PASION Y AUTO CONTROL

Una pasión es un sentimiento en toda su expresión, es como cuando te hierve la sangre y haría todo por aquello que siente, la pasión es algo con lo que las personas se identifican todo el tiempo, pues es algo natural en ellas. El detalle de una pasión es que no tiene fundamentos, por tanto es temporal, no dura, pues no tiene de que sostenerse y podemos ver y conocer muchas personas de las que se diga "es muy apasionado", pero veremos que es solo por un rato. 

No sé exactamente que es lo que alimenta las pasiones, pero quiero entender que la atención de la gente es algo que las mantiene vivas, y no tengo autoridad para generalizar, pero entiendo que la pasión se acaba cuando los demás dejan de observar o de ver. Aún en la intimidad, la pasión requiere de atención, toda actividad emocional/pasional tiene la intención de captar la atención de un segundo. 

Esto no quiere decir que las pasiones sean malas, son simple y sencillamente parte de la idiosincracia del hombre, pero a su vez son las que le han generado un montón de problemas a causa de su ímpetu y de su falta de fundamentos. Luego hay quienes nos tratan de confundir con el lenguaje, hace algunos años alguien llamó a la historia de lo que Dios hizo por nosotros "La Pasión de Cristo" y lo puso por nombre a una película, haciéndonos entender que lo que Jesús hizo por nosotros fue un arranque de emoción, como si no hubiera estado planeado desde antes de la creación del hombre. 
Insisto, no quiero decir que las pasiones sean malas, sólo debemos de tener cuidado con ellas, para que no nos dominen y no vayan a causarnos problemas. Por medio de la Biblia aprendemos que nuestra alma contiene nuestros pensamientos y nuestros sentimientos y que por medio del confesar a Jesús nuestro Señor y salvador recuperamos nuestro espíritu que es lo que nos ayuda a escuchar la voz de Dios, y nuestro papel y objetivo es que nuestro espíritu domine a nuestra alma, es decir que lleguemos al grado en el que lo que escuchamos de Dios sea mas fuerte y tenga mas peso que lo que sentimos y lo que pensamos. 

Lamentablemente solemos tener fe basados en lo que sentimos y no en lo que sabemos de Dios, es por ello que Dios nos previene y nos habla en la carta a los Hebreos (Heb. 11:1) sobre lo que es la fe, para que no nos confundamos, una vez entendido esto, no habrá nada que se ponga entre nosotros y lo que Dios tiene planeado. 

2 Timoteo 2:22 nos dice "Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor", y con pasiones juveniles no se refiere a solo aquellas pasiones que tienen que ver con nuestra sexualidad, sino nos recuerda que en nuestra juventud pasamos por un proceso hormonal, en el que nuestros sentimientos nos gobiernan y nos desenfrenan, y la cita de Timoteo se refiere a que tengamos cuidado con comportarnos de esa manera, a que tengamos siempre la cabeza fría, para que tomemos siempre buenas decisiones. 
Note como la cita nos habla de que tenemos que pensar siempre en la justicia (la justicia es el cumplimiento de la palabra de Dios), la fe (en lo que está escrito), en el amor (que es una decisión racional y no una emoción) y la paz (que es la consciencia de que Dios tiene el control de todas las situaciones) en vez de dejarnos gobernar por lo que sentimos, como si fuéramos jovencitos. 

El Padre nuestro nos habla de que pidamos a Dios que no nos deje caer en la tentación, la tentación es a su vez un sentimiento, y para que pueda tentarnos, debe de ser un sentimiento muy intenso que nos gobierne, es justo aquello de lo que estamos hablando, por tanto al declarar que estamos dispuestos a que Dios nos libre de la tentación, estamos declarando que estamos dispuestos a escuchar su voz tan fuerte, de modo que seremos inmunes a lo que sentimos y actuaremos en base a lo que escuchamos, interesante, no? 

