HUELLAS

La Huella de Dios: Que sepan    
  1. La huella de la Fe.Loida y Eunice . 2° Timoteo 1:5 . El traspaso de una huella espiritual y real a los que me rodean. ¿qué ven ellos acerca de mi fe? ¿Qué saben acerca de lo que creo?
  2. La huella de la Integridad. Hebreos 11:23-25. La vida de Moisés-
  3. 3.La huella de la Fidelidad. Filipenses 3:7-15. 2° Tm. 4:5-7. La vida de Pablo.
  4. 4.La huella de las Prioridades. Hebreos 11:17-19. La vida de Abraham.
  5. 5.La huella del tiempo dedicado. Todo puede esperar, menos las personas.
.- Dios y la salvación
.- La Palabra de Dios
Marcos 12:30 como una bandera bajo la cual todos puedan identificarme.
Para meditar: ¿A quiénes ha hablado de mi fe? Mira a tu alrededor, eres madre, hermana, hija, vecina, trabajadora, jefa, esposa, novia, compañera de curso, de universidad, etc… que saben los que te rodean acerca de tu fe, acerca de tu Señor? ¿Les has marcado con la huella de la fe?
La huella de mi carácter: Que vean
Conforme a lo que la Escritura señala, la raíz de nuestra conducta viene de nuestro carácter. Hay algunos que piensan que nuestro carácter se define por nuestros hábitos, es decir nuestras costumbres de pensamiento y lo que hacemos acostumbradamente. También, nuestro carácter está formado por nuestros valores y nuestros principios. Nuestros valores y nuestros principios deben de venir de la Palabra de Dios. Es así que ayudaremos a evitar la corrupción moral en nuestras vidas. Las Escrituras son nuestra defensa (Salmos 19:11).
“integridad”     : Aquello a que no falta ninguna de sus partes. Persona recta, intachable. Sinónimos: austero, casto, puro, honesto, recto, limpio, de una sola línea. Integridad en el sentido de que se mantenía fiel a sus valores no importaba que situación pudiera estar confrontando. Como mujeres que queremos dejar huellas en otros, debemos mantenernos fieles a los principios que sabemos verdaderos, y si en algún momento nos salimos de esos principios, en vez de justificar nuestras acciones, nuestra integridad deberá alinearnos con lo que es agradable a Dios.
Fiel: compromiso de confianza y obediencia a Dios mantenido a través del tiempo. Una vida fiel a través del tiempo. Podemos comenzar bien… pero… ¿terminaré bien? ¿Será la marca de mi fidelidad lo que impacte la vida de los que me rodean? Ver canción: “Fuimos Fieles” en power.
La palabra prioridad hace referencia a la anterioridad de algo respecto de otra cosa, ya que sea en tiempo o en orden. Aquel o aquello que tiene prioridad se encuentra primero en comparación con otras personas o cosas.
Para meditar: ¿Qué o quién ocupa el primer lugar en mi vida? Marcaré la vida de otros y dejaré huellas profundas viviendo una vida donde mi prioridad sea siempre Dios.
La huella de mi entrega a otros: que experimenten
“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.   Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.” Mateo 5:14-15
Como luz debemos dedicar tiempo a las personas, nuestras vidas deben dejar huellas, la luz se pone sobre el candelero para que alumbre y no se la guarda, implica tiempo y permanencia para cumplir su función en otros
:
  • La luz alumbra en silencio: No hace ruido…simplemente brilla. Es como un faro en una costa escarpada. Mientras gira lo único que hace es brillar atrayendo a otros a ella.
  • La luz da dirección: No necesita decir palabras ni pronunciar sermones. Jesús dice que otros “vean” nuestras acciones, pero no dice nada de que sean oídas.
  • La luz llama la atención: Cuando se enciende en un cuarto oscuro….inmediatamente capta la atención de todos.
  1. 6.La huella del amor. El ejemplo de Pablo.
“ Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por    amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.” 2°Co.12:15
A veces damos amor, y esperamos que a cambio nos amen. Pero, ¿cuándo madura el amor? Cuando estoy dispuesto a gastar todo lo mío, y aún yo mismo estoy dispuesto a gastarme. El amor encuentra su placer en amar incondicionalmente. 1° Corintios 13

