GUIA DE LA VICTORIA 1

El libro de Josué (cuyo nombre significa "Dios es salvación) está lleno de lecciones prácticas, de conceptos que son un desafío y que nos ayudan a entender los principios de una vida guiada por el Espíritu. Josué es uno de los libros del Antiguo Testamento que todo cristiano debería dominar a fondo. Los capítulos del uno al cuatro tienen que ver con el momento en que el pueblo entra en la tierra y todo lo que eso representa.

Si en este momento está usted luchando con el problema de cómo conseguir una vida de victoria en Cristo, cómo salir del desierto de la duda, de ese vagar inquieto y de la mera subsistencia para obtener toda la bendición de una experiencia guiada por el Espíritu, entonces esta es la sección que debería interesarle, aquella en la que se nos habla del momento en que Israel llega a la tierra, del desierto a Canaan. Los capítulos cinco al veintiuno abarcan la conquista de Israel de la tierra por medio de una serie de batallas y conflictos con los que se encontraron al llegar a la tierra prometida. Los capítulos veintidós a veinticuatro, incluyendo muchos pasajes de labios del propio Josué, exponen los riesgos y peligros en la tierra contra los cuales nos debemos de proteger a fin de permanecer en una situación de victoria, que representa la tierra. La tierra de Canaan es una imagen, como ya hemos mencionado, de la vida llena del Espíritu, la vida que Dios deseaba que todo cristiano pudiese vivir y en esto no hay excepciones. La vida llena del Espíritu no es solo para ciertos cristianos muy avanzados, sino que ha sido provista por Dios para cada uno de los que forman parte de su puedo. Comenzando por el capítulo uno nos encontramos con una imagen muy descriptiva de esa vida:

"Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora levántate, pasa el Jordán tú con todo este pueblo, a la tierra que yo doy a los hijos de Israel...!" (1:2)

La tierra se le da al pueblo de Israel, de la misma manera que la vida en Cristo está a su alcance sin que tenga usted que hacer el más mínimo esfuerzo. En el versículo tres, se dará usted cuenta de que a pesar de que la tierra les había sido dada, seguía siendo necesario que tomasen posesión de ella. El título de propiedad es un don de Dios, pero la posesión es el resultado de nuestro caminar en obediencia.

"Yo os he dado, como lo había prometido a Moisés, todo lugar que pise la planta de vuestro pie." (1:3)

La idea es que podemos tener todo cuanto tomemos. Puede usted tener todo lo que quiera de la vida espiritual, nunca se le dará más. Dios no le dará a usted nunca más de lo que usted esté decidido a tomar. De modo que si no está usted satisfecho con el grado de su experiencia real de victoria, es debido sencillamente a que no ha querido usted más porque puede usted disfrutar de todo cuanto quiera. "Yo os he dado...todo lugar que pise la planta de vuestro pie.

A continuación se describe la tierra como abundante y de gran extensión, una vida en la que encontrará usted todo lo que necesite, en todos los aspectos de su vida. "Una tierra en la que fluye leche y miel. (Exo. 3:8)

"Vuestro territorio será desde el desierto y el Líbano hasta el gran río, el río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el mar Grande, donde se pone el sol." (1:4)

Pero nos encontramos con una tierra en la que se plantea al mismo tiempo el conflicto y la victoria:

"Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé." (1:5)

Una de las primeras cosas que aprendemos al encontrarnos en la situación en la que vivimos en el Espíritu es que, a pesar de que nos encontramos con conflictos, cada conflicto puede convertirse en una victoria y no tenemos necesidad de vivir derrotados. Es una frontera, por así decirlo, y no hay nada más emocionante que la vida en la frontera. Esta vida es especialmente como vivir en la frontera obteniendo la victoria en Cristo.

El secreto de vivir en la tierra incluye tanto una promesa como una presencia, un corazón obediente y un espíritu de poder. Dios dijo:

"Esfuérzate y sé valiente, porque tú harás que este pueblo tome posesión de la tierra que juré a sus padres que les daría. Solamente esfuérzate y sé muy valiente...

    Va a requerir valor porque no se puede ir de un lado a otro, sin ningún propósito, entre la multitud. Es preciso que camine usted contra corriente.

