LA CABRA DE JUDAS

Cristo usó la figura de un pastor que separa sus ovejas de los cabritos en la parábola en la que él separa las naciones de los buenos y de los malos. Las ovejas fueron puestas a la derecha y los cabritos a la izquierda, mientras que estos últimos fueron excluidos del reino (Mateo 25:32–46). En la parábola, las naciones buenas son las naciones de las ovejas. Bajo una perspectiva bíblica, desde el tiempo del Éxodo, el cordero fue el símbolo del Mesías (ver Éxodo 12). El profeta Isaías usó la metáfora de un cordero yendo al matadero para ilustrar el sufrimiento del Mesías.

Escribió: “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Isaías 53:7).

Cuando una oveja es llevada al matadero, ignora completamente lo que está a punto de ocurrir. Cuando una oveja es esquilada por su lana, o matada por su carne, el animal permanece en silencio. Cuando Cristo el Mesías estaba siendo interrogado por Herodes, rechazó responder sus preguntas, cumpliendo así la profecía de Isaías de no abrir su boca (Lucas 23:7–9).

La cabra de Judas simboliza a aquellas personas que entran en el círculo íntimo de una familia, iglesia, o ministerio; y que lucen bien, actúan bien, adoran bien, y dedican parte de su tiempo y sus ofrendas. Ilustra perfectamente a alguien que aunque se ve y actúa un poco diferente, es visto como un buen miembro del rebaño. Estas personas terminan ganándose la amistad de los líderes, y van adquiriendo reconocimiento y confianza. Pueden formar parte activa de la congregación durante muchos años. Pero cuando llega el momento de decidir entre ser leales al ministerio (o al ministro), o escoger lo mejor para ellos, siempre escogen el camino que los beneficia, sin importarles en lo más mínimo las pequeñas ovejas y corderos que puedan salir afectados por su decisión. Atraviesan su propia puerta de escape hacia pastos más verdes, dejando perplejas a las ovejas, que se preguntan: “¿Cómo pudo ocurrir esto?, ¿Cómo pudieron hacernos esto?”.

Las cabras de Judas han hecho más para ahuyentar a la gente de la Iglesia que cualquier otro grupo o situación. Distinto es cuando los creyentes identifican a un hipócrita, que es llamado así por su doble cara o su doble estilo de vida. La palabra griega para hipócrita es hupokrites, que describe a un actor de teatro que habla detrás de una máscara con un mecanismo que aumenta el volumen de su voz para la audiencia. Cristo usó esta palabra quince veces en Mateo, especialmente cuando expuso a los fariseos por no practicar sus propias enseñanzas, que sí les exigían seguir a los demás. Una cabra de Judas, por el contrario, suele ser difícil de identificar hasta el día en que aparecen los problemas en la iglesia y las ovejas están siendo esquiladas y al mismo tiempo abusadas con propósitos egoístas.

Una cabra agresiva es como la cizaña en un sembradío de trigo. En la parábola del trigo y la cizaña, el trigo representa a los hijos del Reino, y la cizaña a los hijos del mundo dominados por el pensamiento de Satanás (Mateo 13:24–30). Cristo aconsejó dejarlas crecer juntas, no sea que al arrancar la cizaña, se dañe la raíz del buen trigo que rodea a la cizaña (v. 30). De la misma manera, las cabras deben permanecer en la grey, y será el Señor mismo quien las apartará en el tiempo del fin. 

Las ovejas deben ser amadas, atendidas y alimentadas con alegría; y las cabras vigiladas atentamente y atadas si es necesario. El deber del pastor y de aquellos con autoridad espiritual en la iglesia es el de coger a la cabra por los cuernos, y tomar el control de cualquier situación que se esté suscitando o que esté siendo instigada por las actitudes negativas y los espíritus controladores de las cabras de la iglesia.

EL ARTE DE LA GUERRA PARA LA BATALLA ESPIRITUAL

El arte de la guerra de Sun Tzu se ha convertido en un popular libro de referencia en la pasada década, para todo desde resolver altercados, invertir en la bolsa de valores hasta manejar fusiones corporativas y compras. 

Es un manual de sabiduría para lidiar con conflictos de cualquier tipo. Las estrategias en El arte de la guerra son igualmente relevantes para las batallas espirituales que se dan a diario a nuestro derredor.

En este libro, Trimm parafrasea los refranes de Sun Tzu para traer a la luz su relevancia con la guerra espiritual y el poder de la oración intercesora. 

