EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL FACEBOOK

Lo que comenzó con algunas publicaciones en el perfil público del Facebook, inmediatamente se transformó en un fenómeno que atrajo a millones de seguidores en todo el mundo que solicitaban a Dante que cada viernes escribiera algo referente al amor.
Y así se creó una serie de textos que hoy están recopilados en este libro plagado de romanticismo. El amor en los tiempos del Facebook es una crónica desprolija acerca del amor, una compilación de apuntes que surgen del alma, pero que en definitiva provienen del mayor sentimiento que nos regaló nuestro Dios.
Las historias, anécdotas y consejos del libro también son actuales. Desde un punto de vista personal, el autor comparte su experiencia en los asuntos del amor, no solamente de la experiencia propia, sino de la ganada a través de su contacto con parejas en busca de consejo. Más de uno o una se sentirá identificado con las posturas ejemplificadas en las frases y en las conversaciones ficticias que sirven como ilustración de la realidad de muchos.
Finalmente El amor en los tiempos del Facebook no resultó tan interesante como me lo imaginé. La cantidad de frases románticas que pueden caer en clichés puede resultar abrumadora para muchos, provocando un rechazo instantáneo. En algunas ocasiones las ideas y conceptos se repiten en más de un capítulo, lo que también puede ocasionar una pérdida de interés al encontrar material duplicado.
El amor en los tiempos del Facebook tiene un mensaje para una audiencia diversa: para los solteros, para los casados, para los enamorados y los que están a un paso del compromiso. Si eres de los que buscan un consejo bueno y a la vez sencillo de entender en el área del amor, este libro es para ti. Si estás buscando el ABC del amor, tal vez debas buscar en otra parte.

AMOR ABUNDANTE

Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento.
--Filipenses 1:9
Resultado de imagen para CORAZON EN NUBEEl discernimiento proviene del amor abundante. ¿Qué es amor abundante? Es amor que sale espontáneamente de nosotros hacia los demás. Se motiva con un compromiso a largo plazo, se consagra por caridad con sacrificio. Existe un discernimiento falso que se basa en la desconfianza, sospecha y temor. Usted puede reconocer el falso discernimiento por la frialdad que hay alrededor de él. El falso discernimiento puede estar envuelto en un tipo de amor, pero no se origina en amor; proviene de la crítica. El verdadero discernimiento proviene de un amor profundo.
El falso discernimiento ve el exterior de la persona o situación, y pretende conocer el interior. El discernimiento piadoso proviene de motivos piadosos; motivos piadosos son los que están fundamentados en el amor comprometido de Dios. De igual manera, nuestra capacidad para discernir las necesidades de la iglesia nunca superará el nivel de la superficie si no conocemos el sentir de Cristo por su pueblo.
Señor, necesito nuevos ojos para ver como ves tú. Necesito ojos para ver a través de los lentes de tu amor. Quiero esa clase de amor que se regocija con la verdad que está en tu corazón por cada persona. No puedo hacer esto sin ti. Ven y llena el espacio que hay en mi corazón. Amén.
 Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.
--Colosenses 4:6
La Palabra del Señor para nosotros es que en la casa del Señor se debe reemplazar la crítica con oración y se deben eliminar las faltas con una cobertura de amor. En donde hay error, debemos ir con la intención de restaurar. En donde hay doctrinas equivocadas, mantengamos un espíritu amable conforme buscamos corregir a quienes se oponen.
Señor Jesús, perdónanos por nuestra falta de oración y por la debilidad de nuestro amor. Maestro, queremos ser como tú, que cuando veamos una necesidad, en lugar de criticar, ofrezcamos nuestra vida por ello. Señor, liberta a tu Iglesia de este espíritu demoníaco de buscar faltas. En el nombre de Jesús, amén.