    "para cuidar de cumplir toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito en todo lo que emprendas. Nunca se aparte de tu boca este libro de la Ley; más bien, medita en él de día y de noche, para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Así tendrás éxito y todo te saldrá bien. (1:6-8)

¡He ahí la grandeza del libro de Josué! ¡Ahí tenemos la promesa! La palabra escrita debe de ser nuestra continua meditación, que nos ha sido mandada, y debemos de estudiarla a fin de "conocer la verdad y la verdad os hará libres. (Juan 8:32)

"¿No te he mandado que te esfuerces y seas valiente? No temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. (1:9) Y contamos con la presencia del Espíritu Santo que nos acompaña porque un corazón obediente da como resultado un espíritu de poder. Así es la vida en la tierra."

En el capítulo dos nos encontramos con la asombrosa e intrigante historia de Rahab y los espías que fueron enviados por el pueblo de Israel. Cuando estos espías llegaron a la casa de Rahab, ella les escondió debajo de unos manojos de lino que tenía ordenados sobre la azotea secándose. Mientras los hombres de la ciudad les estaban buscando, ellos se enteraron de un secreto sorprendente de labios de Rahab:

"Sé que Jehová os ha dado esta tierra, porque el miedo a vosotros ha caído sobre nosotros. Todos los habitantes de esta tierra se han desmoralizado a causa de vosotros. Porque hemos oído que Jehová hizo que las aguas del Mar Rojo se secaran delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos al otro lado del Jordán: a Sejón y a Og, a los cuales habéis destruido por completo. Al oír esto, nuestro corazón desfalleció. No ha quedado más aliento en ninguno a causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra." (2:9-11)

¿Cuánto tiempo antes de que entrasen los espías en esta ciudad habían tenido lugar estos acontecimientos? Cuarenta años. En otras palabras, durante cuarenta años los habitantes de Jericó habían sido un enemigo derrotado y sus corazones habían estado desfallecidos, quedando derrotados mucho antes de que los ejércitos ni siquiera se les acercasen. Israel podría haber entrado en cualquier momento y se pudo haber apoderado de la tierra. ¿Cuánto tiempo lleva usted esperando para entrar y librarse de un enemigo derrotado en su vida?

A continuación leemos acerca de los espías:

"Caminando ellos, llegaron a la región montañosa y estuvieron allí tres días, hasta que los que los perseguían regresaron. Quienes los perseguían los buscaron por todo el camino, pero no los hallaron. Después los dos hombres se volvieron, descendieron de la región montañosa y cruzaron el Jordán. Fueron a Josué hijo de Nun y le contaron todas las cosas que les habían acontecido. Ellos dijeron a Josué:

    --¡Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos! Todos los habitantes de esta tierra tiemblan ante nosotros." (2:22-24)

Después de tres días regresaron contando esta historia. Fíjese en los primeros versículos del capítulo tres. En el tercer día "muy de mañana se prepararon para entrar en la tierra. Aquí tenemos un recordatorio de que la resurrección tuvo lugar el tercer día, por la mañana muy temprano. Y fue mediante el poder de la resurrección que entraron y se apoderaron de la tierra de Canaan, siendo esto una imagen de Cristo obrando por medio de nosotros y a través de nosotros para concedernos la victoria sobre todas las derrotas, los impedimentos y todo lo que obstaculiza nuestra vida.

Sin embargo, entre los israelitas y la tierra, seguía fluyendo aún el Río Jordán. El relato de cómo cruzaron el Jordán es bastante parecido al de la ocasión en que cruzaron el Mar Rojo. En muchos sentidos ambos son una imagen de la misma cosa: la muerte. Cualquier hombre que se aventure a atravesar el Mar Rojo sin que se hubiesen separado sus aguas hubiera perecido, de manera que el hecho de atravesar las aguas es una imagen de la muerte.

Ahora bien, como es posible que ya sepa usted, el cruzar el Mar Rojo es una imagen de la muerte de Cristo a nuestro favor, al separarnos del mundo con todas sus actitudes, sus costumbres y opiniones. En otras palabras, cuando usted se hizo cristiano, cambió usted sus ideas y su sentido de los valores. Su bautismo fue una expresión del hecho de que estaba usted pasando de una vida a otra y de que había cambiado totalmente su actitud. Ese fue el Mar Rojo, la muerte de Jesús a su favor.

Pero el Jordán es una imagen de su muerte en Cristo, cuando usted acaba con su existencia adámica, cuando todo cuanto es usted acaba en Adán, cuando deja de confiar en sí mismo, cuando deja de querer dejarse guiar por su propio plan, de tomar sus propias decisiones y de fijar sus propias metas, descubre usted que no puede usted tener la vida de Cristo siguiendo el plan que usted se ha trazado. Si quiere usted aferrarse a su programa, solamente podrá tener usted su propia vida adámica y caída, pero si quiere usted la vida de Jesús, tendrá usted que aceptar al mismo tiempo su plan, que es uno de victoria. Al aceptar el principio que esta decisión representa cruza usted o bien el Mar Rojo o el Río Jordán. Pero el cruzar el Jordán es lo que hace usted al renunciar a su propio programa, cuando se decide y dice: "Está bien, si esto es lo que quieres para mi, Señor, así será. Eso es lo que pasó en el caso de Israel, al entrar en la tierra.

