10 TIPOS DE HOMBRES CON LOS CUALES UNA MUJER CRISTIANA NO DEBERIA DE CASARSE

Conozco muchas amigas solteras que les gustaría bastante encontrar a la persona correcta. Algunas me dicen que las opciones son escasas en sus iglesias. Entonces, se aventuran en el mundo de los encuentros online. Otras desisten desesperanzadas, pensando si acaso queda algún cristiano decente por ahí. Comienzan a cuestionarse si deberían bajar sus patrones para poder encontrar pareja.
Mi consejo permanece: no te conformes con menos de lo mejor de Dios. Muchas cristianas han terminado con un “Ismael” porque la impaciencia las empujó a un casamiento infeliz. Por favor, acepta mi consejo paternal: estás mejor soltera que con el hombre equivocado.
Hablando de “hombres equivocados”, aquí están los 10 tipos de hombres que deberías evitar a la hora de pensar en matrimonio:
  1. El incrédulo. Por favor, escribe 2ª Corintios 6.14 en un post-it y pégalo en tu computador. El texto dice “No formen yunta con los incrédulos. ¿Qué tienen en común la justicia y la maldad? ¿O qué comunión puede tener la luz con la oscuridad?”. Esto no es una regla religiosa anticuada. Es palabra de Dios para ti hoy. No permitas que el encanto, el visual o el éxito financiero de un hombre (o la disposición de él de ir a la iglesia contigo) te lleve a comprometer lo que sabes que es correcto. El “noviazgo misionero” nunca es una estrategia sabia. Si el joven no es un cristiano regenerado, bórralo de tu lista. Él no es lo correcto para ti. Aún estoy buscando una mujer cristiana que no se haya arrepentido de casarse con un incrédulo.
  2. El mentiroso. Si descubres que el hombre con quien tienes una relación te ha mentido sobre su pasado, o que siempre está cubriendo sus rastros para esconder secretos de ti, huye por la salida más próxima. El casamiento debe ser construido sobre un fundamento de confianza. Si él no puede ser confiable, termina ahora antes que él te engañe con una decepción aún mayor. 
  3. El playboy. Me gustaría poder decir que si encuentras un buen chico en la iglesia, puedes asumir que él vive en pureza sexual. Pero ese no es el caso hoy. He oído historias tenebrosas sobre solteros que sirven en el grupo de música del domingo, pero que actúan como Casanovas durante la semana. Si te casas con alguien que estaba durmiendo por ahí antes de casarse, ten la seguridad que estará durmiendo por ahí después de casarse.
  4. El perezoso. Hay muchos cristianos firmes que experimentaron el fracaso conyugal años atrás. Desde el divorcio que están experimentando la restauración del Espíritu Santo y, ahora, desean casarse nuevamente. Los segundos matrimonios pueden ser muy felices. Pero si descubres que el hombre con el que tienes una relación no se preocupa de sus hijos de un matrimonio anterior, una falla ha sido expuesta. Cualquier hombre que no pague por sus errores del pasado o no sustente a sus hijos de su casamiento anterior no te tratará con responsabilidad.
  5. El viciado. Los hombres de iglesia que tienen vicios con alcohol y drogas, saben esconder sus problemas (pero tú no quieres esperar hasta tu luna de miel para descubrir que él es un bebedor). Nunca te cases con un hombre que rechaza pedir ayuda por su vicio. Insiste en que él consiga ayuda profesional y apártate. No entres en una relación de dependencia en la que él afirma que te necesita para poder estar sobrio. No podrás ayudarlo.
  6. El vago. Tengo una amiga que percibió, sólo después de casarse, que su novio no tenía planes de conseguir un trabajo fijo. Él había elaborado una muy buena estrategia: él se quedaría en casa todo el día para jugar videojuegos, mientras su esposa trabajaba afanosamente y pagaba todas las cuentas. El apóstol Pablo dice a los tesalonicenses: “El que no quiera trabajar, que tampoco coma” (2ª Tesalonicenses 3.10). La misma regla se aplica aquí: si un hombre no quiere trabajar, no merece casarse contigo.
  7. El narcisista. Sinceramente espero que encuentres un chico bonito. Pero debes ser cuidadosa: si tu pareja gasta seis horas al día en el gimnasio y regularmente postea fotos de sus bíceps en Facebook, estás en un problema. No te enamores de un hombre egocéntrico. Él puede ser bonito, pero es un hombre que está enamorado por la apariencia y, por sus propias necesidades, jamás logrará amarte sacrificialmente, como Cristo ama a la iglesia (Efesios 5.25). El hombre que siempre se está mirando al espejo nunca te percibirá.
  8. El abusador. Hombres con tendencias abusivas no logran controlar su rabia cuando una situación se calienta. Si el joven con quien tienes una relación tiene la tendencia a perder los estribos, sea contigo o con otros, no te sientas tentada a racionalizar su comportamiento. Él tiene un problema y, si te casas, tendrás que navegar por un campo minado todos los días, evitando desencadenar otra explosión. Hombres irritados hieren mujeres (verbal y, a veces, físicamente). Busca un hombre que sea gentil.
  9. El hijito de mamá. Pueden decirme anticuado, pero sospecho de alguien de 35 años que aún vive con sus padres. Si su madre aún le hace la comida, le lava y plancha su ropa, ten plena seguridad de que está parado en el tiempo. Estás pidiendo problemas cuando crees que puedes ser esposa de un joven que no creció. Retrocede y, como amiga, anímalo a encontrar un mentor que pueda ayudarlo a madurar.
  10. El controlador. Algunos cristianos piensan que el casamiento se trata de superioridad masculina. Ellos pueden citar la Escritura y sonar súper espirituales, pero, por detrás de la fachada de autoridad, hay una profunda inseguridad y orgullo que se puede transformar en abuso espiritual. 1ª Pedro 3.7 manda a que los maridos traten a sus esposas como a su semejante. Si el hombre con quien tienes una relación te rebaja, hace comentarios degradantes sobre las mujeres o parece aplastar sus dones espirituales, retrocede ahora mismo. El poder le subió a la cabeza. Las mujeres que se casan con controladores religiosos, frecuentemente terminan en un pasillo de depresión.




