FE SIN ACCION ES ILUSION

1 Reyes 17:12 Reina-Valera 1960 (RVR1960) Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir. 

Es de suma importancia el cuidar lo que sale de nuestra boca, pues como sabemos y como la Biblia declara, es el reflejo de lo que hay en nuestro corazón, todo depende de lo que hayamos estado acumulando en el, y de lo que nos estemos permitiendo sentir, nuestro corazón enviará directo a la boca su contenido, por mas que tratemos de fingir, en menos de lo que pensemos, nos habremos traicionado a nosotros mismos. 
Esto que le cuento es un ejercicio de lo mas sencillo, hay personas que dicen tener fe y en menos de lo que se dan cuenta, su boca les delata y demuestra que en realidad no tienen mucha idea de en que tener fe, y aunque esto no es del todo malo, si es algo delicado. Muchas personas tienen la idea de que la fe es un sentimiento y que es algo que viene de adentro de nosotros, pero la fe no es eso, al menos no es lo que la Biblia declara y si no es la Biblia quien nos puede decir que es la fe, nadie mas puede hacerlo, no lo cree? La fe no es otra cosa que el tener seguridad de que aquello que está escrito es cierto, está vivo, se trata de Dios y nos beneficia, en pocas palabras, el que no conoce la Biblia, no puede tener fe, o tiene una fe limitada solamente a lo que conoce, y aunque suena duro, es cierto y es de eso de lo que Dios quiere hablarnos todo el tiempo. Por tanto, al conocer y entender que la Palabra de Dios es algo vivo, nos damos cuenta que la Palabra de Dios también es algo dinámico, es decir, nos mueve a hacer cosas, es decir, nos lleva a hacer cosas por fe, así de sencillo, mas allá de lo que pensamos y mas allá de lo que entendemos, simplemente hacia lo que creemos, eso es la fe. 
Hace poco una amiga me dijo una cita muy acertada, "Fe sin acción es ilusión", y ello me llevó a recordar que conozco muchas personas ilusionadas, muchas personas que dicen creer algo que solo esperan, pero que en realidad no es fe, pues no se mueve en ellas y no las lleva a moverse, es solo un buen deseo, una ilusión, un sentimiento que después de un tiempo las lleva a conformarse a creer que "Dios por algo hace las cosas", siendo que Dios nunca fue parte de su proceso o peor aún, se amargan pensando en que Dios no les escucha y no les cumple aquello que piden a pesar de que son "buenas personas". 
La cita de hoy es un claro ejemplo de ello, esta mujer llegó al punto donde decidió que ya lo había creído todo y que todo lo había hecho en fe y aún así no llegaba la respuesta que tanto anhelaba, por tanto decidió dejarse morir, no solo ella, sino su hijo también, habían llegado al límite de su fe, que terrible, no? Conozco a muchas personas en esta situación, a lo mejor no se han sentado a dejarse morir físicamente, pero si espiritualmente, han llegado al punto donde se cansaron de rogarle a Dios algo que en el fondo de su corazón siempre han sabido que no llegará y han decidido tener una vida que se vaya dando de acuerdo a las circunstancias, una vida que solo sea y que no lleve plan, algo que deje de estarles robando el aire y les deje respirar, para que su corazón esté libre de ilusiones acerca de cosas que no sucederán. Debe de ser muy cansado el vivir de esta manera, el creer en algo que no tiene sentido, para luego dejarse morir sin sentido, hasta leído es feo, pero es muy cierto. 
Lo mejor del asunto es que Dios es fiel a su palabra y sabe reconocer en donde hubo fe y tal como hizo con la mujer de este relato, puede hacer con usted y conmigo, afortunadamente la mujer conocía la palabra y aunque trató de pasarse de lista con Dios, éste tenía un mejor plan, la activó la puso a trabajar, le prometió un milagro y el milagro sucedía a diario en su casa, la harina y el aceite no dejaron de suceder en sus trastos y nunca dejó de tener que comer y que dar a su inquilino el Profeta enviado por Dios. 
De modo que si está usted a punto de rendirse y está a punto de tirar la toalla, dése una última oportunidad, una oportunidad de las buenas, decida tomar su Biblia y empiece a creer lo que ahí está escrito, la misma Biblia promete que lo que en ella está escrito no regresa vacío, por tanto su efecto tiene que ser inmediato, a lo mejor no el que usted espera, pero siempre mejor de acuerdo a lo que conocemos de nuestro Dios, no lo cree? Y ahora sí, puede usted empezar a usar su boca con tranquilidad, ya que de ella emanará vida, de acuerdo a lo que ha sembrado en su corazón por medio de la fe activa que Dios nos promete.