6 MUJERES CRISTIANAS QUE INSPIRAN FE

Este 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, a propósito de esto, el ministerio Puertas Abiertas ha recopilado las historias de seis mujeres cristianas perseguidas en distintas partes del mundo, que inspiran fe y valentía por sus impactantes testimonios.
"Las mujeres y las niñas están en la primera línea de la persecución. En muchas partes del mundo, ya se enfrentan a la discriminación debido a su género, y ser cristiano también crea una doble vulnerabilidad. Estoy increíblemente inspirada por estas mujeres que se han mantenido firmes en su fe y muchas veces eligen llegar y servir a otros, a pesar de la persecución que han enfrentado", dijo Lisa Pearce, CEO de Puertas Abiertas Reino Unido & Irlanda.
Rebecca de Nigeria
Rebecca, funcionaria de Puertas Abiertas en Nigeria, se vio obligada a huir de su casa dos veces para escapar del grupo terrorista Boko Haram, pero ella ha iniciado una pequeña ONG para atender viudas y huérfanos en su ciudad. Ella dijo: "Fuimos todos refugiados en ese momento, y todos necesitábamos ayuda, pero vi que muchas viudas necesitaban más ayuda que yo". Sus equipos de voluntarios están apoyando a 2.000 viudas cada mes.
Meena y Sunita de la India
Meena y Sunita son hermanas de origen hindú que decidieron seguir a Jesús. Fueron golpeadas por sus vecinos por su nueva fe; Sunita fue golpeada hasta quedar inconsciente, luego fue arrastrada hasta el borde de su pueblo. Cuando despertó, su muñeca se rompió; un hueso salía de ella. No tenía idea de si su hermana, Meena, que también estaba golpeada, estaba viva o muerta. Se escondió en un cobertizo de cabras y oró: "Puedo morir o puedo ser testigo. Hazme un testigo para ti”.
Las hermanas sobrevivieron y se encontraron - y se negaron a renunciar a su fe. Ahora viven en un pueblo diferente y Puertas Abiertas les ha permitido abrir una pequeña papelería para mantenerse. Meena dijo: "Gracias por orar por nosotros y por ayudarnos".
Suaad de Irak
Suaad es una costurera en Irak, que se vio obligada a huir de su hogar en Bashiqa para escapar del autoproclamado Estado Islámico. Ahora vive en Erbil, donde Puertas Abiertas establece un factor de costura a través de una iglesia local; Suaad es el gerente. "Sé que mi hermano apenas puede sostener a su propia familia ahora, así que cualquier cosa que consiga yo comparto con él," ella dijo. Ella enseña a otras mujeres desplazadas coser habilidades para que puedan apoyar a sus familias, y también regularmente da ropa a los necesitados. "Es lo que más me gusta del trabajo: que puedo compartir con los que están en peor situación que yo", dijo.
Asia Bibi de Pakistán
Asia Bibi ha sido encarcelada en Pakistán desde 2009. Fue sentenciada a muerte por un tribunal paquistaní por supuestamente blasfemar al profeta Mahoma durante una discusión con mujeres musulmanas locales, quienes se negaron a permitirle sacar agua de un pozo. Fue la primera mujer condenada a muerte en virtud del artículo 295 C del Código Penal de Pakistán. Este veredicto fue suspendido por un tribunal superior en julio de 2015. Debía presentar su última apelación en octubre de 2016, pero esto fue pospuesto.
Hwa-Young en China
Hwa-Young tiene un ministerio que alcanza a las mujeres norcoreanas que han sido traficadas a China. Apoyar a los norcoreanos que han dejado Corea del Norte puede ser un trabajo peligroso, pero Hwa-Young dijo: "No tengo ningún miedo a la muerte. Soy una mujer soltera, y si es necesario, no me importa morir por esta causa”.
La mayoría de las mujeres de Hwa-Young han sido vendidas en matrimonio o en servidumbre, y son abusadas y maltratadas por sus nuevos maridos y captores. A través de años de experiencia y trabajo, Hwa-Young se ha estado conectando con estas mujeres heridas y ayudándolas mientras comienzan a sanar sus experiencias.

MAL DÍA...


Resultado de imagen para MUJER EN DIA TRISTE¿Tienes un mal día? ¿Necesitas algo que pueda ayudarte a, simplemente, llegar hasta la noche, meterte en la cama y olvidarte de hoy? Cualquiera de estos versículos te ayudará en caso de que hoy sea “uno de esos días”.


2 Tesalonicenses 3:16 - Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros

Dios es paz. Dios da paz. En los momentos de tormenta, Él da paz en toda manera y en abundancia.

Jeremías 29:11- Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Saber que Dios tiene un plan y un propósito para cada cosa que sucede. Saber que esos planes y propósitos de Dios siempre son para mi bien aunque haya veces en las que no sea capaz de verlo ni de entenderlo.

