COMO ENFRENTAR UNA CRISIS


Los tiempos difíciles son oportunidades para demostrar tu fe, fortaleza y creatividad. El Señor te ayuda a superar cualquier tribulación.

Todos hemos afrontado alguna crisis en nuestra vida. Podría ser económica o familiar. Aunque nos desagrade, la existencia es un constante entrar y salir de crisis.

El diccionario dice que “es una interrupción grave en el estilo de vida normal de un individuo o grupo, que se suscita en una situación inesperada para lo cual éstos no se hallan preparados y que genera problemas para las respuestas habituales. Es un cambio inesperado para lo cual no estamos preparados”.

Si tomamos la Palabra como fundamento, encontraremos la solución y el poder para actuar y resolver cualquier crisis. No importa el milagro que necesites, en la Biblia encontrarás la respuesta.

Renueva tu pensamiento

El primer paso en una situación difícil es pensar diferente. Hace poco recibí un mail que hablaba sobre Albert Einstein y las lecciones de superación que nos ofrece su forma de pensar. Él fue el único de su grupo que no pudo graduarse de la universidad, por lo que tuvo muchas dificultades para encontrar trabajo. Además, se vio obligado a huir de su tierra natal y convertirse en ciudadano suizo por nacer en el primer país ocupado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Dijo: “Crisis mundial. No pretendamos que las cosas cambien si seguimos haciendo lo mismo.”

La humanidad ha pasado por muchas crisis. Estados Unidos ya vivió una gran depresión económica durante los años 30 y 40. Las dificultades no son novedad, salir de ellas sí puede serlo. La crisis es la mejor bendición para las personas y países porque trae progreso. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno. En esas situaciones complicadas es que nace la inventiva, los descubrimientos y las estrategias. Quien supera los problemas se supera a sí mismo. Aquellos que atribuyen su derrota a la mala situación, violentan su talento y le da más importancia a los problemas que a las soluciones.

La verdadera crisis es la incompetencia y la pereza para encontrar soluciones. Sin dificultades la vida es una rutina y una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos porque todo viento es caricia. Hablar de ella es promoverla y callar es resaltar el inconformismo. En vez de eso, trabajemos duro, acabemos con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer superarla.

El entender la crisis como una oportunidad es un cambio de pensamiento difícil. Lo que uno piensa y vive durante los situaciones críticas no es ideal para tomar decisiones, pero es necesario cambiar de mentalidad y pensar que esos momentos son propicios para recibir bendición y milagros. Lograrlo depende de creer que verdaderamente somos hijos de Dios y que nuestro Padre todo lo puede.

La Biblia también habla de crisis. Éstas forjaron a los mejores líderes del pueblo de Dios. De la crisis en medio de los egipcios salió Moisés; del tiempo de hambre surge José; del tiempo de incredulidad y de falsos dioses, nació Daniel; de la penuria de pasar 40 años en el desierto salieron Caleb y Josué. La Palabra nos enseña a tomar ventaja de las dificultades.

Tu mayor bendición es tener fe y creer que Dios puede llevarte delante de la crisis.

Josué y Caleb aprovecharon la crisis de los 40 años en el desierto. Fueron como espías mandados por Moisés a ver la tierra prometida. De los diez que enviaron, 8 vieron gigantes y dos vieron uvas enormes en una tierra donde fluía leche y miel. Equivocadamente, la mayoría vieron los problemas y no las bendiciones. Dice la Palabra que el Evangelio es locura. La crisis es la mejor oportunidad del cristiano para demostrar que tiene un Dios todopoderoso.

El problema de ir delante de la crisis es cómo la vemos y pensamos. Dios nos da la seguridad de que es nuestro sustento, proveedor y sanador, entonces no hay crisis que pueda alcanzarnos. Cambia tu pensamiento y entiende que una situación difícil puede ser tu mayor oportunidad. Si investigas sobre la recesión de los 30’s descubrirás que los millonarios surgieron de una crisis. Fueron creativos y pensaron alternativas. Mientras unos se desesperaban, otros decían: “Hoy Dios está conmigo, y voy adelante. Hoy las bendiciones me alcanzarán”.

Fe en tiempos difíciles

La Palabra nos habla del rey David como un hombre que supo afrontar las crisis y retos de su vida. Tuvo problemas de todo tipo. Cuando estés pasando por una dificultad devora los salmos. Hay suficientes para enriquecer tu pensamiento y ver las bendiciones del Señor.

Salmo 46:1 dice: Dios es mi amparo y fuerza, probado auxilio en tiempo de tribulación.

Imita a David y proclama a Dios como tu fuerza y amparo. Entonces no temerás aunque el mundo se desintegre. Piensa: “el gozo fluye en mí a pesar de la crisis”. Espera las bendiciones y llénate del gozo de Dios.

Salmo 46: 5 continúa: Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana.

Los que piensan mal siempre son más que los que piensan bien. Pero ellos no mandan. No importa quién anuncie la quiebra y el caos, debes creerle al Dios todopoderoso que te sacará de la crisis.

Después de haber leído todos los salmos, lee el libro de Proverbios y encontrarás los principios básicos de esa sabiduría tan necesaria en tiempos difíciles.

Planificar para salir de la crisis

Proverbios 16:9 nos recuerda: Del hombre son las disposiciones del corazón; Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.