Usted cruza el Jordán de la misma manera que cruzó el Mar Rojo:

"Y Jehová dijo a Josué: --Desde este día comenzaré a engrandecerte ante los ojos de todo Israel, para que sepan que como estuve con Moisés, así estaré contigo." (3:7)

Por medio de la fe, eso es todo. Mediante la obediencia y por la fe. Dios le está diciendo a Josué: "De la misma manera que guié a Moisés para que Israel pudiese cruzar el Mar Rojo, te guiaré a ti para que Israel pueda ahora atravesar el Jordán. ¡Del mismo modo! Experimenta usted la vida de Cristo por cada momento de vida de la misma manera que hizo usted suya la muerte de Cristo por sus pecados. La fe que le sacó a usted de Egipto es la misma que le lleva a la tierra. Como escribió Pablo: "Por lo tanto, de la manera que recibisteis a Cristo Jesús, el Señor, así andad en él. (Col. 2:6)

¿Era más difícil para Israel cruzar el Río Jordán de lo que lo fue cruzar el Mar Rojo? No, sencillamente pasaron, las aguas se retiraron hacia los lados y atravesaron por el centro. Lo mismo, sin problemas y, como ve, no hay nada de diferente en lo que se refiere a entrar en la tierra. Es sencillamente creer que Dios está en usted y que lo que ha dicho acerca de usted es verdad, que él ha roto los lazos que le unían a usted a su antigua vida (usted estuvo de acuerdo en ello) y le ha dado una nueva base que funcionará. Usted debe creerlo y salir sobre esa base, diciendo: "gracias Señor por estar en mi para hacer a través de mi todo lo que es preciso que haga y así es como entra usted en la tierra.

En el capítulo cuatro leemos acerca de dos conmemorativos que fueron establecidos por Israel. Uno de ellos eran doce piedras, colocadas a la orilla del río de manera que fuese un constante recordatorio para ellos del principio de la fe, a la que habían retornado después de años de haber estado vagando por el desierto. Estoy convencido de que este recordatorio es representativo de la Santa Cena del Señor, que es un continuo recordatorio del principio de vida por el que nos regimos.

El otro era una serie de doce rocas colocadas en el centro del río, que debían de ser colocadas donde estuvieron los sacerdotes mientras pasó todo el pueblo de Israel para llegar al otro lado. Las piedras habían sido colocadas antes de que las aguas regresasen a su lugar. Esta es una imagen de cómo Jesucristo ha permanecido en el lugar de la muerte lo suficiente como para que cada uno de los aspectos de nuestra vida dejen de estar controlados por el yo para estarlo por Cristo.






A DIOS LO MUEVE LA FE


Voy a contarte un secreto. A Dios no lo mueve la necesidad. Oíste eso?

Es inútil que cuando trates de orar, te duelan las rodillas, o le digas que ya no soportas más, o que no mereces vivir esta situación o que llores hasta que no te queden lágrimas.

A Dios lo mueve tu fe.

La nave de los discípulos parece que va a darse vuelta como una frágil cáscara de nuez. Las olas sobrepasan el barco y el mar se ve más enfurecido que de costumbre. Los hombres tienen pánico, pero Jesús descansa plácidamente en el camarote.

Uno de ellos, se harta de esperar que el Maestro deje de roncar. Y lo despierta de un sacudón.

-Maestro! No ves que perecemos? No te da un poco de lástima que nos estamos por ahogar? Cómo se te ocurre dormir a bordo del Titanic? No podrías tener un poco de consideración con tus apóstoles?

Será mejor que los discípulos sepan, desde ya, que este día no figurará en ningún cuadro de honor. Esta no será el tipo de historia con las que futuros evangelistas armarán sus mensajes. Si querían aparecer retratados en la historia grande de los valientes de la fe, tengo que comunicarles que han errado el camino. De este modo, no se llega a Dios.

No conmoverán al Maestro con un sacudón y gritos desaforados. La histeria no enorgullece al Señor. Puedo asegurarles que Pedro, Juan y otros tantos querrán olvidarse de este episodio, y jamás le mencionarán a sus nietos que esto ocurrió alguna vez.

