COMO SE SANA UNA NACION


¡Cómo han cambiado las cosas!. Recuerdo cuando era niña. La seguridad, la armonía, el compañerismo, la camaradería y la familiaridad entre vecinos era una experiencia única. ¿Qué ha pasado?. ¿Qué se ha perdido? ¿Cómo podemos recuperar lo perdido?.

Muchas cosas se han perdido, pero aún se puede recuperar lo que perdimos en el camino de la vida. Cuando nos sentamos en la sala de nuestra casa luego de un día arduo de trabajo para ver las noticias de Televisión sentimos que:

• Las noticias nos confrontan.
• Las Noticias nos avergüenzan.
• Las Noticias nos humillan.
• Las Noticias nos desafían.
• Las Noticias nos desnudan.
• Porque somos responsables de los que dicen las noticias.
• No tenemos escapatoria.

“Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma”.
Arthur Miller (1915-2005)
Dramaturgo estadounidense

Terminó, pues, Salomón la casa del Señor, y la casa del rey; y todo lo que Salomón se propuso hacer en la casa de Dios, y en su propia casa, fue prosperado.— —Entonces apareció El Señor á a Salomón de noche y le dijo: “Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar como Casa de sacrificio”.
Si yo cierro los cielos para que no haya lluvia, y si mando a la langosta que consuma la tierra, o si envío pestilencia a mi pueblo; “si se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran, y buscan mi rostro, y se convierten de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra”.
Mis ojos estarán abiertos, y mis oídos atentos, a la oración que se haga en este lugar;— pues ahora he elegido y santificado esta Casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. 2 Crónicas 7:11-15
2 Crónicas 7:14 nos confronta cuando vemos las noticias.
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¿CÓMO SE SANA UNA NACIÓN?

“Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual”.

Martín Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense.

UNA NACIÓN SE SANA CUANDO NOS HUMILLAMOS. “Si se humillare mi pueblo”.
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¿Qué es humillarse?

Es poner a un lado la apariencia, quitarnos las máscaras, despojarnos de nuestra experiencia, romper nuestros proyectos humanos y lanzarnos a los brazos del padre.
“ Si nosotros fuéramos realmente humildes, conoceríamos realmente lo mentirosos que somos”. Thomas Merton.
“ Señor enséñame a humillarme ante ti de tal manera que pueda entender lo mentiroso que soy y el fraude que vivo”.
“Humillación es real desespero. Desespero de mi mismo para que yo pueda esperar enteramente en ti”. Thomas Merton.

AUTOSUFICIENCIA es el elemento que nos aleja de la dependencia absoluta de Dios. Indiferencia nos hunde en el pozo de la indolencia e insensibilidad es la piel dormida del alma para poder captar lo sublime, tierno e inmensurable de la riqueza divina puesta a disposición de los pueblos quebrantados.
Cuantas veces mientras nuestra nación se deteriora moral, espiritual, política y familiarmente nosotros parecemos dormidos en el lecho de la desesperanza, pero cuando despierto en medio de la humillación de mi propia vanidad, la oración me conecta con el trono de la gracia para ver el despertar de mi espíritu y de mi pueblo.
“Una nación permanece fuerte mientras se preocupa de sus problemas reales,
y comienza su decadencia cuando puede ocuparse de los detalles accesorios”.
Arnold J. Toynbee (1889-1975) Historiador inglés.
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UNA NACIÓN SE SANA CUANDO ORAMOS. “ y oran”

• Orar porque es la única opción que tenemos.
• Orar porque Jesús mismo lo demostró en todo su ministerio.
“No importa que nivel de madurez espiritual hayamos alcanzado,
necesitamos renovar nuestras apariencias, necesitamos frescas manifestaciones
y nuevas visitaciones del cielo. Necesitamos que las ventanas de los cielos
se abran una y otra vez sobre nuestras cabezas. Necesitamos que el
Espíritu Santo nos de otra vez un Pentecostés.”
Charles Spurgeon.
“ Sin mi nada podéis hacer” Jesús.
La oración, la intercesión y el quebranto son las herramientas divinas para ver cambios sustanciales en nuestra nación. ¿Cuándo fue la última vez que invertimos unas cuantas horas en la noche o en la mañana para interceder por nuestra nación?. Dios le dijo a Salomón: ¡Si mi pueblo se humilla y ora!. Dos primeros elementos vitales en el sendero de la recuperación de nuestra nación y esos dos elementos comienzan en mi y en ti.

UNA NACIÓN SE SANA CUANDO BUSCAMOS EL ROSTRO. “ Y buscaren mi rostro”.