MAS BUENOS QUE DIOS?

Lucas 10:41 Reina-Valera 1960 (RVR1960) Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 

Es interesante que a veces queremos ganarle a Dios en el famoso juego de "ser buenos", como si alguien fuera capaz de ganarle, pero aún así se atreven a jugar. Aún no me queda claro cómo es que solemos adoptar esa posición de pretender ser "buenos" para agradar a Dios siendo que a nosotros mismos no nos agrada la gente buena, pues tenemos la tendencia a creer que son falsas y convenencieras y sin embargo pretenderemos que la misma actitud que rechazamos, sea aceptada, agradable y nos acerque a Dios.
 Como lo he comentado en este espacio, cada persona tiene su propio concepto de bondad, por tanto, es difícil tomar la bondad como un concepto para medir a las personas y por medio de ello, poder asegurar que agradamos a Dios, no lo cree?, ahora bien, también hay muchos modos de llegar a esa famosa bondad, ya que cada persona mide esa bondad de acuerdo a sus gustos y sus intereses. 

Esto que le cuento no es nuevo, la cita de hoy viene de la historia de 2 hermanas, cuya familia era amiga personal de Jesús y a donde entiendo Jesús acudía con regularidad, ya que se sentía cómodo entre ellos y es interesante que ambas hermanas (Martha y María) toman actitudes diferentes ante Jesús, de acuerdo a su conocimiento de quien era Él y como podían agradarle mientras les visitaba. Es un hecho que ambas entendían quien era Él, sabían que no le tenían mucho tiempo entre ellas, por tanto era una oportunidad prácticamente única el tenerle en casa, nadie sabía cuando sería la siguiente vez que le verían, o si le verían en lo absoluto, por tanto Martha decidió ser la anfitriona perfecta, la trabajadora impecable que le atendiera como un Rey, aquella que fuera recordada en su mente como la que hizo todo y le proporcionó todo lo que necesitaba. Martha tenía su propio concepto de bondad, pero no entendía que su concepto de bondad no le beneficiaba en lo absoluto a Jesús y no tenía nada que ver con Él, sino solamente con ella, sin darse cuenta, ella estaba trabajando en su propia imagen y no en el hecho de que Jesús iba de visita y quería estar entre ellos y no el ponerlos a trabajar. María por su parte entendió esto, sabía que eran pocas las ocasiones que tendría oportunidad de platicar con Él y explorar su corazón, por tanto así hizo y fue reprendida por Martha quien esperaba que su hermana imitara su impecable ejemplo. 

A muchas personas no les queda claro el hecho de que la fe no viene por las obras, es decir, el mucho hacer no nos va a hacer creer mas, ni nos da un lugar especial en el Reino de los Cielos, de hecho si lo vemos en la palabra de Dios, primero tenemos que creer, para luego actuar de acuerdo a esa fe que tenemos, pues la misma palabra declara que la fe sin obras es muerta, lo se, pareciera que se contradice, pero no es así, solo establece el orden. 

