¿COMO OLVIDAR UN AMOR QUE NO PUDO SER?
EL ORIGEN DE LAS ENFERMEDADES
CINCELADO POR LA MANO DEL MAESTRO
Dios no ha terminado contigo...
- Cómo Crsito nos motiva a cambiar el carácter
- Cómo Cristo nos ubica internacionalmente en situaciones estrechas para desarrollar nuestra fe
- Cómo de los errores y pecados pasados podemos aprender importantes lecciones
- Que la soberania de Cristo se extiende por encima de todo detalle en la vida de un creyente
EL DIA DE LOS SANTOS
- Cómo activar sus dones espirituales
- Por qué los cinco ministerios deben equipar a los santos
- Requisitos para operar en lo sobrenatural
- Como el pueblo de Dios determinara naciones oveja y naciones cabra
- Como la restauracion es la preparacion para El dia de los santos
LA OBEDIENCIA TRAE PODER
Samuel había visitado la casa de Isaí y ungió a su hijo David
como rey, aunque paso mucho tiempo hasta que llego el día de asumir su posición. Sin embargo, en ese tiempo de espera, Isaí su padre lo envío a cumplir un encargo. El pad
re le pidió que llevara comida a sus hermanos que estaban en el campamento de batalla. David obedeció. Seguramente ya conoces como continua la historia. El muchacho fue a ver a sus hermanos y termino venciendo al gigante Goliat.
Nadie puede enfrentar las situaciones que le afectan diariamente sino no esta en pacto con Dios, y para eso debemos obedecer a Dios. No se puede vivir una vida victoriosa sino se obedece la Palabra que son sus mandamientos. Nadie en desobediencia permanece, sino que esta destinado a caer. La obediencia es la que te da el fundamento firme para seguir hacia adelante con la gracia de Dios. Mientras estés en obediencia, el espíritu de Jehóva se mueve y camina contigo.
Dentro de todo Israel el único que hablaba de manera diferente era
David. Si tu eres el único que habla diferente en tu trabajo, en tu grupo social, no dejes de hacerlo. ¡Sigue hablando lo que Dios te dijo que declararas! No tengas miedo de lo que los demás digan que te pasara. ¡Para este tiempo Dios te llamo! Quizás te digan que vas a perderlo todo, que vas a morir, pero si le eres fiel a Dios, el que se va a quedar sin nada es el otro, pues tu lo ganaras todo. Debemos darle ejemplo al mundo de que no importa lo que se levante y lo que hagan los demás, nosotros sabemos en quien hemos creído. “Jehóva es mi luz y mi salvación; ¿de quien temeré? Jehóva es la fortaleza de mi vida; ¿de quien he de atemorizarme?” (Salmo 27:1).
Cada cual tendrá que aprender a derrotar a su propio gigante, porque hasta que no lo enfrentes no vas a progresar ni avanzar. Esconderte no resuelve nada. ¡Hay que vencer al gigante en el nombre de Jehóva de los ejércitos!
CARTAS A MI AMIGA MALTRATADA
EL PODER DE LA PALABRA

Hablamos de la trascendencia que cobra en nuestras vidas para poder hacer efectiva esta tarea, el Espíritu Santo, el cual, no solo nos guía sino también es la fuente de la luz que debemos irradiar. No es de nosotros, sino de Él.
Un elemento y/o herramienta fundamental que tenemos los seres humanos para entablar relaciones es la palabra. A tra vés de ella, junto con nuestro actuar, queda de manifiesto nuestra personalidad. Y en la labor de ser sal y l
Quizás la pregunta mejor formulada sería ¿Existe una relación lógica entre nuestras palabras y nuestros actos? Y esto resulta un tema controvertido. Es difícil ser herramienta, es difícil dejar que otro hable por mí, aunque se trate del mismísimo Espíritu Santo. Siempre me resultara más fácil dar mi propia opinión, emitir mi propio juicio.
Quisiera enfocarme en nuestras relaciones de palabras:
Las palabras que nos decimos a nosotros mismos.
Voy a cambiar mi forma de ser, prometo estudiar más, trabajaré más en la iglesia, hoy comienzo mi la dieta… etc.
¿Cuántas promesas nos auto cumplimos? Nos miremos al espejo, y mirándonos a nuestros mismos ojos renovemos la pregunta… nadie puede mentirse a sí mismo. La gran mayoría d e nuestras propias promesas no son cumplidas. Ya comenzamos mal.
Las palabras que decimos a los demás.
En esta área tenemos absolutamente todas las dicotomías: palabras de amor y rencor, de aliento y desprecio, de furia y de calma, de verdad y de mentira, de hombre y de Dios…
Personalmente pienso que si no me cultivo interiormente, segurament
Las palabras que le decimos a Dios.
Las considero las más graves. Porque éstas repercuten sin filtro alguno en nuestro futuro, con Dios no existen las medias tintas… Además, aunque yo las olvide Él sí las recordará: Mateo 12: 36 y 37.
En 2º Timoteo 1: 6 al 8 leemos que Dios “No nos ha dado un espíritu de temor, sino de PODER, de AMOR y de DOMINIO PROPIO.”
Las palabras que Dios espera que salgan de mi boca, son aquellas cargadas del poder que viene de Él, ese poder que convence de pecado, espera que tengan amor… para hablar a un mundo cargado, a mi hermano en dificultad, a mi hermano en desacuerdo, a mi familia confundida… palabras de dominio propio, que reflejen el carácter de Cristo a través mío.
No podemos solos, no puedo sola. Y Dios, en su sabiduría, ya lo sabía desde antes, por ello nos dejó SU ESPÍRITU en nosotros, para no errar, para dar en el blanco. No hay excusas, estamos llenos del AMOR de Dios, del PODER de Dios y del CARÁCTER de Dios… ¿Se refleja?
