SABIDURIA EN LA CRISIS


Hace algún tiempo, en mi país, mientras una mujer esperaba su sentencia judicial entró al baño, tomó una sobredosis de psicofármacos y se quitó la vida. ¡No pudo enfrentar su sentencia! Hay quienes creen que de esta forma pueden escapar. Pero es necesario saber lo que Dios dice al respecto: “Los suicidas no entran al reino de los cielos”. La vida la dio Dios y es el único que puede quitarla. ¿Por qué suicidarse?

El suicidio es una de las mentiras mas grandes que el diablo esta usando hoy para hacerles creer a las personas que al morir tendrán paz. Pero tú debes saber que después de la muerte hay una vida eterna, y es en esta vida terrenal donde determinamos si queremos disfrutar en la eternidad o ser atormentados en ella. No podemos callar ante esta terrible realidad que vivimos. El temor lleva a la gente a sumergirse en pozos de depresión de donde no pueden salir sin ayuda. Dios tiene todo el poder para ayudarte, ya que el gozo del Señor es nuestra fortaleza.

Uno de los ataques más violentos que estamos viviendo en este tiempo es la gran ola de temor que cubre naciones enteras. Se puede ver como la gente va de un lado para otro a causa de las malas noticias que continuamente transmiten los medios de comunicación. La fe viene por el oír, mas el enemigo utiliza los sentidos para infundirnos temor. Los que hemos conocido al Señor, vivimos no por lo que vemos sino por lo que creemos.

Desde la caída del hombre hasta hoy, el hombre teme a lo desconocido porque se siente impotente y débil para enfrentar las situaciones que se le presentan. Era precisamente lo que el diablo pretendía. Las consecuencias fueron evidentes, fueron expulsados del huerto y a causa de eso entró el temor y la muerte en el hombre.

Muchos desconocen cómo enfrentar el temor y vencerlo. No tienen las herramientas ni los mecanismos para hacerle frente. Pero Jesús dijo: “Sin mi nada podéis hacer” (Juan 15:5). Cristo venció al enemigo en la cruz del Calvario, y gracias a ese amor tan grande echó fuera el temor. El apóstol Pablo dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). Debemos saber que no hemos recibido espíritu de cobardía, sino de poder, amor y dominio propio.

El que no conoce a Dios se levanta pensando: “¡Otro día más para enfrentar!”. Siempre teme lo peor. Los problemas en su vida se acrecientan y muchos de ellos se refugian en el alcohol, las drogas y toda clase de vicios para poder vivir. Pero tú y yo tenemos a Cristo, que resuelve toda situación. Debemos saber que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, a aquellos que han sido llamados conforme a su propósito.

Cuando no tenemos a Dios, vivimos llenos de miedo y no podemos avanzar en la vida. Aunque pase lo que pase, debes saber que el único que te puede ayudar se llama Jesucristo. ¡Busca la paz y síguela! (Salmo 34:14

LA RIQUEZA DE CULTIVAR


La anciana sonrió cuando entró a la habitación pequeña y caliente. Un resplandor de color se encontró con sus ojos. Violetas africanas de muchas gamas de rosa, púrpura, blanco, rojo y azul y mezclas de variedades de estos colores llenaban la habitación, la cual no siempre había lucido así. Ella y su esposo habían construido la casa hacía muchos años, y esta había sido la sala de juegos de los niños. En aquel entonces juguetes habían llenado los estantes.

Después de que el último de los hijos se había ido de casa, la mujer se había vuelto muy deprimida, ya que habí

a perdido a los hijos y tenía poco que hacer. Ahí fue cuando una amiga le había dado los

brotes de sus violetas africanas y la había convencido de que transformara la sala de juegos en un invernadero. La idea había sido buena, pues le dio un interés renovado en la vida.

Con el correr de los años, había pasado muchas horas aquí. Al principio solo uno de los muchos estantes había contenido plantas. Ahora los estantes originales estaban llenos por completo, y otros se habían agregado. Aún recordaba la alegría cuando vio las violetas flor

ecer por primera vez. Muchas horas habían precedido a ese triunfo, porque nunca había sido conocida por tener buena mano para las plantas. De hecho, algunas de sus amigas habían tratado de desanimarla en la nueva aventura, debido a que en el pasado las plantas parecían

marchitarse en vez de florecer cuando estaban bajo su cuidado. Aun así había seguido adelante. Con el tiempo se dio cuenta de que no le había ido bien con las plantas porque no les había dado suficiente cuidado.

