LA MUERTE DE JESUS A LA LUZ DE LA MEDICINA

Los estudios médicos que tratan de explicar la causa de la muerte de Jesucristo, toman como material de referencia un cuerpo de literatura y no un cuerpo físico. Publicaciones sobre los aspectos médicos de su muerte se reportan desde el siglo I.

Hoy día, con base a los conocimientos de la fisiopatología del paciente traumatizado, se puede llegar a inferir los cambios fisiológicos padecidos por Jesucristo durante su pasión y muerte. Los relatos bíblicos de la crucifixión descritos a través de los evangelios y documentación científica al respecto, describen que padeció y sufrió el más cruel de los castigos. El más inhumano y despiadado de los tratos que puede recibir un ser humano.

Descubrimientos arqueológicos relacionados con las practicas romanas de la crucifixión. Proveen información valiosa que da verdadera fuerza histórica a la figura de Jesús, y a su presencia real en la historia del hombre.

Históricamente este acontecimiento se inicia durante la celebración de la pascua judía, en el año 30 de nuestra era. La última cena se realizó el jueves 6 de abril (nisan 13). La crucifixión se llevo a cabo el 7 de abril (nisan 14). Los años del nacimiento y la muerte de Jesús permanecen en controversia.

HUERTO DE LOS OLIVOS. (GETSEMANI)

Los escritores sagrados describen la oración de GETSEMANI con enérgicas expresiones. Lo vivido por Jesús antes de ser tomado como prisionero, lo refieren como una mezcla indecible de tristeza, de espanto, de tedio y de flaqueza. Esto expresa una pena moral que ha llegado al mayor grado de su intensidad.

Fue tal el grado de sufrimiento moral, que presentó como manifestación somática, física; sudor de sangre (hematihidrosis o hemohidrosis). “sudor de sangre, que le cubrió todo el cuerpo y corrió en gruesas gotas hasta la tierra”. (Lc 22, 43).

Caso no usual en la practica médica. De presentarse está asociado a desordenes sanguíneos. Fisiológicamente es debida a congestión vascular capilar y hemorragias en las glándulas sudoriparas. La piel se vuelve frágil y tierna.

Después de este primera situación ocasionada por la angustia intensa. Es sometido a un ayuno que durara toda la noche durante el juicio, y persistirá hasta su crucifixión.

FLAGELACIÓN

La flagelación era un preliminar legal para toda ejecución Romana. A la víctima le desnudaban la parte superior del cuerpo, lo sujetaban a un pilar poco elevado, con la espalda encorvada, de modo que al descargar sobre esta los golpes, nada perdiesen de su fuerza y golpeaban, sin compasión, sin misericordia alguna.

El instrumento usual era un azote corto (flagrum o flagellum) con varias cuerdas o correas de cuero, a las cuales se ataban pequeñas bolas de hierro o trocitos de huesos de ovejas a varios intervalos.

Cuando los soldados azotaban repetidamente y con todas sus fuerzas las espaldas de su víctima, las bolas de hierro causaban profundas contusiones y hematomas. Las cuerdas de cuero con los huesos de oveja, desgarraban la piel y el tejido celular subcutáneo .

Al continuar los azotes, las laceraciones cortaban hasta los músculos, produciendo tiras sangrientas de carne desgarrada. Se creaban las condiciones para producir perdida importante de líquidos (sangre y plasma). Hay que tener en cuenta que la hematidrosis había dejado la piel muy sensible en Jesús.

Después de la flagelación, los soldados solían burlarse de sus víctimas. A Jesús, le fue colocada sobre su cabeza, como emblema irónico de su realeza una corona de espinas. En Palestina abundan los arbustos espinosos, que pudieron servir para este fin; se utilizó el Zizyphus o Azufaifo, llamado Spina Christi , de espinas agudas, largas y corvas.

Le fue colocada una túnica sobre sus hombros (un viejo manto de soldado, que figuraba la púrpura de que se revestían los reyes, "clámide escarlata"), y una caña, parecida al junco de Chipre y de España como cetro en su mano derecha.

CRUCIFIXIÓN

El suplicio de la cruz es de origen oriental. Fue recibido de los persas, asirios y caldeos; por los, griegos, egipcios y romanos. Se modifico en varias formas en el transcurso de los tiempos.

En principio fue un simple poste. Luego se fijo en el remate una horca (furca), de la que se suspendía el reo por el cuello. Después se adiciono un palo transversal (patibulum), tomando un nuevo aspecto. Según la forma en que el palo transversal se sujetara al palo vertical, se originaron tres clases de cruces:

La crux decussata. Conocida como cruz de San Andrés, tenia la forma de X.

La crux commissata. Algunos la llaman cruz de San Antonio, se parecía a la letra T.