Salmo 50:15 - invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás

Dios sabe que va a haber días de angustia, días de tristeza, días malos en nuestra vida. También sabe que invocarle, llamarle, hablar con Él en esos días, nos librará de las “nubes grises” en el horizonte.

Salmo 34:18 - Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.

Deuteronomio 31:8 - Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.

Dios está siempre contigo, no te deja, no te abandona, no es insensible a lo que te sucede ni se mantiene a distancia. Él abrirá camino para ti en todo momento.

Salmo 46:1 - Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Dios es nuestra fuerza. Dios es quien está siempre preparado, siempre dispuesto a ayudarnos y auxiliarnos en lo que estemos pasando.

1 Pedro 5:6-7 - Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Dios tiene cuidado de ti. Es sobre Sus hombros que podemos poner toda nuestra ansiedad, nuestra preocupación y nuestros problemas.

Eclesiastés 7:14 - En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él.

Tanto lo bueno como lo malo viene de Dios. A veces pensamos que, como hijas de Dios, solo vamos a tener lo bueno. Pero también los malos días son permitidos por Dios para nuestro crecimiento.

Filipenses 4:13 - Todo lo puedo en Cristo que me fortalece

Eres más fuerte de lo que piensas. Dios dice que, en Cristo, lo puedes todo. TODO. No hay nada que pueda superarte cuando estás en Él y con Él.

Isaías 41:10 - No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

No temas y, sobre todo, no desmayes. Nunca. Dios está contigo en todo momento y siempre te ayudará y te sustentará.

SI LUTERO FUESE MUJER HOY....

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El machismo sigue existiendo en la sociedad y en las iglesias. Dios ya lo predijo —que no lo prescribió— en Génesis 3:16. En este capítulo de la Biblia nos advirtió de lo que iba a ocurrir como consecuencia de nuestra separación de él: “Tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti”. Creemos que en un mundo redimido por Cristo los cristianos tenemos que luchar para erradicar este pecado que no pertenece al mundo por orden de Dios, sino como consecuencia de la caída. 

La violencia de género es la punta del iceberg de un problema de fondo que podemos contemplar desde dos puntos de vista: 

1.- Interior: la separación entre el ser humano y Dios ha traído como consecuencia la crisis interna de cada persona consigo misma y con los demás. Esta ausencia de Dios en nosotros produce ira, odio y violencia. 

2.- Exterior: el machismo es el dominio del hombre sobre la mujer. Es una manera de ver el mundo, una ideología que considera a la mujer en una condición social e intelectual inferior por el simple hecho de ser mujer. 

Admite la desigualdad por causa del sexo como norma de conducta social, y crea una situación de tensión entre géneros que es el germen de la violencia física, sexual y psicológica. Como cristianos evangélicos creemos que el problema de la violencia sólo puede solucionarse llegando a su raíz, volviéndonos a nuestro Creador y reconciliándonos con Dios. Creemos que sólo la fe en Jesús puede dar paz con Dios, paz interior y paz con los de alrededor. 


Creemos que solo Jesús puede ofrecer una sanidad completa y profunda, restauración, sentido y esperanza tanto a hombres como a mujeres. Dios nos creó iguales a hombres y mujeres; ambos hemos sido hechos a imagen y semejanza suya, pero presentamos diferencias físicas y hormonales. 


Estas diferencias no constituyen, bajo ningún concepto, un subterfugio para la desigualdad, el prejuicio o el estereotipo en la sociedad. La Biblia condena la desigualdad y la violencia contra la mujer; explica con claridad y un posicionamiento revolucionario para el contexto en que fue escrito que Dios nos hizo iguales en dignidad, libertad, derechos y capacidad intelectual. Jesús es nuestro referente también en el trato que dio a las mujeres. 


El vino a restaurar las estructuras creacionales y  dignificó a la mujer y le devolvió el lugar que Dios le había dado desde el principio, y eso se percibe con claridad en el relato de los evangelios aun dentro del entorno social machista y patriarcal en que se movió. Se enfrentó a los políticos y religiosos de su época y dio la cara por las mujeres. En Jesús no hay censura y represión por ser mujer.   