De hecho, habían muerto debido a su descuido.

Cuando las primeras plantas no solo vivieron sino que florecieron bajo su toque, ganó en confianza para agregar otros colores al obtener más brotes de parte de su amiga. También comenzó a leer libros y artículos de revistas acerca del cuidado de las violetas africanas, y a hablar con otros que amaban las plantas. Un día, mientas leía una revista de agricultura, descubrió un artículo sobre la creación de híbridas. Quedó cautivada.

rotanndo las plantas para que cada una recibiera la luz suficiente. Incluso el día en que su esposo murió, ella dio vueltas por allí para encontrar consuelo entre sus amigas, como había llegado a considerar a las plantas.

Desde entonces, ha pasado parte de cada día en esta habitación, regando las plantas, revisándolas de insectos nocivos, arraigando nuevos cortes, fertilizando las que estaban por florecer, separando las flores viejas y rota

En la noche, con frecuencia leía revistas de jardinería y agricultura en ese lugar, en el cual había colocado su silla favorita, que antes había estado en la sala de estar, donde su esposo ya no volvería a pasar largas horas con ella. Después de casi cuarenta años de trabajo duro y lectura extensa, el color profuso que la rodeaba reveló el éxito de sus esfuerzos.

Ahora su habilidad para cultivar y reproducir violetas africanas era conocida por toda la comunidad y, con el correr de los años había encontrado gran alegría al enseñarles a otros el arte de cultivar plantas. Cada año su invernadero era considerad

o lo más destacado del recorrido de jardinería. Colecciones de plantas en todo el pueblo, en jar

dines y habitaciones, eran testimonio de su habilidad.

El cumplimiento exitoso de tu potencial es similar a la tarea de hacer crecer flores que ganen premios. Ambos requieren atención y esfuerzo diligente para producir resultados ganadores.

El potencial no garantiza el rendimiento
Dios hizo todo con la capacidad de producir fruto o de reproducirse a sí mismo. No obstante, el potencial para producir no garantiza el rendimiento ni la cantidad de fruto garantiza su calidad. Puedes tener una buena idea que produzca resultados cargados de mediocridad. O puedes tener grandes sueños que tengan muy poca importancia. Esto es cierto, ya que el embarazo no es garantía de fertilidad, y los planes o sueños no aseguran el rendimiento. El embarazo y el rendimiento se igualan cuando el

potencial para producir se cuida y se desarrolla de forma apropiada.

Puedes tener

el potencial para ser un arquitecto de talla mundial, pero tu capacidad no garantiza que alcanzarás este nivel de éxito. Quizás nunca progreses más allá de dibujar un plano de una casa de muñecas para tu hija o diseñar un croquis de un modelo de tren para tu hijo. Una clave importante para producir aquello de lo cual eres capaz, es dedicar tiempo y esfuerzo necesarios para promover el desarrollo de tu talento.

Cuando Dios hizo al hombre, los arbustos aún no habían aparecido en la Tierra y las plantas aún no habían brotado del suelo. Solo después de la creación del hombre Dios plantó un jardín y le dio un río para que lo regara. ¿Por qué? Hasta entonces no "existía el hombre para que la cultivara [la tierra]" (Génesis 2:5). La tierra estaba embarazada, pero no salía nada porque no había nadie que cuidara a los bebés del suelo.

Por lo tanto, vemos que Dios creó toda la vida para que dependiera del cultivo para maximizar su existencia, debido a que el potencial no puede liberarse sin trabajo. En esencia, Dios dijo: "No puedo permitir que estos árboles y plantas crezcan aún porqu

e necesitan cultivo cuando empiezan a crecer y no hay nadie que los cuide". El fruto y las semillas de muchas plantas estaban presentes en el suelo, pero el suelo no produjo hasta que Adán cultivó el jardín.

Ganar el premio implica correr la carrera
El potencial es co

mo el suelo. Se lo debe trabajar y nutrir para que produzca fruto. El rey Salomón se refirió a este proceso de liberar la fertilidad del hombre cuando dijo: "Los pensamientos humanos son aguas profundas; el que es inteligente los capta fácilmente" (Proverbios 20:5). Nota que el extraer el potencial del hombre implica esfuerzo. Como el pescador que trae hacia adelante los tesoros del mar debido al trabajo arduo, y el granjero que cosecha el fruto del suelo con el sudor de su frente, así el hombre debe trabajar para explotar, incluso, una porción del potencial de Dios dentro de él.