Si usted pretende orar conforme al Padre nuestro, esta entrando en la dimensión de lo racional y en donde dejará de repetir una frase que Jesús le enseñó, para empezar a actuar basado en lo que Dios habla a su oído todo el tiempo y que tiene un reflejo perfecto en la palabra de Dios.

¿DE QUE HABLA NUESTRA BOCA?

"...De la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34, NVI).
¡Qué expresión tan exacta utilizó Jesús en este pasaje para definir los dichos de las personas! No es necesario hacer un análisis de oratoria para descubrir lo que alguien atesora en su interior. Por más elocuente que sea una persona para persuadir, convencer o deleitar con sus palabras, siempre quedará su discurso enmarcado en esa verdad enunciada por Jesús.
Si nos detuviéramos alguna vez a escuchar con atención a los demás y a nosotros mismos, posiblemente nos sorprenderíamos de lo escuchado. Por ejemplo, no debería extrañarnos que cuando alguien menciona reiteradas veces al dinero y a las cosas materiales en sus conversaciones (aunque niegue su apego al mismo), tenga amor al dinero y avaricia en su corazón. Si bien el caso del ejemplo se podría decir que es fácil de reconocer, observemos a continuación otros ejemplos, los cuales muchas veces están revestidos de religiosidad:

  • Un corazón manipulador bien maquillado con una sonrisa y modos piadosos que, bajo frases tales como: "nadie me comprende", "tú no entiendes lo que quiero decir", "no has interpretado correctamente mis palabras", trata de imponer su parecer y, a veces, sus caprichos.
  • Doble discurso.
  • Vocabulario prolijamente cuidado dentro del ámbito de la iglesia y descuidado en el trabajo, en la familia, etc. "...Ninguna fuente puede dar agua salada y dulce" (Stg 3:12, RVR 1960).
  • Palabras soeces y de mal gusto. Groserías. "Eviten toda conversación obscena" (Efesios 4:29, NVI).
  • Expresiones tales como: "Te envidio sanamente", sabiendo que la envidia es un deseo de la carne y que está contra el Espíritu (Gálatas 5:16-21).
  • Hablar mal de otras personas deliberadamente con malicia o bien para resaltar la propia piedad en detrimento del otro. "...Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener..." (Romanos 12:3, NVI).
  • Hablar siempre de uno mismo y hasta llegar a ponerse de ejemplo.
  • Mentir. "Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios" (Col 3:9, NVI).
  • Adular a otros para ser aceptado y conseguir algún fin.
  • Comentarios negativos y de desánimo. "Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno" (Col 4:6, NVI).
  • Exageración en los dichos (aquí no se hace referencia a la figura literaria 'hipérbole'). "Cuando ustedes digan 'sí', que sea realmente sí; y cuando digan 'no', que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno" (Mateo 5:37, NVI).
  • Explosiones de ira. "Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno" (Col 3:8, NVI).
Por supuesto que la lista anterior podría extenderse mucho más, pero el objetivo aquí no es hacer una lista de pecados, sino poder reflexionar acerca de lo que decimos y escuchamos. La Biblia nos advierte en varios pasajes acerca de la importancia de cuidar nuestra lengua y de las consecuencias que provoca no hacerlo, por eso debemos ser custodios de nuestras palabras y pedirle al Señor que nos fortalezca en aquello que nos cuesta (por ejemplo: chismes, burlas, mimetismo con el vocabulario del mundo, etc.).
Para concluir, el apóstol Pablo en Efesios da un sabio consejo, que lejos de ser un listado de términos religiosos a repetir, es más bien la expresión natural que debería fluir de una fuente llena del Espíritu Santo: "...que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan" (Efesios 4:29, NVI).

DEBILIDAD

Cuando recibimos una palabra de parte del Señor, no es para menos que, como humanos, nuestra primera reacción sea intimidarnos porque, para poner por obra la palabra que hemos recibido, va a ser necesario asumir riesgos. No hay tal cosa como envolverte en la palabra de Dios, sin correr riesgos. 