La crux immisa. Es la llamada cruz latina, que todos conocemos.

Se obligo a Jesús, como era la costumbre a cargar la cruz; desde el poste de flagelación al lugar de la crucifixión. La cruz pesaba más de 300 libras (136 kilos) sólo llevo el patíbulo que pesaba entre 75 y 125 libras. Fue colocado sobre su nuca y se balanceaba sobre sus dos hombros.

Con agotamiento extremo y debilitado, tuvo que caminar un poco mas de medio kilómetro (entre 600 a 650 metros) para llegar al lugar del suplicio. El nombre en arameo es Golgotha, equivalente en hebreo a gulgolet que significa “lugar de la calavera”, ya que era una protuberancia rocosa, que tenia cierta semejanza con un cráneo humano, hoy se llama por la traducción latina calvario.

Antes de comenzar el suplicio de la crucifixión, era costumbre dar una bebida narcótica (vino, con mirra, e incienso) a los condenados; con el fin de mitigar un poco sus dolores. Cuando presentaron a Jesús este brebaje, no quiso beberlo. ¿Que podría mitigar un dolor moral y físico tan intenso, cuando su cuerpo, todo policontundido, sólo esperaba enfrentar su último suplicio, sin alivio alguno, con pleno dominio de sí mismo?

Con los brazos extendidos, pero no tensos, las muñecas eran clavadas en el patíbulo. De esta forma, los clavos de un centímetro de diámetro en su cabeza y de 13 a 18 centímetros de largo, eran probablemente puestos entre el radio y los metacarpianos, o entre las dos hileras de huesos carpíanos, ya sea cerca o a través del fuerte flexor retinaculum y los varios ligamentos intercarpales. En estos lugares aseguraban el cuerpo.

El colocar los clavos en las manos hacia que se desgarraran fácilmente puesto que no tenían un soporte óseo importante.

La posibilidad de una herida periosea dolorosa fue grande, al igual que la lesión de vasos arteriales tributarios de la arteria radial o cubital. El clavo penetrado destruía el nervio sensorial motor, o bien comprometía el nervio mediano, radial o el nervio cubital. La afección de cualquiera de estos nervios produjo tremendas descargas de dolor en ambos brazos. El empalamiento de varios ligamentos provoco fuerte contracciones en la mano.

Los pies eran fijados al frente del estípete por medio de un clavo de hierro, clavado a través del primero o segundo espacio intermetatarsiano. El nervio profundo peroneo y ramificaciones de los nervios medianos y laterales de la planta del pie fueron heridos.

¿Se clavaron ambos pies con un solo clavo o se empleo un clavo para cada pie? También esta es una cuestión controvertida. Pero es mucho más probable que cada uno de los pies del salvador estuvo fijado a la cruz con clavo distinto. San Cipriano que, más de una vez había presenciado crucifixiones, habla en plural de los clavos que traspasaban los pies. San Ambrosio, San Agustín y otros mencionan expresamente los cuatro clavos que se emplearon para crucificar a Jesús.

San Meliton de Sardes escribió: “los padecimientos físicos ya tan violentos al hincar los clavos, en órganos por extremo sensibles y delicados, se hacían aun más intensos por el peso del cuerpo suspendido de los clavos, por la forzada inmovilidad del paciente, por la intensa fiebre que sobrevenía, por la ardiente sed producida por esta fiebre, por las convulsiones y espasmos, y también por las moscas que la sangre y las llagas atraían”

No han faltado quienes dijesen que los pies del salvador no fueron clavados, sino simplemente sujetos a la cruz con cuerdas; pero tal hipótesis tiene en contra, tanto el testimonio unánime de la tradición , que ve en el crucificado Jesús el cumplimiento de aquel, celebre vaticinio: "han taladrado mis manos y mis pies" (sal 21); como en los mismos evangelios, pues leemos en San Lucas (Lc 24, 39-40) “ved mis manos y mis pies; yo mismo soy; palpad y ved..Y, dicho esto, les mostró las manos y los pies”.

Dice Bosssuet: ¿como describir los padecimientos morales que soportó nuestro Señor Jesús Cristo durante su horrorosa agonía? Cuando una muchedumbre de gente se saciaba sus ojos con el espectáculo de aquella agonía, acompañando con todo tipo de ultrajes que le colmaron hasta el último momento. Sufría al ver la mirada abnegada de su madre y sus amigos, a quienes sus dolores tenían sumidos en profunda tristeza. Todo Él era, digámoslo así, un tormento en sus miembros, en su espíritu, en su corazón y en su alma.