¿Qué es buscar su rostro? No es lo mismo que orar?.
No, No es lo mismo. Usted y yo podemos orar sin buscar el rostro de Dios. Buscar el rostro de Dios es un grado más de profundidad en la comunión con el Padre.
Uno puede orar sin buscar su rostro. Así como usted puede hablar con alguien sin mirar su rostro. Para poder mirar el rostro de alguien uno tiene que sentirse libre de culpa. Mirar el rostro es estar dispuesto a ser confrontado. Y es ahí donde muchas veces huimos fácilmente escondiéndonos aún en la misma oración para no ser confrontados por el Dios Eterno.
No puede prevalecer el rostro humano ante el rostro divino. Uno tiene que rendirse.
Como Isaías lo hizo:
“Vi yo al Señor sentado sobre su trono alto y sublime y sus faldas llenaban el templo…. Entonces dije: ¡Ay de mi! Que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundo, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos” Isaías 6: 1,5.
Pedro ocultó su rostro ante Jesús. Sintió la confrontación del Maestro:
“Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador”. Luc 5:8
Gedeón exclamó un grito de muerte:
Y viendo Gedeón que era el ángel del Señor, dijo: Ah, Señor Jehová, que he visto el ángel de Jehová cara a cara. Jueces 6:22
Abraham escondió su rostro muriendo así a sus planes y su identidad cambió.
Y siendo Abraham de edad de noventa y nueve años, se le apareció El Señor y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mi, y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mi y ti, y te multiplicaré en gran manera. Entonces Abraham cayó sobre su rostro y Dios habló con él diciendo: He aquí mi pacto contigo, serás padre de muchedumbres y no se llamará más tu nombre Abraham, sino que será tu nombre Abraham porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes”. Gen 17:3-5
Jacob fue marcado por el rostro de Dios.
Y llamó Jacob el nombre de aquel Lugar Peniel: Porque vi a Dios cara a cara y fue librada mi alma. Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera”. Gen 32:30,31
Moisés ocultó su rostro para morir a su vida sin propósito.
Y dijo: No te acerques acá: quita tus zapatos de tus pies, porque el lugar en tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu Padre, Dios de Abraham, Dios Isaac, Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. Éxodo 3:5,6.
Elías no pudo mantener su rostro mientras huía.
Y cuando lo oí Elías, cubrió su rostro con su mano, y salió, y se pudo a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz diciendo: Qué haces aquí Elías? I Rey 19:13.
Ahora podemos ver la razón por la cuál en 2 Crónicas 7, Dios habla primero de humillarse, luego habla de orar y nos sube a un tercer escalón al hablarnos de buscar su rostro. Por eso el rey David dijo:
Escudríñame Oh Dios y ve si hay en mí camino de perversidad.
Nuestra nación comienza a sanarse cuando nosotros mismos, quienes conocemos a Dios personalmente no evadimos la confrontación divina luego de humillarnos y orar. En nuestras manos cae tremenda responsabilidad.
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UNA NACIÓN SE SANA CUANDO NOS CONVERTIMOS DE NUESTROS MALOS CAMINOS. “Y se convirtieren de sus malos caminos”

Regularmente cuando leemos esta parte del pasaje, respiramos profundamente y decimos… ¡Bueno… gracias a Dios ya estamos convertidos. Ya no andamos en malos caminos de licor, vicios y maldades!. La verdad es que en este pasaje
Dios acá le habla a su pueblo. Todavía hay malos caminos en medio nuestro. Por eso buscar el rostro de Dios habla de confrontación y cuando Dios mismo nos confronta el único camino que nos queda por delante es la conversión. Conversión es dar la media vuelta y quedar con el rostro hacía donde estaba la espalda.
Cambio de espíritu, caminos, mentalidad y conducta.
• Los Cristianos determinamos el estado del pueblo de Dios y de la nación.
• Somos la sal de la tierra. Somos la luz en medio de la oscuridad.
• ¿De cuales males caminos tenemos que convertirnos?

CONVERSIÓN DE LAS SEIS “A” DEL LIDERAZGO.

• ARROGANCIA. Orgullo, vanidad, Indiferencia. Insensibilidad y orgullo religioso.
• AUSENTISMO. Ausentismo de las personas, los lugares y las posiciones, deberíamos estar para hacer la diferencia. Damos la espalda para ver el deterioro que nos rodea y al dar la espalda a la realidad de nuestro pueblo, le damos la espalda a Dios, porque Dios está en el y con el pueblo.
• AUTOSUFICIENCIA. Creemos que podemos salir solos adelante aunque el ambiente alrededor se deteriora. Creemos que sin orar por nuestra nación, nosotros mismos podemos escapar de el torbellino que se cierne sobre todos nosotros.
• ANEDONIA. Perdida del placer en las cosas naturales de la vida. Y al perder el placer en la forma sana, nos hemos vueltos adictos para poder sentir mayor placer pero la verdad es que no disfrutamos de nada porque nos hemos esclavizado a la comida, los vicios, la Televisión, el trabajo. Nos hemos conectado adictamente a los aparatos y nos hemos desconectado de Dios, la familia, los amigos y nuestro pueblo.
• ADULTERIO. (Pornografía, Adicciones sexuales, Pecado oculto). El sexo se ha convertido en nuestro dios. Los hogares aún de los creyentes se han resquebrajado y no sentimos el dolor del arrepentimiento.
• AMARGURA. Resentimientos sin resolver. Perdida de perdón. Lamentamos el ayer y no disfrutamos del presente mientras enturbiamos las aguas del futuro. De todo eso tenemos que convertirnos. Hemos divido los pecados en pecados elegantes y pecados de bajo calibre, cuando pecado es pecado delante de Dios. Nuestros pecados que nos dominan son los mismos pecados que han hundido a nuestra nación pero en mayor escala. Es por eso que Dios nos confronta y nos pide conversión.
¿Cuáles son las promesas de Dios si nos humillamos, oramos, buscamos su rostro y nos convertimos?
“Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma”.
Arthur Miller (1915-2005) Dramaturgo estadounidense.

RESULTADOS DE ESTAS CUATRO ACCIONES NUESTRAS:

1.- DIOS OIRA. “ entonces yo oiré desde los cielos”. Dios promete oírnos. No hay ninguna duda que Dios abre su oído a la oración de sus hijos.
¿Acaso no oirá el que nos puso las orejas, ni podrá ver el que nos formó los ojos? Salmo 94:9
La seguridad de ser escuchados por Dios mismo es la más grande seguridad que los humanos tenemos. “Oración es el contacto entre la tierra doliente y el Dios de toda esperanza”.

