24 PROFECÍAS CUMPLIDAS CON LA MUERTE DE JESÚS

1. Entrada triunfal en Jerusalén sobre un pollino

Zacarías 9:9 “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.”

Marcos 11:7-8 “Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino.”

Juan 12:13-15 “tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel! Y halló Jesús un asnillo, y montó sobre él, como está escrito: No temas, hija de Sion; He aquí tu Rey viene, montado sobre un pollino de asna.”


2. Traicionado por un amigo

Salmo 41:9 “Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar”

Marcos 14:10, 43-45 “Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregárselo. Luego, hablando él aún, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos. Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle, y llevadle con seguridad. Y cuando vino, se acercó luego a él, y le dijo: Maestro, Maestro. Y le besó.”


3. Traicionado por 30 monedas de plata

Zacarías 11:12 “Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata.”

Mateo 26:15 “y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata.”


4. Se regresa el dinero de la traición y se compra el campo del alfarero

Zacarías 11:13 “Y me dijo Jehová: Echalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.”

Mateo 27:3-10 “Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó. Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre. Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros. Por lo cual aquel campo se llama hasta el día de hoy: Campo de sangre. Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel; y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.”


5. El puesto de Judas es tomado por otro

Salmo 109:7-8 “Cuando fuere juzgado, salga culpable; Y su oración sea para pecado. Sean sus días pocos; Tome otro su oficio”

Hechos 1:16-26 “Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías. Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.”


6. Acusado por falsos testigos

Salmo  27:12 “No me entregues a la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad”

Mateo 26:60-61 “y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se presentaban. Pero al fin vinieron dos testigos falsos, que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.”


7. No se defiende

Isaías 53:7 “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.”

Mateo 26:62-63 “Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti? Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.”

Mateo 27:12-14 “Y siendo acusado por los principales sacerdotes y por los ancianos, nada respondió. Pilato entonces le dijo: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti? Pero Jesús no le respondió ni una palabra; de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho.”


8. Le abofetean y escupen

Isaías 50:6 “Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.”

Mateo 26:67 “Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban”

Marcos 14:65 “Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro y a darle de puñetazos, y a decirle: Profetiza. Y los alguaciles le daban de bofetadas.”

Juan 19:1-3 “Así que, entonces tomó Pilato a Jesús, y le azotó. Y los soldados entretejieron una corona de espinas, y la pusieron sobre su cabeza, y le vistieron con un manto de púrpura; y le decían: ¡Salve, Rey de los judíos! y le daban de bofetadas.”


9. Odiado sin razón

Salmo 109:3-5 “Con palabras de odio me han rodeado, Y pelearon contra mí sin causa En pago de mi amor me han sido adversarios; Mas yo oraba Me devuelven mal por bien, Y odio por amor”

Juan 15:24-25 “Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre. Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.”


10. Los soldados reparten sus vestidos y echan suertes por su ropa

Salmo 22:18 “Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes”

Mateo 27:35 “Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.”


11. Horadan Sus manos y Sus pies

Zacarías 12:10 “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.”

Lucas 23:33 “Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.”

Juan 20:27 “Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.”


12. Horadan Su costado

Zacarías 12:10b “y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”

Juan 19:34 “Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.”


13. Ejecutado entre malhechores

Isaías 53:12 “Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.”

Marcos 15:27-28 “Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda. Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos.”


14. Agoniza de sed

Salmo 22:15 “Como un tiesto se secó mi vigor, Y mi lengua se pegó a mi paladar, Y me has puesto en el polvo de la muerte”

Juan 19:28 “Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed.”


15. Se le da hiel y vinagre

Salmo 69:21 “Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre”

Mateo 27:34, 48 “le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo. Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber.”

Juan 19:29 “Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca.”


16. No se rompieron Sus huesos

Salmo 34:20 “El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado”

Juan 19:32-36 “Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis. Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo.”


17. Abandonado por Dios por un momento

Salmo 22:1 “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?”

Mateo 27:46 “Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”


18. Sacrificio vicario

Isaías 53:4-6, 12 “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.”

Romanos 5:6-8 “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

1 Corintios 15:3 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”


19. Enterrado con los ricos

Isaías 53:9 “Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.”

Mateo 27:57-60 “Cuando llegó la noche, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de Jesús. Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo. Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.”

20. Abandonado por sus seguidores

Zacarías 13:7 “Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos.”

Marcos 14:27 “Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas.”

Mateo 26:56 “Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.”


21. Resurrección

Oseas 6:2 “Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él.”
Salmo 16:10 “Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción”

Salmo 49:15 “Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol, Porque él me tomará consigo”

Lucas 24:6-7 “Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.”


22. Otros muertos resucitaron con El

Isaías 26:19 “Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos.”