De todas las muertes la de la cruz era la más inhumana, suplicio infamante, que en el imperio romano se reservaba a los esclavos (servile suppliciun)

Después de las palabras en Getsemaní vienen las pronunciadas en el Gólgota, que atestiguan esta profundidad, única en la historia del mundo. Dios mío, Dios mío, ¿por que me has abandonado?" Sus palabras no son sólo expresión de aquel abandono, son palabras que repetía en oración y que encontramos en el salmo 22.

INTERPRETACION FISIOPATOLOGICA DE LA MUERTE DE JESUCRISTO

En la muerte de Jesús varios factores pudieron contribuir. Es importante tener en cuenta que fue una persona politraumatizada y policontundida; desde el mismo momento de la flagelación, hasta su crucifixión.

El efecto principal de la crucifixión, aparte del tremendo dolor, que presentaba en sus brazos y piernas, era la marcada interferencia con la respiración normal, particularmente en la exhalación. El peso del cuerpo jalado hacia abajo, con los brazos y hombros extendidos, tendían a fijar los músculos intercostales a un estado de inhalación y por consiguiente afectando la exhalación pasiva. De esta manera la exhalación era primeramente diafragmatica y la respiración muy leve. Esta forma de respiración no era suficiente y pronto produciría, retención de CO2 (hipercapnia).

Para poder respirar y ganar aire Jesús tenia que apoyarse en sus pies, tratar de flexionar sus brazos y después dejarse desplomar para que la exhalación se produjera. Pero al dejarse desplomar le producía igualmente una serie de dolores en todo su cuerpo.

El desarrollo de calambres musculares o contracturas tetanicas debido a la fatiga y la hipercapnia afectaron aún más la respiración. Una exhalación adecuada requería que se incorporara el cuerpo empujándolo hacia arriba con los pies y flexionando los codos, aductando los hombros. Esta maniobra colocaría el peso total del cuerpo en los tarsales y causaría tremendo dolor. Más aún, la flexión de los codos causaría rotación en las muñecas en torno a los clavos de hierro y provocaría enorme dolor a través de los nervios laceradas. El levantar el cuerpo rasparía dolorosamente la espalda contra la estípe. Como resultado de eso cada esfuerzo de respiración se volvería agonizante y fatigoso, eventualmente llevaría a la asfixia y finalmente a su fallecimiento.

Era costumbre de los romanos que los cuerpos de los crucificados permaneciesen largas horas pendientes de la cruz; a veces hasta que entraban en putrefacción o las fieras y las aves de rapiña los devoraban.

Por lo tanto antes que Jesús muriese, los príncipes de los sacerdotes y sus colegas del Sanedrín pidieron a Pilato que, según la costumbre Romana, mandase rematar a los ajusticiados, haciendo que se le quebrasen las piernas a golpes. Esta bárbara operación se llamaba en latín crurifragium (Jn 20, 27).

Las piernas de los ladrones fueron quebradas, más al llegar a Jesús y observar que ya estaba muerto, renunciaron a golpearle; pero uno de los soldados para mayor seguridad quiso darle lo que se llamaba el “golpe de gracia” y le traspaso el pecho con una lanza.

En esta sangre y en esa agua que salieron del costado, los médicos han concluido que el pericardio, (saco membranoso que envuelve el corazón), debió ser alcanzado por la lanza, o que se pudo ocasionar perforación del ventrículo derecho o tal vez había un hemopericardio postraumático, o representaba fluido de pleura y pericardio, de donde habría procedido la efusión de sangre.

Con este análisis que si bien es conjetura, nos acercamos más a la causa real de su muerte. Interpretaciones que se encuentran dentro de un rigor científico en cuanto a su parte teórica; más no demostrables con análisis ni estudios complementarios.

Los cambios sufridos en la humanidad de Jesucristo, se han visto a la luz de la medicina, con el fin de encontrar realmente el carácter humano, en un hombre que es llamado el hijo de Dios, y que voluntariamente acepto este suplicio, convencido del efecto redentor y salvador para los que crean en ÉL y en su evangelio.


EL TABERNACULO COMO TIPO DE CRISTO



El Propósito del Tabernáculo

El Tabernáculo proporciona uno de los estudios más interesantes y provechosos en todo el Antiguo testamento. Podemos apreciar su importancia cuando consideramos que se dan casi doce capítulos del Éxodo para su descripción. El Señor le advirtió a Moisés que debía construir cada detalle exactamente como Él se lo mandó, ya que cada parte representaba alguna verdad preciosa para el corazón de cada creyente. Los dos propósitos principales del Tabernáculo, que consideraremos en la primera lección de esta serie, consisten en que el tabernáculo satisfizo el deseo de Dios de morar entre su pueblo y también que el tabernáculo nos proporciona tipos o figuras que ilustran la verdad de Dios.