LUCAS, EL ESCRITOR


Al releer las memorias de Gabriel García Márquez  (Vivir para contarla)  puse atención a la obsesión del personaje por aprender a escribir cuentos y novelas desmenuzando los libros de autores que lo cautivaron en su juventud. García Márquez narra cómo desentrañaba ávidamente obras de, entre otros, William Faulkner. Se apropia de estas influencias, las recrea y sitúa en un mundo original y propio.

El crítico literario mexicano Emmanuel Carballo acertó cuando hizo una evaluación de la obra publicada de García Márquez hasta 1967, cuando aparece  Cien años de soledad. Carballo fue uno de los primeros en comprender el universo de García Márquez, y explicó la desfronterización de Macondo que, por el genio de su creador, pasó a ser un lugar con el que se han identificado millones de lectores y lectoras de  Cien años de soledad. 

La novela de García Márquez comenzó a circular a mediados de 1967. Carballo tenía conocimiento de ella porque su autor lo incluyó en el pequeño grupo de personas que leyó avances del mecano escrito. Unos meses después de haber sido publicada la primera edición de  Cien años de soledad,  Carballo escribió un amplio artículo en la  Revista de la Universidad de México  (noviembre de 1967). Reproduzco un párrafo que me parece central: “En novelas y cuentos, García Márquez de tanto insistir y merodear en los mismos temas, en los mismos personajes y en el mismo paisaje ha dado a las letras hispanoamericanas lo que dio Faulkner a las letras de Estados Unidos, un mundo novelesco autosuficiente y convincente. Para el lector de lengua española Macondo y un pueblo próximo y menos pequeño cuyo nombre nunca se menciona tiene el mismo interés, la misma prodigiosa diversidad, el mismo impresionante aliento que posee para el lector de lengua inglesa el condado de Yoknapatawpha. Macondo puede ser y es de hecho, en progresivos estratos de significación, un oscuro y miserable pueblo de Magdalena, la gran metáfora tras de la que se esconde Colombia y la invención mítica que reconstruye el pasado y el presente de la América Latina y avizora su porvenir incendiado por las llamas”.

Sabiéndolo o no, García Márquez siguió la ruta de un escritor que lo precedió casi dos milenios. El autor de  Cónica de una muerte anunciada  fue, como Lucas, un lector voraz. Porque todo escritor es, primero, un lector; aunque no todo lector es un escritor. Lucas, lo denota en el Evangelio cuya autoría se le adjudica, leyó y releyó una gran cantidad de materiales. Muchos de éstos no llegaron a sus manos, él debió ir en busca de los manuscritos y, en algunos casos, hacer copias de ellos para leerlos cuidadosamente y usar la información al redactar el rollo imperecedero en el que presentó a Jesús en toda su humana divinidad y humanidad divina.

Un estudio minucioso de la cocina de la escritura de Lucas, de la arquitectura que le permitió construir un monumento literario y teológico, revela denodado trabajo para hacerse de información precisa. Esto se desprende de la lectura de los primeros cuatro versículos de su Evangelio. El proceso de inmersión que debió hacer Lucas, que era gentil, para capturar en su Evangelio el mundo en el que se desarrolló el ministerio de Jesús, es una lección permanente para quienes investigamos e intentamos poner por escrito nuestros descubrimientos.

Lucas se puso en las sandalias de las múltiples personas que interactúan en su narración. Le da más espacio que Marcos, Mateo y Juan a los niños y las mujeres. Contrapone desde el inicio la naturaleza del reinado de Jesús a la hegemonía de los poderes económico y político que mantenían marginada a la gran mayoría de la población.

