizo hombre para venir a buscarnos, no porque le hayamos deslumbrado sino porque Él pensaba en nosotros, nos amaba y deseaba que pasáramos la eternidad a su lado. No traía un zapato como requisito para escogernos, sino que por el contrario, quitó cualquier requisito que nos impidiera acercarnos y ser parte de su reino.

¿Has pensado últimamente en eso? Quizá también te hayas sentido como la Cenicienta en algún momento de tu vida, o lo estás sintiendo en este instante; pero la buena noticia es que el Creador del universo pensó en ti y ha venido a buscarte. El texto de Juan 3:16 aún sigue vigente para todos nosotros.

Oración
Señor, te agradezco que hayas pensado en mi desde antes de que el mundo fuera creado. Ayúdame a recordar tu compañía y amor cuando me sienta desanimado y sin fuerza para seguir caminando hacia la meta. En el nombre de Jesús. Amén.

UN CLAMOR POR ISRAEL



Este mes, las Naciones Unidas votarán una resolución para reconocer a los palestinos, como una nación legítima.
Si son exitosos, los palestinos sin duda se moverán a reclamar como su tierra el lado oeste del territorio donde habitan, y a Jerusalén como su capital. Esto sería catastrófico para la nación de Israel.
Destruir a los escogidos de Dios y eliminar la nación judía del mapa, ha sido una política declarada por parte de los enemigos de Israel.
Los terroristas y dictadores musulmanes, rodean Israel. Sin embargo, Israel se mantiene como un verdadero bastión de la democracia: firme, sola en el Medio Oriente, mientras las naciones del mundo se unen en su contra.
Le doy gracias a Dios que fuimos testigos de su Palabra en 1948, cuando Él regresó a los judíos a su tierra y se formó la nación de Israel.
Sabemos que la tierra israelita pertenece a los judíos como heredad, entregada a ellos por Dios en un pacto con sus patriarcas: Abraham, Isaac y Jacob.
Como nos dice el profeta Ezequiel: “y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos”.
Hoy les pido, estimados amigos, que oren por Israel. Juntos, pidámosle a Dios por estas cosas específicas:
Primero, orar para que las Naciones Unidas fracasen en sus intentos por dividir a Israel con la creación de una nación palestina.
Luego, orar por la promesa de Dios, de que Israel nunca sea dividido en dos reinos otra vez.
Finalmente, orar por la paz de Jerusalén, conforme nos instruye la Palabra de Dios.
Queridos amigos, Dios promete bendecir a quienes bendicen a sus escogidos y maldecir a quienes maldicen a Israel. Unámonos en fe en esta hora crítica, para bendecir a Israel y pedirle a Dios que intervenga y le dé victoria sobre sus enemigos.

MISIONERA EN JORDANIA ES UN ANGEL EN EL DESIERTO


Conocida como la “Madre Teresa de los beduinos”, aunque no le gusta esa descripción, Aileen Coleman, una misionera australiana de 77 años ha pasado 50 de ellos, sirviéndoles a los pobres en el Medio Oriente.

“Si, no he sufrido nada. Una vida maravillosa. No me arrepiento”, dijo Coleman.

Esta misionera dirige un hospital misionero en el desierto de Jordania proveyendo atención médica a los beduinos, una tribu nómada de árabes que se están asentando cada vez más en un solo lugar.

“Tengo grandes amigos entre los árabes. Creo que algunos de mis mejores amigos en el mundo son musulmanes que nos han cuidado y en tiempos de conmoción política nos han alimentado trayéndonos comida, y por eso son una gente grandiosa”, comentó Aileen.

Aileen salió por primera vez al Medio Oriente cuando solo tenía 25 años. Eran los años cincuentas, época donde era raro que una mujer sola asumiera los retos del trabajo misionero, y más dirigiéndose a una sociedad donde la mujer jugaba un rol muy distinto.

Aileen mencionó que las mujeres son consideradas como ciudadanos de segunda clase y sin autoridad dentro de la familia, “Por ejemplo, yo aprendí a nunca presentar mi mano para saludar. Yo espero hasta que el hombre extiende la suya y luego correspondo.”

Pero este no fue el único reto cultural al que tubo que enfrentarse.

“Ayudamos a la esposa de uno de los sheiks a quedar embarazada y en agradecimiento ella hizo una fiesta para nosotros. Le sacó un ojo a una oveja y todos se detuvieron porque estaban muy impresionados de que ella me hubiera dado el ojo. Le pregunté a otro de los misioneros que debía hacer con eso. Ella dijo cómetelo. Entonces con gran dificultad y oración, me lo tragué todo.”