Dios Deseó Morar en Medio de su Pueblo

El Señor declaró claramente su propósito en Éxodo 25:8: "Y harán un santuario para mi, y habitaré en medio de ellos". La gracia de Dios es expuesta en el principio mismo de nuestro estudio, ya que se demuestra de seguro el favor inmerecido que hizo que el Dios santo estuviera dispuesto a morar en medio de un pueblo pecador, ideando un plan por el cual esto fuera posible.
En la Palabra de Dios, el lugar en el que mora Dios toma tres aspectos, siendo el primero un tipo de los otros dos.


1. El Tabernáculo en el Desierto y el Templo de Salomón. El Templo de Salomón fue construido de manera similar al Tabernáculo y contuvo los mismos artículos e inmobiliario, pero poseía una estructura permanente en vez de una movible, por lo cual sobrepasó notablemente al Tabernáculo en gloria y esplendor. Mientras Israel estuvo en su peregrinación, fue necesario que ellos tuvieran una estructura que pudieran transportar fácilmente de un lado para otro. En Éxodo 29:43-45 se registra la promesa de Dios de morar con los israelitas en el Tabernáculo. Salomón hizo una declaración similar que concierne al Templo: "Yo he edificado casa por morada para ti, sitio en que tu habites para siempre" (1. Reyes 8:13).


2. Jesucristo. Después, Dios moró en medio de la humanidad en la persona de su Hijo, durante treinta y tres años y medio. La Palabra que era Dios (Juan 1:1) fue hecha carne y habitó entre nosotros (Juan 1:14). El vocablo "moró" en griego literal quiere decir "tabernaculizó" (e.d. acampó). Entonces el templo humano de Cristo, fue el tabernáculo de Dios, su lugar de morada entre la gente. Él fue el "verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre" (Hebreos 8:2). El lugar en el que mora Dios, es más que una casa de madera y de oro, pues es una casa de carne y hueso, el cuerpo del Señor Jesús (Hebreos 10:5). (Ver también Juan 14:9-10; 2. Corintios 5:19; Colosenses 1:15, 19; 2:8-9).


3. La iglesia. Después, Dios moró en la iglesia por el Espíritu Santo dado a cada uno de sus miembros. Cuando el tabernáculo del Hijo ascendió al cielo (Hechos 1:9), sus seguidores estuvieron solos, pero Dios vino a morar en ellos. El Señor prometió antes de marcharse, que Él no los dejaría solos, sino que vendría a morar en ellos: "Porque vosotros sois templos del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos; y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo" (2. Corintios 6:16). La gente Llena por el Espíritu de Dios es ahora su Tabernáculo (Ver Juan 14:16-17; Romanos 8:11; 2. Corintios 5:1).
En conexión con el punto 2, Dios morará en medio de su pueblo en la persona de Cristo durante todo el Milenio y por toda la eternidad. Nosotros vemos a Jesús morando en medio de su pueblo durante el Milenio en Isaías 32:1, Jeremías 23:5 y Zacarías 2:10-11. Nosotros vemos a Dios morando con la humanidad durante toda la eternidad en la persona de Cristo, según Apocalipsis 7:15; 21:3, 22; 22:4. Resaltemos Apocalipsis 21:3: "He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos, y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos, como su Dios". El verso 22 habla de este tabernáculo: "El Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero". Nótese el uso del verbo singular en el griego. Este término se aplica a un solo ser, ya que cuando Apocalipsis 22:3-4 describe "el trono de Dios y del Cordero" hace uso del pronombre singular para Él: "sus siervos... verán su rostro; y su nombre estará en sus frentes" (énfasis añadido).

El Tabernáculo proporciona Tipos de Cristo y de la Iglesia. El escritor a los Hebreos habla de la adoración en el Tabernáculo como "un símbolo para el tiempo presente" (Hebreos 9:9). Hebreos 9:24 explica que Cristo, el sumo sacerdote verdadero, no entró "en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo". El Tabernáculo no fue sólo un tipo de la persona del Señor Jesús, pues cada mueble es también un ejemplo práctico que describe alguna fase de la obra de Cristo para la humanidad. (Ver Hebreos 9:2-11; 10:1). El Tabernáculo y el Templo traen un número de declaraciones que muestran claramente que ambos son Tipos de Jesús. En 1. Reyes 8:27-30, vemos algunas similitudes entre Jesús y el templo.


1. El templo fue una casa donde Dios decidió colocar su nombre (verso 29). El cuerpo de Jesús fue el templo donde Jehová colocó su nombre. "Yo he venido en nombre de mi Padre" (Juan 5:43). El Hijo de Dios obtuvo su nombre por herencia: "Hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos" (Hebreos 1:4).