El tercer consejo es planificar. No puedes definir el camino si no haces un plan. Hay una gran diferencia entre hacer una carretera y un sendero. Para construir una carretera hay que trazarla y hacer planos. No importa si hay que atravesar una montaña o hacer un túnel, los obreros siguen un plan. Hacer un sendero es diferente, no es necesario un plan, únicamente hay que caminar muchas veces por el mismo recorrido.

Recuerda que la crisis es la mejor oportunidad para superar obstáculos y adversidades. Probablemente sea difícil, pero cuando lo logres, tendrás una carretera, no un sendero. Para que se cumpla nuestro anhelo de ver los cielos abiertos debemos preparar el camino y presentarle un plan al Señor. Imponle las manos a tus planes y dile: “Sé que de ti ha venido todo para elaborarlos, pero los pongo delante de ti para que se cumplan”.

Proverbios 24:3 nos recuerda: Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará;

Fortalece tus planes. Los físico-culturistas se ejercitan y trabajan duro para moldear sus músculos. La bendición de Dios te ayudará a salir de la crisis pero debes pedirle sabiduría y fortalecer tu sentido común. Si eres constante en seguir tus planes recibirás la recompensa. Serás capaz de superar las dificultades si eres constante y con sabiduría, inteligencia, sentido común, creatividad y trabajo buscas la bendición de Dios sobre tu vida.

Constancia y tenacidad

Persiste aunque te desanimen y te digan: “Esa idea no sirve”. En los años 60 se lanzó al mercado el Mustang como resultado de la creatividad de un hombre que dirigía la empresa de automóviles Ford. La aprobación del proyecto le tomó mucho tiempo y esfuerzo. Un día le dijo a los miembros del Consejo: “Vamos a tomar el prototipo del carro que más han vendido y el de mi carro, los vamos a sacar a la calle y el que más le guste a la gente, ese fabricaremos”. Fueron a la universidad con los carros y todos los jóvenes se reunieron alrededor al Mustang. Ahora, este carro es un ícono de la ingeniería automotriz, pero en ese momento era una mala idea. Para ser una persona que sobresalga en la crisis debes ser diferente y para eso, necesita la creatividad de Dios.

Proverbios 15:22 dice: Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman.

Si has transformado tu mentalidad, tienes el gozo del Señor, estás dispuesto a ser creativo y trabajar, entonces es tiempo de buscar consejo en alguien que tenga la sabiduría de Dios. Busca acompañarte de personas que tengan tu misma fe y que hagan de la Biblia su alimento. Créanle más a la Biblia que al periódico.

En el Salmo 40:1 leemos: Con paciencia esperé que Dios me ayudara. Él oyó y escuchó mi clamor.

David nunca fue orgulloso y tuvo la humildad de acercarse a Dios en momentos de tribulación. Recuerda que para recibir debes pedir y acelerar el paso. Mientras lo hagas, recibirás nuevas fuerzas del Señor. Quiero invitarte a que seas como David y confíes a Dios tus momentos de crisis. Proclámalo como tu refugio, sustento y fuente de creatividad. Pon siempre tus pensamientos y esperanzas en Él..

ORACION PARA BENDECIR EL 2012



Padre te damos gracias y toda la gloria por todo lo sucedió en el año 2011.

En el nombre de Jesús quiero adorarte reconociendo tu grandeza y poder en este nuevo año que comienza, declarando que eres el Señor, entregándote por completo cada día y hora del año 2012.

Te entrego mi vida, mi familia, mi trabajo, mis pertenencias y todo mi ser para estar bajo las sombra de tus alas.

En acuerdo con tu palabra y tus promesas declaro y recibo que seré libre de todo engaño y trampa del enemigo.


Que seré libre de toda persona y actividad que me quita el tiempo y me frena en el propósito para el cual me has hecho nacer…

Abro en el nombre de Jesús las puertas de las mejores oportunidades y conexiones en todas las áreas de mi vida. Decreto que todo lo que estuvo frenado y estancado en 2011 será desatado y liberado para manifestarse en el 2012.

Cancelo en el nombre de Jesús todo pensamiento negativo, mediocre, pecaminoso y de temor. Establezco que en 2012 mi mente estará libre, limpia y con una fe creciente y fuerte.

Ato la enfermedad en el nombre de Jesús y todo problema de salud en mi cuerpo físico. Le ordeno a mi cuerpo que funcione según la salud y sanidad que Dios estableció en su perfecto plan.

Resisto y ato todo creencia religiosa de esclavitud económica, pobreza y escasez. Rompo toda maldición en mi apellido y linaje y desato la sobre abundancia.

Declaro que en 2012 Dios suplirá mucho más abundantemente de lo que pido o entiendo.

Abro mi mente a la fe expansiva, a la visión amplia y creativa de Dios. Recibo en mi mente todo lo bueno, lo positivo y de bendición según lo que Dios estableció para mí.

Cierro la puerta a la mediocridad, la maldición y a la ignorancia para recibir por completo la sabiduría de lo alto y la excelencia del reino de Dios.

En 2012 Seré como el profeta Daniel 10 veces mejor que 2011.

Proclamo que los ángeles de Dios estarán a disposición mía y de mi familia, para protegernos de todo accidente, contratiempo, pérdida, estafa, robo y opresión en la mente y corazón.