El capítulo dos del Evangelio según Lucas es una pieza literaria magistral. Desde la perspectiva de este médico y escritor el sencillo espacio en el que acunaron a su hijo María y José fue, y es, un desmitificador de todos los poderes humanos. Desde ese inaudito lugar donde reposó el Verbo encarnado, como lo llama otro evangelista, Juan, se prefiguró el carácter del reinado del Príncipe de Paz, título mesiánico que aparece en el capítulo nueve del profeta Isaías y que musicalmente plasmó en forma sublime George Handel en 1742. El del rey del pesebre sería un reinado libre del dominio déspota, y marcado por el amor, la misericordia, el perdón, la justicia y la redención.

Lucas se refiere a dos personajes diametralmente opuestos: el emperador Augusto César y un niñito parido en las circunstancias más adversas. Acostumbrado a que sus órdenes fueran obedecidas por todos en sus vastos dominios, la cabeza del imperio romano decide desde el centro del poder realizar un censo general. La medida repercute dramáticamente en los más remotos lugares bajo la hegemonía romana, tiene consecuencias para todos los habitantes pero son los pobres quienes más sufren el edicto controlador dado en Roma.

Lucas le da centralidad a la imagen del pesebre. Recurre a ella en tres ocasiones, la repetición tuvo por objetivo, estoy convencido, contrastar vívidamente el poder de la fragilidad con la ostentación del poder monárquico de entonces. La primera vez que Lucas refiere el pesebre lo hace para mencionar que María se vio obligada a dar a luz en un lugar paupérrimo, tras lo cual “envolvió en pañales [a Jesús] y lo puso en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón” (2:7). La segunda es cuando un ángel anuncia a los pastores, quienes "velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño" (Lucas 2:8), que vayan a ver al niño "envuelto en pañales, acostado en un pesebre" (versículo 12) porque ese recién nacido es un Salvador y Cristo el Señor. Los pastores obedecen y presurosamente se dirigen a Belén. La escena que encuentran debió ser impactante para ellos. Y aquí viene la tercera mención lucana del ilógico espacio en el cual descansaba el neonato: "y hallaron a María, José y al niño acostado en el pesebre" (versículo 16).

¿Por qué subraya lo del pesebre? Estoy persuadido que para resaltar la naturaleza radicalmente distinta del rey que ahí yacía. Hay una conmovedora línea de continuidad entre el niño del pesebre, el maestro que conforma un círculo de discípulos inconcebible por las rígidas divisiones sociales de su época, el profeta que llora por Jerusalén, el narrador de historias sencillas (las parábolas) que echaba mano de elementos de la vida cotidiana, el Cristo crucificado y el cordero inmolado cuya imagen es poéticamente descrita en Apocalipsis 5. El pesebre no es una bonita anécdota. Es la imagen misma del reinado de Jesús, a quien con excelsitud se refirió Isaías como "Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz" (9:6).

Las tres parábolas que Lucas agrupa en el capítulo 15 son deslumbrantes, sobre todo si las leemos en conjunto y no separadamente como usualmente se hace. Allí hay tres pérdidas y tres hallazgos. El mural de tres escenas, cuyo tema general es el irrefrenable gozo de encontrar lo perdido, crece en intensidad. Si fuese una obra musical, una sinfonía, la oiríamos embelesados y en arrebato tanto por la forma en que inicia como en la que avanza y concluye, en una hermosa conjunción de instrumentos que crean un clímax sublime.

La intensidad narrativa en el capítulo 15 de Lucas, el ascendente dramático que recorre tal sección, inicia con la pérdida de una oveja en un rebaño de cien. Continúa una mujer que tenía diez monedas y pierde una. Concluye con la conocida como Parábola del Hijo Pródigo, donde un padre ha perdido a un hijo de dos. Tras haber incurrido en un gravísimo despropósito, pedir a su padre la herencia mientras éste aún vivía, dilapidarla y padecer miseria; el hijo regresa y su padre haciendo a un lado los convencionalismos sociales y culturales corre a recibirle. Escena conmovedora y perenne lección de amor, perdón y reconciliación.

Lucas nos anima a escribir con todo el ser. Su dedicación, dones y recursos se conjugaron con la acción del Espíritu Santo para darnos páginas luminosas e iluminadoras.

AYUDAMOS A DIOS?

