BUSCANDO LO MEJOR

El ayuno no es solo un ejercicio religioso más. De hecho, si lee Isaías 58 con atención, verá que el capítulo en realidad comienza con Dios reprendiendo al pueblo que estaba ayunando, porque su forma de ayuno era meramente una trivial muestra externa para demostrar su religiosidad. De su hipocresía, Dios dijo:


¿Acaso el ayuno que he escogido es sólo un día para que el hombre se mortifique? ¿Y sólo para que incline la cabeza como un junco, haga duelo y se cubra de ceniza? ¿A eso llaman ustedes día de ayuno y el día aceptable al Señor? (Isaías 58:5, NVI)

¡Dios veía ese ayuno religiosos tan solo como una rutina más! El ayuno debe romper la rutina, y no convertirse en otra representación sin pasión. Ese ayuno estaba hueco por dentro, como los juncos que crecen en las riberas de los ríos, que se inclinan bajo su propio peso, parecido en apariencia a alguien que se inclina con vacía humildad. Me recuerda a los toros mecánicos que se hicieron populares en los años ochenta. Fueron originalmente diseñados para que los jinetes de rodeo los utilizasen para practicar, pero pronto se hicieron populares como una forma de entretenimiento para “aspirantes” a cowboy en todas partes. Aunque esos aparatos pueden ser mecanizados para imitar casi todos los movimientos de un verdadero toro, son solamente mecánicos. Hacen los movimientos, pero no son lo verdadero.

¡Dios está buscando lo verdadero! Si no tenemos cuidado, cada uno de nosotros puede llegar a endurecerse al Espíritu de Dios y ser indiferente en la adoración, realizando los movimientos de modo mecánico sin quebrantamiento ni pasión alguna. Es fácil para los cristianos desplazarse por la vida con una rutina sin vida. He aprendido que es peligroso tener un ministerio creciente y al mismo tiempo tener una pasión por Dios que encoge. Es peligroso que cualquiera que sea su enfoque, sea mayor en el exterior mientras en el interior su pasión por Dios se ha enfriado. Quizá usted añadió otro cero a su salario este año... pero hubo un tiempo en que usted no tenía nada y sus lágrimas corrían mientras adoraba. Cuanto más hace Él por nosotros, más agradecidos deberíamos estar; no más relajados y cómodos. Si está usted avanzando con una rutina apagada y sin pasión, es momento de romper la rutina. Eso es lo que hace el ayuno, el verdadero ayuno. El ayuno despeja el camino para que nos reenfoquemos y oigamos el corazón de Dios. Como he dicho antes, el ayuno es una disciplina a corto plazo que produce efectos a largo plazo. El ayuno es una elección que usted y yo podemos hacer para interrumpir “la vida como siempre” a fin de oír lo que Dios quiere hacer y cómo quiere Él usarnos para marcar una diferencia en la vida de otra persona.

Hombres, mujeres y niños claman desesperadamente pidiendo ayuda cada día, en todo el mundo, en este país, quizá en este momento en la calle. Están en esclavitud; sufren abusos, son oprimidos, maltratados, tienen hambre, están solos, olvidados y aplastados. Puede que no podamos oír su clamor, pero puede usted estar seguro de que Dios sí los oye. Él oye el clamor de los oprimidos y los no salvos. Por eso el ayuno que Dios desea no es un acto religioso vacío y sin pasión que no da ningún fruto. Dios no puede bendecir eso. Dios tiene un propósito específico para el ayuno y la oración.

El ayuno que he escogido, ¿no es más bien romper las cadenas de injusticia y desatar las correas del yugo, poner en libertad a los oprimidos y romper toda atadura? ¿No es acaso el ayuno compartir tu pan con el hambriento y dar refugio a los pobres sin techo, vestir al desnudo y no dejar de lado a tus semejantes? Si así procedes, tu luz despuntará como la aurora, y al instante llegará tu sanidad; tu justicia te abrirá el camino, y la gloria del Señor te seguirá. Llamarás, y el Señor responderá; pedirás ayuda, y él dirá: “¡Aquí estoy!”.

Si desechas el yugo de opresión, el dedo acusador y la lengua maliciosa, si te dedicas a ayudar a los hambrientos y a saciar la necesidad del desvalido, entonces brillará tu luz en las tinieblas, y como el mediodía será tu noche. El Señor te guiará siempre; te saciará en tierras resecas, y fortalecerá tus huesos. Serás como jardín bien regado, como manantial cuyas aguas no se agotan. (Isaías 58:6-11, NVI)

Conozco a personas que han experimentado tremendas bendiciones en sus vidas, sus familias, sus matrimonios, sus finanzas y sus negocios a medida que han desarrollado un fiel estilo de vida de ayuno y oración. ¡Pero hay mucho más que Dios desea hacer más allá de nuestros propios límites y necesidades! El quebrantamiento que llega mediante el ayuno comienza con lanzar a los pies de Jesús todo lo que identificamos como nuestra fuerza para decir: “Señor, sé que estoy limitado. Vengo a ti en quebrantamiento, no en mi fortaleza sino en mi debilidad. Reconozco que tú puedes hacer más por medio de mí, quebrantado, de lo que yo podría intentar nunca hacer por mí mismo”. Ese es el tipo de ayuno que conecta con Dios.

LA ESPADA DE PEDRO

Pedro el enigma, contradicción, y dicotomía andante, ejemplifica y personifica el poder de una narrativa redimida. Él comenzó con una red (Lucas 5:6), lo intercambió por las llaves (Mateo 16:19) y emerge con una espada
 (Juan 18:10). De una red, a las llaves, a la espada; la jornada personal de Pedro encarna la dispensación profética de los hijos de Dios mientras limpiamos nuestras redes, vamos a lo profundo, cambiamos nuestros nombres, nuestras familias son sanas, caminamos en agua, revelamos al Cristo y atamos y desatamos.


“Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada? Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó.” Lucas 22:47-51 (RV60)

“Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco. Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?” Juan 18:10-11 (RV60)

Redes, llaves y espadas: Provisión, Promoción y Protección. Lo que cargas en tus manos hoy, determinará a dónde te lleven tus pies mañana. Pedro poseía una red, llaves y una espada. Mientras que la red representa provisión y las llaves promoción, la espada representa protección.

