LA TRISTE VIDA DE BILLIE HOLIDAY

Billie Holiday (1915-1959) no se parece a ninguna otra cantante de jazz. Todo cuanto la rodea es un misterio. A pesar de no tener estudios técnicos, poseía una incomparable dicción, fraseo e intensidad dramática. Llena de sentimiento, su voz, es todavía capaz de erizar la piel, a pesar de que en los últimos años era ya apenas perceptible.  

La tortuosa vida de esta cantante de jazz transcurre en los guetos, la bohemia y el submundo de los años de la Depresión y finales de los cincuenta. Su música nace de una profunda experiencia de la miseria humana. Tres años antes de su muerte publicó sus memorias, Lady Sings The Blues, que ahora reedita Penguin en castellano en su colección de clásicos modernos. En este nuevo milenio, en que las voces femeninas han invadido el mundo del jazz, la presencia de Holiday se agiganta a cada nueva escucha. Su legado es inmenso e insustituible. Sus discos no dejan de reeditarse y aparecen nuevas biografías sobre ella.   
Su nombre real era Eleanora Fagan y nació en Baltimore en 1915. Billie dictó su autobiografía en 1956, que se transformó en una fallida película (El ocaso de una estrella), hecha para la gloria de Diana Ross. El problema es que Billie mentía sin complejos, ya que tenía mucha imaginación. El material que el periodista recogió de sus vivencias no era fiable. Además, la editorial eliminó pasajes, para evitar querellas.  En los años 70 una admiradora suya escribió la biografía más completa de la cantante. 

Linda Kuehl se basó en muchas entrevistas y documentos, pero no le pudo dar forma coherente al manuscrito. El rechazo de la editorial provocó de hecho tal desesperación que se suicidó en 1979, tras ir a un concierto de Count Basie, el antiguo jefe de Billie. El archivo de Kuehl fue vendido a un coleccionista, pero un día lo revisó una escritora británica llamada Julia Blackburn, que descubrió que Linda era una gran entrevistadora. Se propuso entonces ordenar toda aquella información y seleccionar los testimonios más interesantes, aunque éstos se contradijeran entre sí. Es así como nace Billie. 

El resultado es sorprendente. Todo lo que sabíamos o imaginábamos sobre la cantante, no es más que un pálido reflejo de la realidad. Su nombre real era Eleanora Fagan. Nació en Baltimore (Maryland, EE.UU.) en 1915. Su madre tenía sólo 13 años y su padre era guitarrista de jazz. Poco después de nacer, sus padres la dejaron con sus abuelos, para emigrar al norte. Sus abuelos la maltrataban, mientras vivía con una prima, sus dos hijos pequeños y la bisabuela.  

A los 10 años, Billie tiene que trabajar ya cuidando bebés, haciendo recados a domicilio y fregando las escaleras de entrada a las casas de los barrios blancos. Era además “chica para todo” en una casa de citas. Cuando la dejaban libre, andaba por las calles, jugando con los chicos del barrio a las canicas, o se peleaba con ellos. Al volver su madre, se mudan a un barrio mejor, para llevar una casa de huéspedes. Una mañana, estando sola en su habitación, uno de ellos intenta abusar de ella. Al hombre le condenan a cinco años de cárcel, pero ¡a ella la recluyeron en una institución católica por tiempo indefinido! Allí fue castigada, humillada y obligada a pasar una noche junto al cadáver de una compañera, gritando y golpeando la puerta, hasta que se le ensangrentaron las manos.    