Génesis 21:13 Nueva Traducción Viviente (NTV) 

Yo también haré una nación de los descendientes del hijo de Agar, porque él también es hijo tuyo. 

Tal vez lo haya usted escuchado con otro tipo de palabras que no vale la pena mencionar, pero dicen por ahí que no existe peor cosa que un ignorante con iniciativa, ya que normalmente hace las cosas desde su entendimiento limitado acerca de las cosas y muy probablemente desde su sentimiento. Y sabe, hay quienes incluso coronan este tipo de pensamiento con frases espirituales y justifican sus hechos en una buena intención, tal como aquel que se atrevió a decir "Dios dijo, ayúdate que yo te ayudaré", lo puede creer?, lo más insólito es que encima de todo le atribuyan la autoría de la frase a Dios, cuando es completamente contraria a todo lo que Dios habla y dice a lo largo y ancho de la Biblia. 

La Biblia nos habla de todos los atributos de Dios, entre ellos y uno de los más emocionantes (ya sé, no hay ninguno que no lo sea) el ser todopoderoso, por tanto no necesita ni de su ayuda ni de la mía, la diferencia radica que es su intención el manifestar su poder por medio de nosotros, pero esto solamente sucederá a través de la obediencia y no de nuestra inteligencia. 

Piénselo de esta manera, Dios prometió a Abraham que le daría un hijo, del cual haría una nación grande y poderosa, no importaba si esto sucedía con Sara su mujer o con cualquier otra, de modo que a Sara, al no ser la portadora de la promesa y queriendo echarle una "ayudadita" a Dios, le sugirió a Abraham que tuviera relaciones con Agar su sierva para que Abraham pudiera tener ese hijo que tanto anhelaba y que Dios le había prometido. El detalle está en que Dios puso su poder en Abraham, de modo que la promesa de iba a cumplir, aun cuando el hijo que tuvo con Agar, no fuera el hijo que Dios planeó y prometió a Abraham, de modo que Ismael, el fruto de esta sugerencia de parte de Sara, también se convirtió en un pueblo grande y poderoso que es ahora el pueblo Musulmán. 

Es mi opinión que en la mayoría de las ocasiones estamos mas emocionados y mas interesados en las cosas que Dios hará por nosotros que en Dios mismo, y es por eso que vemos las soluciones a nuestros problemas y el cumplimiento de nuestros anhelos como algo ajeno y lejano, lo cual hace que nos desesperemos al no ver la manera de como se vayan a dar las cosas y decidimos intervenir y actuar con la buena intención de "ayudar" a Dios. Es aquí donde interviene la ignorancia, pues no conocemos a Dios y por ende no nos conocemos a nosotros mismos, todo parte desde el mismo punto, desde el principio y en un principio Dios dijo "hagamos al hombre a imagen nuestra y con la capacidad de reflejar nuestra naturaleza" (semejanza), de modo que cada vez que Dios pretenda hacer algo por nosotros, siempre lo hará por medio de nosotros, es decir, somos nosotros el medio por el cual Dios actuará, su poder infinito será manifestado en nosotros y por medio de nosotros, pero no para que opinemos en el asunto, sino para que obedezcamos y por medio de nuestra obediencia, demos gloria al Dios que todo lo puede y todo lo quiere a nuestro favor. 

Por tal, en ocasiones solo necesitamos sujetarnos a la autoridad tanto de Dios, como de quien quiera que Dios haya puesto sobre nosotros, piénselo de esta manera (y esto es solo mi deducción), era mas que un hecho que Sara no era una mujer sujeta a Dios, ya que si lo fuera, hubiera ido a la intimidad con Dios a preguntar que papel jugaba ella en el asunto de tener al hijo que se convertiría en un pueblo, por tanto, podemos asumir que la misma Sara, no era una mujer sujeta a su marido, por tanto, no importaba cuantas veces en cuantos años hubiera él depositado su semilla en ella, ella simplemente no la recibía, pues no la entendía como parte de la autoridad que Abraham ejercía en ella, y no fue sino hasta que obedeció a Dios y obedeció a Abraham, que tuvo un hijo a la edad de 90 años en contra de toda ley natural y de acuerdo a todo efecto del Reino de los Cielos. 