Permítame hablar proféticamente en esta hora, no me importa por lo que has caminado en el 2011, pero estoy aquí en el nombre de Jesús para decirte que no vas a entrar al 2012 con las manos vacías. Estás saliendo del 2011 con una red, llaves y el 2012 será un año de provisión, promoción y protección. Alguien grite; provisión, promoción y protección. No importa por lo que has pasado en el 2011, el 2012 surgirá como el año de provisión, promoción y protección.

Tú y tu casa están por entrar en la provisión, promoción y protección. Agárrate de la red, no sueltes las llaves y toma la espada porque estás por ser testigo de una provisión, promoción y protección sin precedentes.

La Espada de Protección

De todos los discípulos, Pedro cargaba una espada. La espada representa protección. Lo primero que debe ser protegido es la Palabra que Dios desata sobre tu vida. Pedro aprendió esto de primera mano. Él fue reprendido por no levantar la espada proverbial. De hecho, él hizo lo opuesto.

En Mateo 16:23 Jesús está exponiendo su plan para la cruz y la resurrección cuando Pedro lo contradice. Jesús lo reprende "Apártate de mí Satanás". Su reprensión nos recuerda que cuando una palabra es desatada en contra de nuestro destino, no estamos para negociarlo o aceptarlo, sino que estamos aquí para reprenderlo y apartarlo de nosotros.

Noten, fue Pedro, uno de los más cercanos a Jesús quien habló no a favor sino en contra de su destino. En muchas ocasiones, es aquellos cercanos a nosotros los que maldicen nuestro sueño en vez de bendecir nuestro destino. Cuando alguien habla una palabra en contra del destino ordenado por Dios, no llores, gimas, o des explicaciones, sencillamente repréndelo; "¡apártate de mí Satanás!". Saca la espada profética y repréndelo.

Así que cuando te digan: "no vas a obtener ese trabajo". Tú dices: "¡apártate de mí Satanás!" Cuando te digan: "tus hijos siempre serán drogadictos, siempre van a estar perdidos". Tú dices: "¡apártate de mí Satanás!" Cuando te digan: "no hay un milagro esperándote". Tú dices: "¡apártate de mí Satanás!" Y cuando te digan que Dios no puede usar a alguien como tú, tú gritas: "¡apártate de mí Satanás!". ¡Toma tu espada!

La Espada del Espíritu

Conocen la historia. Judas traiciona a Jesús. Guía a la multitud a capturar al Mesías. El resto de los discípulos pregunta ¿sacamos la espada? pero mientras ellos estaban parados contemplando, Pedro saca su espada y le corta la oreja al siervo del sumo sacerdote. No era un soldado como muchos han escuchado; era el siervo del sumo sacerdote. Jesús le dice a Padro que guarde la espada y sana la oreja de aquel hombre.

¿Por qué Pedro cargaba una espada y por qué Jesús le dijo a Pedro que guardara la espada? No fue que Pedro usara la espada, era que usó la espada incorrecta. Porque cuando nuestra vida es amenazada, nuestra fe es retada y nuestro futuro está por caer cautivo, hay una espada pero no la forjada de hierro sino la que es forjada por la Gracia. La Espada del Espíritu.

Efesios 6:17 dice: “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.”

Hebreos 4:12 dice: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”

Esta es la ESPADA del ESPÍRITU (Levanta tu Biblia en alto). Dile a tu vecino, no te metas conmigo, estoy armado ¡y soy peligroso!

La Espada que te protege de tu Pasado

Como ven, a través de la Biblia, las espadas cargan connotaciones proféticas poderosas. La espada del Jardín del Edén (Génesis 3:24), protegió a Adán y a Eva de volver a entrar en el lugar donde ellos cayeron.

Entiendan esto; la espada de Dios te está protegiendo del lugar de tu fracaso. Aún si intentas regresar a tu pasado, su espada te va a detener para entrar. La espada de Dios nos protege de nuestro pasado.

“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.” Isaías 43:18

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17

¡Su Espada me está protegiendo! Nunca más entraré en el lugar de mi fracaso porque yo y mi casa vamos hacia delante. ¡Toma tu Espada!

La espada te protege de tus adversidades más grandes

La espada de David solía ser la espada de Goliat.

“Cuando David derribó a Goliat, él después tomó la propia espada de Goliat y le cortó la cabeza. Algún tiempo después tomó posesión de ella”. 1 Samuel 21:9.

Lo que sea que haya utilizado el enemigo para amenazarte será con lo que tú lo vas a derrotar. Entiendan esto, si él amenaza a tu familia, entonces Dios usará a tu familia para avergonzarlo a él. Si amenaza tus finanzas, entonces Dios está por bendecir tus finanzas para avergonzarlo.

Dios te está diciendo que su Espada decapitará tus problemas más grandes y te protegerá de tus gigantes futuros de este punto en adelante. Toma tu espada y córtale la cabeza al gigante. Ese problema ya está muerto, ahora toma la espada. ¡Toma la espada!

La Espada te otorga victoria aun cuando eres superado numéricamente

La espada de Gedeón se convirtió en el grito de batalla aun cuando los hijos de Dios se vieron superados en número.

“Su amigo respondió: ‘Esto no puede ser otra cosa más que la espada de Gedeón hijo de Joás, el Israelita. Dios ha dado a los Madianitas y a todo el campamento en sus manos.’" Jueces 7:14.

La Espada del Espíritu te otorga la victoria aun cuando eres superado numéricamente De este momento en adelante, ¡tu victoria está asegurada! Dile a tu vecino, con la Espada del Espíritu, nunca serás derrotado de nuevo! ¡Toma tu espada!

La Espada te protege en contra de los espíritus religiosos

Así que Pedro le corta la oreja. Espera, no fue el brazo, dedo, ni la encajó en su abdomen como se espera en combate, le cortó la oreja. ¿Por qué? Tienen oídos y no oyen. Amigos, no fueron los Romanos los que querían a Jesús muerto; era el establecimiento religioso de ese tiempo. Los Fariseos y los miembros del Sanedrín odiaban el mensaje revolucionario articulado por Cristo.

Aún el día de hoy, el enemigo número uno de la Iglesia es el espíritu de Religión. Como los fariseos antiguos, encontramos hoy religiosidad que intenta controlar por medio de enfocarse en rituales y costumbres dejando de lado la pureza de corazón, cabeza y manos.

Debemos estar firmes en el Evangelio de Cristo por aquellos que atentan dañarlo.

