ENTENDIENDO EL PROPOSITO Y EL PODER DE LA MUJER


Las mujeres de todas las culturas y de todas las sociedades están enfrentando el dilema de la identidad. Los puntos de vista tradicionales y las funciones culturales y maritales que están cambiando, están causando que las mujeres tengan conflictos en su relación con los hombres.

Las mujeres se encuentran en una tremenda tensión nerviosa a medida que ellas luchan por descubrir quiénes son realmente y el papel que tienen que desempeñar hoy en día-en la familia en la comunidad, y en el mundo.

El autor de Best Sellers Dr Myles Munroe examina las actitudes de la sociedad hacia las mujeres y trata temas vitales como son:


¿Son los hombres y las mujeres iguales?
¿Cómo es que una mujer es tan diferente al hombre?
¿Qué es lo que la Biblia enseña realmente acerca de la mujer?
¿Es la mujer la culpable por la caída de la raza humana?
¿Cuál es el propósito y el diseño de la mujer?
¿Deben de ser líderes las mujeres?
¿Cuál es el estilo básico de comunicación de la mujer?
¿Cuáles son las necesidades emocionales y sexuales de una
mujer?
¿Cuál es el potencial de una mujer?

Para poder estar viviendo en forma exitosa en el mundo, las mujeres necesitan una nueva consciencia de quienes son, así como nuevas habilidades que les permitan enfrentar los retos de hoy en día. Si usted es el hombre o mujer, casado o soltero, este libro le ayudará a entender a la mujer en la forma como debe ser.

EL AMOR DEBE SER FIRME


Después de escribir varios libros sobre el matrimonio y la familia, que son éxitos de librería, el doctor James Dobson trata en esta obra las causas de los conflictos familiares.
El amor debe ser firme considera cada aspecto de las relaciones matrimoniales y examina específicamente los efectos devastadores de la infidelidad, el alcoholismo, el maltrato a las mujeres y la indiferencia emocional.

El amor debe ser firme no solo ofrece consejos prácticos para las parejas que están al borde del divorcio sino también para toda persona que busca una mejor comprensión de la conducta humana y de las complejas relaciones entre hombres y mujeres.
El principio de la firmeza amorosa es aplicable a los hogares en crisis, a los matrimonios saludables e incluso a las personas solteras. Es una lectura amena e instructiva para profesores y estudiantes, padres e hijos, obreros y empresarios.

SAL DE LAS REGIONES DE CAUTIVIDAD



Generalmente, no vivimos una vida plena, ni fisica ni espiritualmente, en este interesante documento, basado en el libro de Ana Mendez, podran encontran muchas enseñanzas que espero sean de ayuda para su vida espiritual.
Escudríñadlo todo, retened lo bueno y desechad lo malo, como dice la Escritura.
Bendiciones

SOLO SIGUE ADELANTE...


”Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado;
pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás,
y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta,
al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”

Fil. 3:13-14


En esta carrera para ser semejantes a Él y amarle, olvido el pasado, vuelvo la cara a Jesús y me concentro en Él. Muchas veces miramos demasiado hacia atrás, lamentándonos por la pérdida del brillo del ocaso… y eso no nos deja ver el camino que tenemos por seguir , por andar… en Él.

“Prosigo” significa: correr con el supremo esfuerzo y sugiere una dedicación activa e intensa, pero recurriendo a la gracia y la fortaleza de Dios en cada paso del camino. Debo conocer el propósito de Dios para mi vida: una vida que le glorifique a Él.


“Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes
flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová
tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como
las águilas; correrán, y no se cansarán;
caminarán, y no se fatigarán.”

Isaías 40:30-31


Terminar la carrera no es fácil. Nos caemos, aprendemos a levantarnos y proseguir con la mirada puesta al premio del supremo llamamiento.

Veamos algunos personajes bíblicos que corrieron la carrera hasta el final:

Abraham A lo largo de su vida Abraham obedeció a Dios: mudándose, viviendo en tiendas, una vida nómade. El murió sin ver el cumplimiento de las promesas de Dios de tierras, un gran número de descendientes y una gran bendición. Gn. 12:1-3, Heb. 11:39. Podría haber abandonado la carrera, ”Pero anhelaban una mejor, esto es, celestia l; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad. He.11:16”

David 1 Crónicas 22:5.19. Él quería construir un templo, Dios le dice que no, pero pasó los últimos años reuniendo materiales para Salomón.