2. Los hombres debían orar hacia el Templo. "Oye, pues la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oren en este lugar" (1. Reyes 8:30). Esto ilustra que si deseamos encontrarnos con Dios, debemos orar hacia donde Él mora en el presente, y sólo podemos conseguir la audiencia con Dios, cuando lo buscamos en y por su Hijo Jesucristo. "Nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6). En "la faz de Jesucristo" es que contemplamos la gloria de Dios (2. Corintios 4:6).


3. Aun cuando Dios moró en el Templo, su Ser entero no estuvo contenido por este. "Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado (1. Reyes 8:27). Así, aunque la plenitud de la Deidad mora en Jesucristo (Colosenses 2:9), Dios es el Espíritu omnipresente que llena el universo.

El Tabernáculo es también un tipo del plan de salvación de Dios. Los sacrificios en el patio, mostraron que Dios no puede morar en medio de una gente pecadora, excepto sobre la base de una expiación de sangre. En el plan de salvación de Dios, ningún pecador puede acercarse a Dios a no ser que él confíe solamente en la sangre de su Salvador como la expiación para su pecado. También consideraremos en las lecciones siguientes un número de formas en las cuales el Tabernáculo tipifica a la Iglesia y a sus miembros.

EL PODER DEL GOZO


¡Los cristianos deberían ser las personas más felices del planeta! Piénselo: Jesús oró: “Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos” (Juan 17:13). ¡Jesús quiere que estemos llenos de su gozo! Hebreos 1:9 dice que Dios ungió a Jesús con gozo más que a sus compañeros. Esto significa que Él era más feliz que las personas que lo rodeaban. Ahora bien, ¡eso es mucho gozo! Para hacernos aun más felices, Dios envió a su Espíritu Santo a nuestra vida para confortarnos. Es sorprendente que Él quiera que seamos confortados. Pero, espere, esto se pone todavía mejor. La Biblia di

ce que el fruto o evidencia del Espíritu Santo obrando en nosotros es “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:22-23). Ahí está otra vez esa palabra gozo. Tenemos tanto el gozo de Jesús como el gozo del Espíritu Santo. ¿Se da cuenta? ¡Nos ha sido dada una doble unción de gozo!
Ahora, si eso no lo entusiasma, ¿qué le parece esto?: “. . . el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17). ¡¡Guau! ¡Un tercio del Reino es gozo! El apóstol Pedro dijo: “os alegráis con gozo inefable y glorioso” (1 Pedro 1:8). Pero el gozo es una emoción extraña para muchos cristianos porque los espíritus religiosos se han deslizado arteramente en sus almas y les han robado la vida abundante que Jesús compró para ellos.

Lo que no puede expresarse con palabras frecuentemente se manifiesta con la risa. ¡Realmente es difícil estar sumamente gozoso y no reír! La
gente siempre ha sabido que la risa “la risa buena y franca, no esa especie de burla” la hace sentir mejor. Salomón dijo hace miles de años: “El corazón alegre constituye buen remedio” (Proverbios 17:22). Pero la medicina moderna solo viene estudiando con seriedad los beneficios específicos de la risa desde hace treinta años.

Muy a menudo se acredita a Norman Cousins el haber presentado científicamente el poder sanador de la risa. Cousins era un periodista político y activista que, después de un agotador viaje a Rusia, desarrolló espondilitis anquilosante, un tipo de artritis de la columna vertebral. Casi inmovilizado por el dolor, el médico le informó que solo una persona entre quinientas se recobraba de esa enfermedad. Al oír esto, Cousins decidió tomar el asunto en sus propias manos. Con la ayuda de uno de sus médicos, diseñó un plan de tratamiento no ortodoxo. Se mudó del hospital a la habitación de un hotel, dejó de tomar medicamentos para el dolor, comenzó a ingerir dosis altas de vitamina C y pasó horas mirando las antiguas películas de los Hermanos Marx y las parodias de Candid Camera (La cámara cómica) para estimular la

“Funcionó”, registró Cousins en su libro Anatomy of an Illness (Anatomía de una enfermedad). “Hice el gozoso descubrimiento de que diez minutos de genuinas carcajadas tenían efecto anestésico y me daban al menos dos horas de sueño libre de dolor”. Después de apenas unas semanas de este “tratamiento” el dolor de Cousins había disminuido lo suficiente como para permitirle volver al trabajo, y mejoró hasta convertirse en una plena recuperación.

Los científicos tienen ahora varias teorías respecto de por qué la risa alivia el dolor. Piensan que libera endorfinas, relaja los músculos o tal vez sencillamente nos distrae. Todos concuerdan, sin embargo, en que Norman Cousins no fue un caso especial.

¡La risa definitivamente es un analgésico! También han descubierto que la risa hace muchísimas otras cosas para nuestro cuerpo, mente, emociones y relaciones.