Pese a lo que hayas creído todos estos años, la necesidad, insisto, no mueve la mano de Dios.

El Señor se levanta un tanto molesto. Este es su único momento para descansar en su atareada vida ministerial. Y estos mismos hombres que presenciaron como resucitó muertos y sanó enfermos, lo despiertan de un descanso reparador, por una simple tormenta en el mar. Se restriega los ojos, mientras trata de calmar a quien lo acaba de despertar de un buen sueño profundo.

-No tengan miedo –dice, mientras bosteza.

El Señor sale del camarote y ordena a los vientos que enmudezcan. Y al mar que se calme.

Hombres de poca fe –dice, antes de regresar a la cama.

Uy.

Eso si que sonó feo.

No quisiera irme a dormir con esas últimas palabras del Señor acerca de mi persona.

Pensaron que les daría unas palabras de aliento. O que les diría que la próxima vez no esperen tanto para despertarlo. Quizá que mencionaría que para el próximo viaje, se aseguren una mejor embarcación, o que chequeen si hay suficientes botes salvavidas. Pero sólo les dijo que fallaron en la fe.

Alguno de ellos, cualquiera, debió haberse parado en la proa y decir:

-Viento! Mar! Enmudezcan en el nombre del Señor que está durmiendo y que necesita descansar!

Esa sí hubiese sido una buena historia. Los evangelistas hubiésemos aprovechado ese final para nuestros mejores sermones.

Es que, sólo la fe es la que mueve la mano de Dios. Adaptado de “Las arenas del alma” (Editorial Vida)

HAGAMOS PLANES...


Preparémonos para el dolor y perseveremos a través de él, mientras enfocamos el éxito.

A menudo, nos enfrentamos con situaciones o circunstancias que parecen más allá de nuestro control; sin embargo, la verdad es que tenemos la respuesta pero el temor al dolor nos hace retenerla. Por consiguiente, hagamos planes y preparémonos para enfrentar el dolor y avanzar.

Descubriremos la agonía de saber qué decisión tomar y no hacerlo... es lo más doloroso de todo.

Si estamos deprimidos, hagamos planes para levantarnos con nuestra canción favorita, conversar con gente que sabe animar, estar con amigos positivos y, por sobre todo, buscar el gozo.

Si queremos terminar una relación, hagamos planes con nuestra familia y amigos para que estén disponibles cuanto tengamos nuestros momentos.

Si queremos gastar menos, hagamos un voto con quienes están a nuestro alrededor para que estén al tanto nuestro. Haga que sus socios para rendimiento de cuentas nos pregunten cada vez que hagamos una compra.

Si planeamos para el dolor, podemos sobrellevarlo. Sólo cuando las situaciones nos sorprenden es que tendemos a tropezar.


Muchas gente solo se deja llevar por la corriente o son víctimas de las circunstancias, pero no se deciden a hacer planes. Dejan que la vida trascurra. Este año ya está a punto de terminar. Recuerdas cuantos buenos deseos tenías al comenzar? Ahhh!! pero se te olvido hacer planes y pero aún, caminar sobre esos planes. Ahora, nunca es tarde. Por qué no te decides ahora a buscar a Dios de verdad, verdad y a escribir tus planes..y luego....a ejecutarlos. Te aseguro que tendrás grandes satisfacciones.

Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. Éxodo 33:13

Pasaré por tu tierra por el camino; por el camino iré, sin apartarme ni a diestra ni a siniestra. Deuterenomio 2:27

Andad en todo el camino que vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer. Deuteronomio 5:33

MUJER: INTERCEDE POR TU NACION


Jeremías 29:11 en La Biblia al Día (LBD) a dice: Pues conozco los planes que para ustedes tengo, dice el Señor. Son planes de bien y no de mal, para darles un futuro y esperanza.

Dios piensa darnos paz. Él siempre busca nuestro bien. En este pasaje le habla al pueblo de Israel cautivo en Babilonia, ciudad a la que llamaban la gran ramera. O sea que de ella no podía esperarse nada bueno. Recordemos que el pueblo de Dios sufrió domino de varios imperios. Estuvo en Egipto, fue cautivo por Babilonia y cuando Jesús nació estaban bajo el dominio de los romanos. Sin embargo, siempre fue guardado.