2.- DIOS PERDONARÁ. “Y perdonaré sus pecados”.
Por tu gran amor, te suplico que perdones la maldad de este pueblo, tal como lo has venido perdonando desde que salió de Egipto. El Señor le respondió:—Me pides que los perdone, y los perdono. Números 14:19,20 .
Increíble seguridad de perdón, El Padre Eterno nos revela. Dios nunca da la espalda a quién con sencillez de niño pide perdón.
Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados. Salmo 32:1
Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al Señor», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado. Salmo 32:5

Y ahora llegamos a la médula de todo este proceso divino hacia la nación.

3.- DIOS SANARÁ LA NACIÓN. “ y sanaré su tierra”
“Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti! Alza los ojos, mira a tu alrededor: todos se reúnen y acuden a ti. Tus hijos llegan desde lejos; a tus hijas las traen en brazos. Verás esto y te pondrás radiante de alegría; vibrará tu corazón y se henchirá de gozo; porque te traerán los tesoros del mar, y te llegarán las riquezas de las naciones. Te llenarás con caravanas de camellos, con dromedarios de Madián y de Efa. Vendrán todos los de Sabá, cargando oro e incienso y proclamando las alabanzas del Señor.
Tus puertas estarán siempre abiertas, ni de día ni de noche se cerrarán; a ti serán traídas las riquezas de las naciones; ante ti desfilarán sus derrotados reyes. La nación o el reino que no te sirva, perecerá; quedarán arruinados por completo.
Aunque fuiste abandonada y aborrecida, y nadie transitaba por tus calles, haré de ti el orgullo eterno y la alegría de todas las generaciones. Te alimentarás con la leche de las naciones, con la riqueza de los reyes serás amamantada. Sabrás entonces que yo, el Señor, soy tu Salvador; que yo, el Poderoso de Jacob, soy tu Redentor.
En vez de bronce te traeré oro; en lugar de hierro, plata. En vez de madera te traeré bronce, y en lugar de piedras, hierro. Haré que la paz te gobierne, y que la justicia te rija. Ya no se sabrá de violencia en tu tierra, ni de ruina y destrucción en tus fronteras, sino que llamarás a tus muros “Salvación”, y a tus puertas, “Alabanza”. Isaías 60.

4.- LOS OJOS, LOS OIDOS Y EL CORAZÓN DE DIOS ESTARÁ CON NOSOTROS CONTINUAMENTE.
Mis ojos estarán abiertos, y mis oídos atentos, a la oración que se haga en este lugar; pues ahora he elegido y santificado esta Casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.
El Señor su Dios es quien la cuida; los ojos del Señor su Dios están sobre ella todo el año, de principio a fin. Deuteronomio 11:12.
Caminemos hacia esa conversión genuina, primero de nosotros mismos y luego de nuestra nación.

Te invito para que leas conmigo esta oración escrita por Jimmy y Carol Owens:
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ORACIÓN DE ARREPENTIMIENTO DE LA IGLESIA.
Padre nuestro que estas en los cielos. Nos sentimos tristes por la situación de nuestra nación, reconocemos que esto se debe en parte a nuestra posición que hemos mantenido como iglesia en nuestra sociedad.
Porque hemos tolerado la impureza en la iglesia, nuestro testimonio ha sido paralizado.
Por nuestro silencio mientras las voces de rebelión han crecido en nuestra nación.
Por nuestra apatía tenemos injusticia en nuestras cortes y crimen en nuestras calles.
Por nuestras divisiones, hemos sido tan débiles espiritualmente para detener las manifestaciones del diablo. Perdónanos Señor.
Perdónanos porque por nuestras trivialidad y pequeñez doctrinal hemos presentando una imagen desagradable y fea de Cristo que no es la real mientras el mundo quiere conocer al Cristo Real.
Hemos llegado a ser un pueblo sin poder por confiar en nuestros propios programas, nuestros recursos y tradiciones en vez de ser guiados por tu Espíritu. Hemos mentalizado la religión a unas pocas horas a la semana en vez de ser una fuerza en nuestras vidas. Nos hemos convertido en idolatras al poner otras personas o cosas en lugar de ti.
Perdonamos por tolerar el mal y ser amigos del mundo, comprometiendo nuestro llamado alto y santo.
Por temor de ofender al mundo con nuestra protesta tenemos la pornografía en nuestras salas de la casa, tenemos herejía y perversión siendo enseñada en nuestras escuelas y abortos en nuestras clínicas.
Hemos permitidos que los hombres de la Iglesia sea infieles con las jovencitas de la misma y nuestras mujeres expongan sus cuerpos de manera provocativa en los púlpitos.
Señor sabemos que es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios. Pero nosotros queremos juzgarnos nosotros mismos para no esperar que tú nos juzgues. Oye nuestra confesión Señor y restaura lo que hemos perdido por el pecado.
Haznos hambrientos de tu palabra y poderosos en la oración. Ayúdanos a abandonar todo lo que te ofende.
Despierta a tu pueblo para el ministerio de la oración y al ayuno por nuestra nación, con autoridad, confianza y poder.
Que volvamos a ser la sal y la luz en nuestro corrupto y oscurecido mundo. Que la justicia y la santidad preserve nuestras iglesias y nación. Amén.

(Oración tomada del libro Restoring a Nation´s Foundation) Jimmy and Carol Owens.

ORACION EFECTIVA


Debemos entender lo que estamos haciendo al presentar los proyectos, pues al hacerlo delante de Dios, no es algo que debamos dejar al azar. La gran mayoría tenemos proyectos que hemos estado meditando concienzudamente; unos, han
visto el cumplimiento de sus proyectos anteriores aún después de transcurridos los años, pero a otros, Dios no les ha respondido todavía.