Si eres una mujer de Dios, no vendas tu primogenitura espiritual casándote con un joven que no te merece. La mejor decisión que puedes tomar en la vida es esperar por un hombre que se entregó totalmente a Jesús.

COSAS QUE APRENDER DE RUT

Si había alguien considerada inelegible para recibir la gracia de Dios y su perdón, esa era Rut, pero aun así ella es una ejemplo de mujer que no se conformaba con el no. En el primer capítulo de Rut, ella juntó sus cosas y se dirigió a Israel con Noemí, prometiendo adorar a su Dios. En el segundo capítulo, ella descubrió la bondad de Dios en los campos de trigo de Booz cuando él les dijo a sus trabajadores que le dejaran granos para ella. En el tercer capítulo, ella se convirtió en una persona tan audaz que fue a ver a Booz y se acostó a sus pies para pedirle que se casara con ella. (Como Noemí era pariente de Booz, Rut estaba peticionándole que ejerciera la ley llamada “obligación de pariente” en la que el pariente más cercano debe casarse con la viuda para proteger su linaje.) Y en último capítulo de su historia, esta muchacha desprivilegiada de Moab se casó con Booz y vemos a un coro de israelitas diciéndole: “Y dijeron todos los del pueblo que estaban a la puerta con los ancianos: Testigos somos. Jehová haga a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel; y tú seas ilustre en Efrata, y seas de renombre en Belén” (Rut 4:11). ¿Cómo pasó Rut de ser una estigmatizada pagana a convertirse en una celebrada “hija de Raquel y Lea”? Ella tomó el mismo camino que usted debe tomar.