Aileen trabajó por 10 años en un hospital misionero en Belén, donde conoció a su mejor amiga la Dra. Eleanor Salto y con quien pronto decidió unir fuerzas, “sentimos que Dios quería que nos moviéramos al otro lado del río Jordán para vivir entre los beduinos. Para estar cerca de ellos y darles cuidados médicos y simplemente aprender su cultura y ser parte de sus vidas”.

Así que salieron juntas hacia Jordania sin un destino específico en mente y ningún lugar donde quedarse, y en donde los primeros años no fueron fáciles – dormían en el piso, con ratas por todos lados, inviernos amargos, y tormentas de arena destrozaban la tierra seca siete meses al año.

Su perseverancia les dio el apodo de “ratas del desierto”, como a los soldados australianos que lucharon en el Norte de África.

Esos humildes inicios lanzaron el Sanatorio Annoor para Enfermedades del Pecho, un hospital misionero de 60 camas que da cuidados médicos prácticamente gratuitos, “Nosotros cobramos por un mes de hospitalización con cuidados completos diez dólares canadienses si los tienen. Y muchas veces son tan pobres que es gratis. Tratamos de hacerles pagar un poco porque les ayuda sentir que han pagado algo en relación con el costo de sus cuidados”, explicó Coleman.

El personal del hospital comparte libremente sobre su fe en Jesús, algo prohibido en Jordania, al tratarse de un país musulmán; sin embargo, al ser dueños de la propiedad en la que se encuentran, las autoridades no lo consideran evangelismo sino adoración dentro de los límites de su propiedad.

Aileen trabaja en la actualidad sin la Dra. Salto, quien murió en un incendio en 1997.

Pero no esta sola, junto a ella están los trabajadores beduinos que ha entrenado, 20 misioneros sirven ahora en el hospital. Aileen menciona que nunca se casó, pero que de haberlo hecho no hubiera logrado todo lo que ha hecho.

“Yo disfruto ser soltera y creo que ha sido un gran don de Dios. No soy feminista, no estoy contra el matrimonio, pero para mi ha sido una opción de Dios buena, perfecta y aceptable. Y no me arrepiento de ser soltera”.

Y aunque nunca tuvo sus propios hijos, recibió y cuidó a nueve beduinos huérfanos.

El trabajo de Aileen ha sido plasmado en un libro, y ha recibido reconocimiento tanto del rey como la reina de Jordania, así como de la Reina Isabel – premios que mantiene guardados en una caja, “creo que como sirviente de Jesucristo, él me está honrando – no es que necesite ser honrada por Él, pero su aprobación a lo que hago es mucho más importante para mi”.

DONES DEL ESPIRITU


Hay quienes sostienen que los dones del Espíritu Santo únicamente fueron de la era de los apóstoles, sin embargo, hoy por hoy y tal vez más que antes, podemos advertir que el despertar del mover de Dios en las comunidades está en aumento.
Empero, cuál es el mayor problema al que nos enfrentamos como cristianos, y es precisamente a la ignorancia. Cuántos de nosotros somos creyentes de muchos años y no conocemos al menos el don que hemos recibido. Ignoramos que somos instrumentos en manos de Dios y que él nos ha capacitado para llevar a cabo sus propósitos. La ignorancia acerca de los dones espirituales es una desventaja a la que no podemos seguir dando la espalda.
Existen promesas de Dios de manifestar los dones del Espíritu Santo en este tiempo, el postrero en todas las edades. Es el último gran avivamiento, debemos orar y ayunar para que esta gran bendición se manifieste en todas las Iglesias. Joel 2:15-29

LA VERDADERA FELICIDAD


Juan 13:1-17 La felicidad en la vida cristiana no depende de las circunstancias sino de una decisión.

Para los que no creen en Cristo, la felicidad depende de las buenas circunstancias. La sonrisa puede variar según están las cosas o como se lleva con su suegra o su cuñada, si tiene problemas en el trabajo o en el hogar. Pero si esa persona está pasando por una situación difícil probablemente sienta que la felic

idad está muy lejana. Sin embargo, según la Biblia, el secreto de la felicidad no depende de lo que me ocurre en la vida sino de una decisión; que por demás acertada, produce felicidad.

Esa decisión es aceptar a Jesús en el corazón. Es vivir con Él, nuestra vida; es entender que no dependemos de lo que la vida nos depare sino que tenemos el gozo de Cristo en nuestro corazón, pase lo que pase. Por supuesto que vamos a tener luchas y batallas porque son parte de este mundo, pero siempre debemos tener en cuenta que eso es momentáneo. La Escritura dice en el Salmo 30:5b: “Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría”.