Piénselo de esta manera, ambas, tanto Martha como María sabían quien era Jesús y creían en ello, pero su objetivo era diferente, una pretendía que su nombre fuera recordado en el Reino de los Cielos cuando Jesús ascendiera, la otra por su parte entendió que el mismo que estaba vivo entre ellas, sería quien alguna vez se sentara a la diestra del Padre, por tanto, por qué no aprovechar y pasar un buen tiempo de intimidad con Él, tal como haría cuando se reencontraran en la eternidad, no era para eso que estaba entre ellas? Justo como sucedió en la escena que le describe la Biblia, nos sucede hoy, usted puede hacer mil y un cosas tratando de agradar a Dios, pero sabe, si no tiene intimidad primero con Él, de nada le va a servir, pues por sus obras y lo bien que se ve, no va a lograr nada, pero una palabra que logre susurrar Él en su oído, transformarán toda su vida y cambiarán toda su perspectiva. Por favor deje de actuar como si pudiera engañar a Dios y pensar que por hacer muchas cosas "buenas"se acerca más a Él, mejor haga cosas que le acerquen a su corazón y tenga como objetivo el estar tan cerca que escuche los latidos de su corazón y sienta el mover de su pecho, cada vez que Él suspire pensando en usted, le parece?

DIOS CONOCE TU CORAZON

Reyes 3:26 Reina-Valera 1960 (RVR1960) Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: !!Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo. 

 Una de las cosas mas deliciosas que he encontrado en Dios es la intimidad con Él, ese momento insustituible en el que se puede uno encontrar cara a cara con Él y tenemos toda la garantía de que el mundo cambia solo con su presencia. De hecho, una vez que entramos a ese lugar, esa sensación de intimidad se vuelve adictiva, se vuelve única, es decir, nunca será igual pero siempre será Él y siempre nos quedará claro, es por eso que es difícil alejarse de Dios cuando se ha tenido un auténtico encuentro con Él. 
 Dentro de esa intimidad hay factores que se vuelven una garantía, en mi caso, siempre lo son las respuestas inmediatas, no solo a mis preguntas, sino a mis peticiones, es ahí donde me doy cuenta que no necesito a nadie ni a nada, pues todo depende de Él y de cómo le demos oportunidad de ser nuestro Dios. Desde que descubrí eso en la intimidad con Dios, me he dedicado a contagiar a otros de ir delante de Él y de dejar a un lado los esquemas religiosos y las ideas cuadradas que muchos tienen y que solo los alejan de aquello que Dios nos ofrece. 
Es justo por eso que me quedo asombrado cuando las personas vienen a mi a pedirme que ore por ellas, y por favor no me mal entienda, lo hago con mucho gusto, pero no puedo dejar de darme cuenta, que en muchas de las ocasiones, estas personas no son capaces de orar por sí mismas y esperan venir a usurpar y a robar aquello delicioso que los demás tenemos en intimidad con Dios, a veces me parece inaudito. Hay muchas personas que viven de eso, de que otros oren por ellas, o bien de que otras personas lean la Biblia y aprendan mientras ellas solo obtienen el digerido y se quedan con lo mejor y el resumen de lo que pasó previamente entre Dios y alguien mas, creo que podríamos llamar a esas personas cuatreros de unción, no lo cree? Una de las cosas que ha rondado en mi cabeza en las pasadas semanas es el concepto de que la palabra de Dios no está para convencer a nadie, sino la palabra de Dios está para crear, ya que es una palabra viva, para que lo entienda mejor, la palabra de Dios es una persona con autoridad y mucho, pero mucho poder, por tanto, cada vez que le damos oportunidad a Dios a que nos hable en intimidad, algo nuevo es creado en nosotros, algo nuevo se forma y tiene efectos siempre diferentes y siempre mejores que los anteriores y lo mejor de todo es que no se pueden detener, rechazar u opacar, simplemente es algo que sucede y no podemos evitar, por tanto es algo que crea vida en nosotros, literalmente cada vez que Dios habla algo en nosotros es como si nos embarazáramos y tuviéramos un bebe. 
 Es ahí donde entendemos como es que funcionan o aplican historias como la de la cita de hoy, recuerda la historia?, había dos mujeres que vivían bajo el mismo techo y tienen luz con 3 días de diferencia, pero la segunda mujer por error se acuesta sobre su bebé y este se asfixia y muere, y lo cambia con el de la otra mujer y le alega que es suyo, ya que no está dispuesta a admitir que asfixió al propio, el resto de la historia lo conoce, ambas van ante el Rey Salomón y piden se les haga justicia. El embarazarse de un bebe requirió de intimidad y de una espera de 9 meses aproximadamente, y obvio, debe de ser frustrante el perder a un bebé de esa manera, pero piénselo, la segunda madre está dispuesta a que el bebé sea sacrificado en vez de mantenerlo con vida, entonces en realidad nunca tuvo intimidad con el marido, sino que sólo estaba compitiendo con la otra mujer para ver quien era mas amada por el esposo, aunque el esposo en realidad no le importaba, por tanto el fruto de la supuesta "intimidad" no tuvo importancia. 
 De la misma manera sucede con aquellas personas que creen que pueden venir a pedir a otros que oren por ellas, que pueden usurpar el tiempo de calidad de otros en presencia de Dios y que luego menospreciarán los frutos de esa intimidad, siendo que solo querían ver el efecto de Dios en ellas y no ir a lo profundo y tener un encuentro con Dios para que lo que Él hiciera en ellas fuera duradero y auténtico. A veces creemos que podemos engañar a otros cuando les hablamos acerca de nuestra situación espiritual, pero a Dios no le podemos engañar, Él siempre respaldará a quien fue honesto en la intimidad e hizo las cosas de la manera adecuada, a Dios no se le puede engañar afortunadamente y Él reconoce cuando alguien está dispuesto a sacrificarlo todo por lo que obtuvo del que todo lo sacrificó por Él, tal como la madre del bebé que estuvo dispuesta a entregar su fruto antes de verlo lastimado. 
 La intimidad con Dios es algo que no podemos fingir y es algo a lo que tenemos acceso todos los días, sólo es cuestión de que lo decidamos, de esa manera dejamos de engañarnos a nosotros mismos y dejamos de engañar a Dios fungiendo ser alguien que no somos.