Creemos que de forma especial en la iglesia, y de manera general en la sociedad, es preciso afirmar y llevar a la práctica lo siguiente: Como evangélicos no nos identificamos con el feminismo actual. No nos sentimos representados en este movimiento, pero sí con los movimientos feministas originales, promovidos por mujeres evangélicas, como lo fue la Declaración de Séneca Falls, en 1848. Una comprensión bíblica de la feminidad implica alejarse del error de colocar a la mujer que reclama sus derechos de igualdad en la condición de pretender actuar o parecer como hombres. 

El ideal bíblico y cristiano permite a las mujeres ser plenamente mujeres, con igualdad de capacidades intelectuales y con los mismos derechos e igualdad de oportunidades, en la sociedad y en la iglesia.  Desde el punto de vista bíblico tanto la soltería como el matrimonio son opciones igual de valiosas para la vida de la mujer, y nos posicionamos en contra de tendencias, tanto en la sociedad como en la iglesia, que abogan por la imposición o del matrimonio o de la soltería. 


Hombre y mujer son complementarios como matrimonio y como familias son un sustento de la sociedad (Génesis 2:28), pero son igualmente valiosos solteros si esa es su decisión personal.  Es en la iglesia donde el hombre y la mujer pueden desarrollarse plenamente como tales, a través de Jesús, y ser plenamente hombres y plenamente mujeres, trabajando en equipo en la tarea que se les ha encomendado a los dos por igual (Mateo 28:19). 


En el modelo de la iglesia primitiva la cabeza de todo el cuerpo, de ambos, es Cristo, y no hay desigualdad por jerarquía de género. Hombres y mujeres deben ejercer sus dones en la iglesia. Como cristianos evangélicos creemos que no hay que limitar ni disimular el llamamiento de las mujeres y hay que buscar, para el bien común, que puedan desempeñarlos en plenitud. 


Bíblicamente entendemos que la elección y la capacitación por parte de Dios no tiene nada que ver con el género de cada uno, y se tienen que evitar en la iglesia situaciones que obstaculicen ese llamamiento. 


Hay que trabajar para eliminar estereotipos dentro de las congregaciones (por ejemplo, que las mujeres se encarguen de la limpieza, la cocina, o la enseñanza de niños y los hombres de la predicación y la enseñanza para adultos). Un modelo bíblico proveería que los niños tuviesen referentes masculinos como maestros, y que hubiera mujeres sirviendo en la enseñanza y predicación de la palabra en todas sus expresiones. 


La educación es fundamental para promover el cambio, el respeto y valoración de la mujer en la sociedad y en la iglesia. Desde los púlpitos hay que enseñar que el cambio debe empezar en la familia, en la educación de los hijos en la igualdad y el respeto, y la valoración mutua de niños y niñas. 


Se tiene que fomentar y propiciar que haya más mujeres en puestos de responsabilidad e influencia, y que tuviesen las mismas oportunidades de acceso por méritos propios y no por discriminación positiva. Abogamos porque haya más mujeres que se animen a tener un perfil público y de liderazgo en su entorno social y eclesial, para que puedan ser tomadas como referente, se les invite como conferenciantes en los congresos, en la presidencia de entidades y órganos de gobierno. 


El esfuerzo del cambio no tiene que realizarse solamente desde las mujeres, sino que también los hombres deben tomar su posición y abrir las puertas, y dejar espacio en los cargos de autoridad y en la toma de decisiones que ellos ya ocupan. 


Es necesario impartir cursos, conferencias, seminarios sobre la identidad y los roles del hombre y la mujer, para ayudarnos a conocer las diferencias y aprender a manejarlas. Se tiene que  considerar  un tema para hombres y mujeres, juntos, y no hacerlo solo asuntos de mujeres. 


Toda mujer tiene derecho a ser feliz. Ninguna está obligada por Dios a soportar el maltrato. Hay que dar formación en cuanto a la violencia de género, informar, formar y concienciar; desde la pastoral se tiene que proteger a las víctimas y llegar hasta las últimas consecuencias en el acompañamiento. 

Se debe favorece el sacar a la luz estos casos si los hay dentro de las iglesias y tener una presencia activa en la sociedad para defender y acoger a la mujer maltratada, forme o no parte de la congregación. 

Estamos absolutamente en contra de los que niegan la existencia de la violencia de género, o que la igualan a la violencia de mujeres contra hombres. 

