DIOS HA PUESTO SUS OJOS EN TI
En Jeremías 24, se nos relata sobre una cesta de higos buenos y otra, de higos malos. Dios le dice a Jeremías: Dile a mi pueblo que así como veo los higos buenos, así miro al pueblo que fue transportado a Babilonia y lo hice para bien.
¿Podrás tú tener la verdadera seguridad que todo lo que Dios hace para ti, aunque no lo entiendas, es para bien?
La gente siempre opina que pagan justos por pecadores, pero aquí Dios nos dice: Tranquilos, yo sé que hay higos buenos e higos malos. He puesto los ojos sobre los higos buenos para bien; los plantaré y no los arrancaré. Esta es la conciencia que Dios quiere que tengamos. Por supuesto, estos no son cualquier clase de higos, son higos que están delante del templo. Por eso, cuando venimos a la casa de Dios, él ve los higos buenos y los malos, y pone sus ojos sobre los higos buenos y dice: Los plantaré y no los arrancaré.
Ante lo que estés viviendo hoy, Dios te dice que ha puesto sus ojos sobre ti, y que lo que te está pasando: 1) va a terminar en bien; 2) te va a edificar y no te va a destruir; y 3) no te va arrancar, sino que te va a plantar y va a darte solidez. A lo mejor no vas a salir de la manera que esperabas pero, cuando salgas, dirás: Lo planifiqué de una manera, pero la manera de Dios fue mejor. Dios no te envió a Babilonia para destruirte, sino para bendición, para plantarte.
Quizás te sientes descartado por Dios por la situación en que vives, pero ¡qué grande es saber que Dios piensa bien de ti! Él ha puesto los ojos sobre ti y te dice que vas a salir bien, te va a edificar y te va a plantar. Esto te debe llevar a tal grado que, independientemente de donde estés en estos momentos, así sea en Babilonia, saques de ti lo mejor.
Dios no se ha olvidado de ti. Dios ha puesto sus ojos sobre ti y te va a mostrar su favor y su gracia. Él tiene pensamientos de bien para ti. Esa situación no sacará lo peor de ti, sino la excelencia de Dios en ti. Por encima del cautiverio, sus ojos están sobre ti para bien.
PLANES EN LA CAUTIVDAD
Cuando el pueblo
de Israel estuvo cautivo en Babilonia, Dios le dijo que construyeran casas, plantaran
huertos, se casaran, tuvieran hijos, le buscaran esposos, esposas y se
multiplicaran, y que no se dejaran engañar por los falsos profetas. Continúa Dios diciéndoles que, cuando pasaran
los 70 años de cautiverio, entonces les visitaría y despertaría en ellos la
buena palabra para que regresaran.
Entonces es que les dice “Porque yo sé los pensamientos
que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal,
para daros el fin que esperáis.”
Dios quiere que,
en medio de los problemas y de situaciones difíciles, no te detengas en hacer
planes y seguir hacia adelante. Muchos hoy
en día han dejado de hacer planes porque se encuentran en situaciones difíciles
y en grandes problemas. Pero Dios dice
hagan planes; construye, multiplícate aun en medio de los problemas económicos
que hay en el mundo. Otros cuestionan
para qué construir en un lugar en el que están presos, para qué si Dios los va
a sacar de ese lugar. Pero tú, mientras
estés en ese lugar, vive bien, vive con la expectativa de los planes que Dios
tiene acerca de ti.
El problema es
que muchos esperan salir de la cautividad para hacer planes y viven en un
estado inerte. No vivas más con el
recuerdo de lo que pudo ser y no fue.
Sólo la gente de fe toma riesgos en momentos difíciles y son los que
reciben recompensas en sus vidas.
Planifica y haz lo que siempre has
querido hacer. Termina tus estudios,
construye, cásate, ten hijos, ten la empresa que siempre has querido, porque
Dios te dice, yo sé los pensamientos que tengo acerca de ti, pensamientos de
bien para darte el fin que esperas.
Entiende que, en
medio de la cautividad y de los problemas, algo tiene que desatarse en tu
vida. Corre, grita, alégrate y declara
que los planes de Dios se van a cumplir en tu vida en el nombre de Jesús. Y, si fracasas, te levantas y vuelves a
tratarlo, porque no puedes mantener tu mente con pensamientos de derrota. Vive y camina sabiendo los pensamientos que
Dios tiene de ti, porque es esto que hace la gran diferencia.
No limites lo
que Dios puede hacer en tu vida. Comienza
a creerle a Dios. Quizás te tome unos
meses o varios años pero, si no empiezas hoy, nunca lo vas a tener. Vive creyendo que Dios te lo va a dar.
Declara la palabra de Dios sobre tu vida.
Haz planes de vida.
LOS PENSAMIENTOS DE DIOS
La Biblia dice,
en Jeremías 29:11, que Dios sabe los pensamientos que tiene
acerca de nosotros, pensamientos de paz y no de mal, para darnos el fin que esperamos.
Dios tiene planes de bien con nuestras vidas.