SOMOS ESPECIALES

Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.  2da de Reyes 5:11

Existe un apartado en la Biblia que realmente me emociona, y es el apartado donde dice que Dios nos hizo a cada uno, en lo individual, a mano y desde antes de la creación del mundo, en donde entendemos que Dios no solo tiene un plan para nosotros, sino que además nos hizo especiales, no hay un ser humano igual al otro, y no existe otro que se parezca en lo más mínimo, que genial, no? Ciertamente es un privilegio el entender esto y mas lo es el aprender a vivir de esta manera, entendiendo lo especiales que somos y como dice el dicho sintiéndonos "hechos a mano", solo hay un pequeño detalle para la aplicación de este término en nuestra vida cotidiana. 
 Una de las cualidades o capacidades que nos hacen mas especiales es la capacidad de obedecer, ya que siendo especiales, sabremos someternos al Dios que nos creó especiales y sabremos renunciar a los privilegios de ser especiales, para ser beneficiados por el sacrificio en la cruz de aquel que es por encima de lo que vemos y entendemos, y es ahí donde viviremos una vida plena y llena de verdaderos beneficios. Es un hecho que nos sabemos especiales y es un hecho que recurrimos a este recurso cada vez que lo necesitamos, de hecho lo usamos mas seguido de lo que planeamos, pero rara vez lo entendemos, es mas como un aliciente que una identidad que usamos, es algo que nos rescata de sentirnos mal y de sentirnos "poca cosa". 
 No lo quiero confundir ni enredar con estos argumentos, es solo el ayudarle a entender como es que ese papel de reyes y sacerdotes del que tanto habla la Biblia, es un papel verdadero y lleno de privilegios si lo sabemos usar adecuadamente, para que no nos suceda como a Naamán Naamán, era un hombre importante y tenía un problema, tenía lepra, y ese no era un lujo que podía darse en su posición, por tanto acudió por ayuda y la recibió, el problema es que no la recibió como él esperaba, él esperaba ser recibido de acuerdo a su posición y con gran caravana, pero nadie salió a su encuentro y nadie le recibió, sólo se le dio la instrucción de como ser limpio de su problema. 
 La Biblia nos narra que Naamán se enfureció, ya que no se le recibió como "él merecía", sin tomar en cuenta que tenía en sus manos la respuesta a su problema y lo mejor de todo, es que su reputación estaba a salvo, ya que el Profeta había cuidado de no afectarla exhibiéndolo ante los demás. Muchas veces hemos renegado de Dios porque no recibimos aquello que pedimos o esperamos y hacemos berrinches, tal como los hizo Naamán y a lo mucho nos conformamos con la idea de que Dios "por algo" hace las cosas, pero entiéndalo que el que seamos especiales, no solo nos da acceso a los beneficios de Dios, sino también a sus explicaciones, como a las responsabilidades que el ser especiales conlleva. 
 El haber sido creados uno por uno y a mano por Dios, nos da la misma identidad que las cosas que Él hace, todas corresponden a su palabra, por tanto, sin la palabra, no funcionamos y los beneficios no se reflejan, así de simple, tal como Naamán, no importaba su estatura, ni su rango, no importaban sus riquezas, ni cuantos súbditos tuviera, todo lo que importaba es que primeramente fuera obediente y segundo que se sumergiera en las aguas, recuerde que en la Biblia las aguas representan la Palabra de Dios, por tal, si no buscaba en la palabra, no recibiría nada, pues esa era y sigue siendo la condición. 
 La mayoría de las cosas que no recibimos en la vida diaria y de las oraciones que hacemos tienen que ver con este hecho, la mayoría de las personas no conocen la palabra de Dios y no están dispuestas a sumergirse en ella y a veces en varias ocasiones, tal como Naamán que lo tuvo que hacer 7 veces, y cuando lo hubo hecho, lo que pidió le fue hecho y más ya que dice la Biblia que su piel era ahora como la de un bebé. 
 Es interesante que todos decimos amar a Dios, pero pocos están dispuestos a conocerle por su palabra, y esto me lleva a cuestionar el hecho de como amamos a alguien a quien no conocemos?, y encima de esto, hay aun menos personas dispuestas a obedecerlo, pero todos quieren sus beneficios y luego se preguntan el porqué no los reciben, inaudito, no? Hay quienes toman el lugar que entienden de Dios y se hacen importantes" o "especiales" tratando de con esto obtener un beneficio de parte de Dios o de quien sea, siendo que lo que nos hace especiales delante de Dios es lo que Él dijo acerca de nosotros, lo cual en su mayoría la gente desconoce y por ello no recibe el trato especial que merece.

COMO DEMUESTRAS TU FE?