Esto quiere decir que hay un tiempo para llorar, para lamentarse, pero también hay un tiempo para tomar la victoria.
Veamos algunas razones de decepción de la gente que los aleja de la felicidad:
En primer lugar es porque siempre están esperando un cambio que no llega, eso roba la alegría. Hay gente que dice: "Seré feliz cuando las cosas cambien", pero lamentablemente, eso se puede demorar mucho.

También hay gente que dice: "Si yo hubiese tenido una mejor familia, una mejor educación, mejores posibilidades en la vida, si yo viviera en una casa nueva, si tuviera auto, si viajara... sería feliz". Pero la realidad es que a pesar de no tener todas estas cosas, uno puede ser feliz en el lugar y en la posición en la que se encuentra ahora mismo, teniendo a Jesús en el corazón.

Otros se encuentran tristes porque se sienten culpables. Muchos no

pueden creer que Dios los haya perdonado. La Biblia es muy clara al respecto cuando nos habla del incomparable amor de Dios que nos recibe tal cual somos.Otra razón de descontentamiento es el vivir comparándose con los demás. Esa comparación produce amargura por lo que no tengo en lugar de agradecimiento y disfrute por aquello que tengo. Tenemos que ser agradecidos por todo lo que Dios hizo y hace por nosotros cada día. Debemos recordar las victorias que hemos vivido.También produce descontento el corazón duro; la Palabra de Dios nos habla en el libro a los Hebreos sobre el pueblo de Israel a quienes se les había endurecido el corazón. Un cardiólogo decía que hay una enfermedad que provoca que el corazón comience a endurecerse, esta se llama "corazón de piedra" y puede llegar a causar la muerte. Y así como pasa con nuestro corazón físico, también sucede con
el corazón espiritual. La falta de perdón, los celos, la envidia, el afán, la ansiedad y esas cosas de la vida, van endureciendo nuestro corazón hasta hacerse casi de piedra.

Pero Jesús nos dice que hay una fórmula para la felicidad, en San Juan 13:17 dice: “Si sabéis estas cosas, bienaventurados (otra traducción dice "felices") seréis si las hiciereis”.

Hoy vamos a remarcar tres principios para aprender a vivir en el verdadero gozo, el contentamiento espiritual:

Nº1- La verdadera alegría es el resultado de una vida de servicio.

Jesús lo enseñó en este pasaje, San Juan 13:3-4. (Ver)
Aquí vemos el primer secreto para tener una vida de felicidad, y es aprender a tener una vida de servicio. El lavado de los pies era un trabajo de los esclavos. Cada persona que llegaba a una casa, si tenía cierto nivel social, era recibida en la entrada por un esclavo (cuyo rango era el más bajo, era tratado casi como un perro) quien lavaba la suciedad propia del caminar con sandalias en calles de tierra. Estos esclavos eran despreciados, y su labor era la más baja
. Sin embargo Jesús eligió tomar este lugar para enseñarles una lección espiritual a sus discípulos.

¿Por qué Jesús tomó el lugar de siervo y esclavo?

La Biblia nos habla acerca de Jesús quien pudo comprender el gozo que genera el servicio; al servir a Dios y a los demás con fidelidad.
Filipenses 2:5-8 (ver) nos habla que siendo Él el Hijo de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse sino que se despojó a sí mismo tomando forma de hombre, y estando en la condición de hombre se humilló hasta la posición de siervo y de esclavo. Esto quiere decir que Jesús voluntariamente tomó la posición de siervo. Él es el ejemplo de servicio y de entrega quien renuncio así a sus derechos a pesar de ser el rey de gloria. A tal punto que el mismo Pedro le dijo (parafraseado): "No me puedes tocar, no puedes ocupar ese lugar tan desagradable, no te puedes degradar tanto. Tú eres el maestro" y Jesus le dijo: "Lo que estoy haciendo ahora es una lección espiritual que por el momento no la entiendes pero ya la entenderás después. Lo que estoy haciendo es mostrarte la verdadera fórmula de tu felicidad; la cual no radica en que te sirvan sino en servir a otros. Tu alegría es ser de bendición
a los demás. Tu alegría no es estar preocupándote por defender tus derechos sino al revés. Jesús les dio esta enseñanza después de haber escuchado seguramente las conversaciones de sus discípulos quienes estaban preocupados por ocupar los mejores lugares de autoridad en el reino de los cielos. Nuestra naturaleza humana quiere acaparar la atención de los demás, quiere que todos se vuelquen hacia mí. Uno, en la carne, busca estar primero, y eso muchas veces nos dificulta el disfrutar el servir a los demás.