Como institución también podemos presentar proyectos. El año anterior presentamos al Señor el proyecto de la compra del terreno donde llevamos congregándonos por más de diez años. Le pedimos que aparejara el camino y pudiéramos encontrar al respectivo dueño. Y efectivamente, Dios respondió a nuestra necesidad y nos permitió conocer a este hombre que resultó ser una excelente persona.
Empezamos por proponerle acuerdos para la compra y en este proceso hemos visto la respuesta de Dios durante este tiempo.
Usted puede tener su petición específica… su proyecto específico, sea material, emocional o espiritual, recuerde que Dios está interesado en todo lo concerniente a su vida.
Al conocer los anhelos que hay en los corazones de las personas, nos llenamos de emoción al saber que las Sagradas Escrituras pueden mostrarnos lo que Dios quiere en cada una de estas áreas; cómo quiere transformarlas para así responder
a cada petición de bendición presentada.
Dios nos entrega algunos principios para la oración por proyectos específicos, a través de la historia de un hombre que usted encontrará en el primer libro de Crónicas, capítulo cuatro, versículos nueve y diez. Veamos:
“Jabés fue más importante que sus hermanos. Cuando su madre le puso ese nombre, dijo: “Con aflicción lo he dado a luz”. Jabés le rogó al Dios de Israel: “Bendíceme y ensancha mi territorio; ayúdame y líbrame del mal, para que yo no padezca aflicción”. Y Dios le concedió su petición”.
Principio 1. Una Vida Integra.
“Jabés fue más importante que sus hermanos…”. 1 Crónicas. 4:9a
Escudriñando cuidadosamente allí usted encontrará un gran secreto.
Entre estas genealogías, las que componen la mayor parte del texto del capítulo cuatro, usted se encontrará con listas extensas de nombres inimaginables; pero en escasos ocho renglones, hallará la historia un hombre que tenía una vida íntegra. Este especial hombre se llamaba Jabés.
La Escritura habla muy poco de él. Dice que era una persona importante, más importante que sus hermanos. En otras versiones de la Biblia dice que era el más ilustre (Versión Reina Valera 60). Lo interesante aquí es el énfasis en una vida íntegra.
Vemos a Jabés, recibiendo reconocimiento en las Sagradas Escrituras así como lo hacen con Moisés, cuando dicen que era un hombre muy manso, más manso que todos los hombres de la tierra. También lo dicen de David, al afirmar que era un
hombre conforme al corazón de Dios, y de Jabés, dice que era más ilustre que todos sus hermanos, era más importante. La Palabra resalta la integridad de Jabés en la introducción de su pedido a Dios.

Jabés es un creyente anónimo, entre un sinnúmero de personas que perseveraban en agradar a Dios. Jabés nos representa, puede ser hombre o mujer. Jabés, puede ser usted. Para presentarle proyectos a Dios; sean individuales, de familia, de empresa, de iglesia, de ministerio, cualquiera sea el tipo de proyecto, en primer lugar, debemos revisar nuestra vida y si vemos algo oscuro, tener la valentía de reconocerlo delante de Dios, porque es el único que puede perdonarlo todo y, además, quiere hacerlo.

¿Para qué debemos hacer esto? Para poder entrar en su presencia, pues Dios no soporta la falta de integridad.
Por esta razón, Él dio la sangre de su Hijo, para que aquel que haya pecado pueda confiar en el derramamiento de la sangre del Cristo como pago total por todos sus pecados, no sólo los que hayamos cometido, sino los que estemos cometiendo y los que vayamos a cometer.
Cada uno debe examinarse a sí mismo, como dice el apóstol Pablo: Para podernos presentar limpios delante de Dios, con una vida íntegra.

Vimos que Jabez tenía una vida integra. Ahora continuamos con la segunda característica. Lo que llamamos una marca generacional.
“…Cuando su madre le puso ese nombre, dijo: “Con aflicción lo he dado a luz””.
1 Crònicas. 4:9b
Su vida no fue fácil, pues traía una marca generacional sobre ella.
Su madre sufrió mucho en el parto, a tal punto que decidió llamar a su hijo Aflicción, pues eso traduce su nombre: Con aflicción lo he dado a luz. Puede usted imaginarse el decreto constante sobre su vida llamándole desde pequeño Aflicción:
¡Aflicción tiene gripa!, ¡a Aflicción hay que llevarlo al pediatra!, ¡Aflicción está llorando! Cuando llegaba a un sitio lo saludaban: ¡Hola Aflicción!
Las aflicciones pueden venir por una marca generacional, pueden venir provocadas por enfermedades, ruinas, traiciones, etc.

En los seminarios de liderazgo financiero que compartimos, encontramos situaciones negativas en el campo de los negocios que vienen como herencias de este tipo.
Pueden ser facetas emocionales…“Esta vida es muy dura”, “Nosotros nunca hemos tenido nada”, “Si conseguimos algo, alguien vendrá a robárnoslo” y así sucesivamente.
El problema no se originó en nosotros, en muchas ocasiones, el problema tiene una raíz generacional.
No debemos tolerar las aflicciones, podemos cambiarlas en bendiciones. Jabés decidió que no viviría más bajo ese estigma. Dios lo ayudó y nos ayudará a nosotros.
Si su nombre es Dolores Amargos, hay algo que revisar; tal vez refleje mucho de su situación, recuerde, lo que confesemos sobre nuestras vidas eso vendrá. El llamado no es a hacer cambios en su nombre, el llamado es a evaluar si a través
de la línea familiar hemos recibido una marca generacional y tener cuidado al tomar las decisiones que, indudablemente, traerán sobre los descendientes aflicción o bendición.
No debemos tolerar las aflicciones, podemos cambiarlas en bendiciones.

