DICCIONARIO DE LA BIBLIA HISTORIA Y PALABRA

El Diccionario de la Biblia recoge las aportaciones principales de la exégesis y teología bíblicas, y lo hace en torno a dos ejes. El primero es la historia narrada por la Biblia, que constituye un momento importante del despliegue de la humanidad, al menos desde la perspectiva de Occidente. 

El segundo es la palabra proclamada por la Biblia, fuente de inspiración estética, moral y religiosa de una parte significativa de la humanidad. Xabier Pikaza introduce a sus lectores en el extenso mundo de la Biblia de un modo culturalmente rico, respetando las tradiciones de las diversas iglesias, pero desde la perspectiva de una modernidad en la que deben dialogar y dialogan diversas formas de entender y proyectar la vida humana. 

El Diccionario de la Biblia de Xabier Pikaza es una obra accesible, que puede servir de ayuda a las personas que se acerquen al estudio de la Biblia, pero también es una obra seria y rigurosa, que, a través de su sistema de remisiones y de sus ricas referencias bibliográficas, facilitará a las personas iniciadas en el estudio de los textos sagrados e incluso a los estudiosos profundizar en su acercamiento a la Palabra de Dios.

DIOS ES JESÚS DE NAZARET

Jesús es Dios. Esta es una confesión de fe absolutamente incuestionable. Pronunciar estas palabras puede dar por hecho el conocimiento de quién es Dios antes de saber nada sobre Jesús. Sin embargo, esto no es lo que enseñan las Escrituras. Según los Evangelios está claro que nosotros no conocemos plenamente a Dios, ni sabemos quién es él realmente. 

Para eso tuvo que aparecer en la historia Jesús de Nazaret. Por lo tanto, tendríamos que admitir que no sabemos lo que hay detrás de la Palabra de Dios a no ser, precisamente, porque Dios se ha encarnado: «A Dios nadie le ha visto jamás, el unigénito Hijo que está a la diestra del Padre, él le ha dado a conocer» (Juan 1:18).

LOS 40 CRISTIANOS MÁS INFLUYENTES

La Biblia es el fundamento del cristianismo, pero la manera en que los cristianos piensan y hablan de Dios, de la Biblia, y de la fe, fue forjada por influyentes pensadores desde el siglo I hasta el siglo XX.  

En esta obra, el Dr. Daryl Aaron narra las poderosas historias de cuarenta de ellos que nos han ayudado a entender mejor lo que hoy creemos, y por qué lo creemos.

De una manera brillante, y a veces sorpresiva, el Dr. Aaron explora la vida y sobretodo, las importantes enseñanzas de estos gigantes de la historia de la Iglesia, desde Justino Mártir y Agustín hasta Martín Lutero, Calvino, Dietrich Bonhoeffer, y muchos otros, resaltando la manera en que sus enseñanzas incluyeron en la Iglesia, a veces para bien y otras no tanto.

Su fe se fortalecerá a través de este encuentro con aquellos que allanaron el camino para nosotros, incluso arriesgando sus vidas en defensa de las creencias que hoy mantenemos.

IGLESIA CENTRADA

A muchos pastores les cuesta un gran esfuerzo convertir sus principios teológicos en un ministerio fructífero en los lugares que han sido llamados a alcanzar. No les es suficiente saber lo que se debe creer (la teología), o la forma en que se debe trabajar en el ministerio (la metodología). Necesitan algo que se halle entre ambos extremos. 

Necesitan ayudar a pensar en función del ministerio dentro de una cultura que ha dejado de creer que el cristianismo sea una fuerza beneficiosa, sin mencionar siquiera que en la Persona de Cristo se encuentre la fuente máxima de la verdad revelada. Iglesia Punto Central, una colección de doce ensayos escritos por Timothy Keller, esboza una visión teología del ministerio que está organizada alrededor de tres compromisos básicos:

• Centrarnos en el Evangelio: El Evangelio de la gracia en Jesucristo lo transforma todo; desde nuestro corazón hasta nuestra comunidad y el mundo entero. Le da una forma totalmente nueva al contenido, la tonalidad y las estrategias en todo lo que hagamos. 

• Centrarnos en la ciudad: Con un acercamiento positivo a nuestra cultura actual, aprendemos a proclamar que las ciudades son lugares maravillosos y estratégicos que no nos merecemos, y en los cuales podemos desarrollar el ministerio del Evangelio. 

• Centrarnos en el movimiento: En lugar de edificar nuestra propia tribu, buscamos la prosperidad y la paz de nuestra comunidad, dirigidos por el Espíritu Santo.

LA SOLEDAD DEL LIDERAZGO

Hay muchos líderes solitarios, marcados por la dureza del ministerio, pero sobre todo por la imposibilidad de compartir con la gente que les rodea sus alegrías y sus penas.

