LA MUJER Y LA CULPA

La sociedad en la que vivimos siempre busca culpar a la mujer. Eso fue lo que sucedió en Génesis, cuando el hombre pecó; lo primero que hizo fue señalar con el dedo a la mujer. Sucede hoy en día con muchos de nuestros problemas sociales donde el hombre, en vez de tomar la responsabilidad que le corresponde diciendo: Yo hice mal; lo que hace es señalar al más frágil. Por esto, hay muchas mujeres que cargan con culpas que no le pertenecen. Es triste vivir en una sociedad que, buscando una solución para un problema inmediato, lo que hace es acusar y responsabilizar a su madre, a su esposa, a sus hijas.
La mujer no puede seguir cargando con las culpas sociales del mundo.
Juan 8:1 nos relata sobre una mujer adúltera que es juzgada por la sociedad, queriendo apedrearla, a pesar de no haber cometido el acto por sí sola. Esta es una estampa de lo que se vive en el día a día, aunque no vivamos en una sociedad donde se apedrea a la gente.
Imagino a aquella mujer frente al Maestro, bajando su cabeza, su rostro quizás llorando, no solo por la vergüenza, sino porque, en más de una ocasión, ella tuvo que haber visto una acusación similar.
¿Cuánto tiempo puede durar el cuerpo de una mujer siendo apedreado vilmente por una sociedad que no se daba cuenta que aquello era un acto de crueldad? Lo que nos relata la biblia no es muy diferente a lo que vemos hoy. Ponemos una responsabilidad sobre la mujer que no le corresponde.
Vemos familias completas sostenidas financieramente por una mujer, porque hay un hombre que abandono el hogar. Hijos educados 100% por una mujer, porque hay hombres que no se ocupan de sus hijos, porque no tienen la oportunidad, ni la sabiduría, porque no han tenido al Señor. Esa es la sociedad donde vivimos, donde hay grandes sentimientos de abandono, de abuso, de rechazo, de frustración natural y espiritual.
Muchas veces, las mujeres entregamos nuestros sueños para ver cumplidos los de nuestros esposos y los de nuestros hijos. Todos conocemos alguna mujer que trabajó hasta el cansancio para sacar adelante a sus hijos. Muchos somos producto de una mujer que se encargó 100% de nosotros.
En toda historia de éxito, siempre hay una mujer, una mamá, una hermana, una esposa, una abuelita, una hija. Todos nuestros éxitos están atados a nuestra relación con una mujer. De la misma manera que, lamentablemente, nuestras más grandes frustraciones están atadas a nuestras relaciones disfuncionales con los hombres.
Dios nos da la sabiduría para alinearnos, para volver al balance, para volver al lugar que nos corresponde con Él. Dios levanta hombres que entienden que tienen un trabajo que hacer con su familia. Se levantarán hombres que entienden que tienen un deber con su esposa, sus madres, sus hermanas y sus hijos.

SABIDURIA SEGUN QUIEN?

Romanos 1:22 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 

 Profesando ser sabios, se hicieron necios.  

Es interesante pensar que siempre tenemos una excusa para justificar nuestra manera de vivir, y cuando no la tenemos, podemos incluso recurrir a recursos como traumas de la infancia o frustraciones del embarazo o yo se que, le ha sucedido? Si somos honestos, nos daremos cuenta que cada actitud que tenemos, ya sea positiva o negativa, la tenemos porque así lo hemos decidido, aun cuando la razón por la que la tenemos tenga que ver con un factor externo. La Biblia nos habla del dominio propio, es decir, Dios nos dio la capacidad de ser gobernados por nosotros mismos y una vez que hayamos logrado eso, no habrá cosa en este mundo ni en aquel que no vemos que no podamos dominar y gobernar, y fue justamente a eso a lo que Dios nos envió a esta tierra a gobernarla y poseerla para Él. 

 El detalle está en que nos hemos acostumbrado a exaltar nuestras debilidades y a explorar en las razones de nuestras actitudes y nuestros males, sabemos mas de lo que nos hace mal que del Dios al que decimos creer y amar. Se ha percatado de eso?, es inaudito, pareciera que la nueva excusa que tenemos para el mal comportamiento de nuestros hijos es la hiperactividad, cualquier cosa que haga es porque es hiperactivo y empezamos a investigar y pedimos consejo y somos capaces incluso de medicar a nuestros hijos antes de ir delante de Dios y de consultar la Biblia acerca del remedio de ello, nos hacemos unos expertos del mal que nos acosa y dejamos de lado el manual del fabricante (La Biblia), para entender como funcionamos y como es que podemos tener no solo una buena vida, sino una vida gloriosa. 