Padre Celestial Te pedimos perdón por toda iniquidad generacional y por todo pecado. Te pedimos que limpies nuestra conciencia, nuestro corazón y todo nuestro ser con la preciosa sangre de Jesús.

“Purifica también nuestras lenguas para que salgan palabra de vida, bendición, éxito, salud y prosperidad.


Establezco que seré un movedor de montañas y saltaré de cima en cima. Alcanzando los sueños de mi corazón.

Te adoramos Dios todopoderoso porque estarás con nosotros todo el 2012 y veremos tu gloria y será nuestra boca llena de risa y alabanza para que muchos crean y puedan ver la manifestación de tus hijos…

“Gracias Dios Padre en el nombre de Jesús. ¡Amén!”

LETARGO ESPIRITUAL


Tal vez usted se pregunte: ¿Cuáles son los síntomas del letargo o TDA espiritual, y los tengo yo? Para entender si tiene este problema en su vida, usted necesita conocer los síntomas. Reconocer los síntomas es muy sencillo ya que el TDA espiritual tiene muchos de los mismos síntomas que la conocida enfermedad TDA, solo que en un sentido espiritual. ¿Pudiera existir realmente algo como el TDA que puede afectarle espiritualmente de manera muy similar? ¡Sí, por supuesto! Y puede tratarse cuando se detecta. En este libro descubrirá cómo reconocer los síntomas y qué hacer si usted está afectado.


Sabemos que el TDA no es motivo de risa y que afecta a muchas personas en la actualidad. Tampoco lo es el TDA espiritual y está a afectando a muchos cristianos. Para ayudarle a comprender mejor los síntomas espirituales, voy a analizar los síntomas naturales del TDA y establecer un paralelo.

Algunas cosas comunes que empiezan a pasar en nuestras vidas espirituales que pudieran indicar que nos afecta el TDA espiritual son: olvidos, sensación de estar distraídos y la incapacidad de luchar con la distracción. Tal vez luchemos para concentrarnos o comencemos a posponer las cosas, no terminamos lo que empezamos. Tal vez nos volvamos cada vez más desorganizados. Estas son solo algunas de las cosas que pudieran indicar que necesitamos atender nuestras vidas espirituales.

Para ayudarle a entenderlo mejor he incluido una lista más completa de los síntomas del TDA. A menudo estos son los síntomas clave de una caso que se haya diagnosticado como TDA y también pueden aplicarse al TDA espiritual.

• Distracciones

• Dificultad para concentrarse

• Desorganización

• Dificultad para enfocarse y prestar atención

• Mala memoria

• Problemas para seguir instrucciones

• Dejadez

• Dificultad para terminar proyectos

• Inquietud (sentirse intranquilo e impaciente)

• Problemas para manejar el tiempo y llegar temprano

• Extraviar las cosas y dificultad para recordar

• Pensamientos acelerados y una mente que divaga

• Aburrimiento frecuente • Cambios de estado de ánimo

• Falta de autocontrol1

Esta lista de síntomas del TDA, aunque no es exhaustiva, le puede ayudar a identificar mejor lo que pudiera estar sucediendo en su vida espiritual. También puede ayudarle a reconocer lo que pudiera estar causando frustración, lucha o aburrimiento con respecto a las cosas de Dios.

Establecer paralelos

Al examinar los síntomas del TDA se pueden establecer muchos paralelos en cuanto a cómo nuestras vidas espirituales pueden estar afectadas. Aunque por lo general el TDA no se asocia normalmente con la vida espiritual, si se lo permitimos puede pasar a afectar nuestras vidas espirituales. Estos síntomas del TDA pueden hacer que seamos ineficaces en el sentido espiritual al hacer que estemos frustrados, aburridos, cansados y descuidados en el sentido espiritual.

Analicemos la lista otra vez y comparémosla con nuestras vidas espirituales:

Distracciones Dificultad para concentrarse Dificultad para enfocarse y prestar atención Inquietud (sentirse intranquilo e impaciente) Pensamientos acelerados y una mente que divaga.

Puede que haya experimentado estas cosas al orar. Si nos resulta difícil concentrarnos, nuestras mentes divagan y luchan para encontrar las palabras para orar. Nos sorprendemos mirando el reloj o moviéndonos de un lado a otro de una manera inquieta, nerviosa o impaciente. Cuando leemos la Biblia nuestras mentes tienden a divagar, así que realmente no entendemos lo que estamos leyendo. Tal vez comencemos orando o bus- cando las cosas de Dios, pero paramos porque preferimos hacer alguna otra cosa y nos resulta difícil enfocarnos en Dios. Si es así, dejamos que las distracciones nos venzan.

Desorganización Mala memoria Dejadez Dificultad para terminar proyectos

Este pudiera ser el caso en nuestras vidas espirituales si al parecer nunca encontramos tiempo para Dios y el tiempo de Dios a menudo se reemplaza con algo de menos importancia. ¿Dejamos que las ocupaciones de la vida hagan que seamos desorganizados, y que eso resulte en muy poco o ningún tiempo con Dios? Pudiéramos comenzar un día con la decisión de hacer de Dios y sus cosas espirituales una prioridad, pero pronto llega la dejadez hasta que las cosas espirituales prácticamente no existen. Esto puede ocasionar auto condenación y frustración lo cual hace que sea difícil terminar o continuar.