Este pasaje nos deja una gran enseñanza cuando dice: “Debéis lavar los pies los unos a los otros”. ¿Esto me dice que debo lavar los pies de mis hermanos para ser más espiritual?, definitivamente no. Aquí habla de que lavar los pies es una actitud del corazón y no de las manos, está diciendo que debo ser humilde y honrar a mis hermanos. Esto es lo que nos va a dar felicidad.

¿Cómo puedo implementar la ayuda a nuestros hermanos?
Primero, ayudarlos en oración teniendo una sincera preocupación. En Gálatas 6:2 (ver) dice que debemos llevar las cargas los unos a los otros, debemos interesarnos en lo que le está pasando a quienes tengo a mi lado. Jesús estaba diciendo a sus discípulos: "Ustedes tienen un corazón egoísta y están continuamente pensando y discutiendo acerca de quién merece más que el otro. Pero yo les enseño que el secreto de la felicidad está en servir, en honrar y en levantar al otro".
Otra manera de bendecir al hermano es perdonando sus ofensas. En Efesios 4:32 dice: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.

Nº2-El secreto de la felicidad radica en la sumisión a la voluntad de Dios.

El que se sujeta a la voluntad de Dios, es fiel y por lo tanto, es bendecido. Juan 13:6-8 (ver). Aquí hace referencia a Jesús queriendo lavar los pies de Simón Pedro, quien se sorprende y se niega a recibir el lavado de pies pero también habla de la afirmación que hizo el Señor al decirle que era la única manera de tener comunión.

Cuando uno recibe a Cristo como su salvador personal toda la vida se santifica, pero ese diario andar muchas veces nos trae alguna situación que ensucia nuestros pies. Jesus enseña que la persona feliz es aquella que lava sus pies cada día, que deja en el altar de Dios todas sus cargas y pecados y se arrepiente. Cada uno de nosotros ya hemos sido perdonados, nuestra vida y nuestro ser han sido lavados pero el caminar en este mundo tan sucio hace necesario que vuelva al Señor cada día para ser lavado de mis errores. Aquí hay otra verdad que trae felicidad: aprender a confesar nuestros pecados a Dios. No olvidemos que permanentemente nos equivocamos. Es más, la Biblia nos habla en 1 Juan 1:9 que Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Jesús quería enseñarles que no necesitaban ser lavados íntegros porque ya se habían convertido. Él indicaba que era necesario lavar solo los pies, lo cual se traduciría en confesar la bronca de cada día, los errores, las situaciones que generaron dolor en mi vida. Es por eso que Cristo le dijo a Pedro que debía lavar sus pies porque de lo contrario no iba a poder tener comunión con él.

Cuando uno camina con Jesús aprende una verdad: si tiene pecado, entonces la comunión con el Espíritu Santo se corta. El secreto para una vida de felicidad es aprender a confesar nuestros pecados.

Nº3- La felicidad es el resultado de la seguridad que provoca el saber que Dios está conmigo.

¿Qué es lo que me trae gozo? Según este pasaje, lo que me trae gozo es que yo pertenezco a Cristo. En el versículo 10 dice: “Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos (haciendo referencia a Judas)”. Con esto, estaba diciendo que el resultado de la salvación es que le pertenecemos al Señor. Y cuando uno le pertenece, está seguro de ser hijo de Dios.

Si quieres ser feliz, debes primero comprender quien eres en Dios. No eres esclavo ni estás en derrota. Si quieres tener gozo, tienes que estar seguro de que sus promesas son tuyas, que su poder es tuyo, que intercede por nosotros ante el Padre por cualquier necesidad o problema que podamos tener (Romanos 8:34). Esto trae gozo! el saber que las promesas de Dios se van a cumplir porque Él está contigo!! Eres un hijo o una hija de Dios totalmente transformado, justificado, regenerado, y salvo por la sangre de Jesucristo. Claro que vas a cometer pecados y seguramente tus pies se ensuciarán pero no dudes en acercarte al trono de gracia y aceptar el perdón para cada día!

Recuerda, la fórmula para tener la felicidad que tanto necesitamos, consta de tener un corazón de servicio, de estar sumiso frente a la Palabra de Dios y de disfrutar de la seguridad de saber quién eres en Él. Nada puede fallar! La bendición ya está en tu vida