Hay riesgos naturales a fracasar, riesgo a ser criticados, riesgo al rechazo, riesgo a no ser entendidos. La gente que progresa y que Dios usa es aquella que está dispuesta a correr riesgos en la vida. No se trata de vivir a lo loco, sino de vivir con inteligencia. No pretendas tener planes de grandeza, sin que conlleven riesgos. Tienes que arriesgarte. Mientras tu mente esté atada al temor a los riesgos, Dios no podrá usarte. En lo natural, hay incertidumbre, pero se levanta la fe, que en lo espiritual es confianza. La biblia dice, en Salmos 37:23, que por Jehová son ordenados los pasos del hombre y él aprueba su camino. Cuando el hombre caiga, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano. Joven fui y he envejecido, y no he visto justo desamparado ni a su descendencia que mendigue pan… Su descendencia es para bendición. 

Permite que tus hijos vean que le crees a Dios y que vale el esfuerzo el correr riesgos, que vale el esfuerzo creerle a Él. Es el mayor testimonio que les puedes dar, porque algún día tendrán que tomar decisiones y, por tu ejemplo, le creerán a Dios y se atreverán. Esa es la promesa de Dios para tu vida. Él va a recompensar cada paso de justicia que has dado y él ha prometido que cuidará y bendecirá tu descendencia. Cada reto de Dios siempre te confronta con tus debilidades. Dios siempre te escoge para algo que siempre has creído que no puedes hacer. Jeremías creía que no podía hablar, y Dios lo escoge para que hable. 

Esta es la manera en que sabemos que es Dios haciendo la obra porque, si pudieras hacerlo por tus propias fuerzas, entonces no sería él obrando. Hay cosas que has querido hacer y, por no arriesgarte, otros las están haciendo y están siendo bendecidos, simplemente porque no te atreviste. Ante una palabra de Dios en tu vida, florece el temor y comienzas a ver tus debilidades y se detiene el poder de Dios en tu vida. ¿Vas a permitir que los planes de Dios se cancelen porque no te atreves, por tu baja autoestima y por no creer? 

Jeremías decía: Soy joven, no sé hablar. Pero Dios le dijo: Después que digas lo que yo quiero que digas, prepárate, porque voy hacer que se cumpla lo que dije, y más vale que te apresures porque yo apresuro mi palabra. 

 Es verdad que la vida es dura, que te encontrarás con gente que te traicionará, otros pensarán que estás terminado, pero sigue hacia adelante porque Dios tiene planes para tu vida y los planes de él son buenos. Vive por encima de lo que tu mente te dicte. Vive por encima de lo que el mundo cree que puedes hacer. Dios puede usarte por encima de tus debilidades. 

 Es verdad que, por tus propias fuerzas, no podrías hacerlo, pero créele a Dios que su poder se perfecciona en ti. Él sabe los pensamientos que tiene acerca de ti, pensamientos de paz y no de mal, para darte el fin que tú esperas. Los planes de Dios para tu vida son más grandes de lo que has pensado.

¿A QUIEN BUSCAS?