Problemas para seguir instrucciones Problemas para manejar el tiempo y llegar temprano Extraviar las cosas y dificultad para recordar

Las muchas ocupaciones de nuestras vidas y la falta de enfoque espiritual pudieran comenzar a afectar nuestras vidas espirituales, nuestras convicciones y la manera en que nos conducimos como cristianos. Si es así, tal vez dejemos ver la necesidad de defender o sostener las cosas que una vez apoyamos. Esto puede suceder si no estamos siguiendo la dirección de las Escrituras y si no estamos buscando primero el Reino de Dios y su justicia. Tal vez luchemos con nuestras devociones diarias y nuestro caminar diario simplemente porque la manera en que manejamos nuestro tiempo no pone a Dios primero al comienzo del día ni en todas las cosas.

Poco a poco, con el tiempo, podemos olvidarnos más y más de Dios, y nuestros corazones se enfrían y se alejan de Él. Cuando esto sucede, se produce un cambio en nuestro andar espiritual, en la manera en que debiéramos estar viviendo como alguien que se ha vendido por completo al Señor y a sus propósitos. Si vemos que constantemente extraviamos nuestra Biblia probablemente sea porque no estamos leyendo la Palabra de Dios ni dándole prioridad en nuestras vidas.

Aburrimiento frecuente Cambios de estado de ánimo Falta de autocontrol

Es importante preguntarnos: ¿Mi vida espiritual se está volviendo aburrida y mundana? ¿Carece de atención y autocontrol? ¿Tengo que armarme de valor para orar, leer la Biblia o ir a la iglesia? Si no tenemos cuidado, podemos tener cambios en nuestro estado de ánimo y actitudes carnales, lo que ocasiona que nuestra carne domine sobre nuestros espíritus. Esto no implica que un aburrimiento ocasional o la necesidad de controlar nuestra carne sea TDA espiritual. Más bien son indicadores de TDA espiritual cuando son algo frecuente (o su frecuencia aumenta cada vez más).

Espero que usted comience a ver cómo la lista de los síntomas naturales que a menudo se identifican con el TDA se asemeja al TDA espiritual, lo que pudiera estar afectando su vida y crecimiento espirituales. No afirmo ser médico ni un experto en el TDA, pero puedo observar mi propia vida y las cosas con las que he tratado en ocasiones con respecto a las distracciones en cosas espirituales, aburrimiento espiritual, dificultad para concentrarme en las cosas de Dios y cansancio espiritual, para solo mencionar algunas. Al analizar la lista se pueden extraer muchas verdades sencillas y establecer paralelos entre el TDA y el TDA espiritual.

Por supuesto, las personas a las que se les ha diagnosticado TDA no tienen TDA espiritual necesariamente. Lo contrario también es verdad. Si las personas tienen estos síntomas en sus vidas espirituales, no deben asumir que tienen TDA y que necesitan que se les diagnostique como tal. Esta comparación es sencillamente para que usted se examine a sí mismo y analice la posible fuente de las cosas que le impiden o le frustran en su búsqueda de una vida espiritual gratificante con Dios.

Ahora llegó el momento de hacer el examen. Es una prueba saludable y necesaria para determinar si usted necesita atender y tratar ese problema en su vida espiritual. La clave es estar dispuesto a examinarse a sí mismo.

BUSCANDO LO MEJOR

El ayuno no es solo un ejercicio religioso más. De hecho, si lee Isaías 58 con atención, verá que el capítulo en realidad comienza con Dios reprendiendo al pueblo que estaba ayunando, porque su forma de ayuno era meramente una trivial muestra externa para demostrar su religiosidad. De su hipocresía, Dios dijo:


¿Acaso el ayuno que he escogido es sólo un día para que el hombre se mortifique? ¿Y sólo para que incline la cabeza como un junco, haga duelo y se cubra de ceniza? ¿A eso llaman ustedes día de ayuno y el día aceptable al Señor? (Isaías 58:5, NVI)

¡Dios veía ese ayuno religiosos tan solo como una rutina más! El ayuno debe romper la rutina, y no convertirse en otra representación sin pasión. Ese ayuno estaba hueco por dentro, como los juncos que crecen en las riberas de los ríos, que se inclinan bajo su propio peso, parecido en apariencia a alguien que se inclina con vacía humildad. Me recuerda a los toros mecánicos que se hicieron populares en los años ochenta. Fueron originalmente diseñados para que los jinetes de rodeo los utilizasen para practicar, pero pronto se hicieron populares como una forma de entretenimiento para “aspirantes” a cowboy en todas partes. Aunque esos aparatos pueden ser mecanizados para imitar casi todos los movimientos de un verdadero toro, son solamente mecánicos. Hacen los movimientos, pero no son lo verdadero.