Necesitamos predicar la palabra (2 Timoteo 4:2), dentro y fuera de la temporada. Debemos levantarnos por la justicia y la santidad. Hablemos la verdad sin importar las consecuencias. Pedro sacó la Espada y dijo: “Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida y nadie viene al Padre sino es por medio de Él”.

¡Como si nunca hubiera acontecido!

Entonces Jesús sana a Malco el siervo del Sumo Sacerdote. La Biblia dice que lo sanó, le regeneró la oreja. Aquí está el punto clave. Pedro corta la oreja y aun así no es arrestado ni ejecutado. ¿Por qué? No solo porque Jesús sanó al hombre, él lo hizo como si nunca hubiera pasado.

Esta es la palabra de Dios para ti hoy. Cualquier cosa que hayas perdido, cualquier cosa que esté quebrantada, lo que sea que haya sido robado en 2011, Dios está a punto de tocarte y sanarte de tal manera que parecerá como si nunca hubiera acontecido. Lo que estaba perdido, acaba de ser reemplazado. Lo que estaba caído ha sido puesto de vuelta en su lugar, ¡COMO SI NUNCA HUBIERA ACONTECIDO!

UNA INVITACION DIVINA


Juan 17 registra la última oración de Jesús antes de ir al huerto de Getsemaní, donde clamó a Dios antes de su crucifixión. No tenemos que preguntar qué sentía Jesús antes de ser molido por nosotros. Su deseo se expone claramente en Juan. Él abre su corazón y nos permite oír los momentos más íntimos de su vida en la tierra.
Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. (Juan 17:24-26)
Estas frases contienen la auténtica razón por la cual usted fue creado y presentan una invitación a conocer a Dios íntimamente: a conocerlo realmente y estar cerca de su corazón. En la primera petición a su Padre, Jesús pide estar cerca de aquellos a quienes está a punto de comprar con su sangre. Él no quiere que solo seamos técnicamente suyos: quiere que seamos completamente suyos. La esposa en el Cantar de los Cantares de Salomón anhela esta misma intimidad. Dice: “Pues ¿por qué había de estar yo como errante junto a los rebaños de tus compañeros? (Cantares 1:7). En su lenguaje poético, la esposa esencialmente está diciendo: “Jesús, no quiero que mis ojos estén cubiertos. No quiero que me impidan verte. Quiero verte como realmente eres. ¡Jesús, no me basta con estar cerca de tus amigos! ¡Quiero estar cerca de Ti, y en verdad conocerte íntimamente en mi propio corazón!”
Anhelamos estar cerca de Dios porque Él primero anheló estar junto a nosotros. No es un Dios que quiso redimirnos para después quedarse a distancia. Al contrario, nos compró son sangre real para poder poner su propio Espíritu en nosotros y pasar tiempo ahora y en la eternidad revelándonos su corazón.
En su segunda petición, Jesús pide que podamos ver su gloria. Este fue exactamente el deseo del que se hizo eco la esposa del Cantar de los Cantares cuando dijo que no quería que el velo le impidiera ver al Esposo. Nuestro corazón clama:“¡Quita el velo, Dios!” El corazón de Jesús también clama: “¡Padre, yo quiero!” ¿Puede imaginarse cómo habrá sido sacudido el cielo cuando Dios hombre pronunció esa frase esa noche en el huerto? ¿Puede imaginarlo intercediendo por usted en este mismo instante, pidiendo lo mismo? Amado, eso es exactamente lo que Jesús está haciendo en este momento. El escritor de Hebreos dice que Jesús vive para interceder siempre por nosotros delante del Padre como nuestro fiel sumo sacerdote (Hebreos 7:25). En este momento, Jesús está hablando con el Padre, que lo ama a usted (Juan 17:23) con el mismo amor con que Él ama a su Hijo: le esta pidiendo que revele a su corazón la gloria de lo que Él es.
La tercera petición de Juan 17:26 es la mayor de todas: que lo amemos a Él. Pero examinemos esto con cuidado. ¿Qué clase de amor quiere Jesús de nuestra parte? ¿Quiere que lo amemos como un siervo agradecido ama a su amo benevolente? No.
¿Quiere que lo amemos con lo que seamos capaces después de sobrevivir a un pasado doloroso? No. Amado, cuando Jesús le pidió al Padre que usted y yo lo amáramos, extendió la mayor vara de medir que podía emplear: el monto del amor que el Padre tiene por su Hijo Unigénito.
Cuando considero esto, siempre pienso en los niños pequeños. ¿Alguna vez ha visto a un niñito extender sus brazos tan ancho como puede, para mostrarles a sus padres cuánto los ama? ¿O un niño que se fascina con analogías? “Te amo desde aquí hasta la luna ida y vuelta, y alrededor de la tierra infinitas veces!” Jesús se extendió tanto como le fue posible, amado, y al hacerlo terminó con la idea de que el cristianismo fuera aburrido o que usted y yo pudiéramos permitir que nuestro pasado o nuestros antecedentes familiares nos impidan amarlo y ser transformados a su semejanza.
Sé que este lenguaje puede parecer incómodo, pero Jesús sacó su chequera trinitaria y expidió el cheque más grande que pudo. Puso toda la cuenta a disposición de usted. Lo que Jesús hizo es como cuando un padre le explica a su hijo que se acerca el Día del Padre. Cuando lleva al niño a una tienda, le ayuda a elegir algo, y le da a su hijo la tarjeta de crédito para que pague ese artículo. En casa lo ayuda a envolver el regalo, y cuando llega el gran día, le ayuda al niño a bajar el regalo del estante del armario. Cuando éste le extiende su regalo, el padre se llena de gozo y exclama: “No puedo creer que hayas traído esto para mí. ¡Es justo lo que quería!”
Amado, realmente es así de bueno. Jesús termina su oración de Juan 17 diciendo que la descripción de la obra del Espíritu Santo es que tomará el amor que el Padre tiene por su Hijo y lo pondrá en nosotros. Así, Cristo mismo será formado en nosotros, y podremos amar a Dios con el amor sobrenatural que Él nos da. La clase de amor de la cual Jesús habla aquí es un amor eterno e inagotable. Es un torrente de deseo, un fuego ardiente de luz y júbilo. Realmente, del corazón de quien cree en Jesús correrán ríos de agua viva (Juan 7:38). Dios anhela soltar un río de placer dentro de usted y dentro de mí. Es un río de fuego y de amor que espera ser soltado en nuestro corazón.
Cuando empezamos a conocer a Jesús y recibimos al Espíritu Santo, comienza a fluir en nosotros un río, un río que tiene un fin anhelado. El Espíritu Santo en nosotros anhela llevarnos a las profundidades de Dios para quitar el velo de nuestros ojos y ayudarnos a ver las gloriosas riquezas del hombre Cristo Jesús, convirtiendo hasta el corazón más hostil en un torrente de afecto santo por Dios. ¿Tiene usted esta visión para su vida? Oh, mi amigo, si está aburrido, me atrevo a decirle que es su propia culpa. Si ha dejado de crecer en el amor o está esperando continuar esta búsqueda “algún día”, lo insto a que vuelva a su camino.
Nada relativo a Jesús y a lo que Él ha hecho por nosotros es aburrido, y nada en su pasado, presente, o futuro puede privarlo a usted de conocer el amor de Cristo. Él anhela que usted permita que sus ondas y sus olas de cariño rompan sobre usted y lo conduzcan a nuevas alturas de amor, y lo insta a dejar que su luz brille delante de los hombres.
Leemos en el Salmo 36:7-9: ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. Porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz.
La Trinidad ha estado en un completo estado de deleite, derramando su amor Uno sobre Otro. Usted y yo existimos porque el Padre nos creó para unirnos a esta santa comunión. Sí, somos la creación y solo Él es el Creador, sin embargo, Él ha elegido compartir su propia vida con nosotros. La Trinidad en perfecta comunión sin restricción ni nada que contamine o disminuya ese amor ha sido y será siempre la suprema felicidad y delicia. Este es el amor del cual toda otra clase de verdadero amor extrae su potencia. Esto es puro amor incon- taminado: Dios amando a Dios por medio de Dios. Del Padre al Hijo, del Hijo al Espíritu, el amor sigue fluyendo y fluyendo una y otra vez.
En medio de ese anhelo, en medio de ese torrente de amor, surgió un pensamiento respecto a usted y a mí. En medio de la perfecta comunión del amor de Dios, Dios pensó: “Esto es demasiado bueno. ¿Cómo no compartirlo?” Por esa razón usted y yo fuimos creados. La Biblia dice en 1 Corintios 1:9: “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor”. En Juan 14:23, Jesús dice: “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”.
! Oro que usted prepare su corazón para buscar el amor de Dios cada día de su vida. Jesús ya escribió el cheque para usted. Quiere que lo haga efectivo y le dé el regalo por el cual Él pagó un precio tan alto: usted.