Cuando sale de la institución, se convierte en fregona a domicilio. Su madre vuelve al norte y ella se queda otra vez con sus abuelos. Finalmente le manda dinero para ir a Nueva York, donde trabaja su madre de criada. Billie no tarda en detestar su nuevo empleo. La tratan tan mal, que prefiere irse de prostituta a un burdel. Ahora tenía dinero y una sirvienta que le lavaba la ropa, hasta que un cliente con quien se había negado a mantener relaciones, la denuncia por ser menor de edad, acabando en la cárcel. La Depresión no era algo nuevo, para Billie, ya que ella y su madre podían estar contentas si conseguían lo suficiente para comer caliente las dos una vez al día. Intenta ser bailarina, pero resulta un completo fracaso. Es entonces cuando empieza a cantar en un bar, mientras sirve de mesa en mesa. Consigue trabajo para su madre en la cocina, pero ella se niega a recoger propinas. Las compañeras le llaman por eso Lady, Señora. Uno de los clientes del local era Benny Goodman, que le propone grabar un disco. Otro era el agente de Louis Armstrong, que ofrece representarla. Billie tenía entonces 16 años, fumaba marihuana y bebía regularmente.  

El año 35 Holiday canta en el famoso Teatro Apolo de Harlem, donde conoce al saxofonista Lester Young, que se muda a vivir con las dos mujeres. Dos años después se incorpora a la orquesta de Count Basie. Los problemas vienen cuando le dicen que se oscurezca el rostro con grasa negra, porque tiene la piel “demasiado clara”. Ella renuncia a su puesto y se va de gira con la orquesta blanca de Artie Shaw. En el sur es molestada por sheriffs, camareras, empleados de hotel y todo tipo de chiflados. De ese ambiente de segregación y prejuicios raciales proviene su famosa canción Strange Fruit, que será su mayor éxito de ventas.    

Tras dos años de cantar en un café, abre un restaurante a su madre. Su relación se hace tan mala, que en una discusión le dice: “¡Qué Dios bendiga al hijo que conserva lo propio!”. De ahí viene otro de sus temas más conocidos: “Cualquiera que tiene, tendrá más; / pero el que no tiene, lo perderá / Así dice la Biblia”. Esa es la peculiar lectura que hace Holiday del texto del Evangelio según Mateo 13:12, a la luz de sus problemas familiares. Se encuentra sola trabajando en locales llenos de blancos, con los que no puede relacionarse. Se casa con un vividor en el 41, cuyas infidelidades inspiran la canción Don´t explain (No expliques nada). Él la introdujo en el mundo de la droga. Tras el fracaso de su primer matrimonio, Billie se une a un traficante de droga, que organiza una orquesta para ella. 

Mientras está “enganchada”, parece que no tiene problemas, pero cuando intenta “descolgarse”, todo se vuelve en contra de ella. Tras pasar tres semanas en un sanatorio privado, le parece que ya está rehabilitada. Es entonces cuando la empiezan a perseguir los agentes del Departamento Federal de Estupefacientes buscando un castigo ejemplar, hasta en el mismo Hollywood, donde hace una película con Louis Armstrong. Es detenida finalmente junto a su compañero en 1947. En el juicio se declara adicta a la heroína, siendo condenada a un año de cárcel. Pierde así la tarjeta que necesita para actuar en los locales nocturnos más lucrativos de Nueva York, donde se consumían bebidas alcohólicas. El año 49, Holiday es arrestada de nuevo en San Francisco, siendo declarada inocente de un cargo de tenencia de drogas. 

Se casa de nuevo con un hombre con quien convivía desde hace cinco años, que le compraba heroína. La pareja es detenida en la habitación del hotel y ella cambia su adicción a la heroína por el alcohol. Empieza a perder la voz y necesita ya ayuda hasta para salir al escenario. Su matrimonio se rompe y ella se va a Europa, donde fracasa, siendo abucheada en Paris. El año 59 es ingresada al borde del colapso en un hospital de Harlem, bajo vigilancia judicial, sufriendo una parada cardiaca. Su legado es inmenso e insustituible. 