La acción física de reír ayuda al cuerpo de tres maneras básicas. Primero, hace esencialmente lo mismo que el ejercicio: hace que los pulmones respiren más profundamente, que el corazón bombee con más fuerza e intervengan más músculos, mejorando así la circulación y la presión sanguínea. Segundo, relaja nuestros cuerpos y evita que nuestros cerebros produzcan las hormonas del estrés que inhiben nuestro sistema inmunológico, nos agobian y nos hacen vulnerables a enfermedades. En el 2005, los médicos del Centro Médico de la Universidad de Maryland declararon que la risa es una de las “mejores medicinas” para protegernos de la principal causa de muerte en los Estados Unidos, la cardiopatía, porque previene que el estrés deteriore la pared de los vasos sanguíneos. Tercero, la risa activa nuestro sistema inmunológico. Los estudios han mostrado que la risa aumenta nuestras defensas naturales contra el cáncer, los virus, y los problemas respiratorios de las vías aéreas superiores.

La risa y el humor son herramientas vitales también para crea
r y sostener la salud emocional y mental, lo cual, por supuesto, afecta directamente nuestra salud física. Las muchas tensiones que experimentamos producen emociones negativas como temor, angustia y enojo. A menos que sean procesadas mediante una liberación catártica como reír, llorar o gritar, se vuelven tóxicas para el cuerpo y la mente. Es creciente el número de profesionales de la salud mental del movimiento de la “terapia de la risa” que sostiene que la risa a nivel físico no solo detiene las nocivas hormonas del estrés sino que además estimula agentes que ayudan a luchar contra las enfermedades. En el ámbito mental y emocional, la risa no solo desvanece los pensamientos y las emociones negativas, si no que también produce emociones positivas como la esperanza y la euforia y nos permite crear perspectivas nuevas y más optimistas respecto a nuestras circunstancias.

SACRIFICIO PERFECTO = PERDON COMPLETO


Nunca tendrás seguridad de tener el favor inmerecido de Dios si no estás seguro de que Dios te ha perdonado de tus pecados. Quiero que sepas que tus pecados te son perdonados, no conforme a las riquezas de tus buenas obras, sino conforme a las riquezas de la gracia (favor inmerecido) de Dios. Todos tus pecados pasados, presentes y futuros fueron perdonados. No dibujes una línea cronológica al perdón de Dios por tus pecados. Hay algunos cristianos que creen que el perdón que recibieron sólo se extiende desde el día en que nacieron hasta el día en que se convirtieron al cristianismo. A partir de ese punto, piensan que tienen que andar con mucho cuidado en caso de que pierdan su salvación. Esta creencia es simplemente anti bíblica. Colosenses 2:13 afirma con claridad que hemos sido perdonados de todos nuestros pecados.

¿”Todo” significa lo mismo para ti que para mí? Mi Biblia dice que todos nuestros pecados fueron perdonados por el sacrificio de Jesús en la cruz. Hemos sido perdonados ¡de una vez y para siempre! Los sumos sacerdotes en el antiguo pacto tenían que ofrecer sacrificios por los pecados de cada día. Pero Jesús, nuestro perfecto Sumo Sacerdote del nuevo pacto, ofreció el sacrificio completo, perfecto “una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo” (Hebreos 7:27). En la cruz, Él tomó sobre sí todos los pecados que cometerás en su vida y pagó, una vez para siempre, el precio completo de todos tus pecados. Cristo no tiene por qué ser crucificado de nuevo por tus pecados en el futuro. De hecho, todos estos estaban en el futuro cuando murió en la cruz. Así que cuando recibiste a Jesús en tu corazón, ¡todos tus pecados fueron perdonados, por completo!

Ahora que sabes que tu deuda ha sido totalmente compensada y liquidada por Jesús en tu nombre, no esperes que Dios trate contigo de acuerdo a tus pecados. Cuando suceda algo negativo, no te imagines que Dios te persigue por lo que hiciste en el pasado. Al contrario, toma a Dios por su Palabra y espera disfrutar de los beneficios del alto precio que Jesús pagó en la cruz por ti. Nosotros no sembramos nada bueno, pero a través de Jesús, hemos cosechado toda clase de buenas bendiciones. Eso, amigo mío, se llama favor inmerecido. Honra lo que ha hecho por ti dándole las gracias y esperando que estas bendiciones se manifiesten en tu vida todos los días.

CARTA YOUSEF NADARKHANI


El sitio web de la organización cristiana Puertas Abiertas dio a conocer una carta firmada por el pastor iraní Yousef Nadarkhani, la cual la redactó en enero de 2011 pocos meses después de recibir la pena de muerte por no renegar de su fe en Cristo.
El pastor iraní, ha estado encarcelado desde 2009 y está a la espera del fallo definitivo.