Pablo Sus últimos años escribiendo cartas desde la cárcel, ofreciendo ánimo, exhortación y consuelo por medio de su pluma.


Las personas pueden decir “no”, las circunstancias pueden decir “para”, todo tu ser puede gritar “ no más”… pero Dios nos insta, en Su fortaleza y Gracia, a proseguir.

AMA A DIOS CON TODA TU MENTE


Lucas 10:27 nos habla sobre el amor: Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
Ama a Dios con lo que eres y con todo lo que tienes. Es igual en un matrimonio. Una persona se me acercó y me dijo que a una mujer no se le daba ni todo el amor ni todo el dinero, pero yo le respondí que estaba equivocado porque ninguna mujer es feliz si le falta una de esas dos cosas. Nuestra relación con Dios es similar, hay que amarlo con todo, sin reservas.

Además, no puedes decir que amas al Señor sino amas al prójimo y a ti mismo. Es imposible amar al creador y no a sus criaturas, empezando por ti, que eres Su hijo. Nadie puede amar a alguien si no se ama a sí mismo. Por ejemplo, tú no le crees a una persona pesimista, derrotada y mal arreglada que dice amarte. Por el contrario, sí le crees y agradeces el amor de alguien que se preocupa por su apariencia y se esfuerza por superarse. Alguien que se ama es capaz de ofrecer amor a otros. Quien no se aprecia, es mentira que apreciará a otros porque no puede dar lo que no tiene.

Amar a Dios con nuestra mente
El amor se siente, se piensa y se puede controlar, aunque es difícil porque dejarse llevar por los sentimientos es más cómodo. Sin embargo, sí podemos escoger a quién amar. Siempre hablo del amor de los jóvenes porque son quienes más se dejan dominar por sus emociones. Las jovencitas creen que morirán si no se casan con el joven guapo que les gusta, aunque no tenga cómo sacar adelante un hogar, y los jóvenes pueden llegar al borde del suicidio si no son correspondidos por la niña bonita que no sabe ni cocer un calcetín. Debemos ser inteligentes y escoger pareja con la cabeza, no sólo con el corazón. Busca amor a Dios, honra y responsabilidad antes que nada. Hay que amar con el corazón y con la mente. Escucha consejos que van directo a tu cabeza y te ayudarán a decidir mejor.

Romanos 8:28 recuerda: Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Amar a Dios con nuestra mente se expresa de dos formas: primero, significa tener pensamientos puros, honestos, honrados y decorosos. No puedes decir que lo amas y ves con lascivia a cada jovencita que pasa frente a ti. Segundo, significa pensar bien de Él, o sea, confiar en que todo obra a bien porque le amamos y lo demostramos con nuestra vida de acuerdo a Sus propósitos.

El versículo es muy claro y se refiere al amor que se origina en nuestros pensamientos. Dice que “sabemos”, o sea que utilizamos la mente y pensamos que todo obra a bien para los que aman al Señor. Entonces, si lo sabes, demuéstralo siempre, cuando te va bien y cuando no, porque renegar frente a una dificultad es desconfiar del Señor y hacerle saber que no lo amas ya que no piensas bien de Él. Ama a Dios en medio de cualquier circunstancia. Algunas mujeres comienzan a tratar mal a sus esposos cuando hay dificultades económicas y lo cuestionan a pesar de que ha sido un hombre cumplido y fiel toda su vida. Ese no es amor verdadero porque amar es confiar en todo momento. Si amas a Dios con tu mente, siempre pensarás bien de Él y confiarás en Sus promesas. Desconfiar es lo contrario de amarlo con nuestra mente.

Dios multiplica todo abundantemente
Efesios 3:20 habla sobre el pensamiento de Dios: Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.
El poder que actúa en nosotros es la fe y confianza que tenemos en el Señor. Él es poderoso y hace todo “mucho más abundantemente” de lo que imaginas. Tus pensamientos son la materia prima para Su obra; si no piensas, no tiene con qué hacer todo lo maravilloso que tiene en mente. La obra se desata con un pensamiento tuyo, bueno o malo, de ti depende. Si piensas que no eres capaz de salir adelante, Dios toma ese pensamiento y lo multiplica abundantemente; si piensas que eres capaz de lograr lo que te propones, Él también tomará ese pensamiento y lo multiplicará más allá de cualquier expectativa.