ESCOGE TU DESTINO


A fin de cuentas, solamente dos cosas determinan su destino: sus elecciones y susrespuestas a Dios. La Palabra de Dios está llena de elecciones. El capítulo 28 de Deuteronomio está dedicado a escoger hacer el bien y ser bendecido o hacer el mal y ser maldecido. El sucesor de Moisés, Josué, llamó al pueblo de Israel a tomar una decisión. Les dio una sencilla elección: “Pero si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor” (Josué 24:15, NVI). De igual modo, cuando el profeta Elías desafío a los profetas de Baal, preguntó: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él” (1 Reyes 18:21).

El tema subyacente de esas decisiones puede resumirse en las palabras de Romanos 12:9, donde Pablo instruye a los creyentes: “Aborreced lo malo, seguid lo bueno”. Este tema se refleja en la vida de un hombre llamado Job. La Biblia describe a Job como un hombre “perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” ( Job 1:1).

Yo creo que Job tomó la decisión en su juventud de qué serviría al Señor, de que seguiría lo bueno y aborrecería lo malo, y de que permanecería en el sendero estrecho.

Cuando toma la decisión de aborrecer al mal, usted toma la decisión de seguir lo bueno. Del mismo modo, cuando escoge ignorar el impulso del Señor en un área, está tomando la decisión de hacer algo que se opone al mejor plan de Él para su vida. Mis elecciones y mis respuestas a Dios han gobernado toda mi vida. Escoger hacer lo bueno no siempre es fácil, pero la gracia de Dios es suficiente para ayudarle.

ORACION DE FIN DE AÑO


Señor, Dios

Dueño del tiempo y de la eternidad,
...
tuyo es el Hoy y el Mañana,

el pasado y el futuro.

Al terminar este año quiero darte gracias

por todo aquello que recibí de TI.

Gracias por la Vida y el Amor,

por las flores, el aire y el sol,

por la alegría y el dolor,

por cuanto fue posible

y por lo que no pudo ser.

Te ofrezco cuanto hice en este año,

el trabajo que pude realizar

y las cosas que pasaron por mis manos

y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas

que a lo largo de estos meses amé,

las amistades nuevas,

los más cercanos a mí,

y los que están más lejos,

los que me dieron su mano

y aquellos a los que pude ayudar,

con los que compartí la vida,

el trabajo, el dolor y la alegría.

Aquellos que me ayudaron a crecer en Ti.

Gracias por todos ellos.

Pero también, Señor,

hoy quiero pedirte perdón,

perdón por el tiempo perdido,

por el dinero mal gastado,

por la palabra inútil

y el amor desperdiciado.

Perdón por las obras vacías

y por el trabajo mal hecho,

y perdón por vivir sin entusiasmo.

También por la oración

que poco a poco fui aplazando

y que hasta ahora vengo a presentarte.

Por todos mis olvidos,

descuidos y silencios

nuevamente te pido perdón.

Ya iniciaremos un NUEVO AÑO

y detengo mi vida

ante el nuevo calendario aún sin estrenar

y te presento estos días

que sólo TU sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz

y la alegría, la fuerza y la prudencia,

la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad,

Llevando a todas partes un

corazón lleno de comprensión y paz.

Cierra Tú, mis oídos a toda falsedad

y mis labios a palabras mentirosas,

egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio,

Mi ser a todo lo que es bueno,

Que mi espíritu se llene sólo de bendiciones,

Y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría

para que cuantos conviven conmigo

o se acerquen a mí

encuentren en mi vida.

Un poquito de TI.

Danos un Año Feliz y enséñanos a repartir felicidad.

Amén.

MUCHAS Y RICAS BENDICIONES!!

PARA EL 2012

¡¡FELIZ AÑO NUEVO!