Por tanto, nos queda como experiencia que la obediencia es mas importante que la inteligencia misma y que es nuestra responsabilidad el usar el poder que Dios deposita en nosotros adecuadamente, porque de lo contrario, podríamos estar creando pueblos enteros que son ajenos a Dios, como sucedió con el hijo de Agar, por andar haciendo las cosas a nuestro modo y no al de Dios, no lo cree?

AUNQUE NO LO VEAS

El creyente, cuando enfrenta problemas y dificultades en su vida, pasa por un proceso mental o emocional diferente que aquel que no conoce, ni ha recibido la palabra de Dios. En medio de tus circunstancias, siempre hay algo que te sostiene: La palabra poderosa que ha sido sembrada en tu interior. Aunque te sientas débil y caigas, la palabra dice que diga el débil: Fuerte soy.
Ante una situación difícil, la mente te va a pedir explicaciones, las emociones te van a pedir consuelo, pero tu espíritu depende de la revelación.
Hay cosas que no tienen explicación, y otras que, por más que le des explicaciones a tu mente, tu mente no va a estar satisfecha.Cuando los hijos están en desacuerdo con los padres, comienzan a preguntar: ¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Y por qué aquel sí y a mí no? Aunque les expliques y les vuelvas a explicar, no lo van a entender. Esto nos sucede con Dios. Hay situaciones que, por más que nos las explique, no entendemos; pero el espíritu despierta la palabra en tu interior y te da la revelación que necesitas.
Las emociones necesitan consuelo, no explicaciones. En momentos difíciles, buscamos que nos consuelen. Tendemos a buscar canciones y música para consolarnos y, con todo, no recibimos consuelo. Pero siempre, siempre, habrá una revelación que arda en ti, una palabra que haga que tu espíritu despierte el deseo de la revelación de la palabra de Dios.
Mientras tu mente busca explicaciones y tus emociones buscan consuelo, el espíritu lo que está buscando y esperando es que despiertes la palabra de Dios, aquello que él ha dicho que va hacer.
Despierta el deseo y la pasión por la revelación de la palabra.
Cuando recibimos palabra de parte de Dios, es que pensamos y sentimos que la palabra está dormida. Pensamos que nada ocurre, porque la palabra, a veces, no da las explicaciones que la mente demanda, ni el consuelo que nuestras emociones buscan. Esto provoca en el interior algo que no se puede entender. Vemos lo que no esperamos, y no se cumple la palabra. Pero, cuando Dios declara algo desde los cielos sobre tu vida, el que la palabra no se haya cumplido, no quiere decir que nada esté pasando para su cumplimiento.
Dios le dijo a José que le haría el primero. Por trece años, ocurrieron sucesos tras sucesos que, aparentemente eran contrarios a lo que Dios le había dicho. No era que la palabra estuviese dormida y que nada estuviese pasando. Todo lo que estaba pasando era precisamente para el cumplimiento de la palabra. Hasta que llegó el momento que la palabra despertó en su espíritu y se hizo realidad.
Aunque pienses que la palabra no se está cumpliendo, no vivas buscando explicaciones, ni buscando consuelo, sino sostenido por una sola cosa: La revelación de la palabra; porque, si Dios lo dijo, él lo va hacer, y él apresura el cumplimiento de su palabra sobre tu vida.

PEQUEÑOS ACTOS DE UNA GRAN OBRA

“Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios” (Hebreos 13:16) 

Una obra de teatro se compone de varios actos. Vistos por separado y sin relación alguna, los actos no pueden contar una trama. Solo ver la obra de principio a fin da coherencia a la historia que se representa. Sirva esta metáfora para ilustrar nuestra propia vida. 

Nuestra existencia es una sucesión de actos, donde se nos permite actuar con libertad y donde podemos, sin dudas, desempeñar un papel pésimo, mediocre o excelente. Los actos aislados parecen no tener relevancia unos de otros, pero hay un momento donde todo cobra significado. La obra de nuestra vida puede ser pobre y lamentable, o atractiva y positivamente aleccionadora. 