En la vida, pasamos
por diferentes etapas de soñar y creer por cosas grandes. En la juventud, por causa de las energías, se
tiene grandes visiones, grandes ideas, pero esto va disminuyendo,
lamentablemente, por las experiencias en la vida y nuestras expectativas.
Otra
etapa que experimentas
como creyente es cuando aceptas al Señor como tu Salvador personal. Vas a
la
iglesia, comienzas a oír los pensamientos que Dios tiene acerca de ti,
y te llenas de esperanza, de expectativas y sueños. Comienzas a
aprender que, no importando las
edades, Dios puede hacer cosas grandes contigo y a través de ti. Y
lamentablemente, ocurre como cuando
jóvenes, algunas experiencias como cristianos hacen que bajen las
expectativas.
En las dos
etapas es como un globo lleno de aire que se va vaciando, poco a poco, hasta
quedar desinflado. Este globo, una vez se vacía, se nota que estuvo lleno de
aire. Hay gente que vive con la idea de lo que pudo ser y el
recuerdo de las circunstancias que lo impidieron. En otras palabras, muchos hablan de todo
aquello que soñaban y anhelaban, pero recuerdan muy bien la experiencia o la
situación que impidió la realización de tales sueños.
Una persona desinflada es aquella que vive
sin darse cuenta que Dios tiene planes y expectativas para su vida. Lo grande de nuestro Dios Todopoderoso es que,
si estás vivo, no importa la edad que tengas, las circunstancias que hayas
vivido y que te sientas desinflado como un globo, Dios todavía tiene planes para ti.
No son los pensamientos de Dios los que
cambian tu vida, sino que son los pensamientos que tú conoces que Dios tiene de
ti los que cambian tu vida. Si tuvieras
un familiar que falleció y te dejó una herencia, pero tú lo desconoces, esa
herencia no llegaría a tus manos. Ahora,
el día que llega a tu conciencia, a tu mente, que hay una herencia, aun sin
tener el dinero, tu vida comienza a cambiar.
Esto es un ejemplo en el mundo natural; cuanto más debe ser en el mundo
espiritual, donde Dios dice que sus pensamientos son más grandes que nuestros
pensamientos.
Tú no estás descartado para la
grandeza. No tan solo Dios te quiere prosperar
a ti, sino que quiere hacerlo para que puedas ser de bendición a otros. Dios te quiere transformar para que tu
testimonio bendiga a todo el que te rodea.
Lo más seguro tú mismo te has descartado,
pero Dios no te ha descartado. A lo mejor
has cometido grandes errores y has fracasado muchas veces, pero Dios te dice
hoy que, si aún tienes vida, no importa tu pasado, no importa cuán desinflado
te sientas, no estás descartado, hay esperanza para tu vida.
ORDEN Y MADUREZ
A todos nos llega un momento en la vida en el cual tenemos que crecer, un momento en el cual tenemos que madurar, un momento en el que tenemos que dejar de decir, para empezar a hacer, ya que sin eso, pasaremos nuestra vida entera dando tumbos y caminando sin rumbo. Lo ideal es que pudiéramos madurar simultáneamente en todos los aspectos de nuestra vida, sería sumamente duro, pero a su vez sumamente efectivo, todo sería más fácil de ahí en delante, pero la sociedad, la cultura y nuestra misma pereza nos han enseñado a postergar el hecho de madurar en los asuntos que los demás "no ven" y sin darnos cuenta provocamos cosas que a la larga nos afectan de una manera trascendente.
Este tipo de actitudes son las que propician el desarrollo de los famosos "ninis" que son aquellos que ni estudian ni trabajan y están postergando el integrarse de manera activa a la sociedad tanto como puedan, o los famosos "acumuladores" que son quienes van guardando cosas "previendo" su inactividad y pueden llegar a vivir entre basura acumulada por años en vez de hacer las cosas como todos los demás.
Obviamente esto que le comento son ejemplos extremos, pero que a su vez son cada vez mas frecuentes y son solo un par de ejemplos de cosas que suceden cuando no nos sometemos a un orden y queremos hacer las cosas "a nuestra manera".
Dios sabe todo esto y es por eso que previó todo este tipo de situaciones, nos dio una instrucción y nos dio una manera de vivir de manera que nunca cayéramos en este tipo de situaciones, ya que no solo anhela que nos vaya bien, sino que necesita que le representemos en esta tierra y establezcamos su Reino, es decir, lejos de esperar beneficiarnos, necesita que brillemos, para que la gente le reconozca a Él por medio de nosotros.
Dios conoce el corazón de los hombres y por tanto usó figuras para ayudarlos y evitar que se desviraran del camino, por ello se autodenominó Yahvé-Rohi que significa "Yo soy tu Pastor" (Salmos 23:1-3), dando a entender a los hombres que tal como hace un pastor de ovejas, así hará Él con nosotros.
En otras palabras, Dios anhela que le demos entrada a nuestra vida de modo que sea Él (no otras personas) quien nos diga por donde habremos de andar y por donde no, de qué pastos nos habremos de alimentar y de cuales no, que sea Él quien nos limpie de las espinas en las que nos metimos cuando dejamos de escuchar su voz y que sea Él quien nos cuide en la oscuridad.