BEN HUR


La historia de Ben-Hur está dividida en ocho grandes partes, cada una con sus respectivos capítulos en donde se explica la trama de manera cronológica y continua.
La primera parte describe los acontecimientos de Natividad, con un foco especial sobre los Reyes Magos del este. En la escena de apertura, Baltazar, un egipcio, monta un camello. El camello se para en un cierto punto en el desierto, donde él establece una tienda. Otros dos hombres llegan al mismo punto al cabo de unas horas. Uno es Melchor, un hindú, y el otro es Gaspar, un griego de Atenas.
Cada uno de los tres hombres cuenta su historia y comprenden que han sido juntados por su objetivo común de rescate que busca de los problemas mundiales. Les prometen que ellos verán al hijo de Dios, el Salvador del mundo, después de mucho orar.
Esa noche, cuando ellos se disponen para el viaje, una estrella radiante brilla sobre la región, y ellos lo toman como un signo de que deben marcharse. Siguen la estrella, y la cabeza sobre el desierto hacia la provincia de Judea.
La escena cambia a la Puerta Joppa de Jerusalén. Aquí, María y José viajan por el camino de Nazareth a Belén en la conexión con una inscripción romana. Ellos se paran en la posada en la entrada a la ciudad, donde el Shaikh los informa que no hay ninguna vacante en el alojamiento debido a la afluencia de la gente asociada con la inscripción.
María está ahora con el niño y el sufrimiento de sus dolores aumenta. Aconsejados por el Jeque, ellos se dirigen a una cueva sobre la ladera detrás de la posada, donde los pesebres son mantenidos para los animales. Una cueva particular tiene gran importancia histórica, ya que el mismo Rey David había vivido allí en ciertos momoentos de su vida. En aquí María y José, con algunos de sus amigos, permanencia, y Jesús nace en la cueva.
En las praderas fuera de la ciudad, un grupo de siete pastores vela a sus multitudes. Los ángeles del cielo anuncian el nacimiento de Cristo. Los pastores se apresuran hacia la ciudad. Ellos son reprochados por uno de los hombres que supervisan el Khan, pero sin embargo, inspirados según el mensaje del ángel, ellos entran en las cuevas sobre la ladera y adoran a Cristo. Ellos extienden las noticias del nacimiento de Cristo alrededor, y muchos vienen para verlo.
Los Reyes Magos pronto llegan a Jerusalén, y piden información sobre Cristo. Herodes el Grande se asombra al enterarse de otro rey que desafiaría su poder, y pide al Sanedrin que se informen para él. El Sanedrin publica (una profecía escrita por Micah, narración de un Rey que a de venir en Belén Ephrathah) que la interpretación de ellos significa el lugar de nacimiento de Cristo. Los Reyes Magos entonces se dirigen a Belén, y después de la dirección de la estrella, encabezan sobre el derecho al khan, y encuentran a Cristo para el que ellos habían buscado ya mucho tiempo.
Es revelado más tarde con el trabajo que el Espíritu Santo dijo a los Reyes Magos para no volver a Herodes, pero ir a un cierto comerciante árabe el Jeque llamado Ilderim.

Judá Ben Hur es el hijo de una especie de príncipe de Judea, e hijo de la rica y noble familia de Ben Hur.

En ese tiempo la provincia de Judea iba a recibir a un nuevo gobernador, Valerio Graco, quien traería cambios en Jerusalén.
Judá, contando unos pocos años, se reencuentra con su mejor amigo de la infancia después de cinco años desde que se despidieron, Mesala, hijo de un patricio, y mientras hablan de los recuerdos de su infancia, Judá se da cuenta de que Messala ha cambiado, ya que piensa de otra manera, después de haber estado en el ambiente de Roma, lo que genera el que se peleen.
El nuevo gobernador llega a Jerusalén donde entra triunfante con sus soldados, paseando por sus calles. Mientras, Judá se encontraba en la terraza del palacio de los Ben Hur, junto a su hermana Tirza, entonces, cuando Graco pasaba por la calle donde estaba el palacio de los Ben Hur, Judá, curioso, decidió ir a ver, y se inclinó apoyándose en una baldosa de la terraza, pero para su desgracia, ésta estaba suelta y cayó justo cuando Graco pasaba por allí, dándole en la cabeza; inmediatamente la gente en los otros balcones de las casas vecinas comenzaron a señalar a Judá y a llamarle asesino, mientras Graco permanecía en el suelo, siendo atendido por sus soldados.
Arriba, en la terraza, Judá trataba de calmar a su hermana Tirza, diciendo que había sido un accidente y que la elevada posición de la familia hacía imposible el que fueran arrestados, entonces, un estruendo se oyó; los soldados romanos habían derribado la puerta y comenzaron a abrirse paso entre los criados, matándolos a todos, y de inmediato yendo hacia Judá, a quien apresaron. El jefe de los soldados romanos se sorprendió de que Judá fuera tan joven, y de inmediato le ató las manos con cuerdas, entonces, de entre los soldados, sale Messala, y Judá, olvidando todo el resentimiento hacia él, por consideración a su madre y a su hermana, le ruega que interceda en favor de su hermana y su madre para salvarlas, pero Messala fingió no oírlo y se retiró. Su madre y su hermana Tirza fueron llevadas a la prisión, y él fue separado de ellas; con todo lo sucedido en tan pocos minutos, Judá pasó de ser niño a convertirse en hombre.
Cuando lo sacaron a la calle vio los objetos que tenían los soldados romanos como resultado del saqueo realizado hacia el palacio de los Ben Hur, objetos algunas valiosos y otros útiles. Judá pasó de ser un hijo de príncipe y aristócrata israelí a prisionero de los romanos. Al día siguiente los soldados romanos pusieron un letrero a la puerta del palacio de los Ben Hur, que decía: "Esta casa es propiedad del emperador".
Al paso de Ben Hur por Nazareth rumbo al castigo de las galeras, un joven de su edad compadecido de su fatiga, le da de beber agua, ninguno de los dos pronuncia una sola palabra pero Juda siente en el alma el peso impresionante de aquellos ojos bondadosos y enérgicos que lo ayudan a superar todas sus desgracias, ese joven era Jesús.