Leer la Biblia puede ser una gran experiencia, siempre y cuando lo hagamos con el enfoque adecuado, y esto se lo digo, porque en la mayoría de las ocasiones cuando osamos leerla, vamos con la idea de encontrarnos a nosotros mismos y no la intención de encontrar y conocer a Dios, por tanto podemos entender las cosas de acuerdo a nuestro corazón y no de acuerdo a la intención que Dios tuvo. 
Esto es tan sencillo como ver a Adán quejarse con Dios y decirle "fue la mujer que me diste la que me dio a comer del fruto", a simple vista pudiera parecer que es Adán haciéndose pasar por una víctima, pero piénselo de esta manera, lo vemos y lo entendemos como víctima, porque así solemos actuar nosotros, pensamos que Adán actuó sin conocimiento, pues así actuamos nosotros, pero no fue así, y se lo voy a explicar. 
Si partimos del hecho de que Adán fue aquel primer hombre hecho a imagen y semejanza de Dios, podemos entender que Adán sabía y entendía lo mismo que Dios, a final de cuentas, habitaba en su real y constante presencia todo el tiempo, por tanto se entendía hijo de Dios (cosa que a nosotros nos cuesta trabajo hoy en día) y conocía su papel. 
Ahora bien imagine a Adán viendo morir en espíritu a la mujer que le pusieron como compañera y como responsabilidad, que susto!, de modo que sabiendo que era responsable de ella, decide comer del fruto, para poder ir a todo lugar que ella fuera y cuidarla, protegerla y cubrirla, ya que ese era su propósito, y ahora si, lea la misma frase que le dijo a Dios, pensando en que Adán no era un ignorante, sino lo hizo con el conocimiento adecuado y la responsabilidad que este conocimiento le daba. Nota como una simple frase puede tener 2 significados o más incluso que pueden ser completamente opuestos y nos pueden dar a entender cosas totalmente distintas de Dios por el puro hecho de darle enfoques distintos? He ahí la importancia de ver y entender las cosas con el enfoque adecuado, siempre que lea usted la Biblia, hágalo con la intención de conocer a Dios y entenderlo a Él, no con la idea de encontrarse a usted o acomodar lo que lea a sus situaciones, que es una práctica muy común. Todo esto viene a colación pues estamos en la parte del Padre nuestro que se presta mucho a este tipo de ejercicios, donde hacemos las cosas al modo que lo entendemos desde nuestro flanco y no desde el punto de vista de Dios, estamos en la parte que dice "hágase tu voluntad". 
Normalmente solemos pensar y creo que es porque alguien de manera ignorante nos lo dijo y decidimos creer que Dios tiene un mejor plan y que por alguna razón no nos lo quiere compartir y prefiere que vivamos con una venda en los ojos esperando algo "mejor", al grado que le hemos dado una entonación de "tolerancia", "resistencia" y "paciencia" al famoso "hágase tu voluntad". Pero sabe, Dios no pretende que antepongamos tolerantemente sus planes desconocidos a nuestras necesidades y a nuestras ganas de algo, para nada, Dios anhela compartirnos sus planes y anhela hablarnos de lo que tiene planeado para nosotros, para que podamos verdaderamente ser parte de su equipo y de verdaderamente recibir de sus beneficios, no es un trueque, es el funcionar hacia Dios y no contra Dios. 
"Hágase tu voluntad" es una frase con entendimiento, es una frase de gobierno, es una frase de celebración, solo piense en Jesús, que lejos de sufrir y lejos de pensar en que le iba a doler el morir por la humanidad, celebraba el hecho de que por fin el día de cumplir con su propósito había llegado y pudo decir "Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya"(Lucas 22:42), y no lo dijo por el sufrimiento que habría de pasar, sino porque veía el pecado y entendía su precio y sabía que esto que habría de hacer iba a ser rechazado por muchos. Cuando digo que iba a ser rechazado por muchos, me refiero a que antes había que cumplir una ley ritual la cual era entendida por todos y por tanto cumplida, pero ahora solo tenemos que reconocer a Jesús como nuestro Señor y Salvador y todo nuestro pasado queda borrado, es tan fácil que en ocasiones no le damos importancia, pareciera ridículo. Si entendemos que tanto Jesús así como Adán entendían lo que estaban haciendo, nos damos cuenta que estaba perfectamente conscientes del alcance de sus hechos, por tanto no tuvieron que "tolerar" ni "aguantar" nada, sino que funcionaban de acuerdo a un plan y estaban gustosos de cumplirlo. 
Justo para eso es la Biblia, para que conozcamos a Dios y nos entendamos parte de un plan eterno que no es flexible y que no cambia, y que es más importante que nuestras situaciones o las excusas que podamos tener, es en donde empezamos a entender que SU voluntad (la de Dios), tiene que ver con algo elaborado, con trascendencia y no solo "algo mejor" que no sabemos si entenderemos. 
Por tanto cada vez que ore conforme al Padre nuestro, tenga mucho cuidado, no pase por ahí de manera rápida por el famoso "hágase tu voluntad", más vale detenerse e investigar a que voluntad se refiere y ser parte del plan y no solo el que "aguanta" y deja las bendiciones pasar por enfrente suyo y no tener alcance a ellas.