El apóstol Pablo comprendió esta necesidad de poner en práctica el esfuerzo para liberar su productividad. "¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero solo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan. Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se e

cha a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire. Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado" (1 Corintios 9:24-27).

El entendimiento y la sabiduría son las claves para el éxito de la misión del hombre. La carrera para maximizar todo lo que Dios le ha dado comienza con saber lo que Dios requiere de él, y de qué forma espera que llegue a la línea final. El principio primario al cultivar la vida de uno para vivir al máximo, es destruir la ignorancia a través de la búsqueda de conocimiento, sabiduría y entendimiento.

Supongamos que quiero crear un hermoso jarrón para colocar en la sala de estar, pero no sé nada acerca de alfarería. Como primer paso necesitaría una visita a un maestro de la alfarería, o al menos a una biblioteca de la zona, para aprender todo lo que pueda acerca de trabajar con la arcilla para convertirla en piezas hermosas. Tendría que aprender acerca de la selección y preparación de la arcilla, el lanzamiento y el moldeado de la vasija en la rueda del alfarero, la cantidad de tiempo y las condiciones para curar la vasija cruda, la temperatura adecuada y el tiempo que la vasija debe ser sometida a fuego en el horno, etc. Mucho trabajo, incluidas muchas horas de práctica en vasijas muy inferiores a la que esperaba crear, antecederían al logro de mi objetivo de hacer un jarrón para colocar en la sala de estar de mi casa.

Este procedimiento no difiere mucho del proceso que debemos enfrentar para maximizar el potencial. El conocimiento y el esfuerzo deben coexistir, pero el conocimiento es el fundamento para el éxito. La sabiduría y el conocimiento de Dios se vuelven disponibles para nosotros cuando estamos conectados con Él a través de la presencia de su Espíritu. Una comprensión de sus caminos y el descubrimiento de sus propósitos son parte del tesoro que nos ha dado. "Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios. Él reserva su ayuda para la gente íntegra y protege a los de conducta intachable. Él cuida el sendero de los justos y protege el camino de sus fieles. Entonces comprenderás la justicia y el derecho, la equidad y todo buen camino; la sabiduría vendrá a tu corazón, y el conocimiento te endulzará la vida" (Proverbios 2:6-10).

La búsqueda de conocimiento demanda esfuerzo. Debes buscarlo como un tesoro que es precioso para ti. No puedes tocar sencillamente el conocimiento de Dios; no puedes lograrlo sin diligencia y esfuerzo excesivo. "Con sabiduría se construye la casa; con inteligencia se echan los cimientos. Con buen juicio se llenan sus cuartos de bellos y extraordinarios tesoros. El que es sabio tiene gran poder, y el que es entendido aumenta su fuerza. La guerra se hace con buena estrategia; la victoria se alcanza con muchos consejeros" (Proverbios 24:3-6).

Construir una casa demanda un gran esfuerzo. No sucede de forma simple. De manera similar, quitar tesoros de la tierra también es arduo y consume mucho tiempo. Los pozos deben perforarse antes de que el petróleo pueda bombearse desde la profundidad de la tierra, y túneles grandes deben cavarse antes de poder lograr la extracción de diamantes, plata y otros metales preciosos. Estas son las imágenes que Salomón usó para ilustrar la fuerza y la dedicación que necesitarás para ejercitarte si esperas obtener el conocimiento que producirá el dar rienda suelta a tu potencial.

El conocimiento siempre debe preceder a una acción, o se perderá mucho tiempo y esfuerzo a través de esfuerzos equivocados y dirigirse a calles sin salida. Dios, quien planeó tu vida y te garantizó el potencial para llevar a cabo sus planes, trabaja para ti y contigo cuando buscas conocerlo y entender y seguir sus caminos.

Las consecuencias de descuidar el conocimiento
Tristemente, con frecuencia perdemos el derecho al potencial porque descuidamos la sabiduría, el conocimiento y la comprensión que vienen solo de Dios. Salomón habló de las consecuencias de este descuido, al igual que el profeta Oseas: "… pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido. Puesto que rechazaste el conocimiento, yo también te rechazo como mi sacerdote. Ya que te olvidaste de la ley de tu Dios, yo también me olvidaré de tus hijos" (Oseas 4:6).