Jeremías 29:7 recomienda: Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz. (LBD)

Debemos interceder por la paz de nuestra ciudad y por la de aquella donde nos encontremos porque de eso depende también nuestra tranquilidad. Si estás en una ciudad extraña, ora por ella. Dios le decía al pueblo prosperen y multiplíquense porque estarán largo tiempo allí. Hay que luchar contra tinieblas y potestades del mal para conseguir la paz.

Siete intercesiones

Cuando se ora por una nación hay que tomar en cuenta siete áreas básicas. Primero las familias que son base fundamental de una sociedad. Cada una de ellas tiene la responsabilidad de educar a los ciudadanos. Nadie sino la familia forma en valores, modales, costumbres y hábitos. Cierta vez, una señora me pidió que reprendiera a su hijo, pero le respondí que la responsabilidad de educarlo era de ella, yo no podía hacer su trabajo. Debemos orar por hogares integrados porque así reduciremos la violencia e intolerancia. Ora primero por tu familia y luego por todas las demás.

Segundo, Ora por la iglesia, sus líderes y congregados. Todos somos parte de ella y debemos dar buen ejemplo. No solamente el pastor debes ser íntegro. La paz es una cadena de la que debemos formar parte. Debe construirla tanto el maestro como el alumno, el que compra y el que vende, el ciudadano y el gobierno. La paz es responsabilidad de todos, no solamente de los líderes.

Tercero, Oremos por los educadores que contribuyen a formar buenos ciudadanos. Yo todavía me eduqué en un sistema de mucha disciplina y orden. En el colegio nos exigían hacer una fila impecable antes de entrar a clases y revisaban uno a uno la presentación y limpieza. Había castigos como reglazos y halones de oreja para quienes no obedecía. Si me quejaba con mi mamá, ella me emparejaba por chismoso y mal portado. Ahora esto ya no es posible sin escuchar la queja de los padres de familia. Le huimos a la disciplina y educación rígida. Es necesaRio orar por los centros educativos para que vuelva la disciplina y buenas costumbres.

Cuarto, hay que orar porque los espectáculos públicos sean proveedores de sana cultura, educación y alta moral. Que las tinieblas no se apoderen de ellos.

Quinto, es urgente orar para que los medios de comunicación sean responsables en llevar la verdad en todo lo que divulguen.

La Economía es el sexto objetivo de nuestra oración. Está comprobado que la pobreza es uno de los motivos de la violencia. El bienestar económico es necesario para la tranquilidad del espíritu. Debemos orar por la prosperidad de comerciantes, fabricantes y exportadores que generan empleos para que todos estemos bien.

Nuestra séptima intercesión debe ser por los gobernantes. Para vivir quieta y reposadamente debemos tener un sistema de gobierno eficiente y confiable. Si queremos ver un cambio en nuestro país es necesario que trabajemos por ello y oremos por todos.

Manifestaciones de crisis

Jimmy Chamorro Cruz, importante político, en uno de sus libros anota: “La palabra crisis es una vieja realidad experimentada por el hombre en todos los tiempos. Hombres en crisis determinan la calidad del ambiente que les rodea. En la actualidad ya no hablamos de crisis de liderazgo sino de liderazgo en crisis. La pobreza, la corrupción, la violencia, el terrorismo, la impunidad y la desintegración familiar no son la causa de la crisis sino la manifestación de esta”.

Los problemas de violencia y corrupción son la evidencia de la crisis que se vive todos lo ambientes de la sociedad, no solamente en el gobierno y tenemos que cambiarla con el poder de la Palabra de nuestro Señor. Todos somos agentes de cambio, porque formamos parte de la nación. No te sientas espectador, eres protagonista y como tal debes actuar obrando bajo la voluntad de Dios.

Recuperar los valores

Proverbios 28:2 advierte: Cuando en la nación hay corrupción moral, su gobierno cae fácilmente; pero con dirigentes honrados y sensatos hay estabilidad. (LBD)

La versión Reina Valera lo dice así: Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos; más por el hombre entendido y sabio permanece estable. En las elecciones de gobernantes podemos verlo. Hay tantos partidos políticos porque la rebelión que enfrentamos nos divide. Por el contrario, la sabiduría da estabilidad y genera entendimiento. Una y otra vez debemos orar para que cese la corrupción a todo nivel, en casa, en la oficina, en el gobierno y en cada uno de nosotros. La honradez es fundamento para una buena convivencia.

Proverbios 29:2 dice: Cuando los buenos gobiernan, el pueblo se regocija; pero gime cuando los malvados tienen el poder. (LBD)

Todos somos gobernantes en alguna situación y lugar específico. Así que debemos pedir porque el sentido de justicia prevalezca en las personas que de alguna forma están en eminencia: jefes, maestros, padres de familia, pastores, directores, incluso los hermanos mayores.