La marca generacional puede evidenciarse en el campo de la salud. Hay familias en las que una enfermedad ha sido repetitiva y se ha venido dando en parientes y anteriores generaciones, ahora, usted está empezando a sufrir de esa misma aflicción.

La marca se da en la división familiar a través de fracasos sentimentales o matrimoniales. Problemas en la crianza de sus hijos o en la relación con sus padres y ahora usted está pensando: “Bueno, esa es la marca generacional que me tocó y no puedo hacer nada”. En su contexto social, hay personas que lo determinan para que no pueda avanzar, diciéndole: “No puedes cambiar”, “nadie se ha sanado de eso” o “¿no ves que todo va empeorando?”. ¿Conoce este tipo de personas? Hablan de sus propias marcas generacionales. No se deje marcar usted por las marcas generacionales de otros. Oramos para que pueda examinar con la dirección del Espíritu Santo, sí hay marcas generacionales que estén implantando aflicción en su vida y sí lo que usted quiere en su proyecto es un cambio, empezar de nuevo, cambiar su manera de vivir, cambiar en las relaciones sentimentales, asumir esa nueva relación que Dios le ha dado, es indispensable romper con esas marcas generacionales.

FICCION VS REALIDAD


En la vida, todo es hierba. El idioma hebreo sencillamente minimiza nuestra preocupación egoísta con la significancia. Es el auge del momento. Una vez que alcanzamos el éxito (veamos, ¿Cómo medimos esto ahora?), nos dicen que debemos movernos hacia lo significativo. Usualmente eso significa una salida grandiosa, no un gemido debilucho. Pero la vida no es ficción, y muchas, muchas veces lo que pensamos que era justo resultó malo.

La perspectiva bíblica es un poco más confrontantiva. Realmente no conoces el significado de tu vida hasta que mueres. ¿Por qué? Porque solo Dios sabe cómo encaja todo. Desde este lado de la tumba, todo es hierba. Va y viene, y en mil años, nadie sabrá que exististe. ¡Qué grande es la significancia!

¡Pero espera! Aun hay más (como dice el anuncio). Quizás no vemos más que la hierba floreciente y desvanecedora, pero Dios si lo ve. Él ve exactamente como cada uno de Sus hijos encaja en Su plan majestuoso. Él ve el significado eterno de cada decisión que tomamos.

Que nuestros ojos no sean capaces de ver más allá del nivel del suelo no significa que Él sea incapaz de ver el horizonte celestial. Sí tenemos significado. Pero usualmente no tenemos idea de cuál es. He aquí por qué. Al final de todo, debemos confiar en que Dios sabe cómo encaja todo. Debemos aprender a simplemente ser obedientes y dejar de insistir en que todo sea lógico. A fin de cuentas, no somos personajes en una novela.

La hierba (khatsir en hebreo) tiene dos características importantes en el mundo bíblico. La primera es comida para animales. ¿Por qué es tan importante? Porque Dios es quién provee el heno, la hierba y lo que sustenta a los animales – y que al final nos sustenta a nosotros. Él es el creador de la semilla.

El Señor manda la lluvia. Él provee la tierra. La hierba es Su bondad en despliegue de alfombra verde. La próxima vez que cortes la hierba, puedes pensar en tu encuentro cercano con la gracia común.

La segunda característica importante es la fragilidad de la hierba. Aquí hoy – mañana no. Como metáfora de la vida, es un recordatorio constante de nuestra contingencia existencialista. Solo mira la hierba y déjala hablar. “Ustedes no son dioses. Solo caminas en la alfombra de Dios. Ten cuidado como caminas.”

La vida no es ficción. Está bien si no siempre comprendemos. Pero eso no significa que no sé lo que haré. La obediencia viene antes de la comprensión. ¿Cierto?

EL PODER DEL PERFECTO AMOR


El apóstol Juan escribió: "El perfecto amor echa fuera el temor" (1 Juan 4:18). Cuando el escritor utiliza la palabra "temor", se refiere a esa clase de inseguridad que produce el terror, el miedo y el temor ciego, tal como un esclavo se siente cuando es desobediente ante el látigo en las manos del amo cruel. Donde hay perfecto amor, no existe el temor.

El amor construye confianza. Las manos amorosas acarician, no golpean. El poder del verdadero amor es inmensurable. Lo que hace falta en el mundo para destruir el temor es el amor perfecto.

Hay otra expresión que el apóstol San Pablo le dice a su discípulo Timoteo al escribirle su segunda carta: "Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio" (2 Timoteo 1:7 DHH). Otra traducción de la Biblia usa la palabra "cobardía" en lugar de "temor". El temor produce cobardía, lo que nos impide tener un espíritu de aventura y nos paraliza ante las posibilidades. Pablo deseaba animar a Timoteo a descubrir que no era necesario dejarse dominar por el temor, sino que podía dominarse a sí mismo a través del dominio propio que viene de estar bajo la poderosa influencia espiritual de Dios.

De la misma manera, Dios desea que usted y yo descubramos esa misma enseñanza. Dios desea que sepamos que se puede vivir libre del espíritu de temor, caminar en amor, en poder y en dominio propio. Si permitimos que el verdadero amor de Dios inunde nuestras vidas, nunca más seremos esclavos del miedo. El temor paraliza a las personas y es un obstáculo que entorpece el camino rumbo a ser un campeón, y nos impide alcanzar los sueños que Dios nos ha programado para conquistar nuestra tierra prometida.

