VIOLENCIA CONTRA LA MUJER


El 17 de diciembre se cumplirán 16 años desde que la ONU declaró el 25 de noviembre “Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer”. La fecha fue elegida en honor a las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana. Éstas fueron brutalmente asesinadas, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo (1930-1961). 

Lejos de extinguirse, la violencia física, sexual, psicológica y económica contra las mujeres sigue afectando a familias y comunidades de todo el mundo. A la cabeza de este desastre se encuentra, según los informes de la ONU, la República Democrática del Congo, en donde se reportan más de 1.100 violaciones al mes. Se cree que más de 200.000 mujeres han sufrido la violencia sexual desde que se inició el conflicto armado. ¿Tenemos los cristianos algo que decir al respecto? 

Otro gran problema a nivel mundial, relacionado con la violencia hacia la mujer, es la trata de personas. Se calcula que entre 500.000 y 2.000.000 de personas son traficadas anualmente sufriendo violaciones, prostitución, mano de obra forzada, esclavismo o servidumbre. ¿Qué puede hacer la Iglesia frente a este desastre? 

En Estados Unidos, el costo de la violencia doméstica entre la pareja sobrepasa los 5,800 millones de dólares al año. Un estudio de 2004 en el Reino Unido estimó el total de los costos directos e indirectos de la violencia doméstica, incluidos el dolor y el sufrimiento, en 23,000 millones de libras esterlinas al año ó 440 libras por persona. 

¿Es importante hablar en nuestros círculos íntimos de esta catástrofe humana? En España, a fecha 2 de noviembre de 2015, desgraciadamente se han registrado 41 casos de víctimas mortales por violencia de género. De éstas, 25 son españolas y 16 extranjeras. La edad en la que se concentran la mayoría de los casos es entre los 21 y los 50 años. La Comunidad de Valencia es la que más casos presenta, seguida de Andalucía, Cataluña y Galicia. Esta triste realidad ha dejado, este año, un total de 39 menores huérfanos. El autor de El sanador herido, Henry J. M. Nowen, afirma que un distintivo de las próximas generaciones de jóvenes será la carencia de padres; es decir, no afirma que los jóvenes no tendrán padres biológicos sino que éstos, en general, dejarán de ser un modelo y una referencia para sus hijos. En la actualidad, 6.168 personas cumplen condena en las cárceles españolas a causa de la violencia de género. Entre los años 2007 y 2015 se han atendido en España más de 537.849 llamadas de auxilio por teléfono. 

¿De dónde procede todo este mal?   JESÚS COMO MODELO A SEGUIR Afirma Herbert Lockyer que “la mujer supera al hombre en su capacidad para soportar el maltrato, la tristeza, el dolor y la separación. A lo largo de la historia el hombre ha tratado a la mujer como muy inferior a causa del orgullo, la ignorancia o la perversión moral y como consecuencia la ha esclavizado y degradado”. Sin embargo, continúa diciendo el autor “con la venida de Cristo, surgió una nueva era para la mujer y dondequiera que él es exaltado, la mujer tiene su parte”. ¿Está aquí la solución? ¿Dejó Jesús de Nazaret un modelo digno de seguir? Personalmente creo que sí. Jesús juzga igual al hombre y a la mujer, sin hacer distinción; ¿hace esto la justicia actual? La teóloga Carmen Bernabé Ubieta habla del comportamiento ejemplar de Jesús enfatizando que Jesús rompe los tabúes de su época y mantiene una amistad profunda con Marta y María; y conversa públicamente con la samaritana, a pesar de la enemistad entre los judíos y los samaritanos; ¿dialogamos abiertamente con aquellas culturas y religiones que son opuestas a las nuestras? Basta leer los evangelios para darnos cuenta de que él no sólo no despreció nunca a ninguna mujer, fuera cual fuera la condición social de la misma sino que además luchó contra las injusticias de su tiempo en defensa de la mujer, exponiéndose ante las miradas machistas de los demás. Poco le importó que una prostituta le lavara los pies con perfume. No es de extrañar, entonces, que el maestro tuviera entre sus seguidores a un gran número de mujeres. 