Creemos que esto es una falsedad producto de una mentalidad machista, porque la violencia contra la mujer se sustenta en una sola razón: ser mujer. Nos apoyamos en los datos y en los estudios realizados en los últimos diez años, que son abrumadores. 

DÉBORA

Resultado de imagen para DEBORADébora significa en hebreo ‘abeja’. Fue profetiza y la única mujer que llegó a ser cuarto juez, en el sentido no militar, del Israel premonárquico del Antiguo Testamento.
Esta mujer valiente apareció por el año 1125 antes de Cristo. El pueblo de Israel iba hasta su sede entre Ramá y Betel, para consultarle sobre sus problemas familiares. Débora gozaba de una excelente reputación como profetiza y jueza. También la manera como su historia esta escrita en la biblia judía es bella y poética. ¡ Y vaya que El Espíritu Santo se tomó el tiempo para que Débora quedara para siempre plasmada en las Escrituras.
Su historia se cuenta dos veces en los capítulos IV y V del Libro de los Jueces. La historia de Débora es importante porque es uno de los pasajes más antiguos en el que se muestra a mujeres cuya fe superó o complementó la de los hombres.
La verdad es que Débora tuvo que ponerse los pantalones y usar la valentía que Dios le dió para profetizar que Israel no lograría la victoria en una época terrible.
Además Debora, o Devora, ( algunos escribe Devora ), fue la única jueza de Israel. ¿Asi que la mujer no debe de hablar y tomar el liderazgo? Claro, los musulmanes y los cristianos que ignoran el santo contexto de las escrituras juran que la mujer no tiene autoridad, no debe hablar, o ejercer puestos eclesiásticos o públicos. Gran mentira del diablo, si no hubiese sido por las mujeres, Israel no hubiese llegado a ser la nación que hoy es. 


Así que, tu mujer, se valiente, levantate y toma el lugar que Dios te ha dado, TU PAÍS te necesita.


Felicidades a todas las mujeres fuertes y decididas a sacar adelante su casa, su municipio, su estado o su país hoy en su día.

LA CREACIÓN Y EL HUERTO DEL EDÉN

Cuando se lee por primera vez el Génesis sorprende que algunas historias se expliquen dos o tres veces. Tales duplicaciones o repeticiones se interpretan, desde la hipótesis documentaria, como pruebas que demostrarían que el redactor tenía ante sí diversos documentos, o fuentes antiguas, que contaban la misma historia de diferentes maneras, y que él extrajo lo que encontró disponible, incorporando así todo el material utilizable sin preocuparse de repetirlo dos o más veces. Esto es lo que suele decirse, por ejemplo, del relato de la creación y del huerto del Edén. 

No obstante, una tarea así, de recopilación de leyendas antiguas, o de recorta y pega, no parece muy acorde con el carácter de un redactor inspirado por el Espíritu Santo, según manifiesta la Biblia. En especial, el texto del apóstol Pablo cuando afirma que: Toda la Escritura es inspirada por Dios… (2 Ti. 3:16). ¿Existe alguna otra explicación diferente que sea más respetuosa con el texto bíblico y con la reputación del autor inspirado? Estamos convencidos de que sí y vamos a procurar desarrollarla. 

En el relato de Gn. 1:1 hasta Gn. 2:3 se describe la creación del universo en seis días y se resalta el séptimo como el momento en el que Dios se abstiene de crear y se complace en lo que había hecho. Inmediatamente empieza la historia del huerto de Edén (Gn. 2:4), en la que se narra la creación individual de Adán y Eva (que los académicos partidarios de la hipótesis documentaria consideran como otro relato diferente de la creación). Según esta opinión, se trataría supuestamente de una segunda cosmogonía contradictoria con la primera y que no tendría nada que ver con ella. 

Esto se fundamentaría, sobre todo, diciendo que el primer relato pertenecería a la fuente P (porque se refiere a Elohim), mientras que el segundo, al emplear YHWH (Yahvé), se debería asignar a la fuente J. En fin, dos historias distintas sin apenas nada en común. Desde luego, es evidente que estas dos secciones presentan un carácter diferente. Esto nadie lo pone en duda. La primera sección ofrece una visión general de la creación en la que el Creador (Elohim) es un ser trascendental que está por encima de lo finito y temporal y, por tanto, no parece tener contacto directo con el ser humano ni con las demás criaturas. Mientras que la segunda sección ofrece una bella y, a la vez, dramática narración al estilo oriental que cautiva e intenta inculcar enseñanzas éticas y religiosas, apelando más a los sentimientos que al intelecto de los lectores. Dios (YHWH) está aquí en contacto directo con el ser humano y con los demás seres creados. 