¡Dios está buscando lo verdadero! Si no tenemos cuidado, cada uno de nosotros puede llegar a endurecerse al Espíritu de Dios y ser indiferente en la adoración, realizando los movimientos de modo mecánico sin quebrantamiento ni pasión alguna. Es fácil para los cristianos desplazarse por la vida con una rutina sin vida. He aprendido que es peligroso tener un ministerio creciente y al mismo tiempo tener una pasión por Dios que encoge. Es peligroso que cualquiera que sea su enfoque, sea mayor en el exterior mientras en el interior su pasión por Dios se ha enfriado. Quizá usted añadió otro cero a su salario este año... pero hubo un tiempo en que usted no tenía nada y sus lágrimas corrían mientras adoraba. Cuanto más hace Él por nosotros, más agradecidos deberíamos estar; no más relajados y cómodos. Si está usted avanzando con una rutina apagada y sin pasión, es momento de romper la rutina. Eso es lo que hace el ayuno, el verdadero ayuno. El ayuno despeja el camino para que nos reenfoquemos y oigamos el corazón de Dios. Como he dicho antes, el ayuno es una disciplina a corto plazo que produce efectos a largo plazo. El ayuno es una elección que usted y yo podemos hacer para interrumpir “la vida como siempre” a fin de oír lo que Dios quiere hacer y cómo quiere Él usarnos para marcar una diferencia en la vida de otra persona.

Hombres, mujeres y niños claman desesperadamente pidiendo ayuda cada día, en todo el mundo, en este país, quizá en este momento en la calle. Están en esclavitud; sufren abusos, son oprimidos, maltratados, tienen hambre, están solos, olvidados y aplastados. Puede que no podamos oír su clamor, pero puede usted estar seguro de que Dios sí los oye. Él oye el clamor de los oprimidos y los no salvos. Por eso el ayuno que Dios desea no es un acto religioso vacío y sin pasión que no da ningún fruto. Dios no puede bendecir eso. Dios tiene un propósito específico para el ayuno y la oración.

El ayuno que he escogido, ¿no es más bien romper las cadenas de injusticia y desatar las correas del yugo, poner en libertad a los oprimidos y romper toda atadura? ¿No es acaso el ayuno compartir tu pan con el hambriento y dar refugio a los pobres sin techo, vestir al desnudo y no dejar de lado a tus semejantes? Si así procedes, tu luz despuntará como la aurora, y al instante llegará tu sanidad; tu justicia te abrirá el camino, y la gloria del Señor te seguirá. Llamarás, y el Señor responderá; pedirás ayuda, y él dirá: “¡Aquí estoy!”.

Si desechas el yugo de opresión, el dedo acusador y la lengua maliciosa, si te dedicas a ayudar a los hambrientos y a saciar la necesidad del desvalido, entonces brillará tu luz en las tinieblas, y como el mediodía será tu noche. El Señor te guiará siempre; te saciará en tierras resecas, y fortalecerá tus huesos. Serás como jardín bien regado, como manantial cuyas aguas no se agotan. (Isaías 58:6-11, NVI)

Conozco a personas que han experimentado tremendas bendiciones en sus vidas, sus familias, sus matrimonios, sus finanzas y sus negocios a medida que han desarrollado un fiel estilo de vida de ayuno y oración. ¡Pero hay mucho más que Dios desea hacer más allá de nuestros propios límites y necesidades! El quebrantamiento que llega mediante el ayuno comienza con lanzar a los pies de Jesús todo lo que identificamos como nuestra fuerza para decir: “Señor, sé que estoy limitado. Vengo a ti en quebrantamiento, no en mi fortaleza sino en mi debilidad. Reconozco que tú puedes hacer más por medio de mí, quebrantado, de lo que yo podría intentar nunca hacer por mí mismo”. Ese es el tipo de ayuno que conecta con Dios.

LA ESPADA DE PEDRO

Pedro el enigma, contradicción, y dicotomía andante, ejemplifica y personifica el poder de una narrativa redimida. Él comenzó con una red (Lucas 5:6), lo intercambió por las llaves (Mateo 16:19) y emerge con una espada
 (Juan 18:10). De una red, a las llaves, a la espada; la jornada personal de Pedro encarna la dispensación profética de los hijos de Dios mientras limpiamos nuestras redes, vamos a lo profundo, cambiamos nuestros nombres, nuestras familias son sanas, caminamos en agua, revelamos al Cristo y atamos y desatamos.


“Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada? Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó.” Lucas 22:47-51 (RV60)

“Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco. Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?” Juan 18:10-11 (RV60)

Redes, llaves y espadas: Provisión, Promoción y Protección. Lo que cargas en tus manos hoy, determinará a dónde te lleven tus pies mañana. Pedro poseía una red, llaves y una espada. Mientras que la red representa provisión y las llaves promoción, la espada representa protección.

Permítame hablar proféticamente en esta hora, no me importa por lo que has caminado en el 2011, pero estoy aquí en el nombre de Jesús para decirte que no vas a entrar al 2012 con las manos vacías. Estás saliendo del 2011 con una red, llaves y el 2012 será un año de provisión, promoción y protección. Alguien grite; provisión, promoción y protección. No importa por lo que has pasado en el 2011, el 2012 surgirá como el año de provisión, promoción y protección.

Tú y tu casa están por entrar en la provisión, promoción y protección. Agárrate de la red, no sueltes las llaves y toma la espada porque estás por ser testigo de una provisión, promoción y protección sin precedentes.

La Espada de Protección

De todos los discípulos, Pedro cargaba una espada. La espada representa protección. Lo primero que debe ser protegido es la Palabra que Dios desata sobre tu vida. Pedro aprendió esto de primera mano. Él fue reprendido por no levantar la espada proverbial. De hecho, él hizo lo opuesto.