Como bien afirma la teóloga Ana Cristina Villa Betancourt, Jesús muestra a través de su trato con la mujer cómo ésta reflexiona sobre la verdad con entusiasmo, también su capacidad para acoger, para presentir un peligro y anticipar una respuesta generosa o, entre otras más, su capacidad para responder y transmitir una información importante. En definitiva, Jesús no dignifica a la mujer porque entiende que ella ya es digna, al igual que el hombre, no por méritos propios sino por ser humana, es decir, por ser creación de Dios. Desde esta posición, Jesús plantea siempre una acción muy creativa, en general, en su trato con el ser humano y, en particular, en su trato hacia la mujer. Cuando un grupo de religiosos quiere apedrear a una mujer porque ésta ha adulterado, Jesús da un paso al frente y se coloca entre ellos y la mujer; no los amenaza, tampoco les grita ni les hace aspavientos. Se agacha y piensa, escribe en la arena (alguien dice que escribe los pecados de los que la acusaban) y les hace reflexionar a través del arte de la duda y del diálogo: “¿estáis vosotros libres de pecado?”. ¿Reaccionamos nosotros como Jesús? ¿Cuestionamos el origen de las acusaciones? ¿O nos dejamos llevar por una injusta tradición caiga quien caiga? El dolor producido por la muerte injusta de muchas mujeres ha generado odio y rencor entre muchas personas. Éstas, lejos de buscar aferrarse a un modelo que no repita los mismos errores que el machista, proponen un feminismo hembrista que luche contra los abusos del machismo. 

En este sentido, la conocida escritora feminista Doris Lessing afirma: “Estoy desconcertada por el desprecio automático en la confrontación con los hombres que ya se convirtió en parte de nuestra cultura”. ¿Se es más mujer por el hecho de humillar a los hombres? No. Tampoco los hombres son mejores o más hombres por degradar a la mujer. El psiquiatra Augusto Cury lo explica así: “somos una especie única e inteligente, sin embargo, desgraciadamente nos dividimos, discriminamos y excluimos”. 

Jesús dejó un modelo establecido sólo para valientes, fueran hombres o mujeres. En definitiva, un modelo para personas que no estaban dispuestas a abanderar cualquier moda o costumbre social impulsada por la frustración y el cáncer de la discriminación.