No obstante, a pesar de tales diferencias obvias, ¿demuestra esto que se trata de dos relatos contradictorios procedentes de dos autores o tradiciones diferentes? ¿No pudo redactar ambas historias la misma persona inspirada por Dios? Actualmente, existe cierto cansancio entre los especialistas por tanta hipótesis indemostrable, subjetiva y estéril sobre el proceso histórico de composición de los textos. Hoy interesa más la teología del relato final que las fuentes del mismo y suele rechazarse la clasificación de palabras y frases atribuidas a tradiciones diversas como hace la hipótesis documentaria. Al escribirse el Pentateuco, ya existían seguramente entre los propios israelitas ciertas tradiciones sobre la creación del mundo y la vida humana. Todos los pueblos de Oriente las tenían, de acuerdo a su propia cultura y creencias. 

Es posible que hubiera toda clase de interpretaciones y leyendas. Quizás unas más eruditas que otras. Los sabios y filósofos que habían meditado acerca del origen de las cosas tendrían sus propias explicaciones, mientras que la gente común poseerían sus narraciones populares para hacer comprensibles los temas difíciles a las mentes sencillas. Es fácil entender que cuando el autor de los primeros libros bíblicos intentó relatar los orígenes no era ignorante de todas estas interpretaciones existentes. Y, desde luego, el Pentateuco tenía la necesidad de manifestarse ante la realidad de tales relatos externos e internos a Israel. Retener lo bueno y desprenderse de lo erróneo. Y así lo hizo. Es posible que las tradiciones de algunos pueblos periféricos al pueblo escogido por Dios y las propias de Israel pudieran servir al redactor inspirado como materia prima para su propia elaboración. Él seleccionaría todo lo que fuera idóneo. Quizás lo purificó y extrajo aquello que pertenecía a las cosmovisiones paganas y, en cambio, resaltó lo que estaba de acuerdo con la voluntad del Dios de Israel y era adecuado para la educación del pueblo. No es descabellado pensar que las tradiciones procedentes del círculo de los “sabios” y aquellas que corrían en el ámbito popular pudieron servir al propósito de la Biblia, convenientemente filtradas y depuradas por el mismo autor inspirado por el Espíritu de Dios. Quizás las primeras pudieron reflejarse en el primer relato bíblico, que muestra la creación de los cielos y la tierra por medio del fiat o mandato milagroso del Creador, y no -como afirmaban otras cosmogonías paganas- a causa de las luchas intestinas entre distintos dioses, que mostraban las mismas debilidades y pasiones humanas, o como la guerra entre Dios y las fuerzas de la naturaleza. Mientras que las segundas, las domésticas o propias del vulgo, podrían haber sido empleadas en la antigua historia de Adán y Eva, como fuente de instrucción moral para la vida religiosa y ética. 

Todo esto es posible porque el redactor humano no existe aislado de la cultura de su época. Que esto hubiera sido así, no significa sin embargo que el Génesis no haya sido inspirado por Dios. La auténtica inspiración, en la que el Espíritu Santo toma posesión del ser humano y le estimula, o provoca, para que exprese fielmente la voluntad divina, no implica necesariamente que el redactor deba transformarse en una especie de computadora impersonal y transcriba automáticamente relatos que no comprende. Es verdad que, en ocasiones, el poder del Espíritu inspira incluso en contra de la voluntad humana del profeta o no expresa los propios pensamientos de éste, sino que sigue sólo la mente de Dios. Pero, por lo general, la inspiración respeta los conocimientos del autor y le sitúa en una atmósfera propicia a la recepción de lo divino. 

El escritor del texto bíblico conserva toda su capacidad intelectual y moral, así como sus características personales, a la hora de escribir la revelación que viene de lo alto. Dicho esto, volvamos a la cuestión planteada. ¿Es incongruente el primer capítulo de Génesis con el segundo? ¿Fueron ambos capítulos escritos por la misma persona o no? Para responder tales preguntas, es menester tratar primero las siguientes cinco cuestiones. 