En Proverbios 16:12-13 se lee: Horrible cosa es que el rey haga el mal. Su derecho a gobernar depende de su honradez. El rey se regocija cuando su pueblo es veraz y honrado. (LBD)

La honestidad y honradez son valores que debemos cultivar siempre. Oremos por ello, no sólo en momentos difíciles cuando ya es evidente la carencia. Hay cosas que no podemos cambiar, pero buscar estos valores en el diario vivir sí está en nuestras manos, así que actuemos.

Proverbios 20:26- 28 continúa: El rey sabio acaba con el crimen mediante severo castigo. La conciencia del hombre es el faro del Señor que pone al descubierto sus móviles ocultos Si el rey es bondadoso, honrado e imparcial, su reino se mantiene seguro. (LBD)

Todos debemos ser bondadosos, honrados e imparciales para que la actitud de justicia llene nuestro país. Solamente así podremos encontrar la paz que tanto anhelamos.

Sabiduría y prudencia

Proverbios 1:7-9 aconseja: Cómo adquiere sabiduría el hombre? Primero, confiando en el Señor y reverenciándolo. Solamente los necios se niegan a recibir enseñanza. Escucha a tu padre y a tu madre. Lo que de ellos aprendas te dará buena fama; te hará adquirir mucha honra. (LBD)

Y el Salmo 2:10-11 complementa: Escuchen, reyes y gobernantes de la tierra, mientras queda tiempo. Sirvan al Señor con temor reverente; regocíjense temblorosamente. (LBD)

Consejo y temor de Dios son claves para lograr la justicia que nos permita alcanzar la paz. Hemos perdido el temor de Dios. Cuando me convertí al Señor me enseñaron que la palabra “temor” se refiere a respeto y reverencia, pero la traducción literal es “miedo”. Quizá no queremos tener la imagen de que Dios es un ogro malvado que castiga pero nunca olvidemos que Su juicio es eterno. Jesús mismo lo dijo: no le tengan miedo al que pueda matar el cuerpo, ténganle miedo al que puede mandar su alma al infierno. Dios es justo y misericordioso así que debemos temer su juicio, Él es el Señor de la tierra y todo lo que en ella hay. El día que comprendas que le debes cuentas por todo lo que haces, seguro tendrás más cuidado con tu proceder. Cuando ensucias la calle estás degradando algo que le pertenece al Señor. Oremos por tener gobernantes justos, temerosos de Dios y humildes para escuchar consejo.

El rey David fue quien pidió prudencia a través de este Salmo. Cuando nuestro Señor de señores habla debemos escuchar. En la Biblia tenemos dos casos. El de David y el de Faraón de Egipto que se negaba a liberar al pueblo de Israel. Cuando David cometió el grave error de acostarse con una mujer ajena, se arrepintió a la primera advertencia del profeta Natán. Por el contrario, Faraón fue advertido diez veces por Moisés pero se negaba a darle libertad a los israelitas. Incluso los persiguió cuando ya los había dejado ir y su castigo fue soportar las plagas para finalmente ser testigo del poder de Dios en las aguas del Mar Rojo. La Biblia dice que el corazón del rey está en manos de Dios que debe tener misericordia.

Durante años hemos protestado por los gobiernos y estoy seguro que el Señor tendrá misericordia de nuestro pueblo. Pidamos perdón y roguemos por los gobernantes.

Dios tiene pensamientos de paz y ha prometido un buen final para nuestro país. Continuemos en la batalla espiritual, demostremos fe y ánimo para que el Señor obre en la nación.

Si de corazón sincero clamamos, Jehová nos escuchará y sanará nuestra tierra. Entrégale tu vida para que te transforme y luego puedas cambiar la sociedad. Pídele que te convierta en instrumento de bendición y en un intercesor constante por tu país.

PARA QUE TUS ORACIONES NO SEAN ESTORBADAS...


Dándole honora la esposa como a coheredera de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas. (1 Pedro 3:7)

No Sean Estorbadas – Pedro concluye éste versículo con un pensamiento que debería hacer que todo hombre cristiano se siente bien. Dice que así como existe un propósito (“igualmente”), también existe una meta.

La estrategia que presenta Pedro para las esposas se repite. En ambos casos, la meta es intensamente personal. Para las esposas cristianas, es la redención de sus esposos incrédulos. Para los esposos cristianos, es para que vuestras oraciones no sean estorbadas.