SI NO ES DE DIOS, DÉJALO IR

En Mateo 6, Jesús está hablando a la multitud, y le decía que los tesoros de la tierra son atacados por varios elementos: La polilla, el orín – o el moho – y los ladrones. El problema en Mateo capítulo 6 es que lo terrenal no perdura; su problema era de durabilidad.
Cuando vamos al Génesis, vemos que Dios resuelve los problemas de la tierra, y los resuelve con cosas materiales, pero con una diferencia: Esas cosas materiales que Dios creó sí tienen durabilidad. Todavía hoy hay peces, existen los mares, existe la tierra, existen los animales, existe el hombre, hay semillas, hay plantas.
En Génesis, Dios resolvió los problemas de la tierra con elementos materiales, pero con durabilidad. Pero el capítulo 6 del libro de Mateo se ha utilizado para exaltar la pobreza, para glorificar la falta de recursos, se ha utilizado como excusa para que no haya acumulación, para que no haya prosperidad en nuestra vida, para que no pidamos cosas materiales al Señor.
El mensaje del Señor va en contra de esos principios que han sido dañados, que han sido adulterados, y que han sido la razón por la cual hay tanta gente en las iglesias con mentalidad de pobreza. Una tercera parte de la Biblia está dedicada a hablar de las riquezas, está dedicada a hablar de las cosas que la gente define como terrenales, como que no sirven, como que no deben tener valor en nuestra vida. Una tercera parte de la Biblia habla acerca de tu dinero, de la prosperidad material.
Mateo no dice: Una casa es un tesoro terrenal, y un hogar es un tesoro en el cielo. La diferencia que nos hace la escritura entre un tesoro y el otro es acerca de la durabilidad. Y hay tesoros que tenemos en nuestra vida que, para determinar si son de Dios o no, la diferencia es su durabilidad. No lo que es, sino cuánto dura.
Mateo capítulo 6 nos está hablando de tesoros en la tierra, pero con características de cielo.
Independientemente de que hablemos de casa, carro, negocios, dinero; las cosas que tenemos en la tierra, sí, por definición, son materiales, porque ocupan espacio, pero lo importante es que tus tesoros no tengan características de tierra, sino que tengan características de cielo.
En la tierra, podemos tener tesoros, con características de cielo.
Y, ¿cuáles son esos tesoros? Esos tesoros son aquellos que tienen durabilidad, y que son creados como fue creado todo lo material que se creó en Génesis capítulo 1. Todo lo que se creó en Génesis 1 fue material, fue creado para la tierra, y tiene durabilidad, y esa durabilidad se debe a que no fue creado con instrumentos de hombre, sino que fue creado con la palabra de Dios.
Una cosas es tener una casa, y otra cosa es tener la casa que Dios te dio. Una cosa es tener un negocio, y otra cosa es tener el negocio que Dios te dio. Porque un negocio puede ser un tesoro en la tierra, como puede ser un tesoro en el cielo. Cuando es creado con la palabra de Dios, va a tener la durabilidad que te va a decir que ese negocio es un tesoro para el cielo, porque ese negocio es de Dios.
Ha llegado el tiempo en que la iglesia, la gente de Dios, pueda acumular riquezas, sin sentirse culpable. De seguro, por tus manos han pasado riquezas, y muchas no han perdurado porque no eran tesoros para el cielo, pero Dios te ha estado preparando para entregarte tesoros que van a tener durabilidad.
Deja de llorar aquello que ya no está en tu vida. La casa que perdiste, deja de llorarla; si no la tienes hoy, es porque no era de Dios, no tuvo durabilidad. El carro que el banco vino a quitarte, deja de llorarlo; trabajaste y lo compraste, lo alcanzaste, lo conseguiste como cualquier persona consigue en el mundo, pero tú tienes que aprender a asegurarte de que las cosas materiales, naturales, que recibas en este mundo, no vengan con características de tierra porque, cuando vienen con características de tierra, tienen fecha de expiración, no tienen durabilidad. Quizás te da mucho trabajo comprar una casa, y después no la tienes ni un mes, o un año, porque no viene con características de cielo. Cuando viene con características de cielo, viene con durabilidad, y viene apoyado por la palabra del Señor.
Lo que tú sostienes con la palabra del Señor tiene durabilidad.
Hay relaciones en tu vida que se han perdido, y ha sido porque no eran de Dios. De lo contrario, todavía estarían en tu vida, la polilla no se los hubiese comido, el moho no se los hubiese comido, y el ladrón no se los hubiese llevado. Si la polilla se lo comió, si el moho se lo comió, si el ladrón se lo llevó, no era de Dios, no tuvo durabilidad, no está apoyado por la palabra del Señor; déjalo ir. 

LA PREHISTORIA SEGUN LA BIBLIA


La Pre-historia siempre ha sido una incógnita, de seguro que ninguno puede afirmar a ciencia cierta lo que sucedió. Sin embargo tomando en cuenta la autoridad bíblica aún en materia de historia, ha sido posible reunir datos que hoy me permite plantear una hipótesis interesante, no dogmática, pero casi convincente.


La historia universal se registra desde la aparición de la escritura cuneiforme en la antigua cultura sumeria. Los sumerios registraron la historia de la humanidad en tablillas de barro. Antes de lo que hoy llamamos Historia se encuentra la etapa de la Pre-historia la cual describe mitos y leyendas mayormente.