Es importante marcar la diferencia entre el hecho de que pudiera funcionar como nuestra niñera y de que le demos oportunidad de actuar como nuestro pastor, ya que Él no nos regaña, no nos castiga, no nos golpea, ni nos pone a prueba, sino que nos disciplina para que podamos un día caminar solos sin problemas y podamos incluso imitarle y llevar a otros a ser pastoreados por Él y por nosotros si fuera necesario.
Yahvé-Rohi es la garantía de el comienzo de una relación madura entre seres pensantes, es una relación racional y no emocional, en donde cada uno tiene claro su papel y su alcance, de manera que todo tiene que ir a mas y a crecer, que bendición es saber que habrá alguien con un cayado caminando a nuestro lado asegurando que caminemos por donde habremos de ser luz!
EL MEJOR MOMENTO PARA ADORAR
En el capítulo 11 de Juan, se produce la resurrección de Lázaro, la cual se produjo tres días después de su muerte.
La Biblia nos relata el encuentro de Jesús con ambas hermanas, en plena muerte de Lázaro: Encuentro con Marta: Juan 11: 20, con María Juan 11: 32. Al enterarse que Jesús venía, ambas salieron a su encuentro, e hicieron el mismo reclamo, ahora bien, la conducta o la posición de ambas fueron diferentes:
Mientras que Marta dio muestras en su relato de su sabiduría y conocimiento acerca del propósito de Jesús y de tener claro el Plan de Salvación, María “simplemente” se postró a sus pies y le dijo, “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto”…
Fue tal su dolor y su congoja, que no puede ni debe tomarse siquiera como un reclamo al Maestro, fue más bien, un acto de adoración pura y el mismo, llegó al corazón de Jesús; quién, a pesar de saber lo que vendría se conmovió ante tal actitud. ¡Qué maravilla llegar al corazón mismo de Dios con tan profundidad y a través de algo tan sublime como la adoración! Fue allí cuando “Jesús lloró”.
En el capítulo 12, regresa Jesús a Betania, 6 días antes de la Pascua, y los tres hermanos disponen una cena para jesús, Juan 12: 1 y 2. Lázaro estaba sentado a la mesa y Marta servía. ¿Dónde estaba María? Juan 12: 3. Jesús había venido a ellos, había venido a ella, y nuevamente, María dio muestras de saber elegir, elegir lo verdaderamente bueno.
Luego del reclamo de Judas Iscariote, Jesús dice: “Déjala, para el día de mi sepultura ha guardado esto.” Es decir, que entonces María, al igual que Marta, tenía pleno conocimiento de lo que vendría, sabía que Jesús iba a morir y se estaba preparando para ese momento. Pero, ante la posibilidad de ver antes a Jesús, lo que guardaba para cuando Él estuviese muerto, lo usó con Jesús en vida, seguramente, si lo hubiese dejado para el día de la sepultura de Jesús, su perfume hubiese sido uno mas de los que ése día habrían estado. Pero al usarlo en ese momento, su perfume era el único y tenía toda la atención de Jesús. Lo que queda claro es que ante CADA oportunidad que ella tenía de rendirse y adorar a Jesús, ella la aprovechaba, no la dejaba pasar, siempre elegía lo mejor. Y siempre se rendía ante Jesús.
El perfume de María era carísimo, como un tesoro, su tesoro…
¿Cuál es tu tesoro? ¿Acaso estás guardando algo para “después”?
¿Por qué no aprovechar este tiempo y rendirse en adoración ante Jesús?
Si María no hubiese ungido a Jesús en ese momento, no lo hubiera hecho después, porque cuando Jesús murió, al tratarse de la Pascua judía, le tocó el día de reposo, y Jesús no pudo ser ungido, de tal manera que vemos mas adelante, que cuando al primer día de la semana las mujeres fueron a ungirle, Él ya había resucitado, es decir, que María, se habría quedado con su frasco de perfume, sin usar…Juan 19: 40 al 42.
Qué terrible habría sido para ella ¿verdad?
Pero no pasó así, porque María supo ser oportuna… Seamos oportunos nosotros también. Es momento de sacar nuestro perfume, rendirnos al Señor, ofrecer nuestra adoración, nuestro tiempo, nuestro don, nuestro compromiso, ahora, no sea que después sea tarde…
¿Sabías que así como Jesús visitó la casa de estos tres hermanos hoy está llamando a tu puerta?
Apocalipsis 3: 20: “Mira, yo estoy llamando a la puerta; si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos.”
¡Escucha su llamado, abre tu puerta, déjalo entrar y unge sus pies!
COMPRENDIENDO LA PERSONALIDAD DE SU HIJO
En este librito el doctor Dobson expone las seis maneras más comunes de
los niños y adultos de hacer frente a su desconfianza en si mismos y sus
insuficiencias personales.
Algunos se refugian en una coraza de silencio
y soledad,mientras que otros se convierten en peleones,payasos o
conformistas.
Afirma el doctor Dobson que la mejor manera en que la gente
puede ocuparse de su falta de seguridad es compesarla de algún modo.
El
autor también ofrece consejos para que los padres puedan ayudar a sus
hijos a buscar compensación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