Primero, se fue de Moab. Como ella quería servir al Dios de Israel, estaba dispuesta a olvidar el pasado. Ella dejó la vergüenza, los dioses falsos, la decepción y las mentiras de la tierra de sus padres. Ella estaba dispuesta a dejar a su hermana, Orfa, a quien le faltaba determinación. Si quiere servir a Cristo completamente, debe romper con su pasado. No puede mantener una conexión con el pasado. A menudo pensé en el viaje que Rut y Noemí hicieron desde Moab hasta Belén, dándome cuenta de que tenían que cruzar el río Jordán para llegar a su nuevo hogar. Esto es importante. No solo es el Jordán el punto en el que Josué y los hebreos en la tierra prometida, es también el lugar donde Jesús fue bautizado en agua por Juan. El Jordán representa las aguas del bautismo.

Muchos cristianos luchan en sus caminos espirituales porque ellos no se detienen en el Jordán. No se dan cuenta de lo importante que es el bautismo en agua. No es un ritual. El bautismo es un ejercicio espiritual donde le decimos adiós a la vieja vida y recibimos la nueva.

Es cuando renunciamos públicamente a las cosas del pasado como el egoísmo, la avaricia, la lujuria, la parranda, el enojo, las adicciones, y cualquier otra cosa a la que estábamos esclavizados en el mundo. El bautismo en agua es esencial para cada cristiano que quiere servir al Señor de todo corazón.

Segundo, Rut encontró una mentora en Noemí. Esto es importante para usted como una cristiana en crecimiento. Dios nunca diseñó la vida cristiana para que la viva sola. Él desea que la viva en comunidad, y quiere poner madres espirituales en su vida que puedan ayudarle en este viaje. Si no tiene una mentora, ore y pídale al Señor que ponga a una en su camino. Rut nunca hubiese llegado a Belén ni tampoco hubiese ido a los campos de Booz si Noemí hubiese estado cerca para aconsejarla. Usted no puede llegar a ningún lado espiritualmente sin mentores.

Tercero, Rut descubrió la compasión del Señor cuando estaba en los campos de Booz. Ella no tenía idea de que bueno era el Dios de Israel hasta que Booz y sus parientes demostraron generosidad con ella. Ella había oído de la bondad del Señor de su suegra, pero ella lo experimentó en Belén. Usted tiene que conocer al Señor pasando tiempo con Él. Debe convencerse de que Él está con usted y no en contra suya. Debe edificar su confianza sobre la bondad de Jesús.

Cuarto, Rut estaba dispuesta a ir a la era donde Booz estaba durmiendo. Rut estaba desafiando a la tradición al hacer esto. Además, ella estaba arriesgando su vida, porque las mujeres no se paseaban por la era donde los hombres bebían y estaban de parranda. Ella puso su confianza en Dios, y también confió en Booz que era un hombre moral el cual la protegería. Ella se armó de gran valor para lograr su decisión.

En la Biblia, las eras eran simbólicas del trabajo de refinación del Espíritu Santo. Juan el Bautista dijo esto de Jesús:

"Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará". Mateo 3:11-12, énfasis añadido

Este pasaje muestra que la obra del Espíritu Santo no solo es fortalecedora. Él también viene para refinarnos. Él viene con su cernidor y nos sacude como al grano para remover la cáscara, las malas actitudes, los malos comportamientos, el egoísmo, el orgullo y la corrupción que nos contaminan. Cuando venimos a la era y nos entregamos a la operación del Espíritu, le damos permiso de invadir nuestra privacidad, abrir nuestros roperos, mirar dentro de los cajones, tirar hacia atrás la alfombra y exponer todos nuestros pecados para que podamos ser más como Cristo. Cuando Rut vino a la era buscando la mano de Booz en matrimonio, ella también se entregó a este santo proceso de refinamiento. Ella se entregó completamente, y al mismo tiempo reunió su pedido solicitar lo imposible. Como resultado de su fe, ella fue injertada dentro de la familia de Dios y se convirtió en una hija de Israel. Esta también puede ser su porción si usted deja todo para seguir a Cristo.