En Mateo 16:23 Jesús está exponiendo su plan para la cruz y la resurrección cuando Pedro lo contradice. Jesús lo reprende "Apártate de mí Satanás". Su reprensión nos recuerda que cuando una palabra es desatada en contra de nuestro destino, no estamos para negociarlo o aceptarlo, sino que estamos aquí para reprenderlo y apartarlo de nosotros.

Noten, fue Pedro, uno de los más cercanos a Jesús quien habló no a favor sino en contra de su destino. En muchas ocasiones, es aquellos cercanos a nosotros los que maldicen nuestro sueño en vez de bendecir nuestro destino. Cuando alguien habla una palabra en contra del destino ordenado por Dios, no llores, gimas, o des explicaciones, sencillamente repréndelo; "¡apártate de mí Satanás!". Saca la espada profética y repréndelo.

Así que cuando te digan: "no vas a obtener ese trabajo". Tú dices: "¡apártate de mí Satanás!" Cuando te digan: "tus hijos siempre serán drogadictos, siempre van a estar perdidos". Tú dices: "¡apártate de mí Satanás!" Cuando te digan: "no hay un milagro esperándote". Tú dices: "¡apártate de mí Satanás!" Y cuando te digan que Dios no puede usar a alguien como tú, tú gritas: "¡apártate de mí Satanás!". ¡Toma tu espada!

La Espada del Espíritu

Conocen la historia. Judas traiciona a Jesús. Guía a la multitud a capturar al Mesías. El resto de los discípulos pregunta ¿sacamos la espada? pero mientras ellos estaban parados contemplando, Pedro saca su espada y le corta la oreja al siervo del sumo sacerdote. No era un soldado como muchos han escuchado; era el siervo del sumo sacerdote. Jesús le dice a Padro que guarde la espada y sana la oreja de aquel hombre.

¿Por qué Pedro cargaba una espada y por qué Jesús le dijo a Pedro que guardara la espada? No fue que Pedro usara la espada, era que usó la espada incorrecta. Porque cuando nuestra vida es amenazada, nuestra fe es retada y nuestro futuro está por caer cautivo, hay una espada pero no la forjada de hierro sino la que es forjada por la Gracia. La Espada del Espíritu.

Efesios 6:17 dice: “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.”

Hebreos 4:12 dice: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”

Esta es la ESPADA del ESPÍRITU (Levanta tu Biblia en alto). Dile a tu vecino, no te metas conmigo, estoy armado ¡y soy peligroso!

La Espada que te protege de tu Pasado

Como ven, a través de la Biblia, las espadas cargan connotaciones proféticas poderosas. La espada del Jardín del Edén (Génesis 3:24), protegió a Adán y a Eva de volver a entrar en el lugar donde ellos cayeron.

Entiendan esto; la espada de Dios te está protegiendo del lugar de tu fracaso. Aún si intentas regresar a tu pasado, su espada te va a detener para entrar. La espada de Dios nos protege de nuestro pasado.

“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.” Isaías 43:18

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17

¡Su Espada me está protegiendo! Nunca más entraré en el lugar de mi fracaso porque yo y mi casa vamos hacia delante. ¡Toma tu Espada!

La espada te protege de tus adversidades más grandes

La espada de David solía ser la espada de Goliat.

“Cuando David derribó a Goliat, él después tomó la propia espada de Goliat y le cortó la cabeza. Algún tiempo después tomó posesión de ella”. 1 Samuel 21:9.

Lo que sea que haya utilizado el enemigo para amenazarte será con lo que tú lo vas a derrotar. Entiendan esto, si él amenaza a tu familia, entonces Dios usará a tu familia para avergonzarlo a él. Si amenaza tus finanzas, entonces Dios está por bendecir tus finanzas para avergonzarlo.

Dios te está diciendo que su Espada decapitará tus problemas más grandes y te protegerá de tus gigantes futuros de este punto en adelante. Toma tu espada y córtale la cabeza al gigante. Ese problema ya está muerto, ahora toma la espada. ¡Toma la espada!

La Espada te otorga victoria aun cuando eres superado numéricamente

La espada de Gedeón se convirtió en el grito de batalla aun cuando los hijos de Dios se vieron superados en número.

“Su amigo respondió: ‘Esto no puede ser otra cosa más que la espada de Gedeón hijo de Joás, el Israelita. Dios ha dado a los Madianitas y a todo el campamento en sus manos.’" Jueces 7:14.

La Espada del Espíritu te otorga la victoria aun cuando eres superado numéricamente De este momento en adelante, ¡tu victoria está asegurada! Dile a tu vecino, con la Espada del Espíritu, nunca serás derrotado de nuevo! ¡Toma tu espada!

La Espada te protege en contra de los espíritus religiosos

Así que Pedro le corta la oreja. Espera, no fue el brazo, dedo, ni la encajó en su abdomen como se espera en combate, le cortó la oreja. ¿Por qué? Tienen oídos y no oyen. Amigos, no fueron los Romanos los que querían a Jesús muerto; era el establecimiento religioso de ese tiempo. Los Fariseos y los miembros del Sanedrín odiaban el mensaje revolucionario articulado por Cristo.

Aún el día de hoy, el enemigo número uno de la Iglesia es el espíritu de Religión. Como los fariseos antiguos, encontramos hoy religiosidad que intenta controlar por medio de enfocarse en rituales y costumbres dejando de lado la pureza de corazón, cabeza y manos.