Si creemos que la Biblia es la Palabra de Dios y autoridad final en asuntos trascendentes, incluida la historia de la humanidad, pues busquemos en ella respuestas que puedan sacar a la luz la verdad sobre los tiempos antiguos.

Los principales postulados son: la existencia eterna de Dios, la creación, el inicio del mal, el hombre en el Edén, la caída, el mundo Pre y Post diluviano hasta el levantamiento de las grandes civilizaciones de la antigüedad histórica: Babilonia, Egipto, Grecia, India y China.

Muchas interrogantes parecen dejar a la Biblia sin respuestas, más aún no se supone que la Biblia responda “todo” en un sentido literal, pero si puede marcar un orden de sucesos en el tiempo que tiene coherencia y que forman parte de un plan divino trascendente.

Usando recursos Bíblicos podemos contestar a interrogantes de carácter tales como el origen del universo, el hombre, la diversidad de razas e idiomas en el mundo, los restos fósiles, extraterrestres, semi-dioses, diluvio, paraíso perdido, entre otras.

Nuestra Historia comienza en la eternidad…

AMÁRRATE A TU FUTURO

En Gálatas 3:13, dice que Cristo nos redimió de la maldición de la ley.  Aun así, algunos todavía debaten con pensamientos de maldición en su mente.
Muchas personas han visto momentos de escasez y han tenido que reducir y guardar.  Y se preguntan: ¿Qué pasó? ¿Dónde está Dios? ¿Y la prosperidad?  Incluso hay gente que, queriendo glorificar a Dios, han dicho como Job, en su ignorancia: Dios me dio, Dios quitó, sea el nombre de Jehová bendito.  
En medio de los problemas, tenemos esa lucha entre el bien y el mal, entre la bendición y la maldición.  Pero tú tienes que entender que lo único que Dios tiene para ti es bendición, lo único que hay en tu futuro es bendición.  
El Antiguo Testamento habla acerca de bendiciones y acerca de maldiciones, en plural.   Sin embargo, Gálatas 3:13, habla acerca de maldición, en singular.  En el Antiguo Testamento, se habla de maldiciones de familia, maldiciones generacionales, de enfermedad, de escasez. Sin embargo, en el Nuevo Testamento, dice que Cristo nos redimió de una maldición: nos redimió de la maldición, en singular.  ¿Qué significa esto? 
La ley se creó para que la gente pudiera diferenciar entre el bien y el mal, y pudiera escoger el bien.  La ley se creó para que el pueblo prosperara, no para maldecir al pueblo.  
Una de las cosas que sucede cuando nuestra mente divaga entre esos pensamientos de lo que es bien y lo que es mal, es que nos confundimos y comenzamos a llamar a lo bueno, malo; y a lo malo, bueno.  Eso le sucedía a Pablo.  Pablo decía que lo que no quería hacer, eso hacía; y lo que hacía, no era lo que quería hacer.  Tenemos que entender que, cuando dice que Cristo nos redimió de la maldición de la ley, esa maldición no es otra cosa que la confusión de llamar a lo malo, bueno; y a lo bueno, malo.  
¿Cuántas veces hemos escuchado personas en las iglesias decir que Dios usó cierta enfermedad para traerlas a sus pies?  Entonces, asumimos que la enfermedad es buena, y la enfermedad no es buena, la enfermedad es maldición.  
¿Cuántos grandes empresarios, personas por cuyas manos ha pasado mucho dinero, llegan a la iglesia cuando ya no tienen nada, y dicen que, si no hubiera sido por ese momento de escasez, nunca hubiesen llegado a los pies del Señor?  De seguro, cuando estaban en prosperidad, también les hablaron del Señor, pero no escucharon, estaban demasiado ocupados, demasiado entretenidos.  
¿Cuántas veces hemos escuchado personas con mucho conocimiento de la palabra, pero  tanta religiosidad en sus corazones, que a lo bueno le llaman malo; y a lo malo, bueno?  Y la maldición, en singular, es no poder diferenciar entre una cosa y la otra.  
Y en el Nuevo Testamento Dios nos da una palabra para atacar cada una de esas cosas.  
Cuando vivimos momentos difíciles, muchas veces, pensamos en lo que teníamos cuando estábamos en el mundo, y nos preguntamos si estaríamos mejor en aquel momento, o si estaríamos en una mejor posición, de no haber seguido al Señor.  Nuestra mente divaga en pensamientos a los que le podemos dar definición de buenos, pero no son buenos, porque lo mejor está delante de ti.  
Si hasta aquí te ha traído el Señor, tú tienes que entender que lo mejor está delante de ti.  Tus mejores años no están en el pasado.  Tus mejores años están delante de ti.  El mundo te trajo problemas, te trajo situaciones, y no tienes porqué regresar atrás, porque lo mejor Dios lo ha puesto delante de ti.  
Erradica todo pensamiento de maldición de sobre tu vida, y dale lugar a todo pensamiento de bendición, de salud, de prosperidad.  
Hay personas que están amarradas a su pasado.  Una cosa es estar amarrado al pasado, y otra cosa es estar amarrado al futuro.  Cuando tú erradicas la maldición de tu vida, cuando tú entiendes que Cristo te redimió de la maldición de la ley, tú puedes soltar tu pasado, y amarrarte al futuro de bendición que Dios tiene para ti.  