Un mensaje de su Padre celestial

Mi querida hija:

No importa los pecados que hayas cometido, ni importa cómo fuiste usada o abusada, yo te he cubierto con la sangre de mi precioso Hijo. Tú pasado no te define. Yo te redimí. Mi Hijo pagó el precio completo por tu pecado y culpa, y cuando te arrepientes y le invitas que venga a tú vida, yo remuevo tus pecados tan lejos como el oriente está del occidente. Mi amor cubre multitud de pecados. Cuando te miro ahora, no veo las fallas del pasado, ni tampoco los errores, ni tampoco llevo la cuenta de tus pecados. Eres una nueva criatura en Cristo. Todo es nuevo. Cómo decidiste seguirme, te he dado una nueva naturaleza. Mi Hijo vive en tu corazón y te he cubierto con ropa de justicia. Puedes venir a mí confiadamente y siempre te recibiré con los brazos abiertos. Eres mi hija amada y deseo pasar tiempo contigo

PATRIARCA O ESPOSO?

Resultado de imagen para hombre protectorHoy día millones de hombres cristianos creen que su espiritualidad se mide por el nivel de control que puedan ejercer sobres sus esposas y basan sus creencias en una interpretación equivocada de las Escrituras. Piensan que son verdaderos “hombres de Dios” porque nunca escuchan el consejo de sus esposas y no permiten que las opiniones de estas “atenten”  contra la masculinidad que Dios les dio. ¿De dónde sacan la idea de que este estilo autoritario de liderato se parece aun remotamente al estilo de Cristo?

La perspectiva patriarcal y rígida de la familia cristiana dice que los hombres han sido colocados por Dios en el rol de jefe y proveedor a tiempo completo. El papel de esposo, según el modelo conservador, es dirigir y proteger a su esposa, mientras  que el de ella  es confiar en él y someterse a su autoridad en todo momento sin cuestionar.

Esta perspectiva se ha derivado de la mala interpretación de las palabras de Pablo en Efesios 5:23-28:  “Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama”.

No podemos entender el significado completo de este pasaje bíblico sin leerlo a la luz de su contexto cultural. Tenemos que recordar que en el momento que Pablo pronunció estas palabras (probablemente en el 60 d. C.), las mujeres no tenían ningún derecho en la sociedad y se consideraban propiedad de sus padres o esposos.  Los hombres pensaban que las mujeres eran ignorantes (y muchas de ellas realmente lo eran debido a que los  hombres no les permitían educarse).

Durante el primer siglo los efesios estaban sumergidos en las culturas griegas y romanas. Los griegos veían a las mujeres con desdén y los romanos enseñaban que las esposas debían mantenerse en su lugar como inferiores. Plutarco, el filósofo romano, creía que la mujer “debía hablar o a su esposo o a través de su esposo”. Una vez en un discurso, el famoso Catón le advirtió a los líderes romanos: “Tan pronto como [las mujeres] comiencen a ser sus iguales, se convertirán en sus superiores”.     

En el tiempo del Nuevo Testamento, la idea del hombre de “gobernar la familia” era mantener a su esposa encerrada en la casa para hacer las labores agotadoras, atender la granja familiar, proveer gratificación sexual y tener tantos hijos como él quisiera  para tener suficientes obreros para recoger las cosechas. Si moría en el parto, buscaba otra esposa. Si no lo satisfacía en la cama, buscaba una mujer más joven fuera de la casa que complaciera sus necesidades sexuales.

Sin embargo, cuando Pablo trajo el mensaje cristiano a los efesios vino con un modelo de familia radicalmente nuevo que iba a la misma médula de lo que estaba mal con el mundo: “Maridos, amad a vuestras mujeres...”. ¡Quizás no nos damos cuenta de lo revolucionarias que fueron estas palabras en el primer siglo!