La meta de conceder honor y actuar según conocimiento dentro del matrimonio es para que tus oraciones no sean ekkkoptesthai (literalmente “cortadas”). La imagen aquí es la de cortar una rama de un árbol. Contiene un recuerdo claro de la analogía de Jesús sobre la viña y los pámpanos. El resultado de “cortar” es dejar una rama incapaz de producir fruto. La frase dice literalmente “que tu ofrenda de oración no sean cortadas.”

¡Que palabras más sorprendentes! Pedro dice que la armonía marital, la cual es la responsabilidad del esposo, tiene un efecto directo en la efectividad en la oración. Hay un dicho, “feliz esposa, vida dichosa.” Pero según Pedro, hay más en juego que la vida en este mundo. “La honra a la esposa produce una vida espiritual efectiva.”

¡Escuchen muchachos! Pedro nos da una ley espiritual de la vida que es indiscutible. Si no cumples con tus responsabilidades hacia tu esposa, tendrás oraciones de globos de plomo. No tienes que visitar al consejero matrimonial para ésta. Solo pregúntate, “¿Cómo está mi vida de oración?” “¿Siento las vibraciones de Dios? ¿Veo Sus victorias? ¿Se moldea mi corazón a Su carácter? ¿Soy capaz de acercarme clara y confiadamente a Su trono?”

Conoces muy bien las respuestas sin necesidad de tomar un curso en dinámicas espirituales. Pedro te la da clara – hombre a hombre. Si has sido negligente en la sumisión mutua, si no haces todo lo que puedes por comprenderla, si no has visto el poder en su debilidad, si niegas la igualdad en la herencia, si no entregas la gracia de vida, entonces tu tendrás dificultades con Dios. No vengas con la excusa que tu eres la cabeza del hogar. ¡Olvida eso! Si no tratas a tu esposa según estos principios del comentario de la Tora, no tendrás casa que encabezar.

Así que revisa el diagnostico. Solo tomará un segundo para que pruebes tu valor como esposo. ¿Cómo está tu vida de oración? Corto y dulce. No hay como evadirlo. Como hombre cristiano, ¡tú eres responsable! Eso quiere decir ser la cabeza de la casa. No es sobre tu autoridad. Es sobre tu responsabilidad. Eres el primero en la lista de personas responsables. Tienes el privilegio divino de ser a quién Dios examina primero. ¿Y ahora como se siente ser la cabeza

DANDO HONOR....


Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras mujeres, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, dándole honor como a coheredera de la gracia de la vida (1 Pedro 3:7)

Dándole Honor – La palabra para “dar” es aponemontes. Significa “asignar, otorgar o conceder.” Todos estos términos son expresiones de reconocimiento de posición. No puedes dar honor a alguien que no estimas con la máxima consideración.

Adicionalmente, la idea bíblica de gdar honor tiene un giro interesante (¿no es siempre así?). ¿Cuál es el significado bíblico de dar honor? Bien, deberíamos notar que dar siempre comienza con Dios. No puedo dar lo que Dios no me ha dado ya porque Dios es el dueño de todo y la autoridad final. Así que dar honor a mi esposa comienza con la perspectiva de Dios, específicamente, que ella es la ´ezer.

Segundo, dar honor es la expresión de la exaltación reconocida. No quedamos a oscuras con esta. La palabra para “honor” es timen. Pedro utiliza esta palabra cuando describe la revelación final de nuestra fe en el regreso de Cristo. Obviamente, esta es una palabra de suma importancia.

No concedemos honor, ni asignamos honor a quienes consideramos inferiores. Claramente, Pedro no tiene noción de jerarquía inferior o superior. Las dos palabras juntas indican reconocimiento de la posición apropiada – una posición digna de honor. El esposo debe honrar deliberadamente a su esposa.

El rango pleno incluye respeto, valor, dignidad y valor. En el contexto de la carta de Pedro, la imagen del Antiguo Testamento de honrar a Dios debe haber imperado en las mentes de los lectores. Adicionalmente, esta palabra les recordaría el mandamiento de “honrar a padre y madre”, una estipulación ética que conlleva peso tremendo en las culturas antiguas. Inmediatamente nos lleva la palabra hebra kaved¸ la raíz del quinto mandamiento.

La palabra imagen de kaved es la mano abierta ofrecida en la puerta o en el camino. Puedes imaginarte a alguien ofreciendo una mano de bienvenida mientras entras a su casa. La honra es una invitación a entrar. Cuando honramos a Dios, extendemos una invitación para que entre a nuestras vidas. Cuando honramos a nuestras esposas, las invitamos a entrar.