¿QUÉ ESTÁS DECLARANDO?

Cuando estudiamos el libro de Hechos, vemos a un Pedro constantemente citando a David. El verso 8 del capítulo 4 dice que Pedro estaba lleno del Espíritu Santo, muy seguramente porque cada vez que Pedro abría la boca lo que salía era el Espíritu Santo, lo que salía era la palabra de Dios.
Los apóstoles confiaban en la palabra una y otra vez. Lo que Pedro tenía dentro de él era lo que salía de él, incluso en los momentos de persecución.
Tenemos que mantenernos confiando en la palabra constantemente.
Si, ante una situación difícil, lo que sale de tu boca son confesiones negativas o las razones por las cuales estás en esa situación, entonces tú tienes que entender que, para que en ti haya denuedo, lo que tiene que salir de tu boca es la palabra de Dios, la confesión de la palabra, lo que tú has recibido de parte de Dios, la convicción que está dentro de ti.
El conocer la palabra de Dios es lo que produce en ti denuedo.
El denuedo es aquella fuerza que te mantiene firme, que te da la paz que sobrepasa todo entendimiento, como dice la Biblia. Esta es la paz que puedes experimentar, aún cuando se supone que no estés en paz. Pero esa es la paz que se deposita en tu vida, cuando dentro de ti hay suficiente palabra para entender que no tienes que pedir que el problema se vaya, y para entender que tú tienes la fuerza suficiente, la palabra suficiente como para sobrellevar cualquier problema.
Si tu situación es económica, tu confesión debe ser que Dios suplirá todas tus necesidades conforme a sus riquezas en gloria, porque así lo dice la palabra, y porque el Dios al que le servimos sigue siendo el dueño del oro y la plata. En medio de los problemas tú tienes que comenzar a citar la palabra, tienes que pararte firme, tienes que decir como dijo David: No seremos conmovidos ante esta situación; mis pies están plantados; Jehová es mi Pastor, y nada me faltará.