1) ¿Cómo es que el primer relato dice que la creación se realizó en seis días, mientras que el segundo indica que cielos y tierra fueron creados en un día (Gn. 2:4)? En realidad, no existe aquí ninguna discrepancia. Los expertos en lengua hebrea reconocen que la expresión “el día en que Jehová Dios hizo los cielos y la tierra” significa “en el tiempo en que lo hizo” y, por supuesto, no se refiere en absoluto a un día de veinticuatro horas. La Biblia muestra muchos ejemplos de esto. En Números 3:1 está escrito: en el día en que Jehová habló a Moisés en el monte Sinaí, aunque el coloquio duró cuarenta días y cuarenta noches. También en el Salmo 18:1 puede leerse: el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl, sin embargo es sabido que David no fue liberado de la mano de todos sus enemigos en un solo día. Es lo mismo que cuando en castellano decimos: cuando llegue mi hora, evidentemente no nos referimos a una hora de sesenta minutos sino a un momento concreto. 

2) ¿Cómo es que, en la primera sección, la creación se inicia con las aguas del abismo (la faz del abismo o de las aguas, Gn. 1:2), mientras que en la segunda se parte de una tierra seca (Gn. 2:5ss.)? 

Esta pregunta es pertinente sólo si se parte de la base de que existen dos relatos distintos. Es decir, si se considera como demostrado precisamente aquello que se debe demostrar. Pero, si ambas secciones forman un todo continuo escrito por un solo autor, como nosotros defendemos, es evidente que desde la perspectiva de la segunda sección, la creación también comenzó con las aguas del abismo mencionadas al principio. 

3) ¿Por qué en la primera sección se dice que “varón y hembra los creó” (Gn. 1:27), dando a entender que ambos fueron creados juntos, y en la segunda se explica que primero fue creado el hombre (Gn. 2:7) y después la mujer (Gn. 2: 21-22)? Tampoco esto entraña mayor dificultad desde la perspectiva de un único redactor. Al hacer referencia, el primer relato, al ser humano como una criatura entre todas las demás creadas, -aunque fuese la más racional de ellas- y constituir el último eslabón en la cadena de los actos creativos de Dios, su génesis se describe lógicamente en términos generales y, por eso, se resume con la escueta frase: varón y hembra los creó. No se explica aquí detalladamente cómo fueron creados. Sólo se ofrece una declaración indefinida de que fueron hechos por el Creador como el resto de los organismos. Será más tarde, en el capítulo dos y a propósito de la creación específica de la humanidad, cuando se explique detalladamente cómo fueron creados el hombre y la mujer. Aquí no existe ningún tipo de incongruencia que demuestre la existencia de dos autores distintos, sino una declaración general seguida de un relato detallado. Algo que constituye un recurso literario habitual a lo largo de todo el Pentateuco. 

4) En la primera sección se dice que las plantas fueron creadas el tercer día y el ser humano durante el sexto, mientras que en la segunda se afirma que hasta la creación del hombre no había plantas sobre la tierra (Gn. 2:4-5). También se especifica que después de creado el ser humano, Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer (Gn. 2:9). Se trata de una contradicción aparente que se disuelve cuando se analiza en profundidad. Conviene observar, en primer lugar, que las plantas que se mencionan como aún no creadas cuando ya existe el hombre son “toda planta del campo” y “toda hierba del campo”. Los términos hebreos que se usan para “planta” (siah) y para “hierba” (esebh) no se refieren a toda la vida vegetal ya existente. El error de creer que representaban la totalidad de las especies botánicas ha sido cometido por numerosos comentaristas no hebreos. No obstante, lo que dice la Biblia es precisamente que estas plantas en concreto todavía no habían crecido pero que las otras plantas estaban ya presentes sobre la tierra. ¿Qué significado tenían entonces estas últimas especies determinadas? 

En Génesis 3:18, puede leerse: Espinos y cardos (siah) te producirá, y comerás plantas del campo (esebh). De manera que los indeseables espinos y cardos así como las plantas que servirían de alimento a las personas -como el trigo, la cebada y similares- no fueron creadas hasta después de la transgresión humana porque en el Huerto no eran necesarias, al haber plantas y árboles con semilla de los que podían comer. Sin embargo, después del castigo, fuera ya del Edén, los esebh sí serían importantes para su manutención diaria, mientras que los siah constituirían una desastrosa consecuencia más de la Caída. De manera que hay aquí un vínculo importante entre el comienzo y el final de la sección. Es curioso que el texto insista tanto en las plantas “que den semilla” y en los árboles frutales “que su semilla está en ellos” (Gn. 1:11-12; 29). 