La falta de conocimiento no es lo mismo que el conocimiento desaprovechado. Oseas dice que el pueblo de Dios perece debido a que han rechazado el conocimiento. Este nos puede rodear, pero a menos que lo apliquemos en la situación o lo usemos para informar las decisiones, no tiene utilidad alguna para nosotros. No podemos realmente excusarnos ante el Señor y decir: "No lo sabía", porque las oportunidades para obtener conocimiento abundan en el mundo. Vivimos en una era de una explosión de información a través de bibliotecas, cintas de audio de ministerios, videos de enseñanzas, televisión y radio, todo lo cual nos bombardea de todos lados con oportunidades para agrandar los horizontes y aumentar el conocimiento. Lo que podemos confesar a Dios es: "Yo rechacé la oportunidad de aprender".

El dicho: "Lo que no sabes no te puede matar", simplemente no es verdad. Con mucha frecuencia sufrimos pérdidas debido a que no aprovechamos la oportunidad de aprender los hechos acerca de un tema en particular. Perecemos debido a lo que no sabemos. No importa el tamaño que tenga tu sueño, si no tienes la información relacionada con tu plan, olvídalo.

El diablo no destruye al pueblo de Dios. El gobierno no destruye al pueblo de Dios. La economía no destruye al pueblo de Dios. La cocaína y la marihuana no destruyen al pueblo de Dios. La ignorancia destruye al pueblo de Dios. Esto está detrás de cada influencia destructiva en nuestras vidas.

Dios rechaza a aquellos que rechazan su conocimiento. En otras palabras, dice: "No podemos hacer negocios. No has usado las herramientas que te di, entonces no puedo ayudarte. Ni siquiera puedes hablar de forma inteligente conmigo". La ignorancia afecta la forma en la que Dios responde las oraciones, porque le pedimos cosas que no necesitamos o no deberíamos querer. Para pedir de forma correcta debemos comprender la forma en la que operamos, la forma en la que el diablo trabaja, la forma en la que el mundo funciona y la forma en la que Dios lo hace. Pedir a Dios que haga algo por nosotros antes de que comprendamos estos aspectos de la situación, es perder nuestro tiempo y el de Dios. Él debe rechazar todo lo que pedimos, porque nuestras oraciones no se alinean con sus caminos, voluntad y deseos para con nosotros.

Investiga tu sueño antes de que empieces a trabajar para lograrlo. Aprende todo lo que puedas acerca del negocio que quieres comenzar o las personas que quieres alcanzar. Necesitas buena información para tomar decisiones correctas.

Dios también ignora a los hijos de aquellos que ignoran su conocimiento. Esto es verdad porque tus hijos aprenden lo que tú sabes. Si no sabes nada, no van a aprender nada y, por lo tanto, cometerán los mismos errores y tendrán los mismos valores y actitudes que tú tienes.

La ignorancia arruina a la generación siguiente. Destruye no solo tu fertilidad, sino también la de tus hijos. Por lo tanto, tú y tus hijos cosecharán lo que siembras, y tu falta de información los daña a ellos. El mundo experimenta actualmente una multitud de desastres humanos que evidencian este hecho. El aborto, el sida, los temas ambientales, las drogas: todos revelan las consecuencias del rechazo del conocimiento por parte de esta generación y de aquellos que nos han precedido. Básicamente, la ignorancia es generacional y transferible. La decisión de buscar conocimiento, mejorar la comprensión y obtener sabiduría, es una decisión personal pero no un tema privado. Cada libro que lees afecta a tus nietos, entonces lee y cultívate para la posteridad.

Valores retorcidos
Nuestra ignorancia de la voluntad de Dios y sus caminos ha retorcido el mundo. Devaluamos lo que Dios valora y elevamos lo que es insignificante para Él, quien ve la enorme capacidad que tenemos y mira las casas de la Tierra que contienen ese tesoro (vea 2 Corintios 4:7). Nos creó para que comunicáramos su poder, pero estamos más interesados en el éxito de acuerdo con los parámetros del mundo. Él afirma nuestra habilidad para que aprovechemos su sabiduría, pero tomamos decisiones basados en la información que recibimos de los sentidos físicos y de la educación.

La pobreza de conocimiento que tenemos se revela en la inhabilidad de llevar a cabo el potencial de Dios por nuestra propia cuenta. Vivimos sin rumbo fijo, sin objetivos, revoloteando de un lado a otro, y nunca logramos nada. Una vida así es una pérdida de tiempo. Sin un sentido de propósito somos como bebés nacidos muertos.