Permite que eso registre. No honras a tu esposa poniéndola en un pedestal, comprándole anillos de diamantes o enviándole flores a menos que estos actos lleguen con una invitación a que entre a tu vida. Honrarla es reconocer su lugar en tu mundo – un lugar donde tú le permites entrar en todo aspecto de quién eres. De hecho, la deshonras cuando avalas o mantienes una agenda, estatus o jerarquía que no los promueve a los dos como entidad única – una carne – ante el Creador.

Pedro sabía exactamente lo que decía. Y no tenía nada que ver con separar al hombre y la mujer en una relación artificial de superior e inferior. ¡La honra borra todo eso! La honra es una política de puerta abierta.

Ustedes esposos, ¿honran a sus esposas? ¿La has dejado entrar, de verdad?

HISTORIAS DE VIDA: BUSCANDO A GLORIA


DIOS MUESTRA SIEMPRE SU MANO DE PODER

Tengo amistad con un matrimonio que tiene 62 años de casados (son un hombre de 89 años y una mujer de 84) y desean que de a conocer esta bella historia que forma parte de su vida y al mismo tiempo localizar a una mujer valiente, inteligente, sagaz que lucho por la vida de su hija.

Me platican que era el año de 1958 cuando una vecina les envió a una joven mujer entre 22 a 25 años a su casa (por no contar con los recursos para poder ayudarla), que venia de un pueblo de Monterrey, Nuevo León, México y necesitaba donde dormir, comer y tener en dos meses a su bebé que estaba esperando –este matrimonio viendo la necesidad tomaron la decisión de ayudarla sin esperar recompensa alguna- al convivir con ella se dieron cuenta que venia huyendo de su casa, de su familia, porque querían que abortara, no estaban de acuerdo con este embarazo y el hombre, en el que ella había creído le dio la espalda; ella deseaba con todo su corazón proteger a este bebé así que se aventuró y Dios la ayudó enviándola con esta pareja que al pasar de los días, empezaron a preparar lo necesario para el nacimiento de este bebé, llevaron al médico a la joven y buscaron hospital para el alumbramiento, así un hermoso día de mayo en una población cercana a la ciudad de Chihuahua, Chihuahua, México, nació una niña que fue recibida con mucha alegría.

La joven madre al salir del hospital y llegar a la casa donde la cuidaban, tomó la decisión de darla en adopción a este matrimonio pues el tiempo que convivió con ellos considero que eran los Padres idóneos para su hija, todos estuvieron de acuerdo y legalmente arreglaron el asunto como era debido y esta joven mujer con lagrimas en sus ojos y su corazón partido se regreso a su casa, prometiéndoles que nunca volvería a tocar este asunto lo que ha sucedido hasta la fecha.

Pasó el tiempo y esta pareja cumplió con su compromiso como Padres y esa niña fue cuidada con mucho cariño y esmero, rodeada de mucho amor, siempre le proporcionaron cuanto ella necesitaba y la formaron de manera integral pues siempre se preocuparon por su alma, su cuerpo y su espíritu.

Hoy es una mujer de 50 años, que ama a Dios, esta realizada como hija, esposa, madre, amiga, profesionista y es feliz, apoya a sus Padres y los cuida.

La historia es contada porque esta pareja desea localizar a GLORIA tratar de dar con ella pues siempre han estado muy agradecidos con Dios y con esta mujer valiente que defendió a su hija de la muerte y que a ellos les proporcionó una hija que día a día ve por ellos.

Ahora en su vejez desean ver a GLORIA con el fin de seguir viendo la mano de poder de Dios y juntar a estas dos mujeres para que se relacionen pues son madre e hija, desean que GLORIA se de cuenta que al decir NO AL ABORTO y tener temor a Dios, trajo a una niña a este mundo que estaba escogida desde el vientre y que Dios ya la tenia en memoria, pues el ya la conocía por su nombre y estaba llamada para un destino, para un plan perfecto de Dios.

GLORIA tu conoces el nombre de esta pareja y el de “la niña” –ahora mujer-, aun guardan tu carta, tus estudios, radiografías, la Sra. Alicia y su amiga ya fallecieron hace muchos años, es la razón por la cual no te han podido localizar, la dirección donde viviste con ellos ya no es la misma pero puedes comunicarte por este sitio. Tu hija también quiere conocerte.

Agradezco a este conducto la oportunidad que nos dan para poder contar esta historia y su atención a la presente deseando que esta llegue en especial a la ciudad de Monterrey, Nuevo León, México.