La cita de hoy nos habla de eso, es solo un extracto de un largo texto que habla de muchas de esas cosas en las que nos volvemos expertos y con ello nos hacemos necios en el entendimiento de las cosas de Dios, porque solo creemos en lo que vemos y en lo que sentimos y no en el Dios que nos pide que confiemos en Él y que pongamos en Él nuestras cargas. Necio es aquel que sabiendo la verdad la rechaza, la gente se excusa todo el tiempo de que la Biblia es un libro complejo de leer, de que es un libro manipulado por los hombres, pero nunca se ha dado la oportunidad de leerlo de pasta a pasta y de dejarse conquistar por la verdad, se hace necio opinando e ignorante al no comprender que la solución a toda situación esta dentro del libro. 

 Mas por otro lado, pasa largas horas estudiando e investigando acerca de la causa natural de todo lo que le pasa de modo que se convierte en un experto en estar mal y un necio para no estar bien. Pareciera que nos encanta el papel de víctimas, todo parece indicar que nos es mas agradable ser víctimas de las demás personas, de las circunstancias e incluso de nuestros propios cuerpos, antes que ser gobernados por nuestro propio entendimiento y nuestro espíritu y victoriosos sobre cualquier situación cuando esta aún no suceda siquiera. Por tanto, debe usted decidir, que prefiere, hacerse sabio en sus propios ojos y saber todo acerca de sus males y sus fracasos?, o prefiere gobernar en victoria de acuerdo a la sabiduría de Dios?

BRILLA

En Mateo 5:16, dice: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Nuestro objetivo principal es glorificar al padre que está en los cielos, a través de buenas obras. La biblia nos dice que tenemos que alumbrar a través de ellas. La mujer debe aprender a alumbrar en todo lo que hace. Aprender que la luz de Cristo brille a través de ella para su familia, su trabajo, comunidad, iglesia y todo lo que haga.
En ocasiones, notamos que alguien tiene un problema, está sufriendo en secreto, pasando por una depresión, pasando situación económica, por problemas en el matrimonio o con los hijos. El propósito de la iglesia es lograr que esas mujeres que están pasando por un momento difícil con su matrimonio, sus hijos, que se han sentido menospreciadas y piensan que no pueden hacer algo para el reino de Dios, salgan al mundo encendidas, brillando.
Es importante que una mujer brille para su familia, para la sociedad y el reino de Dios. Cuando tienes a una mujer encendida, brillando, toda la familia brilla. Cuando una mujer brilla tienes negocios que brillan, finanzas en el hogar que brillan, hijos que brillan. Es para el beneficio de toda la familia cuando una mujer recibe bendición y unción del cielo. Entiende que Dios va a hacer cosas grandes en tu vida; tendrás sanidades.
Mujer, si por alguna razón en tu vida has estado detenida, paralizada, has pensado que no hay esperanza para tu vida, que ya no hay futuro, que no vas a poder lograr nada, toma estas palabras como palabras de aliento, palabras de fe, que te dicen que tú también puedes brillar. Levántate del lugar en que estás. Tu luz puede influenciar no tan solo a tu familia, sino a toda tu comunidad y a tu sociedad. Verás el propósito de Dios cumplido a través de ti.
No importa lo que estés pasando, tu destino no se ha cancelado por tus circunstancias presentes. Al contrario, hoy puedes moverte hacia adelante, hacia el futuro que Dios tiene para ti y ver su gloria de manera especial.