Los líderes necesitan momentos de soledad con Dios, pero también necesitan una comunicación fluida con su familia, sus colaboradores, su congregación, con otros pastores y con sus mentores. Cuando los puentes de comunicación se rompen, surgen el aislamiento, la depresión, el sentimiento de culpa, frustración, desánimo y soledad. ¿Quién cuida al cuidador? Muchas veces nadie. Cada día cientos de líderes abandonan el ministerio, son expulsados de sus denominaciones o quedan rotos por el peso de su soledad.

La soledad del liderazgo aborda este difícil tema con sencillez, sin prejuicios y ofrece una guía práctica mostrando personajes bíblicos que tuvieron estos mismas retos y cómo los superaron.  

LA MILLA EXTRA

“38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.” Mateo 5:38-41
El capítulo 5 del libro de Mateo, comienza con las bienaventuranzas. En este sermón, el sermón del monte, Jesús describe el carácter que, como hijos de Dios, nosotros debemos tener, y los beneficios que acarrea esto para nuestras vidas.
Más adelante, en los versos 38-41, Jesús comienza a retar los pensamientos que habían sido establecidos en la ley, específicamente en el área de la restitución. Hoy día tenemos una manera diferente de resolver nuestras diferencias, pero, en el aquel entonces, la ley de restitución establecía cuál era la venganza que se tomaría ante una acción incorrecta.
Aquella ley decía: Ojo por ojo, y diente por diente. Era una ley fuerte, pero era una ley que aseguraba que el pago no fuera más grande que la ofensa. Se aseguraba de hacerles justicia a los más pequeños, a los inocentes. Pero sabemos que Jesús vino a retar muchos de los sistemas establecidos por el legalismo, por la religiosidad.
Cuando Jesús está hablando las palabras que vemos en estos versos, cambia el contexto de la ley de restitución.
Jesús estaba hablando a los judíos. En aquel momento, el imperio romano dominaba políticamente aquel lugar. Lo que decía la ley de los romanos era que el más pequeño de los romanos tenía autoridad sobre el más grande de los judíos para que, caminando, le dijera: Toma mi carga, y llévala por una milla. Y, el judío que recibiera esta orden, estaba obligado a llegar aquella carga por una milla.
Seguramente, para los judíos, aquel sermón de Jesús iba muy bien, hasta que dijo que llevarán la carga del que se lo pidiera, no por una milla, sino por dos. Jesús pudo haber dicho: Y a los romanos les digo: Lleven ustedes sus propias cargas. Pero eso no fue lo que Jesús dijo.
Aquellos judíos deben haberse disgustado. Pero, ¿cuál es el objetivo de Jesús cuando hace estas expresiones? Esta parte del sermón del monte, es también una enseñanza, y trabaja con un área específica de nuestro carácter.
Cuando hacemos las cosas por obligación, por más que queramos disimular, nuestra actitud se deja ver. Quizás te obligaron a practicar algún deporte, a aprender a tocar un instrumento. Y es que hay ocasiones en las que se nos obliga a hacer algo, no por mal, sino por nuestro bien, porque es de beneficio para nuestro carácter.
Eso es exactamente lo que Jesús estaba haciendo. Él sabía que estaba diciendo algo difícil de digerir, pero sabía también que sería de beneficio para el que lo escuchara, lo recibiera y lo aplicara. El que lo hiciera, recibiría los beneficios de aquella instrucción.
A veces, no entendemos la lógica detrás de la instrucción, pero no es hasta que obedecemos que entonces podemos apreciar y disfrutar de los beneficios de aquello que en un principio no entendimos.

APOCALIPSIS: LA CONSUMACIÓN DEL PLAN ETERNO DE DIOS

Como conclusión de la revelación escrita de Dios para el hombre, el libro del Apocalipsis es vital para comprender las escenas finales de la historia tal como las conocemos, y el inicio de la soberanía absoluta en el reinado de Dios como Rey de reyes y Señor de Señores.

Aunque no se puede dimensionar la importancia de este libro canónico para los creyentes de todos los siglos, su mensaje sigue siendo enigmático para la gran mayoría, aún en los tiempos de hoy.
La variedad de interpretaciones y controversias, al igual que la abundante simbología de profundizar en el mensaje apocalíptico.

Esta confusión es legítima puesto que si explicar la historia como conjunto de hechos ya acontecidos es difícil, mucho más lo es dar significado a hechos que están aún por venir.
El autor se centra en la gramática griega original, presentando una obra seria y, sin embargo, fácil de comprender, y con un magnífico glosario basado en las palabras, frases y temas claves del libro de Apocalípsis.

El propósito del libro es ayudar al lector a hacer una exégesis del mensaje apocalíptico desde un enfoque histórico-gramatical, cultural y contextual.

Dicho análisis conducirá a una interpretación equilibrada y a una proclamación clara de cómo Dios consumará su plan para este mundo.