Creo que una de las peores cosas que nos pueden hacer es el cuestionar nuestra fe, creo que todos reaccionamos de alguna manera no adecuada, porque a nadie nos gusta que pongan en tela de juicio nuestro amor por Dios. Aunque todos en alguna ocasión tenemos que ser honestos y admitir que deberíamos hacer mas en nuestra relación con Dios y que debemos que leer mas y todas esas cosas, lo que guardamos para nosotros y lo que tratamos de avivar en ese momento es nuestro amor o bien nuestra pasión por Dios y tratamos de conectarnos con Él de una manera más estrecha e incluso empezamos a hacer planes de como es que mantendremos e incrementaremos el amor que tenemos par Dios. Esto que le cuento es algo de lo más común y muchos nos identificamos con ello, creo que lo hacemos todo el tiempo de manera sistemática, aunque en ocasiones se quede solo en una intención y solo eso, le ha pasado? Esto que le cuento no es malo, de hecho quiero entender que fue precisamente por eso que Jesús habló con Pedro y le anunció que le negaría 3 veces, primero para recordarle que Pedro solo era un hombre y que su pasión desenfrenada al verse retado no le llevaría a ningún lado y por otro lado porque estaba demostrando que Él es Dios y que conoce nuestros corazones y sabe como es que reaccionaremos. 
 Es interesante que como Pedro a veces queremos demostrar las cosas que somos o las que hay dentro de nosotros por medio de expresiones sentimentales y muchas veces lo hacemos con la ventaja de que normalmente nadie puede ver la realidad que hay en nuestro interior, pero nos olvidamos de que a Dios no le podemos engañar y que contra su palabra no podemos, ya que su palabra es igual a la verdad y a su vez solo la verdad nos hace libres. La reacción apasionada de Pedro es algo de lo mas normal, pero a su vez es algo que le pudo haber atado y pudo haber impedido el que realizara su propósito como Apóstol si no sanaba pronto el desencanto de saber que sí negó a Jesús tal como lo había dicho, afortunadamente lo hizo a tiempo. 
 A veces nosotros reaccionamos de la misma manera, creemos que nuestra buena intención lo puede todo y que podemos mover el mundo por medio de nuestras emociones, pero es justo en el punto en donde estamos a punto de poner nuestra palabra de por medio o donde estamos a punto de comernos el mundo a mordidas donde tenemos que hacer un alto y entender que el tener una relación con Dios no esta basado en lo que tenemos y podemos hacer, sino en lo que dependemos de Dios, es decir, Pedro hubiera podido reconocer que lo haría y pedido ayuda a Jesús para no hacerlo y hubiera visto milagros y fortaleza en cada ocasión, o bien lo hizo a su modo, demostrando que Dios siempre tiene la razón, no lo cree? 
 No nos es necesario el comprometer nuestra vida para demostrar nuestra fe y nuestra devoción a Dios, Dios conoce nuestro corazón, pero tal como le hizo con los Israelitas, les dio una ley imposible de cumplir, para que no tuvieran de otra mas que recurrir a Dios, y tristemente se afanaron mas en cumplir la ley que amar al Dios que se las dio, a veces así nos pasa a nosotros, pasamos mas tiempo pensando y demostrando el amor que tenemos que pasando tiempo en intimidad con Dios y reconociendo cuanto lo necesitamos, que interesante no? Por tanto, la siguiente vez que alguien cuestione su fe, o que simplemente usted piense al respecto, piense que usted no es nada diferente a Pedro y que si se encontrara en la misma situación, muy probablemente reaccionaría y lo negaría de la misma manera, solo que puede reconocerlo en ese momento y aferrarse a Dios y pedirle su ayuda para ver milagros y prodigios en su vida a causa de su dependencia a Él, tal como lo planeó y como lo espera de nosotros