Tu potencial se desperdiciará si no permites que Dios limpie tu vista y redirija tus valores. Si se lo permites, entonces podrás escapar de la existencia sin propósito. Esto sucede cuando eres consciente de los valores del mundo y los comparas de forma cuidadosa con los de Dios. Puedes sorprenderte con lo que encuentres.

La Biblia dice: "La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón" (1 Samuel 16:7). Es tiempo de que tú y yo reevaluemos los patrones del mundo. Los autos son más rápidos, pero más débiles. La ropa es más definida, pero se descosen las costuras. Los zapatos de vinilo brillan de forma muy bonita, pero carecen de la durabilidad del cuero. Lo que aparenta ser mejor puede ser algo que en realidad desacredita lo verdaderamente valioso y digno. Estos valores invertidos atacan tu potencial.

El mundo se ha vuelto muy preocupado por las cuestiones de la contaminación. Los grupos ambientalistas están enojados debido a los derrames de petróleo, y nos advierten acerca de la necesidad de proteger los animales en peligro, las selvas tropicales y las vías fluviales. Como consumidores, se nos recuerda de forma constante que coloquemos los desechos de forma apropiada como parte del esfuerzo para proteger el aire y el abastecimiento de agua del planeta, y se nos anima a reciclar para promover el uso sabio de los recursos de la Tierra.

Tristemente, estamos más interesados acerca de la destrucción de la atmósfera de la Tierra, que con respecto al veneno que nuestros hijos inspiran de los medios masivos en nuestro hogar. Estamos interesados en la pureza del agua que bebemos, pero no monitoreamos los contaminantes que llenan nuestra mente. El mundo está enfermo porque valoramos las cosas erróneas.

En el evangelio de Marcos, Jesús amonesta a los fariseos porque los valores que tenían estaban mezclados. Mientras Jesús y los discípulos caminaban a través de un gran campo, recogían y comían granos porque tenían hambre. Ya que era el día de reposo, los fariseos se quejaron, decían que quebrantaban la Ley (Marcos 2:25-3:5).

Los valores y patrones del mundo no son tan diferentes de aquellos de los fariseos. Salvamos ballenas y tratamos de proteger a especies en peligro, pero permitimos que se aborten bebés. No podemos dispararles a los animales, pero podemos tomar un bisturí y matar fetos humanos.

Estamos enfermos. No somos diferentes de aquellos a quienes Jesús amonestó. Por lo tanto, necesitamos repensar los valores y volver a determinar la definición real de contaminación.

Cultivar y alimentar el potencial (tres dimensiones)
El potencial debe cultivarse y alimentarse para producir fruto. Pero, ¿de qué forma lo hacemos? ¿Cómo cultivamos y alimentamos los talentos, capacidades y habilidades que poseemos?

Las definiciones de cultivar incluyen: a) prepararse y trabajar para estimular el crecimiento; b) mejorar el crecimiento a través de trabajo y atención; c) desarrollar y refinar a través de la educación y el entrenamiento y d) buscar o fomentar, así como en una amistad. Alimentar algo significa que: a) suministramos nutrientes; b) proveemos buen alimento; c) proporcionamos para el consumo y d) satisfacemos, ministramos y gratificamos. Todas estas definiciones implican que el proceso va a ser beneficioso, no dañino.

Si el abastecimiento no suple la nutrición que es esencial para el crecimiento, no somos alimentados de forma verdadera. Del mismo modo, si la actividad y atención no nos ayudan a desarrollar, refinar, mejorar y promover las habilidades, capacidades y talentos, no pueden llamarse en realidad cultivo.

Así como las semillas no se convierten en plantas durante la noche, la riqueza del potencial no puede exponerse ni cumplirse en un instante. Debemos esforzarnos para cultivar lo que Dios nos ha dado, y debemos ejercitar el cuidado de fertilizarlo y regarlo de manera apropiada. Así como plantas específicas requieren ciertos nutrientes y condiciones para crecer, de la misma forma debemos proveer la nutrición y el ambiente adecuados para estimular la maximización del potencial. Dios, quien nos creó, ha establecido estas especificaciones. Ignorarlas es invitar a la muerte.