Estos principios enseñan las disciplinas necesarias de un guerrero de oración contemporáneo, las tácticas para organizar un movimiento de oración para tomar ciudades y naciones, los protocolos para ejercer su autoridad mientras hace la guerra con una campaña de oración y las estrategias para establecer y expandir el Reino de Dios dondequiera que haya sido asignado.

HASTA QUE EL CIELO INVADA LA TIERRA

Cómo cambiar el mundo a través de la oración de intercesión

Como regla general, subestimamos el poder de nuestras oraciones por los demás. Intercesión tiene ramificaciones contemporáneas, generacionales y eternas.
La anatomía de la intercesión mostrará la vida de grandes intercesores, desde Abraham y Moisés hasta David "Praying" Hyde, Howells Rees, y John G. Lake.  Desde sus puntos de vistas veremos  enseñanzas y principios sobre la importancia y el impacto de la oración de intercesión desde una perspectiva práctica.
Jesús vivió para inteceder por nosotros (Hebreo 7:25).  Es el poder fundamental de lograr un cambio espiritual en nuestro mundo físico. Es el trabajo de cada creyente. Es la clave para la expansión del reino de Dios.

CUANDO LOS REINOS ENTRAN EN CONFLICTO

Las primeras filas del enfrentamiento entre los reinos de las tinieblas y la luz no suelen ocurrir en nuestras iglesias, sino que suceden en nuestras vidas, en nuestros lugares de trabajo, vecindarios, donde nuestros hijos van a la escuela, en nuestras cabinas de votación y en los salones de influencia. 

Nuestras iglesias deben ser lugares para equipar y coordinar pero luego tenemos que llevar esta lucha a las calles a través de la oración diaria.
 Cuando los reinos entran en conflicto le lleva desde las etapas de planificación y estrategias hasta la oración en el fragor de la batalla, mostrándole cómo mantenerse firme cuando las cosas se ponen intensas. Utilizando ilustraciones históricas y la enseñanza de la Escritura, Cindy Trimm proporciona las herramientas necesarias para entender el poder de la oración como nunca antes.
 Las batallas están en su apogeo y las apuestas son altas, sólo a través de la oración el reino de Dios prevalecerá.

HOMBRE Y MUJER

Se que voy a escribir sobre un asunto delicado, pero antes de hacerlo quiero que quede muy claro que mi reflexión no va contra nadie, es más, la escribo desde el más absoluto respeto a todas las personas, pues no podía ser de otra forma pues cada una de ellas está hecha a imagen de Dios y como cristiano que soy las amo a todas, aunque a veces no comparta actitudes, hechos o pensamientos de muchas de ellas, como me imagino que os pasará a todos vosotros, pero eso no significa ningún tipo de animadversión o prejuicio hacia nadie. 

Cada uno puede celebrar lo que quiera, pero ello no convierte en natural lo que no es natural. Si fuera natural, ¿por qué tanta exaltación y celebración? Es cierto que se celebra el día de la madre, del padre, de la mujer trabajadora etc., pero en esas celebraciones no se exalta ni se celebra la condición de mujer o de hombre, sino de una cualidad de los mismos: la maternidad, la paternidad, el trabajo. ¿Por qué? Porque lo que es natural no se celebra ni se exalta, sino que se admite como una realidad que está ahí y que no necesita que nadie la reconozca como tal. 

Y este es el quid de la cuestión: Que se pretende que toda la sociedad admita lo que una parte importante de ella no ve como natural y de ahí todas estas exaltaciones y toda la elaboración de leyes de ideología de género, que se han elaborado y se están elaborando, con el único objetivo de que todos, sin excepción alguna, aceptemos por la fuerza lo que no nos parece natural. Nosotros los cristianos no estamos de acuerdo con que nadie persiga, ni se ría, ni menosprecie, ni discrimine a otros por su condición sexual. 

Que quede claro que los cristianos nunca podremos amparar actitudes homófobas, como tampoco ampararemos actitudes xenófobas, racistas o sexistas, pues esas actitudes van en contra del amor y del respeto que nuestro Señor Jesucristo nos enseñó hacia todos sin exclusión alguna. 

Nosotros no podremos estar de acuerdo con ciertas prácticas o con ciertas formas de entender la vida, la familia, la sociedad, pero siempre hemos de saber diferenciar esto de la persona y a esta nos ha llamado Dios a querer, a ayudar y a servir independientemente de su condición o pensamiento, pues cada una es una criatura suya. 