Debemos estar firmes en el Evangelio de Cristo por aquellos que atentan dañarlo.

Necesitamos predicar la palabra (2 Timoteo 4:2), dentro y fuera de la temporada. Debemos levantarnos por la justicia y la santidad. Hablemos la verdad sin importar las consecuencias. Pedro sacó la Espada y dijo: “Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida y nadie viene al Padre sino es por medio de Él”.

¡Como si nunca hubiera acontecido!

Entonces Jesús sana a Malco el siervo del Sumo Sacerdote. La Biblia dice que lo sanó, le regeneró la oreja. Aquí está el punto clave. Pedro corta la oreja y aun así no es arrestado ni ejecutado. ¿Por qué? No solo porque Jesús sanó al hombre, él lo hizo como si nunca hubiera pasado.

Esta es la palabra de Dios para ti hoy. Cualquier cosa que hayas perdido, cualquier cosa que esté quebrantada, lo que sea que haya sido robado en 2011, Dios está a punto de tocarte y sanarte de tal manera que parecerá como si nunca hubiera acontecido. Lo que estaba perdido, acaba de ser reemplazado. Lo que estaba caído ha sido puesto de vuelta en su lugar, ¡COMO SI NUNCA HUBIERA ACONTECIDO!

UNA INVITACION DIVINA


Juan 17 registra la última oración de Jesús antes de ir al huerto de Getsemaní, donde clamó a Dios antes de su crucifixión. No tenemos que preguntar qué sentía Jesús antes de ser molido por nosotros. Su deseo se expone claramente en Juan. Él abre su corazón y nos permite oír los momentos más íntimos de su vida en la tierra.
Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. (Juan 17:24-26)
Estas frases contienen la auténtica razón por la cual usted fue creado y presentan una invitación a conocer a Dios íntimamente: a conocerlo realmente y estar cerca de su corazón. En la primera petición a su Padre, Jesús pide estar cerca de aquellos a quienes está a punto de comprar con su sangre. Él no quiere que solo seamos técnicamente suyos: quiere que seamos completamente suyos. La esposa en el Cantar de los Cantares de Salomón anhela esta misma intimidad. Dice: “Pues ¿por qué había de estar yo como errante junto a los rebaños de tus compañeros? (Cantares 1:7). En su lenguaje poético, la esposa esencialmente está diciendo: “Jesús, no quiero que mis ojos estén cubiertos. No quiero que me impidan verte. Quiero verte como realmente eres. ¡Jesús, no me basta con estar cerca de tus amigos! ¡Quiero estar cerca de Ti, y en verdad conocerte íntimamente en mi propio corazón!”
Anhelamos estar cerca de Dios porque Él primero anheló estar junto a nosotros. No es un Dios que quiso redimirnos para después quedarse a distancia. Al contrario, nos compró son sangre real para poder poner su propio Espíritu en nosotros y pasar tiempo ahora y en la eternidad revelándonos su corazón.
En su segunda petición, Jesús pide que podamos ver su gloria. Este fue exactamente el deseo del que se hizo eco la esposa del Cantar de los Cantares cuando dijo que no quería que el velo le impidiera ver al Esposo. Nuestro corazón clama:“¡Quita el velo, Dios!” El corazón de Jesús también clama: “¡Padre, yo quiero!” ¿Puede imaginarse cómo habrá sido sacudido el cielo cuando Dios hombre pronunció esa frase esa noche en el huerto? ¿Puede imaginarlo intercediendo por usted en este mismo instante, pidiendo lo mismo? Amado, eso es exactamente lo que Jesús está haciendo en este momento. El escritor de Hebreos dice que Jesús vive para interceder siempre por nosotros delante del Padre como nuestro fiel sumo sacerdote (Hebreos 7:25). En este momento, Jesús está hablando con el Padre, que lo ama a usted (Juan 17:23) con el mismo amor con que Él ama a su Hijo: le esta pidiendo que revele a su corazón la gloria de lo que Él es.
La tercera petición de Juan 17:26 es la mayor de todas: que lo amemos a Él. Pero examinemos esto con cuidado. ¿Qué clase de amor quiere Jesús de nuestra parte? ¿Quiere que lo amemos como un siervo agradecido ama a su amo benevolente? No.
¿Quiere que lo amemos con lo que seamos capaces después de sobrevivir a un pasado doloroso? No. Amado, cuando Jesús le pidió al Padre que usted y yo lo amáramos, extendió la mayor vara de medir que podía emplear: el monto del amor que el Padre tiene por su Hijo Unigénito.
Cuando considero esto, siempre pienso en los niños pequeños. ¿Alguna vez ha visto a un niñito extender sus brazos tan ancho como puede, para mostrarles a sus padres cuánto los ama? ¿O un niño que se fascina con analogías? “Te amo desde aquí hasta la luna ida y vuelta, y alrededor de la tierra infinitas veces!” Jesús se extendió tanto como le fue posible, amado, y al hacerlo terminó con la idea de que el cristianismo fuera aburrido o que usted y yo pudiéramos permitir que nuestro pasado o nuestros antecedentes familiares nos impidan amarlo y ser transformados a su semejanza.
Sé que este lenguaje puede parecer incómodo, pero Jesús sacó su chequera trinitaria y expidió el cheque más grande que pudo. Puso toda la cuenta a disposición de usted. Lo que Jesús hizo es como cuando un padre le explica a su hijo que se acerca el Día del Padre. Cuando lleva al niño a una tienda, le ayuda a elegir algo, y le da a su hijo la tarjeta de crédito para que pague ese artículo. En casa lo ayuda a envolver el regalo, y cuando llega el gran día, le ayuda al niño a bajar el regalo del estante del armario. Cuando éste le extiende su regalo, el padre se llena de gozo y exclama: “No puedo creer que hayas traído esto para mí. ¡Es justo lo que quería!”
Amado, realmente es así de bueno. Jesús termina su oración de Juan 17 diciendo que la descripción de la obra del Espíritu Santo es que tomará el amor que el Padre tiene por su Hijo y lo pondrá en nosotros. Así, Cristo mismo será formado en nosotros, y podremos amar a Dios con el amor sobrenatural que Él nos da. La clase de amor de la cual Jesús habla aquí es un amor eterno e inagotable. Es un torrente de deseo, un fuego ardiente de luz y júbilo. Realmente, del corazón de quien cree en Jesús correrán ríos de agua viva (Juan 7:38). Dios anhela soltar un río de placer dentro de usted y dentro de mí. Es un río de fuego y de amor que espera ser soltado en nuestro corazón.
Cuando empezamos a conocer a Jesús y recibimos al Espíritu Santo, comienza a fluir en nosotros un río, un río que tiene un fin anhelado. El Espíritu Santo en nosotros anhela llevarnos a las profundidades de Dios para quitar el velo de nuestros ojos y ayudarnos a ver las gloriosas riquezas del hombre Cristo Jesús, convirtiendo hasta el corazón más hostil en un torrente de afecto santo por Dios. ¿Tiene usted esta visión para su vida? Oh, mi amigo, si está aburrido, me atrevo a decirle que es su propia culpa. Si ha dejado de crecer en el amor o está esperando continuar esta búsqueda “algún día”, lo insto a que vuelva a su camino.
Nada relativo a Jesús y a lo que Él ha hecho por nosotros es aburrido, y nada en su pasado, presente, o futuro puede privarlo a usted de conocer el amor de Cristo. Él anhela que usted permita que sus ondas y sus olas de cariño rompan sobre usted y lo conduzcan a nuevas alturas de amor, y lo insta a dejar que su luz brille delante de los hombres.
Leemos en el Salmo 36:7-9: ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. Porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz.
La Trinidad ha estado en un completo estado de deleite, derramando su amor Uno sobre Otro. Usted y yo existimos porque el Padre nos creó para unirnos a esta santa comunión. Sí, somos la creación y solo Él es el Creador, sin embargo, Él ha elegido compartir su propia vida con nosotros. La Trinidad en perfecta comunión sin restricción ni nada que contamine o disminuya ese amor ha sido y será siempre la suprema felicidad y delicia. Este es el amor del cual toda otra clase de verdadero amor extrae su potencia. Esto es puro amor incon- taminado: Dios amando a Dios por medio de Dios. Del Padre al Hijo, del Hijo al Espíritu, el amor sigue fluyendo y fluyendo una y otra vez.
En medio de ese anhelo, en medio de ese torrente de amor, surgió un pensamiento respecto a usted y a mí. En medio de la perfecta comunión del amor de Dios, Dios pensó: “Esto es demasiado bueno. ¿Cómo no compartirlo?” Por esa razón usted y yo fuimos creados. La Biblia dice en 1 Corintios 1:9: “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor”. En Juan 14:23, Jesús dice: “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”.
! Oro que usted prepare su corazón para buscar el amor de Dios cada día de su vida. Jesús ya escribió el cheque para usted. Quiere que lo haga efectivo y le dé el regalo por el cual Él pagó un precio tan alto: usted.