Esto no parece importarle a mucha gente, viven como si se tratara de ellos nada más, pero la vida no es un monólogo donde actúa uno solo, es un escenario de multitudes y cada intérprete cuenta. La generosidad, ayudar a otros, cuidar de los más desfavorecidos por la sociedad, son actos que deben estar presentes en nuestra pieza teatral de la vida. Que cada acto que interpretemos sinceramente refleje compasión, misericordia, amor para los demás. Es posible vivir así, debería ser el tipo de conducta que uno viera a menudo, pero en estos casos hay más espectadores que participantes. Si el orden en esas proporciones fuera diferente, si fueran solo unos pocos los que no actúan para beneficio de otros, tuviéramos noticieros televisivos encantadores. La policía jugara un papel ornamental en las ciudades y el noventa por ciento de las cárceles se convertirían en colegios y universidades. No podemos hoy mismo acabar con el hambre del mundo pero podemos terminar con toda mezquindad personal. No podemos suprimir el egoísmo, pero podemos darnos a nosotros mismos. No hay razón para creer que la justicia será para todos, pero podemos evitar cometer actos inicuos. 

El odio seguirá en la tierra, pero no en nosotros, ni la envidia, ni los celos, ni ninguna otra cosa que haga de nuestra vida una parodia ridícula de lo que podemos ser en Cristo. Imitemos su ejemplo, militemos según sus principios y haremos de nuestro entorno un sitio mejor. Dejemos de pensar que otros deben hacerlo, no dejemos de ser sencillos por nada en el mundo. 

Jimmy Carter, ex presidente de los EE.UU nunca ocultó su fe. Se codeaba con los dignatarios del mundo y con los poderosos, pero no dejó nunca de relacionarse en igualdad de condiciones con la gente común. Se ha dicho de él que era mejor persona que presidente y sus muchos esfuerzos por la paz y el bienestar en el mundo le hicieron merecedor del premio Nobel de la paz en 2002. Carter, a pesar de su posición y sus múltiples responsabilidades presidenciales siguió dictando su clase semanal de Escuela Dominical en su iglesia Bautista donde asistía, y una vez al mes le tocaba cortar el césped de los jardines de la iglesia mientras a la primera dama, su esposa Rosalynn, le tocaba limpiar los baños en el interior. Ejemplos de que se puede seguir siendo misericordioso y humilde sin importar en qué parte de la cadena evolutiva social se esté. 

No defiendo políticas, ni a presidentes, pero sé reconocer ciertas actitudes dignas de imitar en cualquier ser humano. Una ambición noble sería vivir para servir a los demás. Para ello debemos darnos primero nosotros a Dios y al prójimo, luego será fácil dar todo lo demás. Que cada acto de nuestra vida vaya sumando felicidades a la trama de nuestra existencia, para que al final de la obra, tengamos certeza de haberlo hecho bien. 

Acopiemos fuerzas para realizar buenas obras y ayudar a los demás en todo lo que nos sea posible. De tales actos se agrada Dios. Sí porque la obra que representamos tiene un primer público, Dios. Si le mostramos nuestro amor a través de nuestro vivir y le hacemos sonreír, todos los años sumados en una vida serán recuerdos gratos de fe. Allí, en la presencia del gran Rey, vitorearemos felices en redención completa. Allí nuestras buenas obras serán probadas. Si fueron hechas en amor e integridad, saldrán intactas y allí recibiremos recompensas inimaginables de parte de nuestro Dios. La suma de todos los pequeños actos dará como resultado el asombro angelical y la aprobación segura de nuestro Dios. Ni siquiera puedo imaginar cómo alguien quisiera perderse esto.

¿QUE NECESITAS?