Fue aún más revolucionario cuando Pablo le dijo a los hombres efesios que amaran a sus esposas “como a sus mismos cuerpos” (v. 28). Esto significaba que el hombre y la mujer eran iguales. Significaba que los hombres cristianos tendrían que romper su mentalidad pagana del Oriente Medio y dejar de mirar a sus esposas como si fueran animales inferiores sin cerebro. Las sencillas palabras de Pablo hicieron añicos la raíz del prejuicio por sexo.

Y cuando Pablo le dijo a los hombres que amaran a sus esposas “como Cristo amó a la iglesia”, implicó algo aún más revolucionario: las mujeres eran tan merecedoras de la gracia de Dios como los hombres. Encontramos en estos tiernos versículos el fundamento para la idea cristiana de la igualdad de los sexos.

En este pasaje Pablo estaba declarando que el hombre no estaba más “sobre” la mujer. Los esposos no podían dominar más a sus esposas o tratarlas como esclavas. Ahora que Jesucristo había venido, la maldición del  dominio sobre la mujer que comenzó en el jardín del Edén se había roto. ¡Se le devolvió a la mujer un lugar de respeto y dignidad! Esto fue una buena noticia para las mujeres de Éfeso y es una buena noticia para las mujeres de hoy.    

Pero si esto es cierto, ¿por qué Pablo todavía dice que el hombre debe servir como “cabeza” de su esposa? ¿Acaso eso no le da el derecho a dominarla? Eso depende de si queremos el modelo de liderazgo cristiano o el secular.

El esposo sí funciona como un líder. Pero el Evangelio de Jesucristo —quien fue el máximo ejemplo de un compasivo “líder servidor”—no permite que el esposo imponga su liderazgo de una manera autoritaria ni que el hombre vea su rol de “cabeza” como una jerarquía dada por Dios que lo coloca sobre su esposa para dominarla o negarle sus derechos.

En otras palabras, el ser la cabeza del matrimonio  en el sentido bíblico verdadero puede verse solo si el esposo: (1) reconoce que su esposa es su igual, (2) la ama sacrificadamente, (3) le da poder a su esposa al permitirle compartir su autoridad.

¿No es esto lo que Jesús hizo por la Iglesia? Él accedió a dejar las glorias del cielo y tomar forma de hombre. Se dio voluntariamente para morir en la cruz y luego le concedió a sus seguidores su autoridad divina, haciéndolos coherederos de su Reino. Este es el modelo que deben seguir los esposos cristianos. Primero deben humillarse y reconocer que sus esposas están en el mismo lugar que ellos. Luego deben concederle a sus esposas la misma autoridad de ellos para que de esa manera puedan gobernar juntos. Esto es ser “cabeza” a la manera de Cristo.