¿ESTAMOS PREPARADOS PARA LA VOLUNTAD DE DIOS?

"Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo" que fuerte declaración!, y que tremendo que solemos pensar que Dios quiere que nos vaya bien y que las cosas materiales nos lleguen o nos abunden, realmente no tenemos mucha idea de lo que decimos cuando usamos esta frase. 
 Si lo pensamos detenidamente, es una de las frases mas fuertes o con mayor impacto de toda la Biblia, pues es la frase que declara que estamos dispuestos a dejar de lado nuestra voluntad y aun nuestros anhelos si fuese necesario para que la voluntad de Dios, la cual "conocemos" y consideramos mas importante que la nuestra, se cumpla. 
Al leer Gálatas 3:28  tuve que tomar un largo rato para reflexionar y entender de que se trataba, esta cita dice "Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús", y hace referencia precisamente a lo que le comento, cuando la voluntad de Dios es igual en el Cielo que en la tierra, ya no hay diferencia entre nosotros, ya no hay clases sociales, ni rangos, ya no hay géneros siquiera, todo es hecho y regresado a su estado original, tal como fue creado, puro y de acuerdo a la voluntad de Dios, lo mas importante, el famoso y terrible "Yo" desaparece, ya que pierde importancia ante la voluntad de Dios. 
Ve por qué son tan insistente con que el Padre nuestro es una oración tan poderosa que no tiene nada que ver con el pedir algo?, donde no hay un "Yo", no hay nada que pedir, así de sencillo, pues al no existir el "Yo", no hay individualismo, no hay egoísmo, no hay celos, no hay necesidad, ya que todo es pleno por aquel que hace su voluntad en el Cielo como en la tierra, que interesante, no? Por tanto, cada vez que pensemos que al orar el Padre nuestro y pensemos en que el pedir que la voluntad de Dios se haga en la tierra como en el Cielo, y a su vez pensemos que eso es igual a que Dios nos conceda lo que pedimos, no estamos haciendo otra cosa que perder nuestro tiempo, ya que estamos dejando de funcionar y de entender las cosas como Dios lo hace. Decir "hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo", es como encender nuestro botón de "encendido" y empezar a funcionar primeramente en nuestro oído espiritual, segundo entendiendo que cada persona a nuestro alrededor es equivalente a "nuestro prójimo" y que no tenemos solo la obligación sino la capacidad de amarlo como a nosotros mismos (es justo ahí donde el "Yo" desaparece) y que nada de lo que hagamos lo hacemos con intención propia, sino con el propósito del Reino. 
Que interesante entender que Pablo el Apóstol después de haber sido uno de los principales sabios de los Judíos y después de haber tenido una posición de autoridad y poder, entendió esto y dejó su lugar de autoridad y se dedicó a servir a sus semejantes, y logró ver en cada uno de ellos a un prójimo, de manera que puedo escribir a los Gálatas lo que entendía, cuando la voluntad de Dios se cumple, el yo desaparece y todos dejamos de ser diferentes, para regresar al estado natural, a ser verdaderamente hechos a imagen y semejanza de Dios, increíble, no? Hay tantas cosas que vienen a mi cabeza que me abruma el hecho de pensar en ello, cuantos apegos, cuantos afanes, cuantos pensamientos tienen que dejar de ser en nosotros para que podamos llegar a ese punto, o bien lo podemos hacer justo al revés, podemos pedir a Dios que haga su voluntad y darle autoridad sobre nosotros, al grado que su voluntad por así decirlo nos atropelle y arrase con nosotros de modo que las cosas simplemente sean y no tengamos que esforzarnos, tal como Él lo planeó. 
Que emocionante es pensar que Jesús nos enseño el Padre nuestro pensando en la cruz, es decir, dijo "hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo", en otras palabras dijo, "haz que el precio del pecado que es la muerte sea pagado, para que no haya mas condenación, para que todo sea eterno y nada sea efímero, para que todo sea trascendente y nada tenga efecto limitado, para que todo sea como tu dices y para que nada sea como yo opino, aun si esto me cuesta la vida", y sabe, mejor aún, que emocionante pensar que el sacrificio que Jesús hizo, nos dio la capacidad de decidirlo y hacerlo, si tan solo lo anhelamos. Piense en ello, reflexiónelo, realmente quiere que la voluntad de Dios sea hecha en la tierra como en el Cielo?, está usted preparado?