Así que empieza a pensar todo lo bueno para que Él pueda hacer cosas maravillosas a partir de lo que hay en tu cabeza. Nunca he visto que Dios saque adelante a alguien que piensa mal de sí mismo. Tu confianza o desconfianza se multiplican en las manos del Señor, por eso busca gente fiel y con buenos pensamientos para hacer que todo lo bueno se propague. Ama a Dios con tu pensamiento y verás mucho más en tu vida de lo que puedas imaginar. No lo dudes, Él multiplica lo que piensas.

Renueva tu entendimiento
Efesios 4:17-23 reprende: Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente.
Aprende a buscar las palabras claves en la Biblia. Este pasaje nos habla de “entendimiento, ignorancia, aprendizaje y enseñanza”, todas son palabras relacionadas con la mente y el pensamiento. Compréndelo, lo que piensas es la base para lo que eres y haces. Renueva el espíritu de tu mente para lograr ser una nueva persona, exitosa y capaz de lograr sus objetivos. En griego, “espíritu de mente” es “neuma” que significa: aquello que genera influencia en mi forma de pensar, sentir y decidir. Nota que el proceso para decidir inicia con pensar y/o sentir. Significa que para decidir lo bueno, primero debes pensarlo y sentirlo. Entonces, debes buscar buena influencia para tu mente, porque de allí se origina todo lo que puedas sentir y lograr.

Todos somos influenciados por algo. Hay hombres influenciados por la corrupción y otros por la honestidad. Hay esposos influenciados por el espíritu de infidelidad y otros por el de la rectitud. Sólo en la Palabra de Dios puedes encontrar la mejor influencia para alejarte de las tinieblas de la ignorancia y desánimo y acercarte a la luz de una vida mejor. Solamente amando al Señor con tu mente podrás liberarte de la influencia del espíritu del fracaso. Acércate a Su Palabra y ponla en práctica para que ese conocimiento te renueve y guíe hacia el éxito. Muchos tienen revelación pero no cambian su conducta porque sólo tienen el conocimiento, pero no se dejan influencia por él. Renueva el espíritu de tu mente.

Biblia al día dice en Efesios 4: 23: Renueven sus actitudes y pensamientos. Si dejas que Él se apodere de tu mente, verás que también tu actitud cambiará. Pensar y hacer lo bueno es realmente amar a Dios.

Preciosos pensamientos
Salmo 139:17-18 nos da una gran revelación sobre los pensamientos: ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.

El salmista se maravilla porque los pensamientos de bien del Señor son incontables y se multiplican. Ama a Dios con toda tu mente para poder sentir cómo Sus pensamientos te inundan.

Debes proponerte siempre pensar bien, erradica los pensamientos de desconfianza y fracaso. Es difícil porque nos han educado para ser desconfiados y creer rápido lo malo. Si alguien te habla bien de otra persona, te cuesta creerlo, pero si te hablan mal de esa misma persona, inmediatamente aceptas lo que te dicen.

Dios multiplica tus buenos pensamientos. Si te paras frente a la puerta de la universidad y crees que lograrás graduarte en el tiempo establecido, el Señor toma esa convicción y la multiplica. Por el contrario, no importa cuánto cantes y adores, Dios nunca saca adelante a alguien que piense mal de sí mismo. Piensa que eres capaz de lograr lo que te propongas para hacerte digno merecedor del éxito que el Señor anhela para ti.

Amar a Dios con tu mente es muy importante porque piensas todo el tiempo, desde que te levantas hasta que te duermes. El tiempo que le adoras varía según tus costumbres, pero el tiempo que piensas es constante e inevitable, así que ama al Señor con todos los cantos de adoración y también con los pensamientos que tienes a cada momento. Si le amamos con el pensamiento Él disfrutará más nuestra adoración. Pídele que te ayude a pensar como Él, entrégale tu mente, cuerpo y corazón para que te renueve, llenándote de confianza y buenos pensamientos.



10 MANDAMIENTOS PARA QUIENES QUIEREN SER MISIONEROS



1. No vaya con la idea de que usted es el “Cuarto” miembro de la Trinidad. Un misionero no es más que un mendigo que enseña a otros mendigos donde encontrar pan.

2. No espere que le den la bienvenida. Usted ha sido enviado, no “Invitado”. La cruz es un reproche, no una atracción.

3. No espere ganar en respeto de la gente, sus oídos, sus corazones, sin haber hecho el honor de aprender su idioma y con él su cultura.

4. Haga su trabajo lo más pronto posible y usted trabaje al lado de ellos y bajo las ordenes de ellos.

5. No sea una persona aislada. Asegúrese de que algunos hermanos del pueblo de Dios de su país de origen oren fielmente a Dios por usted y pida a los creyentes nacionales que oren a Dios por usted.