INCREDULIDAD

Marcos 6, nos presenta un momento muy especial en el ministerio de Cristo. Cristo entra en Nazaret, lugar donde se había anunciado que nacería el Mesías. Nazaret era la ciudad de residencia de José y María, padres de Jesús. Este era el lugar donde conocían los antepasados de Jesús. En este lugar, todos le conocían, puesto que fue el lugar donde creció.
Seguramente, Jesús tenía memorias agradables acerca de ese lugar. Fue allí que su ministerio comenzó. Sin embargo, de ese mismo lugar, se registra en dos ocasiones que Cristo fue expulsado. Esto lo vemos en Marcos 4 y Mateo 13.
Dice la biblia, en Marcos 6, que Jesús estaba entrando una vez más en Nazaret y, cuando entró en la sinagoga, leyó las escrituras que encontramos en Isaías 61: El Espíritu de Jehová está sobre mí, por cuanto me ha ungido… Cuando la gente escuchó la autoridad con la que Cristo se dirigía, comenzaron a preguntarse: ¿Quién es este? ¿Qué se cree? Estas son frases de menosprecio.
La familiaridad trae menosprecio.
El menosprecio es una falta de honor, una falta de respeto. Era una deshonra la manera en que se estaban dirigiendo al Maestro, y esto sucedió en Nazaret, a causa de la familiaridad que había en aquel lugar. De hecho, en aquel entonces, se citaba la descendencia patriarcal, pero se refirieron a Jesús como “el hijo de María”. En el contexto en que se desarrolla esta escritura, esta es otra muestra de menosprecio. Incluso, muy seguramente se había regado que María se había casado embarazada y que José no era el padre de Jesús. En fin, todas aquellas palabras que estaban usando para referirse a Jesús eran irrespetuosas.
Es entonces cuando Jesús dice: No hay profeta sin honra, sino en su tierra, en su familia y en su casa.
Esta escritura nos dice, muy claramente, que Jesús no pudo hacer allí, en su ciudad natal de Nazaret, ningún milagro, y que estaba asombrado de la incredulidad de ellos.
No hay dudas de que amas a Dios, y de seguro jamás te referirías al Señor en la manera en que lo hicieron aquellos que le vieron crecer, pero ¿te habrás familiarizado tanto con el mover del Señor en tu vida, al punto que estés imposibilitando la manifestación de ese milagro que tanto has estado esperando? ¿Estará el Señor asombrado con tu incredulidad?

LA FE QUE NOS MANTIENE EN MOVIEMIENTO

Hechos 13:22 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 

Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero. 

Todos decimos tener fe, pero no todos tenemos una fe adecuada, ya que podemos creer en lo que querramos, pero eso no nos asegura que nuestra fe nos lleve a Dios, y por tanto por tener una fe equivocada, muchos pueden perderse de los beneficios de vivir el Reino de Dios y claudicar en su caminar hacia y con Dios. La Biblia nos enseña que la fe viene sola y exclusivamente por la palabra de Dios, por tanto, quien no conoce la palabra de Dios no puede tener una fe adecuada, pues la mayor parte de las cosas que cree, vienen de su imaginación o de las cosas que alguien mas le contó o le dijo. Y muchas personas dicen tener problemas al leer la palabra pues dicen dificultad para entender lo que en ella dice, pero la fe no tiene que ver con el entender la palabra sino en creerla. Dios no tiene mensajes encriptados en la Biblia, ni códices ocultos, no es que esté retando nuestro entendimiento, sino que esta alimentando nuestra fe, con hechos claros y simples que cuando los creamos, se convertirán en revelación pues por medio de creer lo que leemos, entenderemos el corazón de Dios. 

Y es justo esto de lo que Dios mismo hablaba cuando mencionaba a David, de quien decía que tenía un "corazón conforme al de Dios" y esto no es algo exclusivo de David pero si destacable, ya que su forma de vivir se basaba en lo que creía y no en lo que entendía de Dios. Esto lo podemos entender de esta manera, David no fue un hombre sobrenatural, por el contrario, fue uno de los hombres mas carnales y pecadores dentro del Reino, pero que siempre supo hacer la diferencia entre las cosas de su vida personal, su vida de Reino y su intimidad de Dios. David entendía que Dios era primero en todas sus decisiones y que las cosas de Dios se tenían que hacer con santidad (apartado de corazón) y excelencia, David tenía un gran celo por las cosas de Dios y siempre llevó al pueblo en la dirección correcta y al lugar correcto, fue su fe quien puso los fundamentos para que el pueblo de Israel fuera el reino mas glorioso y poderoso sobre la tierra en esa época. Lo interesante es que su vida personal (la de David) no era la mejor, en ella cometió muchos errores y no pequeños, muchos de ellos garrafales, mas nunca dejó que estos interfirieran con su manera de gobernar y agradar a Dios como rey. 