MUJER VIRTUOSA

Proverbios 31 nos habla sobre la mujer virtuosa.  Nos describe una mujer que sabía el potencial que Dios había puesto en ella.  Este potencial es la gran influencia para ayudar e impulsar a su esposo e hijos.
La mujer es la sazón de su familia.  Hay un dicho que dice: Si mama está feliz, todos en la casa están felices.  Es la mujer quien propaga el ambiente de un hogar.
La mujer que nos habla Proverbios 31, nos da muchas enseñanzas.  Entre estas: Su buena autoestima, pues nos dice que era mejor que las piedras preciosas.  Pensaba lo mejor de sí misma y no necesitaba que le dijeran si se veía bien o no, pues ella estaba segura que se veía bien.
Esta era una mujer que sabía conquistar el corazón de su esposo, pues nos dice que el corazón de su marido estaba en ella confiado.  También era una mujer que añadía prestigio a su familia y especialmente a su esposo, pues nos dice que su esposo era conocido en las puertas de la ciudad.  Esta mujer sabía dar lo mejor a su familia, pues daba el bien y no el mal todos los días.  Era una mujer trabajadora, productiva, que hacía negocios.  Trabajaba fuera y dentro del hogar.  Tomaba buenas decisiones, pues consideraba la heredad.  También nos enseña que ayudaba a los menesterosos.  Nos señala que se vestía con dignidad, se presentaba correctamente.
La mujer virtuosa vivía con seguridad, tranquila, sin temor y se reía del futuro.  Consideraba el efecto de lo que iba a hablar; por esto, cuidaba de lo que hablaba y se conducía con sabiduría.  Sus hijos le llamaban bienaventurada y su esposo la alababa.
Podemos ver el poder de influencia que tenía la mujer virtuosa de Proverbios 31.  Trabajaba todo a favor de su esposo y su familia.  Dios nos ha dado ese potencial de influencia.  Podemos cambiar el aroma, el ambiente y la atmósfera de todos nuestros familiares.
Los ataques y momentos difíciles que hoy en día vive la mujer es porque el enemigo y el mundo saben el potencial de influencia que hay dentro de cada una.  Pero hoy, mujer, párate en la brecha y declara la salvación sobre tus familiares y tus seres queridos; declara que ninguna arma forjada contra ellos prosperará.  Párate firme, creyendo en las promesas de Dios para ti y toda tu familia, y verás ese giro de 180 grados en toda tu casa.

¿DONDE ESTAS TU?

Cuando un hombre aprende a verse como Dios lo ve, y entiende que Dios lo posiciona en el lugar correcto, su vida cambia para siempre y, por consecuencia, toda su familia.
Tiene que llegar el momento en que digas como Pablo: Cuando era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño, mas cuando ya fui hombre dejé lo que era de niño. Antes veía oscuramente, pero ahora veo cara a cara.
Dios está llamando a los hombres, preguntando lo mismo que preguntó a Adán en el Edén, cuando este se escondió de él, tras haber comido del fruto prohibido: ¿Dónde tú estás? ¿Quién te enseñó?
Levántate en el lugar en que te encuentras y créele a Dios, porque se va a desatar sobre tu vida el llamado de Dios para ti y, cuando tú te pongas en orden, tu casa se va a poner en orden, tus finanzas, tu familia, tus hijos.
La unción de Dios va a descender sobre ti y vas a salir del estancamiento, no vas a escuchar más malas noticias, no vas a escuchar más rechazo y menosprecio. ¿Te dejaron? ¿Te abandonaron? Pues tú te vas a sacudir el polvo de tus pies, y te vas a mover hacia adelante. Cree, en el nombre poderoso de Jesús, que viene una nueva temporada para tu vida y que, por el poder de su palabra, se desata el potencial de Dios en ti.
Cuando Dios te ve, no te ve como un niño herido, como un niño maltrecho. Dios te ve como un hombre lo suficientemente grande para llevar en tus hombros la autoridad y el principado que él te ha dado.
Sé libre para hacer todo lo que Dios quiere que tú hagas. Se acabó el llanto, las ataduras, se acabó la parálisis, se acabó el estar – como David – detrás de las ovejas, sin alcanzar el propósito de Dios para tu vida. Se acabó el no tener la autoestima debida, todo porque no has podido comprar un carro, una casa. El Dios al que tú le sirves ha estado llamando tu nombre, preguntando: ¿Dónde estás? Y ha dado la orden de que te saquen de detrás de las ovejas porque, aunque otros te vean como un niño, él te ve como un hombre y te ha llamado para alcanzar algo grande en tu vida.

PARA QUE SIRVE LA VOZ DE DIOS

Jeremías 33:3 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.



En ocasiones no me queda más que asombrarme cuando leo la Biblia y me doy cuenta que hay detalles que he pasado por alto por años por el simple hecho de no leer bien.




Muchas frases importantes las hemos oído de labios de alguien más antes de leerlas y cuando las leemos, nos vamos con la idea de lo que nos dijeron y no con el análisis de lo que estamos leyendo, ahora entiendo a lo que Dios se refería cuando decía repetidamente a lo largo de toda la Biblia "medita en esta palabra de día y de noche"!