Mateo 27:52-53 “y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.”


23. Ascensión

Salmo 68:18 “Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones para los hombres, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios”

Lucas 24:50-51 “Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo. Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo.”

Hechos 1:11 “los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”

Efesios 4:7-10 “Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.”


24. A la diestra del Padre

Salmo 110:1” Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”

Marcos 16:19 “Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.”

Hebreos 1:2-3 “en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”

PONTE LA ARMADURA DE DIOS

La guerra espiritual no consiste sólo en enfrentarse a grandes demonios y espíritus del mal, sino también a pequeñas flechas que el enemigo te lanza a cada momento de tu vida. 


Son flechas encendidas que pueden hacer que tu ser entero se incendie en un fuego del mal: duda, desánimo, mentira, mirar cosas que dañan tu mente, preocupación, pensamientos negativos, tomar lo que no es tuyo, mal carácter, palabras que dañan y mucho más. Son las tentaciones.

Esas tentaciones son las primeras a vencer antes de enfrentamientos con las potestades y gobernadores de las tinieblas. Por eso Dios nos recomienda ponernos siempre la armadura de Dios para el cristiano, sólo de esa manera podremos resistir todos los ataques del enemigo. Esta armadura consiste en lo siguiente: Efesios 6:14-18


> El casco de la salvación para proteger tu mente de los pensamientos negativos (culpa, condenación, ataduras).


> La coraza de justicia para proteger tu corazón contra toda tendencia a la maldad. Justicia quiere decir rectitud, honestidad, integridad.


> El cinturón de la verdad para hablar y vivir en la verdad de Cristo.


> Los zapatos del evangelio de la paz para salir a difundir las nuevas de salvación a los que no la conocen.


> El escudo de la fe protege las promesas que Dios te ha dado, se opone a la duda y a la incredulidad.


> La espada de la Palabra de Dios es el arma mortal que evitará que el enemigo se acerque mucho a ti. Basta con que le digas: “Escrito está:” Por eso es importante leerla, meditarla, memorizarla y creerla. Cuando declaras la Palabra de Dios el enemigo huye.


Es muy importante orar siempre... leer, obedecer y aplicar la Palabra de Dios en todas las circunstancias de nuestra vida... acompañar la oración con ayuno como disciplina para someter la carne y fortalecer el espíritu.


Te aseguro que el enemigo va a pensárselo muy bien antes de acercarse a ti. Serás libre de toda persecución del mal, miedo se irá de tu vida y disfrutarás la llenura de la presencia de Dios. ¡Hay victoria en Cristo Jesús!

FE MUERTA

14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. 18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. 19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? 21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?

23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. 24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. 25 Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? 26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

¿Fe? ¿Obras? ¿O fe y obras?

¿Qué es una fe falsa? Una fe falsa es aquella que no da fruto, aquella que no evoluciona, que no cambia, que no se desarrolla. Aquella que se guarda para sí misma el regalo de la salvación y lo entierra en la tierra sin sacarle ningún rédito.

La fe es la doctrina clave de la vida cristiana. El pecador es salvo por fe (Efesios 2:8-9) y el creyente debe caminar por fe (2 Corintios 5:7). Sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6) y cualquier cosa que hagamos fuera de la fe es pecado (Hebreos 11:6)-

Alguien dijo que la fe no es creer a pesar de la evidencia, sino obedecer a pesar de las consecuencias. Cuando leemos Hebreos 11 nos encontramos con hombres y mujeres que actuaron a partir de la Palabra de Dios. La fe no es algo abstracto y nebuloso. Es la confianza en que la Palabra de Dios es verdad y que obrar en todo momento de acuerdo a esa convicción traerá bendición a nuestra vida.

En este fragmento, Santiago habla sobre la relación entre la fe y las obras. ¿Somos salvos solo por la fe? ¿Somos salvos por la fe y las obras? ¿Sólo por las obras? A veces nos confundimos con este tema.

Como he dicho antes, el pecador se salva por fe. Nada más. Solo por fe.

Efesios 2:8-9

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Las obras deben venir como consecuencia de esa fe.

Efesios 2:10

10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Una vez que somos salvas, nuestra vida cristiana debe componerse de una obra tras otra. Dios ha preparado esas obras para nosotras ¡están ahí! Tan solo debemos caminar en ellas, remangarnos y ponernos manos a la obra.

Fe muerta

Incluso en la iglesia primitiva había personas que decían ser salvas pero que no lo eran. Jesús decía: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” (Mateo 7:21)

Las personas con fe muerta conocen el vocabulario cristiano para orar o para dar testimonio. Incluso pueden citar versículos, pero su forma de vivir no está a la altura de sus palabras. Piensan que lo que dicen es suficiente, pero no es así. Las obras son la verdadera marca del creyente.