Pero dicho lo anterior también nosotros, los cristianos, queremos que se nos respete en nuestras creencias y como no, en un estado democrático del que tanto presumimos, en nuestras opiniones. Queremos expresarnos libremente y poder decir en lo que no estamos de acuerdo, lo que no nos parece natural, queremos poder decir que nuestro entendimiento del matrimonio es el de un hombre y una mujer, queremos poder decir que el mejor hogar para un niño es el constituido por una mujer y un hombre, y todo ello sin ser criminalizados y perseguidos por no estar de acuerdo con lo que hoy se considera “políticamente correcto”. 

No queremos entrar en la línea del pensamiento único que se está imponiendo por las buenas y por las malas, y al igual que no queremos que se obligue a nadie a ser cristiano, tampoco queremos que se nos obligue a nosotros a entrar en ese pensamiento único, pues violenta fuertemente nuestras creencias personales y nuestra fe cristiana, queremos vivir, y dejar vivir a todos, en la libertad con que Dios nos hizo y que Cristo reafirmó con su rescate en la Cruz. 

Termino reafirmándome en lo que dice el libro del Génesis en cuanto a la creación de la persona humana por Dios: “Varón y hembra los creó”. Sólo dos géneros, no una variedad de ellos, ni una indiferenciación de ellos. Esta es mi opinión, permitidme que la exprese, en ella creo, pero ello no me impide amar a los que crean otras cosas distintas al respecto. Con amor y esperanza.

RELATIVISMO MORAL E HISTORIA


El día de la aprobación del matrimonio homosexual en Alemania el pasado 30 de junio uno de sus promotores manifestó exultantemente su alegría en el Bundestag tras la votación, esgrimiendo a continuación el siguiente argumento tranquilizador: ‘Nadie pierde nada, a nadie se le arrebata nada.’ La frase no era suya, pero se ha convertido en uno de los lemas de los defensores de esa clase de unión. 

La expresión parece contundente, porque a primera vista esa legalización no supone ninguna merma para el matrimonio heterosexual, que sigue siendo reconocido como siempre y por lo tanto nadie puede sentirse lesionado ni perjudicado en sus derechos. Estaríamos, pues, ante un acto totalmente inocuo para lo que ya existía y totalmente ventajoso para lo que ahora comienza a existir. Todo son beneficios. Adelante, pues, con el proyecto.

 Pero las cosas no son lo que parecen y la falacia del argumento es fácil de desmontar, porque ¿cómo no va a perder lo genuino cuando es equiparado con lo sucedáneo? El celo que cualquier empresa muestra por el producto que fabrica se aprecia en la denuncia inmediata que presenta contra toda imitación de su producto. De China y otras partes nos llueven artículos que son muy parecidos a las marcas originales y en algunos casos sólo avezados expertos pueden discernir la diferencia entre lo original y lo falso. ¿Podrán los falsificadores argumentar ante el tribunal que los juzga por estafa que ‘nadie pierde nada, a nadie se le arrebata nada’ por lo que están haciendo? Hasta podrían añadir que lo que hacen es muy beneficioso, porque ponen al alcance de muchos algo que está bajo las posibilidades de muy pocos, cuando se trata de marcas de lujo. Y su falsificación hasta proporciona trabajo a gente que de otra manera no lo tendría. ¿Habrá alguna marca original que se quede contenta con el argumento de que ‘nadie pierde nada’? Pierde la marca, pierde su prestigio, pierde su autenticidad, pierde su categoría. Porque se equipara lo falso con lo verdadero.

Si monto un taller y me pongo a fabricar billetes de 50 y 100 euros, cuando me detengan ¿podré emplear como defensa que ‘nadie pierde nada, a nadie se le arrebata nada’? Solamente estoy intentando igualar mis billetes con los de curso legal, ¿qué hay de malo en eso? Es cuestión, simplemente, de que así como se han legalizado los originales también se legalicen los míos. Y todos contentos. 

Y ya que fue en Alemania donde se aprobó esa clase de unión ¿podría comenzar yo a fabricar vehículos a los que les ponga en la parte frontal el famoso logo de la W de Wolkswagen? Es simplemente un pequeño detalle. No voy a imitar su motor, ni su carrocería, ni nada por el estilo. Es una letra sin importancia. Pero aun así, me temo que los alemanes no serán nada tolerantes con mi pretensión, aunque desde mi punto de vista ‘nadie pierde nada, a nadie se le arrebata nada.’ Pero alguien replicará que en los ejemplos anteriores hay un evidente perjuicio económico a lo original que ocasiona lo sucedáneo, perjuicio que no existe en el caso que estamos considerando del matrimonio. Pero es preciso recordar que el daño económico es solamente un ingrediente en el daño que se efectúa a lo genuino. 