¿Dónde está Dios en una vida como ésta? El sufrimiento y el dolor de Holiday parecen negar la existencia de un Dios bueno y amoroso, cuando permite las desgracias que esta mujer sufrió. ¿Es algún monstruo entonces, el que gobierna nuestro destino?, ¿o son simplemente las estrellas, las que determinan nuestra suerte? Es verdad que no todo en la vida es malo, ¿cómo explicar si no la belleza de su música? Pero la maldad y el dolor constituyen un problema, no sólo para los creyentes, sino para cualquier persona. Billie solía referirse con frecuencia a la Biblia. Ella nos dice que Dios no creó el mal y el sufrimiento, pero puede usarlo y lo usa, para nuestro bien (Ro. 8:28). Dios usa el dolor en una manera profunda, para atraernos hacia Él, cuando no queremos escucharle. 

En nuestros placeres, susurra, pero cuando sufrimos, grita. Dios no deja que nos quememos en la confusión que hemos creado. Él se entromete. Vino a este mundo de dolor y angustia. Sufrió el mal de los hombres, con toda su debilidad. Vivió la pobreza y el sufrimiento, azotes y desaliento, temor y desesperación. Su muerte fue muy dolorosa. Así que nadie diga que a Dios no le importa, y no entiende nuestro dolor. Él mismo lo ha pasado… La diferencia es que Dios ha tratado con la raíz del problema del mal y el sufrimiento. Jesús no sólo compartió nuestro dolor y agonía, sino que tomó la responsabilidad de todas nuestras miserias y vergüenzas. 

Permitió que la vasta montaña del mal lo aplastará. Sufrió lo indecible, le costó el infierno. Clamó en angustia: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” En la cruz, Dios llevó nuestros pecados, para liberarnos del cáncer del mal que ha invadido todo nuestro ser. En su resurrección, ha triunfado sobre el dolor y el odio, el sufrimiento y la muerte. Por eso en Él hay esperanza, a pesar de todas nuestras desgracias.   

ALEGRA TU DESIERTO, ÉL VIENE


El panorama podría ser un poco desolador, triste, injusto y con sensaciones de abandono y exclusión de muchos. Quizás por eso es bueno pensar en el tiempo prenavideño, tiempo que puede cambiar nuestras sensaciones, nuestras sensibilidades, nuestras solidaridades.


El que es, el Yo soy el que soy, el gran yo soy, se transforma en estos días prenavideños, sin dejar de ser la esencia del yo soy el que soy, en el que viene, el que llega, el que se acerca. 

¡Feliz tiempo prenavideño, feliz tiempo de Adviento! Feliz llegada del que viene a un mundo injusto, un desierto, un sequedal en el que la vida se convierte en algo complicado, un mundo de abandonados y lanzados a la soledad del que se queda tirado al lado del camino sin que se le tienda ninguna mano amiga.  

El panorama podría ser un poco desolador, triste, injusto y con sensaciones de abandono y exclusión de muchos. Quizás por eso es bueno pensar en el tiempo prenavideño, tiempo que puede cambiar nuestras sensaciones, nuestras sensibilidades, nuestras solidaridades. 

Es como si nos quisieran sumergir en un baño de sana alegría. Es como si alguien estuviera gritándonos en tiempos prenavideños: ¡Hay esperanza! ¡Hay esperanza! Las profecías nos hablan de estos tiempos en los que ya se vislumbra la llegada del que viene, del que se aproxima. Estallan en voces de regocijo y esperanza. ¡Olviden los desiertos! ¡Echen fuera las soledades! “Se alegrarán el desierto y la soledad, el yermo se gozará y florecerá como la rosa”. El Señor viene justo para establecer un nuevo reinado de Dios en el mundo en donde tendrá que haber agentes liberadores del Reino de los cielos: Los que creen en el que llega, los que lo esperan, los que serán sus seguidores y servidores. 

Tiempos prenavideños, de Adviento. ¡Se aproxima la Navidad! ¡Un hijo nos va a ser dado, alguien que será admirable, consejeros y Dios fuerte. No se preocupen más de sus desiertos, no sufran por sus limitaciones. Con la perspectiva de “El que viene”, ríos correrán por los desiertos y se llenarán de estanques. ¡Qué bonito el tiempo prenavideño”. Lo dicen los profetas: “El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manantiales de agua”. El que es, el “yo soy el que soy”, el gran yo soy se acerca, viene, se aproxima. Los tiempos se van cumpliendo. En breve celebraremos el gran acontecimiento: La Navidad. 