Esto obviamente no nos da la libertad de pecar en lo personal y ser "buenos" en los ojos de los demás, sino que nos enseña que nuestros errores cotidianos no tienen porque intervenir con nuestra relación con Dios y mucho menos en nuestro funcionar en Cristo. Esto se lo digo por aquellos que se alejan de Dios y de la iglesia ante su pecado, ya que no se sienten dignos de estar ahí o servir. Obviamente el pecado nos impide servir, pero no nos quita de la presencia de Dios, por el contrario, es cuando mas acceso tenemos a Él, pues es donde tenemos la oportunidad de hacer efectiva la sangre de Yeshúa (Jesús) en nosotros y ser hechos a la imagen y semejanza de Dios. 

Esto es un asunto de fe, es mas importante que creamos en el poder redentor de la sangre de Jesús que el pretender que nuestra condición de pecado nos impide acercarnos, y justo eso es lo que distinguía el corazón de David, ya que para cada problema y para cada pecado y para cada adversidad, conocía una respuesta en el corazón de Dios que era mas verdadera que su realidad en ese momento. Por tanto, usted como yo tenemos la oportunidad de tener un corazón como el de David que es conforme al corazón de Dios, que tiene por mas importante lo que dice la palabra que lo que tiene enfrente. Lo que distinguía a David era que hacía todo lo que Dios le pedía pues creía en ello, aun cuando no lo entendía, si venía de parte de Dios había de ser bueno y mejor que lo que había en ese momento. Ahora, yo le pregunto a usted, como es su corazón?, es un corazón que pretende entender a Dios y por ello se mantiene pasivo?, o es un corazón que le cree a Dios y por ello Dios le usa constantemente y le mantiene en constante movimiento?

DESPIERTA LA PALABRA QUE DIOS HA PUESTO EN TU VIDA

Una de las cosas que nos ocurre cuando recibimos palabra de parte de Dios, es que pensamos y sentimos que la palabra está dormida. Pensamos que nada ocurre, porque la palabra, a veces, no da explicaciones, ni da consuelo. Esto provoca en el interior algo que no entendemos. Vemos lo que no esperamos, y no se cumple la palabra. Pero, cada vez que Dios dice algo y declara algo desde los cielos sobre tu vida, el la palabra no se haya cumplido, no quiere decir que nada esté pasando para su cumplimiento.
Dios le dijo a José que le haría el primero. Por trece años, ocurrieron sucesos tras sucesos que, aparentemente, eran contrarios a lo que Dios le había dicho. No era que la palabra estuviese dormida y que nada estuviese pasando. Por el contrario, todo lo que estaba pasando era precisamente para el cumplimiento de la palabra. Y llegó el momento en que la palabra despertó en su espíritu y se hizo realidad.
Nuestro consuelo no es la palabra, sino la revelación de la confianza de que, cuando llegue el momento preciso, esa palabra que -aparentemente- ha estado dormida, va a despertar y va a hacer que se cumpla lo que Dios prometió.
Lo mismo sucedió con David: Lo ungieron como rey, y él pensó que ahora todos lo amarían, pero lo enviaron al lugar donde estaba antes, con las ovejas. De allí, sale un gigante. Aquel gigante sale por la unción de David. El gigante no llegó para destruir a Jerusalén, sino porque David estaba ungido para matar gigantes. Había un hombre con una unción escondida que tenía que ser manifestada. Después de eso, David tuvo diferentes situaciones con su familia, pero finalmente lo que Dios le prometió se cumplió.
Aunque pienses que la palabra no se está cumpliendo, no vivas buscando explicaciones, ni buscando consuelo, sino sostenido por una sola cosa: La revelación de la palabra. Si Dios lo dijo, él lo va hacer, y él apresura el cumplimiento de su palabra sobre tu vida.
Despierta la palabra de Dios que ha sido depositada en tu vida.