LA IMPORTANCIA DE LA ORACION

Efesios 6:18-20 “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar”.
Vamos a enfocarnos en la oración, tomando la parte de este texto que dice “orando en todo tiempo”, y es que la biblia es muy clara en lo que es la perseverancia en la oración, en ser perseverantes, esto también lo vemos en el evangelio de Marcos.
Marcos 14:32 “Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro.”
Jesús llevaba una vida de oración. Si hacemos una exégesis de la vida de Jesús, de lo que el hacía, vemos que es de primer orden para El la acción de la oración, o sea, El oraba y lo hacía temprano en la mañana, se apartaba a lugares desiertos, también oraba durante todo el día, durante toda la noche, en las vigilias de la noche, nuestro Señor se retiró en ayuno y oración durante cuarenta días en el desierto y también enseñó a sus discípulos a orar.
Verso 34 “Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad.”
Cuando dice aquí que velen, se refiere también a que oren, El estaba a punto de ir a la cruz, le iban a tomar prisionero, estaba en una contienda o lucha espiritual con el propósito y la voluntad del Padre en su vida, y El en obediencia se encontraba camino hacia su victoria aquí en la tierra, pero fue un momento muy fuerte y traumático, no sólo por lo físico, por los clavos, los látigos que le laceraron o la corona de espina, por la humillación o porque se iba a quedar sólo ni por la cruz en la que iba a ser colgado, si no por lo más importante para El y era que la presencia del Padre se iba a retirar y esa comunión que tenía con El no iba a ser posible en ese momento, cosa que no había sucedido nunca en la vida de Jesús, por eso El estaba triste y angustiado, por eso le dice a sus discípulos que velen, y la palabra velad aquí tiene un significado de oración.
Verso 35 “Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.
Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”.
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Cuando nosotros oramos estamos velando. Hay un tipo de oración en el cual mientras oramos estamos velando, el velar en este sentido significa estar atento, apercibido, pendiente sobre algo y eso nos ayuda en la oración para que Dios no nos agarre dormido como en ese momento el Jesús tomó a Pedro. Y vemos que allí dice “una hora” , y esto es muy importante porque creo que cada creyente debe tomar un tiempo de intimidad con el Señor, creo que una hora de oración diaria por lo menos es necesario, esto debe ser algo continuo y constante, orando en todo tiempo, de las 24 horas que tiene el día podemos sacar una hora para el Señor.

Tú necesitas orar, necesitas orar para la edificación de tu casa, de tu familia, de tu futuro, tu vida espiritual, tu matrimonio, hay matrimonios que no van bien porque no oran, hay juventud que no está enfocada porque no tiene esa persistencia de oración, las mujeres también necesitan orar para ser fortalecidas, madres solteras, mujeres casadas, jovencitas, todas necesitan la oración. 
Jesús oró continuamente y sus discípulos también vemos que le pidieron al Señor ensénanos a orar, la biblia habla de la oración una y otra vez y el ministerio de Jesús estuvo basado y fundamentado en lo que era la oración, la comunión con el Padre, la comunión con Dios y con el Espíritu Santo y vemos en este pasaje que El está orando y llama a sus discípulos a orar, a Pedro, Jacobo y Juan que eran considerados los más cercanos de Él, su círculo íntimo y somos a los que vemos en el monte de la transfiguración y son los que precisamente vemos que El llama en este momento para que oren con EL y les dice que su alma esta angustiada, o sea, Jesús estaba necesitando en ese momento una coalición de oración de los que en ese momento estaban a su alrededor, y en esto podemos ver la condición del líder para poder hacer la obra de Dios, Pablo en Efesios dice también oren por mí a fin de que al abrir mi boca me sea dado denuedo para impartir la palabra de Dios, o sea , el pide la oración. 
Es necesario que el liderazgo tenga una coalición de oración a su alrededor, procure que la gente que este a su alrededor sea gente de oración, el pastor necesita gente a su lado que ore, los Apóstoles necesitan gente que ore, los evangelistas, maestros, profetas, todos necesitan a su lado gente de oración. 
Los líderes de la iglesia también necesitan oración de sus discípulos , a veces se espera que seamos nosotros los que oremos por la grey, por la gente, pero vemos en este caso que Jesús se retiro y le dijo “oren ustedes” , Pablo pidió oración también, la oración es sumamente importante para llevar un ministerio hacia adelante, tu familia también es un ministerio y necesita estar salpicada de oración, cada ministerio dentro de la congregación necesita oración, que cada columna ore, que cada integrante de la red este orando, intercediendo, buscando el rostro de Dios, por esa razón estamos dando un lineamiento en el sentido de la oración porque yo sé que eso produce mucha bendición, produce fortaleza espiritual y hace que estemos atinados, enfocados y con una visión clara . 
Si nos metemos en la oración y usamos todas las áreas de la oración, las clases y los tipos de oración como lo son la intercesión, la guerra espiritual, la oración de los unos por los otros, la oración por imposición de manos, la oración eficaz, la oración con dolores de parto, vemos que la oración es sumamente diversa, y abre ventanas en los cielos, es sumamente importante y no podemos llevar este ministerio sin oración, así también no se puede llevar un matrimonio efectivo sin oración, no se puede llevar una vida de juventud o adolescencia cristianamente andando en santidad y apartado si no hay oración, no se puede estar unido si no hay oración, el vínculo perfecto de la paz es el amor y ese amor sólo lo recibimos cuando oramos los unos por los otros. Yo siempre he dicho que una persona que esta orando, en la brecha, nunca sale criticando, murmurando o con un espíritu de división y de contienda. 