Somos como un campo sin cultivar. Contenemos mucho fruto, pero la fertilidad no será evidente hasta que, al menos, cultivemos y alimentemos el cuerpo, alma y espíritu. Estas son las tres dimensiones del potencial. El cultivo y la alimentación actúan juntos para estimular el máximo crecimiento y realización. Si activamos y estimulamos el potencial a través del trabajo y de experiencias desafiantes, pero descuidamos la provisión de los fertilizantes apropiados que lo sostendrán y mantendrán dentro de estas situaciones, antes de que pase mucho tiempo el crecimiento se atrofiará y finalmente se detendrá.

De la misma forma, si alimentamos el cuerpo, alma y espíritu de acuerdo con las especificaciones del fabricante, pero fallamos en fomentar y aprovechar oportunidades para intentar cosas nuevas y alcanzar objetivos nuevos, reduciremos la liberación efectiva de nuestro potencial. Tanto el cultivo como la alimentación son necesarios para el crecimiento saludable.

Cada dimensión de nuestro potencial –cuerpo, alma y espíritu– tiene especificaciones y materiales definidos para el cultivo y requerimientos explícitos en fertilizantes.

Estas especificaciones o requerimientos prescriptos por el fabricante, aseguran que cada parte de nuestro ser funcione al máximo rendimiento y logre productividad máxima. Estos son ingredientes esenciales para descubrir quiénes podemos ser y qué es lo que podemos hacer.

Eres lo que comes. Esto es verdad para las tres dimensiones del potencial. Si comes demasiada comida llena de grasa, subirás de peso y la cara se te llenará de granos. Si alimentas tu mente con basura, tus pensamientos estarán en un canal de desagüe. Si alimentas tu espíritu con la información que recibes a través de los sentidos de tu cuerpo y la educación de tu alma, y descuidas la sabiduría y el conocimiento de Dios, funcionarás según los patrones y valores del mundo.

EVENTOS DEL PORVENIR


Este libro es una obra de referencia enciclopédica en profecía bíblica, altamente exitoso. Explora la base de la interpretación, los pactos bíblicos, las profecías de esta Era y su final, la tribulación, la Segunda Venida, el milenio y el estado eterno. Incluye una bibliografía extensa y un índice.

Por causa de la prominencia de la profecía en la Escritura, han aparecido muchos libros excelentes relacionados con temas proféticos. Sin embargo, hasta hace poco tiempo el tratamiento de la profecía ha sido o apologético o expositivo, y los temas proféticos han sido desarrollados individualmente separados de su relación con el programa profético revelado en su totalidad. Mucho de nuestro conocimiento ha sido solo fragmentario y sin relación. El texto monumental del Dr. Dwight Pentecost, Eventos del porvenir, ha cambiado todo eso. En este grande y altamente célebre libro, el Dr. Pentecost ha sintetizado todo el campo de la profecía bíblica unificada, una escatología bíblica completa y sistemática.Eventos del porvenir se ha ganado su lugar en la biblioteca del pastor, del académico y del seminarista o del estudiante de instituto bíblico. Además, ofrece un estudio comprensivo y accesible para quien esté interesado en el tema importante de la profecía bíblica.

COMO PASTOREAR EL CORAZON DE SU HIJO


¡No pase de largo este libro! Si es usted padre, educador o pastor, Cómo pastorear el corazón de su hijo va ayudarle sin lugar a dudas. No se trata de un libro más acerca de cómo manejar a nuestros hijos por medio de sutiles consejos psicológicos tan de moda, sino de una percepción bíblica del auténtico problema que tienen todos los niños: un corazón inclinado al pecado y su solución.

El Dr. Tedd Tripp con una experiencia de más de veinte años como pastor, asesor, director de escuelas y padre, acierta plenamente en su diagnóstico. Nos presenta el auténtico campo de batalla donde librar nuestro enfrentamiento por la educación de nuestros hijos que no es otro que sus corazones, “porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias...”.

Muchos libros se quedan en lo superficial, en cómo lograr la conducta deseada en nuestros niños sin importar la forma y mucho menos las motivaciones del niño hacia esa conducta. Para Tedd las prioridades son otras.

LOS CAPTORES DE DIOS


Si alguna vez ha deseado una intimidad mayor con Dios, en este libro se describe como alcanzar esa sublime experiencia. Pero no se trata de una mistica busqueda de una presencia eterea en una montaña de Oriente. Tampoco de un legalismo alimentado con decepcionantes obras. Es una novedosa cita a ciegas con la providencia alimentada por el anhelo de la humanidad de tener intimidad con la divinidad y orquestada por nuestro amante Padre.