Tercera parte

La atención pasa ahora a una escena en Italia. Los buques piratas griegos han atacado barcos romanos para conseguir su botín en el mar Egeo, y se había ordenado que Sejanus Quinto Arrius tomara los buques de guerra para luchar contra los griegos.
Judá Ben Hur está a bordo de uno de los buques, al haber sido condenado a una vida de galeote de guerra. A diferencia de muchos otros, que a menudo murieron pronto en sus trabajos, él había sobrevivido a tres ásperos años, principalmente debido a su gran pasión y su voluntad a la rebelión contra Roma.
Arrio pide a la hortator para permitir una audiencia privada para el niño ante él, y ha concedido su petición. Ben-Hur aparece en la cubierta y habla de su vida. Arrio está muy interesado en la vida del joven, al que finalmente comienza a admirar por sus cualidades y desprecio por los que han castigado por su intento de asesinato a cargo. Los romanos fueron supuestamente amantes de la justicia, pero al parecer no se había materializado.
Los piratas salen a su encuentro y a empiezan a atacar. Judá vuelve a su lugar y comienza a remar. El hortator, en la bondad de él, le permite seguir remando libre cuando todo el mundo está encadenado, porque considera que es un hombre de espíritu. Por lo tanto, Ben-Hur, en medio de la batalla, al ver que está siendo hundida, se escapa. Él llega a un tablón que está flotando en el agua, y cuando limpia el polvo, está solo en el mar, mientras que los buques de guerra se han trasladado más lejos.
Arrio sobrevive, además de él, y los dos permanecen allí hasta que aparece un barco romano, Arrio derrota a los piratas y obtiene el grado de triunviro. Cuando regresan al puerto de Misenum, son felices y acogió con alegría. Ben-Hur es adoptado por Arrio como un hijo y se convierte en un ciudadano de Roma.


Cuarta parte

Judá ha entrenado cinco años en el palaestra en Roma. Arrio ha muerto y Ben-Hur hereda sus bienes y toma el nombre de Arrio como suyo. Judá va a Antioquia por asuntos de Estado. En el viaje, se entera de que un compañero de su padre judío jefe del servicio, Simonides, vivió en una casa en esta ciudad, y que las posesiones de su padre se le había confiado a él. A continuación, hace una visita a la casa.njbjb
La hija de Simonides, Esther, comienza a tomar un interés en Ben-Hur. Él cuenta su historia, desde la captura a ese día, pero Simonides exige más pruebas. En el mundo de esa época era común la imposición. Ben-Hur responde que no tiene la prueba, pero hace una última pregunta: si alguno sabía dónde estaba su madre y su hermana. La respuesta es negativa y abandona la casa con una disculpa.
Simonides entonces decide poner al supuesto Ben-Hur a prueba, contrata a Malluch, uno de sus sirvientes, para espiarlo. Malluch se reúne con Ben-Hur en el famoso Jardín de Daphne, un templo griego al aire libre, donde encontrar consuelo. Que la cabeza, junto al estadio. Allí, Ben-Hur se encuentra a Messala, al que ahora considera un traidor, en una de las carreras de carros, la preparación para la carrera para entrar en una semana.
Llega un anuncio de uno de los agentes de Sheik Ilderim, un próspero árabe que tenía una vasta extensión de tierra al este de Antioquía. Se dice que buscan un conductor de carro. Ben-Hur, nada mejor que querer vengarse de Messala, decide conducir el carro del jeque para enferentar a Messala y derrotarlo de una vez por todas.
Mientras tanto, Baltasar y su hija Iras estaban sentados en una fuente en el estadio. Messala en su carro le da una sacudida que destruye las velocidades en su dirección. Ben-Hur le detiene, en la que se disculpa Messala. Baltasar da las gracias a Ben-Hur y se presenta con un regalo.
Ben-Hur se reúne en la tienda de Ilderim. Malluch sigue con él, ya lo largo de la manera en que hablan de Cristo y Malluch, que ha escuchado la historia de Baltasar, que se refiere. De repente, se dan cuenta de que el hombre que rescató en la fuente, Baltasar fue uno de los magos que vio al Cristo. Malluch vuelve a Simonides a su llegada, discuten todos juntos, y que la conclusión de que Ben-Hur es realmente quien dice ser, y que está de su lado en la lucha contra Roma.
Messala está en un comedor con unos amigos en el palacio al otro lado del río de la casa de Simonides. Mientras que en conversación con ellos, Messala se da cuenta de que Ben-Hur ha sobrevivido y vive en una casa romana y ha sido restaurado a su honor, y ahora lo amenaza con tomar venganza en él.
Mientras tanto Iras, la hija de Baltasar llega a la tienda Ilderim, saluda y empieza a hablar con Ben Hur y el Sheik. Hablan de Cristo, y cómo debe haber sido preparada para entrar en el ministerio público ya que se estaba aproximando a la edad de treinta. En otra historia, Ben-Hur parece estar teniendo un interés en la hermosa Iras.