180 GRADOS

Un giro de 180° es un cambio de dirección.  La biblia refleja muchas vidas que recibieron cambios de 180 grados por diferentes circunstancias.  Algunos, por buenas o malas decisiones; otros, por un encuentro con Dios. 
Al pueblo de Israel, por su mala actitud, le tomó 40 años salir del desierto.  Moisés, en un momento de coraje, golpea la roca, no sigue las instrucciones que Dios le había dado, y su vida dio un cambio, un giro de 180 grados.  Pedro, frustrado, niega al Maestro, y luego vemos como llega el Espíritu Santo sobre 120 personas, siendo uno de ellos Pedro, convirtiéndose en el primer predicador de multitudes y alcanzando que miles rindieran su corazón a Cristo.
En un instante, Dios puede transformar una vida y darle un giro de 180 grados.  Quizás has estado experimentado momentos duros, de dolor, de presión, y sabes que lo que experimentas no es lo que Dios tiene planificado para tu vida.  Cree que Dios tiene grandes cosas y camina con fe, porque e Dios puede provocar un giro 180 en tu vida.
En Hechos 9, vemos el momento de transformación de Saulo de Tarso, un cambio de 180 grados.    Saulo se encontraba persiguiendo, celosamente, a los cristianos para matarles y, mientras cumplía unas órdenes, tuvo un encuentro con Dios, un encuentro que cambió su vida para siempre, cambió su nombre y la dirección de su vida, convirtiéndole en el hombre de mensajes más profundos, por la experiencia de que, en su camino, Dios le dio un giro de 180 grados.
No puedes sumergirte en las circunstancias adversas que estás viviendo.  Dios tiene un nuevo destino, un cambio, una transformación, para que alcances lo que él te ha prometido.  A veces, la vida es dolorosa y cruel; vivimos momentos en que nos damos cuenta que no hay tantos amigos, ni estábamos tan sólidos, pero así como tu vida cambió de bien a mal, en un instante Dios puede transformar tu vida en bendición para siempre. 
La vida de Pablo aparentaba estar bien, aparentaba estar en el camino correcto.  Hoy en día, muchos sirven en la casa de Dios, porque piensan, como Pablo, que están en el camino correcto, porque tienen la aprobación de una institución, pero van en la dirección incorrecta, en el camino opuesto para alcanzar el propósito de Dios en sus vidas.
Si las circunstancias que has vivido te han llevado a vivir momentos difíciles, sumergido en la depresión, en la tristeza, en el dolor, Dios puede darte un cambio de 180 grados y tú puedes vivir en bendición. 
Y, si eres de los que creen que van en la dirección correcta, pero tienes insatisfacción en tu interior, y sabes que Dios te ha llamado para algo más grande más poderoso, declara que Dios te ha de visitar como a Saulo, y tu vida tomará una nueva dirección, un cambio de 180 grados.
Dios siempre ha tenido la intención de dar significado a tu vida, y él lo va a hacer. 