En el Antiguo Testamento encontramos la gran historia de la liberación del pueblo de Israel. Por cientos de años habían vivido bajo el reinado esclavizante de los faraones egipcios. Finalmente, gracias al gran liberador Moisés, pudieron salir de esa situación y comenzar el camino rumbo a su Tierra Prometida. La tierra que por mucho tiempo había sido de sus padres, pero que al mudarse a Egipto habían perdido, ahora la habitaban sus enemigos. Al acercarse a su vieja patria, enviaron a doce espías para que investigaran el lugar. Diez de los espías regresaron paralizados por el miedo. El temor los afectó tanto que decían que las personas que habitaban en aquella tierra parecían gigantes y que era imposible vencerlos. Lograron convencer a todos que entrar a esa tierra era una tarea imposible y que debían desistir de hacerlo. Solo los espías Josué y Caleb regresaron con la fe suficiente para entrar y tomar posesión de lo que era suyo por promesa y herencia de Dios. Sin embargo, no tuvieron la fuerza suficiente para convencer a todos que podían tomar aquella tierra. Pasaron cerca de cuarenta años antes de lograr ese cometido. Cuando entraron, de los doce espías originales, sólo quedaron estos dos gigantes de la fe. Todos los demás murieron en el desierto sin haber probado la Tierra Prometida, como lo hace tanta gente que nunca cumple sus sueños. Prefieren creerle al temor y morir en su desierto personal que atreverse a creer que pueden tomar posesión de lo que Dios les ha prometido.

¿No entrará usted su tierra prometida a causa del temor? Es importante que sepamos que el temor es una herramienta en manos del enemigo de nuestra alma para detener nuestra bendición. No le tenga miedo al miedo. Posea su "tierra prometida". Destruya el temor poniendo el perfecto amor en su vida y verá como todo cambiará.

NO LUCHES CONTIGO


Cuando comenzamos a hacer guerra espiritual, debemos recordar que los adversarios con quienes luchamos son Satanás y sus demonios, no sangre y carne: es decir, no son otras personas. Probablemente nuestra mayor guerra es la que hacemos contra nosotros mismos, el conflicto que nace de comparar el lugar donde estamos espiritualmente con aquel donde consideramos que deberíamos estar.

Podemos lidiar, pensando que debimos haber alcanzado más de lo que hemos logrado en la vida; sentir que hemos fracasado en lo financiero y otras cosas más. Pero la realidad es ésta: No cambiaremos nada frustrándonos o peleando. Sólo Dios puede pelear nuestras batallas y triunfar. Estas luchas son diferentes, pero no dejan de ser batallas y deben ser manejadas de la misma forma que se maneja el resto de ellas.

Se hace muy difícil llegar al punto donde podamos ser honestos con nosotros mismos acerca de nuestras faltas y pecados, nuestras incapacidades y fragilidades. Y a la vez saber que estamos bien con Dios, porque Jesús nos hizo perfectos cuando se entregó, murió y se levantó de los muertos por nosotros. Quiénes somos en Cristo es diferente de lo que hacemos, y una cosa no se debe confundir con la otra.

La salvación es la más grande de nuestras bendiciones. Aunque creo que muchos cristianos irán al ciélo sólo porque han nacido de nuevo, pero que nunca disfrutarán del viaje, pues no aprendieron a disfrutar ni de sus propias vidas ni de Dios.

La razón por la que nunca disfrutan de Dios, es porque sienten que Dios no está complacido con ellos, y que hasta está enojado por sus flaquezas. Luchan continuamente consigo mismos.

Nosotros podemos ser cambiados mientras adoramos y contemplamos a Dios; no en cómo nos vemos a nosotros mismos, lo que destacaría nuestras muchas flaquezas, sino en cómo lo vemos a Él.

Yo anhelo cambiar y estoy segura de que usted también lo desea. Quiero ver cambios en mi conducta. Quiero tener un continuo progreso. Por ejemplo, tener más estabilidad emocional, una mayor medida de amor cristiano, y todo lo demás que constituye el fruto del Espíritu. Quiero ser amable y benigna con las personas, aunque no me sienta bien o no tenga un día particularmente bueno. Aun cuando las cosas se tornen contra mí y nada me salga bien en la vida, quiero seguir siendo una persona estable y reflejar el carácter de Cristo Jesús. (No podemos hacerlo en nuestras fuerzas, pero se nos ha dado al Espíritu Santo para auxiliamos en nuestro empeño de ser como Jesús. Recuerde que nosotros nada podemos hacer.

Mediante el poder del Espíritu Santo que está en nosotros, podemos ser capaces de reflejar dulzura, bondad y amabilidad, aunque las cosas no sean como esperamos. Somos capaces de mantener la calma cuando todo a nuestro alrededor parece darse vuelta, cuando todo parece conspirar contra nosotros para hacemos impacientar, enojar y perder la serenidad.

No malgaste su vida tratando de cobrarle a alguien lo que esa persona no podrá pagarle. Dios nos dice que Él será nuestro Defensor, Galardón y nuestra Recompensa. Inclusive, promete resarcimos de nuestros problemas pasados con doble bendición, pero debemos poner nuestra confianza en Él y no tratar de solucionar las cosas por nosotros mismos.

La cantidad de tiempo que requieren los cambios dependerá de:

1) cuánto tiempo nos tome reconocer ante Dios que tenemos el problema que Él dice que tenemos;

2) cuánto tiempo nos lleve dejar de dar excusas o de echarles la culpa a otros;

3) cuánto tiempo le demos vueltas a la situación, tratando de cambiarla nosotros mismos;

4) cuánto tiempo pasemos estudiando Su Palabra y adorando.