Quinta parte

Messala envía una carta a Valerio Graco informándole de que Ben-Hur está vivo y bien. Sin embargo, el jeque Ilderim, que actualmente está viendo Ben-Hur la formación de los caballos, recibe la carta de un agente que interceptó el correo como la ejecución se pasa por su territorio.
Ben-Hur parece ser la persona adecuada para impulsar los caballos, para que tome en ese viaje que el jeque Ilderim está impresionado. Sin embargo, el jeque informes urgentes que tiene noticias de él. Se abre la carta interceptada, y Ben-Hur comienza su lectura. Él se enfada cuando se encuentra una referencia en la carta que parece indicar que su familia había muerto en una celda de la Fortaleza Antonia. A continuación, se sorprendió y horrorizó cuando se da cuenta de Messala sabía mucho sobre él y su paradero. Resultó que Messala había enviado espías a la tienda haciéndose pasar por personas que quieren ser contratados como conductores del carro.
La puerta se abre, y Simonides, Malluch, y Esther entran. En este punto hay una breve nota en la historia que Ben-Hur también es atraído a Esther.
Que para conversar un rato, y ofrece Simonides Ben-Hur 673 talentos: 120 talentos en efectivo, y 553 más en el talento de propiedad. Esta fue la fortuna acumulada de los negocios de su padre. El humilde Ben-Hur, sin embargo, sólo acepta el dinero, quedando el resto para el mercado para usar en su propia disposición.
Su siguiente tema de debate es la entrada de Cristo. Se refieren a las profecías de la Tanakh, y comenzar a debatir acerca de la naturaleza de la promesa de Cristo. Finalmente, llegan a un acuerdo de que cada uno haga su parte para luchar por el Cristo, a quien consideran un salvador político de la autoridad romana.
Es el día antes de la carrera. Ilderim preparado sus caballos y lances al estadio. Ben-Hur Malluch encarga de aprender tanto como pueda sobre la carrera y tratar de atraer la atención de ella. Ahora, carreras de carro fueron grandes acontecimientos deportivos, y casi todos en la ciudad de entrar en el espíritu, y declaró su apoyo a uno de los participantes, para formar "campañas" en apoyo de los concursantes. En vista de ello, Ben-Hur también nombra Malluch para organizar una "campaña" para él.
Mientras tanto Messala contraataca, organiza una gran campaña, así como Ben-Hur revela su identidad al mundo. Además, se gana el apoyo de las multitudes, y las probabilidades de inclinación hacia su gran campaña. Malluch, sin embargo, los desafía al grupo de Messala ofreciendo a sí mismo una apuesta Messala dse 50 Talentos, que, si el romano pierde, quedaría en la pobreza.
El día de los juegos llega, y los primeros eventos pasan rápidamente. Por último, es hora la carrera de carros. Los amigos de Ben hur se sientan en las gradas, observando atentamente. Al empezar la carrera hay seis participantes, pero en los comienzos el carro de uno de ellos, el ateniense Cleanthes, se bloquea y se cae a su muerte. Después de varias vueltas, Messala y Ben-Hur se enfrentan para llegar primero a la meta, y los otros tres concursantes los persiguen por el tercer puesto.
Cerca del final de la carrera, Ben-Hur golpea deliberadamente su carro contra la rueda de Messala de tal manera que la rompe. Messala cae del carro hacia abajo. Además, Admetus, un Sidonio, salió rápido y se estrelló con él. Ben-Hur, sin embargo, sale ileso, y gana la carrera prácticamente indiscutible, ya que los otros dos carros estaban demasiado lejos. Ben-Hur fue coronado ganador y lluvia de premios, y estaba muy contento en tomar venganza, y ganar en su primer ataque contra Roma.
Después de la carrera, recibe una carta de Iras que le pide que vaya al palacio romano de Idernee al día siguiente. Ben-Hur cuando llega allí, se da cuenta que ha sido engañado, probablemente por Messala, porque está bloqueado en el interior del palacio y no está Iras.
Poco después un cierto Thord, un hombre que había de Sajonia capacitado Ben-Hur en la romana lanista, llega con un amigo y admite que le pagó Messala para matar a Ben-Hur, una vez por todas. Que duelo, pero antes de que finalice el combate con Ben-Hur este le ofrece a Thord cuatro mil sestercios por dejarle vivir. Entonces, Juda mata al compañero de de thord y lo disfraza como él para engañar a Messala. Thord le afirma a Messala que el hombre atrapado en el interior del palacio es Ben-Hur mismo, y que él le ha matado. De esta manera, Thord recoge el dinero de ambos Messala y Ben-Hur y regresa a Roma para abrir una tienda de vinos.
Ahora que Ben-Hur había "muerto", huyó al desierto con Ilderim y comenzó a planificar su futuro, a salvo de sus enemigos.

Sexta parte

Simonides soborna a Sejano para quitar del puesto a Valerio Graco como un servicio a Ben-Hur, que ahora tendría más libertad para moverse al haberse ido uno de sus enemigos. Poco después de la adhesión del nuevo prefecto, Poncio Pilato, Ben-Hur se establece en Jerusalén para encontrar a su madre y su hermana.
Mientras tanto, Pilato ha ordenado una revisión de los registros de la cárcel romana para garantizar que la justicia se mantiene. La sonda revela que una celda de la prisión se ha omitido, y que fue deliberadamente Graco tratando de ocultar la existencia de la celda.
Pilato ordena reabrir la celda y encuentra que hay dos mujeres leprosas dentro del lugar: la madre y hermana de Ben Hur, que son puestas en libertad, y dejar por un tiempo a su antigua casa, que es ahora propiedad de Roma y a la venta. aquí pasan a dormir en la casa, y ofrecen gracias a Dios, pero que lloran, como los leprosos, que son a ser desautorizado, y que nunca puede ver otra vez Ben-Hur.
Amrah, la sirvienta egipcia que, una vez que se sirve en Ben-Hur de la casa, descubre a Ben-Hur y lo despierta, y que se encuentra. Amrah revela que ha estado en la casa de Hur para todos los años, en una de las puertas y furtivamente fuera de él de vez en cuando a comprar en el mercado. Ella también había mantenido en contacto con Simonides a través de estos viajes e incluso ha desalentado a muchos potenciales compradores de la casa porque pensaban que era un fantasma!
Amrah y Ben-Hur independientemente tratan de encontrar información sobre sus familiares perdidos. Mientras que Ben-Hur obtiene un informe de un oficial romano acerca de la liberación de dos mujeres leprosas, Amrah opta por rumores y Ben-Hur se encuentra la madre y hermana primero. Instan a mantener su nueva "residencia" en secreto. Por esta razón, Ben-Hur no tuvo éxito en su larga búsqueda de familiares perdidos.
Alrededor de este tiempo una orden acababa de ser autorizada para utilizar los fondos de la tesorería del Templo judío para construir un nuevo acueducto para llevar agua a Jerusalén. Esto fue visto como un sacrílego por el pueblo judío y le piden a Pilato cancelar su plan. Pilato, sin embargo, envía a sus soldados en el encubrimiento a mezclarse con la multitud. A la vez que golpeó y masacraron a los manifestantes. Sin embargo, Ben-Hur administra la huelga contra Roma de nuevo por matar a un guardia romana en un duelo, y se convierte en un héroe ante los ojos de un grupo de manifestantes galileo.

]
Séptima parte

En una reunión de emergencia en Betania, Ben-Hur y sus galileos organizan una fuerza de resistencia, un ejército de rebelión contra Roma, cuando sea necesario. Se aplica a Simonides y Ilderim de ayuda, y establecer una base de entrenamiento en el territorio de Ilderim, profundo en el desierto. Después de la formación de algún tiempo, Malluch le envía una carta anunciando la aparición de un profeta que él considera como el Cristo, y Ben-Hur está encantado.
Ben-Hur viaja a Jordania por los vados, y en el camino se reúne de nuevo con Iras y Baltasar, que viajan con el mismo fin. Ben-Hur, sin embargo, todavía no acepta el razonamiento de Baltasar que el Cristo era un Salvador en lugar de un rey terrenal.
Así llegan a la comunidad de Betabara, donde un grupo se ha reunido para ver a Juan el Bautista. De repente, un hombre camina hacia Juan, y pide que se le bautize. Ben-Hur lo reconoce como el mismo hombre que le dio agua en el pozo en Nazaret muchos años antes, y Baltasar adora, y casi se desmaya de la alegría de ver una vez más el Cristo.