En la carta Nadarkhani, habla de cómo dar los frutos en la vida, por seguir el Evangelio y transmitir la Palabra de salvación.
“Mucha gente admira a Jesús como un único modelo a seguir para las generaciones, a muchos les gustaría imitarlo. Jesús vino no sólo para ser admirado, nos dio un modelo perfecto a seguir “, escribió.
Nadarkhani afirma su creencia en la Biblia, citando versos de ella e instando a los lectores a soportar las mismas pruebas. “Tenemos que dar un paso de fe a pesar de las dificultades con el fin de experimentar el poder de Dios. Pero debemos recordar que todo debe hacerse de acuerdo a la Palabra de Dios”, dice su carta.
La historia de Yousef Nadarkhani, ha generado protestas en todo el mundo, varias autoridades internacionales han protestado en contra del Gobierno de Irán para que liberaren al pastor, pero hasta ahora nada se ha hecho.
En una reunión con los diputados brasileños, el embajador de Irán en Brasil, había dicho que las acusaciones contra Nadarkhani no estaban relacionadas con su fe, pero si otros delitos presuntamente habían sido cometidos por él. En cuanto a ACLJ (Centro Americano para la Ley y la Justicia), este explicó que los crímenes fueron “inventados” para desviar la atención internacional sobre el caso.
Esta es la carta escrita por Yousef Nadarkhani:
“Gracia y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2.
Cuando uno entiende la revelación de la verdad, esa persona va a estar dispuesta a compartirla con otras personas y las generaciones futuras. Estamos muy agradecidos por aquellos que en el pasado lucharon por la Verdad, que nos permitieron tener acceso a esta revelación gloriosa de Jesucristo. Estos creyentes a comprendieron la riqueza y belleza de la revelación, y estaban dispuestos a luchar con el fin de transmitir el fruto de la revelación.
¿Cómo podemos dar frutos similares a la vida eterna? Depende de lo que hacemos. En primer lugar tenemos que cerrar nuestros oídos a la voz de la oscuridad, como está escrito en el primer salmo: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado”, Salmo 1:1.
La segunda cosa es abrir nuestros oídos a la voz del Espíritu que habla a través de la Palabra de Dios, como está escrito: Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Salmo 1:2.
El fruto de la comunión con el Señor por medio de Su Palabra es el dador de vida que garantiza la estabilidad de la vida y el impacto en las vidas de otras personas que dan su fruto para siempre, como dice la Escritura: Él es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae, y todo lo que hace prosperará. Salmo 01:3.
“Un salto de fe”
Mucha gente admira a Jesús como un único modelo a seguir para las generaciones, a muchos les gustaría imitarlo. Jesús vino no sólo para ser admirado, nos dio un modelo perfecto a seguir. Si quieres ser como Él, debemos dar un paso en la fe, al igual que Pedro. Cuando Pedro vio caminar a su Señor en el mar embravecido, pidió ir al encuentro de Jesús sobre el agua. Entonces Jesús le dijo: “Ven.”
Todos optaron por seguir al Señor y de alguna manera han escuchado: “¡Ven!” Una orden que implica un paso de fe. Como es evidente en las Escrituras, no podemos ver la fe. La fe, la Biblia define: “La fe es la sustancia de las cosas esperadas, la evidencia de las cosas que no se ve”.
Tenemos que dar un paso de fe “a pesar de las dificultades”, “a fin de experimentar el poder de Dios. Pero debemos recordar que todo debe hacerse de acuerdo a la Palabra de Dios. Pedro, no experimentó la capacidad de caminar sobre el agua debido a que simplemente decidió abandonar el barco, pero a causa de la Palabra del Señor. La Palabra de Dios nos dice que “nos metemos en problemas” y desgracia a causa de su nombre.
Nuestra fe, no es genuina si pasamos por alto estas palabras, sino se manifiesta en los sufrimientos nuestro Señor. Cualquier persona que hace caso omiso de ellas se sentirá avergonzado de ese día.
Recuerde que a menudo el paso de la fe, nos enfrenta a algunas dificultades. Como la Palabra guió a los israelitas fuera de Egipto y se puso delante un obstáculo llamado Mar Rojo. Estas dificultades entre las promesas de Dios y su cumplimiento, sirven para cuestionar y fortalecer nuestra fe.
Los creyentes deben aceptar estos desafíos como parte de su viaje espiritual. El Hijo en el Calvario fue impugnado, el camino más difícil, está escrito en las Escrituras: “Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia”, Hebreos 5:7-8.
El grito de “¡Elí, Elí, ¿lama sabactani?” Es suficiente para expresar los sufrimientos de nuestro Señor en el Calvario. Detrás de esta petición de ayuda, podemos identificar la gran fe que le llevó a aceptar la voluntad del Padre, Sí, Él sabía que Dios no permitiría que “el Santo sufriera descomposición,” y que en tres días, se levantaría de entre los muertos. Además del poder de la muerte, el Señor vio el poder de la resurrección victoriosa.
No necesito escribir nada sobre la base de la fe. Recuerde que independiente de los tiempos buenos o malos, sólo tres cosas permanecen: la fe, la esperanza y amor. Es importante para los cristianos asegurarse de qué tipo de fe, esperanza y amor está siguiendo. Sólo lo que recibimos de acuerdo con la Palabra permanece para siempre. Quiero animarles a vivir una vocación digna de la Santa Palabra.
Vamos hermanos, ustedes que son herederos de la gloria de Cristo, sean ejemplos para otros con el fin de ser un testimonio del poder de Cristo para el mundo.
Les pido que vivir de acuerdo a la Palabra de Dios, con el fin de rechazar las acciones que generan dudas de oscuridad en sus corazones. La verdadera victoria elimina las dudas, porque viene del oír la Palabra de Dios con fe.
Sólo una iglesia basada en las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo con la ayuda y la protección de la Palabra de Dios que no podrá destruir el devorador.
“Demos un testimonio santo”
Su hermano en Cristo,
Yousef Nadarkhani