Al leer la historia de la liberación de Israel de Egipto, podemos notar como se necesitaron diez plagas (Éxodo capítulos del 7 al 11), para que el Faraón cediera y permitiera que Israel se fuera. Diez plagas que tenían como objetivo además de mostrar el Poder Sobrenatural de Dios Todopoderoso, humillar a los dioses egipcios. Faraón así como todo su pueblo fueron testigos de lo impresionante de cada una de estas plagas, todo era obra maravillosa de Dios, milagros sobrenaturales que a simple vista solo podían ser atribuidas a un Dios verdadero capaz de hacer lo que hasta ese momento nadie había visto. 

De pronto el agua se convirtió en sangre, luego una plaga de ranas inundo todo Egipto, luego aparecieron una plaga de piojos, después las moscas insoportables, luego el ganado sufrió su plaga, luego el granizo hizo su aparición, luego las ulceras sobre los egipcios eran terribles, después las langostas aparecieron, luego la plaga de tinieblas que dejaron en oscuridad total a Egipto y por ultimo la plaga de la muerte de los primogénitos. Faraón fue victima de cada una de esas plagas, pero se necesitaron 10 plagas para que comprendiera que Dios insistía para que dejara ir a su pueblo. Al igual que Faraón muchas veces nosotros estamos viendo como Dios esta insistiéndonos de una u otra forma para que tomemos decisiones importantes en nuestra vida. 

En ocasiones Dios esta tratando con nuestra vida, hablándonos por medio de alguien, por medio de un suceso, una experiencia, un niño, una predicación, una canción o cualquier medio que Él quiera utilizar para llamar nuestra atención y para que entendamos su voluntad para nuestra vida, pero a veces somos tan tercos, tan testarudos que aun viendo como Dios esta mostrándose a nuestra vida, simplemente endurecemos nuestro corazón. Posiblemente Dios ha estado insistiéndote en algo especifico, pero hasta hoy no has puesto atención o simplemente no has querido obedecer lo que Dios te esta diciendo que hagas. 

¿Cuántas plagas se necesitan para que entendamos y ablandemos nuestro corazón?, ¿Qué es lo que Dios necesita hacer para que le prestes atención?, ¿Por qué permitir que cosas difíciles nos ocurran para entonces volver nuestra mirada a Dios y obedecer? Hoy quiero que reflexiones sobre eso que Dios te ha estado insistiendo, hoy quiero que por un momento traigas a tu mente esa decisión que Dios te ha estado insistiendo a que tomes pero que tú hasta hoy has estado retrasando. Hoy es día de decidir, hoy es día de ser valiente y obedecer el mandato de Dios, no tengas miedo de los resultados, porque si Dios es quien te ha insistido a tomar esa decisión, entonces ¡Hazlo! Porque Dios actuará a tu favor. ¡No retrases lo que Dios ya te confirmo! “Como se acaba de decir: «Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón como sucedió en la rebelión.»” Hebreos 3:15 (Nueva Versión Internacional)

PASION QUE TRANSFORMA

Jonás 3:5 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 

Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. 

Cuando hablamos de Dios, muchas veces hablamos de cosas lindas y de cosas que nos gustan, pero pocas veces hablamos de pasión, ya que lamentablemente, pocas personas nos enseñan a tener pasión por Dios. Seamos honestos, el 99% de las cosas que oramos y las cosas que platicamos con Dios, se tratan de nosotros, de las cosas que queremos y de las cosas que no tenemos, pero menos del 1% de nuestro tiempo lo invertimos en hablar de las cosas que Dios espera de nosotros o en pasar tiempo en silencio para escuchar la voz de Dios. 

Y esto no se lo digo para que se sienta mal, sino para que haga conciencia de ello, piénselo de esta manera, si pasáramos mas tiempo escuchando a Dios y mas tiempo haciendo su voluntad, dejaríamos de orar por lo que necesitamos y queremos, y no porque dejaríamos de lado quienes somos y lo que queremos, sino que se cumpliría aquella promesa de Mateo 6:33 donde todo lo que anhelamos y mas que eso nos sería dado por añadidura. Ahora bien, no podemos tener pasión por algo que no conocemos y la verdad es que no concomeos a Dios, aún los que leen la Biblia, la leen con la intención de encontrarse a sí mismos, lejos de pensar en encontrar a Dios. Pero no se preocupe, por muy fatalista que plantee yo las cosas, no todo está perdido, solo quiero dejar en claro lo delicado y tremendo que está esto. 