Octava parte

Durante los siguiente tres años, Jesús predica su evangelio en torno a Galilea, y Ben-Hur se convirtió en uno de sus ansiosos seguidores. Él, sin embargo, comienza a pensar que las palabras de Baltasar pueden ser ciertas después de todo, cuando ve que se está comportando con humildad, la elección de los pescadores y similares personas "humildes" como apóstoles. Además, considera que Jesús está desperdiciando tiempo valioso porque no se proclamó rey de inmediato. Sin embargo, ha visto a Jesús hacer milagros, y está convencido de que Cristo realmente ha llegado.
Durante este tiempo Malluch, armados con la fortuna Hur, compró la casa vieja en la Vía Dolorosa y renovado que, a la restauración de su esplendor que fue aún mayor que antes del incidente con Gratus. A continuación invitó a Simonides y Baltasar, con sus hijas, a vivir en la casa con él, y se convierten en regulares ocupantes de la casa, mientras que Ben-Hur, irónicamente, rara vez se queda en la casa, e incluso cuando lo hace, se trata como un invitado.
Ahora, el día antes de que Jesús tenía previsto entrar en Jerusalén y, finalmente, proclamar a sí mismo, Ben-Hur vuelve y les da una revelación completa de lo que ha sucedido a través de los años que ha seguido a Jesús. Cuando se menciona la curación de diez leprosos, Amrah se da cuenta de que de la madre y hermana de Juda podrían ser curadas, y la mañana siguiente apura a los leprosos de su cueva para decirles las buenas noticias. Esperan a lo largo de una carretera, y en medio de todo el regocijo y alboroto en la entrada triunfal, le piden a Jesús que las sane, y su solicitud es concedida.
Después de ser curadas, Ben-Hur las encuentra y abraza se dan cuenta de quienes son (su madre y hermana) y finalmente se vuelven a reunir.
Varios días después, IRAs conversa con Juda de una manera áspera y le dice lo que ella realmente piensa de él (un galeote) y que al principio lo amaba por que creía que el era el hijo de Arrio pero ahora lo detesta más que a cualquiera en este mundo y también le dice que está aliada con Messala desde hace mucho tiempo y le exige la devolucion de su fortuna, ante la negativa de Juda ella se va.
Esa noche, Ben-Hur se da cuenta de lo diferente que Baltasar y su hija son, y decide volver a Esther. Mientras él se pierde en el pensamiento, observa una marcha por la calle, y se mezcla con ella, completamente confundido y se da cuenta de que Judas Iscariotes es líder en la marcha, y muchos de los sacerdotes del templo y soldados romanos son los que marchan con él. ¿Cuál era su objetivo de esta rara la colaboración entre romanos y judíos?
La respuesta no se hace esperar, sino que fue a un oscuro jardín llamado Getsemaní, que Ben-Hur se confunde aún más, y que ve, por delante de él, Jesús camina a encontrarse con ellos. El famoso "¿A quién buscáis?" el discurso se produce, en la que, por única vez en la novela, Jesús es mencionado por su nombre. Ben-Hur, horrorizado por la traición, es descubierto por un sacerdote que tira de sus vestiduras para conducirlo a la custodia, sin embargo, rompe y huye desnudo. Él reclama algunas prendas de vestir que había sacado anteriormente, y envolver en ella a sí mismo, se retira de golpe.
Cuando viene la mañana, Ben-Hur se entera de que los judíos han y sacerdotes tratan de ejecutar a Jesús ante Pilato y aunque este se opone y lo declara "inocente", sin embargo, es condenado a la crucifixión debido a la insistencia de la gente. Ben-Hur es el más sorprendido por la forma en que su legiones han desertado en su momento de necesidad, y, además, cómo un tipo romano fue más misericordioso hacia el Cristo que su propio pueblo.
Con la marcha hasta el Calvario Ben-Hur renuncia a sí mismo a lo que él cree es la voluntad de Dios, y ver la crucifixión de Jesús. El cielo se oscurece, a pesar de que no hay un eclipse. Ben-Hur ofrece a Jesús el vinagre de vino para volver a Jesús a favor de él, y Jesús pronuncia su último mensaje "consumatum est. Todos los que aprobaron su crucifixión ahora sucumben al miedo por un terremoto que ha llegado y el cielo todavía está oscuro.
Para Ben-Hur y sus amigos, sin embargo, este es un momento en el que se comprometieron sus vidas a Jesús, que ahora cuenta no es el rey terrenal que había esperado, pero un rey celestial y un Salvador de la humanidad.

La historia contiene un epílogo con dos escenas en los años posteriores a la Crucifixión.
En la primera escena Ben-Hur y Esther se han casado y tenido hijos, ya que se sienta en su casa de campo en Misenum. En ese momento Iras llegua a hablar con Ester y queda impresionada al ver el aspecto degradado de su rival, Iras observa a los niños que podría haber tenido, y le anuncia que ha matado a Messala y finalmente descubrió que los romanos eran "Brutos". Ella se va al igual que como llegó de repente.
En la segunda escena de Ben-Hur se halla en la casa de Simonides en Antioquía. El negocio de Simonides ha tenido éxito, y ahora, como un anciano, que ha vendido la totalidad de sus buques, sino una, y que uno ha vuelto de su último viaje, probablemente, y estaba destinado para el mismo destino, la mayoría de las fortunas de Simonides y Ben-Hur se había ofrecido a la iglesia de Antioquía.
La madre de Ben-Hur ha muerto, pero su familia, al ser cristiana, no sufre mucho el trauma o la depresión de la partida. Shaikh Ilderim ha pasado toda su fortuna y el título a su hijo, también llamado Ilderim, con la excepción de la Huerta de Palmas, que pasó a Ben-Hur. Los cristianos de Roma están sufriendo persecuciónes bajo las manos del emperador Nerón, y Ben-Hur y sus amigos deciden hacer algo para ayudar.
Poco después, Ben-Hur, Esther, y Malluch establecidos en el último de los buques a Roma, y lleva contodo el sigo dinero que habían tenido y con el deciden construir una iglesia subterránea, que, dice el autor, ha sobrevivido a través de los años y que ahora se conoce como la catacumba de San Calixto en Roma.