Cuando miramos a las formas y comportamientos de la economía, a las corrupciones políticas, a la acumulación desmedida de los que lo quieren acaparar todo sin pensar en sus prójimo, cuando todo lo vemos lleno de leones, perros salvajes, lobos que quieren devorarnos, vuelven a sonar las palabras proféticas prenavideñas: “Ya no habrá león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que camines como un redimido”. Se abren las puertas y las posibilidades de redención. ¡Espera! ¡Permanece a la expectativa! No mires hacia atrás. Dios se acerca. Ese Ser divino que del que nos dicen los profetas que “el mismo Dios vendrá y os salvará”. Sé sabio. Espera en confianza. Elimina tu desierto y tu soledad. 

¿Cómo te vas a sentir solo ante un Dios que se acerca? Cuenta las semanas, los días, las horas. Tu desierto se convertirá en una rosa. Que tu sufrimiento se transforme en risa, que tu dolor se cubra de esperanza, que tu llanto se transforme en gritos de júbilo. Sí. Lo recomiendan los profetas. Lo afirman con palabras de consuelo. ¿No habéis leído las profecías que presienten la venida del Salvador? Esto es lo que dicen: “Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios”.  

Quizás podemos comenzar con un poco de alegría ante la expectativa del que viene, pero esa alegría se irá agrandando, extendiendo, engrandeciendo de forma progresiva conforme vayan pasando las semanas, los días, las horas, los minutos. Prepárate para llegar a esta explosión profética que anuncia un gran gozo: “Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel”. Que no te extrañe. 

Es la apoteosis de la alegría ante el que llega, Jesús, el salvador del mundo. No es nada extraño que anunciemos la alegría. Ésta debe llegar a rebosar en nuestros corazones. El tiempo prenavideño debe estar lleno de campanas y de trompetas que anuncien júbilo, de cantos que desgarren nuestra garganta porque no podemos callar de expresar el gozo de nuestros corazones. 

Debemos clamar y cantar con Zacarías: “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna”.   

Que tengas buen tiempo prenavideño. Ya llega, ya llega. Que el Señor nos ayude a expresar la alegría ente el que viene, el que llega, el que se acerca. Y que también, llegado su momento, tengas un feliz tiempo navideño.

HIJAS DE ABRAHÁM

En esta obra, el Ptr. Luna presenta de una manera concienzuda y con gran soporte bíblico las inconsistencias de los jerárquicos que usan la Biblia para impedir que la mujer ejerza el ministerio y el liderazgo eclesiástico. 

El Ptr. Luna con destreza y dexteridad conduce al lector a ver que la Biblia no prohíbe lo que los jerárquicos afirman de que la mujer no puede ejercer el ministerio, puesto que el mismo es en realidad un “don” de Dios.