¿Cómo va a ser lo mismo una unión que ha hecho posible que el género humano haya llegado hasta aquí, que una unión que acaba en ella misma? ¿Cuál de las dos garantiza la continuidad generacional y por tanto el futuro de cualquier sociedad? Incluso en términos económicos ¿cuál aporta la necesaria renovación para que la pirámide demográfica pueda sostenerse? Si no hay nuevos nacimientos ¿de qué se va nutrir no ya el estado del bienestar sino cualquier estado? Stanley Kramer dirigió una película en 1963 que se titulaba El mundo está loco, loco, loco, loco. Tal vez era una premonición de lo que iba a pasar unas décadas después. Igualar lo verdadero con lo falso sí perjudica a lo verdadero, porque en esencia es un robo a su genuinidad, una parodia de su calidad y un atentado contra su exclusividad. Supone pretender dar gato por liebre, lo cual es un engaño a todas luces, además de ser un atropello contra el fabricante. Resulta llamativo que los Verdes han estado entre los más vigorosos impulsores para sacar adelante el sucedáneo proyecto en el Bundestag alemán. 

Los mismos que están preocupados por las aguas residuales, las energías contaminantes, la destrucción de la capa de ozono y el calentamiento del planeta, atentados todos ellos contra la Tierra, son quienes atentan abiertamente contra el matrimonio y pretenden, al mismo tiempo, que nos creamos que ‘nadie pierde nada, a nadie se le arrebata nada.’ Si se atenta contra el matrimonio, se atenta también contra la Tierra. 

El holismo, esa creencia ecologista de que nada está aislado del conjunto, enseña eso. Una señal que muestra la decadencia de una sociedad es la equiparación de lo bueno con lo malo, de lo justo con lo injusto, de lo verdadero con lo erróneo, de lo recto con lo torcido. Ya hubo sociedades pasadas que se dedicaron a mezclar y a embrollar las cosas esenciales y ciertamente la pérdida que experimentaron fue fatal en todos los sentidos. Aunque seguramente habría también en dichas sociedades los que vendieran sus sucedáneos bajo el seductor lema de que ‘nadie pierde nada, a nadie se le arrebata nada.’ Y al creerles cavaron su propia tumba.   

EL RESPETO AL DERECHO AJENO

libertad de expresiónTodo ciudadano tiene derecho de expresar su amor y compromiso independientemente si es homosexual o no. 

Es totalmente condenable la homofobia y todo acto de desprecio y ataque hacia cualquier persona independientemente de que sea homosexual. 

Pero deberíamos todos, entender un poco más sobre tolerancia y convivencia: los mismos derechos e igualdad se refiere a que tanto los defensores de las familias tradicionales tienen su derecho de expresarse y defender sus ideales tanto como la comunidad LGTBI. 

Querida comunidad LGTBI, tienes tus derechos y los respeto, me alegra que no se los condene ni se los repriman como en otros lugares del mundo. Ha sido para muchos de ustedes un viaje lleno de retos, miedos y rechazo. Pero no todos compartimos su visión de vida así como ustedes no comparten la nuestra. Han luchado para que se les dé libertad. Mantentengan su libertad, pero respeten y celebren también la nuestra. 

No es correcto imponerles nuestro estilo de vida ni nuestras creencias. Igual de incorrecto es que quieran imponernos el suyo. Comenzaron como un movimiento que promueve el amor, la paz, la tolerancia... pero con estos pasos solo demostraste que son tan dictatoriales como aquellos a quienes se opusieron. Vas en contra de dogmas, pero estás construyendo uno mayor.

Y tú lector, si sientes rechazo, desprecio hacia las personas LGBTI, entonces mírate bien el corazón. Sobre la ley mordaza de la comunidad LGTBI… El día en que haya una ley mordaza por comentarios racistas a inmigrantes, cuando haya ley mordaza por quienes humillan a las personas con discapacidad, cuando haya ley mordaza por burlarse de otras religiones y creencias, ese día tal vez apoye su moción. ¿Acaso una ofensa contra ustedes duele más que cuando se burlan abiertamente de mi fe o cuando hay racismo, burlas e incluso puertas se cierran por venir de otros país?