ESCOGE TU DESTINO


A fin de cuentas, solamente dos cosas determinan su destino: sus elecciones y susrespuestas a Dios. La Palabra de Dios está llena de elecciones. El capítulo 28 de Deuteronomio está dedicado a escoger hacer el bien y ser bendecido o hacer el mal y ser maldecido. El sucesor de Moisés, Josué, llamó al pueblo de Israel a tomar una decisión. Les dio una sencilla elección: “Pero si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor” (Josué 24:15, NVI). De igual modo, cuando el profeta Elías desafío a los profetas de Baal, preguntó: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él” (1 Reyes 18:21).

El tema subyacente de esas decisiones puede resumirse en las palabras de Romanos 12:9, donde Pablo instruye a los creyentes: “Aborreced lo malo, seguid lo bueno”. Este tema se refleja en la vida de un hombre llamado Job. La Biblia describe a Job como un hombre “perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” ( Job 1:1).

Yo creo que Job tomó la decisión en su juventud de qué serviría al Señor, de que seguiría lo bueno y aborrecería lo malo, y de que permanecería en el sendero estrecho.

Cuando toma la decisión de aborrecer al mal, usted toma la decisión de seguir lo bueno. Del mismo modo, cuando escoge ignorar el impulso del Señor en un área, está tomando la decisión de hacer algo que se opone al mejor plan de Él para su vida. Mis elecciones y mis respuestas a Dios han gobernado toda mi vida. Escoger hacer lo bueno no siempre es fácil, pero la gracia de Dios es suficiente para ayudarle.