Él hará un buen trabajo si nos ponemos en Sus manos.

PAZ, GRACIA Y GLORIA


Hay muchos que siempre están mirando hacia atrás del camino, y lamentándose de los problemas por los que han pasado; ellos siguen cargando los cuidados y ansiedades que se les ha pedido que entreguen, y están siempre mirándolos.

Así que hay una gran diferencia entre la ley y la gracia. “Estando justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos acceso por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos regocijamos en la esperanza de la gloria de Dios” (Romanos 5:1-2).

Hay tres cosas preciosas aquí: la paz para el pasado; la gracia para el presente; y la gloria para el futuro.

No hay ninguna PAZ hasta que nosotros vemos la obra terminada de Jesucristo, hasta que podemos mirar atrás, y ver la Cruz de Cristo entre nosotros y nuestros pecados. Cuando vemos que Jesús fue “el fin de la ley para justicia” (Romanos 10:4); que Él “gustó la muerte por cada hombre” (Hebreos 2:9); que Él “sufrió el Justo por los injustos” (1 Pedro 3:18), entonces viene la paz. Tenemos luego “la GRACIA en la cual estamos firmes”.

Hay abundancia de gracia para nosotros tanto como la necesitemos, día tras día, y hora tras hora.

Luego hay GLORIA para el tiempo por venir. Una gran cantidad de personas parecen olvidarse que lo mejor está delante de nosotros. El Dr. Bonar dice que todo lo que está adelante del verdadero creyente es “glorioso”. Este pensamiento se afirmó en mi alma; y empecé a buscar sobre el tema, y a ver lo que podía encontrar en la Escritura que fuese glorioso en el futuro. Encontré que el reino que vamos a heredar es glorioso: nuestra corona será una “corona de gloria” (1 Pedro 5:4); la ciudad que vamos a habitar es la ciudad de los glorificados; las canciones que vamos a cantar son las canciones de los glorificados; vamos a llevar vestidos de “gloria y belleza”; nuestra sociedad será la sociedad de los glorificados; nuestro descanso va a ser “glorioso”; el país en el que vamos a estar será lleno de “la gloria de Dios y del Cordero”.

Hay muchos que siempre están mirando hacia atrás del camino, y lamentándose de los problemas por los que han pasado; ellos siguen cargando los cuidados y ansiedades que se les ha pedido que entreguen, y están siempre mirándolos. ¿Por qué debemos ir tambaleándonos y titubeando bajo las cargas y cuidados de la vida cuando tenemos tales perspectivas delante de nosotros? Si más adelante hay solamente gloria, nuestras caras deberían relucir todo el tiempo brillantemente. Si un escéptico viniera aquí y mirara los semblantes del público, él encontraría a muchos de ustedes mirando como si solamente estuviera la gloria ante ustedes. Muchas veces me parece como si estuviera en un entierro, las personas se ven tan tristes y deprimidas. Ellas no parecen conocer mucho de la alegría del Señor.

Ciertamente si nosotros estuviéramos mirando directamente hacia la gloria que nos espera, nuestras caras se iluminarían continuamente con la luz del cielo. Nosotros podemos predicar por nuestros semblantes si queremos. Cuando más cerca estemos de esa tierra de gloria -donde estaremos con Cristo- tanta más paz, y alegría, y descanso debemos tener. Si solamente quisiéramos acudir al trono de la gracia, tendríamos fuerza para soportar todos nuestros problemas y pruebas. Si usted tomara todas las aflicciones que la carne ha heredado y las pone sobre cualquiera de nosotros, Dios tiene suficiente gracia para llevarnos derecho sin flaquear.

Alguien ha compilado lo siguiente, lo cual describe bellamente el contraste entre la ley y la gracia:

LA LEY fue dada por Moisés.
LA GRACIA y la verdad vinieron por Jesucristo (Juan 1:17). LA LEY dice: haz esto, y vivirás (Gálatas 3:12).
LA GRACIA dice: vive, y entonces haz esto.
LA LEY dice: págame lo que me debes (Mateo 18:28).
LA GRACIA dice: yo te perdono todo (Lucas 7:42).
LA LEY dice: la paga del pecado es muerte.
LA GRACIA dice: el regalo de Dios es vida eterna (Romanos 6:23).
LA LEY dice: el alma que pecare, ésa morirá (Ezequiel 18:20).
LA GRACIA dice: Quienquiera que cree en Jesús, aunque esté muerto, aun así vivirá; y quienquiera que viva y cree en Él nunca morirá (Juan 11:25,26).
LA LEY pronuncia la condenación y la muerte.
LA GRACIA proclama la justificación y la vida.
LA LEY dice: haz un nuevo corazón y un nuevo espíritu.
LA GRACIA dice: te daré un corazón nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de ti (Ezequiel 11:19).
LA LEY dice: maldito es cualquiera que no permanece en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley para hacerlas (Gálatas 3:10).
LA GRACIA dice: bendito es el hombre cuyas iniquidades son perdonadas, cuyo pecado es cubierto; bendito es el hombre a quien el Señor no imputará iniquidad (Romanos 4:7,8).
LA LEY dice: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza (Deuteronomio 6:4).
LA GRACIA dice: aquí está el amor: no en que nosotros amamos a Dios, sino en que Él nos amó, y envió a Su Hijo para ser la propiciación por nuestros pecados (1 Juan 4:10).
LA LEY habla de lo que el hombre debe hacer para Dios.
LA GRACIA cuenta lo que Cristo ha hecho por el hombre.
LA LEY se dirige al hombre como parte de la vieja creación.
La GRACIA hace a un hombre un miembro de la nueva creación.
LA LEY tiene que ver con una naturaleza inclinada a la desobediencia.
LA GRACIA crea una naturaleza inclinada a la obediencia.
LA LEY exige obediencia por el terror al Señor.
LA GRACIA suplica a los hombres por las misericordias de Dios (Romanos 12:1). LA LEY exige santidad.
LA GRACIA da santidad.
LA LEY dice: condénalo (2 Corintios 3:6-9).
LA GRACIA dice: abrázalo (Lucas 15:20).
LA LEY habla de sacrificios sacerdotales ofrecidos año por año continuamente que nunca podían hacer perfectos a los que los ofrecían (Hebreos 10:1).
LA GRACIA dice: pero este Hombre, después de que ha ofrecido un sacrificio para siempre por los pecados . . . con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados (Hebreos 10:10,14).
LA LEY declara que los que han pecado en la Ley, serán juzgados por la Ley.
LA GRACIA trae paz eterna al alma atribulada de cada hijo de Dios, y proclama la salvación de Dios en
desafío a las acusaciones del adversario. “Él que oye Mi palabra, y cree en Él que me envió, tiene la vida
eterna, y no entrará en el juicio (condenación), sino que ha pasado de la muerte a la vida” (Juan 5:24).