EL EVANGELIO SEGÚN PABLO

En un tiempo en el que se cuestiona la perspectiva histórica y bíblica de la predicación de Pablo del Evangelio, el Dr. MacArthur expone una fresca perspectiva bíblica de lo que es el Evangelio.
Exponiendo temas esenciales en la predicación de Pablo como:
  1. La resurrección.
  2. El veredicto de culpa universal.
  3. La justificación por la fe sola.
  4. La expiación sustitutoria.
  5. La gracia, el legalismo y el antinomianismo.
Al final del libro, MacArthur ofrece cuatro apendices que vale la pena leer con atención:
  1. En defensa de la expiación sustitutoria. En este apendice, expone una perspectiva histórica de lo que la iglesia ha creído acerca de la expiación sustitutoria desdeel inicio de la misma.
  2. Cristo murió por Dios. Aquí expone el principal motivo de la muerte de Cristo, y como ésta fue en primera instancia, un sacrificio para Dios, una sumisión a Dios, una sustitución ofrecida a Dios, que satisfizo a Dios, fue nuestra salvación para Dios y fue el medio de nuestra condición de hijos ante Dios.
  3. La Razón de Todo. Una mirada a la conclusión primaria y final de que la razón de todas las cosas es la gloria de Dios.
  4. El glorioso evangelio de Pablo. Es un apéndice adaptado y abreviado de dos sermones de Charles H. Spurgeon, es de verdad asombroso y vale la pena leerlo.
Este es un excelente libro que vale la pena leer, la exposición de cada uno de los temas es completamente bíblica y bastante precisa. Y como bien comentó Todd Friel sobre el libro:
No necesitamos una nueva perspectiva de Pablo; necesitamos una perspectiva bíblica. El doctor John MacArthur, como siempre, lo consigue.
Estas son algunas de mis frases favoritas del libro, espero se animen a leerlo.
El evangelio de Jesucristo es la verdad divinamente revelada y establecida en el cumplimiento meticulosamente histórico de varias profecías del Antiguo Testamento, documentado por montones de evidencia irrefutable, confirmado por una serie de eventos públicos que ningún simple mortal podría haber orquestado y corroborado por una gran abundancia de testigos oculares. (p. 9)
Las Buenas Nuevas no son una leyenda sujeta a interpretación, ni una cosmovisión elástica que se puede reconciliar con la filosofía corintiana, el escepticismo académico o las preferencias posmodernas. El sacrificio que rindió Cristo por los pecados fue un acontecimiento real, visto por innumerables testigos oculares, verificado por los oficiales romanos y sellado por Pilato mismo con el entierro de nuestro Señor. (p. 17)
La resurrección es el sello de aprobación de Dios de la obra expiatoria de Cristo. En la cruz, justo antes de inclinar su cabeza y entregar su espíritu, Jesús dijo: “Consumado es”. En la resurrección, Dios Padre añadió su amén. (p.18)
El evangelio de Jesucristo es un mensaje de logro divino. Es un anuncio de que Cristo ya ha triunfado sobre el pecado y la muerte en lugar de pecadores desesperados que alcanzan la redención de Dios solo por fe. Esta es una religión basada en la gracia. El enfoque está en lo que Dios ya ha hecho por los pecadores.(p. 25)
El merito total de la justicia de Cristo se le imputa a todo aquel que se une a Él por fe, precisamente del mismo modo que su culpa se le imputa a Él (2 Corintios 5:21). No hay un principio más vital para un buen entendimiento de la justificación por fe. Y como la doctrina de la justificación es el eje de la enseñanza de Pablo sobre el evangelio, simplemente no es posible entender o explicar adecuadamente la soteriología paulina sin recurrir al lenguaje y el principio de la imputación. (p. 35)
Si todas las formas que planean los hombres asaltaran mi fe con un arte desleal, Yo las llamaría vanidad y mentiras, Y ataría el evangelio a mi corazón. — C. H. Spurgeon

LAS 3 VOCES

1° Samuel 17:1-11 (Nueva Traducción Viviente):
Los filisteos reunieron su ejército para la batalla y acamparon en Efes-damim, que queda entre Soco en Judá y Azeca. Saúl respondió reuniendo a las tropas israelitas cerca del valle de Ela. De modo que los filisteos y los israelitas quedaron frente a frente en montes opuestos, separados por el valle. 
Luego Goliat, un campeón filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos para enfrentarse a las fuerzas de Israel. Medía casi tres metros de altura. Llevaba un casco de bronce y su cota de malla, hecha de bronce, pesaba cincuenta y siete kilos. También tenía puestos protectores de bronce en las piernas y llevaba una jabalina de bronce sobre el hombro. El asta de su lanza era tan pesada y gruesa como un rodillo de telar, con una punta de hierro que pesaba casi siete kilos. Su escudero iba delante de él. 
Entonces Goliat se detuvo y gritó mofándose de los israelitas: ¿Por qué salen todos ustedes a pelear? Yo soy el campeón filisteo, pero ustedes no son más que siervos de Saúl. Elijan a un hombre para que venga aquí a pelear conmigo. Si me mata, entonces seremos sus esclavos; pero si yo lo mato a él, ustedes serán nuestros esclavos. Hoy desafío a los ejércitos de Israel. Envíenme a un hombre que me enfrente.
Cuando Saúl y los israelitas lo escucharon, quedaron aterrados y profundamente perturbados.