En este libro, pues, el autor, invita a una apasionada búsqueda de la presencia del Señor, y señala no solamente el camino sino el precio. Usted hallara respuesta a preguntas como:

¿Sabia usted que hay personas que han capturado a Dios?
¿Cuales son los peligros de dar mas valor a los programas que a la presencia?
¿Hay un clamor que Dios pueda rechazar? ¿Por qué debemos ser perseguidores de Dios?

LA BENDICION QUE VIENE POR PEDIRLA


Pedir lo que necesitamos o deseamos de Dios es un principio fundamental de nuestra relación con Él como Rey y Señor de todo. Él acude a nuestro llamado. Mateo 7:7–11 lo aclara: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? Los líderes del pacto de Dios comprendieron este aspecto de la relación de la humanidad con Dios y lo llevaban a cabo cuando entraban en su presencia.

Jabes: “Oh, si me dieras bendición”

La historia de Jabes solamente abarca dos versículos (1 Crónicas 4:9–10), y es un poderoso recordatorio de la eficacia de la oración ferviente. La Biblia dice que Jabes era un hombre honorable, más ilustre que sus hermanos. Ser honorable y tener un corazón puro delante de Dios, siempre será importante para la manera en que Dios responde nuestras oraciones. Veremos este tema a lo largo del libro. No se trata de ser perfecto, sino de ser santo, como lo revelaremos más tarde.

La historia de Jabes muestra más tarde que él invocó al Dios de Israel pidiéndole bendición y Dios le otorgó lo que pidió. Dios le respondió a Jabes. Él no oró durante mucho tiempo, recitando la Torá y utilizando palabras extravagantes. Simplemente se presentó ante Dios y dijo: “¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera contigo, y me libraras del mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que le pidió (v. 10). Él le pidió a Dios que se lo otorgara. Así de simple.

·Esto nos enseña que podemos pedirle a Dios que nos bendiga y que Él nos otorgará lo que pidamos. Jabes le pidió a Dios que lo bendijera y Él lo hizo. Dios es la fuente de la bendición y su naturaleza es ser bueno con su creación. El salmista dice: “Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia” (Salmos 100:5). Una revelación de la bondad de Dios producirá fe para obtener sus bendiciones.

·Jacob: “No te dejaré, si no me bendices”

·Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices (Génesis 32:24–26).

Este acontecimiento en la vida de Jacob vino después de que luchó por la mujer de sus sueños. Él trabajó diligentemente por su esposa Raquel durante catorce años. Muchos de nosotros oramos una vez y nos enfadamos inmediatamente con Dios cuando Él no nos da aquello por lo que oramos. Jacob no lo hizo, él se asió de lo que sabía que Dios tenía para él al final de su trabajo. Él tenía sus ojos fijos en la bendición y no la dejaría ir hasta tenerla.

Aquí vemos a Jacob una vez más en medio de la batalla, pero esta no es una batalla física. Él está peleando con lo sobrenatural. Abraham e Isaac, los padres de las generaciones anteriores, le habían enseñado acerca del poder y la provisión del único Dios verdadero. Él sabía que al tener comunión con Él, tendría una invitación abierta para hacer una petición de bendición. Y obtuvo bendición. Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma (Génesis 32:27–30).

Jacob no solamente se encontró cara a cara con Dios, sino que, por haberlo pedido, también fue bendecido con un nombre, un propósito, un futuro y un destino nuevos. Su identidad fue cambiada. Eso es lo que Dios desea hacer cuando usted se acerque a Él para obtener bendición. Él desea darle más de lo que pide, porque Él es bueno y porque sabe cómo otorgarles dádivas a sus hijos. Lo que usted le pide es solamente el comienzo de lo que Él desea hacer en su vida.

Moisés: “Te ruego que me muestres tu gloria”

Moisés anhelaba la gloria del Señor. Él deseaba habitar al abrigo del Altísimo. Buscó al Señor y Él lo conocía íntimamente: “ . . . por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre” (Éxodo 33:17). De manera que cuando llegó el momento de que Moisés pidiera ver la gloria de Dios, no tuvo que presentar un argumento de cuán cercanos eran Dios y él. Dios conocía a Moisés por nombre. ¿Dios conoce su nombre?

·Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia enmis ojos, y te he conocido por tu nombre. El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. Después apartaré mi mano, y

verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro (Éxodo 33:17–23).