DEL DESASTRE AL MILAGRO

Kimberly Daniels, una mujer que conoce de primera mano innume­rables capacidades de Dios, quita valientemente de un tirón la cu­bierta del campo del enemigo y expone sus obras tenebrosas.

Durante demasiado tiempo, la Iglesia ha tenido temor de con­frontar los actos flagrantes de actividad demoníaca, pero hoy Dios está levantando modernos Juanes Bautistas que no tienen miedo de clamar en voz alta y no dejan pasar nada. Su desafiante ministerio de confrontar y aniquilar el reino de tinieblas mientras mantiene una pia­dosa humildad, ha permitido que su don sea continuamente alimen­tado por Dios como un vaso para liberar a los cautivos.
Ella tiene una sorprendente manera de ver la naturaleza de ani­males y compararlos con atributos sobrenaturales de ¡as fuerzas demoníacas. Por medio de este conocimiento revelado ella puede psicoanalizar espiritualmente su ataque demoníaco al identificar su raíz y lograr, al mismo tiempo, que usted sea libre. He trabajado con Kimberly Daniels durante muchos años y sé que Del desastre al mila­gro es un asunto muy oportuno y un muy necesario llamado de aten­ción para todo el Cuerpo.
Durante años he confrontado el espíritu de “lesbos”, el cual en rea­lidad es un espíritu de control y manipulación. Cuando la perversión y la inmoralidad parecen convertirse en la norma más aceptable, el Cuerpo de Cristo debe ser lo suficientemente valiente como para to­mar una posición. Romanos 1:21 dice: “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entene­brecido”.
Kimberly Daniels no solo confronta fantasías vanas que lo atraen a uno a un cenagal de confusión, sino que además conduce al lector a la fuente de liberación. Para muchos, la transición del mundo a la Igle­sia puede ser muy intimidante, confusa y engañosa, pero ella ilumina a los lectores con palabras de consuelo para que se aferren a su libe­ración y eviten enredarse de nuevo en el yugo de esclavitud. 

Ella ex­plica que no es la tradición ni la religión lo que se le debe presentar al individuo, sino la persona de Jesucristo. Mientras ella le informa de la capacidad que usted tiene por medio de Cristo no solo para discernir sino también para disipar las obras de las tinieblas, usted será inves­tido de poder para convertir las situaciones más caóticas en un men­saje de Dios.
Al leer las páginas de este libro, usted será liberado del espíritu de temor, de intimidación, de perversión y de otras fortalezas impías que desean dejarlo a usted pendiente de un patrón circular y evitar que pueda plantarse en un fundamento sólido. Usted se dará cuenta de que ya no tiene que luchar con las fuerzas demoníacas y aceptar las cartas dadas cuando es Satanás el que las reparte. Recuerde, usted controla el juego. Aunque el enemigo cree el desastre, ¡usted tiene po­der para provocar el milagro!
Del desastre al milagro es un poderoso recordatorio de que a usted le ha sido dada “potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará” (Lucas 10:19), cuando sa­be quién es en Cristo.