LA DECISIÓN

En Juan 12:20, en adelante, vemos que había un grupo de griegos que deseaba ver a Jesús.  Felipe y Andrés le avisaron a Jesús y este les dijo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.  De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto.  El que ama su vida, la perderá; y el que odia su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.  Si alguno me sirve, sígame; y donde yo esté, allí también estará mi servidor.  Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará.
Los griegos son muy conocidos, entre otras cosas, por ser personas muy inteligentes, muy racionales.  Pero, cuando a Jesús le dicen que los griegos le quieren conocer, él responde de una manera que ellos no pudieron entender, lo que para ellos era irracional.
Para el mundo, lo que hacemos nosotros los cristianos es irracional; no lo entienden. El secreto del evangelio se encuentra en retar lo que el mundo ha pensado que es racional, actuando como irracional ante los ojos del mundo.
La venganza es racional para el mundo. Amar a tus enemigos es también irracional para un mundo que piensa en tratar a tus enemigos de la misma manera en que te tratan.
Tener una vida cristiana y servirle a Jesús no siempre es lo más práctico, fácil y conveniente, a nivel natural.  Muchos abandonan al Señor porque, cuando decidimos vivir para Dios, hay cosas que se nos hacen difíciles e inconvenientes.  Por esto, es necesario que razonemos en la manera en que la palabra de Dios establece que debemos pensar, y no como el mundo razona.
La razón por la cual mucha gente renuncia a su relación con Dios es porque, para ellos, las inconveniencias pesan más que el beneficio de mantener la relación.  A muchos se les hace difícil, por ejemplo, estar los domingos en la iglesia, porque en la agenda del mundo hay otros planes para el domingo. 
Aunque, aparentemente, la vida está más llena de inconvenientes para el cristiano, alcanzamos lo que Dios tiene para nuestra vida y para los nuestros.  Así es la vida cristiana.  Escoger una pareja cristiana es muy diferente que escoger a un no cristiano.  Hacer negocios con un creyente es muy diferente que hacer negocios con un no creyente.  Pero, cuando la gente acepta al Señor como su Salvador, todo está bien, hasta que comienzan a llegar las incomodidades de servir a Cristo.  
Aceptas al Señor porque algo dentro de ti te dijo que necesitabas cambiar y había una necesidad en tu interior.  Pero entonces llegan las inconveniencias y se hace difícil.  Por ejemplo, ya no puedes ir a los sitios que regularmente asistías; ya no ves todas las películas que veías; ya no hablas todos los temas que hablabas.  Y tú te preguntas: ¿Qué hago?

Y esa es la pregunta.  
¿Qué vas a hacer?  
¿Seguir haciendo lo que Dios ha dicho, aunque la vida se vuelva un poco más inconveniente? 
¿Alcanzar todo lo que Dios tiene para ti, aun sabiendo que tendrás que ceder ciertas cosas? 
 ¿O dejarás de servir al Señor, por las inconveniencias?

EL PAN NUESTRO DE CADA DIA...