¿Por qué lo hace? La idea es precisamente demostrar con claridad al lector que no existe discrepancia entre lo que se dice aquí, en el capítulo uno, y lo que se va a decir después en el capítulo dos. Las plantas que fueron creadas el tercer día son las que se reproducirán después por medio de semillas. Esto excluye aquellas para las que la semilla sola no es suficiente, ya que necesitan algo adicional que todavía no había venido al mundo. Y, ¿qué puede ser este algo adicional? Pues, precisamente, el agua de la lluvia y el ser humano que labrase la tierra (Gn. 2:5b). Por tanto, no había siah del campo porque Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, y la esebh del campo no había brotado todavía porque no existía ningún agricultor. Incluso hoy se puede comprobar que aunque haya miles de semillas de cardos y espinos (siah) esparcidas sobre el terreno, éstas son incapaces de germinar a menos que llueva adecuadamente. Y, por lo que respecta a las hierbas de cereales y gramíneas (las esebh), aunque pueda existir trigo y cebada en estado salvaje, no suelen formarse grandes extensiones en estado natural, suficientes para alimentar a la población. 

Los campos de cereales sólo los produce el hombre. Por otro lado, la declaración de que Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista y bueno para comer (Gn. 2:9) debe entenderse también dentro de su propio contexto. Si en el versículo anterior se dice que el Creador plantó un huerto en Edén -una declaración general seguida de otra particular- no hay que entender que creó nuevas especies vegetales sino que hizo que creciesen buenos árboles de las especies que ya había creado anteriormente en el tercer día. 

5) Y, por último, la quinta cuestión que es similar a la anterior. La segunda sección nos informa de que Dios formó de la tierra las bestias del campo y los seres voladores y se los trajo a Adán para que los nombrase (Gn. 2:19), pero la primera sección dice que las bestias y los seres voladores fueron creados antes que el ser humano. ¿Cómo puede entenderse esto? Hay que observar que el ganado -que debería haber sido lo primero en presentarse al hombre- no se menciona en absoluto entre las clases de animales que Dios hizo entonces. Pero poco después (Gn. 2:20) se dice que Adán puso nombre al ganado, a las bestias y a los organismos voladores. 

Esto significa que el ganado ya debía encontrarse en el Huerto con el hombre, de acuerdo con el capítulo primero. De manera que para que todas las especies de bestias y seres voladores esparcidos por el mundo tuviesen también una representación en el lugar que habitaba Adán, Dios formó del suelo del Huerto bestias y animales voladores de los tipos creados previamente, y se los trajo al primer ser humano. La segunda sección no contiene ninguna descripción cosmológica. 

Tampoco hay en ella ninguna referencia a la abierta expansión de los cielos, ni al mar, ni a los peces o animales acuáticos. La creación de los cielos y la tierra sólo se menciona de pasada. El origen de los animales domésticos se pasa completamente por alto y del reino vegetal sólo se mencionan las árboles del huerto de Edén y las especies relacionadas con el pecado humano. Mientras que de las bestias y los seres voladores sólo se hace referencia a aquellos que fueron presentados a Adán para que les pusiera nombre. Todo esto constituye una detallada descripción de la creación del hombre -apuntada ya en el primer capítulo- que va de lo general a lo particular, según el método literario común al Pentateuco. Por tanto, en nuestra opinión, no existe disparidad entre estas dos secciones, ni nada que indique que no estuvieran unidas desde el principio de su redacción o que no fueran escritas por el mismo autor inspirado. 

Ante la cuestión de cómo es posible que en el mundo creado por un Dios bondadoso y justo exista el mal, el sufrimiento y las calamidades, el Pentateuco responde claramente que el Creador hizo un mundo bueno (Gn 1:31), pero debido a las transgresiones humanas surgió el mal en el mundo (G. 3:16-19). Esta es la respuesta que nos ofrecen los capítulos uno y dos de Génesis. Pero si los separamos e individualizamos -como hace la hipótesis documentaria- cada uno de ellos nos ofrece sólo la mitad de la respuesta.