SALUD Y SANIDAD


Muchos cristianos cuando se convierten esperan que no haya adversidades, pero todas lasluchas dejan poderosas lecciones en nosotros puesto que el desierto representa las pruebas y las aguas amargas representan lo amargo del sufrimiento y las enfermedades. En este pasaje aprenderemos cuatro grandes recursos muy útiles para que tengamos una vida de salud y sanidad.


1. LA ORACION. Exodo 15:24-25 “Pero Moisés clamó a Jehová”

¿Qué sucede cuando oramos? Esperamos ser oídos por Dios. Cuando usted le habla a Dios El dice “si me escuchas atentamente”. Exodo 15:26

¿Cómo funciona la oración?

Dios espera nuestra atención. Hay una versión que dice “Si escuchas
escuchando” Nunca puede darse la obediencia a menos que se ponga atención a lo que está diciendo Dios. No podemos pretender que alguien nos obedezca si primero no nos oye. Si Dios le dice a su pueblo así es porque escuchar es algo que debemos aprender. Cuando oramos debemos estar atentos porque Dios ya mostró un madero: la cruz, que indica que ya fue respondida tu oración. “Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina“. Salmo 107.20

Activa ese poder del Espíritu que ya está en ti. Romanos 8:11 Dentro de nuestro cuerpo mortal está ya el poder de la resurrección para sanarnos, pues la medicina no sana, sino que provoca una reacción en el cuerpo para que el cuerpo se renueve a sí mismo. Esto es lo que hace la Palabra de Dios: activa dentro de nosotros la semilla y entonces nuestro cuerpo se llena de vigor y vida.

2. REVELACION. Exodo 15:25

Una revelación es algo que Dios te muestra, una solución ante un problema determinado, la salida. Jehová râphâh: Sanador, doctor de cabecera. Exodo 15.26 “Yo soy el doctor que te sigue sanando”. La intención del Señor es que tengamos salud, no que estemos siendo sanados.

• Cómo mantener tu salud:

1. Sana tu alma. 3 Juan 1: 2
2. Decide ser sano. Las elecciones correctas traen vida, salud y prosperidad.
Por eso se nos hace el llamado a decidir sabiamente en Deuteronomio
30:19 “He puesto delante de ti la vida y la muerte, escoge tú la vida”.

Muchos no pueden escoger vivir porque:

• Son personas con su autoestima tan baja y lastimada.
• El alma del ser humano es muy compleja y hay personas a quienes les gusta ser víctimas de los demás.

3. CONVICCION Exodo 15:25 “lo echó en las aguas y las aguas se endulzaron”

Toda persona debe estar convencida de lo que cree. La convicción nos hace creer cosas que parecen locura, pues ¿quién creería que las aguas amargas se convertirían en agua dulce con un madero? Dios ordena que hagamos cosas que no van a parecer lógicas, que no tienen sentido. Tus convicciones te hacen pararte sobre lo que Dios dice. Todos pasamos por momentos de tristeza de dolor o enfermedad; sin embargo, lo amargo solo se convierte en amargura si te lo tragas; la convicción de la Palabra trae a tu vida respuesta y cambia tus amarguras en dulzura. La convicción de lo que crees sana tu cuerpo, tus finanzas, tu matrimonio, todo se puede sanar con el poder
de Dios.

4. CONFESION. Exodo 15:20-24”Yo soy Jehová tu Sanador”

Muchos no sanan porque rápidamente pasan de la adoración a la murmuración; esa es la naturaleza humana, Juan 3:6. Es muy difícil tener vida de salud y sanidad cuando cambiamos demasiado pronto de la adoración a la murmuración; en la iglesia estamos adorando y solo pasamos la puerta hacia la calle y empezamos a pelear, gritar y maldecir. Por eso es importante que aprendamos a confesar lo que Dios dice: confesar: decir lo mismo. Romanos 10:8-10, Mateo 8:17, Proverbios 4 20-22
La confesión constante de la Palabra trae salud y medicina a nuestras vidas.

Exodo 15:27 “Llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas”

• Elim representa el descanso.
• El madero (la cruz de Cristo) sigue vigente trayendo salud hoy