Santiago da la ilustración del pobre que llega sin ropa y con hambre. La persona con fe muerta se da cuenta y le dice “Id en paz, calentaos y saciaos” pero no hace nada por suplir su necesidad, aun pudiendo hacerlo.

Como creyentes, tenemos la obligación de ayudar a suplir la necesidad de otros, sea la que sea –

Gálatas 6:10

“Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.”


Ayudar a una persona que tiene una necesidad es una expresión de amor. Y la fe obra por amor (Gálatas 5:6). A lo mismo se refiere el apóstol Juan en 1 Juan 3:17-18 o la parábola del buen samaritano (Lucas 10:25-37).

Cualquier declaración de fe que no resulta en una vida cambiada y en buenas obras es una fe falsa. Esa persona tiene una experiencia intelectual de la fe, conoce la doctrina, pero nunca se ha sometido a Dios.


Fe Viva

La fe viva es una fe real, una fe que tiene como resultado una vida cambiada. Es una fe que está basada en la Palabra de Dios.

Santiago utiliza la ilustración de Abraham y Rahab para ejemplificar la fe viva, una fe que tiene, como objeto, la persona de Cristo. La fe viva siempre está basada en la obra de Jesús en favor nuestro.

La fe verdadera afecta a la mente, al corazón y a la voluntad. Estas personas en Hebreos 11 eran hombres y mujeres de acción: Dios habló y ellos obedecieron. La fe verdadera siempre guía a la acción, al cambio, a la regeneración del creyente, a las obras, al servicio.

Tito 3:8

“Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.”

Según Warren Wiersbe, Santiago 2 enfatiza que el cristiano maduro practica la verdad. No se queda solo en las palabras y en las doctrinas, sino que lleva lo que conoce de Dios y Su Palabra a la práctica. Su fe es la fe dinámica de Abraham y Rahab, una fe que cambia la vida y hace obras para Dios.

Es importante que cada creyente examine su propio corazón y su vida y se asegure de que su fe sea viva:

2 Corintios 13:5a

“Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos.”

EL EL DEBIDO TIEMPO

"Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das su comida a su tiempo". Salmo 145:15
El tiempo de Dios, no es el tiempo del hombre. Lamentablemente, a los ojos de los humanos. Felizmente, en la opinión de Dios. Para entender esto, la criatura necesita atravesar el valle del dolor y de la frustración a donde su obcecación la lleva.
En el versículo de hoy, el salmista menciona la expectativa humana. "Los ojos de todos", dice él. Aquí está incluida la humanidad toda. Todos somos así. Apurados e inmediatistas. Queremos que las cosas sucedan, aquí y ahora. Tal vez porque la vida es corta para realizar tantos sueños y proyectos.
Las personas descritas por el salmista no esperan lujo, ni extravagancias. Apenas alimento. Nada más básico para la sobrevivencia. ¿Es mucho esperar por el pan de cada día? ¿Qué clase de Dios es ese que parece insensible ante las necesidades básicas de sus hijos?
El salmista toma la metáfora de la naturaleza. La naturaleza enseña a entender la vida.
¿Alguna vez observaste cómo alimentan los pajaritos a sus polluelos? Es una banda de hambrientos, llorando, y disputándose el alimento que la madre trae. Cada uno lucha por la sobrevivencia y trata de sacar el alimento del otro. Darwin diría que en esas circunstancias sobrevive el más fuerte. No es verdad. La madre pájaro es instintivamente sabia y alimenta a cada polluelo, a su debido tiempo. Ella no ignora la necesidad de cada uno, ni se conmueve con la impaciencia, ni con los gritos. El tiempo de los polluelos no es el tiempo de la madre.
Si tú confías en Dios y sales a la batalla y, a pesar de eso, las cosas no salgan como quieres, ten paciencia, coloca los ojos en Jesús y espera tu tiempo. Él vendrá. En el momento preciso. Ni antes, para que no te deslumbres; ni después, para que tus enemigos no se burlen de tu fe. El éxito no es una meta que tienes que alcanzar. Es un proceso que incluye confianza en Dios, lucha, esfuerzo, lágrimas, aparentes derrotas y, por sobre todo, paciencia.
Busca hoy a los seres a quienes amas. Diles cuán valiosos son para ti. Anímalos y dales valor. Las personas son como un espejo. Si tú sonríes, ellas sonríen; si tú frunces el rostro, recibes la misma imagen.
Antes de salir ahora para enfrentar los desafíos de hoy, di como el salmista: “los ojos de todos esperan en ti, y tú les das su comida a su tiempo".