Uno de los mejores ejemplos de lo que le digo es el tan famoso caso de Adán y Eva, muchos lo consideran una fábula pues parece imposible que fueran los primeros hombres sobre la tierra y que de ellos saliera toda la humanidad y sabe, es falso, esto alguien nos lo contó y hemos decidido creerlo así, a pesar de que la Biblia nos enseña lo contrario (lea Génesis 6), la tierra estaba habitada cuando Adán y Eva llegaron a ella, todo es cuestión de leerlo y analizarlo.

Esto se lo digo porque nos suele suceder que cuando estamos en situaciones de aflicción o desesperadas, las personas nos dicen "confía en Dios" o "pregúntale a Dios" o peor aún cuando nos dicen "Dios tiene 3 respuestas para ti, si, no, y tengo algo mejor para ti", esto al igual que la historia sobre Adán y Eva, nos encasillan en una realidad pequeña que no tiene nada que ver con la verdad de Dios, además de que nos ponen en una situación de frustración, porque en nuestra angustia pareciera que no podemos escuchar la voz de Dios, todo parece tan complejo y por más que buscamos en nuestro interior, no escuchamos nada, le ha sucedido?

Esto que le cuento es lo más normal del mundo, es decir, es muy común que las personas no escuchen la voz de Dios y la razón es muy sencilla y se lo voy a explicar.

Normalmente cuando estamos en una situación difícil, de aflicción o de angustia, la verdad es que no nos interesa escuchar la voz de Dios ni lo que tenga que decirnos, lo que nos interesa es una respuesta específica a nuestra situación y de acuerdo a nuestra propia visión de las cosas, tal como "debo aceptar su propuesta de matrimonio o no?".

Lo interesante es que Dios no interviene en nuestros asuntos cotidianos y mundanos y esto es por 2 razones, primeramente, porque normalmente no solemos invitarlo a este tipo de cosas mas que cuando están las cosas mal o cuando todo parece tan imposible que solo un milagro nos puede ayudar y 2, todo, todo, todo lo que Dios haga en nuestras vidas, tiene un efecto eterno, y uno un efímero, por tanto las cosas no trascendentes, no entran en su agenda.

Además de esto, Él puso en nuestras manos el mejor de los regalos, el libre albedrío, es decir, la capacidad de decidir, y lejos de intervenir en nuestras situaciones cotidianas, nos provee de las herramientas necesarias para hacer buen uso de ese libre albedrío que nos dio (lea Santiago 1:5).

Entonces, que podemos esperar de la voz de Dios?

Esa es una gran pregunta, sabe, mucha gente quiere oír o escuchar a Dios, pero no tiene idea de qué es lo que Dios le puede hablar, ya que normalmente el único tema de conversación entre nosotros y Él, somos nosotros mismos, se ha dado cuenta?, por tanto Dios quiere establecer una verdadera relación con nosotros, un diálogo, donde pueda no hablarnos de nosotros, sino revelarnos los secretos del universo, hablarnos del poder de la vida y la muerte, cosas nuevas que nos acerquen a tener un carácter más como el de Él y no que nos quedemos sentados como niños pequeños, recibiendo aquello por lo que hicimos un berrinche.

El Profeta Jeremías entendía muy bien esto y tomó nota cuando Dios se lo reveló escribiéndolo en la cita de hoy, la cual, así como la historia de Adán y Eva es muy mal entendida en su uso, note como dice "clama a mi y te revelaré cosas nuevas y ocultas que no conocías", yo lo quiero entender de esta manera y quiero que ponga mucha atención en ello.

En la cita del día de hoy Dios nos dice "ven y ruégame que te haga grande, no te quedes atorado en este problema pequeño, te enseñare las cosas que podemos hacer juntos si confías en mi y los planes que llevaremos a cabo cuando seas mas grande, mas fuerte y mas sabio, a causa de tu fe y mi palabra"

Nota la diferencia?, Dios es un Dios progresivo, Él nunca se detiene, Él siempre anhela que crezcamos y de preferencia que lo hagamos a su ritmo, su voz es ese alimento que nos hará crecer, el cual está lleno de nutrientes nuevos y no de respuestas pequeñas y efímeras.

Por tanto, si anhela usted escuchar la voz de Dios, tiene que tener claro en su mente y en su corazón para qué es que sirve esa voz, para encontrar cosas nuevas fuera de nuestras situaciones, cosas grandes más allá de nuestro alcance pequeño y cotidiano y el poder para ser transformados en seres que reflejen a Dios y no solo que obtengan respuestas pequeñas a oraciones pequeñas.