¿Dónde se encontraba el poder de Goliat? ¿Estaba en su estatura, en su fuerza, en sus armas o en su voz? ¿Si era tan fuerte por qué solo se dedicaba a hablar?
Su fortaleza se encontraba en sus palabras. Por eso, cuando los israelitas lo escucharon se llenaron de temor.

En el pasaje de 1° Samuel 17 hay tres voces que se escuchan. 

La primera es la voz de Goliat, que representa la voz del enemigo del pueblo de Dios: el diablo.
Si el diablo cree que tiene más poder y que vencerá, ¿por qué insiste tanto con sus mentiras día tras día? Las mentiras de Goliat y las mentiras del diablo no tendrán ningún efecto sobre tu vida si no las crees y no las aceptas en tu corazón. Las palabras tienen poder y son capaces de marcar el destino de una persona. 

Recuerde a Elías cuando escuchó las palabras amenazantes de Jezabel. Elías había hecho llover y descender fuego del cielo, pero cuando oyó a Jezabel no solo huyó desierto, sino que además le pidió a Dios morir. Es que así como la fe viene por el oír, la fe también puede irse por el oír. Así como su fe se fortalece cuando escucha la Palabra de Dios, la fe también decrece cuando escucha palabras que no debe y las cree en su corazón. 

Por eso, es importante que prestemos suma atención a las cosas que escuchamos, ya que puede hacer decaer nuestra confianza en Dios. La estrategia del diablo y la estrategia de Goliat son las mismas: sembrar mentiras en el corazón. El diablo siembre tu corazón con mentiras sobre tu vida, tu economía, tu familia que no debes creer. Así como David NO escuchó la voz del gigante, usted no debe escuchar las mentiras del enemigo. ¿Sabe cómo David venció a Goliat? Con la misma arma con que Goliat lo quería vencer a David. La honda y la piedra son el resultado de una declaración que David hizo:

1° Samuel 17:46: “Dios te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo, y a las bestias de la tierra”.
David no se dejó intimidar por las mentiras de Goliat. Haga igual con el enemigo. No le crea a sus mentiras, declaré que el Señor lo entregará en sus manos y lo vencerá.

La segunda voz que se escucha es la de Eliab (hermano de David): 
1 Samuel 17:28: Y oyéndole hablar Eliab, su hermano mayor, con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿Y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido. Esta voz representa la voz de otros. No es la de Goliat, es la del hermano que critica, murmura, con el fin de avergonzarlo delante del resto. Más adelante, David iba a sufrir que su propio líder le arrojara lanzas: 

1 Samuel 18: 10-11: Al día siguiente, un espíritu atormentador de parte de Dios abrumó a Saúl, y comenzó a desvariar como un loco en su casa. David tocaba el arpa, tal como lo hacía cada día. Pero Saúl tenía una lanza en la mano, y de repente se la arrojó a David, tratando de clavarlo en la pared, pero David lo esquivó dos veces.
Mientras tocaba David, Saúl lo quiso clavar a la pared con una lanza. Y David esquivaba. Es necesario que sepamos esquivar y tocar al mismo tiempo.
Aunque las lanzas iban directo a él, seguía tocando. ¿Qué hace usted cuando le arrojan lanzas de forma injusta? David NO devolvió las lanzas, siguió tocando para Dios.
Cuando recibe la crítica de su hermano, David no responde y se va tras Goliat. Siga su ejemplo. No responda las críticas, solo buscan que se desgaste y pierda su enfoque. Usted fue llamado por Dios para hacer algo más importante. David utiliza la misma arma contra Goliat, pero con su hermano y Saúl NO. Debe procurar aprender a esquivar las lanzas porque si una lo alcanza va a herirlo. Usted no podrá impedir que las personas lo critiquen, pero si podrá decidir que esa crítica NO lo afectara en su propósito.