HUELLAS

La Huella de Dios: Que sepan    
  1. La huella de la Fe.Loida y Eunice . 2° Timoteo 1:5 . El traspaso de una huella espiritual y real a los que me rodean. ¿qué ven ellos acerca de mi fe? ¿Qué saben acerca de lo que creo?
  2. La huella de la Integridad. Hebreos 11:23-25. La vida de Moisés-
  3. 3.La huella de la Fidelidad. Filipenses 3:7-15. 2° Tm. 4:5-7. La vida de Pablo.
  4. 4.La huella de las Prioridades. Hebreos 11:17-19. La vida de Abraham.
  5. 5.La huella del tiempo dedicado. Todo puede esperar, menos las personas.
.- Dios y la salvación
.- La Palabra de Dios
Marcos 12:30 como una bandera bajo la cual todos puedan identificarme.
Para meditar: ¿A quiénes ha hablado de mi fe? Mira a tu alrededor, eres madre, hermana, hija, vecina, trabajadora, jefa, esposa, novia, compañera de curso, de universidad, etc… que saben los que te rodean acerca de tu fe, acerca de tu Señor? ¿Les has marcado con la huella de la fe?
La huella de mi carácter: Que vean
Conforme a lo que la Escritura señala, la raíz de nuestra conducta viene de nuestro carácter. Hay algunos que piensan que nuestro carácter se define por nuestros hábitos, es decir nuestras costumbres de pensamiento y lo que hacemos acostumbradamente. También, nuestro carácter está formado por nuestros valores y nuestros principios. Nuestros valores y nuestros principios deben de venir de la Palabra de Dios. Es así que ayudaremos a evitar la corrupción moral en nuestras vidas. Las Escrituras son nuestra defensa (Salmos 19:11).
“integridad”     : Aquello a que no falta ninguna de sus partes. Persona recta, intachable. Sinónimos: austero, casto, puro, honesto, recto, limpio, de una sola línea. Integridad en el sentido de que se mantenía fiel a sus valores no importaba que situación pudiera estar confrontando. Como mujeres que queremos dejar huellas en otros, debemos mantenernos fieles a los principios que sabemos verdaderos, y si en algún momento nos salimos de esos principios, en vez de justificar nuestras acciones, nuestra integridad deberá alinearnos con lo que es agradable a Dios.
Fiel: compromiso de confianza y obediencia a Dios mantenido a través del tiempo. Una vida fiel a través del tiempo. Podemos comenzar bien… pero… ¿terminaré bien? ¿Será la marca de mi fidelidad lo que impacte la vida de los que me rodean? Ver canción: “Fuimos Fieles” en power.
La palabra prioridad hace referencia a la anterioridad de algo respecto de otra cosa, ya que sea en tiempo o en orden. Aquel o aquello que tiene prioridad se encuentra primero en comparación con otras personas o cosas.
Para meditar: ¿Qué o quién ocupa el primer lugar en mi vida? Marcaré la vida de otros y dejaré huellas profundas viviendo una vida donde mi prioridad sea siempre Dios.
La huella de mi entrega a otros: que experimenten
“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.   Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.” Mateo 5:14-15
Como luz debemos dedicar tiempo a las personas, nuestras vidas deben dejar huellas, la luz se pone sobre el candelero para que alumbre y no se la guarda, implica tiempo y permanencia para cumplir su función en otros
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  • La luz alumbra en silencio: No hace ruido…simplemente brilla. Es como un faro en una costa escarpada. Mientras gira lo único que hace es brillar atrayendo a otros a ella.
  • La luz da dirección: No necesita decir palabras ni pronunciar sermones. Jesús dice que otros “vean” nuestras acciones, pero no dice nada de que sean oídas.
  • La luz llama la atención: Cuando se enciende en un cuarto oscuro….inmediatamente capta la atención de todos.
  1. 6.La huella del amor. El ejemplo de Pablo.
“ Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por    amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.” 2°Co.12:15
A veces damos amor, y esperamos que a cambio nos amen. Pero, ¿cuándo madura el amor? Cuando estoy dispuesto a gastar todo lo mío, y aún yo mismo estoy dispuesto a gastarme. El amor encuentra su placer en amar incondicionalmente. 1° Corintios 13