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Góspel Prime

FIESTAS JUDIAS EN LA BIBLIA


Colosenses 2:16. Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, 17. todo lo cual es sombra de lo que ha de venir;


La Primera: la Pascua (Pésaj ) Celebrada el 14 de Nisán (cerca de nuestro inicio de abril) en memoria de la liberación de los israelitas de la esclavitud de Egipto. Su importancia era tal que los romanos solían liberar un preso en esa fecha, de acuerdo a la voluntad del pueblo. Lev. 23:5, Proféticamente Simboliza la muerte de Cristo, el es nuestra pascua 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

La Segunda: A continuación de la Pascua, y en asociación con ella, tenía lugar la Fiesta de los Panes sin levadura durante siete días. Iniciaba 15 de Nisán (abril) Lev. 23:6-8 representa la Sepultura de Cristo, así como esos panes eran amargos y duros, Cristo sufrió un momento de amargura y dolor al morir Lucas 22:42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

Tercera: De las Primicias el pueblo ofrecía a Dios las primicias de las cosechas Lev. 23:9-11 Representa la Resurrección de Cristo, el primero en resucitar, las primicias 1 Cor. 15:20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

Cuarta: Pentecostés (shabuot) que tenía lugar cincuenta días después de Pascua, cerca del final de mayo (la palabra griega pentecostés significa “cincuenta”). Se conmemoraba en ella la entrega de la Ley a Moisés, así como la siega del grano del que se ofrecían en el Templo dos de los llamados "panes de agua". Lev. 23: 15-22 Representa la Venida del Espíritu Santo así como en el día de Pentecostés. Hechos 1 y 2.

Quinta: De las Trompetas: Esta fiesta introduce las tres fiestas del otoño que hacen alusión a los tiempos del fin y simbolizan el comienzo del reino de Dios. Lev. 23:24, 1 Tes. 4:16-17; 1 Cor. 15:51-52.

Sexta: A continuación nos encontramos con el Día de la Expiación (Yom Kippur) que, en realidad, consistía más en un ayuno que en una fiesta. Era el único día, como ya vimos, en que el Sumo sacerdote podía entrar en el Santísimo para ofrecer incienso y rociar la sangre de los sacrificios. Tras realizar estos actos, se soltaba un macho cabrío al desierto que llevaba, simbólicamente, la culpa de la nación, y se sacaban fuera de la ciudad los restos de los animales sacrificados en holocaustos. Durante el día se ayunaba y oraba de manera especialmente solemne. Lev. 23:27-32, profetiza la Segunda Venida de Cristo.

Séptima: Cinco días después tenía lugar la fiesta de los Tabernáculos o Cabañas (Sukkot), cercana a nuestro primero de octubre. Se conmemoraba con ella la protección de Dios sobre Israel mientras vagó por el desierto a la salida de Egipto y servía asimismo para dar gracias a Dios por las bendiciones recibidas durante el año. Durante esta festividad, era costumbre que la gente viviera en cabañas improvisadas, y situadas a no más de una jornada de sábado de Jerusalén, en recuerdo de la experiencia pasada de Israel. Los dos actos religiosos principales eran el derramamiento de una libación de agua, realizada por un sacerdote usando una jarra de oro con agua del Estanque de Siloé, y la iluminación del Templo mediante cuatro enormes lámparas que se situaban en el patio de las mujeres. Lev. 23:33-44 Representa el Reino Milenial donde habitaremos con Cristo.