Tercera voz: Las promesas del rey. Saúl era un rey humano, pero usted y yo tenemos un rey celestial. A quien le gane a Goliat, Saúl ofreció su hija en casamiento, gran riqueza y no pagar impuestos. Esa batalla valía la pena pelearla para David. Debe escuchar las palabras de Su Rey y pelear aquellas batallas que le dejen una recompensa espiritual a su vida.
David tuvo una clave: puso a Dios en público cuando nadie más lo hizo. Él dijo: ¿Quién es este filisteo pagano, al que se le permite desafiar a los ejércitos del Dios viviente? (1 Samuel 17:26)

No se ve en el pasaje que los soldados o los hermanos de David hayan puesto a Dios de manifiesto como lo hizo él. El ejército solo se centraba en el gigante (1 Samuel 17:20), David solo se centraba en Dios. El no pone su vista en el gigante, la pone en Dios. Si quiere enfrentar con éxito sus gigantes, no se centre en ellos, sino en Dios. David lo hizo y venció. Él no preguntó la estatura o las armas de Goliat. En el pasaje hay aproximadamente nueve referencias de David a Dios y solo dos a Goliat. Hay que pensar poco en el gigante y mucho en Dios. 

¿Es así su promedio?
¿Es la gracia de Dios considerada cuatro veces más que su culpa? 
¿Es su esperanza cuatro veces mayor que sus miedos?

Si es así, podrá vencer a su gigante porque está centrado en Dios.

Levante sus ojos al cielo, el Dios que hizo un milagro por David está listo para hacer uno por usted!!!

3 PREGUNTAS CLAVES SOBRE EL NUEVO TESTAMENTO

Este libro se enfrenta a tres cuestiones teológicas de conocida dificultad: 

(1) la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento, 

(2) el debate sobre quién fue el verdadero fundador del cristianismo, Jesús o Pablo, y 

(3) el modo en que los creyentes del siglo veintiuno debemos aplicar el Nuevo Testamento a la vida cotidiana. Todo ello lo hace ofreciendo respuestas bien trabajadas y razonadas, que nos ayudan a apreciar el valor de la fe cristiana y a acercarnos a ella de una forma más profunda. 

Basado en las investigaciones más serias, pero escrito en un estilo accesible a todos los públicos, este libro es una excelente guía para pastores, estudiantes y cualquier persona interesada en obtener una mejor comprensión del Nuevo Testamento.

MANUAL DE LIBERACIÓN Y GUERRA ESPIRITUAL


Los demonios quieren arrebatarle su paz, su gozo, su salud y su prosperidad. Aprenda a combatirlos con esta guía fácil de usar.

Dios ha establecido cómo obtener la victoria contra el poder de su enemigo. La liberación te dará reposo, y la guerra espiritual le dará el entrenamiento, las estrategias y la resistencia para que pueda vivir en abundancia bajo las bendiciones de Dios. 

El Manual de liberación y guerra espiritual trae una luz muy necesitada para dejar expuestas las obras de las tinieblas y brinda información esencial sobre los principios y estrategias de guerra espiritual incluyendo:

Nombres de demonios y fortalezas, así como oraciones específicas en su contra.

El ministerio de liberación y oraciones de autoliberación.

Cómo ayunar, orar e interceder por los demás, ¡Y mucho más!

No permita que el miedo lo mantenga alejado de la libertad y de la paz, a usted o a sus seres queridos. Sin importar qué problema esté enfrentando, esta poderosa guía le brinda los recursos necesarios para enfrentar directamente al enemigo.