Para poder ser apasionados por Dios, tenemos que aprender a conocerle y luego sabiendo quien es Él y como es que funciona su corazón, ponernos en sus zapatos y hacer uso de sus recursos para llevar a cabo su obra, aun cuando opinemos diferente o no estemos de acuerdo con aquello que Dios nos pide. Piénselo de esta manera, Dios habló a Jonás acerca de Nínive, un pueblo pecador destinado a ser destruido por Dios, un pueblo que no sabía de Dios y no tenía interés en Él, pero que Dios tuvo a bien el rescatar, por el puro hecho de que Dios así lo decidió y punto. Jonás no tenía una buena opinión acerca de los ninivitas, y era de la idea de que debían de ser destruidos a causa de su manera de vivir, hasta que un día Dios vino y le buscó, para darle la instrucción de que fuera a Nínive y les hablara de Dios para que Dios pudiera rescatarles, a lo que Jonás se enojó de gran manera e hizo todo lo contrario a lo que Dios le pidió y caminó en dirección contraria a Nínive. El alejarse del propósito de Dios no hizo que Jonás se alejara de Dios, no en vano Dios buscó a Jonás para este propósito, y Dios no pretendía convencer a Jonás de que lo que le pedía era bueno, ya que Dios no tiene necesidad de convencer a nadie de sus propósitos, sino que pretendía mostrarle como lo que Dios había sembrado dentro de Jonás tendría un fruto tan grande que pocos se imaginarían y digno de ser contado por la eternidad. 

De modo que Dios creó una tormenta para sacudir el barco en el que Jonás viajara y lo orilló a lanzarse del barco para salvar la vida de los que iban en el barco, y ahí es donde entendemos aquello que Jesús dijo "no hay mayor amor que este, que quien da la vida por un amigo", Jonás sabía que no habrían de naufragar, ya que Dios necesitaba que Jonás hiciera algo, pero quiso evitar el mal rato a los que el acompañaban en el barco, ya que entendía que su desobediencia les estaba causando mal. Una vez en el agua, Jonás sabía que Dios habría de rescatarle, ya que si fue a buscarle en medio del mar, era porque aún quería usarle, solo que no sabía como era que Dios habría de rescatarlo y cual fue su sorpresa cuando Dios le envió un pez para que le llevara en su vientre hasta tierra firme. Es cierto que no existe ningún pez debajo del agua que pueda llevar en su vientre a un hombre, pero que emocionante debe de haber sido para Jonás el experimentar que Dios haya alterado a la naturaleza misma, para llevarle a tierra firme a cumplir un propósito, no? 

Ahora bien, entendiendo que Dios lejos de enojarse con Jonás a causa de su necedad, le dio enormes muestras de su amor por Él y de la confianza que aún tenía en Jonas, a Jonas no le quedó de otra que llenarse de pasión por aquel Dios que conoció de una nueva manera y fue y expresó esa pasión con los ninivitas. Esto nos lleva a entender que los ninivitas fueron rescatados por Dios, pero lo que tocó su corazón fue la pasión de Jonás quien insistía en no hacer la voluntad de Dios y Dios no le dio otra alternativa, tal cual sucedía con los ninivitas, quienes no tenían interés en cumplir la voluntad de Dios y trascender en la historia. 

Los ninivitas fueron inevitablemente contagiados por la pasión de Jonas y de inmediato estuvieron dispuestos a ayunar y a afligir aun su propio cuerpo en ayuno para hacer las obras agradables a Dios, por tanto, conforme nosotros aprendamos a tener pasión por Dios, nuestro entorno será transformado por esa pasión y habrá muchos a nuestro alrededor quienes vivirán una vida igual de apasionada. Por tanto, usted debe de decidir si lo que quiere es seguir sobreviviendo en su fe, o impactar al mundo a causa de su conocimiento de Dios y la confianza que Él deposite en usted.