MEDITEMOS

"...Meditad sobre vuestros caminos" (Hageo 1:7, RV 1960).
Para comprender un poco más el versículo citado, es necesario remitirnos a los capítulos 4 y 5 del libro de Esdras, donde encontramos que los adversarios de Dios y de su pueblo habían impedido la reedificación del templo:
"Pero el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Judá, y lo atemorizó para que no edificara. Sobornaron además contra ellos a los consejeros para frustrar sus propósitos, todo el tiempo de Ciro rey de Persia y hasta el reinado de Darío rey de Persia" (Esdras 4:4-5, RVR 1960).
Pasados algunos años luego de aquella interrupción de la obra de reconstrucción del templo, vino palabra de Dios por medio del profeta Hageo sobre Josué, el líder espiritual, y sobre Zorobabel, el líder político de Judá:
"Así ha hablado Jehová de los ejércitos,diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada. Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? " (Hageo 1:2-4, RVR 1960).
Es interesante observar cómo Dios interpela al pueblo a través de una sencilla pregunta -recurso utilizado varias veces en la Biblia- que requiere una sincera respuesta y, por supuesto, no acepta excusas.
Aparentemente el pueblo había considerado que ese no era el tiempo para servir al Señor (pese a las evidencias históricas) y se habían dedicado a construir sus propias casas y a priorizar sus propios asuntos y necesidades. Dios los llama a que reflexionen sobre ello y los resultados obtenidos:
" Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís y no os calentáis..." (Hageo 1:5-6, RVR 1960).
Pese al empeño puesto en prosperar, no habían logrado demasiado. En los versículos 7-11 del capítulo 1, podemos leer que Dios vuelve a instar al pueblo a que mediten sobre sus propios caminos y a que se pongan a trabajar en la reedificación del templo; les recuerda también que muchas de las situaciones adversas que atravesaban (sequías, improductividad, etc.) se debían a que Su Casa estaba desierta y cada uno de ellos corría por lo suyo: "Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno corre a su propia casa" (Hageo 1:9, RVR 1960).
En la actualidad vemos a menudo situaciones como las que narra el libro de Hageo. Podemos ver muchos cristianos ocupados en edificar su propio bienestar y que deciden que este no es el tiempo para servir a Dios y edificar Su Casa. Personas con dones dados por Dios que se escabullen en la congregación para no comprometerse con la obra del Señor y de esa manera no tener que renunciar a su comodidad. También se observan aquellos que dejan el ministerio en la iglesia local por desavenencias con otros hermanos o porque simplemente no tienen más ganas y desean tomarse un tiempo para ellos mismos. En fin, los motivos egoístas para dejar la obra de Dios sobran, pero los obreros que quieran comprometerse sostenidamente, escasean. Por tal motivo, estimado lector, es importante que atendamos las palabras dichas por Dios a través del profeta Hageo: "Meditad sobre vuestros caminos" y podamos sincerarnos delante de Aquel que nos ama incondicionalmente. ¿Hay algo que Dios nos mandó a hacer y no estamos haciendo? ¿Hay algo más importante que Dios en nuestras vidas que no nos permite servir como un día le hemos prometido? ¿En qué momento de nuestras vidas y por qué motivo hemos decidido dejar de servir en la obra de Dios? ¿Cómo está nuestro corazón delante de Él? ¿Está nuestro orgullo delante?
En los versículos 12 al 15 del capítulo 1, la Biblia dice que luego de que los líderes y el pueblo oyeron la palabra del Señor tuvieron temor reverente y Dios les volvió a hablar a través del profeta Hageo: "Yo estoy con vosotros"(v.13) y despertó el espíritu de los líderes y del pueblo, quienes se pusieron a trabajar en la casa del Señor. Imagínese la alegría que habrá sentido el pueblo al saber que Dios estaba con ellos, más allá de sus tropiezos, y que los acompañaría en la reedificación del templo. De la misma manera, Él está con nosotros cuando decidimos servirle con un corazón sencillo, humilde y fiel.
Siempre hay tiempo para meditar, reflexionar y examinar nuestros corazones, tal vez esta sea una buena oportunidad para volvernos al Señor y darle nuevamente la prioridad en nuestras vidas.
"Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos"(Efesios 5:15-16, RVR 1960).