El Señor hizo que su bien pasara delante de Moisés. “Bien” es la palabra tuwb, que significa bienes, cosas buenas, propiedad, justicia, belleza y prosperidad. El Señor es abundante en bondad y desea darles buenas dádivas a sus hijos. Dios nos ha saciado de bienes (bendiciones). Si lo conocemos y Él nos conoce, todo lo que debemos hacer es pedírselo. Sus bendiciones son para sus hijos.

¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! (Salmos 31:19).

BENEFICOS DE LA FELICIDAD



Según Rich Bayer, Ph.D., director general de Upper Bay Counseling and Support Services, Inc., las personas felices tienen más contacto social y mejores relaciones sociales que sus homólogos infelices. Estudios de perso


nas positivas muestran que están más alto en la escala de tener buenas relaciones con ellos mismos y con los demás. Su vida amorosa también es mejor. Las personas felices tienden a ser más amables con los demás y a expresar empatía con más facilidad.


Desde luego, las personas felices no tienen “más suerte” que otras personas. Experimentan su parte de tragedia y dificultad, pero los estudios muestran que realizan una mejor tarea a la hora de redefinir. Recuerdan los buenos acontecimientos en sus vidas más rápidamente, y cuando suceden cosas malas, creen que las cosas finalmente se arreglarán. Ellas tienen esperanza.

La felicidad es una de las claves para una vida larga y satisfactoria. L

os estudios también muestran que las personas felices tienen men

os problemas de salud. Las investigaciones entre personas mayores indican que quienes tie

nen emociones positivas viven más tiempo que sus homólogos

a

margados. Se mostró que las personas felices tienen la mitad de probabilidad de sufrir discapacidad que las personas tristes en el mismo rango de edades. Y las personas felices tienen un umbral de dolor más elevado que quienes están tristes.

Cuando usted se ríe, potentes sustancias químicas llamadas endorfinas, que actúan de modo muy similar a la morfina, se liberan en el cerebro. Las endorfinas desencadenan un sentimiento de bienestar por todo su cuerpo y alivian el dolor. En el departamento de medicina conductiva de la facultad de medicina de UCLA, un hombre llamado Norman Cousins realizó una amplia investigación de los beneficios físicos de la felicidad.

Él estableció Humor Research Task Force, que coordinaba la inve

stigación clínica mundial sobre el humor. Su investigación demostró de modo conclusivo que la risa, la felicidad y el gozo son antídotos

perfectos para el estrés.

Una buena risa puede:

  • Disminuir las hormonas del estrés, lo cual le ayuda a relajarse
  • Mejorar la calidad del sueño
  • Aliviar el dolor
  • Descender la presión sanguínea
  • Mejorar el sistema inmunológico
  • Fortalecer la función cerebral
  • Aumentar la longevidad
  • Proteger el corazón y evitar ataques al corazón
  • Conectarle con los demás
  • Prevenir el divorcio
  • Elevar el humor y ayudar a liberar la ansiedad y la depresión

Trabajar de modo similar al ejercicio según la asociación para el humor aplicado y terapéutico: “Sin humor, los procesos de pensamiento tiene

n probabilidad de quedarse estancados y estrechamente enfocados

, conduciendo a una mayor angustia”.

Escoger una buena actitud no disminuye la cantidad de sufrimiento en su vida o en el mundo, pero ayuda a aligerar la carga. Incluso cuando sufrimos, podemos escoger estar gozosos porque Dios está con nosotros. El Dr. Lee Berk y su colega investigador, el Dr. Stanley Tan de la Universidad Loma Linda en California, estudiaron los efectos de la risa en el sistema inmunológico, y encontraron una disminución general en hormonas del estrés que constriñen los vasos sanguíneos y suprimen la actividad inmunitaria en personas expuestas al humor.

Los niveles de la hormona del estrés epinefrina eran menores en el grupo tanto antes del humor como después de la exposición al humor. Los niveles de epinefrina siguieron bajos durante todo el experimento. Como dije anteriormente, yo recomiendo a todos mis pacientes reírse a carcajadas diez veces por día. Receto videos de Carol Burnett, de Sanford and Son y otros de humor sano (algunas comedias hispanas sanas podrían ser las películas de Cantinflas y los programas de El Chavo del Ocho) a mis pacientes. Cree un hábito de felicidad en lugar de un hábito de preocupación. Su felicidad no está a merced de otras personas o de circunstancias y acontecimientos de la vida. El corazón alegre es su mayor arma contra el estrés.

--Extracto tomado del libro La nueva cura bíblica para el estrés por Dr. Don Colbert.