NO SABEMOS RECIBIR

En Génesis 24, el siervo de Abraham dice que Jehová había prosperado a su amo, que este se había engrandecido, y que le había dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.
Algunos creyentes no saben recibir. A veces, tenemos grandes problemas en recibir de parte de Dios.
Por diferentes razones, no tenemos el corazón abierto para recibir de parte de Dios. El recibir algo nos hace sentir incómodos. El que alguien haga algo por ti, te hace sentir incómodo. El que alguien te favorezca, en un momento dado, te hace sentir incómodo. Si alguien hace algo por ti, sientes que le debes el favor, y no estás tranquilo hasta que pagues el favor. No disfrutas lo que te han dado.
Cuando no tenemos la capacidad de recibir, caemos en una conciencia de estrechez, donde Dios no puede hacer nada. No podrás alcanzar el final de tu fe, si no entiendes que hay una parte de todo lo que Dios quiere hacer contigo que siempre será dada por gracia.
No se trata de que te vayas al extremo de buscarlo todo de gratis, pero tienes que entender que no va a ser tu esfuerzo únicamente lo que va a producir los grandes resultados, sino que va a llegar un momento dado en tu vida donde la fe que hay en ti, la revelación que hay en ti, va a provocar que ciertas cosas comiencen a ser añadidas a tu vida, y el favor de Dios se va a mostrar en ti.
Si todo lo que tienes, lo que alcanzas, es por tu esfuerzo, entonces no está el factor divino. Tiene que haber algo en tu vida que no tenga otra explicación que: Solo Dios me lo dio. Tiene que haber algo que tú no puedas decir que lo trabajaste, que lo luchaste, que lo sudaste.
Ciertamente hay cosas que vas a tener que luchar, cosas que vas a tener que trabajarlas, sudarlas. Vas a tener que engrandecerte, como hizo Abraham, vas a tener que poner acción. Pero tiene que haber algo dentro de ti, que muestre que hay favor divino.
Lamentablemente, en la vida de muchos creyentes, eso no existe, porque han encerrado su corazón, al grado de no poder recibir de Dios. Y, sin darse cuenta, comienzan a detener el potencial de Dios en sus vidas.
Tiene que haber un momento dado en que tú ensanches tu corazón para recibir de Dios.
¿Habrá algo en tu vida, en el día de hoy, que tú puedas decir: Esto me lo dio Dios? ¿O cuántas cosas Dios ha querido poner en tus manos y tú las habrás dejado perder, por no tener la actitud correcta, el corazón correcto, por no haberte sentido digno, merecedor?