El tener fe muchas veces es una cuestión de actitud, pues en ocasiones el mal entendimiento de un concepto, nos puede desviar por completo de aquello que podemos lograr ó de lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas. 
Tengo un verdadero conflicto con la actitud que muchas personas toman ante las cosas de Dios, pues es muy común que las personas digan "tu que estas mas cerca de Dios", o bien "a mi me falta mucho en los asuntos de Dios", o simplemente un "si Dios quiere", ya que de qué sirve usar estas frases, si lo único que hacen es alejarnos de Dios?, piénselo, el decir "si Dios quiere" nos aleja de sus pensamientos y de su voluntad, nos pone en un plano en el que dependemos de un Dios que pareciera voluble y que no nos comparte sus pensamientos y su voluntad y cada vez que oramos, es como si echáramos una moneda al aire, no lo cree? La verdad es que todas esas frases vienen de una falsa humildad, de un querer hacerse pequeños ante las personas para que puedan decir "mira cuan humilde es" y se les dé ese toque de "espirituales" que en realidad no les sirve de mucho, imagínese a Jesús diciendo "si Dios quiere"!!!, sería ridículo, no? Pues Jesús no solo era uno con Dios, sino nos dijo que todo lo que el hizo sería superado por nosotros, si así lo decidíamos, es decir que mayores cosas que Él habríamos de hacer (Juan 14:12), por tanto, Jesús sabía todo lo que venía de Dios y nos abrió el camino para que nosotros tuviéramos acceso a ello también y pudiéramos hacer un buen papel, no siendo humildes, sino representando a Dios en todo su esplendor, así de sencillo y ya. 
Por tanto, nuestra preocupación debe de ser que es lo que piensa Dios de nosotros y no lo que las demás personas perciban, pues si complacemos a Dios, sucederá lo que está prometido por Él, pero si nos esforzamos por complacer a las personas, difícilmente lo conseguiremos y no llegaremos a ningún lado con ello, es justo por eso que debemos de tener mucho cuidado con conceptos tan específicos como la humildad. 
Esto se lo digo, porque el mismo Dios nos recuerda nuestro valor en Él, piense en esto, al hacernos "humildes" degradamos nuestro valor, pero no entendemos nuestra dependencia de Dios, pero si entendemos lo que Dios piensa de nosotros, podemos acudir a citas como la de Mato 6:26, en la que nos dice "Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?", no le encanta que Dios tiene un mejor concepto de nosotros que las aves de los campos que son bellas y tienen un canto que da paz a cualquiera? Estoy segura que las aves saben lo que Dios piensa de ellas, y por ello se lucen ya sea en su aspecto como el Pavo Real o en su canto como el Ruiseñor, pues saben que por medio de lucirse reflejan a Dios y se hacen atractivas a los demás, por qué no habríamos de hacerlo nosotros?, piense en como Dios nos habla de ello por medio de esta cita, nos dice que si nos dedicamos a lucir lo que Él pone en nosotros, no habrá necesidad de alimento para nosotros pues Dios suple todo lo que necesitamos si nos dedicamos a reflejarle en todo, así de sencillo y no más. 
El reflejar a Dios no significa dar de lo que tenemos o lo que no tenemos, ni significa hacer obras de misericordia, significa darnos a nosotros mismos y por medio de ello imitar a Cristo. Piense en esto, las aves cantan y es todo lo que saben hacer, pero con ello endulzan nuestras mañanas, o bien lucen su plumaje y con eso alegran nuestro día, que mas pueden hacer?, nada, solo eso, tomar lo que son y ofrecerlo a los demás. 
 El Padre nuestro nos enseña a pedir nuestro alimento diario, pero en realidad nos está abriendo las puertas del Reino de los Cielos para que podamos entrar en la dimensión de lo sobrenatural, cuando cumplamos nuestra función, dejaremos a un lado los afanes de lo cotidiano, el qué comer y el qué vestir dejarán de ser importantes, ya que Dios lo suplirá de una manera que luzca y que no nos estorbe mientras hacemos aquello que nos envió a hacer.