6. Desempaque sus maletas y escóndalas. Algunos nunca las desempacan realmente.

7. Practique la paciencia. Es el primero de los dones apostólicos ( 2 Corin. 12.12) y le hará falta para estudiar el idioma, para comprender el misionero veterano, para adquirir nuevos hábitos de dormir, para ajustarse a los nuevos olores, alimentos, ruidos e insectos, al correo lento y al burocracia incomprensible y, lo peor de todo, a su propio egoísmo que usted no sabia que tenia.

8. Pida a Dios que encuentre a dos personas para ayudarle. A un misionero veterano que le enseña lo que no debe hacer y aun líder nacional que le indique lo que debe hacer, aun cuando sepa que es imposible.

9. Mantenga abierta las líneas de comunicación. Escriba no solo a sus mantenedores, sino a los que le han prometido orar por usted.

10. Sea natural. Usted tiene el cuerpo, la capacidad, el temperamento y el rostro que el Señor quiere que tenga. No sea esclavo de ninguna imagen de lo que usted cree que debe ser un misionero.

CAMBIOS


Todos hemos pasado por algún cambio en nuestra vida. Cambio de trabajo, de lugar o de estado civil; cambios en la familia, en las finanzas o la salud. Cambios externos que inciden en algún aspecto de nuestra vida o cambios internos que lo modifiquen todo. Cambios pequeños o radicales. Cambios esperados, ansiados, buscados, provocados o espontáneos, sorpresivos. Buenos, malos o regulares. Beneficiosos o aplastantes. Sin duda todos hemos sufrido alguno.

Sea de cualquiera que se trate, siempre nos sacude de nuestro lugar, es algo así como un movimiento en un tablero de ajedrez que nos obliga a rever la estrategia inicial…y eso muchas veces nos molesta, nos sacude, nos perturba. Pensemos en algún cambio que hayamos pasado y tratemos de recordar las circunstancias que lo rodearon. Cómo modificó nuestro pensamie nto o nuestras acciones. Cuando los cambios son grandes siempre trazan una línea: la del antes y el después.

Siempre hemos oído que una crisis es un cambio necesario y constructivo. Y las pruebas en la vida cristiana suelen ser cambios difíciles de afrontar pero que debemos hacerlo siempre sin sacar nuestros ojos de lo que realmente significa: “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas” (1° Pedro 1: 6) , porque sabemos que nuestra fe crece en las pruebas.

Yo he pasado por muchos (e interesantes) cambios en mi vida porque he tenido que mudarme a lugares extraños a mi procedencia. Este traslado sin duda acarrea miles de transformaciones desde la vida diaria, el ánimo, la casa, la salud, hasta el paisaje, los amigos. No puedo decir que no hayan sido provechosos y constructivos, como tampoco puedo decir que hayan dejado, por eso, de ser difíciles.

Recuerdo siempre que un amigo de la adolescencia me decía que yo era una persona estructurada y me resistía a los cambios; yo lo negaba y le decía que me consideraba una persona fuerte y abierta… ¡pero hasta eso he tenido que cambiar! La opinión de mi misma.

Personalmente las transformaciones perturban mi comodidad, mi seguridad. Muchos los ven como una posibilidad de desafío, un lienzo en blanco para empezar algo diferente o mejor. Muchas veces he logrado planteármelo así y muchas otras he fracasado.

Sin dudas el problema está en mi manera de pensar.

Yo no he podido. Dios sí.

Cansada de luchar buscando mi destino, simplemente abandoné mi juego, mis estrategias y dejé de pensar en tácticas. No quería seguir frustrando jugadas. Enojada, agotada, le dije a Dios: “ganaste”. Y Él me respondió que ahora que había abandonado mi juego Él iba a mostrarse en mi vida.

Lo que me está llevando años de lograr decir son estas dos simple s palabras:
“Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios” (…) “Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.”

Dos palabras : He aquí.

Todo el despojo de egocentrismo está resumida en estas palabras de total disposición. Miles de cambios le esperaban a María, empezando por tratar de explicar lo inexplicable. Sin embargo no hubo un “pero” o “yo había planeado otra cosa”, “lo que pasa es que”, “no podría ser después” o “ahora qué hago”.


Escuchó y obedeció. Un inmenso cambio de planes


y dos palabras para eso.


Será hora de patear mi tablero, entregar las fichas a Dios


y dejar que Él prepare mi próxima jugada…